DISCLAIMER: los personajes le pertenecen a nuestra amada Meyer y la trama ya saben.
Hola! He acá un nuevo capítulo de este fic, me agrada tenerlas de nuevo con migo y les advierto que este capítulo como el anterior resumirá todo el día, no sé qué tantos capítulos me queden pero si estoy segura de que el fic está llegando a su fin.
Gracias por leer y recordemos:
Pero aprovechare este poco de días, la abrace fuerte sintiendo su olor, su hermoso palpitar de madre que tanto me había relajado cuando niña y que hoy estaba cumpliendo de nuevo esa función me relajé y cerré los ojos teniéndola por un poco mas sabiendo que en pocos días ya no sería más. Todo está por terminar
Chicas (y si hay chicos) la función está por comenzar
Capitulo 13
No permitiré que mueras
April 14, 1912
Me desperté con la luz de la mañana iluminando mi ventana, (más bien la de mi madre), era un hermoso día por lo que pude observar y me di cuenta de que mi madre ya se había levantado, me dirigí a la salita de su habitación y vi que ya se había arreglado, me miro y me dedico una bonita sonrisa
-Buenos días dormilona – dijo burlonamente
-Muy buenos días madre- conteste alegremente
-Veo que amaneciste de muy buen humor
-Bueno es que estoy con mi madre y es un día hermoso y podre estar con Edward.
-Eso me alegra!, pero como sabes es hora de desayunar, así que vístete – me dijo señalando un saco en el que había una muda para mí, la mire extrañada – le pedí a Mike que te trajera esta ropa para que pudieras dormir mas y que tenía que dejarte pasar el resto de la mañana con tu madre – me dio una mirada maternal, esto es un sueño, es como si siempre me hubiese querido
-Muchas gracias, pero igual desayunaremos con él o no? – dije decepcionándome al caer en cuenta de ese detalle
-No te preocupes por eso ,el está en una junta de negocios, estaremos solas – dijo guiñándome un ojo
-No sabes cómo te lo agradezco – sonreí cálidamente, estaba más feliz que nunca.
-Anda vístete, se nos enfriara.
Me fui a vestirme con un hermoso vestido blanco y zapatos del mismo color y nos encaminamos hacia el comedor donde Susana ya nos tenía preparado el desayuno: un delicioso omelette con jugo de naranja, ensalada de frutas y un poco de tocino asado, delicioso para mi gusto.
En cuanto habíamos terminado de desayunar estaba ahí al frente mío un Edward sonriente quien saludo corridamente a mi madre y le pidió que si me permitía pasar el día a su lado, mi madre acepto gustosa asegurando que mantendría a Mike alejado aun a costa de que le insistimos que no era necesario (estoy segura que Mike no mandara a buscar a Edward a la tercera clase) por lo que nos fuimos a pasar una hermosa tarde en compañía de mi persona favorita, empezamos relajándonos y contando diversas historias de aventurillas que teníamos cuando éramos unos pequeños y después continuamos hablando de preguntas coloquiales dándonos cuenta de que tenemos mucho en común
-Así que te gusta leer – comentaba alegremente
-Así es, me encanta, Charlie vio mi interés por aprender y desde siempre ha visto muy bien que la lectura sea parte de una adecuada educación
-Y Mike está de acuerdo? – comentaba curioso, las mujeres inteligentes no es que estén de moda o sean la cosa más preciada en estos días
-Nunca le ha gustado la idea de que su mujer sea más lista que él, por lo que no dudo ni un segundo en cuanto nos prometimos el quitarme el beneficio de la lectura y hablar de ello.
-No lo entiendo, eres de alta clase y por lo tanto es de lo más común que no seas analfabeta
-Pero Mike es más ignorante de lo que trata de hacer aparentar – Edward y yo estallamos en risas.
