Capítulo 13.

Equipo.

Hamamatsu.

Domingo al medio día, Kunihiro arribaba al departamento donde lo esperaban Morinaga, Taiki y Shunto, dentro de su portafolio resguardaba consigo un folder que contenía varias hojas con todo lo que había recabado de la investigación de Miyoshy Kiyoshi.

La investigación estaba separada de manera ordenada, abarcaba distintas etapas de su vida, la primera mientras había trabajado como asistente de profesor en la Universidad de Nagoya, la segunda de la actualidad como el Jefe del Departamento de Investigaciones en la Universidad de Tsukuba y por ultimo como hijo primogénito del dueño de una de las empresas más importantes en Japón en equipos de seguridad.

Por supuesto que esta investigación también incluía a su padre Miyoshi Kotaro, como Empresario, como Persona y como Padre.

Pero centrándose en que su prioridad era conocer la exacta ubicación de Souichi, ya tenía preparado todo lo que había investigado, la propiedad y domicilio de la camioneta tipo suburbam negra mediante el número de placas que su hermano le había enviado, en esos momentos se concretó en resumir todos sus hallazgos:

- Como lo primero que nos importa es saber dónde puede estar retenido Tatsumi kun, les diré los datos de la camioneta. Y si, efectivamente está a nombre de Miyoshi Kiyoshi como propietario, el domicilio corresponde a un poblado a las afueras de Tokio cerca de Okutama, es una zona boscosa y la propiedad está a nombre del Señor Miyoshi Kotaro, pero supongo que su hijo hace uso de ella. Por lo que probablemente ahí se encuentre tu amigo, Tetsuhiro -

- Seguramente, porque recuerdo que cuando me traían de regreso para dejarme en Nagano, aunque tenía cubiertos los ojos, si percibí en el camino olor a bosque, ya saben, humedad, plantas, árboles y también sentí un largo trayecto de terracería por lo que es probable que ese sea el sitio, lo mejor es ir ¡ya mismo! -

- ¡Por supuesto que no! En primer lugar, debemos planear bien las cosas si actuamos precipitadamente no nos servirá de nada y aun trayendo de regreso a Tatsumi kun, el sujeto seguiría con sus amenazas por lo que tu amigo nunca viviría en paz siempre pensando en la integridad de los suyos, seguramente por eso es que cedió a quedarse con él -

- ¡Entonces! ¿Cuándo niisan? yo ya estoy tan desesperado..., aun bajo ese riesgo tengo que saber si se encuentra en ese lugar -

- Y lo sabremos, pero no te olvides que este hombre tiene un trabajo estable en Tsukuba, hay que investigar si esta presentándose con normalidad a este y si Tatsumi kun continuo con el que estaba haciendo allí mismo de acuerdo a lo que me dijiste -

- ¡ Pero que idiota soy! ¿Cómo no lo pensé antes? Eso es tan fácil de saber, mi nakama Tadokoro también fue a apoyar junto con Mika y senpai a esa Universidad, puedo llamarles y preguntarles, pedirles que no comenten nada y me digan si él está bien..., llamare hoy mismo que es domingo y no están trabajando -

Kunihiro con ademanes le pedía, que aguardara y lo dejara continuar.

- Otra información que descubrí es que él señor Miyoshi Kotaro siempre ha tenido una reputación intachable de ser alguien honesto, fiel a su palabra y negocios. Además sus hijos siempre le han obedecido en todo, por lo tanto tiene una fuerte influencia en ellos.

En el ámbito familiar es viudo con dos hijos, los cuales eran pequeños cuando su madre murió y no fue una muerte común, según la información estaban cenando en un restaurant de prestigio, cuando irrumpieron unos asaltantes, como algunos comensales se resistieron comenzaron los disparos, logrando alcanzar a la señora Miyoshi quien a pesar de ser operada de emergencia no resistió y murió en el quirófano. Todo esto provoco grandes secuelas en la familia que se sumió en una fuerte depresión, el fuerte impacto provoco que los hijos tuvieran que ir a terapia bastante tiempo -

Ante lo narrado por Kunihiro, Taiky comento:

- Eso sí que es una tragedia y algo inesperado..., Pero lo que dijo antes, que el señor es alguien intachable creo que es un punto a favor, pues no creo que este enterado de lo que su hijo hace y más si ellos ya vivieron una experiencia tan terrible. Me gustaría saber cómo reaccionaría su padre si se entera que su hijo tiene retenido a la fuerza a una persona y la chantajea con causar daño a su familia abusando de su posición, dinero y poder -

