Un Propósito para vivir:

Pandora Hearts © Jun Mochizuki

Cualquier coincidencia es solo parte de la imaginación.

¡Bendiciones!

Hola a todos, nuevamente.

Dios les bendiga, correr tras los retos y sobre todo también colocar a tiempo los capítulos de mis historias era bastante estresante y después de trabajar en horarios de trasnocho es más cansado.

Bueno, gracias a Dios os ha gustado.

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Capítulo 15: Tiempo

Cuanto más envejecen los hombres, tanto más su espíritu llega a ser más flexible, más cálido, con una apariencia más orgánica. Se podría decir que para el espíritu, el tiempo es una dimensión del rejuvenecimiento.

Lucían Blaga

Jack despertó un poco confuso, sentía la boca seca y el cuerpo relajado. Parpadeo suavemente, y se irguió en la camilla de la enfermería se llevó la mano a la cabeza con un súbito mareo.

– ¿Dónde…?–pregunto y luego soltó un suspiro al recordar que había perdido la consciencia en el comedor. –Oh…ya veo, bueno debo regresar.

–Yo, como tu descansaría un poco–comento la voz suave de una joven, estaba vestida de enfermera y su cabello blanco sus ojos indiferentes de un color negro, un mechón estaba atado con un extraño cinto entrelazado–Mi nombre es Zwei, soy la enfermera y creo que has sufrido un estrés Post-Abyss es normal.

Jack miro a la joven indiferente, la vida tal vez había hecho de esta chica hermosa una mujer con una mente vieja. Igual que con él.

–Supongo que debería escucharte, pero, no lo hare–comento mientras se calzo los zapatos, y tomaba su chaqueta negra para levantarse de la camilla–gracias por la atención.

–De nada, Señor Vessalius–comento ella mientras acomodaba los medicamentos, cerró la puerta y salió al pasillo sentía como si el peso muerto que solía llevar se hubiera desvanecido.

Camino por el pasillo sabiendo que era sábado, volvió a su habitación encontró sobre la mesa de noche un sobre.

El sello de membrete sobre el cubre cartas, era uno que jamás olvidaría y allí estaba nuevamente el sello de los Baskerville.

Sonrío, mientras leía mentalmente.

"Es nuestro gusto invitarle a nuestra fiesta de té, en la mansión Baskerville. Esperamos su noble asistencia."

Luego miro la pulcra caligrafía escrita, a mano con tinta negra bastante derecha. Una nota personal de Revis Baskerville que lo invitaba de forma específica y personal a la fiesta de la familia en aquella solariega mansión.

–Siempre jugando con todos, ¿eh?–murmuro para sí mismo dejando el sobre en su cajón y dando vuelta a la llave para asegurarlo.

Mientras caminaba por los pasillos con su morral a un lado, sintió fijo las miradas de los demás estudiantes.

"Desprecio" era lo que veía en sus ojos, todos buscando sus defectos. Parecía que la gente solo buscaba beneficiarse y luego echarle en cara que no hacía nada bueno…mientras se dirigía al único lugar confortable en aquella academia donde era el pan de cada día que lo mirasen con esa animosidad ya que procedía de una familia desterrada de la nobleza.

Tomo asiento en una de las esquinas solitarias de la biblioteca, donde parecía que el público huía por historias de fantasmas. A lo que Jack solía echarse a reír y ahora, con sorna pensaba en que había conocido ese mundo que ahora podía sentir a esas criaturas en sombras que encadenados maldiciendo algunos, otros clamando de dolor y perdón habitaban en una profunda oscuridad.

Haciendo los deberes, escucho un quejido y miro un gato negro a un lado que lo miraba con sus ojos felinos de color amarillo. Sacudió la cabeza, al pensar que lo vigilaba y continúo escribiendo con su pluma sobre el libro de hojas amarillentas; se volvió para ver como comenzaba a oscurecer lentamente.

Pensó en la invitación que había recibido y el extraño reto, impregnado allí por Revis Baskerville.

Una fiesta en la mansión de Leverru, donde se decía era la casa de campo familiar y golpeando el lápiz con impaciencia para no mirar a sus vigías. A pesar de que no estuvieran en su punto de visión, sabía que era Gilbert o Sharon como prefectos.

