CÁPITULO 14-¡QUE VIENE EL LOBO!
Los gemelos continuaban su paseo por el oscuro bosque, el cual era iluminado por luna resplandeciendo el oscuro cielo siendo ayudada por las estrellas. Las luciérnagas acompañaban a la pareja iluminando con brillos verdosos su camino que le servían de guía, aunque no era necesario, Len conocía cada palmo de ese bosque e iba todo el tiempo tomando mano a su compañera de modo que no había ningún peligro.
Rin, por su parte, estaba asustada, no le gustaba andar ir por el bosque por la noche, parecía más aterrador y, más peligroso. Sabía que estaban en un gran agujero y que nada ni nadie que tuviera los pies en la tierra podía ir a donde estaban ellos, lo máximo que podría encontrar ahí eran vampiros. Vampiros que no le harían ningún daño ya que ahora ella también pertenecía al clan tras haber abandonado a Kaito en esa aldea. No le gustaba pero tenía que hacerse a la idea aun sabiendo que se había condenado pero ¿Qué más podía hacer? Aunque no lo reconociera ni bajo la peor de las tortura ese lugar y esa gente era el sitio adecuado donde ella podía vivir medianamente tranquila. Ahora era una mujer del clan y había sido entregada a Len como compañera, lo que la hacía tener obligaciones con él. No le gustaba nada, pero deberá soportarlo, estaba decidida a no alimentarse nunca de sangre pero tendría que soportar como ellos traían a sus presas y se divertían con ellos antes de devorarlos.
Len, estaba encantado, se había deshecho del chico del pelo azul que decía llamarse sobrino de Rin y gracias a él había conseguido hacer que desistiera en su intento de abandonarle a él y al clan y se quedara a su lado. Pero ahora venia lo difícil. Enamorar a Rin. Estaba convencido de que su compañera sentía algo muy fuerte hacia él pero su temor y sus principios le impedían reconocerlo y dejarle que ese sentimiento fuera más profundo. Pero ella se había acostado con él dos veces, eso ya era un gran paso, solo tenía que hacer que lo amara mediante cortejos y palabras dulces. Para eso necesitaría algo de tiempo pero si había algo bueno en la longevidad era el tiempo.
La pareja se detuvo en seco cuando un aullido estremecedor resonó entre las paredes del cañón acompañando al fresco viento que balanceaba las hojas de los árboles. Ambos gemelos quedaron parados impresionados.
-¿Un lobo?-musitó Rin un poco asustada
-Esto es extraño, no deberían haber lobos aquí-murmuró Len
-Puede que se haya caído y haya venido a parar aquí
-Un lobo no sobrevive a semejante caída
-¿Y como trajiste a Tsuki y a Hoshi?
Len la miró un momento, había llevado a las yeguas desde la cascada ¿habría entrado ese lobo por allí? De todas formas debía de ir en busca de ese animal y deshacerse de él, si lo dejaba vaga libre irá a dar caza a las yeguas de su compañera dado que eran los únicos animales que había allí, sin contar los pájaros y los insectos. Pero no se atrevía a dejar sola a su hermana con esa penumbra y un lobo merodeando por allí.
-Rin, debo ir a por ese lobo y echarlo
-¿Eh? ¿Por qué? ¿No es mejor dejarlo tranquilo y que se vaya cuando quiera?
-Cuando quiera marcharse se habrá merendado a tus yeguas
Rin se asustó no había pensado en sus animales, si ese lobo las encontraba las despedazaría
-Voy contigo-dijo Rin llena de seguridad
-No tenía pensado dejarte atrás, no sería caballeroso dejar a una dama sola en medio del oscuro bosque ¿no te parece?
-No necesito que ningún caballero andante me proteja, se cuidarme sola
-El problema, querida, es que yo no soy un caballero sino tu compañero, así que quieras o no voy a protegerte-decía risueño mientras le tomaba una de sus mejillas
-Te digo que no lo necesito-decía un tanto fastidiada porque la tratara como si fuera una niña pequeña
-Bueno, vas a venir conmigo pero cuando hayamos encontrado a ese lobo quiero que te escondas ¿me has entendido?
