Nota: Esta vez serán los recuerdos de Vegeta lo que se verá en cursiva.
Mis ojos y los tuyos nunca verán lo mismo.
Vegeta se encontraba en uno de los balcones de la Corporación Cápsula con la mirada perdida en el cielo. Lejos de lo que ocurría dentro de la casa. Vegeta no podía hacer más que recordar todo lo que lo había llevado justo a aquel instante.
Cuando aquella batalla comenzó siendo él el ganador, había terminado siendo todo lo contrario. Pero claro, entonces se enfrentaban contra dos androides que no eran los que el muchacho del futuro había predicho.
Vegeta se encontraba flotando en el aire con una mirada orgullosa en la mirada. Picolo se enfrentaba en aquellos momentos contra el segundo de los androides, el primero lo había derrotado él con una facilidad asombrante, haciendo gala de los grandes avances que había echo en aquellos tres años. Todos celebraban ya su victoria, incluso Son Gohan, Krillin, Tien Shin Han y él mismo. Mientras que su enemigo los miraba con una mirada entre asombrada y derrotada.
- Picolo, no puedes perder más el tiempo, me escuchas?- Le dijo Vegeta orgulloso.- Vamos elimínalo o quieres que lo haga yo?
Vegeta estaba impaciente por terminar con aquello para ser al fin el ganador. Pero entonces otra cosa llamo su atención. La fuerte energía que se aproximaba a ellos a gran velocidad. No le costo reconocerla.
- Es en Trunks.- Dijo Picolo.
Trunks? Pensó Vegeta justo cuando el muchacho se detenía a su lado. Aquel muchacho se llamaba igual que su hijo. Sería posible que... si claro que si! El fuerte guerrero del futuro era sin duda alguna su hijo. Tenían el mismo color de pelo y los mismos ojos azules de su madre. Además era un súper guerrero. No podía creerlo. Su hijo sería sin duda un muchacho fuerte capaz de transformarse en súper guerrero a muy temprana edad. No pudo evitar sentirse extrañamente orgulloso de ello.
- No acabo de entender quien es.- Le dijo Trunks haciéndolo salir de sus pensamientos.- Luchabais contra él verdad?
- Quien es?- Repitió Vegeta sorprendido.- Evidentemente es uno de los androides que dijiste que vendrían.
El muchacho pareció confuso ante su respuesta.
- Pero que esta pasando?- Se pregunto a si mismo.
- Quieres decir que no son ellos?- Le pregunto Picolo sorprendido.
- Que no son los androides?- Pregunto Krillin aun más sorprendido.
- No, no son ellos. No entiendo que puede estar pasando.
- Que, que pasa? –Pregunto Vegeta atónito.
- No creo que sea difícil de entender.- Les dijo Krillin.- La historia a cambiado y todo es diferente a como nos lo explico el muchacho del futuro. También los androides pueden ser diferentes a como él nos dijo.
Vegeta estaba mirando a Krillin intentando entender que era lo que estaba pasando aunque no por eso paso desapercibido que el androide iba descendiendo su vuelo lentamente.
Pero entonces otra cosa atravesó su mente llenando por completo su atención. La cálida energía de Bulma, la única capaz de iluminar su oscuro corazón y la de su hijo, aparecieron a su espalda obligándole a girarse para ver llegar la nave de Bulma.
Maldita mujer! Pensó. Que demonios hacia Bulma allí? Acaso se había vuelto completamente loca?
- Es la Bulma.- Dijo Son Gohan.
- Cuidado no os acerquéis.- Grito Trunks.
- Ya os dije que no tenías nada que hacer. Pronto los androides A17 y A18 vendrán y no les podréis ganar!- Exclamo el androide.
Antes de que ninguno pudiera reaccionar el androide lanzo una gran honda de energía que impacto contra todos ellos.
Vegeta vio la nave de la Bulma perder en control.
Ante su mente paso la posibilidad de que ella y su hijo murieran haciendo realidad las más tortuosas de sus pesadillas y por una extraña razón aquello lo paralizo por completo. Se vio incapaz de reaccionar mientras sentía algo desgarrarse en lo más profundo de su alma. Sin ella... sin ella ya no habría motivo para seguir aquella lucha. Todo perdería sentido para él. Ella lo era simplemente todo para él.
