Los personajes de VA pertenecen a Richelle Mead
Capítulo XIV
PoV Dimitri
─ Rose siempre me pareció un ser muy particular─ Oí la voz de Ivashkov a través del teléfono. ─ Independiente al hecho de que sea una Bendecida por la sombra, claro. Quizás su embarazo sólo sea parte de su carácter natural, pura obstinación y ganas de desafiar a la naturaleza.
─ Pues, su tozudez ha acarreado un par de buenos problemas esta vez. Ahora es una fugitiva bajo las leyes Moroi─ dijo Christian Ozera.
─ Oigan, céntrense, por favor─ los regañó Vasilisa. ─ Su implacable capricho no es la cuestión aquí. ¿Dimitri? ¿Sigues ahí?
Yo estaba sentado en mi habitación de la casa de mi madre, admirando por tercera vez en el día la imagen del expediente de Rose cuando recibí la llamada de Vasilisa. Era una vieja fotografía que Alberta me había entregado con su archivo académico tres años antes. Su sonrisa traviesa era un indicio evidente de que había hecho-o estaba a punto de hacer- algo que causaría muchos problemas.
─ Si, princesa─ respondí, dejando la fotografía sobre mi almohada. ─ ¿Ha ocurrido algo?
─ Creemos que Rose pudo haber descubierto alguna información que desconocemos. Ella tenía este curioso interés sobre San Vladimir y Anna─ me explicó. ─ Pero la habitación de Rose ha sido cerrada a llave, y Alberta ha sido enviada fuera por unos días para hablar con el Consejo por tu causa.
─ La habitación. Esa es una buena idea, princesa─ convine. Yo sólo había estado allí por última vez antes de enterarme del embarazo de Roza. Pero lo que sugería la princesa tenía sentido. Si Rose había descubierto algo lo probable es que ocultara la información en su cuarto. ─ Los libros. Hace un par de meses, antes del ataque, cuando Rose fue castigada por el incidente con el guardián Alto y Lord Ozera durante las prácticas de campo, fue enviada a servicio comunitario en la capilla de la academia. El Padre Andrew preguntó en algún momento si ella seguía interesada en los libros de Anna Shadowkiss.
─ Tenemos que llegar a esos libros entonces─ dijo Christian Ozera. ─ Ah, y lo de Lord... ya basta, ¡vamos!
─ Estoy de acuerdo con eso, Dimitri. Ya te he dicho antes que soy sólo Lissa, no princesa─ me regañó la Moroi. ─ Tenemos que entrar en la habitación de Rose.
─ No puedo entender por qué Tatiana no ha enviado a alguien a incautar sus pertenencias─ fue Christian quien habló. ─ Para ser reina a veces es un poco lenta.
─ No sé de eso─ señaló el sobrino de la aludida. ─ Con la decisión que tomó, me parece que mi tía es más del tipo de persona precipitada a todo. Pero lo cierto es que ella realmente piensa que la niña es peligrosa. Si nos esforzamos por hallar pruebas que demuestren lo contrario quizás acabe con todo esto.
─ ¿Qué está pasando allí?─ pregunté.
─ Mi madre me ha llamado desde la Corte. Fue para advertirme de que no me entrometiera. Dice que tía Tatiana quiere enviar a alguien para interrogar a algunos estudiantes─ comentó. ─ Lisa, Christian, Eddie, Meredith e incluso Jillian Maestrano, porque alguien la ha visto junto a Rose una vez. Probablemente la guardiana Petrov y algunos otros también.
─ Eddie no sabe nada, e incluso si lo hiciera no se lo diría a Tatiana─ me tranquilizó Christian. ─ Y Jill admira a Rose. Meredith, no sé, no la conozco mucho, pero probablemente no tenga nada que darle a la reina.
─ No podemos confiar en nadie fuera de este grupo. Tal vez Jill y Eddie, pero por el bien de ambos es mejor dejarlos afuera─ sugirió Adrian. ─ Y la guardiana Petrov.
─ Y Stan Alto─ dije de repente. De alguna manera, uno de los guardianes más duros e inflexibles de la academia se había mostrado abiertamente preocupado por Rose. ─ No tiene que saber nada. Sólo prueben convencerlo de que los deje entrar a la habitación de Rose.
─ De acuerdo, Dimitri. Lo intentaremos─ Vaciló por un momento. ─ También hemos estado pensando. Y no nos parece seguro contactarnos por estos medios. Yo sigo siendo muy débil con los sueños espirituales, pero Adrian podría comunicarse contigo a menos un par de veces a la semana para transmitirte la información que recolectemos.
La magia Moroi seguía poniéndome incomodo. De la magia espiritual sólo había sido testigo de unas pocas manifestaciones. La mayor parte de ella era a través de Rose, los efectos secundarios que el uso prolongado de incluso el más pequeño encanto desencadenaba una catástrofe en la mente de ella. Pero la magia Moroi también había hecho posible que Roza llevara en el vientre a nuestro milagro.