-Me acabas de decir que eres mi compañero ¿Qué haces hablándome como si fueras mi padre?-gruño ella con una vena hinchada en la frente-Además aquí la mayor soy yo
-Jajaja, no quería actuar como un padre y menos aun quitarte tu puesto de hermana mayor pero entiéndeme que debo proteger a lo que más amo en el mundo
Rin enrojeció ante esa declaración, no era la primera vez que le insinuaba ese tipo de cosas, era algo que sabía que debía acostumbrarse pero no podía evitar sentir la extraña necesidad de estrangularlo para hacerle cerrar esa boca de Romeo encantador.
-"Malditos vampiros"-pensó con mala cara-"Vuestra mejor técnica después de los mordiscos son los encantos que seducen al sexo opuesto"
-¿Aceptas mis condiciones?
Ella gruñó entre dientes
-Está bien, haré lo que me dices pero si sales herido no quiero saber nada
-Jajaja, no te preocupes, un simple lobo no puede derrotar a un vampiro
De pronto Rin abrió los ojos y se alejó tres pasos de Len completamente aterrada y blanca como la cera como si tuviera delante de ella a un fantasma
-¿Rin? ¿Qué pasa? ¿Qué he dicho?
-L-Len…
-¿Qué ocurre?
-M-mira detrás de ti…-tartamudeó la muchacha señalando detrás del rubio
Len se dio la vuelta y lo que vio fue unos iracundos ojos azules asomando en la penumbra de los árboles que lo observaban directamente a él. De pronto, sacó sus alas, su pelo se erizó y sus hermosos ojos azules fueron sustituidos por el rojo dorado que le caracterizaba cuando se sentía amenazado.
Len, la salvaje bestia asesina y enemigo de los humanos había aparecido
-Rin-llamó con una voz salvaje y aterradora-Escóndete
-Pero ¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Qué es esa cosa?
-¡Obedece, Rin!-gritó Len como si tuviera un ataque de ira
De pronto la misteriosa criatura se abalanzó sobre la rubia tirándola al suelo mientras gruñía. Rin chilló asustada viendo unos ojos azules llenos de ira y ferocidad que la miraban directamente. La bestia era exageradamente grande, más grande que un hombre adulto, sus garras podrían desgarrar su pecho de un solo zarpazo y su boca era lo suficientemente grande para que le arrancara la cabeza de un bocado.
Era un lobo
Pero un lobo gigantesco
-¡Rin!-gritó Len abalanzándose sobre la bestia apartándola de su compañera
Los dos rodaron hasta llegar a un punto en que cada uno se alejo del otro colocándose en posición de ataque dispuestos a despedazar al otro. Los dos profesaban gruñidos y rugidos de amenaza y advertencia como si fuera un lenguaje entre dos bestias de diferentes especies que se disputaban el territorio, de vez en cuando uno deba un paso gruñendo y el otro retrocedía y viceversa pero ninguno encontraba el momento oportuno para asestar un golpe directo.
Rin estaba sentada en el sitio, impresionada e incapaz de decir ni hacer nada ¿Qué acababa de pasar? ¿Por qué ese lobo era tan grande? ¿Y por qué les atacaba? Los lobos huyen de las personas
El lobo se distrajo y clavó su mirada en la hembra que acompañaba al vampiro. El animal lanzó un gruñido de ¿satisfacción? ¿Un lobo podía hacer eso? Rin pudo percatarse de que ese animal no era normal, y no solo por su exagerado tamaño, sino porque era demasiado…inteligente. Ese animal veía y razonaba, miraba e identificaba pero no como lo haría un cazador.
