¡Yosh! En dos días termine este capítulo que promete mucho, pero por ahora, solo responderé los reviews del capítulo 13 y del aviso:

*Reviews del capítulo 13:

Racon Omega 98: Ten por seguro que pasaran ambas cosas y no, no se cree DIO, ella es DIO (¿?)

Adrammelech57: Pues si, habrán más armaduras y armas por parte de ellos. Estarán extintos pero dejaron cosas vergudas por el mundo :3. Si, sonó super gay y me alegro que la entendieras. Sobre Gasper…hehe~ Ya verás :3

ElYoker2002: Yup, Issei es un peligro en esa armadura. ¿Querías putazos? Pues nah, espérate al otro cap :v y sobre Gasper y Dio, nope, no se conocieron. Issei tiene a Star Platinum y él (Issei) tiene la tendencia de gritar a lo Dio y pues, Gasper le quiso copiar :P

Miguel16310: Gracias~

*Reviews del aviso:

Racon Omega 98: Wowowowo, tranquilo viejo; si pongo a todas el fic se hará super largo…me agrada la idea \:v/

BRabbitKami: Hum; puede ser buena idea lo de la Milf. Sobre Lusamine y Lilie, ellas estarán entre los diez o doce primeros capítulos (cada chica tendrá unos dos o tres capítulos centrándose en ellas y su relación con Issei); así que ellas están entre las primeras cinco chicas en disfrutar de Issei ;3

Abuseevil dragon 20: No sé si eso sea buena idea, Sirzechs es más un secundario en los fics de este tipo, pero hey, siempre hay una primera vez para todo ;3

ElYoker2002: lo sé; es un nombre vergas Bv. Hum, ¿Arturia Milf e Issei shota? Suena bien; pero que tal ¿Issei Shota y Arturia Loli? ¿Eh? Has flipao v: Y sobre Gasper, lo verás aquí ;3

Guest: Supones bien; Issei es llamado Pussy destroyer por algo uwu

Miguel16310v ¡Oye! :'v

Ahora sin más; ¡empecemos!


(JoJo'sBizarre Adventure Stardust Crusaders Opening 2—Sono Chi no Kioku~End of THE WORLD~)

En las profundidades del mar... Un relato dormido

Se observa la imagen de un reloj de péndulo antiguo yendo de derecha a izquierda

Las olas sacuden la ardiente arena

Se observan diversas imágenes, un hombre pelirrojo con ojos rojos y esclerótica negra, una niña de cabello castaño y luego un pelinegro de ojos rojos. Todos teniendo una estrella de 5 puntas en sus cuellos.

El destino despierta una vez más.

La imagen cambia a un sarcófago palpitante en un rojo enfermizo

La flama saliente hace arder el destino final de su viaje

Se pueden ver unas planicies desérticas en donde aparece un grupo conformado por un rubio de ojos rojos, un peliazul de ojos también rojos, un par de rubias de ojos verde y un contingente de más personas detrás.

Los dioses encarnados finalmente han sido convocados

Del otro lado se podían ver a un grupo de personas tapadas por la sombra de un gran dragón negro, todos con siluetas similares y teniendo la misma estrella de cinco puntas en sus cuellos.

Atraviésalos con una espada que no conozca el temor

Una luz dorada consume la imagen y esta cambia a la espada Excalibur alrededor de muchos circuitos.

Se dirigen al lugar donde los espera un destino desconocido

Aparece el mismo pelinegro de ojos rojos de antes, caminando por el desierto cubierto por un manto andrajoso.

Cuando la batalla final estalle

Enfrente suyo, aparece la imagen de un pelinegro con alas de ángel y un peliplata con alas de demonio.

Quien pondrá un punto final será... ¡Star Platinum!

Y de golpe, un gigante de color morado y azul sale de su espalda, rugiendo con ganas de batalla

El relato finalmente ha comenzado y el tiempo se les escapa de las manos

Todo se congela y la pantalla se cuartea, dejando ver diferentes imágenes

Para contar al final ellos seguirán adelante, ¡Crusaders!

Un chico peliplata de ojos azul y verde con un niño castaño en brazos mientras se tomaban una foto, un hombre pelirrojo compartiendo sake con un niño castaño, un adolescente rubio de ojos azules junto a uno castaño de mechas negras haciendo fuerzas y un ojo rojo, un pelirrojo y un pelinegro casi adultos que parecían haberse peleado, y por ultimo, un peliplata de ojos azul y rojo chocando puños con el niño castaño.

Y en la última página en blanco, dejará grabado su puño.

Todo vuelve a correr, mientras los dos hombres de antes se lanzan contra el pelinegro y el gigante.

Como si una lluvia de esmeraldas cayera en el desierto

De la misma sombra que cubría a aquellos con estrellas rojas en sus cuellos, empezaron a formarse unos seres negruzcos que miraban a la nada.

El tonto autollamándose héroe, muestra su espejismo

Se ven enterradas en el suelo del desierto dos falcatas con los colores del Yin y el Yang

Ondas que rastrean la presencia oscura.

Se puede ver la Dragonslayer cubierta enteramente con un aura dorada con la fuerza del sol

Hará lo que sea para su resurrección

Cuatro figuras se cernían en lo alto, con la imagen de un rey escarlata en lo más arriba de todo

Mientras vaga en busca de sangre inocente

La imagen se superpone con la de un niño sosteniendo el cuerpo de su hermana en medio de un fuego que lo consume todo

Esta historia que ya has comenzado y la tristeza que causaste

La imagen final cambia a Issei caminando de forma lenta hacía un colosal dragón negro de ojos rojos con múltiples cabezas, mientras que los pasos de la armadura Berserk resonaban

¡Ellos se encargarán de ponerle final arriesgando sus vidas, Crusaders!