─ Eso... creo que es necesario─ dije por fin.
─ Y para eso, también necesitamos que hagas tu parte─ susurró Vasilisa. ─ Tienes que dormir por la noches, Dimitri, porque de otra forma no podremos contactarnos contigo. Si sigues el mismo hábito que la última semana en la academia, entonces estarás frágil y tu mente colapsará. Rose te necesita, y te necesita bien. ¿Entiendes?
Sabía de lo que hablaba, y comprendía sus palabras, pero todavía era una cosa difícil que hacer conciliar el sueño por las noches.
─ Entiendo, princesa─ suspiré. ─ Manténganme informado acerca de lo que descubran.
x*X*x
Efectivamente la noche siguiente soñé con Adrian Ivashkov. No era de mis sueños favoritos, pero supongo que fue un sacrificio necesario. El Moroi había construido una realidad onírica inspirada en la capilla de St. Vladimir. Estaba sentado en una de las bancas de la iglesia, esperando que verbalizara mis sentimientos acerca de su trabajo.
─ ¿Entonces?
─ Bien, supongo─ dije mirando a mí alrededor.
─ ¿Bien supones? Este es mi arte, Belikov─ señaló dramáticamente a nuestro alrededor. ─ Cada detalle, desde el grabado de los marcos hasta los colores del vitro los construí uno por uno. Es como ir pintando un universo trazo a trazo.
─ Estoy seguro de que es un trabajo arduo y esto es impresionante, pero vallamos al negocio, Ivashkov─ pedí. ─ ¿Qué han descubierto?
─ No aprecias el arte, lo entiendo. Hay personas con las que simplemente no va eso─ Levantó las manos en señal de rendición cuando le envié una mirada acusatoria. ─ De acuerdo. Logramos entrar en la habitación de Rose con ayuda de Alto y hablamos con el padre Andrew.
─ ¿Y bien?
─ En la habitación de Rose hemos hallado algunos libros viejos de historia Moroi y religión. Pero también había manuscritos originales de St. Vladimir. Rose parecía un poco obsesionada con el tema de la guardiana si me preguntas. Ella llevaba una investigación bastante estable, en realidad. Los libros y diarios estaban llenos de separadores y hojas con anotaciones, así que ha leído al menos la mitad de ellos, y no eran pocos. Uno de los diarios tenía una página resaltada. Creo que sólo a Rose se le ocurriría utilizar post-it de colores en un manuscrito original de incalculable valor─ miró las palmas de sus manos, que tenían algunas anotaciones con pluma. ─ Oh, esto se ha borrado un poco. Era un diario escrito por el santo. Decía algo acerca de llevar a Anna a un pueblo seguro donde podría llevar a cabo el tercer milagro espiritual, que creemos que es la concepción dhampir-dhampir. No hay una mención literal de los hechos, pero uno de los pasajes dice algo como «Viktar llegó a nosotros a para dar a la existencia uno de los milagros». Quizás era su hijo o el dhampir con el que concibió.
─ Así que ha ocurrido antes─ Lo que nos pasó a Roza y a mí era un milagro. No me había detenido a pensar que alguien más hubiera sido bendecido con aquel regalo, pero tenía sentido. ─ Si ya han vivido niños producto de una concepción dhampir-dhampir, ¿No es eso prueba de que son inofensivos? El mundo sigue andando después de todo.
─ Lamentablemente no creo que el hijo de Anna Shadowkiss pueda servirnos de ejemplo en la causa─ Mientras hablaba era incapaz de mirarme a los ojos, y yo sabía que algo malo estaba a punto de venir. ─ El hijo de Anna fue asesinado por Moroi poco después de nacer. El padre Andrew le contó esa historia a Rose, y a pesar de que él lo hizo como si se tratase de un mito, ella se lo tomo muy enserio.
─ ¿El padre Andrew sabía que Rose estaba embarazada?─ No sabía que más preguntar. No podía asimilar lo que Adrian me estaba contando. No podía comprender el asesinato a sangre fría de un ser inocente. Ese día sentí el miedo de una manera pura, porque las palabras de la reina en aquella oficina, su sentencia, se hacían realidad a través de la vida de alguien más, de alguien que había vivido y muerto años atrás. ¿Si sus antepasados Moroi habían asesinado a un niño recién nacido, qué quedaba para mi bebé que todavía no llegaba al mundo?
─ No─ negó con la cabeza para enfatizar su respuesta. ─ Le parecieron extrañas sus preguntas, pero dijo que ella siempre estaba cuestionando acerca de ese tipo de temas: muerte, espíritus, locura. Él sólo pensó que era más curiosidad por Anna que otra cosa. También le preguntó si alguna vez había oído acerca de una concepción entre dos dhampir.