Por suerte Trunks había reaccionado a tiempo y Vegeta pudo ver como todos quedaban a salvo. Que demonios le había pasado? Se había quedado completamente paralizado. Incapaz de actuar. Eso era lo que pasaba cuando un guerrero tenía una debilidad, que fallaba.
Entonces su mirada busco al androide que se había atrevido a atacar a su familia pero él ya no estaba.
- A desaparecido. Le he perdido.- Dijo realmente enfadado.
Vegeta hubiese dejado que Picolo acabara con él. Ahora él era asunto suyo. Nada le salvaría de acabar convertido en un montón de chatarra. Ahora era un asunto personal.
Se movió para buscarlo pero entonces Trunks quedo frente al él con una mirada feroz e impidiéndole el paso.
- Que haces?- Le grito- Porque no les has ayudado? Te da igual que hubiesen muerto?
Vegeta se sorprendió ante el coraje de su hijo. Pocos se atrevían a plantarle cara. Pero no podía permitir que nadie supiese cual era su debilidad, ni siquiera él.
- Que quieres decir?
- Es tu mujer y tu hijo, no?
- Me da igual, eso a mi no me interesa.- Le contesto hoscamente.
Su hijo clavo una mirada furiosa en él que él sostuvo. Durante unos segundos vio en los ojos de su hijo reflejado el odio. Eso era bueno, el odio le haría más fuerte. Él también había sentido odio por su padre, por su incapacidad de satisfacción y eso le había echo más fuerte y le había echo superarse a si mismo en muchas ocasiones.
Gracias a Bulma descubrieron que el androide que había escapado era en realidad el Dr.Gero, el creador de los androides que habían destruido el futuro.
Fue su orgullo, sus ganas de exterminarlos a todos, lo que le hicieron cometer el error de dejar al Dr.Gero despertar a los androides. Muy lejos había estado de imaginar lo poderosos que estos eran.
Pero los cambios en la historia fueron mucho más que eso. Un nuevo ser viajo desde el futuro para absorber a los androides y convertirse en un ser de fuerza pura, ilimitada.
Para entonces Goku se había recuperado del todo y le había ofrecido un lugar donde un año de entrenamiento duraba solo un día en la vida real. La sala del tiempo, en el santuario.
Él y Trunks habían sido los primero en entrar. Pasando así un largo año de duros entrenamientos con su hijo.
Vegeta golpeo con todas sus fuerzas a Trunks y este callo al suelo dando un gran golpe. En segundos Trunks perdió su color dorado para volver a la normalidad. Aunque tardo apenas unos segundos en levantar la cabeza para mirarlo.
- Porque no usas todas tus fuerzas?- Le pregunto Vegeta enfadado.
Trunks se levanto del suelo ante el enfado de su padre.
- Yo... lo siento, padre.
Vegeta lo miro realmente enfadado. Quería ver el limite de su hijo, hasta donde podría llegar. Saber cuan poderoso era. Pero él apenas se defendía, no lo atacaba como lo hacía él.
- Empieza a atacar si no quieres que te de una paliza, muchacho.
- Lo intentare.- Dijo él tímidamente.
Trunks no era como él. Él no veía que los duros golpes de Vegeta eran para prepararlo para la batalla, para que pudiera defender su vida, no, solo veía a un hombre orgulloso y sin corazón atacándolo, sin importarle en lo más mínimo que él fuera su hijo.
Vegeta lo sabía, pero no le importaba lo que él pudiera pensar, mientras empezara a defenderse. Los dos eran demasiado diferentes para comprenderse él uno al otro. Jamás verían lo mismo en los actos del otro.
- Intentarlo?- Vegeta se cruzo de brazos y su transformación de súper guerrero desapareció.- Solo vas a intentarlo? Que clase de guerrero eres?
- Pa.. padre.- Dijo él sorprendido ante las palabras de Vegeta.
- Deja de llamarme así y atácame de una vez. O es que acaso no puedes hacerlo?
Trunks se enfureció con sus palabras y Vegeta había sido consciente de ello antes de hacerlo.
- Que te pasa?- Le pregunto.- Di de una vez eso que te mueres por decirme y terminemos de una vez con esta tontería.