-Es un tonto, hoy en día una chica con gusto en la lectura es muy escasa
-Si, prefieren saber cuál es el más apto para matrimonio – Edward se sonrió para sí – como si el dinero les diera felicidad, yo soy una muestra de que eso es mentira
-Pero mira que son tercas, aun he visto a varias detrás de Mike en los últimos días
-Pues que se lo queden!, no entiendo que le ven o que me ve el a mí que no me deja por otra que si lo quiera
-Bueno Bella es que tú no eres una mujer común y corriente, eres educada, dulce tierna y terca, además tienes una conversación muy interesante
-Supongo que eso te ha hecho pasar tiempo a mi lado
-Nunca antes había conocido a alguien así, eres tan diferente, que aunque haya conocido personas con mas experiencias e historias que contar, tú has logrado interesarme aun mas con tus trivialidades
-En serio? Soy así de interesante?
-Eres una chica de la alta clase que lee por gusto, odia los lujos y ama los detalles simples, no te interesa ni una pizca el dinero y no temes decir lo que piensa, tú qué crees?
-Gwaw – no pude decir más, el hecho de que él me dijera que pensaba eso de mí, había dejado mi mente en blanco.
-Jajajaja me encanta que te quedes sin palabras
-Es que tú me deslumbras – dije pícaramente, el se tenso es que tiene que ser tan caballeroso? Me gustaría que fuera más atrevido
-Vaya, no te alarmes que yo también amo dejarte sin palabras – dije sonriendo, pero en realidad quería que él fuera solo un poco mas… atrevido.
Continuamos en conversaciones banales en la medida de la mañana, luego se nos unieron Peter y Charlotte, quienes ya eran considerados buenos amigos míos y de Edward y esperaba mantener el contacto con ellos después de que el barco tocara puerto. Nos entablamos en una divertida conversación acerca de sus planes para el futuro y como pensaban llamar a la bebe, luego de tanto insistir – ya que ellos alegaban que no tenían hambre – decidieron aceptar mi invitación a el almuerzo, fue divertido verlos comer ya que por la cara que ponían de los alimentos estaba más que segura de que nunca lo habían probado antes, pasamos un buen rato riéndonos y en conversaciones banales
-Te aseguro Bella que nunca había conocido a alguien como tu – decía entusiasmada Charlotte
-Creo que últimamente todos dicen eso
-Bueno, es que eres una chica fuera de lo común, eres muy alegre y no le tienes miedo a nada ni nadie, no lo sé, eres de admirar
-Lo dices como si tuviera que temer a algo- dije rodando los ojos
-No es eso querida, es que siempre las chicas como tu tienden a tener miedo de algo, saben lo que no les conviene, los humanos tendemos a alejarnos de lo que no nos conviene
-Lo dices por Mike? – ella no me dio una positiva, pero el hecho que callara me lo hizo entender todo – no le temo ni pienso temerle, es un enclenque absurdo que se cree más que los demás solo porque tiene un poco de fortuna, quien dijo que con eso se compra la felicidad?, mírate como ejemplo, tenias una vida llena de lujos y aun así la has cambiado para huir junto a la persona que amas, mírate con tu bebe siendo la persona más feliz
-Honestamente nunca creí que alguien como tu se nos acercara – dijo sonriendo ante mis comentarios – eres diferente
-Sí, eso lo he oído antes – rodé los ojos – es normal que yo sea la rara – Peter Charlotte y Edward se sonrieron y continuamos con el almuerzo.