Detrás de Issei aparecen una cantidad colosal de seres flotantes, sus Bisshamonten marchando junto a él

Y en la última página del destino, dejará caer toda su furia.

Dando un ultimo paso, un Bisshamonten dorado con gris y otro azul con morado se ponen a los lados de el

Rodeado de una historia sangrienta

Un único dedo se alza hacía el sol mientras se podía escuchar el sonido de un reloj deteniéndose

Heredando un inquebrantable Orgullo

La pantalla se apaga de golpe, dejando visible únicamente la imagen un tatuaje dorado de un león.

Oraoraoraoraoraoraoraora!

Aparece Issei haciendo que el gigante morado golpeé al dragón negro de formas repetidas.

Oraoraoraoraoraoraoraora!

Los ojos del ser morado brillaron con intensidad, lo mismo pasaba con el pelinegro.

Oraoraoraoraoraoraoraora!

Ahora los puñetazos atravesaban la piel del dragón, mientras un brillo dorado los cubría a ambos.

Ora ora ora ora ora ora ora ora ora ora ora!

Unos ojos rojos de pupilas doradas se dejaron ver antes de que un puño destrozara la pantalla.

¡ORA!

Aparece el título de DragonTale antes de brillar y desaparecer como si nunca hubiera estado allí.


Gasper Vladi había visto muchas cosas en su corta vida, cosas que sin duda no quería hablar con nadie, ni siquiera con aquellas personas que más conocía, tal vez porque no quería que se preocuparan, tal vez porque tenía miedo al rechazo, tal vez porque... simplemente no quería.

Había viso horrores antes de que Rias Gremory salvara su vida, y los había visto después de eso, pero en cierta medida, tener ahora compañeros cuando ya había perdido a su antigua amiga fue una de las razones de volver a ser valiente, y volver a tener miedo.

No los quería perder, no de nuevo.

Y ahora mismo... estaba en esa situación.

Se encontraba en una especie de almacén a las afueras de la ciudad que ahora era su hogar y el olor a putrefacción inundaba todo el ambiente en el que se situaba ella.

Quería taparse la nariz pero no podía, usaba sus brazos y manos para sostenerse y no caer entre la pila de cadáveres.

Llamarles cadáveres fue difícil al comienzo, una pila de carne, huesos y entrañas molidas era una descripción más concisa con lo que realmente eran y que, pudriéndose, estaban por todo el almacén.

No era un demonio renegado como pensaron... como pensó.

Los demonios renegados podían terminar comiéndose a humanos y demonios, tal vez porque la energía de las [Evil Pieces] les mutaba a monstruos, pero en el mayor caso, era por mera necesidad y tal vez en el caso menos común, puro deseo de hacerlo.

Pero lo que veía era alguien -algo- que solamente hacía eso porque PODÍA hacerlo, no había ninguna otra razón para cometer tremenda masacre.

CRUNCH CRUNCH CRUNCH CRUNCH CRUNCH CRUNCH CRUNCH CRUNCH CRUNCH CRUNCH

Una gota de sudor callo por su rostro mientras oía como huesos y carne eran triturados a base de mordiscos.

La carne podrida y llena de gusanos era comida como si fuese carne de cebra recién cazada por una manada de leones hambrientos, el sonido asqueroso que generaba el oír como la carne de humanos y demonios era devorada de forma bestial generaba lagrimas de puro asco en la cara de Gasper, el olor y el propio temor que tenía generaban que tuvieran ganas de llorar.

Por favor, por favor, ¡POR FAVOR! Deja de temblar... Le pedía a su cuerpo, antes de que, con miedo, dirigiese la mirada donde venían esos sonidos desagradables.

Y entonces.

Las lagrimas bajaron de su cara.

En el justo momento en el que lo vio, cuando vio a esa cosa, las lagrimas de Gasper pudieron bajar.

Esa...monstruosidad–solo porque no había otra palabra para describirlo–era enorme, de casi 3 metros de alto.

Pero el detalle no era su tamaño, al contrario, Gasper había visto criaturas más grandes que eso, el asunto era su apariencia.

Y era que… no podía describirlo.

Era incapaz, la mente de un ser sobrenatural como la suya era incapaz, de siquiera empezar a describir la mole de carne que veía.

Nada era conciso en esa cosa, nada tenía una forma que le dijese que había algo conciso en su forma, nada era otra cosa que una masa de carne con ojos, extremidades, protuberancias, ojos y dientes.

Esos dientes.

Esos dientes le iban a dar pesadillas a Gasper por años al por venir.

Unos dientes amarillentos que soltaban un asqueroso olor, moliendo la carne podrida con los gusanos saliendo de ella mientras era devorada por esa cosa, pero no era la peor parte.

Esa sería que mientras comía carne, los ojos de esa… cosa le miraban fijo.

Esa cosa sabía que ella estaba allí, pero no hacía nada más que comer con todo el gusto.

Es más, lo hacía lento; disfrutando del rostro temeroso y lloroso de la Vladi.

Era un mensaje claro, un mensaje que Gasper entendió bien, uno que no necesitaba ser dicho para ser transmitido.

