BLUE WINGS

By Tenshi Lain

Notas en tinta escarlata:

1- Estos personajes no son míos sino de Maki Murakami, solo los he cogido prestados para jugar (los devolveré al acabar)

2- Esta historia es un Universo Alternativo, así que tanto las relaciones entre los personajes como las situaciones y personalidades, han sido modificadas en benefició de la historia (no os enfadéis si las cosas no son igual que en el manga :P)

3- Tratándose de GRAVITATION es más que obvio, pero por si acaso: esta historia contiene "Shonen Ai" (amor entre chicos)

4- Para la descripción de personajes, me he basado en el diseño del anime, no del OVA ni el cómic (menos Maiko, su descripción me la he sacado de la manga XD)

Cap. 14

Yuki descabalgó y sacó las mantas que llevaba en sus alforjas. Los demás le miraron desconcertados.

. Deprisa tenemos que cubrirnos - les gritó al ver que no reaccionaban.

. ¿pero que demonios te pasa? - le gritó Tatsuha.

. Se acerca una tormenta de arena. Si no nos refugiamos se nos llevará en volandas.

Todos descabalgaron y siguieron las instrucciones que les iba dando el rubio. Vendaron los ojos de los caballos con pañuelos y los obligaron a tumbarse. Después sacaron las manta de las alforjas, se cubrieron con ellas y las clavaron al suelo con piquetas. Si estaban pegados al suelo, el viento no podría llevárselos.

La arena empezaba a picarles al chocar contra la piel, la tormenta cada vez estaba más cerca. Todos ya estaban casi preparados cuando...

. ¡Shuichi! - llamó el capitán - ¿qué demonios haces?

Todos se volvieron hacia el más joven del grupo. Estaba de pie completamente quieto. Yuki pensó que se había quedado paralizado a causa del miedo y fue a por él.

. Shuichi - le llamó al llegar junto a él, pero no obtuvo respuesta.

Lo miró a la cara y se quedó algo sorprendido. No estaba paralizado por el pánico como había creído, más bien parecía hipnotizado. Observaba como la masa rojiza se les venía encima irrefrenablemente, pero en su rostro no se reflejaba miedo sino fascinación.

Al ver que el pequeño no le contestaba y que la tormenta cada vez estaba más cerca, Yuki cogió a Shuichi de un brazo y lo tiró al suelo. Rápidamente se tapó con la manta y la clavó a la arena para evitar que se la llevara el viento.

El sonido ensordecedor de la tormenta los rodeó y durante unos minutos, que se hicieron eternos, sintieron como la arena les golpeaba con fuerza. Era como si muchos alfileres intentaran atravesarles la piel.

Yuki abrazaba a Shuichi contra si, para que quedara un espacio entre ellos que les permitiera respirar sin tragar arena. Abrió los ojos y observó el rostro del pelirosa. Estaba tan cerca que sus frentes se tocaban, podía sentir su aliento en la cara y la calidez de sus cuerpo. Sin embargo Shucihi no parecía afectado por el contacto. Su mirada era tranquila, pero no estaba fija en Yuki. Parecía que estuviera mirando hacia otro lugar muy, muy lejano.

Yuki lo llamó, pero pese a estar tan cerca, el rugido del viento apagó su voz. Shuichi continuaba con la mirada perdida, era como si estuviera en trance, movió los labios, pero Yuki no escuchó lo que dijo.

Tras unos minutos más, el sonido de la tormenta fue apagándose y la fuerza del viento reduciéndose. Finalmente todo quedó en silencio. Yuki se incorporó y apartó la manta, una gran capa de arena los había dejado medio enterrados. No muy lejos pudo ver otros montículos de arena que se movían. Al momento vio a los demás salir de debajo de sus mantas. Hiro y Tatsuha fueron a desenterrar a los caballos y Sakuma se les acercó.

. Shuichi - dijo al acercarse y ver que su protegido seguía en el suelo tumbado de lado y sin moverse. El pelirosa se dio la vuelta lentamente y quedó tumbado en el suelo boca arriba.

. Ryuichi... ya no la oigo - musitó. Y se puso a llorar amargamente.

El capitán se arrodilló a sus lado y lo abrazó. Yuki y los demás miraban la escena en silencio sin saber que hacer.

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Después de medio día de camino más, llegaron ante las puertas de la ciudad de Ur-tet, la capital del principado de Ática. Cabalgaron por las calles en dirección al castillo, mezclándose con la multitud. Debía ser día de mercado. Todos estaba lleno de puesto con toda clase productos y vivieres.

