Capítulo 14
3 de Junio 1998.
La calle estaba desierta. Hermione, Ron y Ginny estaban agrupados, escondidos en las sombras, al otro lado de la calle. Mientras Hermione susurraba el Secreto suavemente para sí, las casas de los números 11 y 13 comenzaron a separarse, creando un espacio entre las dos casas donde el Numero 12 de Grimmauld Place debería aparecer. Los tres adolescentes esperaron con el aliento contenido, esperando que el Secreto no hubiera sido pasado a un nuevo guardián secreto. Pero la casa apareció y Ron dio un vacilante paso hacia la calle, a la vista.
"¡Espera, Ron!" siseo Ginny tomándolo de un brazo para esconderlo otra vez entre las sombras.
"No hay nadie aquí," susurro Ron. "¡Vamos, rápido, antes que alguien aparezca!"
Hermione miro entre ambos, mordiéndose los labios pensativa. Ella miro a sus amigos: Ginny, preocupada pero determinada y Ron, valiente y temerario, desesperado por rescatar a su amigo. Ella respiro profundo, porque después de todo esta era su idea y tenía que ser la calmada, la lógica, la líder ahora que Harry no estaba, la que tenía que correr los riesgos. "Está bien," les dijo en voz baja, "yo iré primero. Les hare una seña una vez que la puerta este abierta y luego me siguen uno a la vez. No queremos arriesgarnos a caer en una trampa y si todos vamos al mismo tiempo caeremos. Es más seguro si nos separamos. Ginny," Hermione suspiro y dejo de hablar. Ginny había entrecerrado sus ojos, frunciendo el ceño como si supiera lo que Hermione iba a decir. "Harry no querría que te lastimaras, así que iras al último. Mantente atenta por mortífagos. Espera en el umbral; no entres de inmediato, solo en caso que nos estén esperando adentro."
"¡Eso no es justo, Hermione!" siseo Ginny poniendo sus manos en sus caderas, enojada.
Hermione noto lo mucho que Ginny se parecía a su madre, y se preguntó, si Lily Potter habría hecho lo mismo también; fruncir el ceño y poner las manos en sus caderas y entrecerrar los ojos cuando no podía conseguir lo que quería. Como Harry podía amar a alguien tan parecida a su madre, si ese era el caso, se preguntó, cuando Tom Ryddle había sido la antítesis de todo lo que los Potter representaban, el opuesto de la familia de Sirius en su tratamiento hacia Anathema; tan diferente de Ginny. Pero Harry la había amado, ¿cierto? Así que era el deber de Hermione hacia su amigo el mantener a su novia a salvo.
"Como crees que se sentiría Harry, o tus padres, o hermanos, si dejo que te hagan daño cuando intentamos recatarlo ¡Como le explicaría eso a ellos!" Hermione pasó una mano por su cara, suspirando infeliz. "Por favor, solo has lo que te pedí."
Ella no espero una respuesta. Ron asintió con una mirada de agradecimiento en su rostro; él no quería a Ginny involucrada en nada de esto, no quería correr el riesgo de que ella fuera capturada por mortífagos o que resultara lastimada y que Hermione hubiera sido quien lo dijo y no él era un gran alivio. "Buena suerte," le dijo mientras la chica cruzaba con rapidez la calle.
La calle aun estaba desierta y las cortinas y las puertas de las demás casas aun permanecían cerradas mientras Hermione se dirigía al número 12. Ella abrió la puerta y crujió misteriosamente al abrirse. Tenía la varita en la mano lista para defender a su dueña, pero las trampas que la Orden había puesto para Snape nunca se activaron, nadie salió corriendo por el pasillo e incluso el retrato de Walburga se mantuvo en silencio. Si alguien hubiera estado aquí ya lo sabría.
Hermione movió una mano sobre su hombro y Ron llegó trotando hacia ella. Esto probablemente era una mala idea, pensó Hermione pero era su única idea. Harry era su amigo, y si la situación hubiera sido opuesta él habría intentado salvarlos. Lo menos que podían hacer por él era intentarlo. Ron asintió y empujo la puerta hasta quedar abierta completa; luego entro. Hermione lo siguió.
Ginny los observó desaparecer dentro de la casa, mirando enojada. Pero luego pensó en Harry; en sus besos; en sus brazos alrededor de su cintura; en sus dedos en su cabello; en cómo se sentiría hacer el amor con él; y sollozo. Ella creyó que él había muerto y por un momento lo había llorado. Pero él no estaba muerto: Hermione estaba segura de eso. Ginny sabía que Hermione estaba intentado protegerla y estaba de acuerdo en que debían por lo menos vivir lo suficiente para rescatar a Harry, así que cruzo la calle y espero en el umbral de la casa. No entro, pero si observo como una puerta más allá se cerraba tras su hermano.
Walburga Black la observaba desde su retrato en la pared.
"¿Tu eres su novia?" preguntó el retrato con voz inusualmente tranquila. "Él no estará feliz con eso, sabes, el Señor Oscuro."
"¿De qué está hablando?" siseo Ginny sus manos una vez más en sus caderas. Ella fulmino con la mirada el retrato, tratando de comprender lo que le habían dicho. ¿A Voldemort no le gustaría que fuera la novia de Harry? "¿Que acaso no soy lo suficientemente buena para El-Niño-Que-Vivió? ¿Y eso porque le importa a Quien-Usted-Sabe?" ella gruño con sus ojos entrecerrados y una horrible sensación se aferro a su estómago.
"Por supuesto que no. ¡Tú jamás podrías compararte al Señor Oscuro, niña tonta!" Walburga rio con una risa alta y hueca que resonó por toda la casa. Hermione y Ron aparecieron desde la cocina, con Kreacher tras ellos; Ginny los miro, la confusión marcada en su rostro.
"¡Harry ama a Ginny!" Ron le grito al retrato. "¡Quien-Usted-Sabe no tiene nada que opinar al respecto!"
Walburga sonrió cruel y encantada, mostrando los dientes y curvando los labios. Hermione se apresuró a sacar a Ginny de la casa antes que el retrato pudiera hablar. Todo lo que ella tenía que decir, el trío no necesitaba oírlo.