Pero aun así, la cosa de dientes amarillos la dijo, diciéndolas en una letanía lujuriosa y sedienta de sangre.

Tú sigues~

Los ojos de Gasper brillaron en morado y para cuándo aquel ser horroroso se dio cuenta, aquella jovencita que se veía súper apetecible había desaparecido en un dos por tres.

Sentada detrás de una viga de metal, Gasper lloraba dejando que sus lagrimas bajasen por su cara, controlando su respiración lo más posible, rompiendo en llanto en silencio, como lo hacía por en las noches de niña por el trato de su abuelo, como lo hacía escapando de los cazadores de vampiros cuando le expulsaron, como lo hacía cuando oía el llanto de Rias al no poder terminar con el matrimonio que habían impuesto sobre ella desde antes de nacer.

Como una segunda naturaleza, se volvió común para ella esconderse en lugares cerrados, encogerse sobre su cuerpo, abrazarse a si misma y llorar en soledad, sin dejar que los demás tuvieran que preocuparse.

Toda su vida había sido eso, esconderse y llorar, tratando de ser lo más pequeña visible y lo menos ruidosa que se pudiera.

¡Grraaa!

Un sonido fúnebre le asustó; era el graznido de un cuervo.

Cobarde. Se dijo a si misma, pues si no se estuviera tapando la boca, ya habría gritado. Te asustas por la más mínima cosa, corres de todo y te pones a llorar cuando estas en peligro. Valerie me habría gritado una y mil veces por ser tremenda cobarde.

Lágrimas caían pesadamente por sus mejillas, estás albergaban todo lo que sentía.

Tristeza, ira hacia sí misma, arrepentimiento y más.

¿Qué más podía hacer? Para lo único que serviría sería dar información acerca del enemigo, y solo podía hacer eso si por un milagro terminaba viviendo.

Y para eso, se tenía que esconder.

Soy tan patética. Pensó para si misma cerrando los ojos con fuerza, que brillaban en un color morado con una gran fuerza, lagrimas bajando y bañando su cara sin control.

En su autodesprecio, no se dio cuenta como una sombra se cernía junto a ella.

Y abrió los ojos, notando al fin la sombra. Su mirada pasando a una de resignación.

¿Así iba a morir?

Matada por un monstruo retorcido con múltiples ojos, en la oscuridad, con su Sacred Gear activo…

Por alguna razón sentía que había una ironía en todo eso.

Cerro los ojos, esperando su final.

Pero...

—¿Quién decidió eso?

[Exterminion Cut]

Parecía como si el mismísimo espacio fuese cortado a la mitad, generando un corte en media luna en el aire.

Y aquella sombra se había vuelto nada en cuestión de un parpadeo.

Gasper se levanto, las lagrimas no se detenían de su cara, pero ahora tenía una mueca más enojada que nada, antes de voltearse a mirar al abismo, y el abismo le miro de regreso.

—No voy a poder mirar a Ise a la cara si me sigo comportando como una cobarde— declaro la Dhampir plantando sus pies en el suelo con fuerza—. Así que ven, pedazo de mierda amorfa, ven por un trozo de carne de vampiro, voy a darte el peor dolor de estomago de tu miserable vida.

Una atronadora risa salió de esa sombra que se había reconstruido en un solo instante—¡Jajajaja! ¡El mocoso tenía razón!— soltó, Gasper casi no podía oírla por lo distorsionaba que se escuchaba—. Será interesante ver tu crecimiento, enana—y tal como vino, desapareció en un instante.

Hubo un grito segundos después, un rugido despiadado, lleno de ira. Y sin un solo segundo de duda, Gasper se lanzo contra la bestia, sus colmillos vampíricos saliendo afilados como nunca.

Y las lagrimas se detuvieron.

Porque ya no iba a llorar más.

Y en el Club del Ocultismo, Rias abrió sus ojos incrédula, sosteniendo su pecho, justo en donde estaba su corazón.

Alzo la mirada a la luna, que brillaba en un tono extrañamente rojo.

—…Gasper…


Dragontale Arco 2: [Cadenas del Pasado]


Capítulo 14: Instintos Primitivos


La conversación que todos tuvieron con su ex-[Peón]–puesto que ya había encontrado sus piezas carmesí–aún seguía fresca en su cabeza.

Rias Gremory lo entendió, que Issei, el Issei que conocía, el Issei al que le dio su primer beso y del que en los últimos meses alcanzo a amar, no lo conocía absolutamente nada.

Su Ise como Asia misma dijo, estaba muy herido.

Incluso Akeno –cuya relación con Issei eran más coqueteos que nada– había entendido bien como habían sido las cosas en los últimos meses.

Él se estaba hundiendo en el odio todo ese tiempo, envenenándolo de forma lenta y cada segundo que perdían con sus propios problemas, el tenía los suyos propios, sufriendo en silencio mientras les daba una sonrisa.

Recordaba unas palabras que Arturia, con quien llevaba una especie de "amistad" algo rara, le había dicho antes de que ella volviera al Club de Ocultismo para ver algunas cosas.

Él es como un Héroe. Cuida a los demás con una sonrisa cuando estos sufren...Pero...¿Quién le sonríe a los héroes cuando ellos son los que sufren?

Había un peso mayor de culpa en su corazón sin que Rias lo supiera, ella era su [Rey], aun más que eso, se suponía que los Gremory se enorgullecían de tratar a sus sirvientes como familia, y aun así… aun así nunca supo que el había pasado por tanto dolor.