El animal dio un par de pasos acercándose a la hembra vampiro pero el macho se interpuso en su camino, le lanzó un gruñido amenazador y tomó a su hembra en brazos para luego salir huyendo. El lobo se quedó parado con expresión tranquila para luego hacer una mueca que parecía ser una sonrisa divertida, se enderezo y lanzó un aullido que resonó por todo el cañón dando la señal de una divertida e excitante cacería.
Len corrió unos cuantos kilómetros con su compañera en brazos esquivando las ramas de los arbustos mientras oía al lobo lanzando su grito de guerra.
-Esto no es bueno-musitó Len mientras abría las alas y levantaba el vuelo
-Len ¿Qué ha sido eso?-preguntó Rin aun impresionada ignorando que Len seguía en ese estado de vampiro salvaje-¿No decías que un vampiro no podía ser derrotado por un lobo?
-Eso no es un lobo normal y corriente, es un licántropo
-¿Un licántropo? ¿Te refieres a un hombre lobo?-la sola mención de aquella criatura hizo que a Rin se le pusieran los pelos de punta, nunca se había topado con un hombre lobo pero de haberlo hecho estaba segura de que se habría dado cuenta. Solo había oído hablar de hombres lobos en los cuentos de hadas que le contaba su madre antes de irse a dormir, curiosamente siempre se aterraba cuando aparecía alguna de esas criaturas en los cuentos y terminaba por irse a dormir con sus padres por las pesadillas nocturnas. Era un miedo irracional y que nunca llego a entender ya que cuando acompañaba a su padre a cazar patos alguna vez un lobo les había robado la pieza pero nunca se sentía amenazada pero era hablar de hombres lobos y sentía como si no hubiera ningún lugar donde pudiera estar a salvo.
-Sí, es un hombre lobo y es muy peligroso debemos alejarnos cuanto antes y avisar a los demás
Rin sentía que sabía porque temían a los hombres lobos, sin embargo su lado humano predominaba sobre su lado vampírico y la curiosidad del ser humano era insaciable por lo que no pudo evitar preguntarle.
-¿Por qué le teméis? Es un humano convertido en un lobo al fin y al cabo ¿Por qué supone una amenaza?
-¿En serio debo responder?-preguntó algo incrédulo
-No estoy segura de saber la respuesta por eso te lo pregunto, el vampiro que hay en mi me dice que huya, que huya muy lejos de esa bestia pero no entiendo porque he de huir
-El mordisco de un licántropo puede matar a un vampiro
-¿Cómo?
-Ha sido siempre así, por eso los hombres lobos son nuestros enemigos naturales. Sus colmillos segregan un líquido que es mortal para nosotros.
-¿Qué hacemos entonces? Si ese ser tiene un mordisco mortal ¿Qué podemos hacer?
-No sé si esta aquí de paso o ha venido de caza pero de algo estoy seguro, está buscando algo
Len llegó al castillo, aterrizó y dejó a Rin en el suelo, estaban en la sala de baile donde se había celebrado su ceremonia de unión, allí se encontraban todos los miembros del clan, limpiando la sala para hacer uso de ella para servir la cena. Pero todos pararon sus quehaceres al ver a los hijos de Sinefa plantados en mitad de la sala con expresión de terror y preocupación, de Rin se esperaba verla asustada por cualquier cosa debido a que todavía no se había adaptado a su nuevo hogar ¿pero Len? Él no se asustaba con facilidad, si Len estaba preocupado por algo era que estaba pasando algo grave. Nadie se atrevía a preguntar pues temían encontrar una respuesta que podía perjudicaran a todos los presentes, Len solo podía esperar a que alguien le diera permiso para hablar, ya que había irrumpido sin saludar en la sala.
-Len-kun-llamó Meiko acercándose a su hijo adoptivo-¿Qué es lo que pasa?
-Meiko-nee…tenemos un problema…un problema muy grave
Los presentes murmuraron entre ellos, Meiko pidió silenció alzando la mano
-¿A qué te refieres?