"Harry," dijo ella con énfasis y Hermione sabía que ella había querido decir 'Anathema'. "Harry ama al Señor Oscuro. Sólo que aún no lo sabe." Kreacher cerró la cortina, para cubrir el retrato pero la risa de Walburga siguió hasta que su rostro desapareció de la vista.
Ginny, mitad en la casa y mitad en la calle, se quedó helada con la boca abierta. Ron lucia enfermo; con sus manos en el estómago y el rostro pálido.
Hermione suspiro otra vez, se estaba convirtiendo en una especie de hábito pensó ligeramente y se giró para mirar a sus amigos. "Que no les moleste esa vieja. Quien sabe lo que Él le esta haciendo a Harry, ¡podrían estarle levando el cerebro o algo así!" pero ella no creía sus propias palabras. ¿Por qué Harry no odiaría al hombre que mató a sus padres, a su hijo, a él mismo?, ¿por qué lo amaba? además Dumbledore siempre había dicho que Harry tenía una gran capacidad de amar a los demás. "Es por eso que tenemos que apresurarnos y Kreacher ha accedido a ayudarnos
"¿Pero?" susurro Ginny sus manos temblaban cuando las levanto para limpiar las lágrimas de su rostro.
"¡Todos sabemos que Quien-Ustedes-Saben estaba obsesionado con Harry y ella es una de Sus seguidoras, por supuesto que va a decir basura como esa!" insistió Ron después de un breve silencio. "¿Cierto, Mione?" la miro, esperando que ella confirmara su declaración, para tranquilizarlo, porque él tampoco creía en sus palabras. Hermione sólo asintió y extendió su mano.
Los otros dos la agarraron y luego de respirar profundo Hermione se Apareció lejos de allí.
XXX
8 de Junio 1998.
Habían enterrado a aquellos que habían muerto en la Batalla de Hogwarts. Los funerales se habían realizado durante la semana anterior, pero esa noche Voldemort había decidido organizar una vigilia conjunta; donde todos, sin importar en que bando habían luchado, podrían venir a llorar a sus seres queridos. No tenía nada que ver con él siendo comprensivo, Harry lo sabía. Mayormente, Voldemort quería mostrar que había ganado y exhibir a Harry como si fuera un trofeo.
Por lo que le resultó muy sorprendente cuando Voldemort le dijo que no estaba invitado.
"Pero, mis amigos murieron." Harry lo miro con grandes ojos, lagrimas reuniéndose en ellos. "Mi padrino murió. No lo comprendo…"
"No iras," Voldemort dijo con simpleza y se giró para dejar la habitación.
En el momento en que Harry estuvo a solas no tuvo mucho tiempo para pensar en la decisión de Voldemort, porque un elfo domestico apareció. Kreacher hizo una profunda reverencia, su nariz casi rozando el piso y Harry se arrogo hacia el elfo para abrazarlo. Después de la muerte de Dobby, Harry no había visto a Kreacher o a Winky y había estado preocupado por ellos, pero Kreacher estaba aquí, seguro, vivo y—
"¡Kreacher viene con un mensaje de los amigos del amo!" Harry jadeo, sentándose en el piso. El elfo se paseó frente a él. "¡Ellos quieren que Kreacher los lleve a la Mansión Malfoy, pero les dije que no! ¡No! El Señor Oscuro esta aquí y el lastimara a los amigos del amo, así que les dije que no, amo. Pero los amigos del amo insistieron que trajera un mensaje y Kreacher es un buen elfo, así que Kreacher hizo lo que le pidieron. Los amigos del amo lo están buscando, planean rescatarlo. ¡El amo necesita no morir hasta entonces!"
"Oh," susurro Harry. Hubo una calidez en su pecho al pensar en sus amigos viniendo a rescatarlo. Al pensar en que ellos lo amaban, lo extrañaban y estaban pensado en él, pero especialmente porque ellos sabían sin necesidad que alguien se los dijera que estaba vivo. Harry siempre había pensado que sabría instintivamente si Ron o Hermione morían, porque eran parte de él; una pieza de su alma suponía ¿y ellos no habrían sabido también si él estaba muerto? Harry sonrió; vendrían a recatarlo.
¿Aunque en realidad necesitaba que lo salvaran? Voldemort no lo había lastimado excepto cuando quemo la mano de Harry y en realidad eso fue porque Harry metió la mano al fuego, no porque Voldemort hubiera intentado quemarlo. Aparte de ser un viejo lascivo, el Señor Oscuro no había mostrado ser una verdadera amenaza para Harry en el mes que llevaba aquí. "Dile a Ron y a Hermione que no hagan nada estúpido. ¡No quiero que se lastimen!"
"Weasley, la sangresucia y la novia del amo, son rebeldes, amo. Están siguiendo los movimientos del Señor Oscuro, planeando un ataque, para rescatar al amo. ¿El amo necesita que lo rescaten? ¡Kreacher rescatara al amo!" el elfo se paró derecho, sus manos frente a él, empuñadas, como un boxeador y Harry sonrió suavemente.
Voldemort observaba desde la puerta, ojos entrecerrados. Esperando con impaciencia la respuesta de Harry.
"No, no necesito que me rescaten. Él no me ha lastimado y necesitas decirles eso – ¡él no me ha lastimado así que no necesitan hacer nada estúpido! Dile a Ginny que lo lamentó, por favor" Kreacher asintió. "Puedes irte ahora, Kreacher. Gracias."
"El amo dijo gracias," Kreacher susurro para sí mismo antes de desaparecer de la habitación.
Harry suspiro, arrojándose de lleno al piso boca abajo. Rodo con otro suspiro, brazos estirados sobre su cabeza y piernas derechas y luego se sentó de golpe al ver a Voldemort.
"Los encontrare primero," siseo amenazador el Señor Oscuro. "Dile eso a tu elfo si vuelve. Yo los encontrare primero, muchacho. ¡Ellos no te alejaran de mi lado!"
