Capitulo XIV

Prometo que al amanecer no sabrás nada de mí…

Con la respiración agitada y con gotas de sudor en su frente despertó Sesshomaru esa mañana. Ese maldito sueño de nuevo. Que le quería decir. Nunca veía el rostro de aquella joven tirada en el suelo y del bebe solo veía un bulto y escuchaba su llanto.

Esto tiene que ser un solo una pesadilla- se dijo- esto no es real.- Sesshomaru sacudió su cabeza.

Buenos días- escucho, mientras una sacerdotisa entraba con su arco y flechas a la habitación.

Kagome!- dijo el alarmado y se levanto rápidamente a ayudar a su mujer.

Ya Sesshomaru, no es necesario que me cuides tanto- dijo ella sonriendo y sentándose pesadamente en un silla.

Que demonios hacías con el arco?-pregunto enojado.

Yue vino en la madrugada a avisarte que el castillo seria atacado y que el ejercito había sido divisado, como estabas dormido preferí ir yo- dijo ella sonriendo.

Como?-grito Sesshomaru- fuiste a una batalla!- eso era el colmo, el que la protegía y esta que se escabullía de noche para ir a pelear.

Sesshomaru tranquilízate- le pidió ella- yo estaba cerca al castillo, no pelee solo cree un campo de protección- aclaro.

De todas formas Kagome, como se te ocurre salir sin mi y mas a una batalla. No pensaste en el bebe o en ti?- pregunto el casi gritando.

Si pensé en nosotros- respondió ella- pero no podía dejar que Yue se hiciera cargo de eso solo- dijo ella casi llorando. Odiaba cuando Sesshomaru y ella discutían y el la trataba de esa manera.

Pero tan solo déjame quedarme esta noche entre tus brazos…

Sesshomaru no contesto, solo la miro con preocupación y dio un suspiro.- ven aquí Kagome- dijo el extendiendo sus brazos para abrazarla.

No quiero que salgas, no entiendes que si algo te sucede a ti o a nuestro hijo no me lo perdonaría y me moriría- dijo ella mientas apoyaba su barbilla en la cabeza de Kagome y respiraba ese olor a sakuras que su cabello emanaba.

Lo siento- dijo ella mientras dejaba de llorar.

Ve a descansar- dijo el en tono serio- iré hablar con Yue.

Pero Sesshomaru- Kagome intento detenerlo

Yue sabe perfectamente que tiene prohibido dejarte salir de esta castillo, me tendrá que dar una explicación- dijo el.

Por favor Sesshomaru, no le digas nada, fue mi error- suplico Kagome.

Kagome- dijo el mirándola de nuevo.

Por favor- suplico la joven.

De acuerdo- dijo vencido el Youkai, le era imposible resistirse a esa carita de ángel de Kagome y no le gustaba verla llorar.

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Ya sabes lo que tienes que hacer Yue- dijo Inuyasha mientras bebía de una copa.

Esta noche, cuando la luna se pose en lo alto, Kagome será traída al castillo- dijo el.

Exactamente, y asegurare que Sesshomaru no se de cuenta, deseo que Kagura lo traiga- comento Inuyasha.

Esta ultima noche juntos déjame acurrucarme entre tu piel…

Y por que Kagura?-pregunto Yue.

Porque me da la gana de enviarla a ella- respondió Inuyasha.

Me retiro, espero cumplas tu parte del trato- le recordó.

Descasaras en paz mi querido Yue, descansaras en paz- dijo Inuyasha y vio como Yue salía por la puerta del lugar.

Para escuchar el concierto que me proporcionan tus latidos…

-.-

El aullido de lo lobos se escucho por toda la región esa noche. Kagome abrió sus ojos de inmediato.

Para donde vas?-pregunto Sesshomaru quien estaba de pie, colocándose su armadura.

Sesshomaru el castillo este de nuevo bajo ataque- dijo ella e intento levantarse de la cama pero un dolor en su vientre no la dejo.

Sesshomaru la tomo de los hombros- quédate aquí Kagome, prometo no demorarme- dijo el y la beso.

Permíteme demostrarte que las estrellas, pueden destellar más fuerte que el sol…

Llegaras bien y tendrás cuidado cierto?-pregunto ella mientras las lagrimas se acumulaban en sus ojos. Ahora era mas sensible que nunca, y cuando Sesshomaru salía a alguna batalla la angustia se apoderaba de su cuerpo y no la dejaba dormir.

Si, llegare antes que la luna se pose en lo alto- prometió y la volvió a besar.

Te esperare- dijo Kagome mientras secaba sus lagrimas.

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Como han dejado pasar a estos demonios de nuevo?-pregunto Sesshomaru.

En el estado de Kagome, le es imposible crear una barrera lo suficientemente fuerte para ocultar las murallas del palacio- respondió Yue.