-Acabamos de dejar al sobrino de Rin en una aldea y los dos fuimos a dar una paseo por el bosque pero nos han atacado
-¿Atacado?-preguntó Miku impresionada, que se había unido a la conversación-¿Quién os ha atacado?
Len alzó el brazo dando a entender que se dirigía a todos los presentes
-Gente del Clan, mi compañera y yo hemos sufrido un ataque en el bosque…hemos sido atacados por un hombre lobo
Las murmuraciones y algunos chillidos estallaron por la sala resonando por la paredes haciendo que el ambiente fuera más escandaloso de lo que de verdad era. Mikuo alzó el brazo pidiendo silencio y calma en todos los presentes, que obedecieron y guardaron silencio.
-¿Cómo que habéis sido atacados por un hombre lobo?-preguntó Mikuo
-Es la verdad, Mikuo-nii, al principio creímos que era un simple lobo pero luego se nos echó encima
-¿Os ha herido?-preguntó Miku preocupada
-No te preocupes, ninguno de los dos está herido no hemos permitido empezar una pelea contra él
-Muy sabio por tu parte-halagó Mikuo
-Pero ¿ahora qué hacemos? Tenemos a uno de nuestros mayores enemigos corriendo por nuestro cañón-preguntó uno de los presentes en la sala
-Tenemos que echarlo de aquí pero para eso debemos saber porque está aquí-dijo Dell
-¿Habrá tomado este sitio como territorio de caza?-insinuó una niña
-Imposible, aquí no hay animales que cazar más que las yeguas de Rin y ellas están a buen recaudo
-Len ¿has podido saber algo?-pregunto Meito al muchacho
-Casi nada, la verdad, todo sucedió muy deprisa, él era muy fuerte y muy rápido como si estuviera entrenado para luchar, los licántropos de por si son grandes y fuertes y muy robustos pero éste tenía sus extremidades entrenadas para usar los elementos de su alrededor para apoyarse y atacar, esta adiestrado para cazar cualquier cosa
-Entonces nos enfrentamos a un peligroso enemigo
-Eso me temo
-Un licántropo normal ya es muy complicado para nosotros pero uno que está entrenado para la lucha lo hace aun mas difícil-murmuró Dell pasándose la mano por el cabello
-…Ella…-musitó Rin
-¿Eh? ¿Qué dices Rin?-le preguntó Len que no había oído bien lo que su compañera había dicho
Rin estuvo todo el rato callada perdida en sus pensamientos, la mirada de la bestia, su forma de moverse, la blancura de sus colmillos y la intensidad de su ira.
-Len…creo que él es ella
-¿Cómo dices?
-Creo que no nos estamos enfrentando a un hombre lobo sino a una mujer loba
La declaración de Rin hizo que nuevos gritos angustiosos resurgieran de la garganta de los presentes
-¡¿Una hembra?-gritó Dell al oírla-¡Len! ¡¿Acaso has atraído a una hembra licántropo a nuestras tierras?
-¡No! Rin ¿Qué te hace pensar que es hembra?
-No lo sé…solo lo sé, estoy segura de que es hembra
-Si es hembra tenemos un problema más grande del que pensábamos
-¿Qué pasa si es una hembra?
-Una hembra nunca está sola, si hay una hembra, su compañero debe de andar cerca
-¿Entonces nos enfrentamos a dos licántropos experto en la caza? Esto se sale de nuestras manos, un solo licántropo puede destruir a todo el clan ¿Qué haces si resultan ser dos?-preguntó Dell angustiado
-No te alteres, Dell, es posible que esa hembra sea una nómada
-¿Qué probabilidades hay de una mujer loba sin compañero?-pregunto Mikuo
-Muy poca ¡Por no decir nulas!-gritó Dell
-Bueno, no perdamos la calma-trató de tranquilizar el muchacho rubio
-¡¿Cómo quieres que estemos tranquilos?-se alteraba el albino
-Creo que esa loba estaba buscando algo y que Rin y yo solo nos hemos cruzado en su camino, creo que lo mejor es permanecer dentro del castillo hasta que se vayan, el alimento no será problema, nosotros podemos volar y ellos no
-¿Estás diciendo que nos escondamos en nuestra propia casa?-cuestionó Meito nada convencido con el plan
-¿No sabes que es lo que esa loba anda buscando? ¡Vampiros! ¡Está claro que esta aquí porque viene a por nosotros!-chillaba Haku sin poder contenerse, había permanecido callada todo el tiempo puesto no creía tener el derecho a participar en ninguna conversación después de haber arruinado la ceremonia de unión de Len y Rin-¡Tenemos que huir! ¡Estoy convencida de que esa bestia se ha quedado con el olor de Len y ahora la estará atrayendo hacia aquí!
