Estrello mis manos contra la madera del escritorio. Estaba frustra y tan enojada, quería matar a alguien ahora mismo pero solo tenía a la mano el imbécil wendigo, el que no había sido asesinado, y no puedo darme el lujo de matar al único que me queda.
— Él era mi hermano.- Habla el wendigo agachándose para recoger el rostro despedazado de su hermano, que él había mandado para que matara al humano, Stiles. — ¡Por tu culpa lo mataron! ¡Tú culpa Adina!-
— ¡Cállate!- Grito enfrentándolo. — ¿No ves que ahora los dos estamos en peligro?- Me calmo y paso mis ojos al wendigo muerto, no había cumplido con su misión, el imbécil dejo que Victoria lo matara. — Victoria ha conseguido a Stiles y a la banshee, con todo ese poder ella simplemente puede matarnos con un pisotón, como cucarachas.-
— Se ha llevado el corazón de mi hermano.- Habla el wendigo.
Estamos perdidos, Victoria tiene tres corazones en sus manos ahora, un corazón de una banshee puede ser tan poderoso para ella, el de un humano que cree que está enamorado de ella, el de un wendigo que acababa de comer a un hombre lobo. Le falta algo, un corazón más…
— Te dije que esto era peligroso, pero no me oíste.- El wendigo me saca de mis pensamientos.
Lo miro alzando mis cejas. — Va a ir por el corazón de Malia.-
Peter golpea la mesa con sus manos hechas puños, oigo los enfermeros al otra lado de la puerta advirtiendo que otro golpe y entraran para llevárselo a su habitación. Peter estaba tan enojado, le dije todo lo que paso, que mi wendigo fue a la escuela para llevarse a Stiles, como era el plan, pero que Victoria lo mato y se llevó no solo a Stiles, si no a Lydia y ahora estaba tan furioso conmigo.
No fue mi culpa, tenía que cuidar a Malia, Victoria casi la mata una vez ya, la culpa es del wendigo solo tenía que hacer algo tan fácil como secuestrar a un humano. No es la gran cosa.
— Has arruinado todo.- Peter habla entre dientes, tratando de controlarse. — Sabes lo poderosa que ellas pueden ser.-
— Creo que Victoria está sola.-
Peter alza la mano con indiferencia. — Ellas nunca viajan solas, lo sabes.-
Asiento con la cabeza. — He estado investigándola, ella fue expulsada de su mundo por ser tan sádica, mataba tantos humanos que casi llenaba su pequeña playa.-
Peter aprieta los labios, sé que estaba pensado que hacer ahora, yo no tengo un plan, debo confesarlo, he peleado con tantas creaturas pero con lo que es Victoria, no, es demasiado peligrosa y poderosa, es demasiado para mis poderes.
— ¿Qué es lo que quiere de Stiles?-
— No lo sé.- Respondo rápidamente. — Pero creo que se enamoró de él.-
Peter me mira como si estuviera loca. — Es imposible, su especie no puede enamorarse.-
Pongo los ojos en blanco. — Peter, yo he olido sus sentimientos, no tú, tu ni siquiera estas fuera.- Lo miro enojada.
El alza el rostro y me mira de reojo. — ¿Tienes entonces algún plan?- Niego con la cabeza un poco avergonzada. — Yo tengo uno.- Sonríe un poco de malicia jugando en sus ojos. — Dile a Malia todo, no puedes matar a Victoria sola lo sabes.- Asiento una vez más. — Parecerás como la heroína al salvar su novio, estará débil ante ti y podremos controlarla más fácil que nunca.-
Alzo una ceja. — ¿Estás seguro que es una buena idea?- Peter no dice nada. — De acuerdo, matemos a una sirena.-
Me levanto dispuesta a salir para completar mi misión cuando Peter agarra mi brazo y me jala hasta que quede sentada en su regazo.
— No falles esta vez.- Acaricia mi mejilla con las yemas de sus dedos. — Mata a la sirena y encárgate de destruir el amor de Stiles y Malia para siempre.-
No demora de besarme luego que asiento siendo sumisa.
Observo a Malia en la habitación de Stiles, ya sabe que ha sido secuestrado una vez más el humano inservible. Me pregunto una y otra vez que es lo que vez Malia en el. La miro seguidamente y veo cual parecida es ella a su padre, pero también es tan diferente, no tiene maldad en sus ojos ni parece que lo que ella quiere es poder.
No es una Hale.
Suspiro mientras que recuerdo las palabras de Peter, el en serio quiere separar a Stiles y Malia, yo… yo no sé qué quiero en realidad, nunca pensé ver tanto amor en esos dos y ahora… Malia, ella enserio lo ama.
¿Seré capaz de matar a Stiles? ¿Ver a Malia sufrir? ¿Ver cómo por mi culpa ella se vuelve mala? Ella piensa que soy su madre y ahora la traicionare. Pero yo no soy la única que la ha traicionado, no, hay tantas personas a su alrededor que la han traicionado.
Malia se mueve en la cama, puedo ver como se limpia las lágrimas mientras abraza una almohada fuertemente, la manada la había dejado hay luego que entro en pánico al saber que Stiles y Lydia han sido llevados lejos, todos piensan que han sido el wendigo pero en realidad es Victoria la que se los llevo, se lo diré mañana, espero que no sea muy tarde y encontremos a Stilinski sin corazón.
Un auto se estaciona al frente de la casa, me bajo del árbol que escale para ver a Malia y me dirijo al auto muy conocido. Entro al lado del copiloto y restriego mis ojos, estaba tan cansada ahora mismo.