Aquellas palabras acabaron por disparar el enfado de su hijo.
- Como puedes ser así? Mama me dijo que no esperar mucho de ti, pero...- Él no supo como terminar aquella frase.
- Así que eso te dijo tu madre?- Le pregunto interesado.
- Eres un orgulloso Vegeta! Pase años imaginándome como eras! Y nada se puede comparar a la verdad! Eres un ser sin corazón! Un ser de lo más egoísta!
Vegeta sonrió ante aquella descripción. Eso era lo que un día fue, ya demasiado lejos de la realidad, al menos para él.
- Has terminado ya?
Vegeta sonrió ante aquel recuerdo. Sin duda su hijo se parecía demasiado a su madre y sus sentimiento eran demasiado humanos, pero era un buen guerrero. Sin duda alguna.
Su pelea era dura, sus golpes brutales. Después de largos meses de entrenamiento los avances de ambos eran claramente apreciables, acercándose cada día más a su objetivo de superar la fuerza de los súper guerreros.
Al final los dos se separaron para mirarse enfadados, como si aquella fuera una batalla real, como si los dos fueran enemigos sin escrúpulos intentado demostrar quien era el más poderoso.
Vegeta vio por primera vez en los ojos de su hijo una atisbo de él. Y como una felicitación Vegeta le hizo un pequeño saludo con la mano.
- Que significa eso?- Le pregunto Trunks.
- Desconoces demasiado de tu raza.- Se quejo él. – Este símbolo.- Dijo repitiéndolo con la mano.- Es un saludo usado entre guerreros de nuestra especie como felicitación por un buen combate.
Aquello provoco una sonrisa orgullosa en Trunks.
- Vamos, muchacho, a que estas esperando? Atácame!
- Si padre.- Dijo Trunks poniéndose nuevamente en posición de ataque.
Pero ni siquiera superar la fuerza de los súper guerreros les había servido contra un Célula completo. Los dos lucharon contra él y los dos perdieron. Y lejos de sentirse satisfecho, Célula había convocado un torneo de las artes marciales para hacer gala se su poder supremo.
- Trunks estas seguro de que Célula te dijo que comunicaría los detalles del torneo en la televisión?- Le pregunto Krillin.
Todos, exceptuando a Goku y Son Gohan, que estaban en la maquina del tiempo y Picolo y Bulma que se encontraban en el santuario se encontraban en aquellos momentos en la Corporación Cápsula, mirando incesantemente la televisión a la espera de que Célula comunicara alguna cosa sobre el torneo. Vegeta también estaba allí, pero algo separado del grupo, como siempre.
- Va Célula, sal de una vez.- Dijo Yamcha impaciente.
Vegeta clavo una mirada en Yamcha con odio. Ni siquiera sabía como demonios se atrevía a pisar aquella maldita casa en su presencia.
Cada vez que lo miraba la imagen de él y Bulma besándose atravesaba su mente para enfurecerlo un poco más. Sin duda alguna debería haberlo matado en aquel mismo instante.
- Eh Puar! Verdad que me avisaras cuando Célula aparezca en televisión?- Le pregunto él.
- Yamcha! A donde vas?- Le pregunto Puar al ver que se marchaba.
- Voy a ir a entrenarme. Me avisaras?
- Si, yo te avisare.
- Faltan nueve días para que se celebre el torneo no puedo perder el tiempo delante de la televisión.- Dijo Yamcha animado.
- Sabes que?- Dijo Krillin que camino hasta él.- Creo que yo me entrenare contigo. Ahora que se que Célula se verá obligado a respetar las normas del los torneos y no hay peligro de que muera, también me apetece enfrentarme a él.
Vegeta no pudo evitar enfadarse ante lo que él creía un montón de estupideces.
- Vosotros no luchareis en el torneo imbeciles, yo eliminare a Célula.- Le dijo enfadado.- Solo necesito pasar un día más en la sala del tiempo.
- Padre!- Trunks se levanto del suelo al ver a su padre tan enfadado.
No comprendía el comportamiento agresivo de su padre en aquellos instantes. En realidad pocas veces comprendía lo que su padre hacía.
- Imbeciles?- Repitió Yamcha indignado y encarándose a Vegeta.