Quien aportaba algo en ese momento era Shunto:

- Pero, para poder exponerlo y enterar a su padre necesitamos tener pruebas. Es urgente conseguir el video de cuando soltaron a Tetsuhiro en Nagano, conseguir los registros de llamadas cuando los secuestraron, tomar fotos de él bajo custodia de los tipos que lo vigilan y si es posible junto al sujeto que lo mantiene cautivo -

- Bien, mañana mismo conseguiré una orden para ir por el video -

Tetsuhiro que solo esperaba que terminara de hablar su hermano, expresaba:

- Me comunicare inmediatamente con alguno de los kouhais, así podre saber si mi senpai tiene por lo menos la oportunidad de salir o está totalmente cautivo -

Al instante, Morinaga marco a Tadokoro cuando este le contesto se saludaron y su kouhai se sorprendió un poco por la llamada, pues no solían comunicarse frecuentemente si no era para asuntos del laboratorio, tras pedirle discreción ante lo que hablarían Morinaga pregunto:

- ¿Senpai continua apoyando con normalidad la investigación en Tsukuba? -

- Si, Morinaga senpai..., Tatsumi senpai regreso después de resolver unos asuntos en la Universidad de Nagoya y yo pensé que quizás usted también había estado allí ayudándolo -

- Como te dije tuvimos horarios discordes y no pude ir, por lo que tal vez este un poco molesto y por eso te suplicaría no le menciones de mi llamada, ya después me arreglare con senpai, también necesito que me digas si sigue hospedado en el hotel que le asignaron y sus horarios -

Al notar que Tadokoro no contestaba, tal vez figurándose cosas, explico:

- Bueno es que tal vez me anime a ir a Tsukuba a apoyarlo si termino aquí antes y quisiera sorprenderlo, ya sabes que siempre hemos sido buenos amigos, pero de esto tampoco le comentes por favor -

- Pues su horario si te lo puedo dar, porque tenemos el mismo, entramos a las ocho de la mañana y salimos a las seis de la tarde, pero acerca de donde se hospeda lo desconozco, pues nos dieron una semana en los hoteles mientras rentábamos una habitación puesto que estaremos dos meses aquí. Y aun no sé dónde este rentando departamento, por ahora quien podría saber ese dato es Kimura Etsu, el investigador responsable aquí en Tsukuba, pues es con quien más se asocia y parecen llevarse bien -

- ¿Kimura Etsu? Y por casualidad ¿tienes su número de celular? -

- Claro, ya sabes que todos tenemos los números de los que trabajamos en una misma investigación, por cualquier eventualidad, el número es... ¿Quieres que le diga que le llamaras? Pues como él no te conoce -

- No es necesario yo le explicare si le llamo, como te dije solo iría si termino antes aquí, entonces te agradezco mucho Tadokoro y que estés bien. Ja ne -

Después de escuchar lo que su hermano había conversado, Kunihiro decía:

- ¡Qué bien! Saber que Tatsumi kun puede salir nos ayuda mucho, podemos mandar un investigador y hacer que obtenga pruebas de que es vigilado, además que conocemos su horario. En lo referente a llamar al encargado de ese laboratorio..., creo que mejor esperamos, hay que averiguar primero si es ajeno a esto o pudiera estar involucrado -

Mientras continuaban analizando la situación desde los mayores ángulos posibles, Souichi en otro sitio no la pasaba nada bien. Al despertar estaba muy malhumorado.

Tsukuba.

El domingo amanecía, al despertarse Souichi tenía un fuerte dolor de cabeza y una resaca de los mil d..., se prometía a si mismo que jamás volvería a tomar whisky, a parte de las muchas molestias físicas estaba la confusión mental, presentándose su muy característica amnesia matutina después de algún incidente no grato para recordarlo, pues aun sin beber le costaba recordar lo hecho la noche anterior, ahora no recordaba prácticamente nada.

Cuando quiso moverse en la cama y levantarse para ir al baño, noto que un gran brazo bastante pesado sobre su cintura se lo impedía, aparte del fuerte dolor en la espalda baja y por supuesto en la cadera, cosa que lo sorprendió pues no recordaba haber hecho algo que se lo provocara y se suponía que hasta este punto de su vida sexual junto a Morinaga ya no amanecía con estas molestias.