Recordó el momento en que irrumpió en su boda con Raiser.

Recordaba la armadura roja que le vio formar.

Recordaba ese brazo escamoso y rojo, ni humano ni demoniaco, sacrificado por su debilidad.

Apretó los dientes, negando con fuerza, ese no era momento para estar recordando sus culpas y pecados, desde que había dado un vistazo a la vida de Issei –a la verdadera vida de Issei– se había prometido que no dejaría a sus amados siervos… no, a sus amigos, a su familia, seguir sufriendo en silencio.

Escucho a Yūto desahogarse de todas las cosas que había tenido que callar desde aquel día que lo encontró en el bosque lleno de nieve.

Escucho los problemas y las cosas que Akeno pensaba acerca de Baraqiel, enterándose de que muy en el fondo, su mejor amiga sabía que no era culpa de su padre, pero que ese odio había sido lo único que la había mantenido viva era ese odio sin sentido.

Escucho el dolor que Koneko tenía porque su hermana la había abandonado después de la muerte de su madre, y que termino teniendo una reputación de criminal.

Y allí entendió, que realmente no los conocía tan bien como quiso creer.

Conocía sus problemas, más no había profundizado en ellos, no se había preocupado en tratarlos.

—¿Qué clase de [Rey] he sido?—se pregunto así misma, negando levemente mientras alzaba la mirada, notando nuevamente la inusual luna color rojo sangre—...Gasper...—no sabía porque...pero sentía que su pequeña Dhampir estaba en peligro.

Sentía el deseo de llamar a los demás para decirles acerca de ello, e ir a ver que hacía que la pequeña albina se tardara tanto, pero últimamente, no sentía el valor para verlos a la cara.

En honor a la verdad, ninguno de ellos culpaba a Rias por nada, fue decisión de ellos guardar sus secretos, no fue por culpa de alguna clase de ostracismo por parte de su [Rey]

De hecho, la única que se culpaba, era Rias.

BAPUM

Su corazón palpito con fuerza mientras un dolor inundaba su ser.

Era el sistema de conexión de las [Evil Pieces]; este le alertaba cuando uno de sus miembros estaba en peligro.

Rias apretó los ojos con fuerza, dejando de lado su autodesprecio, un circulo mágico fue creado en su oído derecho—Akeno, reúne a los demás, y avísale a Sona también.

—Hai— respondió la Himejima sin un solo atisbo de duda, antes de que Rias se parase… pero antes de salir de allí, abrió un cajón, en donde estaba un estuche de ajedrez.

Su mirada se volvió triste unos segundos, antes de apretar el cajón y volver a guardarlo. No iba a dejar que la lastima a si misma terminara con más sufrimiento para aquellos que amaba, ya no.

Nunca más.

A pesar de su falta de entrenamiento y sobre protección; ella no era ninguna debilucha.

Su poder mágico y su poder de la destrucción crecían a un ritmo tan rápido que cuando alcanzase la madurez –lo cual llegaría siendo a los 25 años– bien podría competir con su hermano mayor. Y eso era solo dejando que su poder creciese naturalmente.

Ahora, sin el asunto con Raiser teniéndola preocupada las 24 horas todos los 7 días de la semana, estaba libre.

Volvió a abrir el cajón, y de allí saco el estuche de ajedrez, este tembló con repiquetes, signo de que tenía piezas adentro.

Ahora que era libre se iba a volver más fuerte… todos lo serían.

Nadie se iba a quedar atrás, no mientras ella siguiera teniendo esa pieza de ajedrez en su pecho.


Sona respiro de forma pesada por la boca, soltando un leve insulto mental hacía Rias por su tardanza, pues habían estado alrededor de 7 minutos esperando en ese almacén cuyo olor era peor que una fosa séptica.

Había seguido el ejemplo de Saji y empezó a respirar por la boca, mitigando al menos ese olor.

—¿Los Gremory desde cuándo llegan tarde?—fue lo que preguntó su único [Peón] hasta la fecha, haciéndola resoplar y, en consecuente, respirar ese aroma a mierda.

Se llevo las manos a la nariz, la agrura dejándola con pequeñas lagrimas en los ojos mientras miraba finalmente un circulo mágico aparecer en el aire.

El lugar se llenó de un brillo rojo por unos segundos y seis de los siete Gremory estaban allí presentes, listos para todo.

Rias miro por el lugar, notando a su amiga de la infancia sosteniéndose con las dos manos la nariz y con lagrimas—Hey Sona, ¿Por qué estas llorando?

De no considerarse demasiado recta para hacerlo, Sona le habría sacado el dedo a Rias.

Sin embargo; la respuesta llegó a Rias de la forma que ella quería: por su nariz.

Los recién llegados se taparon la nariz al instante, sintiendo el estómago revolverse ante tal olor pestilente.

Koneko por su olfato felino fue la más afectada, empezando tener horcadas al sentir por primera vez el olor... ese asqueroso olor.

—Allí adentro— indico Sona apuntando al almacén abandonado

—¡BLUUAAGHHH!— Koneko vomito a un lado cuando ya no pudo soportarlo más, cayendo de rodillas mientras soltaba el contenido de su estomago en el suelo.

Akeno se arrodillo a su lado, dándole palmaditas en la espalda mientras vomitaba.

Sosteniéndola del cabello para que este no se manchara con el líquido verde que salió de ella.