Con tanta gente, nadie prestó especial atención al grupo. Siguieron por la plaza principal y por la carretera que llevaba hasta la puerta principal del castillo. Al llegar unos guardas los interrogaron.

. ¿Traéis documentación? - preguntó uno.

Ryuichi se acercó y le mostró un salvoconducto. El soldado asintió con la cabeza y les permitió pasar.

Era un castillo muy hermoso, construido a forma de fortaleza en lo alto de un acantilado. No era tan grande como el castillo del rey Tohma, pero parecía un lugar agradable y de seguro sería difícil de tomar en una guerra.

Descabalgaron en el patio mientras unos mozos se acercaban para encargarse de los caballos. Hiro ayudó a Ryuichi a bajar al pequeño pelirosa. Después de la tormenta era como si Shuichi se hubiera quedado ido. Por miedo a que cayera del caballo, Ryuichi lo había llevado con él.

Un hombre de cabellos negros y postura autoritaria se les acercó.

. Soy Meseroni, el consejero del conde Fujisaki. El rey Tohma nos envió un mensaje, estabamos esperándolos.

. Capitán Sakuma - dijo Ryuichi estrechando su mano a la altura de la muñeca -. Desearía hablar con el conde, pero antes ¿podríais proporcionarnos un lugar para que pudiera descansar?

El consejero observó a Shuichi, ciertamente no tenía buen aspecto. Con un gesto hizo que una doncella se acercara y le indicó que llevará a Shuichi a una habitación.

. Iré con él - dijo Yuki.

. No - dijo cortante el capitán -. Hiro ve tú.

. Si, señor - dijo el sargento mientras él y Shuichi entraban por una de las entradas de la derecha siguiendo a la doncella.

El resto del grupo siguió a Meseroni por otra puerta. Caminaron por un amplio corredor con guardias en cada esquina. Yuki miró al capitán. Desde la tormenta parecía que le hubiera cogido más manía. Seguramente le culpaba a él del estado catatónico en el que había quedado Shuichi. Aunque él no había hecho nada, ya estaba raro antes de que ambos quedaran bajo la arena.

Finalmente llegaron a un gran despacho. Las ventanas estaban abiertas y por ellas entraba la brisa fresca del mar. El despacho estaba decorado con muebles de caoba y estanterías llenas de libros. Sillones de oreja y algunos muebles con puertas bajo las ventanas. Sentado en el escritorio había un hombre de aspecto algo duro, cabellos muy cortos y de color verde oscuro, ojos penetrantes y bigote poblado. Tenía más aspecto de capitán de navío que de Conde.

A la derecha había una chimenea que, en aquellos momentos, solo contenía troncos apilados. Encima de la repisa un cuadro pintado a mano era la única nota de color de la estancia. En el había representada una mujer joven, de largos tirabuzones rubios, piel clara y ojos color turquesa. Sin duda se trataba de la difunta hermana del rey Tohma.

. Bien venidos - saludó el hombre poniéndose en pie e inclinando levemente la cabeza.

. Gracias conde Fujisaki - contestó el capitán -. Le presento a los príncipes Uesugi Tatsuha y Ei...

. Yuki - interrumpió el rubio.

. Mucho gusto - dijo el conde sin hacer caso de la actitud del chico, ni de la mirada del capitán. Con un gesto les indicó que tomaran asiento - Tengo entendido que uno de los suyos se siente indispuesto, mandaré a un médico para que le reconozca.

. Muchas gracias.

. Bien - dijo cruzando las manos ante él -, ahora necesitaré que me de más detalles. La carta de mi cuñado no era muy explícita.

. No podía ser de otra forma. Nadie ha de saber de nuestra misión. Necesitamos cruzar el estrecho hasta la península de Lenér.

. ¿queréis ir al reino del Norte¿qué clase de asuntos pueden llevaros hasta allí?

. El rey Askaler ha secuestrado a mi ahijada Maiko.

Ni Yuki ni Tatsuha pudieron dejar de notar lo pálido que se puso el conde ante la mención de la chica.

. Entiendo - comentó mientras se acariciaba el bigote -. Hay un barco que parte hacia allí en dos días. No puedo ordenar preparar uno especialmente para vosotros, sería demasiado sospechoso. Solo enviamos barcos a aquellas tierras dos veces al mes, enviar otro sería demasiado extraño.

. Comprendo su situación - dijo el capitán poniéndose en pie -. Cogeremos el barco de dentro de dos días.