-Después de que la pareja se fuera para pasar un tiempo a solas, Edward y yo nos quedamos un rato conversando acerca de ellos…
-Ellos en realidad son personas fuera de lo común bella, me sorprende que te agraden tanto
-A ti no te agradan? – pregunte incomoda, si ese era el caso, no iba a obligarlo a seguir acompañándome a verlos
-Por supuesto que si me agradan, es solo que como ya sabes, ellos son como decirlo? De mundos diferentes
-Y ya te dije que no me importa
-Bella, escúchame, no puedes seguir confiando de todos, tal vez tu pienses que solo en tu mundo hay personas malas pero te puedo asegurar que no hacen lo que pueden llegar a causar otro tipo, no te confíes de todo el mundo e intenta juzgar mejor a quienes te rodean
-Confío en Peter y Charlotte
-Yo también, a lo que me refiero es que debes aprender a juzgar mejor a quienes te rodean, pueden ser unos monstruos que traten de seducirte solo para herirte – apretó los puños y entendí que lo que decía era muy enserio
-No te preocupes, prometo ser muy cuidadosa, sé que no tengo las experiencias de vida necesarias para juzgar que es bueno o malo para mí, no he vivido más que en una casa en donde me exigían buenos modales para casarme con un magnate millonario, tú has tenido una vida más difícil y te estás esforzando en mantenerme a salvo, pero yo quiero vivir, saber qué es lo que me está deparando el mundo allá afuera y si no me equivoco por mí misma, no aprenderé la lección nunca.
Me detuve a mirar sus ojos, carmines, hermosos y brillantes, un brillo que quería ver, estaba más que feliz, me pude pasar horas mirando sus pómulos pronunciados, sus pestañas que protegían del polvo y demás esos ojos que tanto amaba, su nariz, recta y refinada, un toque elegante y rebelde, todo eso acompañado de su despeinado y cobrizo cabello que se movía con el vaivén del viento y se iluminaba con los minúsculos rayos de sol, para mí, era como si el emitiera un pequeño brillo en su piel, como si tuviera diamantes, su palidez era extrema y le daba ese toque que para todos podría ser paliducho, pero para mí lo hacía brillar, note que faltaba su torcida y amada sonrisa
-Sucede algo? – pregunte curiosa
-Están siguiéndonos – dijo mientras me escondía y me guiaba por lugares de la tercera clase que nunca había visto, decidí entender de que estaba hablando
-A que te refieres? – como nos iban a estar siguiendo?, ni que fuéramos famosos o algo
-Es Mike, como tu madre no le ha permitido verte, ha mandado un escolta a seguirnos
-Lo sospecha? – que estábamos juntos el y yo
-Desde un principio, pero siempre había confiado en tu madre
-Entiendo. ahora que a mi madre le agradas tanto, sus sospechas son mas ciertas
-Y tiene miedo de perderte
-Es un iluso, nunca me tuvo. Pero ahora como le hacemos? Como supo en donde buscar? – Edward gruño suavemente – que hacemos?
-El siempre sospecho que yo no estaba en la alta clase
-Y no dijo nada?
-No me veía como a una amenaza, al fin y al cabo según él a ti y a tu madre les interesa demasiado su dinero y el solo te quiere a ti
-Demonios
-No te preocupes, no permitiré que nos sigan mas
Y me hizo meterme al cuarto de calderas. Así es, aunque suene ilógico e irracional el grandioso Edward Swan me hizo correr como niña pequeña cuando hace una travesura, los trabajadores nos miraban y otros nos gritaban, pero nosotros simplemente corrimos, tomados de la mano y riéndonos como tontos yo imaginándome la cara de Mike cuando su tonto y bruto simio le diga que su "prometida" salió corriendo con uno de la tercera clase y quién sabe si era mi pensamiento lo que hacía reír a Edward de oreja a oreja, salimos de la sala de calderas y entramos a la que parecía ser la zona de carga de los pasajeros, estábamos caminando alrededor viendo diversas cosas cuando Edward me advirtió que estaban muy cerca – ya podía leer sus pensamientos – por lo que nos subimos a un auto que llevaban a nueva york y nos escondimos en la puerta trasera de este, para cuando uno de los grandotes iluminó el vidrio delantero y no nos vio, siguió buscando
-Ya podemos subir – dijo Edward, sabiendo que estábamos escondidos debajo de sillón trasero
-Claro – solté con una sonrisa radiante – eso fue genial! – dije con todo mi entusiasmo
-Que casi nos atraparan y que tu marido me pensara castrar? – pregunto burlonamente alzando una ceja
-No es mi marido! – dije con un puchero que nunca había hecho antes , el se rio por mi gesto – pero, eso hubiera sido divertido
-Si, tener hijos es mi gran sueño – dijo sarcástico?