Pero de repente, hubieron unas palabras que dejaron a todos helados en su lugar.

—Gya... ¡Gasper esta allí adentro!

Solo pasaron dos segundos antes de que ella se levantara y junto a sus compañeros salieron hacia el almacén.

Y justo cuando entraron, un cuerpo pequeño fue lanzado contra ellos, más en concreto, con Koneko y Akeno, quienes le atraparon en medio del vuelo.

En falta de una mejor descripción; les bastaba decir que estaba hecha mierda, heridas sangrantes por doquier y moretones por todo su cuerpo.

Pero lo más importante… no, lo que les helo la sangre, fue ver como le faltaba una extremidad, el brazo derecho.

—Jeje...—aquel cuerpecito soltó una suave risa sarcástica—Estoy hecha mierda...Pero al menos si que me defendí...

—¡GASPER!— gritaron todos horrorizados al extremo al ver a la Dhampir en ese estado, con las dos que la sostenían bajándola con todo el cuidado del mundo.

La rubia alzo una mano… bueno, el muñón que ahora tenía por brazo, e hizo un puchero—Con esa mano presionaba "O" en God of War— declaro ella lastimeramente.

—¡No te preocupes, vas a estar bien! No puede ser, debí de haber llamado a Asia…— murmuraba Rias antes de voltearse a ver a Kiba—. ¡Yūto, llévatela a casa de Ise lo más rápido que puedas…! Pero ten cuidado.

Gasper cerro los ojos con fuerza, riendo débilmente—Si alguien esta allí, mi cerebro acaba de desconectar todas mis funciones nerviosas no-vitales, no puedo ver, oír, ni oler. Pero en otra cosa, en serio que necesito usar el baño.

—Tranquila, pronto estarás en una pieza... ah, eso no sonó del todo bien— murmuro Kiba agarrándola con cuidado.

—¿Rias-sama, es usted? Tiene manos muy suaves— murmuraba con expresión ida Gasper.

—...¿Me acaba de decir que tengo manos de chica?— preguntó Kiba con desgano, alzando a la pequeña Dhampir con cuidado y haciendo gala de su condición como [Caballo] salió corriendo como uno.

Y justo en el momento que Kiba salió del lugar, una figura –una cosa– empezó a arrastrarse en la oscuridad, masticando algo en su boca lentamente.

Guhi~—la 'cosa' río de forma macabra, haciendo que los cabellos de todos se erizaran—.

Rias entonces gruño, ya ni siquiera le importaba el olor asqueroso en donde estaba, pero esa bestia se había atrevido a herir a su pequeña Gasper.

No necesitaba voltear la mirada hacía Akeno y Koneko para saber que se sentían igual.

Sona le miró unos instantes tras haberla oído gruñir, escuchando como las otras dos chicas del grupo de su amiga gruñían de igual manera; como bestias molestas por haber tocado algo que era suyo.

No... esa no era una descripción exacta.

No algo que era suyo.

Sonaban como animales enojados, animales enojados por haber tocado a uno de los suyos.

Esto será un problema...Fue lo último que pensó mientras que dos círculos mágicos azules aparecían en sus manos.

Algo le decía que está batalla sería totalmente diferente.


Mientras tanto con el otro hombre del grupo; este usaba sus alas para impulsarse a grandes velocidades por las calles.

Ir demasiado alto a esa velocidad sería para provocarle algo a la chiquilla entre sus brazos, así que mantenía una distancia prudente al suelo, usando sus piernas para impulsarse a grandes velocidades.

Había usado su chaqueta para hacerle un torniquete en el brazo -o lo que quedaba de este- y sinceramente, no se espero que las lecciones de primeros auxilios en verdad le servirían

De nuevo; la vida me hace usar cosas que creía inservibles. Pensó con cierta gracia, viendo el hogar de su ex-compañero cerca

Aterrizo en el suelo, y mientras derrapaba, uso sus alas para cubrir a Gasper al momento que atravesaba las puertas.

Pensó que se chocaría contra la pared, pero un sonido metálico le detuvo en seco.

Alzó la mirada y vio al rubio de ojos rojos que conoció en la tarde con una mano extendida hacia él; unos portales dorados a su alrededor soltaban unas cadenas que lo mantenían suspendido en el aire.

Los dos rubios se miraron, el azul de Kiba chocando con el rojo de Gilgamesh, antes de que el espadachín alzase una mano.

—Vengo en son de paz.

Gilgamesh soltó una sonora carcajada mientras las cadenas soltaban a Kiba, dejándolo suavemente en el suelo mientras notaba el bulto entre sus brazos.

Lentamente, Issei bajaba las escaleras, con Asia siguiéndole de cerca, y se detuvieron al ver a Kiba lleno de sangre—Asia, ¿Qué sabes sobre cirugías para unir brazos… que no puedo encontrar?— pregunto el rubio, algo tímidamente.

Asia no entendió pero Issei si lo hizo—Maldita sea...—murmuró frunciendo el ceño, prácticamente apareciendo al lado de Kiba viendo a la femenina figura entre sus brazos con algo de sorpresa—Gasper...

—¿Gasper?—preguntó Gilgamesh con una ceja alzada—. ¿Ese Gasper? ¿El trapo que conocimos en Rumanía?

—Si animal, ese Gasper, realmente era mujer, ahora mueve tu dorado culo y ayúdame a llevarla a la enfermería.

