Capítulo 14: Comienzos como Ranger.

Querido Diario:

Hace tiempo que no te escribo, se podría decir que desde la graduación que tuvimos en la prestigiosa escuela de Almia… ahhh, realmente es algo que nunca olvidare, fue una experiencia agradable y aprendí mucho en todo este tiempo, por no decir que también conocí muy buenos amigos; sé que Katy fue asignada a Floresta como operadora de la base ranger de ciudad Otonia, supongo que disfrutara del sol por un largo periodo, mientras Javier está como mecánico en Oblivia junto a Hiro, que cumple su función de ranger, ya que allí no abunda mucho la ayuda en ese aspecto, pero es seguro que desempeñaran su papel como debe de ser… en fin a pesar de que los extraño mucho también siento tristeza ya que mañana me iré de nuevo de casa para desempeñar mi papel de ranger en Almia… tan solo he llevado 15 días aquí, así que trato de pasar gratos momentos con mamá y papá, y claro que también con los pokémon que criamos; por cierto, Kira se encuentra muy bien, y le he contado todas las vivencias que pase en la escuela, la note muy entusiasmada, creo que ahora si podré llevarla a mis aventuras, al menos ya tengo el permiso de llevar a un acompañante pokémon, creo que las dos pasaremos grandes momentos a partir de ahora… aunque sabes aún tengo en mente cumplir otro propósito que siempre soñé de niña… ser coordinadora pokémon como mi mamá, aunque para ello tomará su tiempo, ya que ser ranger es una labor muy importante y especial para mí… hablando de ranger… me pregunto cómo estará Jonatan en Floresta, espero que todo le este hiendo bien como le fue en la escuela, ya que fue premiado como el mejor alumno de este año, realmente es un honor ser su amiga… aunque sabes… me hubiera encantado ese día poder decirle lo que siento… pero no logre armarme de valor… aún así, nos prometimos comunicarnos, además que él me dijo que cuando tengamos vacaciones, yo iría a conocer a su familia en Johto, al parecer finalmente aceptaron en su casa la visita… espero que en ese entonces finalmente pueda decirle lo mucho que lo quiero, aún si él no me corresponde, al menos quiero quitarme esta inquietud en mi pecho haciéndole saber…
Bueno llego el momento de empacar mis cosas, me dijeron que fui asignada a la base ranger de Ventópolis, supongo que veré de nuevo al jefe Barlow… también allí mi uniforme me espera… ¡Estoy muy nerviosa! Pero sé que lograré todo lo que me proponga, al menos ahora ya tengo la confianza suficiente para ello.

Me despido con mucho cariño hasta el día de mañana.

Atte. y con amor.

Mary

En ese momento, la joven castaña cierra delicadamente su diario y lo coloca dentro de su maleta, sabía que no debía de llevar muchas cosas, en eso se fija en un detalle en especial… algo que tenia sobre su escritorio y que sintió que era necesario de llevarlo a su nuevo destino… una imagen grabada en el tiempo, una fotografía que simbolizaba muchas cosas.

Sus delicados dedos cogen esa imagen e inmediatamente lo agrega junto a sus demás cosas – ¡Mary! ¡Es la hora de comer! – De repente una delicada voz la llama dejando a medias sus cosas que luego continuaría – ¡Ahí voy mamá! – con el mismo tono de voz suave, contesta a su llamada, dejando que la brisa del viento corra sobre la habitación, cayendo sobre aquella imagen donde plasmaba a sus amigos, los pétalos de las flores que volaban libremente sobre el ambiente… Aquella jovencita de cabellos castaños y ojos azules estaba a punto de dar sus comienzos como ranger.

[Fin]