Espero que les haya gustado el giro que ha tomado mi historia, tengo muchas ideas más, es sólo que parece que en mi trabajo se han confabulado para evitar que logre escribir el siguientes capítulo, así que si a veces doy la sensación de que corto una idea a la mitad es sólo que en ese momento me interrumpieron y perdí el hilo.
Agradezco de nuevo a las personas que me han escrito, porque saber que alguien esta interesado en lo que escribo es un aliciente para mi.
Ahora es cuando los sacrificios comienzan, Glorfindel sacrificó sus ojos para salvar a Celeborn, que sacrificará Haldir para ayudar a Legolas o Elrond para volver a ganar el amor de Thranduil?
CAPITULO 13. SUEÑO O REALIDAD?
Legolas se había visto envuelto en una luz dorada para después encontrarse en donde todo había comenzado en verdad, se encontraba en su forja, al lado de Lindimir quien trabajaba sin fatiga para engarzar la piedra.
-Lo harás esta noche?
Pregunto Lindimir sin dejar de observar su trabajo.
-Esta noche?
-Hablaras con Elratir?
Pregunto Lindimir acercándose a Lasgaden con un poco de preocupación ante la falta de concentración de Lasgaden.
Lasgaden, se quedó quieto por un instante y comenzó a recordar su promesa de terminar todo esa noche con Elratir.
-Esta noche terminaré todo con él amado mío, te lo prometí y lo cumpliré, a partir de mañana nada ni nadie nos podrá detener para amarnos.
Lindimir se acerco más a Lasgaden y un tanto tímido rozó sus labios con los propios.
Lasgaden contesto inmediatamente y pronto los dos se vieron envueltos en un hermoso beso que hacía parecer que sus almas se unían cada momento más.
Cuando por fin los dos se separaron por falta de aire sus miradas se cruzaron con una promesa mutua de amor.
-Mi amor por ti durará hasta...
Pregunto Lindimir
-que la luna y las estrellas dejen de alumbrarnos
Ese juego de pregunta y respuesta siempre había sido su forma de reafirmar sus sentimientos.
-Te deseo Lasgaden, te deseo ahora.
Lasgaden sintió como un delicioso estremecimiento recorría su columna vertebral, la química que existía entre ellos era extraordinaria, casi se podría decir que compartian un solo pensamiento y ser.
-Debemos terminar los anillos
Contestó titubeante Lasgaden.
-Los anillos están terminados, las piedras están en su lugar, yo mismo las termine de engarzar, lo hemos logrado amor mío.
Diciendo esto, Lindimir enseñó a Lasgaden dos cajas forradas de terciopelo negro, en las cuales se podía observar dos hermosos anillos de mitril, cada uno con una hermosa piedra granate en el centro, alrededor de la piedra delicadas hojas se entrelazaban creando un medio círculo.
-Son hermosos
Dijo Lasgaden tomando uno de ellos, el anillo brillo por un instante con reflejos carmesíes.
-Y también son poderosos Lasgaden, espero que estés seguro de esto.
-Lo estoy amado mío, mi pueblo necesita protección y tu lo sabes, estos anillos en las manos de dos verdaderos amantes serán poderosos.
Lindimir se quedó pensando un momento y luego sin dudar se puso el otro anillo, el brillo que obtuvo fue más refulgente.
-¿Qué haces? Pregunto Lasgaden
-Quiero demostrarte que en verdad estamos destinados a amarnos.
Diciendo esto, tomo la mano en la que Lasgaden se había puesto el anillo, en cuanto las dos argollas se unieron una luz intensa color verde surgió de la gema, la cual había cambiado a un color verde esmeralda.
Ambos elfos pudieron sentir como una inmensa energía corría a través de ellos.
-Es increíble!
Exclamo Lasgaden, siempre había soñado con crear un poderoso anillo para proteger Greenwood, pero este había sobrepasado cualquier fantasía que tuviera al respecto.
-En verdad son poderosos amor mío, siento como si fuera invencible
Con la mano aún entrelazada los dos elfos se volvieron a besar, ahora con una desesperación y fuerza superior a la vez anterior.
En igual desesperación ambos comenzaron a desvestir el uno al otro, el beso, al contrario que terminar se alargo más, parecía como si nunca se hubiesen amado de esa forma.
-No quiero tomarte en el suelo mi pequeño angel.
Le dijo Lindimir a Lasgaden entre beso y beso.
Lasgaden no dijo nada pero con su mano libre barrio con todas las herramientas que había sobre la mesa de trabajo.
Ante la divertida mirada de Lasgaden, Lindimir no dijo nada más y tomo a su amante por la cintura para depositarlo suavemente en la mesa.
-Eres hermoso mi amado Lasgaden
-No más hermoso que tú mi amor.
Lindimir dio unos pequeños besos a la punta de la oreja de Lasgaden, quien gruño de placer.
-¿Planeas torturarme toda este tiempo?
-De hecho esa es mi intención, quizás tarde un poco más en este oído o quizás me contente con besar ese hermoso y altivo cuello.
A cada una de las palabras, Lindimir sumaba una acción, volviendo loco a Lasgaden, quien trataba de acercar más a Lindimir.
-Quizás sería una buena idea que pasaras a otra cosa o no podré contenerme.
-Tienes razón amor mío pasaré a otra cosa entonces.