—¿A quien le dices animal, animal?—le preguntó el dorado mientras que una camilla salía de un portal dorado—¡También creías que era chico! ¡Omega también cree que es chico!

—No es mi culpa de que tu seas un puto ciego para no notarlo, enserio baboso, ¿de verdad te la creíste? Tu al menos tienes tu Sha numa mumaro o como se llame y no te diste cuenta— declaro Issei mientras empujaban a Gasper en la camilla hacía uno de los pisos inferiores.

—¡Sha Nagma Imiru jodido iletrado de mierda!

A pesar de que discutían como una vieja pareja de casados; se mantenían cuidadosos al bajar a la rubiecita hasta una puerta doble de color blanco.

—Si, si, si, ahora haz algo útil en tu vida y pásame la penicilina.

—¡Tch!—el descendiente del antiguo Rey de Uruk chistó molesto, alcanzándole un frasquito y una aguja.

Issei le puso dos intravenosas a Gasper, una con agua que también inyecto con penicilina y paracetamol, y la otra llevaba una bolsa de sangre que puso en el brazo que le quedaba, mientras tanto, Gilgamesh se encargaba de limpiar y desinfectar el muñón de carne.

—Oí— el rubio hablo mientras con cuidado cortaba la manga de la rubia, dejando ver el resto de su brazo—. ¿Vas a usar "eso" con ella? Es decir, no creo que le guste estar sin una extremidad.

—¿Tenemos de otra?—le pregunto frunciendo el ceño—Si uso "lo otro" corre el riesgo de morir debido a un paro cardíaco; la reconexión de nervio por nervio que hace "aquello" puede darle más dolor si le coloco "eso"

—Aun así, puedes controlar cuando y donde siente ese dolor si eres lo suficientemente hábil, y con "lo otro" le sigues dando dolor, mucho, pero no te puedes detener en ningún momento.

El pelinegro se quedo callado, antes de ver como el Ojirrojo terminaba su trabajo—Asia, ven aquí— le indico a la Argento, quien tímida y asustadamente camino viendo a Gasper con un respirador manual siendo atendida—. Vamos a hacer algo, y vamos a necesitar que una vez terminado, tu la termines de curar— declaro Issei de forma seria.

—P-Pero I-Ise...—tartamudeó la rubia monja viéndole fijamente. Tanta seriedad–y sangre–la tenía de nervios.

Sentía una especie de conexión con la chica en la camilla, algo similar a lo que sentía con Yūto o Xenovia. Por eso, no quería verla así.

De repente, una mano en su cabeza la hizo espabilar—Confía en mi, como yo confió en ti— le dijo el Hyodo antes de darle espacio a la Ojiverde, y luego caminando a un cuarto al lado de la que estaban.

Movió sus dedos en el aire como si tecleara algo; y al instante una compuerta se abrió en la pared.

—Haber, el tamaño es de 15 centímetros, así que sería el modelo B-5… este le va a gustar a Gasper— declaro sacando un pequeño brazo hecho de un acero negro y muy liviano.

Era un brazo protésico que por sus propios medios era una belleza tecnológica, y podía funcionar como un brazo real con la manipulación directa de la magia. El brazo tenía un mecanismo Pseudo-neuronal, este permitía, por medio de la magia, enviar señales al cerebro para percibir la sensación de tacto. Por su apariencia, el brazo tenía un lustre gris y líneas negras por toda su superficie. En ciertas partes del brazo habían formaciones mágicas y patrones grabados en ellos.

El brazo estaba equipado con un gran número de artefactos. Lo había diseñado de manera similar a los objetos del taller que eran obras de Azazel, pero Issei le añadió algunos elementos originales. Se utilizó una gran cantidad de minerales especiales, que estaban hechas con Magia de Creación. Si el mundo lo viera, natural o sobrenatural, ese artefacto sería sin duda un artículo de rara belleza que sería un tesoro nacional.

Y la cereza del pastel: solo él sabía cómo fabricarlas. Si alguien más lo intentara con metales tradicionales o le explotaría o destrozaría el sistema nervioso del usuario.

Issei regreso con Gasper, Asia, Gilgamesh y Kiba, viendo como la primera estaba semi consiente, siendo curada en todos los lugares por Asia, quien trago visiblemente preocupada mientras Issei regresaba y ajustaba lentamente el brazo.

—Gasper; sé que no me escuchas y agradezco ello, así que no sabrás que te diga que esto va a doler un culo.

Los ojos de la pequeña se abrieron en grande al escuchar eso, la preocupación apareciendo en su rostro ante eso, pero antes de poder siquiera poder decir algo, sintió como la carne era 'mordida' por el metal, luego vio como la carne era jalada, y luego vio a Issei sacar una aguja, pero en la mente de la Dhampir, solo había algo en mente.

¡PUUUUUUUUUUUUUUUUTAAAAAAAAAAAAAA!

*¡CLICK!*

Issei entonces empezó a mover la aguja a velocidad descomunales, casi pareciendo tener múltiples manos mientras unía nervio por nervio, musculo por musculo, tendón por tendón y hueso por hueso todo con la extremidad de metal.

Gasper apretaba los dientes con fuerza, intentando no gritar como mil y un demonios poseídos.

Los 10 jodidos segundos más largos de su puta vida.

Jalando un ultimo hilo, Issei lo llevo a su boca, y lo corto—Listo, los nervios, tendones, vasos sanguíneos y músculos están conectados a los sistemas del brazo, así que ya puede funcionar por si mismo— declaro Issei sin más, dejando que el muñón se conectara finalmente al brazo de metal.

