Cap14: pijamada
Pov Rosalie:
Durante el camino de vuelta a casa de los Cullen, me limite a hablar con Alice sobre las compras de la tarde, me había prometido a mi misma que no le hablaría a Emmett, no quería hacerlo…
Pasaríamos la noche todos en casa de Alice, según ella había preparado la pijamada del siglo, sus padres no llegarían hasta la madrugada, lo que nos dejaba la mansión a nuestra disposición durante TODA la noche, me da escalofrió de solo pensar lo que pudo haber planeado Alice para una noche sin padres.
-¿Alice? ¿no deberíamos pasar a buscar nuestras pijamas y objetos personales a casa, antes de irnos a la tuya?
-No es necesario, ¿Por qué crees que las obligue a Bella y a ti a comprar esas pijamas en Victoria´s Secrets?, e imagino que… ¿Emmett hiciste lo que te pedí?
-claro, y te digo que no fue nada fácil, Jasper es bastante difícil de convencer… de hecho… es más fácil de amenazar…-dijo divertido, y mirando de reojo a mi hermano, el que solo se limito a gruñir, me pregunto qué le habrán hecho.
-Genial, ves Rose, no hay nada de qué preocuparse. – finalizo Alice, supongo que tendré que creerle, no me queda de otra.
- ¿Alice, de que era el trato que tenían tu y Bella? ese de que Edward debía irse en su carro.-preguntó Emmett, yo también moría de curiosidad pero no había querido hacer la pregunta en vos alta.
-mm… Dije a Bella que si no accedía a irse con Eddy en su auto, la arrastraría al centro comercial un fin de semana completo y la obligaría a comprar lo más provocador de todas las tiendas.-dijo con una sonrisa inocente.
-¿pero por que querías que se fuera con Edward?-pregunto, esta vez Jasper, que al parecer también estaba curioso.
-por dos razones, la primera: para vengarme de Edward, que no quiso ayudarme con mi tarea de Fisicoquímica, las bajas velocidades enloquecen a Eddy, y porque cada vez que Bella esta cerca de mi hermanito se vuelve un tomate ambulante, lo que para mí significa algo.
-eres mala- dijimos Emmett y yo al mismo tiempo, lo que provoco que enrojeciera, voltee mi cabeza hacia la ventana solo para ocultarlo, pero claro, Alice lo había notado.
Cuando llegamos a la mansión, los chicos salieron a la locadora de películas, y nosotras nos quedamos ordenando la sala de juegos, donde pasaríamos la noche.
-Vamos a ver que podemos preparar para comer.-dijo Alice, Bells y yo solo la seguimos.
-¿Alguna de ustedes sabe cocinar? yo no soy muy buena haciéndolo -preguntó mi pequeña amiga, sobre el mostrador de la cocina.
-yo no –respondí sinceramente- es mi hermano quien cocina cuando es necesario, según él soy un peligro en la cocina.-Cuando no había nadie que pudiera cocinarnos, era Jasper quien lo hacía, preparaba platos complicados mientras a mi me mandaba a poner la mesa, o a hacer cosas que me mantuvieran alejada de la cocina.
-yo creo que podría hacer un esfuerzo- habló Bella- pero ustedes tendrían que ayudarme, no voy a hacerlo sola.
-claro, será divertido
- está bien, mientras no me hagan acercarme al fuego- aún estoy traumada con el pequeño accidente que ocasione intentando hacer tostadas, creo que es por eso que Jazzy no me permite acercarme en sus ataques culinarios.
-la verdad, yo tampoco creo ser buena amiga del fuego, mi suerte no me permite acercarme al fuego, ni a nada que pueda provocarme alguna lesión grave- esta vez fue Bella quien habló, provocando que las tres rompiéramos en carcajadas.
- entonces, yo seré la encargada del fuego, Rose de los cuchillos y Bella de las mesclas y preparación. ¡Manos a la obra!- gritó la pixie, parándose encima del mostrador y abriendo uno de los armarios superiores.- tomen delantales y gorros de cocineros, mm… mejor solo los delantales. Estas cosas ya están pasadas de moda.- dijo tirando los blancos gorros a un lado, con una cómica mueca de asco.