Y diciendo esto Lindimir comenzó a jugar con el pezón derecho de Lasgaden, quien no pudo evitar dar un pequeño salto de sorpresa y placer.
-Lindimir!
-Yo sólo obedezco ordenes angel mío.
-Eres real....mente...... taimado, lo sabias?
-Alguien me lo ha dicho antes, pero después de la experiencia nunca más se quejo.
-Lindimir, eso fue.......... Aaaaah
Lindimir había tomado el miembro de Lasgaden y había empezado a masajearlo.
-Lindimir te juro que.......si me sigues......torturando.......aaah,, no pares, saes.
-Eres tan hermoso cuando tu rostro no denota más que placer.
Lindimir recostó a Lasgaden sobre la mesa comenzando la preparación cuidadosa de su amante.
Lasgaden desde su posición sólo podía ver como la mano de su amante desaparecía un dedo a la vez en su más guardado orificio, el primero había sido un tanto doloroso pero Lindimir había tomado un poco del aceite que usaban para manejar el metal y ahora corrían suavemente dentro de él hasta comenzarlo a expandir lenta y placenteramente.
-Lindimir..... te juro que si no me tomas ahora mismo, te tirare sobre esta mesa y lo haré yo.
Lindimir sonrió ante la reacción de su amante y se colocó en posición para de un solo movimiento penetrar a un muy exitado elfo.
-Aaaaaaaaah, Lindimir eres perfecto para mí!
-Somos el uno para el otro amor mío, los anillos lo demuestran pero mi corazón ya lo sabía desde antes.
Juntos comenzaron una rítmica danza que los llevaría al éxtasis total. Con las manos entrelazadas y las bocas unidas los dos llegaron a su climax, sin darse cuenta de que con la fuerza con la que se estaban tomando de las manos las delicadas hojas de los anillos se habían encajado en sus carnes para dejar salir unas pequeñas gotas de sangre.
En cuanto ambas gotas se mezclaron, los dos sintieron un orgasmo que sobrepasaba todos sus demás encuentros, ambos se vieron envueltos en un haz de luz poderosísima que hizo florecer todo lo que estaba cerca de ellos. Ninguno de los dos se pudo contener de dar rienda suelta a su felicidad y en el claro del bosque en donde estaban solamente se escuchaban jadeos y expresiones de completacion.
Cuando Lindimir cayera encima de Lasgaden exhausto ante la experiencia, la luz se fue diseminando lentamente dándoles el don del entendimiento a los árboles de Greenwood, quienes desde ese momento pudieron comunicarse con los elfos del bosque por medio de los pensamientos.
-Eso fue.......
-Extraordinario
Completo la frase Lasgaden
-Los anillos son en verdad poderosos Lindimir, pero se que mi hermano y su esposa cuidaran de ellos.
Cuando Lasgaden tomo el anillo de su mano se dio cuenta de la sangre que de una pequeña herida manaba, inmediatamente tomo la mano de Lindimir y noto una cortada igual a la de él.
-Hemos intercambiado sangre Lindimir, sabes lo que eso significa?
Lindimir se quedó por un momento pasmado y luego contesto con una sonrisa de oreja a oreja a Lasgaden
-Estamos unidos en sangre!
-Por las leyes elficas, estamos unidos para siempre en cuerpo y alma!
Exclamo Lasgaden sin poder evitar abrazar a Lindimir.
Después de estar un momento unidos, Lindimir le dijo a Lasgaden:
-No vayas esta noche amor mío, tengo un mal presentimiento.
-No, amado mío, ahora más que nunca debo terminar con Elratir, sólo te pertenezco a ti y quiero que todo el mundo lo sepa, esta noche hablare con él y regresaré a ti, mientras tanto debemos ocultar los anillos, los ocultaremos aquí, dentro de este manantial, sólo tu yo sabremos su ubicación hasta que los entreguemos a Oropher.
-Ahora debo irme, Elratir me espera, pero te prometo que esta será la última noche que pases sin mí.
Lindimir tenía un muy mal presentimiento pero no podía convencer a Lasgaden de no ir, así que después de un último beso se despidió de él, con la incómoda sensación de que no lo volvería a ver.
Mientras tanto en la realidad..........................
Todos habían quedado en silencio ante calmada declaración de Glorfindel.
Celeborn se había quedado en shock después de darse cuenta del sacrificio que había hecho Glorfindel por él, era inaudito, no podía permitir que sacrificará su vista era simplemente.........
-Acepta el regalo que te ha dado Celeborn, porque lo ha hecho de corazón.
La voz de Galadriel se escucho en su mente.
Glorfindel después de su declaración había caído en el total silencio, sabia que Celeborn comprendería que todavía lo amaba, pero también sabía lo orgulloso que su otrora amante era, no aceptaría tan fácilmente el sacrificio que había hecho por él, pero realmente no importaba estaba hecho, y si tuviera que volver a hacerlo Glorfindel sabía que lo haría de nuevo.
-Por favor, yo sabía lo que hacía, lo importante es no romper el círculo, Legolas nos necesita, lo hecho, hecho esta.
Dijo Glorfindel a los demás.
-Tiene razón
Dijo por fin Elrond.
-Debemos continuar con el círculo, pues si no lo hacemos su sacrificio será en vano.
Celeborn se incorporó y resueltamente se concentro de nuevo para darle fortaleza a la barrera que protegería a Legolas de Elratir.
Ya habría tiempo de hablar con Glorfindel.