"¿Es por eso que no me dejas ir a la vigilia? ¿En caso que alguien intente llevarme?" Harry pregunto calmado y curioso, pese a la aparente rabia de Voldemort. Se puso de pie y tambaleo al tropezar con una agujeta desatada, pero Voldemort lo atrapo; manos en sus caderas y brazos alrededor de su cintura. "¿O por si alguien trata de matarme?"
"No te quiero allí," dijo Voldemort.
Harry se mordió los labios, cerrando sus ojos al intentar pensar. Tratos, su relación giraba alrededor de los tratos. ¿De seguro había algo aparte de sexo que Voldemort pudiera querer de él? "Quiero ir," susurro Harry antes de morderse el labio inferior, esperando lucir seductor. Paso sus manos lentamente por el pecho de Voldemort y el hombre de cabello oscuro levanto una ceja inquisitivamente. "¿De seguro hay algo que tu también quieras? Déjame ir contigo, déjame despedirme de mis amigos y te daré algo a cambio."
Voldemort sonrió acercando su rostro hacia Harry; burlándose de él. Si esperaba acobardar a Harry, se encontró sorpresivamente sin éxito. En vez de alejarse sonrojado, Harry se movió hacia adelante; presionando sus labios con fuerza contra los de Voldemort, y el Señor Oscuro se movió hacia atrás, asombrado. No había esperado que Harry lo besara sin que se lo pidiera, aunque no fue un beso real; solo un breve toque de labios contra labios, pero fue contacto iniciado por Harry. Voldemort sonrió de medio lado: Harry obviamente quería mucho ir a la vigilia y podía trabajar con eso. Había aprendido su lección sobre apresurar a Harry hacia el sexo. Podía esperar hasta el momento adecuado para el sexo: pero ya tenía una idea en mente; algo un poco diferente, algo a lo que Harry no se negaría esta vez. Habían otras cosas que Harry podía hacer por él, cosa que Anathema había hecho, cosas que había extrañado hacer.
Voldemort tomo una de las manos de Harry. La otra estaba presionada sobre el estómago del Señor Oscuro, dedos crispados ligeramente, mientras Voldemort llevaba la otra mano cada vez más abajo, hasta que estuvo presionada contra su miembro. "¿Qué crees que quiero?"
Los dedos de Harry se retorcieron y luego se cerraron sobre el bulto que ya se había formado y Voldemort lo soltó. Observo a Harry, a la espera de su negativa, pero no dijo nada. Harry no lo miro; estaba observando el miembro de Voldemort y a su propia mano presionada contra él, dedos moviéndole ligeramente sobre el bulto.
"Quiero ir a la vigilia." Susurro Harry mirando a Voldemort por entre su flequillo. El Señor Oscuro solo asintió, aun esperando, deseando y luego Harry se puso de rodillas, su otra mano haciendo a un lado la túnica de Voldemort y abriendo sus pantalones y el Señor Oscuro tiro hacia atrás su cabeza cuando el aire frio alcanzo su erección y la lengua de Harry salió para lamerse los labios.
"Puedes ir a la vigilia," susurro, sus manos enredándose en el cabello de Harry, empujando su cabeza hacia adelante, su boca más cerca hasta que su miembro estaba rozando los labios de Harry. Harry vacilo, inseguro, nervioso e inexperto. Cerró sus ojos, recordando sus sueños; recordando como Anathema le había hecho esto a Tom y como Tom se lo había hecho de vuelta: la boca abierta y las mejillas hundidas, con saliva y semen en sus labios y mejillas mientras se besaban después, temblando en los brazos del otro.
"¡Trato!" dijo Harry respirando profundo. Cerro una mano alrededor de la base del miembro de Voldemort y abrió la boca grande, tragándolo pulgada a pulgada; Voldemort gruño ante la sensación de la humedad y el calor de Harry envolviéndolo. Harry chupo con más entusiasmo que habilidad y cuando intento meterlo más profundo se ahogo. Tenía que seguir alejándose del agarre de Voldemort porque el hombre parecía muy interesado en ahogarlo otra vez. Pero cuando Voldemort finalmente se corrió fue con un grito de su nombre. No el de Anathema.
XXX
La vigilia fue realizada en el atrio del Ministerio. La estatua de 'La Magia es Poder' aun estaba allí, pero parecía empequeñecida detrás de los estandartes y retratos que colgaban del techo o cubrían las paredes. Los muertos estaban agrupados por familias. Todos los Weasley que habían muerto estaban hacia un lado con sus retratos amontonados unos a otros y tristemente habían cuadros vacios rodeando a Fred, sólo esperando que alguien se revelara contra el nuevo orden. Tonks y Remus estaban pegados en la pared cercana, lado a lado, junto a Ted Tonks. Andromeda estaba parada frente a ellos, abrazando a Teddy contra su pecho, mientras lloraba en silencio.
Mortífagos recorrían el lugar, saludando con movimientos de cabeza a los trabajadores del Ministerio y evitando al personal de Hogwarts mientras fulminaban con la mirada a los conocidos miembros de la Orden. Los Weasley, sin Ron y Ginny estaban sollozando frente al retrato de Fred y Harry sonrió al ver los retratos de los hermanos de Molly que también estaban colgados allí.
Al parecer Voldemort había incluido a cualquiera que hubiera muerto por esta guerra y no solo a aquellos que habían muerto en la batalla final. Y aun así, aun así… se dio la vuelta, mirando a todos los lados que sus ojos podían alcanzar, intentando ver si estaba equivocado. "No hay un retrato de Dumbledore."
Voldemort le apretó el hombro con fuerza, en silencio diciéndole que se callara. Lucius seguía hablando como si Harry no lo hubiera interrumpido. Rodando sus ojos, Harry se soltó del agarre de Voldemort y se dirigió hacia Andromeda. El bebé de dos meses se quejo suavemente cuando su abuela se dio la vuelta, sobresaltada por la presencia de Harry.
"Estas vivo," susurro ella, mirando con cautela al Señor Oscuro.