Estaban allí, él podía sentirlos.

Algo había cambiado en él, en muchos aspectos y eso al principio tal vez lo asusto, pero, ahora solo ese cambio le proporcionaba una sensación de seguridad.

"Cuando no conocían todos tus puntos flacos, ¿Qué podrían atacar?, Solo lo conocido y con ello las paredes reforzadas de tus debilidades." Pensó alegre y volviéndose para escuchar como la lluvia repiqueteaba sobre el vidrio, parpadeo extrañado.

Por un instante habría jurado haber visto a una chica de cabello negro, de ojos caobas y una sonrisa tierna al mirarlo extendiendo su mano.

Era como el sueño que había tenido el día anterior, donde aparecía esa misma chica un poco mayor con sus ojos fijos en el solo para decirle con su dulce voz.

"Cuida de ella no la dejes sola…" esa voz que solía colarse por sus sombríos pensamientos y volviendo a parpadear miro el libro que tenia de Calculo Avanzado; para que al levantar la mirada se encontrase con la mirada burlona y la sonrisa llena de sorna de Kevin Regnard.

–Pareces haber visto un fantasma ¿eh? –comento.

La comisura de los labios del rubio tomaron una sonrisa sincera. Jack, no se había dado cuenta en que momento había aparecido el albino.

–Tú no eres diferente de ellos–bromeo.

Acomodándose, Kevin simplemente se llevó una de sus manos a un bolsillo del que salió uno de sus extraños dulces que solía llevar y este acepto aunque pudiera estar envenenado.

– ¿Qué opinas sobre la invitación? –pregunto ignorando la expresión de incomodidad y recelo–No, no he mirado nada tuyo. Supongo que también recibiste una ¿no?

"Así que necesitaba testigos, ¿eh?" pensó el rubio mientras entrecerraba sus ojos con picardía, mientras mordía el caramelo y cuyo sabor parecía encantador en la boca al moverlo de un lado a otro; recostándose y cruzando sus brazos sobre su torso.

–Es interesante, Lord Baskerville le encanta tener bajo control el juego–comento y pensativo se llevó un dedo al mentón–aunque, este perdiendo es mejor jugar con una mano y ganar aunque solo sea de palabras. La Vida no es un juego, como él lo ve y aun no lo ha aceptado que ha perdido ante el Destino.

Tomo sus libros y lápices, mientras se levantaba con una elegancia innata. Que parecía haber aprendido de forma instintiva, como un camaleón en un hábitat diferente a la suya; se volvió de soslayo con una sonrisa.

–Después de todo, no es a mí a quien se le acaba el tiempo–murmuro.

Era sábado por la mañana, había estado adelantando los deberes y escucho el viento silbar como si lo llamase. La gabardina negra, el lazo en su espalda y la pajarita negra en su cuello lo hacían vestir elegante con el fondo blanco de su cuello en la camisa.

Sus manos enguantadas de blanco, Kevin se había ido un día antes.

Jack se miró al espejo, podía ver que su atuendo era elegante y ver su rostro adecuado a la situación, pero, sus ojos esmeraldas parecían hermosos lagos esmeraldas que atraían a muchos a acercarse con su actitud vivaz que muchos veían, pero, en el fondo solían luego alejarse jamás se quedaban cerca.

Era un bastardo, eso era todo.

Se ajustó la pajarita, miro el sobre que tenía justo en el tocador frente a sus ojos aun veía las palabras danzar en su mente. "¿Por qué no?" pensó Jack mientras tomaba el sobre guardándola en la gabardina negra, su atuendo era el adecuado para tremenda velada.

Salió al pasillo, mirando por las ventanas para ver como un carruaje se acercaba por el camino y se detenía frente a la entrada principal de la Academia. El coche llevaba unos hermosos Rucios negros atados que relinchaban al detenerse suavemente, aunque la serena apariencia no era más que solo apariencia.

Elegancia y Nobleza, la distinción de los Baskerville.