No seas ridículo- le dijo Sesshomaru- nada de esto es culpa de Kagome- dijo el en enojo- es culpa de tu ineficiencia.- comento.

Te mataría si pudiera pero te necesito para ganar esta batalla.- dijo Yue y emprendió el vuelo.

Que su tamaño no importa, solo que importa es la fuerza con lo que lo hacen…

Maldito engendro- maldijo Sesshomaru y así le dieron comienzo a la batalla.

Entre sonidos de espadas, sangre y restos de Youkai, Sesshomaru se alejaba de las murallas del castillo, mientras Yue llevaba a cabo su plan.

Y que comparado con una estrella me siento yo, porque puedo ser pequeño…

Entro por la ventana del cuarto de Kagome, y la vio en su cama, intentaba descasar o bueno aparentaba, tenia un rosario a su lado. Ella había orado mientras Sesshomaru estaba en la batalla. El maldito Youkai era demasiado afortunado. Cuantas veces no deseo que Kagome le dedicara uno de sus rezos a el.

Maldito Sesshomaru- dijo.

Pero te amo con la misma intensidad

Se acerco a la cama y la miro con tristeza – perdóname Kagome.- dijo y saco una daga con un sedante y la clavo en la pierna de Kagome.

Ella se despertó pero veía nubloso.

Antes de caer dormida miro a esa figura masculina que estaba a su lado- Sesshomaru- dijo ella y estiro su mano para tocarle el rostro pero se desplomo sobre sus rodillas cayendo a los brazos de Yue.

-.-

Creo que estos son todos- dijo Sesshomaru mientras se disponía a regresar al castillo cuando sintió que algo se movió en los arbustos.

Agudizo su oído.

Sal Kagura- dijo.

Entonces una mujer con un kimono rosa con rayas negras, de ojos rojos como la sangre. Alta, de piel pálida. Con unas plumas blancas a un lado de la cabellera tras su oreja y con un abanico en su mano salio.

Te diste cuenta de mi presencia?-pregunto levantando una ceja.

Sigues oliendo a restos y veneno- dijo el y siguió caminando.

Sesshomaru, no encontraras nada en ese castillo- dijo ella sonriendo.

El se detuvo- a que te refieres?-pregunto

Vaya, creo que esa sacerdotisa te volvió débil- dijo ella riendo.

Sesshomaru se acerco a Kagura en un parpadear y la tomo del cuello asfixiándola.

Habla de una maldita vez, que quieres decir con que no encontrare a nadie en el castillo-

Pregunto.

Ve y averiguado por ti mismo- dijo ella

Sesshomaru la soltó y la tiro al suelo emprendiendo su ida al castillo.

Creedme que me duele perderte…

Kagome!- grito pero nadie respondía.

Entro a su cuarto pero solo encontró las sabanas tiradas y una cama vacía.

Kagome- decía el en desesperación- la busco por el resto de la torre pero no la encontró.

Entonces escucho una risa a sus espaldas-deja de buscarla hermanito- dijo.

Inuyasha- susurro Sesshomaru, sintió que su sangre hirvió.

No me piensas saludar?-pregunto indignado Inuyasha pero al mismo tiempo burlándose.

En donde tienes a Kagome?-pregunto Sesshomaru tomando su espada dispuesto a atacar.

Calmate Sesshomaru- dijo Inuyasha dando un suspiro- ella esta bien, solo que un poco lejos de aquí- aclaro.

Dime donde la tienes desgraciado- dijo y ataco pero un campo rechazo el ataque.

Mira, si te pones agresivo no te diré donde esta- dijo Inuyasha.

Habla ya!- grito Sesshomaru en enojo.

Kagome esta en mi castillo- le informo

Me duele perder a la persona que me ha enseñado tanto…

Devuélveme a Kagome y a mi hijo- le exigió Sesshomaru.

Inuyasha rió de nuevo- sabes hermanito, cometiste un error muy grande al enamorarte de Kagome. El mismo error que cometió Tsukino- dijo

Deja de hablar sandeces y dime en donde tienes a Kagome- grito Sesshomaru

Quiero hacer un trato contigo Sesshomaru- comento Inuyasha haciendo que un brillo recorriera sus ojos en malicia.

De que trato hablas?-pregunto.

Que abandones a Kagome- le dijo.

Eso no lo haré nunca- le dijo Sesshomaru atacando de nuevo.

Tendrás que hacerlo, ella esta bajo mi poder y ahora su vida depende de mi- dijo Inuyasha.

Ya que tu me enseñaste que el roce del aire, equivale a una caricia tierna o a un susurro al oído…

Sesshomaru se detuvo en seco y su respiración se agito.

Si no quieres que Kagome y tu patético hijo mueran deberás entregármela, junto con el bebe y dejar que ella sea mi mujer- dijo este.

