¡ALERTA!

Okey para aquellos que respondi sus reviews.. saben que esto se pondra picante y pues si no les gusta los Fics con sexo explicito... Ps no lean el cap...

Y ps a los que si...

Los invito a pasar al Pandemoniun!


-¿Qué quieres decir que está aquí?- grito Maia de vuelta.

-¡Que Magnus ESTAS AQUÍ!- volvió a decir Alec al oído de su amiga.

Maia tomo el brazo de Alec y lo saco de la pista de baile empujando a la gente y llegaron hasta la mesa de ellos donde estaba un sexy chico sirviendo los tragos nuevos, solo vestía una pajarita en el cuello, un bóxer negro que se pegaba totalmente a su anatomía inferior y unas botas de combate negras.

Era inevitable no verlo, Alec y Maia no pudieron despegar su vista de él.

-¿Eres parte de mi regalo de cumpleaños?-pregunto Maia embelesada.

-No, lo siento- sonrió el chico, su sonrisa era totalmente blanca y perfecta. Se iba a ir cuando le guiño un ojo a Alec, para luego desaparecer entre la gente.

-¡No es justo! Tu siempre te quedas con los sexy- gruño Maia tomando un shop de tequila.

-Olvida eso, Magnus está aquí- dijo Alec también tomando uno.

-No tienes seguridad que está aquí- Alec sin decir una palabra le paso su teléfono para que viera el mensaje- Olvídalo si lo está.

-Debo buscarlo.

-¿Alec haz visto el lugar?, está repleto de gente dudo que lo puedas encontrar tan fácilmente.

-Magnus no es difícil de buscar…

-Sí, si lo se tiene un estilo único y brilla como una bola de discoteca andante. Pero este lugar es inmenso.

En ese momento estaba pasando nuevamente el mesero sexy de hace un momento.

-Disculpa- lo llamo Alec.

-¿Si?- sonrió feliz el chico.

-¿Sabes si hay otra zona VIP aquí?- conociendo a Magnus, debería estar en una zona exclusiva.

-No, solo está esta área- le dijo el chico- Lo siento debo irme, pero si quieres salgo a las dos- le volvió a guiñar el ojo antes de irse.

-Si no funciona las cosas con Brillitos, puedes intentarlo con él. Es sexy- dijo Maia riendo. Alec solo rodo los ojos.

-Tú deja de tomar, iré a dar una vuelta a ver si logro ver a Mags- tomo un último trago antes de irse.

-¡Hey espera!- lo detuvo Maia- ¿Qué le diré a los demás si no vuelves?

-Diles que me fui con Señor sonrisa perfecta y trasero de acero y que posiblemente no vuelva a casa en la noche- soltar esa frase sin titubear, sorprendió hasta al mismo Alec. Maia lo veía sin creerlo.

-El alcohol te hace valiente Lightwood- sonrió orgullosa- ¡Ve por Brillitos y haz que no se siente en una semana!- grito su mejor amiga.

Eso sí logro que se sonrojara un poco. Se volvió hacia la gente y empezó a buscar entre los rostros a ver si lograba conseguir su objetivo. Su teléfono volvió a vibrar en su mano.

"¿Se te perdió algo Alexander?"

"¿Dónde estás?"

No recibió respuesta así que siguió buscando entre el mar de gente, y Maia tenía razón el lugar era inmenso y había demasiada gente para el gusto de Alec. Se para un momento en la barra para pedir algo de tomar, el ambiente estaba demasiado cargado y le costaba respirar y estaba todo sudado.

-¡Un Vodka!- pidió al cantinero, que se dio cuenta que solo vestía un pantalón y su pecho perfecto quedaba al descubierto.

"¿Aquí todos trabajan así?"

"¡No te quejes! Solo deleita la mirada!"

-Aquí tienes, va por la casa- dijo el chico.

-Pero… - no pudo decir más ya que el chico se fue.

Alec solo tomo el vaso y tomo el primer trago. En donde podría estar Magnus, debía estar cerca para verlo bailar con sus amigos, volteo hacia la pista de baile y no pudo ver a su grupo, sabía que estaban casi en medio de la pista, ¿entonces como Mags los pudo ver?

Quería encontrarlo, quería estar con él.

Se apoyó nuevamente de la barra iba a tomar otro trago cuando algo llamo su atención, del otro lado de la barra estaba Magnus, Alec tuvo que parpadear para asegurarse de que era él. Cuando logro enfocarlo nuevamente se estaba moviendo, Alec actuó rápidamente y empezó a seguirlo, Magnus no caminaba rápido, pero a él le costaba moverse entre la gente.

Era como si la gente se quitara de su camino, lo siguió por un rato, se estaban dirigiendo al fondo del local, vio como Magnus paso a través de unas cortinas, cuando el llego vio que no eran simple cortinas sino que eran unas cadenas colgando del techo. Detrás de estas la habitación estaba totalmente oscura al principio pero después de unos pasos, aun la habitación estaba oscura pero tenuemente iluminada por unas luces de color rojo y azul.