Hubo varios asentimientos y nuevos murmullos de afirmación entre los presentes
-Por favor, relajaos todos-pidió Mikuo
-Si esa loba se ha quedado con su olor entonces Len también ¿crees que puedes rastrearla?-pregunto Meiko
-Creo que sí, pero si esa loba tiene compañero no voy a estar seguro de donde buscar si resulta haber dos lobos
-Creo que lo mejor es que permanezcamos aquí hasta que esa bestia tenga lo que haya venido a buscar y luego se marche
-¡No!-la voz de Dell resonó por toda la casa-Hemos vivido durante milenios en este castillo, mis antepasados nacieron y murieron aquí, Haku y yo nacimos y crecimos aquí con los demás, es el lugar en donde pienso estar con la que vaya a ser mi compañera hasta que mi cuerpo decida sumirse en el descanso eterno ¿Por qué he de convertir mi hogar en mi prisión? Me niego a esconderme y no proteger mi hogar
-Dell, razona, esa bestia puede matarte si sus colmillos llegan incluso a rozarte
-¿Crees que eso importa ahora? Es posible que la loba haya venido en busca de algo pero ahora sabe que en este lugar hay un clan de vampiros ¿de verdad crees que se va marchar por donde ha venido sin mas?
-¡No! ¡La bestia volverá y nos destrozara a todos!-gritó Haku poniéndose al lado de Dell
-¡Haku! ¡Guarda silencio!-ordenó Mikuo un poco cansado de esa actitud, la aludida solo pudo encogerse de hombros al verse regañada por el compañero de Miku
-No le hables así a mi hermana-replicó Dell
-Pues que aprenda a controlar su lengua, sabemos todos las consecuencias de que un lobo o dos estén andando por nuestro territorio pero hacer que cunda el pánico no nos va ayudar, así que o tu hermana se calla o yo mismo la tiraré a los lobos
Todos quedaron petrificados ante la reacción de Mikuo, él era un muchacho muy pacifico y tranquilo, jamás alzaba la voz pero esta vez había puesto su posición más alta que los demás. Mikuo amaba a todo el clan y hacerles sentir que estaban en peligro era la mejor manera de llevarlos a la destrucción.
Después de un largo silencio Rin alzó el brazo pidiendo permiso para hablar, Mikuo se lo concedió con un movimiento de cabeza
-¿Qué hacemos entonces? Desconocemos que busca a esa loba o si tiene compañero o no y si se va a marchar o se quedará
Mikuo mostró una sonrisa orgullosa, Rin era prácticamente la única que había mantenido la serenidad y barajaba las dificultades de la situación.
-Por el momento lo único que podemos hacer es rastrearla y vigilarla
-¿Y ya está?-preguntó Dell
-Es lo único que podemos hacer, lo mejor es no enfrentarse a un licántropo, no quiero ninguna baja, que encuentre lo que tenga que encontrar y que se vaya
-¿Y si decide quedarse a darnos caza?
-No tendremos más remedio que buscar armas con piedra lunar para hacerles frente entonces, pero no quiero arriesgarme si no se da el caso
-¿Qué es eso de piedra lunar?-preguntó Rin a Len en voz baja
-Es una piedra mística que influye en los licántropos, si le clavas a un licántropo un arma hecha con piedra lunar volverá a su forma humana
-¿Son menos peligrosos siendo humanos?