-No quieres ser padre? – me imaginaba unos pequeños de cabellos cobrizos y ojos castaños por la casa gritando contrólate chica! Edward frunció el ceño.
-No puedo serlo ahora – dijo seriamente, me sentí culpable por lo que no quise preguntar
-pero no te enojes con migo por favor
-Es que me frustras! - dijo un poco enojado luego se relajo
-Lo siento – dijimos a unísono
-No tienes que disculparte Bella
-Pero si me he entrometido en tus asuntos
-Discúlpame, no es algo que me hiera, en realidad no quiero tener hijos – la respuesta me desilusionó y me hizo feliz el hecho de que al menos no perdiera algo que deseaba, pero entonces por qué lo frustre? Alce mis cejas en señal de duda y no se tardo mi respuesta
-Tú no eres como los demás – si ya me lo has dicho, abrí la boca para replicar, pero no me dejo – se que te lo he dicho, pero no es a lo que me refiero, quiero decir que eres especial
-Especial?
-Si, tu mente funciona algo diferente
-Qué hay de malo con mi mente? – pregunte alarmada
-No es nada malo, creo que es maravilloso que me bloquees algo de tus pensamientos
-Bloquearlos? – estaba más confundida que nunca
-No todos, solo me muestras los mas fugaces, nada profundo, si no fuera por tus expresiones me dificultaría mucho entenderte
-Ahora no te entiendo yo
-Discúlpame, no he sido claro, te he dicho que se me ha desarrollado el don de leer las mentes de las personas verdad? – asentí – bueno, puedo leer sus más profundos pensamientos, son como un libro abierto para mí, es como si me hablaran, pero involuntariamente me dicen cada detalle que pasa por sus mentes; tú, en cambio, tienes un modo de trabajar algo…. Diferente, en cierto modo leo tu mente, pero es como si fuera algo que me quisieras decir el voz alta, es decir lo que está más adentro y que sientes más profundamente no llega a mí, te lo guardas para ti de una manera increíble
-Qué hay de malo con migo?
-Que es lo malo con tigo!, pero si es maravilloso! Tienes una innata capacidad de bloquearme aunque sea un poco!
-Es bueno poder guardarme mis pensamientos para mí – dije sarcásticamente imaginándome la pena de que el supiera TODO lo que pienso
-Si, aunque a veces quisiera saber que pasa por tu cabeza, no te puedo negar que estar con tigo me da una sensación de tranquilidad, al menos no tengo que escucharte cada pensamiento y me siento en silencio, como hacía tiempo
-Me alegra serte útil
-Creo que nos debemos ir ya, es de noche, anda vamos a la borda para luego llevarte a cenar.
-Por supuesto
Nos encaminamos a un restaurante del barco, Edward traía consigo una chaqueta de las que le había conseguido Susana y se le veía muy elegante y sexy sobre su holgado pantalón beige y su camisa blanca con cargaderas rojas, era un haz de la moda, yo simplemente me retoque los labios de un rosa que me proporciono Charlotte.
-Que quieren cenar? – decía la camarera quien miraba descaradamente a Edward
-Unos ravioles para la señorita – dijo guiñándome un ojo – y dos sodas por favor (n/a : no se si en esa época habían sodas, pero quería hacerle algún homenaje a la peli)
-Alguna cosa? Lo que sea? – se le estaba insinuando en mi cara? Bitch!