"Si," dijo Harry encogiéndose de hombros. "Lo note." Entonces sonrió, levantándose en la punta de sus pies para observar al bebé. "¿Puedo?" Lucia tan esperanzado y además era el padrino del niño, y aunque estuviera en presencia del Señor Oscuro, Andromeda no podía decirle que no al pobre chico que obviamente era prisionero, si el comportamiento de los mortífagos era indicador. En el momento en que Harry dejo el lado de Voldemort, uno de ellos apareció de inmediato tras él, y si ese se movía otro aparecía. Eran como una sombra, aferrándose al chico y Andromeda estaba agradecido de que al menos Harry no lo había notado.
Ella le paso con cuidado el bebé a Harry. "Teddy Lupin," dijo ella con voz suave y una sonrisa tierna. El niño bostezo en respuesta y su cabello cambio de castaño oscuro a negro, para lucir como el de Harry y brillantes ojos verdes lo miraron con curiosidad. "Conoce a tu padrino, Harry Potter."
"Olvide que él podía hacer eso." Andromeda lo miro en confusión. "Quiero decir," se corrigió Harry, "Como que olvide que era un Metamorfomago."
"Como Nymphandora," la mujer suspiro.
"Ella odiaba ese nombre. Si ella estuviera aquí, probablemente la golpearía por eso, sabe." Eso suscitó una pequeña risa de la madre de la mujer muerta y ambos se giraron para mirar los retratos de Tonks, Remus y Ted, quienes estaban observando a Harry y a Andromeda con sonrisas tristes.
"Tus padres están por allá." Susurro Andromeda mirando preocupada a Voldemort. "Porque no llevas a Teddy para saludar." Harry asintió, caminando en la dirección que ella le había indicado, sin notar que Voldemort y Lucius se habían estado dirigiéndose hacia él.
Harry se detuvo frente a los Potter, que le sonrieron con calidez a su hijo. Le tomo un momento notar que su retratos colgaban cerca de los de la familia Black y su mirada paso a Narcissa y Draco (que lo observaban con precaución) para buscar el retrato de Sirius. Y allí estaba, fulminando con la mirada al retrato de Bellatrix que colgaba a su lado, y Harry contuvo una risa cuando Sirius saco la lengua.
"Ese es mi padrino," Harry le dijo a Teddy. "Él nunca maduró." Así que Sirius le saco la lengua a él esta vez.
Narcissa abrió su boca para decir algo, pero se detuvo, mirando hacia otro lado. Luego pareció armarse de valor y se dirigió hacia él, con la cabeza alta y la espalda derecha. "Esto no habría sido posible de no ser por ti. Él se ha vuelto diferente desde que se dio cuenta de quien eras, querido. Él hizo todo esto por ti, sabes."
"Que sorprendente. Aunque lo encuentro difícil de creer, sabe, ya que tenía prohibido venir." Harry rodo sus ojos y volvió a mirar a sus padres.
Narcissa puso una mano en la mejilla de Harry. "La resistencia no ha sido tan débil como te han hecho creer. Teme que te puedan atacar. Cualquiera de ellos podría estar aquí ahora, Harry… yo- yo no creo que él pueda sobrevivir si te pierde de nuevo."
"Él no me perdió," gruño el chico. "Él asesino a Anathema." Se alejo molesto de los Malfoy, los Black y los Potter, y cruzo la habitación hacia Andromeda.
Voldemort se giro hacia Harry cuando el chico se acerco hacia ellos.
"Silencio," le siseo a Lucius, que seguía despotricando sobre la abominación que era Teddy; Voldemort no creía que Harry apreciara oír eso más que Andromeda lo había hecho.
Harry era demasiado cobarde para enfrentarse a los Weasley, en especial sin Ron allí para cubrirle la espalda, así que solo miro con tristeza en dirección del retrato de Fred. "Estoy listo para volver a casa," le dijo a Voldemort, moviéndose para pasarle a Teddy de vuelta a su abuela. Andromeda no se movió para tomar al bebé. "¿Andy?" pregunto Harry, sosteniendo el niño hacia ella otra vez.
"¡Oh Harry, no sabía que tuviste un bebé!" dijo la mujer envolviendo a Harry y Teddy en un abrazo. "¡Felicitaciones!"
Harry miro alrededor confundido. El retrato de Remus prácticamente echaba espuma por la boca y Tonks lloraba de manera lastimera, pero Voldemort simplemente lo miro con calma, con una ceja levantada. Los labios de Lucius se curvaron en desdén al observar al bebé y Harry le frunció el ceño, acercando el niño a su pecho de manera protectora. ¡Y pensar que había snetido lastima por ese hombre horrible todo el año, sintiendo pena por él cada vez que Voldemort lo castigaba!
"¿Que sucede?" pregunto bruscamente.
"Nuestro Lord ha decidido que puedes quedarte con el perro callejero-" Voldemort levanto una mano y Lucius se cayó con un jadeo. Harry nunca había visto a alguien callarse tan rápido, bueno excepto por Vernon esa vez que Harry había apuntado su varita hacia su cara gritando 'Sectumsempra'.
"Lo que él quiere decir chico es que te debía una disculpa. Considera esta una." Hizo un gesto con la mano hacia Teddy y Harry dio dos pasos atrás, confundido, temeroso y sobrecogido con este horrible sentimiento de culpa. "Te quite un hijo, si lo recuerdas. También te quite a tus padres." 'Y su fotografía', permaneció sin decirse entre ambos, pero Harry sabia que en realidad era de esto de que se trataba todo. "Tu deseas una familia y yo te estoy dando una. No me importa a quien nombres como padre, pero este niño ahora es tuyo."
"¡Simplemente no puedes quitarle el bebé a alguien! ¡Este es el nieto de Andromeda! ¡No puedes esperar que se lo quite!" gruño Harry enojado, dando un paso adelante listo para atacar al mago mayor; luego recordó que tenía un bebé en sus brazos y se detuvo, parado incomodo con sus palabras aun haciendo eco.
"Ella no extrañara lo que no puede recordar. Pude haberla matado y quitarle al bebé, pero no lo hice. Se agradecido, Harry." La gente los estaba observando ahora, a Harry Potter que continuaba desafiando al Señor Oscuro y aun vivía; a la confundida mujer, que estaba parada al lado de ellos, mirando al bebé con nostalgia; a Lucius que miraba con disgusto, y a Voldemort cuya rabia era prácticamente tangible. "¿Como lo llamaras?"
