Nota: en el titulo me refiero a la relacion de noviazgo y a la relacion intima...a otra cosita GRACIAS por leer, por las alertas, favoritos y reviews..espero que les guste el capi
*Personajes de S.M. la historia es mia*
Capitulo 14
Relación…
BPOV
¡Maldita sea mi suerte! Pensé cuando me golpee el dedo chiquito de mi pie izquierdo con la con la cama, cuando me pare al baño por decimo tercera vez en esta noche, y eso que no son ni las tres de la mañana. Realmente es una de las pocas cosas que me molestan de mi estado, el hecho de que mi vejiga no funcione normalmente y me la tenga que vivir haciendo "pis" veintidós de las veinticuatro horas del día.
Me levante de mal humor esta mañana, porque por mi descuido, no me he comprado ropa más grande, y aunque me gusta cada vez mas mi abultado abdomen de cuatro meses y medio, mis pantalones no me cierran, por lo que solo me queda la ropa que me regalaron mis cuñadas.
Suspire cuando pensé en eso.- "mis cuñadas".- jamás creí posible el que algún día yo, Bella Swan, llegaría a llamar cuñada a alguien. No sé, no es que no lo deseara, eso sería hipócrita, solo es que hacía mucho tiempo que no formaba un noviazgo, pero estas dos señoritas, son punto y aparte; y las adoro.
Rose, siempre está pendiente de nosotras, de la bebe y de mi, y Alice siempre se pasa por la casa, cuando es que no me arrastra con ella a la misión para ver a Esme o ir de compras. Por otro lado, mi nuevo "Hermano"- dije con una sonrisota.- Emmett, es simplemente el perfecto hermano mayor, al menos para mí. Pues, aunque ahora soy yo el nuevo blanco de sus bromas, siempre es protector y atento, al igual que Jasper, solo que él, es un poco más serio, pero siempre, siempre está para mi, preguntando qué es lo que necesito, o si estoy cómoda.
Estas semanas en las que he empezado a andar con Edward, también he empezado a formar parte de su familia. Carlisle y Esme, quienes insisten fervientemente en que los llame por sus nombres.- Nada de Señor y Señora Cullen, Bella.- había declarado Esme, son los mejores suegros que podía pedirle a la vida.
Y por mi parte de la familia, mamá está encantada con Edward, al grado de declararse su más fiel admiradora, por la manera en que me trata, y en la manera en que se comporta, como dice ella, es realmente todo un caballero en pleno siglo XXI. Charlie, es "arroz aparte", pues aunque jamás se ha portado mal con mi novio, creo que aun está un poco reacio a la idea, por lo que le cae de perlas cuando Ed está cubriendo su turno en el hospital.
Recuerdo la cara que puso, cuando le comentamos que Edward se iba a cambiar a un departamento aquí en el centro del pueblo, más cerca del hospital, y de mi, hasta estaba segura que esta vez sí estaba sufriendo una apoplejía. Y eso no fue nada, comparado con lo que les paso a los Cullen, pues como me lo conto Edward, su Madre casi se desmaya, y sus hermanas pegaron el grito en el cielo, el único que fue civilizado fue el Dr. Cullen, al decirle que si eso era lo mejor para Edward y si estaba seguro, no tenía nada que opinar, al final, después de los gritos y el "Shock" de las mujeres Cullen, terminaron apoyando a mi novio; pues al fin y al cabo, eso es lo que hace la familia, "se apoyan los unos a los otros" ¿no?.
Al final Alice, Rosalie y la madre de Edward, son las encargadas de escoger los muebles y la decoración del dichoso departamento, algunas veces voy con ellas, pero eso de las compras no es lo mío, vamos, termino con los pies hinchados, dolor de cadera y de cabeza, de un humor de perros y hambrienta, siempre.