El cochero ataviado con una gruesa capa negra, elegante y su sombrero de copa deteniéndose en la entrada. Jack admiro los hermosos caballos negros que alguna vez soñó tener y observo como el hombre los cepillaba con parsimonia a los hermosos animales salió a la entrada.

El hombre se volvió, lo miro salir con su oscura gabardina atada en un lazo. Levanto el borde de su sombrero de copa y lo miro con su cabello negro corto con un fleco que cubría su mirada rojiza sus manos enguantadas, sus zapatos botas negras, la capa ocultaba el resto del cuerpo excepto el traje, las sombras ocultaban el rostro.

– ¿Es usted, Jack Vessalius? –Pregunto la voz monocorde y suave con la indiferencia plasmada en su actitud relajada mientras hacia una reverencia e ignoraba su actitud recelosa–Estoy aquí para recogerlo de parte de Lord Baskerville.

–Ya veo–respondió, mientras el hombre con su ojo caoba indiferente y abriendo la puerta de madera tallada y extendía la escalerilla negra.

"Controlar los pasos de tus enemigos, ¿eh, Revis?" pensó colocando una de sus botas en la escalerilla y tomando asiento en el interior del coche. El joven cerró la puerta tras él, observo los asientos de cuero alfombrado y un pequeño cubículo donde se colocaba una lámpara a la izquierda que se llenaba de gas.

Jack observo tras las cortinas de seda roja y bordes dorados, los paisajes que dejaban atrás. Sus ojos esmeraldas parecían reflejar las imágenes de los bosques, lagos y colinas, pero, solo dejaba que su alma vagara de esta vida tan sombría.

Si imaginaba su mente como un enorme lago oscuro como el abismo, era un lago oscuro no había claridad aunque deseara saber más. El viento dejaba ver las hojas deslizarse de los árboles en el camino, mientras la sombra de la enorme mansión se alzaba en el horizonte

Sentía una extraña sensación de intranquilidad a medida que se acercaban, se agarró con fuerza el pecho sentía un extraño palpito y por mucho que lo negara en aquel lugar había algo familiar.

El coche se detuvo, dejándolo frente a la mansión y vio a muchos nobles bajando de sus coches con sonrisas calculadas, vestidos elegantes, esmoquin, pero, el cinismo que lo caracterizaba le decía que solo era parte de la apariencia de los Baskerville para las nuevas alianzas con el resto de las casas.

Un gato negro lo miro con sus ojos dorados, arqueando una ceja sonrío para acercársele. Estiro sus brazos y lo acaricio, tras las orejas escuchando un ronroneo por parte del gato que se soltó de sus brazos lo persiguió para detenerse al ver que se había mezclado con la gente.

Camino por el salón, sentía una extraña sensación de incomodidad aunque aquellas bestias en el Abyss y sus esencias eran semejantes a los que estaban aquí. Atravesó el gran salón, mirando a diestra y siniestra a los invitados en el centro se alzaba un reloj parecido al de bolsillo que poseía excepto la música.

Miro como el gato se fue por un lado, lo siguió. Llegando a un pasillo que se extendía por el jardín y que conectaba con otro bloque, en el centro un árbol de cerezos que parecía refulgente de sus hojas junto a su fuerte tallo. Más allá la torre parecía atraerlo y buscando camino sin perder de vista la estructura siguió en medio de los matorrales que se alzaban.

Vislumbro al gato cerca de la torre dando la vuelta, ya que no había puerta y mirando hacia arriba donde una ventana con un pequeño alfeizar dejaba ver una habitación.

"¿Qué es este lugar?" pensó mirando como las hojas caían arrastradas por el suelo.

Una risa se escuchaba en el viento, y, tal vez al abrir su reloj de bolsillo que pareció avanzar lentamente lo hizo seguir. Al dar la vuelta pudo ver al gato, escabullirse por un agujero de la puerta de madera que cerraba los goznes que había en la pared de piedra de la torre.

Abrió la puerta sin problemas, pero, lo que no pudo notar fue el círculo mágico que se había deshecho cuando el entro, creando uno nuevo en su lugar.

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Break pudo ver como el rubio se movía por el salón, siguiendo al pequeño felino y vio a Sharon, Gilbert charlando más allá de un Angulo de visión que pudiese ver a Jack Vessalius.