-No gracias, así es suficiente - dijo amablemente por lo que ella se fue refunfuñando por lo bajo
-No cenaras? – dije desconcertada por la orden, probablemente no tenía dinero para pagar lo de ambos
-No te preocupes, no tengo hambre – seguro eso si lo leyó en mi mente, me puse roja de la vergüenza, el solo sonrió – no como mucho como habrás notado, es como la dieta de la luna
-Estas a dieta? – dije riéndome de la idea de Edward tratando de verse delgado
-Jajaja, es simple costumbre, ya mi estomago no recibe la misma comida que antes
-Por supuesto, y me regañas a mi – nos reímos y charlamos hasta que llego la comida (la mía) nos centramos en temas personales y opte por preguntarle por su don
-Edward, puedes leerle la mente a todos acá?
-Así es, mira – señalo a una señora – es muy fácil, ella solo piensa en dinero
-Eso es muy común por acá – el me sonrió
-El señor de allá, sexo – rodé los ojos- y el de allá, piensa en que su esposa no se entere de su relación con la primera – la que pensaba en dinero
-Pobre esposa
-Sabes, el mundo no es lo que uno piensa, todos son como tiburones tratando de comerse entre ellos.
-Si, es complicado – dije terminándome mi soda y continuando con mis ravioles, Edward me paso su soda
-Debes refrescarte, tiendes a estar tensa – me termine los ravioles y me bebí la bebida de un sorbo, una larga espera en la que él no me presiono a hablar – te pediré otra – señalo a la bebida, me negué
-Las personas somos complicadas – complete luego de un rato – tienen una pareja que supuestamente eligieron para toda la vida, pero de repente cambian la tranquilidad de una vida al lado de la persona que más te amara por una simple aventura que solo busca tu dinero – pause, Edward no dijo nada, luego de la larga pausa seguí – creo que tienes experiencia en lo de engañar, por lo de tus padres – Edward suspiro – lo siento
-No tienes de que disculparte, pero siento que tienes algo más que agregar
-No entiendo que felicidad les trae el dinero – le solté de golpe – después de todo debería bastar con ganar para vivir bien, por ejemplo mi familia, nunca ha sido la menos prospera, pero tampoco la más feliz, mi madre siempre amo el dinero y esperaba que yo fuera así
-No lo eres, eso es muy bueno – me tomo la mano, eso me hizo sentir bien.
-Estoy a punto de casarme por dinero – dije ácidamente
-Pero te has negado, aunque tu madre no lo sepa – los dos sonreímos
-Supongo que sí.
-La vida es complicada, mi familia tampoco fue un ejemplo de vida
-Solo deseo poder casarme por amor, eso es lo único que quiero, un techo en donde vivir y un esposo que me ame a mí y a mis hijos
-Estoy seguro de que lo tendrás
-Que te escuchen haya arriba – los dos nos reímos
Nos pusimos a jugar con el don de Edward, algo así como adivina en que piensa tal persona, yo trataba de adivinar y Edward luego me decía si estaba o no en lo correcto, es interesante que haya gente que piense casi en lo mismo
-Casi, pero te diré que piensa que su esposa no se entere de lo que ha perdido en las apuestas – me contaba de un tipo que lucía triste y yo pensé que se había peleado
-Osea que lo que hice fue adivinar su futuro. - los dos reímos
-Y qué me dices de aquel hombre, te garantizo que te sorprenderá – me mostro a un tipo buen mozo de unos 40, era atractivo y muy bien vestido, observaba su reloj desde hacía ya rato
-Optare por decir que piensa que lo han dejado plantado – de repente apareció un hombre que lo saludo y se sentaron a hablar – pero ya han llegado
-Casi, en realidad se preocupaba por la tardanza del sujeto ya que quería llegar pronto con su esposa e hijo.
-Gwaw! Asombroso
-Qué te parece si damos un paseo por la borda?
-Me parece bien – dije y me guio a la borda anochecida y solitaria, nos pusimos a caminar y nos observamos un rato sobre la luz de la luna, definitivamente este astro beneficiaba a Edward, y es que su piel nívea relucía tremendamente, estaba mirándolo fijamente cuando se acerco a mí y nuestros labios estaban peligrosamente cerca….