. En dos días puede que Shuichi se haya recuperado - comentó Tatsuha cuando estaban a punto de salir del despacho.

. ¿Shuichi? - preguntó el conde parándose ante la puerta. Dirigió una mirada al capitán -. Él es...

. Sí - contestó el capitán secamente.

. ¿ocurre algo? - preguntó Yuki. Empezaba a cansarle tanto secretismo.

. Nada, príncipe - contestó el conde intentando formar una sonrisa sin mucho éxito -. Meseroni, enviad enseguida a un médico para que examine al joven Shindo.

. Si señor - el hombre salió del despacho sin más.

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. Respire hondo - decía el médico mientras Shuichi obedecía como un autómata -, expire...

Mientras tanto en el pasillo esperaban Hiro, Yuki y Tatsuha. Permanecían en silencio esperando el diagnóstico del médico. Ryuichi estaba reunido con el conde y su consejero, no sabían de que podían estar hablando, aunque en aquellos momentos les preocupaba más Shuichi.

. Ahora tendré que oscultarle por la espalda - comentó el doctor intentando retirarle la camisa.

. No... - musitó Shuichi cerrándosela.

. Venga, joven, solo será un momento.

. He dicho que no - afirmó Shuichi muy serio.

. No puedo reconocerle si usted...

. Pues no lo haga - le cortó Shuichi.

. Como quiera.

El hombre salió de la habitación suspirando con resignación.

. Doctor ¿cómo está? - preguntó Hiro.

. Es un cabezota - replicó -, no me dejó examinarlo del todo. No hubo forma de quitarle la camisa.

. Shuichi siempre ha sido vergonzoso - comentó Hiro -, creo que jamás lo he visto sin camisa.

. ¿Ya ha terminado doctor? - el conde y el capitán Sakuma acababan de llegar.

. Más o menos... puedo decirle que tiene algo de fiebre, pero seguramente es más debido al cansancio que a enfermedad. Con que descanse y se alimente bien se repondrá. No obstante parece algo descentrado, como si tuviera la cabeza en otra parte ¿sabe si hay algo que le preocupe?

. Varias cosas - respondió el capitán.

. En fin, hay que ayudarle a superar esos problemas y hacer que se relaje.

. Muy bien. Gracias doctor.

. De nada. Aunque debería de intentar solucionar sus problemas de vergüenza - dijo el hombre antes de irse.

. ¿y eso? - preguntó Ryuichi desconcertado viendo al doctor alejarse.

. Al parecer, Shuichi no ha querido quitarse la camisa - respondió Hiro.

. Ah - dijo Ryuichi como sin darle importancia.

Abrió la puerta y entró en la habitación. Shuichi estaba de pie mirando por la ventana fijamente. Las cortinas se agitaban levemente con la brisa marina. El joven se giró al escuchar pasos, sus ojos volvían a tener aquella luz de siempre.

. ¿cómo estás? - preguntó el capitán.

. Estamos bien - contestó el chico -. Nunca había visto algo tan grande. Tenías razón, el mar es muy hermoso.

. Me alegra saberlo.

. Ahora Maiko ya no puede distinguir tierra... - dijo Shuichi en un susurro. Todos se miraron entre si desconcertados.

. ¿ya han embarcado? - preguntó el capitán muy serio.

. Si, por eso no podía oírla - Shuichi suspiró -. Estoy muy cansado.

. Entonces duerme - le contestó con una sonrisa mientras le acariciaba la cara.

Todos salieron dejando solo al pequeño pelirrosa que se dejó caer en la cama y se quedó dormido inmediatamente.

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La reina Mika estaba sentada en un banco del jardín interior del palacio. A su lado estaba Ayaka. La chica hablaba de temas triviales con su señora, para entretenerla y para mantenerse distraída.

Aunque lo cierto era que ninguna de las dos ponía verdadero interés en la conversación. Tras un rato la reina Mika se fijó en algo.

. Ayaka...

. Si, señora.

. ¿Qué le ha pasado a tu colgante? - la joven sirvienta se llevó una mano al cuello y se puso colorada - no me digas... ¿no me digas que se lo has entregado a alguien?

. Pues... sí - murmuró.

. ¿a Hiro? - la chica sonrió muy colorada - Vaya, vaya. Esto es muy serio - dijo la reina con una sonrisa.

. No lo es - dijo ella apenada -. Hiro no sabe nada sobre la tradición de entregar parte del colgante...

. De seguro Tatsuha ya lo habrá puesto al corriente.