Por lo que hoy, no acompañare a mi suegra ni a Alice a escoger la cama. Rose no va, pues tengo entendido por información no necesaria por parte de Alice, que Rosalie y Emmett estaban entretenidos en cierta monstruosidad de Jeep. Mi "hermana", pues todos los chicos Cullen se refieren a mí de esa manera, insistía en que yo la acompañara también, argumentando que era algo que me importaba. Y al principio no entendía ¿Por qué rayos Alice piensa que me puede interesar que cama compren para el departamento de Edward? Hasta que ella comento.- Hay Bells, te estás viendo muy lenta.- para reírse de mi después. Cuando por fin entendí a que se refería, y me estaba animando a ir, para no quedarme sola en casa, Edward me llamo, diciendo que tenía un par de horas, y que venía a verme.
Así que aquí estoy yo, sentada en la mesa, comiéndome un paquetito de galletas saladas con crema de maní, esperando a mi flamante, apuesto, caliente, sexy, galante, hermoso, maravilloso y atento novio. Por lo que mi corazón se aceleró considerablemente y yo pegue un salto, cuando escuche como aparcó un auto en la calzada. Y corrí a la puerta para abrirla.
EPOV
¡Sí! Grito mi mente, cuando me avisaron, que podía prescindir de unas horas, pues la operación a la que iba a entrar fue cancelada, y el doctor me excuso, pues no tenía nada mas por hoy, diciendo que si quería podía retirarme, siempre y cuando regresara inmediatamente si algo se presentaba, por lo que le hable a mi Bella, para decirle que iba camino a su casa.
Literalmente corrí hacia la puerta, con el corazón vuelto loco, ¡esta mujer me provoca reacciones sorprendentemente agradables! Bella abrió justo antes de que mis nudillos golpearan la puerta y me regalo una exuberante sonrisa.
-Hola guapo.- me saludo al tiempo que se me echaba a los brazos. Me encantaban todas y cada una de sus reacciones para conmigo.
-Hola Hermosa.- dije al tiempo que le daba un beso cálido y lleno de amor.- te extrañaba.
-Y yo más.- me dijo al oído, mientras besaba mi oreja.
Me hizo pasar, y esperamos a que Bella terminara de comer sus galletas, al tiempo que me contaba de mi hermana Alice y su afán de dar demasiada información acerca de Rose y Emmett, y de cómo casi convence a mi chica de ir de compras. Yo solo me reía, hasta que Bella, toco el tema de la cama, y mi cuerpo instintivamente reacciono a sus palabras, al imaginarme a Bella, recostada, desnuda y dispuesta esperando por mí.
Subimos a su habitación, pues iba a enseñarme las fotos que se saco con Emmett y Jasper ayer, cuando la llevaron al centro comercial, a comprar helado; entonces Emm vio una maquinita que saca fotos instantáneas, y arrastro a Jazz y a Bella con él, para terminar los tres apretujados en un espacio pequeñísimo, haciendo caras raras, para las fotos. Nos reímos mientras, Bella me recreaba, todas las acciones de mi enorme hermano mayor, y de cómo Jazz lo regañaba, hasta el grado de propinarle un zape por andar de payaso.
Nos sentamos en su cama, mientras Bella me repetía una vez más, sus razones de por qué no le gusta ir de compras, y menos con Alice, al decirme que no necesitaba caminar para que se le hincharan y dolieran los pies, al tiempo que alzaba su pierna para demostrarme su punto, claro que yo solo pude ver como su pantalón abrazaba su muslo, y como se movía la mezclilla a la altura del tobillo, dejándome ver la piel expuesta ahí.
-Pobre Bella.- dije a la vez que agarraba su pierna, la colocaba sobre mi regazo y comenzaba a sobar el pie hinchado.
Todo estaba bien hasta que Bella soltó un gemido de placer, mi cuerpo entero vibro con ese sonido, y yo me quede perdido en su expresión, ella con los ojos cerrados y la cabeza ligeramente echada hacia atrás, mientras soltaba un suspiro. Me paralice, y se me "paro", no precisamente el corazón, y detuve mi masaje, sin dejar de ver la cara de mi chica. Ella al sentir que mis manos detenían su trabajo abrió los ojos, extrañada mientras me fruncía el ceño.
-¿Pasa algo?- pregunto.
-¿Quieres matarme?- le conteste con una pregunta, ella se incorporo.
-No, y no entiendo el porqué de tu pregunta.- me dijo más seria.
-Sí, bueno es que si sigues haciendo esos deliciosos ruiditos, lo único que vas a conseguir es eso.- dije mientras le daba una sonrisa.