"¡Su nombre es Theodore Lupin!" siseo Harry con dientes apretados.
"Que así sea." Voldemort miro alrededor, notando la atención que parecían haber llamado. "Es hora de irnos." Harry intento una vez mas devolver al bebé, pero Andromeda no lo acepto.
La mano de Voldemort agarro con fuerza el hombro de Harry y de manera brusca guio a su amante hacia las chimeneas alineadas al otro lado del atrio. Teddy lloro, aterrorizado por el tratamiento brusco; Harry se soltó de Voldemort pero siguió caminando tras él, meciendo a Teddy con suavidad para calmarlo. "Eres bueno en eso," susurro Voldemort cuando Teddy dejo de llorar.
Harry lo ignoro. Entro en la chimenea, aferrando a Teddy contra su pecho y se movió para hacerle un lado a Voldemort que se paro junto a él. Ron y Ginny aparecieron en la chimenea de al lado, saliendo de ella justo cuando el fuego de la suya se volvió verde y se lo llevo. Los oyó gritar su nombre, llamándolo y luego estaba saliendo fuera de la chimenea en la Mansión Malfoy, en los brazos de Voldemort y Teddy estaba llorando otra vez.
El Señor Oscuro miro al bebé, que había cambiado sus rasgos una vez más y ahora lucia como una mezcla de ambos. Podía ser ese hijo que Voldemort había asesinado y el Señor Oscuro frunció el ceño ante ese pensamiento. Se dio la vuelta ignorando el llanto y los desesperados intentos de Harry para calmarlo.
"Él es tu responsabilidad ahora. Enviare a un elfo domestico para que compre las… cosas necesarias, pero tú te encargaras de él." Luego los dejo a ambos allí, parados y llorando frente a la chimenea.
No era justo, pensó Harry dirigiéndose hacia su habitación. Un elfo domestico iba tras él, balbuceando sobre las cosas que necesitan los bebés. Harry no lo estaba escuchando, sólo podía pensar en Teddy y en el bebé muerto de Anathema, y en como lo habrían llamado de haber sobrevivido. ¿Debería haberle cambiado el nombre a Teddy, se pregunto? No había pedido esto, no quería criar hijos con Voldemort, no quería vivir con Voldemort, pero… suspiro. No podía cambiar las cosas. Estaba atrapado aquí a menos que Voldemort cayera muerto y pese a lo mucho que quería que sus amigos lo salvaran, era inútil. No podían derrotar a Voldemort y Nagini estaba escondida en alguna parte; Harry no la había visto y no seria capaz de destruirla sin que Voldemort lo supiera. La guerra había terminado. Habían perdido. Él estaba perdido: era tiempo que sus amigos comprendieran eso.
"Bueno, Teddy," dijo abriendo la puerta de su habitación. Había una pequeña cuna cerca de su cama y Harry sonrió al verla. No había pedido esto y estaba molesto porque le hubieran quitado su nieto a Andromeda, pero eso no significaba que no estuviera feliz de poder criar a su ahijado. Iba a ser el mejor padrino– padre, se corrigió a sí mismo –del mundo. "Bienvenido a casa."
XXX
13 de Junio 1998.
Había sido un plan bastante simple, pero muy ingenioso. Debió ser un rescate rápido y fácil, pero algo había salido mal. Sus Trasladores debieron llevarlos a las mazmorras de la Mansión Malfoy y Kreacher (ya que era un elfo domestico de la familia Black, de la misma familia de Narcissa Malfoy) supuestamente los habría aparecido hacia la ubicación de Harry para luego sacarlos de la Mansión Malfoy. Pero algo había salido mal. Ahora todo era un caos. No había más soluciones tranquilas, planes simples, o reglas y procedimientos fáciles de seguir justos a la medida. Sólo pánico.
Así que entraron en pánico.
Ron se giro, lanzando hechizos en todas direcciones y sorprendidos trabajadores del Ministerio se arrogaron al piso o se subieron tras otras personas o estatuas. Había gente gritando, llorando; Ginny estaba sollozando histérica mientras mortífagos salían disparados de las chimeneas y corrían hacia ellos. Hermione levanto su varita, medio convencida de apuntar hacia su cabeza para salvarse, apuntar a sus amigos, eliminarlos uno a uno y luego ella, tomar el camino cobarde para evitar la tortura que sabía vendría. En vez de eso, apunto hacia Avery que sonreía ampliamente tras su máscara.
"¡Reducto!" grito ella y salió del camino cuando un hechizo fue lanzado hacia su persona.
Ginny aun sollozaba histérica y Ron estaba haciendo lo mejor posible para defenderlos a ambos, pero no paso mucho para terminar aturdido y amarrado en el piso; yaciendo indefenso a los pies de los mortífagos. Ginny entonces se arrogo hacia ellos, con sus manos como garras, pero Mulciber la boto dándole una bofetada. Sus amigos rieron cuando Ginny cayó al piso, aferrando su colorada mejilla.
"¡Oh no! ¡Lastime a la novia de Potter! ¡Oh no!" se burlaron de ella y Ginny se acurruco sobre si misma sin dejar de llorar.
Hermione fue capturada momentos después, distraída por el grito de dolor de Ginny. Fue amarrada y arrastrada hacia sus amigos. Se encontró con los ojos de Ron y alejo la mirada, molesta y avergonzada porque que su plan no hubiera funcionando. ¿Por qué? ¿Por qué no había considerado que sus Trasladores ilegales serían incapaces de romper las protecciones de la Mansión? Bueno, si lo había hecho, pero había esperado ser enviada al punto de partida. Jamás había considerado que los Trasladores los redirigirían al Ministerio de Magia, ¡directo a las garras de Voldemort!
"Llévenlos a las celdas," siseo un mortífago. "Tu, infórmale al Señor Oscuro. También podrías decirle a Potter, si lo ves."
El hombre bufo, "Él no estará lejos de nuestro Lord."
Un puñado de ellos rio y Ginny los miro sobre su hombro mientras se la llevaban. Ese horrible sentimiento en su estomago había regresado; celos y rabia y algo como terror. Harry no lo haría… ¿cierto? No podía, no con Voldemort; con cualquiera menos Voldemort, rogo desesperada.