Luego de muchas bromas, guerras de salsa, amenazas con cuchillos, masas voladoras y explosiones de harina, nuestra pizza estuvo lista, las tres la observábamos como quien observa a su hijo recién nacido por primera vez, estábamos orgullosas. Alice la coloco en el horno con mucho cuidado, no queríamos que nuestra pequeña sufriera algún accidente. Luego de dos minutos, nos tomo bastante más tiempo de lo normal, meterla al horno, ya que a Alice le daba pena que nuestra obra de arte pasara por el dolor de ser quemada a fuego lento pero luego la convencimos de que para que ella quede aún más hermosa tendría que pasar por eso.
-Pequeña, perdónanos pero así tiene que ser.- se despidió Allie antes de cerrar la puerta del horno.
Tendríamos que esperar 20 minutos, antes de sacar a nuestra creación del "sauna" como prefirió llamarlo Bella, conversábamos en la cocina, cuando escuchamos un ruido, en el jardín trasero de la casa, nos quedamos inmóviles, sin saber qué hacer, los chicos llamarían a la puerta o simplemente abrirían con la llave de Edward o Emmett.
-ay, que haremos, soy muy joven y a la moda para morir- lloriqueo Alice.
-No hay que perder la calma, probablemente se den cuenta de que hay gente en la casa y se vayan. –habló Bells tratando de convencerse a ella misma. Lo que claro no resultó.
-o probablemente se den cuenta de que hay tres hermosas chicas, muertas de miedo en la cocina- se escucho una voz inconfundible: Emmett. – no puedo creer que ya estén asustadas sin siquiera ver la peli que trajimos.
- muy gracioso Emmett, ¿Por qué carajo no usaron la puerta principal?- pregunto exaltada su hermana, con… ¡¿un cuchillo en la mano?!
-ay, tranquila duende, hay que admitir que nuestra intención era asustarlas, pero cuando Edward vio que tenias un cuchillo en la mano, decidimos que no era la mejor de las ideas.- dijo Emmett apuntando el arma en manos de Alice.
-¡ay que graciosos son!- habló sarcástica, aun con ese enorme cuchillo en su pequeña mano.
-¿Qué película trajeron?- preguntó una temerosa Bella.
- "La llamada"- respondió Edward, con una sonrisa burlona en los labios.
-oh- fue todo lo que mi tímida amiga consiguió articular.
- ¿no te gustan las películas de terror? – al parecer Edward estaba disfrutando muchísimo con el sufrimiento de Bella.
- no son mis favoritas.- respondió con la cabeza gacha.
-ay, Bella, no te preocupes es todo mentira. – fue lo único que atine a decir para tranquilizarla, la verdad es que yo también detesto esas películas.
- Hey! No arruines la diversión. –Ese claramente fue Emmett- además siempre las mas aterradores son basadas en historias reales, muajajaja.- termino haciendo una imitación de risa "diabólica".
Tin, tin sonó la campanilla de la cocina, lo que solo significaba una cosa, nuestra pequeña bebe estaba lista.
-¿cocinaron? ¿Comida?-preguntó Emmett, con una mirada de miedo.
-¿ustedes? ¿Alice?- Edward, con la misma mirada.
-¿con fuego? ¿y cosas peligrosas?- mi hermano finalizó el interrogatorio, el mirándome a mi, y Emmett y Edward a Alice, que suerte por Bella.
-¡Bella cocinó y no murió en el intento!-Retiro lo dicho. Emmett se carcajeó un rato para luego volver a su mirada seria.
-¿Cómo sabremos que no tiene nada que pueda matarnos o enviarnos al hospital? con Alice involucrada… - y Edward todavía desconfiando.
- ¿su cocina tiene seguro? Porque me sorprende que no haya habido alguna explosión, o algo digno de llamar a emergencias.- Mi querido hermanito, como sonreía con suficiencia, ya nos tocara a nosotras vengarnos, y la venganza es dulce, muy dulce…
- Bueno, entonces ustedes no comen, pueden ir preparándose algo, en lo que nosotras vemos esa película que trajeron.- me defendí a mí y a mis amigas.