Entonces ella se incorporo y se sentó en mi regazo a horcajadas sobre mí al tiempo que se acercaba a mi oído y me decía-Mmmm… entonces en lugar de provocar tu muerte, porque no me callas.- Para después darme un beso caliente, mordiendo mi labio inferior, torturando y quemando todo, arrasando mi boca. Mis manos instintivamente viajaron a su cadera para apretarla más contra mí, haciéndole notar mi erección.
Nos besamos apasionadamente por un tiempo indefinido, la verdad es que no era consciente de nada a mí alrededor más que Bella, sus labios, su olor, su cuerpo, su calor, lo demás no importa. Entonces nos separamos por falta de aire, pero mis labios jamás abandonaron su piel, pues seguí besando su mandíbula, para bajar al hueco atrás de su oreja, Bella tembló en mis brazos soltando un delicioso suspiro, cosa que me motivo para morderle suavemente el lóbulo de su oreja, para después trazar su forma con mi lengua. Ella a su vez, enredo sus dedos en mi cabello acercándome más a ella. Decidí ser más osado, y comencé a besar su cuello, dando un leve mordisco en su vena carótida, ella soltó un jadeo que me éxito muchísimo, y comenzó a deslizar sus manos por mi espalda.
Entonces regrese a su boca, dándole un beso cargado de necesidad, y todo iba bien, hasta que ella atrapo mi lengua entre sus dientes y la jalo un poco, succionando, para después invadir mi boca, llenándome de su sabor, yo solté un gruñido y mis manos que aun estaba en sus caderas, ahora subían por sus costados hasta que las pose, cariñosamente sobre sus pechos; Bella arqueo la espalda para darme más acceso, ladeando ligeramente su cabeza como ofreciéndome también la exquisita piel de su cuello y su clavícula, donde me encargue de besar y mordisquear, en ese momento las manos de mi novia, comenzaron a desabotonar mi camisa, y una vez que acabo con los botones, poso sus delicadas manos en mi pecho, para comenzar a recorrerlo, hasta que decidió quitármela para después, en el movimiento más sexy jamás antes visto hasta ahora, separarse de mi ligeramente y quitarse su playera, quedando así sus exuberantes y generosos pechos solo en sujetador.
Me quede anonadado por esa visión, ella es tan hermosa, con ese rubor cubriendo ligeramente su rostro y su cuello, ella me dio una mirada caliente, y eso solo saco otro sonido gutural por mi parte, al tiempo que mi vista seguía clavada en sus pechos, entonces ella guio mis manos hasta ellos, y comenzó a pasar las suyas por mi espalda y mis hombros.
En un movimiento me levante con ella, para colocarla con cuidado en la cama debajo de mi cuerpo, comenzando a besar sus labios de nuevo, entonces ella trazo las líneas de mi estomago, hasta llegar a la hebilla de mi cinturón, lo quito, yo solo estaba fascinado por su cara y sus movimientos, mientras ella me desabrochaba el pantalón y me bajaba el cierre, yo la observaba a ella, hasta que introdujo su mano en mi ropa interior, agarrando toda mi longitud; yo solo pude cerrar los ojos y soltar un gemido de placer. Ella comenzó a bombearme lento, trazando círculos con su pulgar en la cabeza de mi pene, mientras me besaba.
Me separe un poco de ella para quitarle su pantalón, aprovechando también retire sus braguitas y desabroche su sujetador, entonces se me vino a la mente la escena que me torturo allá abajo en la cocina, por lo que me incorpore.
Al principio Bella se sobresalto, pues pensó que algo estaba mal, hasta que se dio cuenta mi mirada lujuriosa recorriendo su cuerpo, ella estaba, desnuda en su cama, dispuesta, esperando por mí, no pude evitar sonreír de lado, un poco pagado de mi mismo, entonces ella hizo el ademan más sensual que podría imaginarme, alzo su mano con el dedo índice con el típico movimiento universal para llamar a alguien, diciendo "ven aquí", yo solté una risilla y me baje los pantalones y el bóxer, fui consciente de que ahora era el turno de ella de apreciar mi desnudes, pues sus ojos estaban completamente obscurecidos por la lujuria. Me posicioné encima de ella, sosteniendo mi peso, no queriendo incomodarla a ella ni al bebe, y comencé a besar su cuello, bajando por su clavícula, llegando a sus pechos.