- Eso es lo que he dicho. Solo quería ser realista!- Le dijo él.
Vamos, rogó Vegeta, dame un motivo para matarte!
- Trunks!
La voz de Bulma, quien irrumpió en el salón con el pequeño Trunks en brazos rompió por completo la discusión.
Bulma localizo a su hijo con la mirada y se dirigió a él a toda prisa. En su vida había estado tan preocupada por alguien como en los momentos en los que sabía que su hijo se había estado enfrentando a Célula. Ahora al verlo sano y en casa casi no podía contener las lagrimas.
- No te ha pasado nada!- Exclamo feliz.- Picolo me dijo que no habías muerto en manos de Célula pero creía que estabas mal herido. Porque no me has dicho nada?
- Lo siento mama.- Le dijo él avergonzado por la preocupación de su madre como si solo fuera un niño pequeño.
- No debes hacer padecer a tu madre.- Le regaño ella.
- Perdona que te haya echo preocuparte.
Trunks presto entonces atención al pequeño Trunks que llevaba su madre en los brazos. Era realmente curioso verse a si mismo de pequeño.
- Hola Trunks.- Le dijo él inclinándose sobre él para hacerle una burla.
Vegeta se sentó sobre la cama de su habitación y comenzó a colocarse las botas del uniforme de lucha. Célula ya había echo su aparición en la televisión y él se disponía a volver a la sala del tiempo. Pero entonces sintió al energía de Bulma, haciéndole levantar la vista.
Bulma estaba en el umbral de la puerta mirándole con una extraña expresión en los ojos.
A Vegeta le pareció entonces una eternidad desde la ultima vez que la tubo entre sus brazos. Muchas cosas habían pasado desde aquellos días. Meses para ella, más de un año él. Pero no por ese echo Bulma le pareció menos hermosa que entonces, ni menos deseable.
Maldita sea! La amaba como él primer día, como si nada hubiese ocurrido entre ellos, como si hubiesen pasado escasas horas desde que ella era simplemente suya.
Bulma a su vez sentía lo mismo por Vegeta. Pese a que su alrededor estaban pasando cosas mucho más importantes que ellos dos, no podía evitar aquel sentimiento que apresaba su corazón cada vez que él estaba cerca.
- Tan poderoso es?- Le pregunto ella al fin.
Vegeta se levanto de la cama y se acerco a ella.
- Si.
- Pero conseguiréis vencerle, verdad?- Le pregunto ella desesperada.
Vegeta no contesto aquella pregunta. En realidad no tenía una respuesta sincera. Miro los ojos de Bulma y vio en ellos un anhelo parecido al que él sentía en aquellos momentos al tenerla tan cerca. Sería por él o por los momentos que estaban viviendo?
Que importaba eso en aquellos momentos? Se pregunto. Todo, para él lo significaba todo.
Pero aquello no lo alejaba de la realidad. Ni del echo de que Yamcha estuviera en la misma casa que Bulma. Aquel pensamiento lo enfado de nuevo.
- Si él vuelve a tocarte lo matare.
Aquellas palabras salieron de su boca casi inconscientemente. No quiso decirlas, pues decían demasiado.
Bulma a su vez se quedo perpleja ante ellas " Si él vuelve a tocarte lo matare". Él? Tocarla? No sabía a que se refería Vegeta con aquellas palabras. Pero de repente la imagen del beso de Yamcha paso por su mente como un relámpago. Sería posible? Realmente Vegeta la había visto besarse con Yamcha?
Dios! Si! Claro que si! Todo empezó entonces! Justo él la había besado el suelo empezó a temblar y su vida dio un cambio repentino. Vegeta desapareció durante meses, desolando su alma. Desde entonces él no la había vuelto a tocar y se había enfrentado a ella como si fuese un enemigo.
- Vegeta...- Dijo ella.
- Cállate Bulma! No me importa en absoluto lo que tengas que decir al respecto. No fuiste más que un entretenimiento para mi. Un mero juguete con el que me divertí durante algún tiempo. – Le dijo realmente enfadado y con odio.
Aquellas palabras atravesaron el corazón de Bulma como dagas. Nunca antes habían hablado de su relación. Ahora él la presentaba como una diversión. Un juguete!
- Como puedes decirme algo así? Acaso no tienes corazón?
