Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía y queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.
Capítulo catorce.
Apreté fuertemente mis ojos antes de abrirlos, intenté recordar brevemente lo que había ocurrido, me encontraba en mi cama, en casa de Charlie, después de que me hubiera desmayado… Al ver a Ed en frente de mí.
Me levanté y acomodé ligeramente en la cabecera, para ver a Ed sentado en la pequeña mecedora que había en mi habitación, al parecer no se había dado cuenta que había despertado. Tenía el rostro escondido entre las palmas de sus manos y sus dedos sujetaban muy fuerte su cabello cobrizo, que le cubría la frente y parte de sus hermosos ojos.
—Ed— le llamé con voz pastosa, inmediatamente levantó el rostro, para verme con esa mirada torturada que tanto me dolía, algo se removió dentro de mí.
—Bella— sonaba terriblemente afligido y eso me hizo sentir una mierda, "Rose si escuchas esto—pensé— no te enfades pero de verdad me siento una mierda al verlo así."
Su abrazo fue tan repentino que cortó mis pensamientos hacia Rose, me sujetaba con delicadeza, pero bastante fuerte, como si temiera que volviera a salir corriendo en cualquier momento, yo le regresé el abrazo vacilante pero con todo mi corazón, maldita sea lo había extrañado como loca, era como si estos dos días hubiera estado bajo el agua y ahora que él me sujetaba por fin estaba en la superficie y podía respirar.
—Lo lamento tanto— susurró contra mi cabello, ¿él lo lamentaba? Yo había sido la que se fue, la que no quiso hablar con él, quien se escondió y quien se desmayó al verlo, no él, mi pobre ángel, ¡Dios, lo amaba tanto!
—No lo hagas, no es tu culpa, todo lo hice yo. — él negó apartándose levemente de mí, para poder ver mi rostro.
¿Cómo podía ser tan hermoso? con esas pestañas tan gruesas y tupidas, enmarcando los ojos que habían robado mi alma y mi corazón, sus labios finos y muy suaves a la vista, tan tentadores, esa cabello cayéndole sobre la mirada apenada, su olor embriagador, tan cerca de mí que me mareaba, y ese tacto que me dejaba aturdida, él no debería estar en la tierra, debería haberse quedado en ese otro espacio, donde él no estaría mal por mi culpa, ni yo me enamoraba como la ingenua que era.
—Fue por mí que te fuiste— dijo con voz contenida, fue mi momento de negar, ¿cómo podía explicarle que la razón por la que me había ido había sido todo este amor asfixiante que sentía crecer por él día con día?
—No, Ed—le susurré acariciando su rostro, muy despacio, cierta parte de mí aun temía que sólo fuera una creación de mi estado vegetativo en el hospital, un sentimiento, que no supe de dónde vino me hizo querer decírselo, ser franca con él, decirle toda la verdad sin más— Me fui porque…— Bendita fuera Rose, entró en ese momento, seguida por Emmett, con una bandeja repleta de panqués y chocolate, cortando mi temeraria, y muy, muy estúpida confesión.
—Sue dijo que esto te podría venir bien— declaró Rose, señalando la bandeja que sostenía mi hermano.
—Gracias, Rose— ella asintió y volteó hacia Emmett quien le susurró algo, volvió a asentir y se acercó a Ed.
—Será mejor que los dejemos hablar solos— renuente, Ed se separó de mí y asintió, con una suave caricia en mi mejilla y una débil sonrisa, salió de mi vieja habitación junto con Rose, yo también le lancé una última mirada, bebiendo su imagen como si fuera una alcohólica y él el preciado whiskey que tanto se me había negado.
Emmett me veía ceñudo, sus ojos estaban perdidos y su mandíbula apretada, pero podía asegurar que no estaba molesto, ni siquiera preocupado, él sabía algo, apostaba todo lo que tenía a que era eso.
—Bella— dijo mi nombre como si yo fuera él fuera un empresario y yo su más acérrimo rival.
—Emmett— contesté con voz neutra, nos sostuvimos la mirada por un interminable segundo y él negó.
—Ya lo sé todo— declaró con voz fría, ¡ahí estaba! Lo sabía.
— ¿Qué todo? — pregunté, alargando lo inevitable.
Me miró mal, pero igual tomó la bandeja que había dejado en mi escritorio y se sentó a mi lado, apoderándose de la cama de Alice, justo en medio, como en las noches en las que las tormentas de Forks amenazaban con rivalizar al diluvio universal, y como buenas gallinas Alice y yo no podíamos dormir si el gigante cuerpo de Emmett no estaba entre nosotras.
—Sabes que no puedes mentir, Bells—Me riñó— Apestas en mentir y aun así te empeñas en mentirme— ahora yo lo vi mal, pero tenía tanta razón. — Sé que son ángeles.