No- contesto Sesshomaru.

Sesshomaru, sabes como murió esa mujer que estuvo a punto de cumplir la profecía?-pregunto Inuyasha.- si esa de la cual Tsukino se enamoro- comento.

Sesshomaru no respondió, solo dejo que Inuyasha siguiera hablando.

Primero la torturaron, le pegaron con látigos los cuales tenían púas en las puntas, la dejaron en la oscuridad del bosque a merced de cualquier Youkai, desnuda, atada a un árbol. El día que fue sentenciada a muerte, ella daría a luz. Pero su bebe fue asesinado antes de nacer y a ella le clavaron una flecha en su vientre y su sangre se esparció por todo el suelo y cubrió las escrituras sagradas del templo del oeste.- dijo finalmente.

Esa mujer- dijo Sesshomaru recordando el sueño.

Que la luna ya no llora más al ver que con su luz nuestras noches despiertan más pasión…

El bebe- su respiración se agitaba con cada segundo.

Kagome- pronuncio finalmente, eso le pasaría a Kagome. Inuyasha la torturaría y mataría a su bebe.

Eres un desgraciado- dijo Sesshomaru

Gracias, no hacia falta que me lo recodaras- rió Inuyasha- entonces tenemos un trato?-pregunto al mismo tiempo que clavaba su espada en el suelo. Sesshomaru la miro y dio un suspiro.

Perdóname Kagome- susurro.

Que el toque de tus de tus dedos por mis mejillas, significa que me amas…

-.-

En donde estoy?-se pregunto Kagome al mismo tiempo que abría los ojos, mientras sus parpados temblaban a causa de la luz.

Froto sus ojos para abrirlos totalmente y darse cuenta que no estaba en su cuarto, mucho menos en su castillo o territorios.

Despertaste Kagome- dijo la voz de un Youkai a su lado que sobaba sus cabellos con delicadeza.

Kagome viro un poco su cabeza, y observo a ese ser despreciable y cruel creado por la perla de Shikon, era Inuyasha.

No me toques- le dijo ella apartándose con rapidez.

No te pongas así Kagome, le harás daño al bebe- dijo el mientras se acercaba.

Que hago aquí?-pregunto

Estas conmigo- respondió inuysha.

Responde, quien me trajo, en donde esta Sesshomaru?-pregunto ella.

El esta aquí, quiere hablar contigo- dijo el y se alejo de ella. La puerta se abrió con delicadeza, para que un Youkai, alto, de hermosa cabellera plateada, y con ojos ámbar entrara a la habitación con una facción seria en su rostro, demasiada seria.

Sesshomaru- dijo Kagome en alivio y se acerco para abrazarlo pero el la detuvo

No te acerques humana- le dijo sin mirarla.

Se…Sesshomaru- tartamudeo la joven miko mientras acariciaba su vientre.

No vine aquí a perder mi tiempo- dijo el, su mirada estaba perdida en el vació- ahora le perteneces a Inuyasha-dijo finalmente.

Los ojos de Kagome se abrieron en asombro, duda y dolor. Sus oídos debían engañarla, no era cierto lo que Sesshomaru había dicho. El no podía dejarla con Inuyasha.

Que…que dices?-pregunto.

Pensaste que te quería?-pregunto con un toque de sarcasmo.

Sesshomaru por favor tú no…- Kagome fue interrumpida.

Ahora que estas embarazada, no me interesa lo que pase…- el hizo una pausa, trago saliva, un nudo se formaba en su garganta- con ese niño y contigo.- finalizo.

Y con ellos resumes palabras por tactos…

Mientes- grito Kagome al mismo tiempo en que sus lágrimas escapaban de sus ojos y cubrían sus mejillas.

Por que he de mentirte?-pregunto el de forma cortante- eres un humana, un ser como tu no me sirve- aclaro.

Como fuiste capaz Sesshomaru?-pregunto Kagome con dolor

La sangre es sangre, sacerdotisa.- Sesshomaru se dio la vuelta- nunca traicionaría a mi hermano por una mujer tan insípida como tu- dijo.

Sesshomaru- lo llamo Kagome y lo abrazo por la espalda- dime que nada de esto es cierto, o que es una pesadilla- suplico la joven llorando.

Sesshomaru tomo aire con dificultad, se moría de ganas de darse la vuelta y abrazarla y besarla y decirle que la amaba pero que la tenía que dejar. Pero simplemente ese no fue el trato. Debía destruir todo cariño hacia el en el corazón de Kagome para que ella pudiera ser feliz con su medio hermano.

Suéltame humana- dijo con seriedad- me ensucias con tus manos- era sumamente duro y doloroso hablarle de esa manera a su amada Kagome.