- es cierto, pero creo que van a tener que comprar más ingredientes, porque nosotras ocupamos lo que quedaba.- siguió Bella.
- y tendrán que limpiar la cocina, ya saben: "El ultimo limpia la cocina" es lo que Emmett siempre dice.- Alice tenía razón, la cocina había quedado hecha un asco, luego de nuestras guerras de comida y salsa, creo que fue por eso que ese acabaron los ingredientes.
- Yo no he dicho que no voy a comer.- saltó Emmett, claro el no perdería la oportunidad de comer algo por muy peligroso que ese platillo fuese.
- creo que yo también voy a comer, después de todo lo que me preocupaba era la cocina, la que a mi parecer a salido prácticamente ilesa.- Jasper estaba hambriento.
- supongo que no me queda más opción que comer también.- Edward se rindió, chicas 1 y chicos 0.
-supongo que no.- Vaya, Bella habló sin sonrojarse.
Luego de que ellos acabaran con nuestra bebe, ninguna de las tres fue capaz de comer de ella, pero esos insensibles la aniquilaron en pocos segundos.
Estábamos todos viendo la aterradora película, yo estaba en el sillón a un lado de Emmett, el destino me odia, o tal vez, solo tal vez me ama demasiado. De un momento a otro estaba completamente abrazada a él, con mi cabeza escondida en su pecho, no me di cuenta de cómo acabe en de esa posición pero no fui capaz el miedo me dominó por completo. Si claro el miedo.
Cincuenta minutos más tarde la película acabo, me separe de Emmett, bruscamente demasiado para mi gusto, él me quedo mirando entre confundido y divertido, observe a los demás para asegurarme de que nadie hubiese notado mi pequeño desliz, y asi fue, todos estaban demasiado ocupados como para haberlo notado, Edward había abrazado a Bella, tratando de calmarla, en un acto de sincera amistad, Por su parte Alice se había quedado dormida sobre el hombro de mi hermano, y lo pillé mirándola con un extraño brillo en sus ojos.
-¿ya terminó?- pregunto Bella, sonrojada al separarse de Edward.
-si.- la respuesta de este, fue dura y un poco agresiva, supongo que es esa su manera de demostrar vergüenza.
- ¿y ahora qué hacemos? – pregunte, la verdad no recordaba la última vez a la que había ido a una pijamada, en mi antigua ciudad no tenía muchas amigas, o mejor dicho, no tenia amigas.
- ¡verdad o reto!- grito la pixie, al despertarse, todos quedamos con cara de WTF!, se suponía que estaba durmiendo.
- no Alice, ni lo sueñes.- Al parecer Bella todavía no se tocaba, nunca podrá llevarle la contra a Alice, es Alice.
Diez minutos después estábamos todos en sentados en circulo en los cojines que nosotras habían os ordenado horas atrás.
- Bien, yo comienzo – saltó Alice.
- ¿Por qué tu? –preguntó Edward siempre llevando la contra.
- porque yo lo dije primero.- contesto Alli para luego sacarle la lengua de manera infantil.
- ¡la van a girar o no!- pregunte, apuntando la botella.
-oh, claro – dicho esto, giró la botella y esta paró apuntando a Bella.
- bueno Bella, ¿verdad o reto?- la pobre se veía nerviosa e inquieta.
- verdad.- susurro
- ok, déjame pensar, ¿Cuándo fue la primera vez que besaste a un chico?- pregunto Alice, moviendo sugestivamente las cejas.
-nunca… - dijo en un murmullo apenas inaudible.
- ¡¿Qué?!, ¡no puedes estar hablando enserio! – gritó Alice – No te preocupes, yo voy a ayudarte para…
-¡Alice! Es solo una pregunta por vez.- Edward se veía extraño.
- Bien… Bells es tu turno.
Bella giro nuevamente la botella y esta fue a parar a las piernas de Jasper, el que se veía absolutamente divertido.