Pero la impresión y su fuerte jaqueca fueron mayores al ver a Miyoshi acostado junto a él y a ambos desnudos. ¿Lo habían hecho? ¡Muri! Y ¿qué tanto para sentirse tan cansado y adolorido?

Nuevamente intento levantarse, pero Miyoshi que ya despertaba lo sujeto acercando todavía más su cuerpo y levantándose un poco para besarlo, pero Souichi instintivamente se volteo y dijo:

- ¡Quíteseme de encima! ¿Que hace aquí? ¿Cuándo volvió? Y ¿Porque estamos desnudos? -

-¡ Imposible! ¿No lo recuerdas?..., que triste y yo que me esforcé tanto... Además, te diré que tú lo disfrutaste mucho también, pero ya que no lo recuerdas ¿Qué te parece si te lo recuerdo ahora mismo? Y aprovechamos que ya estoy así, amor -

Acaricio detrás de su oreja con su lengua y arrimo su cadera detrás de la de Souichi, quien asombrado y disgustado levanto la voz:

- ¡No me acerque eso!..., debo estar asqueroso, ¡hágase a un lado! Quiero bañarme -

Cuando Miyoshi se abalanzaba a él tocaron la puerta, la voz de la komori se escuchó avisando que ya estaba el desayuno listo, al voltear a ver que el reloj ya marcaban las nueve treinta de la mañana y que quien los llamo era alguien apegada a horarios y estricta, decidió salir de la cama pues conocía a su niñera y que esta no dejaría de insistir hasta que bajaran, Miyoshi se puso su bata y boxers, mientras decía a Souichi que hiciera lo mismo a lo que molesto y con cara de alguien muy asqueado el joven contesto:

- De ninguna manera, antes me duchare no puedo estar así un solo minuto más -

- Quisiera bañarme contigo, pero si no bajo pronto seguirán molestando, cuando estés listo bajas al comedor y como no tienes ropa aquí te traje alguna, creo que calcule bien tu medida mira dentro del closet, te espero para desayunar yo mientras tomare un café -

Souichi agradecía no recordar nada de lo sucedido la noche anterior, pero ante las múltiples evidencias, sus molestias físicas, el rostro satisfecho y feliz de aquel resultaba claro que había hecho lo que quería con él. Ahora se sentía triste y aparecía una emoción que no recordaba haber experimentado en el pasado, tenía un sentimiento de culpa y dolor, como si hubiera traicionado a Morinaga.

No quería que lo que sea que había pasado se volviera a repetir, deseaba escapar de allí. También, como la mayoría de las víctimas de abuso, sintió un enorme enojo, un terrible miedo, una incalculable impotencia y mucha vergüenza, comenzó a pensar que él de alguna o bastantes maneras era el culpable, aunque no lo era tomando en cuenta que el jamás dio pie o provoco esto.

Pensaba que tal vez debería luchar más y no doblegarse tan fácilmente, a pesar de que jamás cayó en eso. Pero desgraciadamente por lo común ese es el sentir y pensar que provoca a los que experimentan este tipo de eventos.

El, una persona que nunca sintió tener que rendir cuentas a nadie y menos a un hombre, ahora su bochorno lo hacía preguntarse si podría siquiera volver a ver a los ojos a Morinaga sin sentirse sucio ni culpable. Y peor aún porque conocía las reacciones impulsivas de su kouhai cuando alguien mostraba interés en él, sus grandes celos, su frecuente inseguridad y el dolor que eso le provocaba. Ya en el pasado lo había visto demasiado afligido y triste cuando se enteró que su amado senpai tenía a varias enamoradas detrás de él.

Ante esto razono que quizás haría bien en confiar un poco en otros, por ejemplo Etsu san pero ¿cómo saber que verdaderamente este quería ayudarlo? Lo que había hablado con él en el bar si lo recordaba pues fue antes de que el alcohol hiciera su efecto completo, aquel le había asegurado apoyarlo en cualquier momento, mas Souichi se preguntaba el ¿Por qué de su interés e insistencia?

Terminando de cambiarse y dejar a un lado todo ese pensar negativo, salió de aquella habitación.

Cuando bajo al comedor, Miyoshi lo esperaba tomando café y fumando un cigarrillo, ya había alguien que superaba a Tatsumi en fumar y beber café negro.