- Tengo tan poco corazón como tu dignidad, mujer.
Los ojos de Bulma se llenaron de lagrimas. No se merecía aquello, no se merecía ser tratada como un mera fulana. Ella lo quería, lo quería más allá de la razón. No hubo nada indigno en su relación.
- Eso no es cierto!- Le grito ella.- Yo.. yo..
Bulma se vio incapaz de decirle que lo amaba. Sintió miedo a que él se burlara de ella y usara aquello para dañarla más de lo que ya lo había echo.
- Date por avisada, Bulma, no permitiré que la madre de mi hijo ande revolcándose con cualquiera.
Con aquellas palabras Vegeta dio por terminada aquella conversación. Ahora habían cosas más importantes de las que ocuparse. Y verla llorar ya había sido una victoria. Provocarle dolor, hacia que él suyo propio disminuyera.
La batalla contra Célula había sido más dura de lo que ninguno de ellos llego a imaginar. Goku había perdido la vida, incluso su hijo.
Aun podía recordar el dolor que había sentido al verlo y entonces, solo entonces, cuando vio el cuerpo inerte de su hijo sobre el suelo, la voz de Bulma que tanto le había acompañado en sus pesadillas resonó en su cabeza como una clara resolución de todo. "Esto es lo que tu odio hará en él"
Nunca antes nada le había afectado de aquella manera. Su hijo, un fuerte guerrero, no había merecido morir de aquélla manera. Ante sus ojos. En aquel instante deseo con todo su corazón que aquel rayo que le había arrebatado la vida de su hijo hubiese impactado en él.
Jamás debería haber permitido que el Dr.Gero despertara a los androides, pero lo había echo. Pensándose invencible. Dejándose dominar por el odio y el orgullo.
Pero hasta el mismo Son Gohan había provocado la muerte de su padre ante su orgullo. Sabía como debía sentirse él exactamente en aquel instante. Como él.
Vegeta miro nuevamente el cielo, que se oscureció por completo.
Pronto su tortura terminaría. Las bolas de dragón habían sido reunidas y el dragón había sido ya convocado.
Pronto, todas las personas que habían muerto a manos de Célula recuperarían la vida, incluido su hijo.
Vegeta espero a su hijo en el balcón, impaciente, sabiendo que regresaría liberando aquella opresión que impedía que su corazón latiera.
Al fin sintió su energía renacer provocándole una sonrisa.
El cielo volvió a esclarecerse y poco después Trunks apareció sobrevolando los cielos.
Trunks también sintió la energía de Vegeta y se detuvo en el balcón antes de entrar en la casa. Al mirarlo, con su aspecto como siempre orgulloso le costo creer lo que minutos atrás le había contado Yamcha. Muy lejos quedaba la imagen de su padre dominado por el dolor de su muerte que se había creado en su mente ante le hombre que quedo frente a él.
- Se acabo.- Le dijo Trunks a su padre.
- No para ti.- Le recordó él.
- Lo se.
- Ahora eres mucho más fuerte, no tendrás problemas para acabar con los androides del futuro tu solo.
Trunks no contesto a aquello y vio que Vegeta se daba la vuelta para entrar en el interior de la casa.
- Nunca llegare a entenderte. No se que esperar de ti. Ni siquiera después de haber pasado tanto tiempo a tu lado sabría decir que clase de persona eres.
Vegeta sonrió de espaldas a su hijo ante su sinceridad. Indigna tal vez, pues demostraba debilidad hacía él. Pero también era arriesgada.
- Yo soy un guerrero del espacio y tu un muchacho medio humano. Nunca podrás comprender lo que soy. Nuestra percepción de las cosas en muy diferente. Mis ojos y los tuyos nunca verán lo mismo.
Con aquellas palabras Vegeta entro en la casa dejando a su hijo pensativo.
Si, sin duda alguna, padre e hijo, eran muy diferentes.
CONTINUARA...
Espero que hayáis disfrutado de la lectura. Como ven hago caso a vuestras peticiones y no tardo demasiado en colgar nuevos capitulos.
No duden en dejar nuevos reviews, son la fuerza que me ayudan a seguir adelante. Aunque me temo que la historia esta llegando a su fin.
Saludos;
JJ.AMY