Había gente ahí pero por lo bajo de las luces no se veía bien lo que hacían, hasta que se tropezó con un pareja de un chico y una chica y vio que se estaban besando, bueno para ser más específicos, estaban teniendo sexo ahí sin más, sin importar que alguien los viera, no e fue difícil captar que las demás personas que estaban ahí estaban realizando la misma acción.

Salió de su shock inicial y siguió buscando a Magnus, fue a través de varias cortinas, y sus sospechas eran ciertas no importaba si la pareja era hetero u homosexual todos en esa habitación estaban teniendo sexo frente a todos.

"No sé si traumarme… o… Noup, si estoy traumado"

Alec trato de no mirar y seguir, hasta que por su lado izquierdo logro ver nuevamente a Magnus y este le estaba sonriendo, para luego desaparecer por otra cortina, Alec rápidamente lo siguió y paso la cortina para ver una escalera angosta. Subió rápidamente y al final de esta había una puerta y estaba abierta. El chico no dudo al entrar y vio que era una oficina, no tan grande pero sí bastante peculiar.

Había un enorme escritorio de madera junto con su silla, y toda la demás decoración pero lo que realmente llamaba la atención del sitio era el desnivel de un lado del espacio, que llevaba a un enorme sofá y en frente de este había una pared de puro cristal y estaba daba vista directa a toda la discoteca, podía ver las luces cambiando de colores y la gente bailando ahí abajo.

-¡Bienvenido a mi club Alexander!- dijo una voz a sus espaldas que conocía muy bien.

Se dio la vuelta y ahí estaba Magnus apoyado en la puerta que acababa de cerrar, vestía una camisa negra de seda abierta que dejaba ver parte de su pecho liso y bien formado, las mangas las tenía recogidas hasta sus codos, llevaba también un pantalón negro que se ajustaba muy bien a sus piernas y unos zapatos plateados, iba maquillado con una sombra de ojos oscura al igual que sus uñas.

Se veía espectacular a la vista de Alec.

-¿Tu club?- pregunto cuando entendió lo que había dicho.

-Sí, Pandemoniun es mi club- sonrió acercándose al chico.

-Pero… pero… ¿Cómo es que teniendo tanto dinero y además una discoteca aun así das clases? Sé que ya te lo pregunte una vez pero… - estaba sin palabras.

-En realidad es una sociedad, el dueño del hotel que está encima de la discoteca es de un viejo amigo mío, él quería un lugar entretenido para atraer más gente a su hotel y yo le di la idea e invertí en más de la mitad del negocio- explico yendo hacia un mini bar que había para servir dos copas.

-Eso lo explica- susurro bajito.

-¿Decías?-pregunto ofreciéndole la copa.

-¿Por qué no me dijiste?

-No lo sé, jamás llegamos al tema- dijo encogiéndose de hombros.

-¿Nos dejaste pasar sabiendo que Maia era mi amiga?- pregunto intrigado.

-La verdad en un principio no sabía que era tu amiga, Bat el DJ que trabaja aquí me pidió el favor para celebrar el cumpleaños de su amiga, me dijo que vendrían unos amigos de ella y me pareció un lindo gesto para celebrar su mayoría de edad. Después hoy en la mañana cuando me dijiste que la Maia que me dijeron era tu Maia, ordene que los dejaran pasar sin más- conto mientras se dirigía al sillón enfrente del ventanal.

-La zona VIP, los tragos…

-Deséale un feliz cumpleaños a la Señorita Roberts de mi parte- sonrió feliz.

-Eres asombroso- dijo Alec siguiéndolo y sentándose a su lado, desde su posición se podía ver toda la pista de baile sin problemas-Así fue como me viste.

-Sí, veo que el alcohol no ha afectado tu rápido razonamiento. Por cierto bailas muy bien- susurro cerca de su oído.

Alec se sonrojo un poco, volteo su rostro para tenerlo más cerca y no se esperó y ataco los labios del menor con un beso desesperado, desde que leyó el mensaje había querido hacer esto. Magnus respondió con igual ferocidad al beso.

No sabía si era el alcohol, o la atmosfera cargada de aquel cuarto oscuro y todas esas parejas o simplemente el, pero el deseo por Magnus crecía cada vez, cada beso cada toque que el mayor le proporcionaba lo encendía mas, estaba tan perdido que cuando sintió la mano de Magnus encima de su entrepierna, se sintió morir.

-Veo que estas muy feliz de verme Alexander- susurro el mayor al oído de Alec mientras acariciaba esa área.

Alec lo único que podía hacer era soltar pequeños gemidos entrecortados. La mano de Magnus fue poco a poco hacia el cinturón de Alec y lo abrió, después fue al botón de su pantalón.

-Magnus…

El mayor se levantó del asiento para ponerse de rodillas en frente del menor, abrió ligeramente sus piernas y se posiciono mejor.