- Tardaste mucho, estaba por subir a ver que te tomaba tanto tiempo, ya muero de hambre anda siéntate -

Muy cabizbajo y sin ningún ánimo en su semblante Souichi solo respondió:

- No debió esperarme, yo no apetezco comer nada, solo tomare jugo -

- Bastante lógico con todo lo que bebiste ayer..., debes tener una gran resaca y hablando de eso, ayer no dije nada pero eso de que vuelvas a salir a beber y yo no este contigo o lo autorice, no lo vuelvas a repetir, además ¿Con quién fuiste a beber? -

Souichi pensó que esta sería una buena oportunidad para saber si Etsu san solo era un trabajador para Miyoshi o alguien de más confianza, podrían ser buenos amigos, tenía que asegurarse si podía confiar en su corresponsable de investigación y que este no tuviera nada que ver.

- Yo necesitaba un trago y días atrás ya me había invitado mi colega Etsu san, por lo que finalmente ayer acepte ir, si me negaba nuevamente no sería bien visto -

- ¿Porque ese sujeto te tiene tanta simpatía? ¿Fue el quien te llamo anteriormente para irte a ayudar a Nagoya, no? -

- Usted ya sabe que fue él quien me llamo y ¿porque yo le simpatice? no lo sé, pero es una buena compañía aquí donde no conozco prácticamente a nadie -

- Ya no se puede hacer nada, pero te aclaro que esa fue la última vez que vas a beber con él, para eso estoy yo, además no me gusta su repentino interés, más le vale al bastardo no posar sus ojos en ti -

- ¿Qué?..., ¡Usted es un enfermo! No puede controlar todo lo que haga. Además no creo que él sea otro pervertido -

Conforme el día transcurrió y la noche llego, Souichi se encontraba en la sala leyendo y escribiendo algo de lo que haría esta semana en el laboratorio, pero en realidad hizo muy poco al no sentirse bien por la tremenda resaca que le provoco el whisky, a pesar que ya había tomado algunas pastillas para disminuir el dolor de cabeza.

Por otra parte, Miyoshi estaba en la mesa con su laptop leyendo lo que su padre había concretado en su reciente viaje y recordando molesto que el hombre mayor lo estuvo presionando demasiado para que ya se casara y le diera nietos, el Señor Kotaro no sospechaba en lo más mínimo la clase de preferencia sexual que tenía su hijo, le urgía ser abuelo no deseaba que su primogénito dejara pasar más años o no alcanzaría a conocerlos, Kiyoshi solo lo calmo diciendo que un día de estos le daría la sorpresa.

Cuando sintió pesados los ojos y bostezo continuamente, miro su reloj y ya pasaban de las diez de la noche, veía a Souichi también bostezando y cansado, pero sin ninguna intención de ir a dormir y mañana ya tenía que presentarse con el equipo de la Universidad de Nagoya como el Jefe que era en el laboratorio, además tenía la costumbre de llegar temprano, por lo que dijo a Tatsumi:

- Ya deja eso, vamos a dormir mañana hay que levantarse temprano y ya estoy cansado -

- Yo todavía tengo algo que terminar -

- ¡No! Mañana puedes hacerlo, por favor sube ya a la habitación -

- ¡Tchh! ¿Que no puedo hacer mi trabajo en paz? Además, ¡como si fuera a dormir con usted! Hay más habitaciones, usare otra -

Después de escuchar aquello y para nada agradarle, Miyoshi de golpe y visiblemente furioso se levantó y tomo fuertemente del ante brazo a Tatsumi, al cual zarandeo y colérico le grito:

- ¡No te atrevas a decirme eso una vez más! Ya hable claro demasiadas veces ¿no entiendes todo lo que he hecho por tenerte aquí conmigo? -

A pesar de sentirse intimidado por la fuerza de Miyoshi, lo fácil que parecía a este dominarlo, tratando de zafar su brazo y tragando saliva, retándolo cuestiono:

- ¡Bastardo! Y ¿¡Quien le dijo que yo quiero estar aquí!? -

Ante la rebeldía del rubio y su mirada de odio, Miyoshi lo empujo azotándolo contra la pared, sin soltar su brazo tomo violentamente su quijada y lo beso mordiendo su labio inferior tan fuerte que logro que este le sangrara. Souichi con el dolor y la gran impotencia que sentía reflejada en su rostro lo maldecía:

- ¡Maldito! ¡Suélteme! -

Miyoshi aun apretando fuertemente sus brazos contra la pared, mirándolo fija y altivamente a los ojos sin siquiera pestañear decía:

- Tu harás lo que yo diga, no me obligues a tener que marcar tu atractivo rostro, hay mil formas en las que puedo someterte no me orilles a usarlas, porque no es algo que me gustaría hacer amor -

En la habitación, Miyoshi muy decidido se preparaba para repetir su faena de la noche anterior y Souichi aun con su fuerte carácter, lejos de ser alguien que se dejara dominar, esta vez estaba temeroso ante los fuertes y cambiantes arrebatos de humor de aquel y notando que ser reacio o rudo solo le estaba provocando más problemas de los que ya tenía, trato de actuar de un modo más pertinente.

