EPOV

7 meses, habían pasado siete meses desde que Bella y yo nos separamos, siete largos y dolorosos meses. Después de todo yo me había venido a New York, necesitaba alejarme de Seattle, todo ahí me la recordaba, nuestro departamento estaba impregnado de su aroma, cada rincón tenía guardado algún recuerdo nuestro, yo había intentado comunicarme con ella, le mande un millón de mensajes pero ella no respondió ninguno de ellos, la extrañaba, extrañaba su sonrisa, su torpeza, sus ideas locas, me hacía demasiada falta.

Todos los días llamaba a Emmet y a Jasper para saber si había noticias de ella, pero nada, era como si se la hubiese tragado la tierra, pregunte en su trabajo pero nadie me dio respuesta, le rogué a Alice que me dijera su paradero pero no logre nada, ella es fiel a su amiga y no me dirá nada y Rose, ella mantenía comunicación con Bella pero ella no le había querido decir donde estaba.

Parecía un muerto en vida, me despertaba sin ánimo todas las mañanas, iba a trabajar obligado por mi sentido de responsabilidad pero lo odiaba, odiaba este trabajo porque ese había sido el motivo por el que Bella se alejo de mi lado, por este estúpido y maldito trabajo, odiaba New York, odiaba tener que estar aquí en vez de estar buscando a Bella por cielo, mar y tierra. Últimamente odiaba demasiadas cosas, pero sobretodo la odiaba a ella, a Tanya Denali.

La arquitecta Tanya Denali, de arquitecta no tenía nada, era estúpida, caprichosa, egoísta, no sé cómo me deje engañar por ella para aceptar este maldito trabajo. La zorra esa se la pasaba acosándome, llamándome, no me daba ni un minuto a solas, además había extendido el tiempo en New York de 6 a 9 meses, Bella tenía razón, esa mujer era una bruja y estaba dispuesta a todo para "recuperarme", estaba completamente loca y la odiaba por haberme separado del amor de mi vida. Bella mi hermosa Bella, sin ella ni el mejor trabajo del mundo tenía sentido, sin ella nada importaba.

Pero hoy sería el día en que pondría fin a toda esta locura, hoy dejaba la miserable vida que llevaba en New York, hace una semana me había comunicado con mi antiguo jefe y le dije que quería regresar a Seattle, él me ofreció mi trabajo de regreso y hoy mismo regresaría a mi casa, estando ahí sería más fácil buscar a Bella, contaba con la ayuda de Jasper y de Emmet y entre los tres íbamos a encontrarla.

Ayer había renunciado a mi trabajo aquí en New York y claro como era de esperarse Tanya armo un escándalo cuando supo que regresaba a Seattle y ella no había logrado recuperarme tal como lo planeaba, pero lo único que logro con su escenita fue quedar en ridículo frente a los constructores.

FLASHBACK

Me dirigía a la construcción donde trabajaba en New York, aquí no tenía una oficina como en Seattle, aquí solo tenía un camper en el terreno donde estábamos construyendo el nuevo auditorio. Después de recoger mis cosas me dirigí al camper de Tanya para presentarle mi renuncia, en cuanto llegue la muy idiota se abalanzo contra mí y empezó otra vez con sus intentos de seducción, la aparte de mi lado y me la quede viendo con cara de disgusto, antes de que ella siguiera insinuándoseme comencé a hablar.

Tanya, me voy, no puedo seguir ni un día más en este lugar –

¿Qué te vas? ¿acaso estas demente? Tú no te puedes ir, esta es la oportunidad de tu vida ¿recuerdas? –

¿la oportunidad de mi vida? No lo creo, odio este lugar, odio este trabajo y ya no te soporto. No soporto tu insinuaciones, no soporto tus berrinches, no soporto tus intentos de seducción ¡me tienes harto Tanya! Además no vine a pedir tu opinión, vine a presentar mi renuncia – después de decirle aquello, me dirigí a la salida, pero la loca esa me siguió hasta que salimos del camper.