Ella intento capturar los ojos de Hermione, para preguntarle en silencio a la chica mayor que era lo que sabía, porque estaba segura que la chica sabía algo, Ginny al fin se había dado cuenta de eso. Pero Hermione a propósito miro en todas direcciones menos hacia Ginny.
XXX
Al final resultó que, Harry estaba en su habitación con Teddy cuando Jugson le llevo las noticias a Voldemort, así que le cayó al Señor Oscuro informarle a Harry del paradero de sus amigos. El Señor Oscuro sabía que era cosa de tiempo, pero no había esperado que los atraparan tan rápido, pero no importaba. Lo que sucediera ahora, o después, sucedería y Voldemort recibiría lo que quería al final. Siempre lo hacía.
"Harry," Voldemort llamo con suavidad, entrando a la habitación sin tocar.
"¡Silencio!" susurro Harry indicando con su cabeza hacia la cuna, al niño que recién se había quedado dormido. "¿Que sucede?"
"Tengo otro trato para ti."
Fue tan directo y dicho con tanta calma, pero había una sensación de emoción rodeando al Señor Oscuro, que hicieron que se le erizaran los pelos a Harry. Algo que emocionara tanto al hombre solo podía ser algo malo, algo muy malo.
"¿Podemos hablar en otra parte?" una vez mas Harry indico a Teddy. Con un chasquido de los dedos de Voldemort, el designado elfo domestico del niño apareció, preparado para cuidar a Teddy en ausencia de Harry.
Voldemort lo guio por el pasillo hasta que llegaron a una habitación que Harry nunca había visto antes. Harry había esperado que lo llevaran a la oficina de Voldemort, pero al cruzar la puerta se dio cuenta que habían entrado a un dormitorio. Estaba escasamente decorado y dominado por una cama increíblemente grande en el medio del lugar, y sólo por los colores Harry supo que estaba en el dormitorio de Voldemort.
"¿Qué?" pregunto Harry mirando alrededor. No estaba seguro de porque Voldemort lo había traído aquí, nunca lo había traído aquí antes, pero definitivamente era mejor que cualquier discusión que fueran a tener no fuera en presencia de Teddy. "¿Que sucede?"
"Te lo dije, chico," susurro Voldemort tomando las mejillas de Harry con sus manos. "Te dije que los atraparía antes que pudieran alejarte de mí."
Harry se aparto de golpe, un grito de negación escapando de sus labios apenas comprendió las palabras de Voldemort. "¿Que fue lo que les hiciste? ¿Que fue?" avanzo hacia adelante golpeando con su mano el pecho de Voldemort antes que el Señor Oscuro reaccionara, atrapando sus dos muñecas y apretando con fuerza hasta que Harry quedo lánguido, cayó al piso cuando Voldemort lo soltó. Miro a los ojos rojos del mago, con ojos llenos de lágrimas y suspiro de manera entrecortada antes de alejar la mirada. No quería que Voldemort lo viera llorar.
"No están muertos. Lo considere pero por el momento simplemente están detenidos en una celda en el Ministerio. Aun no decido que hacer con ellos. Quizás," se agacho un poco y con cuidado tomo los brazos de Harry y puso al chico de pie. Guio a Harry hacia atrás, hasta que cayó sobre la cama, tumbado con la boca y las piernas abiertas por la sorpresa. "Podrías ayudarme a decidir."
Harry entrecerró los ojos, preguntándose qué quería decir Voldemort. La pregunta que no alcanzo a hacer fue respondida, cuando Voldemort se subió a la cama y se arrodillo entre las piernas abiertas de Harry agachándose para presionar sus bocas.
"No puedes negar que quieres esto, Harry. Dámelo. Entrégate y salva a tus amigos en el proceso. No es mucho pedir. Sera placentero para ti; te prometo que no te lastimare. Podrías salvar sus vidas; ¿que son tres o cuatro años en Azkaban por irrumpir en el ministerio en comparación con la muerte? ¿Qué es comparado con el sexo?" Se detuvo y comenzó a presionar suaves besos sobre la quijada y el cuello de Harry. El chico temblaba bajo él; jadeaba y respiraba profundo mientras sus dedos se deslizaban por las sabanas buscando algo donde aferrarse.
"¿No dolerá?" susurro Harry ladeando su cabeza para permitirle un mejor acceso a Voldemort. Dedos vacilantes se envolvieron en su cabello y Voldemort sonrió contra el cuello de su amante.
"No te lastimare de nuevo," dio el señor Oscuro. Fuera o no que mantuviera su palabra era un asunto completamente diferente pero Harry sabia que en ese preciso momento, Voldemort había querido decir lo que dijo.
"¿Y no los lastimaras o mataras?" Voldemort asintió, accediendo a las condiciones de Harry, sus dedos moviéndose antes que las palabras y desabotonando la camisa de Harry. "Entonces bueno."
En el momento en que Harry dio su consentimiento, Voldemort se concentro y sin el uso de su varita o palabras desapareció la ropa de ambos. Desvestirse de manera manual habría tomado demasiado tiempo y llevaba esperando más de cincuenta años por este momento después de todo.
Su boca estuvo en la piel de Harry, sus dedos presionando contra cada pulgada que podía encontrar; sus piernas entrelazadas. Harry yacía bajo el Señor Oscuro, jadeando y gimiendo; sus dedos agarrando cabello, hombros, brazos, uñas enterrándose en su piel mientras su espalda se arqueaba de placer. Los dedos de Voldemort se movían dentro de él, resbaladizos con lubricante. Harry grito cuando rozaron contra su próstata; haciendo que viera estrellas dentro de su cabeza, colores explotando y girando; y luego hubo una boca en su miembro, cálida y húmeda, y Harry volvió a gritar, completamente sobrecogido. Nunca había hecho algo como esto: sólo besos y algunas caricias. Todo lo que tenía para comparar eran las memorias de Anathema, pero esto, esto era real y mucho más intenso, brillante, fuerte, maravilloso, y Harry arqueo su espalda otra vez, dispuesto a que Voldemort lo tocara aun mas.