─ Si la historia de Anna y su hijo es cierta, es probable que tu tía u otros Moroi tuvieran conocimiento acerca de la existencia de este tipo de niños─ susurré. No sabía porque lo estaba haciendo. No había nadie más allí, era un sueño después de todo. ─ Y si nadie más sabía acerca de ello es porque alguien se ha estado encargando de que no se supiera. Enterrando pruebas, enterrando... ¿Puede haber más?
─ ¿Crees que han existido otros niños como tu hija y de Rose, como el de Anna? ¿Y qué han sido asesinados?─ Él parecía preocupado por la posibilidad. Sabía que tenía que ser terrible aceptar que su tía era una persona dispuesta a matar a un bebé inocente, a cualquiera que se interpusiera en su camino derecho a la cima. ─ Eso provocaría un caos en nuestro mundo. Es un atentado abierto a los dhampir.
─ Sólo son suposiciones─ confesé, tomando asiento en una de las bancas. No entendía cómo era posible sentir cansancio en un sueño. ─ Pero si fue con Anna, si quieren hacerlo con Rose... Es una posibilidad que no podemos descartar.
─ Hay más─ suspiró, retorciendo sus manos con nerviosismo. ─ Algo que si es cierto, es bastante grande.
─ ¿Más que un bebé de dos dhampir? ¿O una monarquía conspirando para ocultarlo?
─ Bueno, si lo pones así. Pero todavía bastante impresionante─ explicó. ─ Te hablé de tres milagros declarados en el diario del santo. Uno de ello es la concepción, el otro lo identificamos como la resurrección, pero hay otro... Habla de devolver almas y crear vida a partir de la no muerte ¿Te suena?
─ ¿No muerto? ¿Sin alma? Supongo que te refieres a Strigoi. Pero no es posible devolverlos a su estado original, devolverles su alma. Su estado es irreversible.
─ Dado que eres el padre de una criatura milagrosa y el amante de alguien que murió hace cuatro años imaginé que serías más abierto ante la posibilidad─ se burló. ─ Lissa está bastante convencida de que uno de esos tres milagros es la restauración Strigoi. Hasta ya le puso nombre al suceso. Algo como eso sería... bueno, la salvación de nuestro mundo. Pero no sabemos nada acerca de cómo hacerlo.
─ No tienen que hacerlo─ lo reprendí. ─ Incluso si fuera posible, no los dejaría acercarse a un Strigoi. Estarían muertos en cuestión de segundos.
─ Estoy inusualmente de acuerdo con eso. Pero escucha. Lissa piensa rápido y ella recordó algo. Mencionó a Sonya Karp, su antigua maestra, también usaba espíritu y se volvió loca y más tarde Strigoi. Si hay alguien que sabe acerca del espíritu y su potencial es sin duda ella.
─ No creo que esté... disponible.
─ ¿Y si fuera posible restaurarla?
─ ¿Quieren iniciar una investigación acerca de un suceso sin precedentes sólo para restaurar a un Strigoi que puede darle información sobre otro suceso sin precedentes? ¿Por qué eso no tiene ningún sentido para mí?
─ Aja. Veamos. Para ayudar a Rose necesitamos a Karp, para ayudar a Karp necesitamos evocar un viejo mito, para traer ese milagro a nosotros necesitamos... no sabemos. Pero estamos estancados con la investigación del bebé. Estamos buscando en registros, libros, diarios y Lissa está planeando hacer algunas investigaciones e involucrar a los alq...
─ ¡No! Los alquimistas son humanos, humanos que desprecian nuestra especie, no necesitan del empujón de los Moroi para condenar a mi hija. Lo harán apenas lo sepan. Querrán investigar o dirán que es más antinatural que sus padres ya contranaturales. Si los involucramos, estamos perdidos...
─ De acuerdo─ meditó. ─Entonces sólo investigación histórica por ahora ¿cierto? Podemos tratar los dos casos, porque estamos bastante estancados con ambos: Rose y Karp. ¿Qué hay de ti? ¿Cómo va la búsqueda?
─ Ibrahim Mazur llega mañana al país─ dispuse toda la información que tenía a Adrian. Hasta el momento no había podido hablar con ellos sobre la ayuda que Zmey aportaría, o los motivos de su cooperación. La madre de Rose había dicho que no tendría problemas en decírselo a los amigos de Rose, porque necesitarían unir fuerzas y estar en contacto, pero prefería que nadie más que ellos supiera sobre la relación que unía a Rose y Abe, por precaución. ─ Espero tener noticias prontas de su paradero. O algún indicio. ¿Qué está...
─ Te estás despertando─ informó. ─Me comunicaré contigo pronto, Belikov.
(Capítulo reescrito)
