GRACIAS A
MELINA
LAVIISOO0
Estaba dormida, pero unas increíbles nauseas me hicieron despertar estrepitosamente, busque el baño y casi vomite en el piso, empezaba a sentirme mal, vomite en el inodoro.
-¿pero qué rayos, fue lo que comí?- intente recordar
Recordé la comida en su casa, el accidente y que casi se le sale lo psicópata, me levante a enjuagarme la boca y busque mi calendario del periodo nefasto, lo cheque y había un problema, mi periodo debió de haber llegado un mes, no había llegado y me quede helada al recordar que lo había hecho con Edward algunas veces, pero esas veces fueron sin…
-protección- susurre sorprendida
¿Acaso estaría embarazada de el?, esa idea empezó a asustarme, por el momento no quería hijos, ni que fueran de el, pero deseche esa idea rápidamente, estaba algo molesta por ver a Jacob y estaba nerviosa por el juicio, además hoy regresaba al trabajo, escuche golpeteos en la puerta y molesta fui a abrir, me dio una impresión enorme ver a Edward vestido elegantemente.
-¿Qué haces tan temprano en mis aposentos?- casi grite
-buenos días bella- hablo fríamente y me dolió
-que quieres- grite
-estoy aquí para acompañarte al juicio y…y también vengo a pedirte una disculpa- empecé a ver que todo daba vueltas
-¿estás bien?- pregunto él, tomando mi brazo
-si estoy bien, solo que estoy algo inestable por el…juicio, no sé cómo resulte esto- susurre
-y para eso estoy aquí, arréglate, te veo en la sala- sus palabras salieron como ordenes, y se fue.
Me arregle y me fui hasta la cocina que olía bien, camine mas y encontré a sue platicando con Edward, ninguno de los dos se alertaron de mi presencia
-¿entonces eso piensas hacer?- pregunto sue
-sí, aunque a ella no le gustara- dijo Edward tomando leche
Aclare mi garganta y Edward me miro de reojo, ¿Por qué hablaba con sue?, y además de que estaban hablando, me senté en la mesa de la cocina y espere a me sirvieran
-¿ya hablaste con tu abogado?- pregunto Sue
-si y nos veremos en la corte- musite viendo la mesa
Sue se fue y me dejo a solas con él, el desayuno olía bastante bien y empecé a comer con ganas, vi a Edward y me imaginé a una pequeña copia de el, si estuviera embarazada quisiera que fuera un niño igual a el pero casi me ahogo con el jugo de tan solo pensar en esa idea.
-¿me vuelves a mirar así?- preguntó enojado
-eh si, por que no se- dije picando la fruta
-deja de mirarme así, tengo una novia y tú tienes otro- dijo fríamente
Mi corazón empezaba a dolerme, no me esperaba a que él tuviera una novia.
-adivinarlo será fácil, ¿es Tanya?- pregunte enojada
-si es ella- confirmo fríamente
-a veces no te entiendo, a veces me amas y otras veces no se que sientes- acuse
-si hago esto, es solo un gesto de amigos nada mas- dijo fríamente
-¡ja!, tu y yo no somos amigos, que nuestros padres sean amigos, eso no significa NADA, bicho raro- grite
-¿Cómo me llamaste?- pregunto acercándose a mi
-te dije bicho raro- me intimide un poco por su cercanía
-¿así con que quieres declarar la guerra?- pregunto viéndome fijamente
-¿de qué guerra hablas?- pregunte achicando los ojos
-solo quiero que seamos amigos, no podemos ser mas, eso lo dejaste en claro, Tanya regreso y nos dimos otra oportunidad- me perdí en su verdosa mirada, me sonroje pero recordé algo
-bueno, no podía esperar nada bueno de ti, sabía que tu no eras de tomar en serio- dije alejándome de él –pero no creas que tan solo por que mi padre es muy amigo del tuyo, no significa que te trate bien- grite y me fui a mi mustang.
Si quería guerra la iba a tener, zoquete de cuarta, me dolía que las cosas tomaran otro rumbo, por culpa de mis inseguridades lo aleje, pero no sabía que esto iba a pasar, entre a mi mustang y lo encendí, me aleje de la casa sin esperar a Edward, llegue al estacionamiento de la corte y después vi un horrible volvo plateado acercarse, camine hacia las escaleras.
-Bella espérame- escuche una voz conocida y sonreí
-¡Mike!- grite de felicidad
Lo vi bajarse de una limusina, vestía de manera casual pero sin perder la elegancia, corrí hacia él y lo abrace, nos abrazamos, pero fuimos interrumpidos por Edward que tosió un poco.
-me alegra verte, ah por cierto, vine con el abogado y no quería dejarte sola pero veo que alguien más se me adelanto- dijo Mike mirando a Edward, y este a su vez lanzaba miradas asesinas a Mike.