Aunque fuese un traidor, no le importaba en lo más mínimo después de todo su propio destino estaba designado y el aceptaba con agrado aquel encargo. Vio a través de los ojos de Cheshire quien corría por el pasillo, sonrío tomo un sorbo de vino su visión estaba dividida en dos.

Una veía el gran salón, las risas, las charlas y las caras de los nobles; la Otra veía el oscuro pasillo, luego el arco del jardín donde dos estatuas se alzaban en el camino al bosque y al lago más allá que estaba en los límites de la mansión.

Jack Vessalius tenía tres caminos: si el reloj en su pecho terminaba de dar la vuelta seria devorado por la oscuridad del sello, el segundo es que al saber la verdad tras "Su pecado" puede haber una manera de salvarte y el ultimo es cuando lo sepa lo más probable era que el…

–Kevin–comento la voz suave de Sharon, y, volviéndose con una suave sonrisa que parecía estar siempre en sus labios la miro sin más.

–Hola, Sharon-sama–comento mientras movía la copa y le saludaba,

Ella sonreía y Gilbert con sus diecisiete años podía decirse que sería un duque muy excepcional, ambos eran mayores de Edad al igual que Jack. Por supuesto todos aquí conocían que esta fiesta era organizada por Revis Baskerville quien ahora estaba en la cima de las escaleras sentado.

–Bienvenidos, es bueno saber que han llegado hasta aquí a causa de mi petición–comento levantándose con su traje de camisa blanca y chaleco purpura con un pañuelo blanco, el abrigo negro con cuello alargado que tenía puesto llevaba unos adornos en negro y botones de oro. Su cabello blanco atado en una trenza que ataba una cola de caballo en la parte posterior de su cabeza y una parte de flequillo colgaba sobre su rostro hasta los hombros.

Sus ojos ahora cerrados, indicaban una sola cosa.

–En esta noche hare publico mi sucesión del título ante la sociedad a mi heredero, Oswald–expreso mientras extendía su mano hacia un hombre cuyos ojos profundos y porte orgulloso llamo la atención de todos.

Por supuesto Break conocía los detalles, suspiro, mientras veía como media sociedad se rendiría ante Glen Baskerville.

Observo la ceremonia, como Revis sonreía y daba unas palabras a Oswald que él sabía que no eran más que los últimos sellos, pudo ver que entregaba la espada, un anillo, luego apartaba el abrigo sobre sus hombros para colocarlo sobre Oswald cuando este tomo asiento sobre la silla del líder de la familia.

Un aplauso sonó estrepitosamente por el salón, mientras Revis se alejaba por un pasillo pudo notar que a su lado estaba una anciana que lo llevaba a la habitación de atrás.

"Lo que queda al final…no siempre es lo que deseas" pensó Break al ver a Revis apartarse sabiendo que su cuerpo volvería al mismo ciclo que lo atormentaba desde hacía cien años.

– ¿Qué te da tanta alegría, Kevin? –pregunto Sharon y el sonrío al verla, era tan inocente, de lo que no conocía además él sabía que estaba interesado en él. Así que, cumpliría pronto las fantasías de aquella señorita mimada…

–Solo, que Glen-sama ya tenía ese puesto incluso antes de hacer su presentación en sociedad–comento el dejando la copa en una de las bandejas que pululaban por el salón, y, llevándose la manga a la boca sonrío entre sus dedos enguantados–Bueno, es normal después de todo como "un niño de la desgracia" conozco las cuestiones superficiales, y, esta pantomima lo es.

–De todos modos, Glen-sama resguardara la armonía en la capital con el apoyo de todos los ducados–comento ella sonriente al mirar hacia donde Glen recibía los apropiados saludos acorde con su nuevo rango– ¿No es así Gilbert?

El asintió, Break pudo ver como buscaba en la multitud a alguien y eso le causo gracia. Miro al frente, encontrándose con un niño pequeño agarrado de la mano de una mujer hermosamente vestida, el chico de flequillo negro tenía una extraña fuerza y sonrío.