Ahora que lo escuchaba de otra persona que no fuera Ed o en mi cabeza, se escuchaba demasiado irreal, dos ángeles en mi casa, si fuera una persona más cuerda, o más normal o menos yo, ya me habría ido a un psiquiátrico y llevado a Emmett conmigo.
—Toda una locura, ¿no? — comencé a comer uno de los panqués que había mandado Sue, fue cuando me di cuenta que tenía vendada mi mano izquierda— ¿Qué me pasó? — Pregunté realmente alarmada.
—Te cortaste con los vidrios. — Respondió Emmett, como si fuera lo más normal del mundo, y en realidad sí lo era.
—Eso suena a mí— asintió, mientras comía un panqué, pero volvía a su actitud seria.
—Emm…—Traté de hablarle con voz conciliadora, comprensiva, que notara que yo no estaba en su contra ni lo creía el loco que él mismo pensaba que era.
—Es que— resopló soltando un poco del panqué de su boca lo que me hizo reír y a él también.
—Es demasiado— respondí yo por él, cuando nos calmamos.
— ¡¿Demasiado?! — Saltó, casi tirándome de la cama— Bella, estamos hablando de seres que vienen del más allá, no son humanos, son…
—Ángeles— terminé, tenía toda la razón, aquello no tenía pies ni cabeza, estábamos totalmente chiflados, y más por creerles a los otros dos.
Ahora entendía por qué Rose no le había querido contar nada en un principio, debía preguntarle después por qué había cambiado de opinión.
—Y tú lo sabías y no me dijiste nada—Me acusó, señalándome con su dedo para darle más énfasis a su discurso, me hubiera reído por su postura y su rostro, era una de las muchas cosas que nos había enseñado nuestra madre, según ella "mientras más gestos más énfasis, y mientras más énfasis más seguro estás de tu postura", aparté esos pensamientos de mi cabeza y me concentré en Emmett de nuevo— ¡Cuando ese chico estaba en tu apartamento, y cuando viste a Rose en la comisaría!, ¡no dijiste nada, Isabella! — Oh no, Emmett estaba comenzando a poner histérico, y eso sólo significaba una cosa…
Iba a empezar a llorar, ¡Rose!
En cuanto la llamé en mi cabeza, ella junto a Ed aparecieron en la puerta de mi habitación, Emmett ya se había sentado a los pies de la cama y comenzaba a hacerse un ovillo, yo ya estaba junto a él, acariciando su rostro y sus brazos, Rose se posicionó junto a mí.
— ¡No te me acerques! — le gritó a Rose, haciéndonos a las dos saltar, continué acariciando su rostro.
—Tranquilo, Emm, todo está bien, por favor no te vayas, quédate conmigo— le susurraba lo más bajo posible. — Rose, distrae a Sue, si llama a Charlie y lo ve querrá una explicación y no podremos decirle la verdad.
Ella asintió y se levantó, mirando a Emmett como si la estuvieran torturando con el peor castigo posible, pero igual corrió y bajó con Sue, Ed se quedaba apartado de mí pero sin despegar su mirada de Emmett, estuve tentada de rodar los ojos, ¿de verdad creía que mi hermano podía lastimarme? Sí, podía leer su mente, pero no tenía por qué verlo así, como si esperara el ataque.
—Emmett, estoy aquí, soy yo, Bella, tu hermanita—hablaba con la voz más clara y suave que tenía, gruesas lágrimas rodaban por sus ojos y su mirada comenzaba a perderse, aunque seguía puesta en mí, necesitaba a Alice, y ella estaba a seis horas de camino.
—Ed, llama a Jazz, dile que traiga a Alice— ¿Qué? Levanté mi mirada hacia Rose, ella sólo miraba a Emmett, ¿Quién es Jazz?, pregunté en mi mente.
—El ángel de Alice— respondió ella sin despegar su mirada de mi hermano, yo la miré con los ojos desorbitados, bufé y me concentré de nuevo en Emm.
Genial, más ángeles, justo lo que necesitábamos.
Hola preciosas, nuevo día, nuevo capítulo, y hoy lo traigo para ustedes y no en Domingo porque...Es un tipo de regalo, por todo lo que hacen por mí. ¿Cómo ven? Bella cada día ama más a Ed, en serio, y...¡Aparecerá Jazz! ¡Por fin! Ya todos juntos de nuevo.
Miles de gracias a:isa28, Lulii St. John, grisAliceCullenSwan, jupy, eddieIlove, blueorchid02, AnaMa9507, Sus reviews son maravillosos, también se merecen su mención:Lady Heaven, Tellus, por sus follows que también me emocionan.
Besos y hasta el próximo capítulo,
An