-vale Bella, dame un reto.
- ¡Alto!, ¡nueva regla! Solo pueden pedir reto una vez. Jazz ya perdiste el tuyo.
-Alice, ¿Por qué eres tu quien decide todo? Eso no es justo- dijo Emmett haciendo berrinche.
- la vida no es justa hermanito.
-bueno regresando al juego, Jasper tienes que beber todo un vaso con ese trago de allá de un sorbo.- Dijo Bella emocionada.
- Bien, que fácil Bella.- mi hermano era muy bueno, resistiendo al alcohol por lo que no significaba un gran reto para él.
Al cabo de unos segundos había terminado con el vaso lleno de Whisky, y fue su turno de mover la botella la que acabo apuntando a Edward, quien se mantuvo serio todo el tiempo.
-verdad- dijo este.
-bien, ¿Cuándo fue tu primera borrachera y como fue?
- solo he tenido una, en el pasado cumpleaños de Riley, creo que había bebido tanto que Riley me encontró en el tejado, al otro día.
-vaya… de veras fue fuerte. Es tu turno.- Edward giro la botella de modo que apunto a su propio hermano. Emmett estaba sonriéndole, con esa sonrisa que tiene cuando alguien le pone un reto, un desafio, una apuesta. Sonrisa que yo adoraba y que tendría que aprender a odiar.
- elijo verdad, aunque dudo que haya algo de mí que no sepas, soy un libro abierto.
–probablemente lo eres, pero de seguro tienes algún secreto bien guardado por ahí.
-dispara entonces. -sonrió.
-¿te has enamorado alguna vez?- la pregunta tomo por sorpresa a Emmett, quien cambio su sonrisa por una mueca, la respuesta me asustaba, no sabia que esperar.
- No me lo esperaba de ti Edward…yo… no lo se.-sus ojos demostraban que estaba siendo sincero, o eso es lo que yo interprete, no sé si porque realmente era así o porque era lo que yo quería creer.
- supongo que te creo.- sentencio quien hizo la pregunta. La botella apuntó a Bella, pero acordamos que tenían que pasar todos antes de que se repitiera, para alivio de Bella ya que la cara que esta coloco al darse cuenta de quien haría la pregunta, era digna de una película de terror.
-Bien hermanita, ¿verdad o reto?- Alice se veía confiada.
-reto
- genial, tienes que subir y ponerte un vestido que te guste mucho y tirarte a la piscina con él.
-Olvídalo Emmett, no voy a hacer eso, sería como un delito a la moda. Yo simplemente no puedo, no voy a hacerlo.
- Tienes que hacerlo, o el castigo será peor.
-Te odio Cullen, te advierto, no te descuides, me las vas a pagar.
-huy, que miedo – Emm se burlo y señalo hacia la escalera. A los pocos minutos bajo Alice con cara de funeral, traía un Armani. Admiraba a Alice yo jamás podría hacerlo, Emmett pagaría caro de eso estaba segura.
Después de que Alice salto a la piscina e intentara empujar a su hermano a esta, regresamos al juego.
-Rose eres la única que falta para que hayan pasado todos, por lo que no tiene sentido que gire la botella. ¿Verdad o reto?
- Elijo verdad.-Alice me daba miedo, me preocupaba lo que podría preguntarme, estaba enojada lo que hacía que me dieran ganas de correr y de haber pedido un reto.
-¿eres virgen?- rata traidora, yo ya se lo había dicho, ¿con qué sentido me lo pregunta frente a todos, de mi hermano de…Emmett?
-si, lo soy- me había sonrojado, jamás pensé en admitir una cosa así frente a Jazzy. Oh ¿a quién quiero engañar?, jamás pensé en admitir una cosa así frente a ÉL. Podía sentir su mirada inquisidora pegada en mi cara, en mis ojos, lo que claro provoco que mi sonrojo aumentara, Alice sabría lo que es venganza, como que me llamo Rosalie Hale.
Gire la botella y ¿en quien cayó? En Emmett Cullen, vaya hoy es mi día de suerte.