–Buenas noches, Sharon, Gilbert, Kevin–comento la mujer llevando al niño quien los miro con una tranquilidad tan inusual en un infante de su edad.

–Lady Baskerville, buenas noches–comento Break mientras hacia una leve reverencia y miraba al pequeño niño de ojos profundos como los de su padre–Buenas noches, joven Leo.

El niño saludo con una sonrisa, y, jalo las mangas de su camisa mientras saludaba a Sharon lo soltó acercándose a Gilbert quien lo levanto entre sus brazos.

–Aun sigues siendo pequeño, ¿eh, leo? –comento Gilbert mientras el niño le sonreía y la mujer cubría sus labios de una risita suave.

–Gil Ni-san–comento con su voz tierna abrazándose y miro como Vincent venia tras él, el pequeño leo saludo al rubio con ojos dicromáticos–Hola, Vincent-Ni-san.

Ambos sonrieron y Sharon soltó una sonrisita provocando un sonrojo en Gilbert.

–Bueno os dejo, mis ladis y mis Lord–comento Break sonriente, había sentido como el sello era deshecho y se alejó amablemente después de una reverencia general.

Camino a zancadas, hasta llegar a las sombras que lo alejarían de aquel salón de hipócritas redomados. Cerro su mirada al mundo al llegar a una habitación en el segundo piso y girando el pestillo para estar seguro de que nadie, absolutamente nadie estorbaría.

Su visión, pareció alejarse de aquel lugar dejando ver como Cheshire subía las escaleras en su forma felina. Escucho la puerta tras el chirriar, luego de subir todo el tramo tras las antorchas en las paredes encendidas como había planeado y entrar a la habitación donde una cama en el fondo se encontraba tras unas cortinas transparentes.

"Si, pronto…pronto estaría allí el chico" pensó mientras veía a través de los ojos de Cheshire el cuerpo sobre la cama, desde que el gato se subiera al alfeizar de la ventana para ver como por fin comenzaría todo.

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A Jack le parecieron eternas las escaleras cada paso que daba parecía que fuese atraído hacia la oscuridad más profunda. Trago en seco, estaba en la fiesta de Revis Baskerville se había salido y además había entrado en propiedad privada en aquella torre.

"¿Qué más podría decirse que iba mal?" pensó, dando otro paso y cuando termino, vio una puerta de mejor talante que la de la entrada. Miro la escalera de caracol, extrañamente todo había estado iluminado por las antorchas.

Tomo la que estaba en la puerta, y, abriéndola entro en la habitación que una vez pareció verla. Se sacudió y miro a cada lado, un viejo juego de té, estantes llenos de muñecos, miro el alfeizar de la ventana donde el gato parecía menear su cola recostado sopesándolo a través de sus dorados iris.

–Eres un gato extraño, ¿sabes? –comento Jack dejando la antorcha en un anillo de bronce, miro de un lado a otro para toparse con una cama de grandes postes y una cortina transparente que ocultaba el edredón que cubría.

Parecía la habitación de una chica, estaba entre sombras y acercándose a la cama, parecía que el corazón se fuese a salir a cada paso que daba. Sintió que sus dedos temblaban al correr a un lado la cortina transparente que ocultaba un cuerpo, cuando lo vio…sus manos temblaron su respiración pareció detenerse al contemplar en aquella cama postrado el cuerpo de una chica de cabellos negros.

Su rostro pálido, sus pestañas negras que ocultaban sus ojos, vestía un hermoso vestido y su cabello desperdigado por su cama la hacía etérea.

Se quedó atónito al ver entre sus dedos cruzados sobre su pecho, algo que le era familiar sus manos parecían temblar y no había sido un error. El collar que siempre parecía tener en su cuello, estaba allí, pero, esta vez no era un collar era más que todo un reloj de bolsillo.

Lo toco, y, el mundo pareció girar en una nebulosa niebla de colores violetas, rojos, naranjas, para no darse cuenta que su mano lo abría dejando que la música lo transportara a una época distinta, una vida diferente…

Allí estaba aquella mujer de ojos rojizos y sonrisa cálida, que giraba sobre si misma luego se acercó al borde de un lago mirando el paisaje que para él solo era desolador y nada más…

Jack…–murmuro ella, mirándole. Estaban solos y jamás había podido ser así cuando su hermano estaba con ella, sentado a su lado la miro entonces pudo ver que cerraba los ojos–…A pesar de todo, amo lo que Dios creo, amo este mundo.