Harry no habría creído que Voldemort fuera un amate compasivo. Para Anathema lo había sido, sí, pero el hombre había cambiado tanto desde entonces, en tantas maneras, que Voldemort y Tom realmente se podrían considerar dos entidades completamente separadas. Harry no tenia manera de saber si sería lo mismo entre ambos; esa había sido una de las razones por las que se había rehusado con tanta fuerza, la negativa a someterse, de prostituirse ante el Señor Oscuro: su miedo de no ser nada mas de un cuerpo dispuesto, usado, descartado y olvidado. No quería que el Señor Oscuro lo amara como había amado a Anathema, pero no quería entregarse, su virginidad, a alguien a quien no le importara. Si Voldemort sólo quería sexo, habían otros dispuestos, así que no había razón para que Harry cediera.
Pero esto: la atencion, las caricias y los besos; el afecto, el deseo; la forma en que Voldemort susurraba su nombre; el roce de piel contra piel; de lubricante, saliva y sudor; manos entrelazadas mientras Voldemort se arqueaba contra él, empujando, empujando cuando Harry jadeaba de dolor mientras Voldemort lo calmaba con besos. Fue tan inesperado, como nada que Harry hubiera imaginado cuando pensó en ceder ante los avances del Señor Oscuro. Salvar la vida de sus amigos valía la pena esto, pero si hubiera sabido… si hubiera sabido que Voldemort era capaz de preocuparse por él, Harry se habría entregado mucho antes.
Se movieron juntos, caderas empujándose una contra otra, y Voldemort se cernía sobre Harry, manos al lado de la cabeza del muchacho. Se mecían juntos, jadeando, gimiendo; en ocasiones bajando o levantando sus cabezas para rápidos besos sucios. Harry mayormente mantenía su rostro presionado contra la garganta de Voldemort, dientes rozando y lengua probando; perdido en pensamientos incoherentes y placer, luces destellando tras sus ojos cerrados. Voldemort lo miro, su Harry, su Anathema; sus ojos rojos se suavizaron, su rostro se contorsiono en placer, sus caderas se movían de manera involuntaria en busca del orgasmo. Harry se corrió primero, la mano de Voldemort apretada alrededor de su miembro, acariciándolo con rapidez, al mismo ritmo de sus caderas. Semen se derramo en su mano. Voldemort dejo escapar un gemido, una sensación familiar, una presión arrolladora creció dentro de su vientre y suspiro contra los labios abiertos de Harry, corriéndose dentro del muchacho, deshaciéndose completo.
Terminaron, sudorosos y satisfechos y Harry sonrió ligeramente cuando Voldemort separo sus cuerpos. El señor Oscuro bufo suavemente cuando Harry intento levantarse de la cama, su mano atrapo una delgada muñeca. "¿Donde crees que vas, chico?"
"¿Al baño?" pregunto Harry más que responder. "No iremos al Ministerio así, ¿cierto?" se removió ligeramente, incomodo. "¡Estoy pegajoso!"
"Aun no terminamos." Dijo Voldemort moviéndose sobre las sucias sabanas hacia su amante. "Tienes tres amigos. Sólo hemos tenido sexo una vez." Los ojos de Harry se abrieron y Voldemort prácticamente pudo oler la excitación que exploto dentro del joven mago. Pero también dentro de sus ojos había miedo y sorpresa. "No voy a lastimarte, o forzarte, Harry. Si lo deseas, puedes escoger un amigo, uno que sobreviva, y simplemente eliminare a los otros dos. ¿Es eso más justo?"
"¡NO!" Harry salto hacia adelante moviéndose hacia Voldemort y termino cayendo sobre el regazo del hombre. Voldemort lo acerco hacia su cuerpo, moviéndose de manera que su miembro quedo presionado contra el trasero de Harry, y los movimientos del chico solo consiguieron excitarlo aun más. Harry se sonrojo, al darse cuenta del efecto que estaba teniendo en el cuerpo de Voldemort y con una mirada nerviosa hacia el Señor Oscuro, se removió con intención, presionándose contra la erección bajo él. Ese fue todo el estimulo que necesito Voldemort; Harry le había dado permiso. El chico de inmediato se encontró de espaldas, con las piernas abiertas, en la misma posición en la que se había encontrado momentos antes. Voldemort estaba sobre él otra vez, dentro, afuera, en todos lados, con la misma pasión y desesperación que había mostrado antes, y Harry se perdió, sobrecogido y deshecho. Era demasiado, demasiado poco, demasiado pronto; más de lo que podía manejar pero aun así quería más. Su miedo y sorpresa habían sido momentáneos, mientras se preguntaba si Voldemort negaría lo que había prometido, si Voldemort se cansaría de él después de esto, tomando todo lo que podía para luego hacer a Harry a un lado. Pero ahora Voldemort estaba cálido y pesado y era suyo, y Harry no podía esperar para pagar su deuda por la vida de su tercer amigo.
Se corrió en la mano de Voldemort otra vez, el hombre se lamio los dedos antes de entregarse a su propio orgasmo. Harry lo observo, embelesado, preguntándose como sabía y si Voldemort había disfrutado el sabor, si había disfrutado a Harry.
Se separaron, sonriendo y jadeando y Harry se movió hacia Voldemort, dispuesto. Pero fue el Señor Oscuro quien se levanto de la cama, dirigiéndose hacia el baño, dejando la puerta abierta de manera invitadora para Harry.
"Límpiate chico. Es hora de ir al Ministerio."
"Pero," vacilo Harry levantándose de manera obediente, "¿Aun te debo?" su cerebro estaba nublado, y su piel hormigueaba con la memoria de las caricias de Voldemort, y su trasero le lastimó al caminar, enviando oleadas de dolor y placer por su columna. Un toque de la varita de Voldemort en la curva de su espina detuvo el dolor, pero Harry se quedo removiéndose incomodo, recordando el placer.
"No, chico, no me debes. Créeme," el Señor Oscuro lucia casi arrepentido al decir eso. Quizás quería tener sexo otra vez, ¿pero no tenían tiempo? ¿O había algo que Voldemort no le estaba diciendo? Harry bufo al darse cuenta. Uno de sus amigos había escapado, uno de ellos había sobrevivido y Voldemort lo había engañado haciéndole creer que todos habían sido capturados.