-sí, su padre me pidió que la acompañara- respondió fríamente
-entonces no hago falta aquí, tengo que irme, hoy es mi primer día de vacaciones y no sé si irme a Bora-Bora o a las islas Galápagos, aunque ¿me acompañarías?- me pregunto Mike con una sonrisa, no quería que se fuera y para variar mis vacaciones habían terminado y las suyas habían empezado
-no quisiera que me dejaras, pero si fuera tu, primero me iría a Bora- Bora y después a las islas, y claro que te acompaño- que mas daba con mi trabajo, tenía suficiente dinero y de sobra como para andar trabajando, Mike me miro feliz.
-entonces te acompaño- me dijo abrazándome y nos fuimos caminando hasta las escaleras.
Cuando llegamos a los pasillos, nos empezamos a reír y llegamos hasta la sala en donde me tocaba, vi a Jacob con su padre y a Rachel, mi respiración se hizo frenética
-¿estás bien?- pregunto Mike al verme sentar
-es que… no sé si pueda- dije
-¿Qué te pasa?- llego preguntando Edward
-pues ni yo sé, vio a su esposo y de pronto se puso así- hablo Mike en tonto preocupado
Vi que Jacob se acercaba a mí, Mike se puso frente a mí y Edward miro para otro lado con aspecto de reírse.
-así con que trajiste a tus dos amantes, no me digas, ¿haces trío con ellos?- pregunto riéndose, me levante rápido para golpear su cara pero Mike me detuvo.
-espera, intenta provocarte, si lo golpeas ahora todo lo que está a tu favor, se perderá- murmuro Mike y me calme
-ella es mi amiga- respondió Mike en tono agresivo
-oye tu, el de cabello cobrizo- grito Jacob a Edward
-mi nombre es Edward y que carajos quieres- dijo secamente
-quiero que sepas que recuerdo, que el día que entraste a mi casa, me amenazaste diciendo que si volvía a tocar a tu puta, tú me matarías. Pues bien, déjame decirte que al final ella te cambio por otro- dijo a carcajadas Jacob.
Edward lo miraba fijamente, yo sabía que quería matarlo por lo que dijo, entonces él se acerco a Jacob y le susurro algo que hizo que el palideciera.
-ehm…Bella, debemos hablar- dijo Mike
-que pasa- refunfuñe.
Me hizo un ademan con la cabeza para que me levantara y lo siguiera, sentí la mirada penetrante de Edward, caminamos algo lejos y Mike camino frente a mí, después se dio la vuelta y tenía el tic que yo tengo, rascarme la cabeza.
-ahm…veras, no quiero que lo tomes mal pero, solo te quiero como amiga, ahm…esa vez que te bese sentí que me estaba besando, además todavía se ve que estas enamorada de él carnicero. ¿Qué te parece si mejor somos amigos?- quede sorprendida, me tendió la mano y se la estreche
-tienes razón con eso, pero me sentí bien, que no estoy sola- hable bajo
-yo también y además nos divertimos, hay que volverlo a repetir- dijo Mike en una sonrisa –o podemos ser amigos con derechos- me sonroje
-ehm…hay que pensar en esa idea, ¿no crees?- sentí que la temperatura del lugar subió
Camine de vuelta a la sala, ¿ser amigos con derechos? No sonaba mal pero tampoco quería parecer fácil, no me di cuenta con quien choque hasta que sentí una espalda ancha y musculosa.
-¡hay no!, que no sea el carnicero- pensé mientras levantaba lentamente la vista
Mi mirada se topo con la de él, era fría y penetrante. Me sonrió de lado que hizo que mi corazón latiera, ¿Por qué siempre tiene ese efecto sobre mi?, de manera fugaz me dio un beso, pero yo no pude reaccionar a tiempo dejándome estática
-¿no te gustó?- pregunto maliciosamente
-no…es que…- dije articulando palabras sin sentido
-¿no te gusto?, bueno, entonces…te daré otro- se acerco a mí y empezó a besarme
Sentí la gloria con el roce de sus labios, ¿pero me estaba engañando?, ¿acaso era otra manera de burlarse de mí?, me aleje de él bruscamente y me miró confundido.
-así los que quería ver, sabía que me engañabas, pero esto no se quedara así- la voz de Jacob hizo que me dieran arcadas
-¿te sientes bien?- pregunto Edward
-¿estás bien bella?, ahm te ves pálida, gracias Black, por hacerla enfermar- dijo Mike con sarcasmo y sonreí
-ahora resulta que esta puta tiene a dos defensores- ladró Rachel
Mi cuerpo empezó a hacer varias cosas a la vez, a temblar, a sudar, a hiperventilar y no me podía controlar.
-carnicero, necesito que la cuides en lo que voy por el abogado para decirle que pida una orden de restricción- hablaba Mike pero yo no me podía calmar
Mi corazón latía mas rápido, y sentí que la oscuridad me atrapaba, lo último que escuche era a Edward hablarme y Jacob burlándose de mí. Me desperté en una sala, color amarilla, la vista era borrosa pero poco a poco empezaba a ser nítida.