Antes no pensaba y terminaba hablando de más, pero ahora que había estado al lado de Morinaga por casi un año, estaba cambiando y ya pensaba más las cosas antes de hablar o hacerlas, por lo que ante el avance de Miyoshi deslizo su cuerpo hacia la cabecera de la cama y escapando de su acercamiento reclamaba:

- ¡Hoy no! Me duele mucho la cabeza y mi cuerpo no se ha recuperado -

Miyoshi en un giro drástico en su trato y hablar, sin rastro de enojo o enfado, lo acorralo contra el respaldo de la cama, abrazándolo y besando su cuello tiernamente decía:

- mmmm, déjame hacerlo por favor, te prometo que seré muy cuidadoso, no te lastimare cariño..., te deseo tanto -

Souichi noto que no lograría hacerlo desistir a menos que ofreciera algo tentador a cambio, por lo que oferto un trato.

- ¡No! Si me deja recuperar lo suficiente..., yo lo compensare de algún modo -

- ¿¡Eh!?..., eso suena muy interesante..., hmm ¿cuál sería ese modo? -

- Yo no sé de eso, usted me lo dirá pero antes necesito suficientes días para recuperarme -

La propuesta le resulto demasiado atrayente a Miyoshi, si algo deseaba más que todo era que Souichi le correspondiera, pero en este caso el simple hecho de que le diera a entender que haría algo voluntariamente era simplemente irresistible para rechazarlo, por lo que dijo:

- ¡Solo una semana y no más!..., hay tantas cosas que se me ocurren, que me gustaría probar de ti y que tú lo hagas, creo que la espera bien lo vale, oyasumi tesoro -

Por el momento Souichi se salvó, pero ahora ¿que podría hacer en una semana? Y liberarse antes de que tuviera que complacer a este sujeto.

Hamamatsu.

El lunes comenzaba y Tetsuhiro ya ansiaba que llegara el jueves para salir temprano e ir a Nagoya, necesitaba la ayuda de Tatsumi mayor y los otros varones de la familia, además que quería liberar su angustia al saber que era justo que la familia de su amado también estuviera al tanto de lo que pasaba con un miembro tan importante para todos ellos.

Actualmente, los días le parecían eternos solo llevaba pocos días de no ver a Souichi y sentía que no podría aguantar más tiempo, estaba sumamente tentado a ir a Tsukuba y verlo, de ser posible abrazarlo, pero resultaba imposible sabía que era vigilado eso le había advertido Miyoshi y si se atrevía debería atenerse a las consecuencias.

Kunihiro ya le había marcado después del mediodía, avisando que un compañero del bufete ya había conseguido una copia del video de su liberación en Nagano.

Al menos ya tenían una prueba.

Morinaga por su cuenta, había consultado a unos conocidos en las oficinas de la Universidad de Nagoya, quería averiguar si Miyoshi sensei tenía algún mal antecedente cuando trabajo allí antes de intentar abusar de Souichi, pero todos los informes indicaban que estaba limpio y Tatsumi nunca reporto el incidente, hasta el grado de que al único que sabía de ello, lo amenazó diciendo " Escúchame gusano, si se te ocurre decir de esto a alguien..."

Por lo que este solo dijo atemorizado " no se lo diré a nadie, no se lo diré a nadie", ahora razonaba tardíamente que si hubieran reportado el incidente de aquella ocasión, tal vez este tipo no estaría causando toda esta horrible situación.

Mas como ya hemos escuchado muchas veces, el "Hubiera" es una querella que no existe y en vez de lamentarse o culpar a alguien por lo que no se hizo, ahora tenían que concentrarse en lo que si se podía hacer. Encontrar como salir adelante de esta situación sin que nadie resultara tan dañado que no pudiera recuperarse.

En estos momentos no eran ellos dos solos, ahora tenían apoyo de un equipo dispuestos a ayudar.