-Maldición! – grito quitándose de golpe, mientras miraba al frente, seguí su mirada y lo vi, allí imponente, peligrosamente cerca y de un tamaño sorprendente estaba
-ICEBERG! – gritaron desde la zona de vigilancia y de repente el barco sufrió un estremecimiento, estaban parándolo e intentando retroceder por lo que escuche, Edward me sujeto contra sí y nos dimos cuenta de que la velocidad con la que nos acerábamos era inevitable, me sujeto mas fuerte
CRASH
Edward estaba protegiéndome mientras que sentimos que el iceberg rozo el lateral del barco, tuvimos una vista perfecta del hecho y luego de unos segundos el único hecho que mostraba el accidente eran los gigantisimos granos de hielo que estaban por el suelo, decidimos entrar al vestíbulo.
-Que ha sucedido? – que pregunta más estúpida, pregunte al arquitecto del barco el señor Bennett
-Hemos colisionado contra un iceberg, mantengan la calma, todo está bien
-Lo vimos todo – dijo Edward,- no me diga que no fue nada, el impacto fue fuerte
-Tenemos alrededor de 5 horas para que algo pase, afortunadamente el barco está bien equipado para estos casos por lo que ya hemos llamado a un barco que llegara en unas 6 horas, traten de conseguir un chaleco y por lo que más quieran no permitan que los alejen de los botes de salvación – dijo Bennett y se alejo rápidamente
-Debemos encontrar a mi madre – dije asustada y Edward asintió y me guio buscando por todo el alrededor
-Isabella! – me gritaron Mike y mi madre cuando me vieron, mi madre me apretó fuertemente – tu! Eres una bastardo mentiroso! – le grito a Edward y de repente el mono- asistente de Mike lo tomo fuertemente
-que está pasando! Suéltenlo! – grite mientras Mike me tomo fuertemente del brazo, Edward me miro como que todo estaría bien
-Isabella, este es un bastardo ladrón, te uso para llegar al corazón del mar – dijo Mike y saco del bolsillo de Edward el preciado collar, mis ojos se abrieron como platos y mi corazón se estrujo, Edward solo callo – llévenselo a la cabina del capitán
-Que! Edward? – dije intentando que él me lo negara todo, el me miro y me sonrió
-No te preocupes por mí, por favor, te prometo que todo estará bien y te pido que creas en mí – sus ojos me decían la verdad, pero aun así no se resistió a que se lo llevaran.
-Que ha pasado? Como paso esto? – no entendía, si Edward había pasado todo el tiempo del barco a mi lado, solo lo había visto el día del retrato.
-Es un vil ladrón y tu como la enamoradiza ingenua fuiste su víctima, no te preocupes, el corazón está a salvo y afortunadamente no romperé nuestro compromiso
-Agradécele a Mike, este vil mentiroso nos engaño a todos, - dijo mi madre con las manos en el pecho – por suerte Mike no ha querido terminar con el compromiso
-No… - susurre negándome a creer lo que ellos me decían
-Hijita, el te engatuso, solo ha querido robarnos
-No te preocupes, ya todo estará bien, vamos por un salvavidas – dijo Mike abrazándome o por lo menos eso sentí, sus palabras me taladraban más profundo de lo que se pudiera imaginar y mi cuerpo sentía caminaba por inercia
Me llevaron al salón donde estaban todos tranquilos y hasta bebiendo, me pasaron un chaleco y yo lo rechace no sé porqué, mi madre me miro fijamente
-Isabella- me dijo cuando Mike no podía escuchar – te casaras con Mike
-Que! Sabes que no lo amo
-No hay otra opción, ese Swan nos engaño y Mike es nuestra única esperanza
-Pero madre…
-No se diga mas – y se fue dejándome con los ojos llorosos
No podía ser esto, Edward estaba engañándome para obtener el corazón del océano, por eso me enamoro, mi cuerpo se estremecía y mi corazón palpitaba sin razón, no lo entendía, lo veía mirándome a los ojos, prometiéndome que todo estaría bien, pero de repente me llegaron los recuerdos
-Bella, no te ilusiones en mi
-Qué?