— Entonces ¿seguro que no fuiste tu quien te llevaste a Stilinski?-
Ruedo los ojos. — Que no, fue Victoria y lo sabes muy bien Adam.- Digo su nombre con burla.
Adam ríe. A esto me refería con que mucha gente alrededor de Malia la han traicionado. Pobre niña con mala suerte, debió seguir siendo un coyote en el bosque, hay estaba más segura que con todos estos depredadores al asecho por tenerla.
Adam ríe con sarna como la hacía antes de conocer a Malia. — No me quiero imaginar todo lo que te dijo Peter por haber perdido a su presa.- Adam arranca su camioneta.
Le doy un golpe en su ante brazo. — Respeta niño insolente.- Adam me giña un ojo y yo bufo. — ¿Y qué hacías tú? ¿Acostándote con la loba?- Alzo una ceja mirándolo expectante.
Adam sonríe de medio lado, su vista pegada al camino. — Mejor, acercándome a Malia, resulta que Stiles le dijo muchas cosas feas.-
— Oh vamos ¿tenéis tan poca autoestima?- Ahora me burlo de él. — Sabes que todas las cosas crueles que Stiles le dijo a Malia fue por lo que Victoria le hizo.- Miro mis uñas con indiferencia. — Aun así se nota cuanto la ama puesto que logro salir del hechizo el suficiente tiempo como para besarla.-
Adam aprieta sus manos sobre el volante, sus nudillos volviéndose blancos por la presión. Mis palabras llenas de verdad le han lastimado, es obvio, pero él debe saber que Malia nunca lo amara, creo que debe conformarse con la loba, Cora. No es como si ella fuera fea, es una Hale después de todo, tiene su encanto y para mí, Cora me acuerda a Adam. Pero también me da lástima por Cora, ella puede conseguir a alguien mejor con Adam quien se acuesta con todos, hasta conmigo.
— Malia no sabrá nunca eso.-
Rio con fuerza. — Sos tan idiota, se lo voy a decir, mañana necesito su ayuda para precisamente rescatarlo.-
Adam detiene el auto con brusquedad, estaba a punto de gritarme cuando un auto golpea al nuestro, me cabeza empieza a dar vueltas cuando me golpeo contra la ventana y los vidrios se clavan por mi mejillas y frente, ni Adam ni yo logramos movernos cuando de nuevo golpean el auto tan fuerte que este da una vuelta y ahora quedamos de cabeza.
Todo a mi alrededor daba vueltas aunque todo estaba en realidad quieto ya, demasiado pacifico., es cuando salgo del trance y miro a mi lado, Adam parecía igual que yo, agarraba su cabeza donde salía sangre. Me quito el cinturón de seguridad y caigo al suelo, los vidrios y piedras ahora lastimando mis manos.
Tenía ganas de vomitar pero me concentro en no hacerlo.
— Tenemos que salir de aquí.- Susurro con una mueca de dolor en mi rostro.
Adam hace lo mismo que yo, se quita el cinturón y gime cuando los vidrios tocan su piel. — Aun están afuera.- Dice cuando mira el espejo retrovisor del auto, solo se podía ver sus piernas.
De seguro piensan que estamos muertos porque no se mueve y no regresan a su auto. Pongo mis piernas al frente, no había más opción que enfrentarlos, solo eran dos hombres será fácil. Con mis pies golpeo el vidrio con fuerza, hasta logro que se rompa y salgo por la ventana, la parte trasera de la camioneta estaba en llamas, Adam tenía que salir ahora si no quería morir cuando la camioneta explotara.
No puedo pensar mucho en eso porque uno de los hombres me agarra por los brazos y me tira con fuerza al suelo. Gimo al dolor que recorría todo mi cuerpo.
— ¡Adam!- Grito en busca de ayuda y además para saber si ya ha salido del auto.
No tengo respuesta.
Alzo mi vista para ver al hombre parado afrente de mí, sus ojos eran por completo negros, parecía ser un simple títere y estoy segura quien es quien lo maneja. Trago en seco y me levanto con dificultada, logro esquivar un golpe del hombre, no, no era un hombre solo era un chico. Ignoro eso y me acerco darle una patada en su estómago y el cae al suelo, aprovecho eso para agarrar un pedazo grande de vidrio del suelo, no me importa que eso corte mi mano, me acerco al chico y miro que sus ojos vuelven a la normalidad, ya no estaba siendo manejado porque mostraba miedo, sin piedad clavo el pedazo de vidrio en su pecho, muere al instante.
Al otro lado del auto oigo un jadeo y un disparo, no me preocupo, el único que usa un arma es Adam eso me confirma que está a salvo. Huelo el aire, esos dos chicos eran hombres lobos, Victoria se está haciendo fuerte.
— ¿Estas bien?- Pregunto llegando al lado de Adam, el chico estaba agitado y en su brazo tenía un gran corte.
Asiente, eso me calma un poco más. Miro los cuerpos y luego el auto en llamas, agarro la mano de Adam y junto con el corremos lejos justo antes que el auto explota.
— ¿Qué demonios es lo que acaba de pasar?- Adam se deja caer en la tierra, había logrado llegar hasta los inicios del bosque de Beacon Hills.
Muevo mi cuello, espasmo de dolor pasando por ahí. — Victoria ya sabe que nosotros queremos matarla, eso ha sido tan solo una pequeña advertencia para dejarla con sus planes.- Miro el cielo oscuro. — Está empezando a usar todos los chicos poderosos de Beacon Hills.-
Puedo sentir la mirada sorprendida de Adam sobre mi espalda. — ¿Todos? ¿Incluido a Scott?-
Lo miro de reojo. — Si, incluido tu.-