El no comprendía, pero, cuando la veía no importaba.

Ella comenzó a cantar, su voz llegaba hasta las sombras de su alma y parecía apagar su oscuridad una que pensó que permanecería. Se levantó, para acercarse hasta ella envolviéndola en sus brazos y ella abrió sus ojos caoba que significaban una desgracia que para él no era.

Lacie…yo…–murmuro acercando su rostro al suyo y mirándola fijamente, ella sonrío acariciándolo con una de sus manos.

Jack…–murmuro ella y juntaron sus labios, sintió su corazón al unísono con el de ella, mientras apretaba su cuerpo contra el suyo. Jamás había experimentado una sensación de afecto tan profundo hacia alguien, al principio la odiaba por aquel sentimiento que expresaba de amor a pesar de todo lo que pasaba, pero…ahora era distinto.

Deseaba más, que aquella luz de su alma alumbrara también la suya.

Jack despertó con los labios en los de aquella chica, sorprendido se apartó rápidamente ¿Cómo había ocurrido aquello? Tomo el reloj saliendo de la habitación precipitadamente y sintiendo el tic tac del reloj sobre su pecho al bajar las escaleras de caracol.

Debía irse, debía salir, estaba confundido…"¿Qué había sido aquello?" pensó mientras salía de la torre y calmándose miro desde abajo, mientras el viento parecía arremolinarse trayendo nubes de lluvia consigo, la torre parecía más siniestra que antes.

Se volvió y entro en el pasillo que lo llevaría al interior de la mansión.

En la torre, donde había dejado el cuerpo de aquella chica dormida como el cuento de cenicienta y los ojos violetas con un brillo rojizo se abrían estrepitosamente, movió una de sus manos lentamente provocando al gato que se bajara del alfeizar.

Break se sintió extraño, parecía que su alma se regocijaba y salió rápidamente de su escondite después de ver salir al rubio. Subió las escaleras estrepitosamente, sintiendo que su corazón estallaría solo quedaba poco y abriendo con fuerza la puerta para encontrarse las cortinas que resguardaban la cama corridas…y allí estaba sentada ella.

–Mi lady–comento acercándose y de rodillas al acercarse tomando las manos de ella con alegría mientras las besaba suavemente–Por fin, ha despertado…Lady Alice.

Ella lo miro con sus ojos violetas como las profundas aguas del Abyss, pero, había algo que faltaba en ella parecía que…no recordara sus memorias en el Abyss.

– ¿Quién eres tú?–comento ella, y el sintió una opresión en el corazón como si estuviera muriendo. Luego pudo ver que sus ojos lo miraron y su flequillo negro pareció cubrir sus ojos violetas en sombras–No, ese no es tu nombre…–ella levanto la mirada ahora con un brillo caoba que lo hizo enmudecer–puedes decirme…

El sintió como el aire entraba, ella sonrío con la calidez que él siempre había conocido un rayo retumbo afuera.

–Kevin, mi lady–decidió mentirle porque faltaba algo y eran sus recuerdos.

–Estoy…–murmuro ella saliendo de la cama y luego pareció verlo con las mismas sombras que vio al despertarse que habría que disipar. Se acercó al alfeizar de la ventana donde vio el mundo exterior– ¿Dónde estoy?

–En casa, mi lady…en casa–comento acercándose colocándole un chal sobre los hombros.

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¡ Buon Giorno/Buona Notte ‼

Dio Benedica da Tutti.

Hi, minna. Bueno tenía dos o tres meses desde que no publicaba pandora y bueno me había quedado difícil con tanto reto…debo empezar a suspender algunos. En fin, espero os guste otra vez comencé a leerme pandora me encanta y aun puedo ver las leves diferencias entre el anime y el manga (no me quejo en algunas cosas en el final del anime si T.T; a pesar de todo lo pudieron animar ¿No?) me siento contenta de por lo menos poder continuarla.