-Son mucho más fuertes que los humanos normales pero carecen del veneno para matar a un vampiro así que eso nos da ventaja
-¿Y si es así de fácil porque tanto temor?
-Los licántropos son rápidos y agiles no les cuesta nada esquivar un arma, son capaces de esquivar un rayo y salir airosos, clavarles un arma no es nada fácil
-¿Por qué no esperáis a que se haga de día? Así la loba será una humana
-No es necesaria la luna llena para que se mantenga su apariencia lobuna
-Pero si…
-Todo lo que has leído y oído de nosotros u otras criaturas bórralo de tu cabeza, Rin, no son más que mitos. A los licántropos no les afecta la plata ni necesitan la influencia de la luna llena para transformarse, es cierto que los días de luna llena son más poderosos pero se pueden transformar en el momento que quieran
-Los mitos puede que no sean verdad pero en algo deben de basarse ¿no?-preguntó Rin queriendo consolarse de saber algo de cómo defender de las diversas criaturas peligrosas que conocía y que no sabía si se iba a topar con ellas en algún momento de su vida
-Los humanos temen tanto a lo desconocido que se inventan cualquier cosa para creer que tienen algo con lo que protegerse
Rin puso cara de palo ¿y ahora qué? Nada de lo que sabía iba a resultarle útil
-Rin, no te comas la cabeza, nosotros nos ocuparemos del depredador
-¿Vosotros?
-Sí, nosotros
-¿Y que voy a hacer yo?
-Vas a ser una vampirita buena y te vas a quedar esperándome aquí ¿vale?
-Uno: deja de tratarme como si fuera una niña pequeña, en serio, molesta
-¿Por qué crees que lo hago si no?
-Y DOS-pronunció irritada-¿Cómo me vas a dejar aquí sabiendo que puede venir a por mi? Esa bestia también se ha quedado con mi olor ¿o he de recordarte que he tenido su mandíbula a dos centímetros de mi cara?
-No tienes de que preocuparte, aquí estás bien protegida y las otras mujeres del clan estarán aquí para ayudarte
-Pero…
-¡Sin peros!
Rin hizo malas caras, ese maldito rubiales vampirico iba a acabar con sus nervios ¿Por qué la trataba como una criatura indefensa? Ya ha aceptado su lado vampiro (¿Eing? ¿Lo ha aceptado?) por lo que debería considerarla algo más poderosa que una simple chica humana.
-Bien y dicho esto-alzo la voz Len llamando la atención de todos los presentes-Pido refuerzos para ir en busca del depredador y su posible compañero, las mujeres y los niños deberán de quedarse aquí.
-¡Yo quiero luchar!-se ofreció Haku armada con un palito-Yo soy lo suficientemente fuerte y ágil para derrotar a un lobo
-Tu eres lo suficientemente torpe y boba como para tratar de matar a un lobo con la rama de un árbol-musitó Dell avergonzado de la actitud de su hermana
-Este palito es especial-hizo un puchero-Con él jugaba de niña
-Si, bueno, tu te quedas, Haku
-¡¿Qué? ¡Pero…!-empezó a replicar la muchacha de pelo plata pero la mirada fría y siniestra que le lanzó su hermano menor fue lo suficientemente eficaz para hacerla cerrar la boca
-Yo me ofrezco-dijo Dell sin apartar la vista de su hermana-No me gusta la idea de seguir a un hombre lobo pero veo que no tenemos muchas opciones
-Yo también-continuo Meito
-Bien, y yo-finalizo Mikuo
-Miku-nee y Meiko-nee, vosotras quedáis a cargo del resto del clan, procurad mantenerles a salvo y en caso de que la bestia llegue hasta aquí quiero que os refugies en la parte mas alta del castillo y una de vosotras venga a darnos el aviso
-Entendido-dijo Meiko
-Confía en nosotras, Len-kun
-Así quedamos pues