"Tramposo," dijo Harry con una sonrisa. Aunque se pregunto porque Voldemort le mentiría y no clamaría su premio robado. A este punto a Harry no le habría importado. Había estado adolorido, pero se habría entregado sin problemas para el placer del Señor Oscuro. Y eso era algo importante, pensó Harry, mientras pasaba un paño húmedo sobre su piel. Paso de tener miedo de volverse una puta, a pensar y actuar de manera voluntaria como una sin que Voldemort lo obligara, ya que ahora no habían amenazas de muerte para sus amigos pero deseaba arrogarse al regazo del mago rogando por sexo, rogando por sus caricias. ¿Quizás era una especie de Síndrome de Estocolmo? No, Harry pensó sonriendo, Ron había actuado igual después de perder su virginidad, sin poder dejar de pensar en el sexo; al igual que Dean, y Seamus. Debe ser una cosa de chicos, decidió Harry e incluso los chicos gay no eran vulnerables. Le sonrió al Señor Oscuro alejando esos pensamientos. "Estoy listo."
XX
Había una niebla en el Ministerio. No una niebla verdadera, claro, no adentro. Pero Harry imaginaba que podía verla, removiéndose alrededor de la gente adentro, oprimiéndolos, manteniéndolos en silencio y nerviosos. Se tensaban y salían del camino cuando Voldemort pasaba cerca de ellos, observaban a Harry confundidos y temerosos, y la niebla se movía más rápido cuando las emociones luchaban dentro de la gente. Era como una sombra, una enfermedad; miedo, nerviosismo ansiedad, creciendo, como si fueran Dementores. Y Harry supo que algo andaba mal.
Tres prisioneros fueron arrastrados hacia ellos. Él y Voldemort esperaban lado a lado, rodeados de mortífagos, y un puñado de trabajadores del Ministerio.
Tres amigos fueron presentados frente a ellos.
Tres.
Harry aun le debía a Voldemort por uno. Confundido, miro al Señor Oscuro con ojos entrecerrados. ¿El hombre no esperaba que Harry tuviera sexo con él aquí enfrente de todas estas personas, cierto? Voldemort lo miro, sin deseo, sin lujuria. Había otra emoción allí: remordimiento, se dio cuenta Harry observando sin comprender mientras Voldemort levantaba su varita. Debía hacer algo, se dio cuenta vagamente, moverse, protestar o defender a sus amigos, pero en vez de eso se quedo allí parado, observando como un tonto como la luz verde se dirigía al cuerpo atado de Ginny. Ella cayó al piso, sin vida y Voldemort bajo su varita, rehusándose a mirar a Harry.
Probablemente había enajenado al chico de nuevo, lo había empujado demasiado lejos, con demasiada fuerza, pero con el tiempo Harry se entregaría otra vez. Pero la chica, la amenaza, tenía que ser eliminada. Voldemort debía admitir por lo menos para sí mismo que estaba celoso y asustado de ella, de que Harry pudiera pensar en ella cuando estuvieran juntos, pudiera imaginar una vida con ella y no con él, y eso era algo que se rehusaba a contemplar por el resto de su vida. Ahora ella no estaba, estaba fuera de su vida y su memoria no sería una amenaza a su relación física con Harry.
Puños golpeaban contra su pecho, y Harry estaba llorando y gritando, golpeándolo con fuerzas mientras su cuerpo se estremecía. "¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ?" grito y Voldemort atrapo sus muñecas, acercándolo contra su pecho y susurrando contra su oído para que sólo Harry pudiera oír su respuesta.
"Porque la amabas." Dijo el Señor Oscuro, labios presionando ligeramente contra la piel pero Harry alejo el rostro. "Y no a mí."
Se llevo a Harry lejos de los demás, guiándolo hacia las chimeneas. Hermione y Ron, amarrados entre los mortífagos, también lloraban, entre sus mordazas, pero toda su rabia y lágrimas no fueron notadas por Voldemort.
"Llévenlos de vuelta a sus celdas. Sus juicios serán después." Se alejo de ellos y no miro a nadie más. "Tengo otros asuntos de los que debo encargarme."
El cuerpo de Ginny permaneció donde había caído en el piso, ya que a nadie le habían ordenado que lo sacara y Nagini no estaba allí para comérsela. Los retratos habían desaparecido de las paredes del Ministerio, habiendo sido retirados después de la vigilia, pero Harry aun podía recordar los dos retratos vacios al lado de Fred Weasley. Uno para Ginny… ¿y el otro para Ron? Y que pasaría con Hermione, pensó, ¿acaso Voldemort había planeado todo el tiempo matarlos, sin importar lo que hiciera Harry? ¿O era sólo a Ginny? ¿Sólo a su novia? ¿O acaso pensaba que Harry decidiría sacrificar a Ron, tener sexo otra vez y salvar a Hermione?
Dejo escapar un grito suave, sus manos cubriendo su boca, tratando de contener el sonido. Sus piernas colapsaron y se acurruco en el piso, hombros sacudiéndose, pero no dejo escapar más sonidos. Voldemort lo observo, inseguro, pero no arrepentido. No lamentaba haber matado a la chica, pero le dolía saber que una vez más había lastimado a Anathema, y sólo horas después de haberle prometido que nunca más lo lastimaría.
Pero ella tenía que desaparecer. No podía seguir con vida; era una amenaza, una distracción, un recordatorio constante de una vida sin Voldemort o Tom Ryddle. No habría podido soportarlo.
Harry lo superaría con el tiempo. Había olvidado la muerte de sus padres, ya que fueron insignificantes y Ginny era insignificante; así que olvidaría. Anathema siempre lo había perdonado, así que Harry también lo haría, con el tiempo.
Voldemort tomo al chico en sus brazos, levantándolo con facilidad del piso. Se metió con Harry a la chimenea, con el chico aferrado contra su pecho mientras decía, "Mansión Malfoy," y esperaba que las llamas verdes los alejaran a ambos.