PAM

Y lo primero que hizo Gasper fue darle un puñetazo a Issei.

—¡HIJO DE…! ¡MADRE DE…!— mascullo ella antes de sostenerse el brazo, moviéndolo como si pudiera sentir el dolor de golpear la mandíbula de Issei.

Este solo sonrió sádicamente, no se había movido ni un centímetro de aquel golpe.

—¿Te gusta?— pregunto Issei alzando una ceja curioso, viendo como la Dhampir apuntaba un su dedo mecánico, antes de que este formase un cañón azul, e Issei hizo la cabeza a un lado, antes de un disparo.

—¡Tu… largo de aquí!

—¡Oí! ¿Por qué tan agresiva? Te acabo de dar un regalo muy…

—¡Ise-kun, es cierto, vete de aquí!— exclamo Kiba jalando el brazo del pelinegro alarmado.

—Kiba, ¡Cálmate carajo, esta es mi casa!— bramo el Ojirojo mientras era zarandeado por los dos.

—¡Hay un monstruo, Rias-sama y Sona-sama fueron allí, apresúrate!

—¡Sé que Saji está feo de cojones! ¡Pero el chaval tiene sentimientos!

—¡Idiota! ¡UN APÓSTOL!

La boca de Issei se abrió de golpe, y en menos de un segundo, agarro a Gasper y le pellizco las orejas, haciendo que su brazo disparase al techo y explotase, para que un segundo después, fuese corriendo de allí, dejándolos a todos con expresión incrédula.

Y si, usaba a Gasper como pistola.

—...Bueno...Mierda...-

Y simple como eso, Issei fue como una bestia, armado con una loli de brazo robótico y una ira más allá de las palabras—¡Ise-sempai! ¡Vaya más lento!—grito la recién recuperada rubia llorando.

—¡Te voy a comprar mil videojuegos que tu quieras después de esto!— renegó Issei mientras Gasper era usada como una escopeta.

Abriendo paredes y paredes para dar paso a ambos mientras eran seguidos por Kiba.


Mientras tanto con las mujeres y Saji, la cosa no pintaba bien.

Ropas rasgadas, sangre cayendo de sus cuerpos, sudor –y lagrimas en algunas– les cubrían mientras que con exasperación peleaban contra las bestias.

Si, plural, bestias.

Aparentemente; aquel ser monstruoso con quién Gasper casi había perecido, estaba acompañado de otros seres como él.

Solo eran otras dos criaturas que en nada se parecían al anterior, mientras que fue como si un ejercito se uniera al combate.

3 monstruosidades contra un grupo de demonios.

Irónico, ¿no?

Los demonios, que en todas las religiones eran temidos como criaturas malignas, no eran más que seres tan humanos como cualquier otro, y que se enfrentaban a auténticos monstruos.

Apóstoles.

E irónicamente dichos apóstoles antes eran humanos.

—Así que este es el poder de uno de ellos, ¿eh?—lejos de estar asustada; Rías Gremory sonreía de forma desafiante, como nunca nadie antes, ni siquiera Sona o Akeno, la habían visto.

—Que seres como ellos caminen entre los humanos, es algo irónico—la Himejima se relamió los labios, algo de sangre escurría de su labio inferior y tenía una herida en la frente que sangraba levemente.

Todos estaban al borde del colapso, un solo golpe de esas criaturas era suficientes como para que sintieran que los órganos se le salían por las bocas. Y por su lado, tenían que resistir ser usadas como pelotas por esas cosas.

No podían hacer nada; ni siquiera sus [Torres] podían hacer algo con la fuerza física que esos sujetos se las traían.

No eran magos, no tenían magia, pero si eran más rápidos que un [Caballo] más fuertes y resistentes que una [Torre] y sedientos de hacerlas sufrir.

Se tambaleaban, veían borrosos, casi toda la nobleza de Sona estaban ya derrotadas e inconscientes, pero para Akeno, Koneko y sobretodo para Rias, parecía que había una razón para soportar tremendo castigo.

¡Y se que lo había!

Sona estaba notando algo diferente en todas ellas; algo las alimentaba para seguir en pie.

La ira.

Las uñas de Rias incluso tenían algo de piel arrancada, con una energía roja donde se suponía que debía estar el musculo desnudo, sus dientes tan afilados como los de un perro, sus ojos antes azules brillaban en un tono oscuro de rojo.

Parecía más un animal que una chica adolescente.

Alrededor de Akeno se oían chispazos, mientras ella gruñía levemente. Sus ojos estaban de un amarillo eléctrico y sus uñas largas soltaban ligeras descargas eléctricas.

Koneko tenía sus ojos amarillos brillando en la oscuridad, el vapor salía de su boca, orejas y colas de gata salían de su cabeza y cadera, con todo el pelo erizado cual púas.

Xenovia sostenía a Durandal con una sola mano; sus venas se marcaban y unas líneas doradas surcaban su brazo derecho, quemando su piel debido a la energía sacra que poseía la espada de Roldán, pero no parecía importarle para nada.

Algo malo pasa...a cada segundo se vuelven más irreconocibles. Pensó Sona intentando pararse, más callo sin poder hacer algo.

Parecía como si estuvieran apunto de que algo las gatillase, como animales rabiosos deseando lanzarse sobre sus victimas.