-¿estás bien?- pregunto Edward
-eso…creo- arrastre las palabras
-¿Por qué me rechazas?- pregunto Edward con voz dolida
Lo que me faltaba, Edward haciéndome preguntas y era lo que menos quería.
-tu…siempre juegas conmigo…no sé si es verdad o mentira…c-cada vez que me tomas o…me besas- susurré
Mire a Edward y él me miraba con dolor, se levanto bruscamente y sentí que el estomago se me encogió, se revolvió mas el pelo y tiró de él con fuerza.
-ya se a que te refieres, te he dicho muchas cosas pero lo he hecho por alejarte de mí, no soy un santo y he hecho cosas terribles pero cuando te conocí, entraste a mi vida y moviste todo-hablaba con ira
-por si no lo recuerdas, me dijiste hace unos momentos que Tanya y tu volvieron, Mike y yo no somos novios- dije molesta
Me incorpore con algo de trabajo pero todo daba vueltas, Edward se acerco a la puerta y me dijo que lo hacía por protegerme, y ahora yo era su amante. Salió del lugar en donde estaba y me dio tanto coraje que salí a trompicones atrás de él y choque con Jacob, rápidamente retrocedí pero él me tomo del cuello
-¿sabes que tienes el cuello muy frágil y pequeño?, te lo podría romper ahora mismo y terminar esto-susurro Jacob
-¿y sabes también que podría sacarte los ojos aquí mismo y nadie se dará cuenta?- mire a Edward que tenía un cuchillo en la mano y lo había puesto en la garganta de Jacob
-suelta a mi mujer- ordeno Edward acercando mas el cuchillo a su cuello, pero Jacob hacia más apretado su agarre impidiéndome respirar
-mátame y yo me llevare a esta puta conmigo-susurro Jacob
Todo se volvió rápido, Edward ya no tenía el cuchillo pero tenía asfixiando a jake, lo tomo por el cuello y jake me soltó, camine rápido a la sala dejando atrás a Edward, entre a la sala apresurada y estaba el juez y Mike con el abogado. Me tranquilicé un poco pero no podía dejar de pensar en Edward, el mataría a Jacob en un santiamén y el no se daría cuenta.
-solo esperamos a su esposo y comenzamos- dijo el juez
Minutos después entro Jacob pero no vi a mi carnicero y eso me espanto, ¿le habrá hecho algo?
-empecemos, Swan vs Black, tengo aquí documentos y esto será muy simple, no han tenido hijos, hubo agresiones por parte de los Black a Isabella Swan, por daños causados Black pagara a Swan cien mil dólares- sentencio el juez y una sonrisa surcó mi cara
-CON EL MAYOR DESACUERDO-grito Jacob
-silencio- dijo el juez
-Black no tendrá ninguna pensión por parte de Isabella, se casaron por bienes separados así que si usted Black tiene posesiones de Swan, tiene un plazo de 70 días para devolverlos y tiene una orden de restricción, es más, si usted se acerca a sus propiedades tendrá una multa de 3,000 dólares mas 5 años de prisión- ordeno el juez
Todo termino a mi favor, allí mismo firmamos el divorcio pero jake menciono mi encuentro con Edward y el juez le pidió las pruebas, no las tenía y el juez le dijo que era de poco valor y eso no hacia cambiar las cosas a su favor. El juicio se me hizo raro y rápido, salimos ese lugar y Edward estaba fumando en las escaleras.
-¿estás bien?- pregunto mirándome
-si lo estoy, ¿y tú?- pregunte
-igual y como te fue- me sonrió
-de maravilla, ella gano el juicio y Black debe pagarle cien mil billetes verdes- hablo Mike
-le pregunte a bella no a ti- dijo secamente Edward
-como sea, quieres que nos veamos en tu casa o te acompaño a tu oficina para que le digas a tu padre- sonrió Mike
-mejor acompáñame- pedí
-¿de qué hablan?- pregunto Edward
-vacaciones- dijimos Mike y yo a coro
-¿ y tu trabajo?- pregunto mi bello psicópata
-lo dejare- dije
-¿lo dejaras, y que pensara tu padre?-pregunto Edward
-no me interesa- musite
-ya veo, la niña rica quiere irse a gastar un dinero que no le costó- escupa Edward con odio
Camine hacia mi mustang y me subí al auto, maneje a toda prisa al cuartel del FBI, se acercaba Ángela con unos papeles y me los tendió.
-¿y esto qué es?-pregunte molesta
-tu nuevo caso, felicidades, Garret te asignó este caso- musito ella
Tome las hojas y era un caso de asesinato, me fui a mi oficina y me senté, empecé a ver las hojas.
-maldito sádico- pensé al momento de ver las fotos
Era un tipo que le habían cortado las piernas, los parpados y el pene. Y encima le rociaron algún liquido corrosivo, aventé las fotos por que las imágenes eran espantosas, al parecer no podría dormir y mucho menos acompañar a Mike.