-verdad-me miró como lo había hecho antes de besar a Heidi, había una pregunta, una que en realidad necesitaba hacer, pero que yo sabía, la respuesta podría dolerme.
-¿Qué sientes por Heidi?- pregunte mirándolo a los ojos. Sin sonrojarme, y con un nudo en mi pecho.
-mm… Nada. Solo me divierto.- era obvio que la pregunta no lo tomó por sorpresa, él bien sabía que me gustaba, la sonrisa traviesa que atravesó su rostro, probablemente porque el mío le daba a entender lo aliviada que me sentía por su respuesta, me lo afirmaba todo.
La botella paró en Bella, esta vez no se salvaría, pobrecita.
-reto, y que sea rápido, Emmett te lo ruego no me hagas hacer nada que…
-shh, calla Bells, seré yo quien dirá lo que tienes que hacer.- la pobrecita tenía una la cara de perrito a medio morir. Realmente daba pena.
- Iras al cuarto de Edward y traerás el bóxer o sunga, que más te guste, en… la boca.
-Te volviste loco, no lo haré, prefiero saltar de un precipicio.
-bah, Bella pudo haber sido peor…
-Bells creo que es mejor que lo hagas-Dijo Alice, quien aun sufría por su vestido.- no te preocupes si gustas, puedes ayudarme con la venganza hacia mi querido hermanito.- terminó lanzando una mirada asesina al susodicho y haciendo un gesto de amenaza con las manos, a lo que su hermoso hermano contesto poniéndose la mano en el corazón dramáticamente.
-claro que te ayudare.
-pero antes Bella… La habitación de Eddy está arriba tercera puerta a la derecha, que lo disfrutes.- Bella subió los escalones a zancadas. Lo que claro hizo reír más a Emmett.
Quince muy aburridos minutos después, Bella bajo las escaleras con un bóxer, en la boca. Todos a excepción de ella nos reímos, incluso Edward estaba divertido ahora. Muchas carcajadas más tarde, continuamos él juego y a Bella le tocó preguntar a Alice quien tendría que responder verdad.
-bien Alice, ¿Estas enamorada de tu actual novio?- la pregunta tomó por sorpresa a la duende. De reojo observe a mi hermano, quien se veía muy atento a lo que Alice podría responder.
-No, creía que lo estaba pero, hace unos días me di cuenta de que estaba engañada. Ahora podemos seguir.- Se veía nerviosa, como jamás la había visto, la botella apuntó a Jasper, al que también le tocaba verdad.
-¿me odias?-pregunto con la cabeza gacha y en un murmullo.
-no, no puedo odiarte Alice, eres…-Pareció percatarse de las miradas inquisidores de todos los presentes, por lo que regresó de su romántico discurso a uno de simple amistad, mi hermano a veces es un completo idiota.-una gran amiga, divertida y tierna, realmente valoro tu amistad Alice.
- es bueno escuchar eso.- Alice le regalo una sonrisa nada convincente, mas aun así regresamos al juego, era el turno de Edward.
-reto.
- Lame la oreja de Bella.-Bella se sonrojo, y taladró a Jasper con la mirada, pero obvio no había sido Jasper el de la idea, fue Alice quien le soplo el reto a mi hermanito, sería su venganza.
Cuando Edward cumplió su reto, pensé que Bella estaba teniendo una crisis, estaba como petrificada, pobrecita.
-me aburrí-grito Allie-¡jugaremos siete minutos en el cielo!
-¡no!- gritamos los cinco, pero ya era tarde, Alice ya lo había planeado.
Hola he vuelto, sé que no merezco su perdón, pero había perdido TODA mi inspiración, absolutamente toda.
Espero que les haya gustado el capitulo enserio me costó muchísimo hacerlo… Necesito saber que les pareció, por favor dejen reviews.
Gracias a todas las que me han dejado esos lindos reviews son muy lindas.
Pasen por mis otras historias, son todas de Emmett y Rose, generalmente publico más seguido ahí, porque son traducciones y no necesito de inspiración.
Besos, cuídense
xoxo
RosalieHaledeCullen