¡Juju~! ¡Qué miradas tan intensas!—exclamo uno de aquellos seres con apariencia algo animal; parecía una especie de jirafa pero más deforme.

¡Ahhh, que emocionante! ¡Oigan! ¿No les molesta que me divierta con algunas de ellas? ¡Las de pelo negro y rojo se miran deseosas!

Oye oye, tranquilo viejo, son damas—dijo otro, este parecía un león pero más...eh...sacado de Chernobyl—. Primero hay que matarlas a golpes y luego las violamos

No todos comparten tus gustos de necrofilia Makro, ¡a mi me gusta oírlas gritar mientras están vivas!

Sona cerro un ojo, pues este ya se le estaba empezando a llenar de sangre—Que criaturas tan asquerosas.

No les hagan nada—ordenó el que había atacado a Gasper, aún con el brazo de la Dhampir en su boca—. Serán nuestro seguro.

¿Seguro de que, Ringu? ¡Son solo demonizas que ni se acercan a uno de Tercera Generación!

Ellas no… Él— declaro Ringu alzando la cabeza, antes de que un disparo de una especie de energía azul le diese en la pierna derecha.

¡RAHHHHHHHHHH!

No sabían si fue el rugido de dolor de Ringu, o un grito de pura ira de quien acababa de llegar, pero lo que les importaba a todos, era quien había aterrizado entre ellos.

Cayó como una bala en el suelo, provocando un mini terremoto en el lugar.

Ni siquiera fue visto del todo, al contrario, Rias, Akeno, Koneko y Xenovia no siquiera voltearon a verle, pero…

El gatillo fue disparado.

La presión en el ambiente al instante aumento de forma ridícula. Prácticamente sintiendo como si fueran partícipes de una cacería.

Hubo algo en lo profundo del cerebro de las mujeres del clan Gremory que fue soltado cuando esa figura llego, sus caras hermosas que ya de por si se habían deformado a muecas de animales, se tornaron los rostros de unas bestias, desde cabello, ojos, uñas, dientes, todo se afilo como navajas, sin duda, eran más bestias que nada, cada una con sus cosas respectivas.

La piel de Rias se desgarro, dejando ver la misma esencia roja negruzca que parecía tener por carne, de su boca y ojos salía el poder de la destrucción, una masa de carne y energía carmesí.

Las uñas de Akeno se alargaron como navajas y brillaban en amarillo, haciendo obvio de que estaban hechas. Sus heridas se cauterizaron debido a los relámpagos que inundaban su cuerpo. Todo el espacio a su alrededor estaba ionizado.

Una segunda cola se formo en la espalda de Koneko, y sus colmillos inferiores y superiores se extendían bastante, además de que sus pupilas parecían las de un tigre, rasgadas y peligrosas, con un aura amarillenta que era absorbida desde el aire e insertada a ella. El pelo en su cuerpo llegó a crecer hasta la parte baja de su mentón, parecía más una bestia que una chica.

Y Xenovia simplemente parecía una mezcla de un demonio y un ángel, una lado de su cara estaba cubierta por una masa de oscuridad con ojos, y la otra una cegadora luz blanca que venía de Durandal y que bañaba su piel, la mismísima espada estaba cubierta de una masa de oscuridad mesclada con luz.

Era parecida a una forma bastarda de la Espada Sacra-Demoniaca de Kiba.

Y entonces, lo vieron finalmente.

Aquel que había llegado, ataviado en una armadura negra, cargando en una mano a Gasper, quien poseía un brazo de metal negro donde antes estaba su muñón.

—Masácrenlos.

Con la orden dada; las cuatro demonizas rugieron implacablemente.

Su verdadera naturaleza había despertado.

Sus Instintos Primitivos habían resurgido.

Los demonios eran considerado todo lo que estaba mal con los humanos, pero de hecho, eran justamente lo contrario.

Eran los deseos.

Las emociones puras.

Las ansias que tenían.

Todo en los demonios era todo lo que simbolizaba estar realmente vivo, lo que diferenciaba a los humanos de las plantas y los animales.

Que deseaban.

Y en ese momento, solo había algo que ellas deseaban.

Hacerles sufrir.

Querían venganza, querían todo.

Querían masacrarlos, querían bañarse en su sangre y viseras.

Los Apóstoles retrocedieron, por dos cosas.

La primera, las mujeres, que estaban lejos de tener un segundo aire o haberse recuperado de sus heridas, pero que habían dejado atrás cualquier parentesco que tuvieran con la humanidad.

La segunda, el colosal dragón negro a espaldas de ellas.

Hubo un susurro venir de las fauces de ese reptil de color ónix.

Devoradles… cada trozo de carne.

Cada pedazo de piel.

Hasta sus entrañas.

Comer.

Comer.

Comer.

Comer. Comer. Comer. Comer. Comer. ComerComerComerComercomercomercomercomercomercomercomercomercomercomercomercomer.

—¡COMEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEER!—gritaron las 4 Gremorys con furia, mostrando sus fauces afiladas.

Y entonces, allí aquellos que habían vendido sus almas para convertirse en abominaciones, lo vieron cara a cara.

Ellos habían entrado al abismo, y se habían acostumbrado a vivir allí.

Pero esas criaturas…

Ellos nacieron del abismo.

Los Verdaderos Demonios.


Bueno; no tengo nada que decir que Feliz año nuevo 2019 para todos ustedes. Si beben no manejen, para eso están los conductores designados :b