-Tu solo disfruta cariño- dijo Magnus antes de meter su mano por completo en sus pantalones y tomar en sus manos la creciente erección de Alec. El chico ya estaba totalmente desconectado de su cuerpo lo único que podía sentir eran las manos de Magnus sobre él.

-Ve que eres un niño grande Alexander, ni te imaginas lo que quiero hacer contigo- dijo antes de sentir como introducía su pene dentro de la boca cálida del mayor.

Alec soltó un sonido casi animal cuando Magnus empezó a mover la cabeza, una de sus manos fue hacia la cabeza de Magnus e introdujo sus dedos dentro de su cabello para guiarlo. Alec se sentía al borde de la locura, tener a Magnus en esta posición mientras él veía con sus ojos entrecerrados hacia el cristal y tenía una vista casi perfecta de la gente bailando, se imaginaba la música que bailaba con las luces de afuera, a su mente de momento volvieron al cuarto oscuro de abajo, ver a toda esa gente y pensar que él estaba haciendo lo mismo pero más íntimo lo estaba llevando al borde del placer.

Sabía que estaba cerca de terminar y más aún cuando Magnus introdujo todo su pene dentro de su boca, sintió como llegaba a la garganta del mayor y eso fue el detonante para dejarse llevar por la lujuria y la pasión de ese momento.

Su respiración era profunda y pesada, pero se sentía muy liviano. Sintió como Magnus se levantaba y se sentaba a su lado, pero aún no abría los ojos.

-Eso… eso fue… intenso- dijo como pudo, volteo la cara y entreabrió los ojos y lo primero que vio fue la sonrisa satisfecha de Magnus.

-Me alegro que te gustara cariño- sintió el dedo de Magnus pasando por su mejilla.

-Yo… yo quisiera…

-Si quieres…

-¿Podemos ir a tu departamento?

Magnus al principio lo vio sorprendido.

"La verdad a mí también me sorprende que se lo pidieras"

-¿Estás seguro?- pregunto algo dudoso.

Alec lo pensó un poco antes de responder.

-Si- dijo seguro.

"¿Sabes que es el alcohol quien habla cierto?"

"No, estoy lo suficientemente sobrio"

-Bueno en tal caso, déjame hablar primero con Raphael para que esté al tanto que tus hermanos están aquí- dijo levantándose. Alec lo siguió con la vista hasta que llego al escritorio y tomo su celular.

-¿Quién es Raphael?- pregunto levantándose y acomodando sus pantalones.

-¿Recuerdas que te dije que tenía de socio al dueño del hotel?- Alec asintió- Le pediré que algunos de sus chicos estén pendientes de ellos y cualquier cosa los lleven a unas habitaciones para que puedan pasar la noche- dijo mientras ponía su teléfono en su oído. Raphael, mi querido amigo… que mal educado… Solo te pido que alguno de tus chupasangre los vigile es todo… Si, si todo lo que consuman en el hotel estará en mi cuenta… Gracias- colgó- Listo, tus hermanos estarán en buenas manos.

-¿Buenas?- pregunto no muy convencido.

-En tan buenas como puedan estar- sonrió acercándose a Alec para besarlo ligeramente en los labios, Alec lo tomo por la cintura y lo acerco más a él para poder besarlo más profundo, aún tenía un ligero sabor salado pero no le importaba.

-¿Nos vamos?- pregunto Alec.

-Te sigo- sonrió Magnus.

Pasar por el cuarto oscuro fue un poco incómodo.

"¿Incomodo?, solo quieres estampar a Magnus contra alguna pared y…"

"¡Cállate!"

-Pediré un auto- dijo Magnus cuando ya salieron del club pero Alec lo detuvo halándolo del brazo.

-No lo creo- sonrió acercándolo a su cuerpo- ¿Haz viajado alguna vez en moto?- pregunto besándolo ligeramente en los labios.

-¿Moto?- pregunto algo confuso, Alec busco en su chaqueta y saco las llaves de la moto de Jace.

-Mi hermano es un desastre y siempre las pierde así que las tengo yo.

-Pues que estamos esperando.

Llegaron al estacionamiento y se montaron en la moto, cuando Magnus se subió detrás de Alec, el menor pudo sentir la erección de Magnus.

-Creo que tú también estas feliz de que este aquí- se burló.

-Estaré más feliz cuando estés en mi cama- susurro sensualmente a su odio.

-Sujétate- dijo mientras arrancaba a fondo la moto de inmediato sintió los brazos de Magnus rodeándolo, para luego arrancar y salir del estacionamiento e ir directo al departamento de Magnus.


¡TA-DA! ¿Les gusto?

¿Me pase o fue muy suave?

Por que si es asi... No se quieren imaginar el proximo... buajajaajajajajajajaja...

Bueno haganme saber que piensan...

No sabe lo feliz que me hace leer sus comentarios de como les gusta mi historia... se me arruga el corazoncito! Ains! 3

Ya sabes... Follows... Reviews... Favs... Diganle a sus amigos...

Besitos!