Y me enseñaste que un amor de dos, es un amor con futuro…

Por que Sesshomaru?- le preguntaba Kagome que aun no lo dejaba de abrazar.

Ya te lo dije, nunca me interesaste, solo estuve contigo para darte ese hijo y que Inuyasha lo coronara como suyo- dijo, un dolor en su pecho se hizo presente.

No me dejes por favor- suplico Kagome- no me importa si no me amas, pero llevadme contigo- rogó.

No seas ridícula, eres una carga para mí, siempre lo fuiste- contesto y dio un paso, pero Kagome le impedía caminar por completo.

Acaso me abandonaras a mi, y a ti hijo?-pregunto.

Ese nunca será hijo mío, es un maldito Hanyou, y yo odio a los de esa clase- respondió, sus ojos se ocultaron tras sus hermosos cabellos color plata mientras respiraba lentamente intentando calmar el dolor que crecía en su corazón.

Inuyasha desde una esquina del cuarto observaba aquella escena dolorosa, se sentía mal por hacerlo, pero el no permitiría que su hermano le arrebatara a Kagome…

Es por eso que hoy parto de tu vida, para así perderte para siempre…

Suéltame- le pidió Sesshomaru a Kagome.

No- respondió ella aferrándose mas a el.

Suéltame maldita humana! o te lastimare- dijo el intentando aparentar furia.

No, prefiero morir a vivir sin ti- dijo ella.

Kagome- pensó Sesshomaru, en esos momentos el nudo que había en su garganta no lo dejo hablar, el tenia ganas de llorar…

Déjalo ir Kagome- hablo Inuyasha- el no te ama

Kagome no respondió, solo seguía abrazando a Sesshomaru.- tu hijo siente tu rechazo- le dijo en un susurro.

Sesshomaru inhalo, el sintió como su hijo se movió, esa hermosa criatura que se formaba en el vientre de Kagome, que nacería en pocos días, el la deseaba ver crecer, correr, jugar, reír y hacerse fuerte, pero todo eso quedaría como un sueño porque después de ese momento el no vería mas a Kagome.

A mi eso no me interesa- respondió en tono ronco.

Y te recordare intensamente, al ver los amaneceres que solimos compartir…

He perdido mucho tiempo- dijo el e intento dar otro paso.

Sesshomaru mírame- dijo Kagome

No lo haré, ya suéltame- le contesto.

Mírame, si eres tan poderoso como dices y si ya no me amas ni te interesas por mi mírame a los ojos- le exigió Kagome con enojo.

Sesshomaru apretó sus puños, no podía, simplemente no podía mirarla a la cara, se le partiría el alma en dos y se desplomaría al verla así. Pero lo hizo, debía se fuerte.

Dime que no me amas- le pidió- dime que no me amas y te dejare ir para siempre, y este bebe que espero nunca sabrá de ti- Kagome se moría por dentro, como negarle la identidad de su verdadero padre a su pequeño, como olvidarlo, como dejar de amar a Sesshomaru.

El no respondió solo se quedo en silencio.

Pero lo que mas extrañare, será tu silueta sobre la cama, y tu escultura sobre mi pecho…

Dímelo Sesshomaru- grito Kagome- dime que no me amas.

El la miro fijamente a los ojos, como diciéndole que lo que dijera era mentira, que no le creyera, que si se moría por ella, que se moría de amor, que se moría por besarla y tenerla en sus brazos.

Vamos hermanito dile, así como lo hiciste esta mañana cuando la trajiste- dijo Inuyasha posándose a un lado de Kagome.

Yo…- Sesshomaru no podía, simplemente no podía…

No lo digas- pensaba Kagome- por favor no lo digas- rogaba a los dioses por despertar de esa dolorosa pesadilla.

Y tu rostro mirándome fijamente a los ojos…

Yo no te amo- dijo finalmente, para sentir como Kagome lo dejaba de abrazar y su respiración se detenía por unos segundos.

Con su cabeza baja salio de la habitación dando un portazo, con la imagen de dolor de Kagome grabada en su mente.

Un brillo se hizo presente en sus mejillas, agua con un leve olor a sal… lágrimas, Sesshomaru lloraba por el amor de Kagome, lloraba por tener que dejarla…

Y extrañare saber que me amaste… aunque no fue por mucho tiempo…

Lo siento, pero no podía dejarte morir- dijo el Youkai perdiéndose en la oscuridad de un pasillo e intentando no escuchar lo sollozos de Kagome que provenían de la habitación…

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Un derrumbe en las cercanías, ocasiono un gran estruendo y las aves volaron en huida. Los dioses que controlaban los cuatro elementos estaban furiosos… ella no tenia porque haber sido separada de ese Youkai… y si no estaban juntos antes de que la luna se posara en lo alto nuevamente, el la perdería para siempre… a ella y a su hijo…