Los vampiros se tiraron al vacio cayendo en picado hacia el suelo, en el último instante levantaron el vuelo y desaparecieron en la penumbra de la noche guiados por el vampiro rubio
-¿Y ahora que hacemos?-pregunto Haku una vez que los varones se marcharon
-Debemos tomar medidas de seguridad-dijo Miku
-Hay que cerrar las puertas y ventanas y mantener abierta la puerta que da arriba para poder escapar volando en caso de necesidad-explico Meiko-Los niños deberán permanecer en sus habitaciones con sus madres, las demás mujeres que vigilen las posibles entradas que pueda encontrar
Rin miraba atenta como todas las mujeres se ponían en marcha, ella no tenía mucha idea de que hacer ¿dijo vigilar las posibles entradas? No tenía ni idea de que entradas podían haber, lo poco que conocía del castillo era la habitación que compartía con Len, algunos pasillos y la sala donde celebraron su unión, eso y el camino hacia el exterior para llegar a los establos donde estaban…espera
-¡Tsuki! ¡Hoshi!-gritó de repente atrayendo la atención de varias mujeres
-Rin ¿Por qué gritas?-preguntó Haku mientras llevaba en su hombro un gran tronco para bloquear la puerta
-Etto…nada, es solo que…pensaba en voz alta y me acorde de una pesadilla-rió nerviosamente la rubia-"Pero ¿Qué le estoy diciendo? Nadie se creería una tontería así"-pensó Rin sintiendo que había quedado como una tonta
-Oh, te entiendo, Rin-lloró Haku tomándola de las manos, mirándola con comprensión-Sé lo duro que puede llegar a ser tener horribles pesadillas, yo lo sé, muchas veces sueño con una gran botella de sake que nunca puedo alcanzar, buaaaah es horrible de verdad-lloró abrazando a la boquiabierta rubia
-"Olvidaba que a pesar de su peligro mortal, Haku es lerda y lenta"-pensó Rin con cara de palo-Bueno, Haku, si me disculpas he de ir a ayudar a Miku
-Pero ¿estas bien de verdad? ¿Y si vuelve a recordar tu horrible pesadilla?-preguntó preocupada
-Sobreviviré, no te preocupes-aseguró con una gotita en la cabeza-"Menuda bipolaridad, hasta hace dos días estaba a punto de matarme por haberla impedido devorar a Kaito y ahora actúa como una hermana mayor consolando a su hermana pequeña ¿Quién entiende a esta vampiresa?"
-Bueno, pero ten cuidado y para lo que quieras estoy aquí-aseguró Haku poniéndose el puño a la altura del corazón mirándola con orgullo y decisión
-Seeeeh…-respondió Rin con dos gotas en la cabeza
Rin desapareció por los pasillo, en parte por huir de la loca amante del sake, y por otra parte porque debía salir y poner a salvo a sus yeguas antes de que cerraran la puerta.
Llegó a la salida principal y vio a tres mujeres apilando tablas de madera para bloquear la puerta, había llegado muy justa.
-Chicas-llamó Rin atrayendo la atención de las tres mujeres-Meiko os llama, dice que os necesita para ayudar en la protección de los niños
-Sí, enseguida vamos-dijo una
-Pero debemos bloquear la puerta-dijo otra
-¡Yo me encargo de eso! ¡No os preocupéis!-aseguró Rin
Las otras tres se miraron entre ellas y asintieron
-¿Vas a poder hacerlo sola, Rin-chan? Pesa mucho
-Sí, mujer, sí, soy una chica fuerte
Sin más demora las otras dejaron sus deberes para ir a ayudar con los niños. Rin esperó un par de minutos para estar segura de que no iban a volver pero debía darse prisa en cuanto se enteraran de que Meiko no había solicitado ninguna ayuda volverían y le dirían cuatro cosas y ella tendría que hacerse la tonta fingiendo demencia.