¡Por dios! Son tan suaves, tan cálidos, y su sabor es delicioso, con esos pezones duros y rosados, a los que mi lengua ahora tiene como sus nuevos mejores amigos, lamiéndolos, chupándolos, y mordiéndolos, mientras acariciaba el otro con la mano. Bella soltaba jadeos y suspiros con sus manos puestas en mi cabeza, enredando sus dedos en mi cabello.
Después de un tiempo torturando sus pechos comencé a ir más al sur, llegando a su ombligo al cual, sople para después pasar mi lengua por él, dejando besos en su vientre ligeramente abultado, para después seguir bajando más, hasta su pelvis, donde mordisquee un poco la piel de ahí, y mi chica hizo un movimiento de caderas, entonces sigue bajando, y separe los muslos de Bella, inhalando profundamente, ¡maldición! ella huele tan delicioso, a mujer, dulce, y no resisti mas, hundí mi cara entre sus piernas, para probarla, pasando mi lengua por todo lo largo, ella solo suelto un sonoro gemido y moviendo su cadera para pegarla más a mí, yo pase mis manos por atrás de sus glúteos, sosteniéndola, entonces así comenzar a jugar con su botón, rosado, tal y como me imaginaba, succionando y lamiéndolo, para entonces introducir un dedo, al tiempo que ella solo jadea, yo no pude evitar gemir por la excitación que ese sonido me provoco, introduciendo así el segundo dedo, hasta que ella me jalo hacia arriba para darme el beso más caliente mientras probaba su sabor en mi boca.
-Edward por favor.- me pidió Bella con voz ronca.- Te quiero yaa.
Y no necesite mas, con mi rodilla separe mas sus piernas, y me introduje de un jalón, a lo que los dos soltamos un gemido al unisonó, ella estaba tan estrecha y caliente, tan jodidamente deliciosa.
-Bella…tanestrechaamor.- dije de manera ininteligible al tiempo que sentía como Bella abraza mi cintura con sus piernas, entonces perdí el poco rastro de cordura que quedaba y comencé a embestir a mi chica.
Ella pasaba sus manos por mi cuerpo, imitando a las mías, hasta que en un momento se posaron en mi trasero, para pellizcarlo y apremiarme a ir más rápido. La bese en la boca, mientras mi lengua penetraba su boca al mismo ritmo que mi verga, hasta que poco a poco comencé a sentir como sus paredes se contraían alrededor de mi hombría, y sus caderas salían al encuentro de las mías urgiéndome por mas, hasta que le llego el orgasmo al tiempo que enterraba sus uñas en mi espalda y gritaba mi nombre, cosa que me basto para llegar a mi propia liberación, llenándola así de mi semilla, cayendo sobre su cuerpo.
Ella comenzó a derramar besos por todo mi rostro mientras acunaba mi cuerpo con el suyo, un gesto que toco partes dentro de mí, y me lleno de una calidez interior, de paz, de amor. Si, amaba a esta chica, amaba sus gestos, amaba sus reacciones, amaba su cuerpo, amaba su… todo… todo
Me deje caer a su lado en la cama, atrayéndola a mi pecho, mientras cogía las sabanas y nos cubría con ellas, y ella trazaba círculos distraídamente por mi pezón, con la cara escondida en mi cuello, haciéndome sentir así su respiración relajada. Hasta que comprendí que se estaba quedando dormida, sonreí y la apreté mas a mí, no había sensación mejor en el mundo que sentir a Bella dormitando, abrazada a mi cuerpo, o al menos eso creía hasta que la escuche decir entre suspiros…
-Te amo.- me quede muy quieto una fracción de segundo, para después, sin poder evitarlo, soltar un "yo también te amo"…
No estoy seguro si solo ha sido mi imaginación, si es una mala jugada de mi subconsciente, pero de lo que si estoy seguro es en mi respuesta…sí, estoy seguro… "yo también te amo Bella".