-No soy bueno para ti
-A que te refieres?
-Simplemente te pido que analices tus sentimientos por mi
-Los tengo claros
-No soy bueno para ti
-De nuevo con eso?
-Discúlpame
-Porqué? No te entiendo
-Considera tus opciones, se que podrás conseguir a alguien mejor que yo – iba a chistar cuando hablo – te veo mañana?
-Si a la misma hora
-Adiós
-Ad…. – y ya se había ido rápido, que le había pasado?
Luego recordé lo de hoy
-Bella, escúchame, no puedes seguir confiando de todos, tal vez tu pienses que solo en tu mundo hay personas malas pero te puedo asegurar que no hacen lo que pueden llegar a causar otro tipo, no te confíes de todo el mundo e intenta juzgar mejor a quienes te rodean
-Confío en Peter y Charlotte
-Yo también, a lo que me refiero es que debes aprender a juzgar mejor a quienes te rodean, pueden ser unos monstruos que traten de seducirte solo para herirte
Siempre me lo había dicho, que no me hiciera ilusiones, que analizara mis sentimientos, que no era bueno para él, desde el primer día me estaba advirtiendo, me había mentido, me vio desnuda, me enamoro y me advirtió de las consecuencias, pero yo simplemente no quería ver, lo amaba incondicionalmente, me llevo a su mundo solo para traicionarme? Este dolor jamás terminara? Mi ilusión de un solo amor de por vida estaba acabada? Ya no podía confiar, mi madre me decepciono. Mi padre no lucho por mí, Mike me repugna y el rayito de luz solo me estaba usando, definitivamente preferiría mil veces el dolor de morir que el que me abarcaba ahora, hubiera preferido ese montón de alfileres en mi piel cuando tocara el océano en el primer día que esto, eso hubiera sido una suave caricia comparada con mi dolor. Pero por qué me habría tratado de besar? Por qué me prometió ayudarme?, posiblemente me compensaba por el robo. Unas voces me sacaron de mis cavilaciones
El barco se hunde más rápido de lo esperado, no tenemos tiempo, en media hora se hundirá la cabina – comento un trabajador del barco; eso es donde estaba Edward.
-Vamos Isabella, tenemos que tomar un bote – dijo Mike
-No sacaran a Edward? – me preocupaba que se ahogara
-Es un ladrón no seas ingenua, vamos – dijo mientras tomaba mi mano
Edward iba a morir? No importa que sea un ladrón, yo lo amaba, el no podía morir por una joya y menos por mí, me lo imagine ahogándose mientras yo escapaba y recordé lo último que me dijo
Te prometo que todo estará bien y te pido que creas en mí
-Nooooo – grite y me zafe de Mike, Salí corriendo mientras el gritaba
-Isabella…. Isa…. – su voz se perdía pero yo seguí corriendo, no permitiría que el muriera ahogado, no por mi culpa, yo lo amaba, sin importar que o quien se interpusiera y así el no me correspondiera yo ya lo amaba y lo salvaría por que posiblemente se sentía culpable, si, no permitiré que muera por culpa, no me importa que haya querido el corazón del mar, porque sin saberlo se apodero de mi corazón. Simplemente lo amaba y me encontraba en una carrera contra el tiempo salvando a mi amado, en mi pensamiento solo corría una frase
-No permitiré que mueras…
Hola! Gracias por leer y perdonen la demora, les garantizo que fueron demasiadas causas ajenas a mí. Pero bueno que les parece? Comenten y recomienden, que un solo Review no les duele y a mí en cambio me hace súper feliz, me dice que les gusta mi historia.
Por favor recomienden y continúen la historia, los lectores silentes también les agradezco pero recuerden
"Los Reviews son como mi marca personal de heroína"
Gracias y prometo actualizar lo más pronto que se me permita