Abrió la puerta con mucho cuidado, aunque eso no impidió el característico chirrido por la falta de aceite, solo esperaba que no alertara a los demás.
No tardó en encontrar a sus yeguas, que pastaban tranquilamente, ajenas al peligro al que estaban expuestas. Los dos animales relincharon en forma de saludo y fueron con su dueña para que les acariciara el hocico. Rin les concedió el capricho y fue a llevarles dentro del establo. Una vez las había instalado tomó unos cuantos trozos de estiércol y lo restregó por el cuerpo de sus animales, era una forma de disimular el olor, así la bestia no iría a por ellas. Salió con cuidado del establo y cerró la puerta con llave.
De pronto oyó un gruñido detrás de ella que la hizo quedarse tiesa en el sitio. Ante la falta de movilidad, el ser que estaba detrás de ella volvió a gruñir como pidiéndole que le prestara atención.
La rubia, asustada, fue girándose lentamente esperando que lo que fuera que estuviera detrás de ella desapareciera, pero no fue así, la bestia de ojos azules estaba a una distancia prudente mirándola sin hacer nada. Rin quería gritar y pedir ayuda pero no le salía la voz, el miedo la había dejado totalmente paralizada ¿Qué iba a hacer ahora? Pasó unos minutos y ninguna de las dos hacía el menor movimiento, hasta que la loba se sentó a la espera de que la muchacha rubia hiciera algún movimiento o al menos que se recobrara de la impresión.
Rin observaba al animal, su tamaño era gigantesco e imponía mucho pero su mirada era serena y tranquila, como si no tuviera ninguna intención de atacarla. Solo estaba sentada y esperaba, mientras el viento balanceaba su pelaje azul grisáceo dándole un aire de majestuosidad, digno de un rey animal.
La paciencia del animal sirvió para que Rin pudiera procesar que tenía delante a su enemigo natural, capaz de destrozarla y devorarla pero que en su lugar solo estaba esperando a que ella hiciera algo, mirándola fijamente. Rin respiró profundamente varias veces para poder tranquilizarse, esa loba quería algo y al parecer ese algo lo tenía ella. Rin miró a los ojos de la loba con determinación.
-¿Quién eres?
Esa simple pregunta bastó para que la loba reaccionara y lanzara un aullido de reconocimiento, se hizo una bola y su pelaje la cubrió por completo mientras su cuerpo disminuía. Las garras habían desaparecido así como el enorme hocico con grandes dientes, el pelo también estaba desapareciendo dejando en su lugar una figura humana. Lo que salió del pelaje era una muchacha rubia de ojos azules, una especie de Rin adulta, su cabello era extremadamente largo algunos mechones ocultaban parte de su desnudez. Caminó unos cuantos pasos hacia Rin con la mirada fija en ella y una sonrisa divertida plasmada en su cara.
-Mi nombre es Lily y vengo a por ti, Kagamine Rin
CONTINUARÁ
Por favor señores guarden sus fusiles, sus espadas, sus horcas y mantengan sus puños en los bolsillos. De verdad que lamento la tardanza del nuevo capítulo, a pesar de haber cumplido ya los 18 todavía pueden castigarme sin ordenador y debo encontrar alternativas para poder escribir, ahora he conseguido hacer el capitulo gracias a que mi neesan me ha prestado su ordenador ¿Por qué no lo he hecho antes? Porque me daba palo pedírselo XD
En este capitulo se incluyen a los hombres lobos y es la primera aparición de Lily, aunque lo cierto es que no tenia pensado incluir ni licántropos ni mucho menos a Lily pero mi neesan me dio la idea anoche así que bueno, aquí tienen el resultado y gracias a esta idea creo que vais a sufrir un poquito bastante demasiado, pero seguramente vaya para largo porque estoy con los exámenes finales y mi neesan no puede estar constantemente ayudándome así que ruego por vuestra paciencia y que sigáis leyendo mi fic
Un saludo a todos
Chao Ling-Yin y su Neesan, Mei Sagara