Ayaka aun se sonrojó más. La reina sonrió y después miró hacia el cielo.

. Me preguntó como estarán...

. A estas alturas ya habrán llegado al Principado de Ática - la joven se miró las manos y tras unos segundos añadió -. Estoy preocupada ¿qué hará el capitán cuando lo vea?

. No lo sé...

En aquel momento escucharon el sonido de un piano. Ambas se miraron y fueron directamente a la sala de música. Al entrar encontraron al profesor Sakano delante del instrumento. El hombre estaba tan concentrado que se sobresaltó mucho al percatarse de la presencia de su señora.

. Ma... majestad... no me di cuenta de que...

. No importa, no había llamado tampoco - la reina tocó un par de teclas con un dedo distraídamente -. El castillo está tan silencioso que parece que esté vacío...

. Es cierto, pero estoy seguro de que todos volverán sanos y salvos. A estas alturas ya devén estar en el principado o tal vez ya han embarcado.

. Tal vez - repitió la reina -, solo espero que Ryuichi se controle una vez que estén allí...

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Todos los presentes llegaron a un balcón que daba a la parte interior del castillo. Por su tamaño, era más bien una terraza. En él habían algunos sillones de mimbre y unas mesitas de hierro forjado que formaba espirales y otros dibujos. A través de las almenas podía verse el mar teñido del naranja cálido del atardecer.

Unas criadas le llevaron algunas cosas para comer. El conde y el capitán hablaban ultimando los detalles del viaje en barco, mientras los oros tres jóvenes escuchaban. Que el rey Askaler ya hubiera embarcado no era bueno, quería decir que llevaban al menos un día y medio de retraso. Si no recuperaban pronto el tiempo perdido, no podrían alcanzarlos antes de que llegaran a la capital. El barco en el que partirían era uno de los más rápidos de la flota de Ur-tet, eso era un punto a su favor.

. Cambiando de tema - dijo el conde - ¿cómo fue el viaje por el desierto?

. No fue demasiado difícil, las tribus de esta parte de los Reinos Centrales son bastante pacíficas y hospitalarias. Nos encontramos con la tribu de Bisharet DiHam. Fue muy amable con nosotros.

. Según tengo entendido - continuó el conde -, hubo una tormenta de arena bastante fuerte el día anterior a vuestra llegada.

. Si, nos cogió de lleno - comentó Tatsuha -. Por suerte Yuki sabe que hay que hacer en estos casos. Ha pasado mucho tiempo en el desierto y sabe desenvolverse muy bien en ese terreno.

. Vaya. Estoy sorprendido.

. Mi padre me encargó más de un viaje para tratar con los jefes de la tribus de la frontera con nuestro reino. Conde Fujitaka - llamó Yuki tras unos segundos de silencio -. Hay una cosa que me gustaría preguntaros

. Decidme pues - contestó el conde dejando la copa sobre la mesa.

. ¿dónde está vuestro hijo? No le hemos visto por aquí.

Enseguida tuvo la impresión de que no debía de haber preguntado aquello. Los rostros del capitán, el conde e incluso de Hiro, se ensombrecieron.

. Suguru hace tiempo que se marchó - contestó el rey mirando hacia el horizonte.

. Creí que había vuelto hace tres años - dijo Yuki suspicaz. Quería saber el porque de tanto secretismo.

. Volvió, pero se marchó apenas un año después. Después de vivir tanto tiempo separados, Suguru y yo éramos casi unos extraños. No le comprendía y él no se dejaba comprender. Discutíamos con frecuencia y un día se marchó diciendo que no volvería más. Tomó un barco en el puerto del norte y ya no volvimos a saber de él.

. Ya veo...

. Hay una cosa que no entiendo - preguntó Tatsuha - ¿por qué no volvió al reino del sur? Si no podía estar con su padre, lo normal hubiera sido que regresase con su tío. Si se ha criado allí...

. Suguru no puede regresar al reino del Sur - dijo el capitán. Todos lo miraron, pero el hombre hablaba con los ojos cerrados -. El rey Tohma lo desterró hace tres años.

CONTINUARÁ...

¡Hola¡cuánto tiempo! Hacía dos semanas que no me conectaba a internet ;-; Siento no haber actualizado pero es que ni siquiera he estado en casa. Fueron las fiestas de mi pueblo (no, no me fui de pendoneó) y conseguí trabajo en un restaurante. Je je je... y ya sé en que voy a invertir el dinerito ¡Cómics de Angel Sanctuary, aquí os espero, no tardéis!

Bueno y en cuanto al capítulo... Ya sabéis que tenía tan alterado a Yuki. He oído decir que las tormentas de arena no son moco de pavo y que suelen presentarse de golpe. Para esa escena me inspiré en la novela "El Ocho" (la recomiendo encarecidamente, no tengáis prejuicios por su número de páginas), donde una de las protagonistas también se encuentra en una situación parecida.

Una cosa. Cuando escribí esta parte, no estaba muy segura de si Suguru era nombre o apellido, por eso decidí llamar Suguru al chico y Fujisaki al padre. Ahora sé que Suguru es su nombre. Y en el próximo ¡por fin se sabrá la verdad sobre Suguru!

Reviws (la sorpresa que me llevé al abrir el correo y ver tanto mensaje, intentaré responderlos todos(esto me pasa por dejar que se me acumulen los reviws -.-)):

blueazulacero (12): pues ya me tienes aquí otra vez, gracias por tus comentarios n.n

Kmiloncia (12): Si ¡Ayaka en acción! Ja ja ja... ¿besos? pues... más adelante XD

nuri dark (12): tranquila, esto es un ShuichixYuki ¡por supuesto que habrá declaración! Pero aun no es tiempo.

Mizuky (12): Gracias por tu comprensión. He intentando escribir un lemon, pero... buf... sin comentarios --' Yuki celosito ¿a que está mono? n.n y tranquila que este fic tiene para rato (tal vez demasiado)

Amazona Verde (12): nop, no era shu-chan. Ya sabes lo que es un Alir. Y lo de encontrarse con otras culturas... pues lo cierto es que tenía ganas de escribis algo sobre el desierto y que mejor que un viaja a través de este (espero que mi viaje en busca de Maiko no se haga tan pesado como el de las estrellas de Suzaku (Fushigi Yuugi))

Ale-Y-H (12): Gracias por tus palabras, al final me las creeré y todo n.n(quina vergonya). Espero que el resto de la historia te gusta igual que hasta ahora

jakito yui ishida (11): bueno ten en cuenta que Ryuichi siempre está pendiente de su ahijado, no puede lanzarsele encima así como si nada. Además de que es un principe y tiene que tener modales (N-C: si, si... mucho rollo solo para decir que te da vergüenza escribir el Lemon y por eso haces que vayan pisando huevos con la relación TL¿Quien te ha dado vela en este entierro? ¬¬) por cierto ¿a que te referías con "sgte"?

chouri (12)¿Qué pensaras ahora de mi? Me dices que actualizo seguido y va y os doy calabazas (que vergüenza) lo del Alir ya lo he explicado, pero para las dudas está el botón de reviws n.n

blueazulacero (13): me alegro de que tengas en alta estima mi fic, espero de desilusionarte. Thank you n.n

chouri (13): Como decía mi profesora de ingles: "lee toda la pregunta antes de empezar el ejercicio" Traducción: conforme avance la trama iré desvelando dudas y misterios (pero si ves que me dejo algo, no dudes en darme un toque)

Ale-Y-H (13): TL&N-C: Arigato n.n

Amazona Verde (13): ya sabes que era. Aunque no niebla, eso solo lo puse porque tanto con niebla como con tormentas de arena se ve borroso el horizonte... además, en la historia se supone que todos los personajes han vivido siempre en zonas frondosas y montañosas, salvo Yuki, ninguno había visto una tormenta de arena.

Kmiloncia (13): Eres la única que me ha dicho que podía ser una tormenta de arena y si ya sé que Yuki va muy lento, pero es que quería escribir tantas cosas sobre el viaje y los lugares y gentes que conocen... si, definitivamente el romance de la pareja principal me lo he dejado un poco de lado --

nuri dark (13): chica no digas eso, te prometo que pondré algo más de ese par y lo que no entiendas me lo preguntas ¿si?

Mizuky (13): me alegro de que te gustara el cap. En el comic (o al menos hasta el tomo 6) no mencionan por ningún lado a la madre de Yuki y Tatsu, así que me inventé una y de paso lo até de alguna manera al desierto y su tradición ¡dos pájaros de un tiro! XD Bueno lo del Esh-ser se irá aclarando conforme avance la trama así que tranquila.

Lua (13): bueno, tardé un poco más pero aquí estoy. A Maiko la encontraran... al final... MUY al final. Yuki y Shuichi acabarán juntos, pero aun no es tiempo. Y lo de matar a Shuichi... Ya veré n.n

Matta ne!