¿estás loco? Tú no puedes rechazarme Edward, ¡nadie! Entiéndelo de una vez absolutamente nadie se niega a Tanya Denali. Tu eres mío, solo mío y solo yo decido cuando te vas de mi lado ¿lo has entendido? No te he traído desde el otro lado del país para nada. –

¿Así que todo esto estaba planeado para hacerme caer en tus redes? Pues déjame decirte niña tonta que el traerme desde el otro lado del país no ha servido de nada, yo jamás podría estar con alguien como tú, no después de haber estado con Bella –

Así que es eso, ¿es por la estupidita de tu novia? – espeto furiosa para después cambiar a un tono meloso -Edward, cariño, date cuenta ella no es mujer para ti, no te merece, en cambio yo…. - soltó insinuantemente - entre ella y yo hay una gran diferencia Eddie, aun estas a tiempo de recapacitar – continuo mientras se abrazaba a mí, de un solo movimiento la aparte y prácticamente le grite.

Si Tanya tienes razón entre Bella y tú hay una enorme diferencia, ella es educada, inteligente, divertida y amorosa en cambio tú eres una niña estúpida y por si eso fuera poco eres una zorra. Por cierto mi renuncia es irrevocable y todos en la oficina de Seattle están avisados. Hasta nunca Tanya.- termine de decir mientras me alejaba y me daba cuenta que todos los trabajadores habían presenciado nuestra escenita y ahora abucheaban a Tanya.

¡Edward Cullen eres un idiota! ¡regresa aquí ahora mismo! – fue lo último que escuche decir a Tanya antes de irme de aquel lugar.

END FLASHBACK

Ahora estaba abordando el vuelo a Seattle, en 5 horas estaría de regreso en el departamento que compartí con Bella y entonces comenzaría con mi búsqueda, no pararía hasta encontrarla y lograr que me perdonara por ser tan estúpido y dejarme llevar por unos sueños falsos, mi único sueño de verdad era pasar el resto de mi vida a su lado, formar una familia y envejecer juntos.

Llevábamos cerca de tres horas de vuelo cuando de pronto el piloto anunció que debido a una tormenta en Seattle era imposible aterrizar ahí y que por lo tanto haríamos una escala en Calgary y partiríamos a Seattle en cuanto las condiciones climáticas nos lo permitieran. Yo no podía creer los inconvenientes que esto me estaba causando, pero no me desanimaría de cualquier forma ya estaba más cerca de casa y lo primero que haría en cuanto llegara, sería ir al departamento de Alice y Jasper y torturar a la primera hasta que me dijera dónde estaba Isabella, ella era la única que sabia su paradero y tenía que ayudarme.

En cuanto baje del avión camine hacia una cafetería que estaba en el aeropuerto, compre un café y saque mi celular para llamar a Emmet e informarle del retraso en mi vuelo. Estaba hablando con mi cuñado y estábamos ideando 1000 formas de hacer que Alice confesara, las ideas iban desde pedírselo amablemente hasta amenazarla con quemar su colección de zapatos, mientras Emmet y yo nos reíamos de nuestros planes para torturar a la enana yo caminaba sin rumbo por el aeropuerto. En mi distracción no note por donde caminaba cuando de pronto sentí como algo choco contra mi cuerpo seguido por una sensación de un líquido caliente en mi camisa, la persona que choco conmigo estaba a punto de tocar el suelo a causa del impacto así que por instinto la sujete por la cintura evitando la caída para después soltarla y bajar la mirada.

Al bajar la mirada me encontré con esa imagen que había estado extrañando durante estos 7 meses, me encontré con esos ojos chocolates que había soñado durante todas mis noches desde que nos separamos, ella levanto la mirada y solo susurro – Edward - .

Bella me veía con expresión de susto y enseguida dirigió su mirada hacia abajo, ella sujetaba su vientre con fuerza y yo me quede embobado viéndola, por instinto observe su vientre y note que estaba abultado, abultado como el de una mujer embarazada, mi mente comenzó a hilar los puntos y llegó a una conclusión, Bella, mi Bella estaba… embarazada, antes de congelarme ante la conclusión a la que había llegado logre articular – ¡mi Dios! estas embarazada - después de eso me perdí hasta que la voz de Emmet me saco de mi estado de shock.

Edward… Edward ¿sigues ahí? ¡Contéstame hombre! –

Bella – logre soltar.

Si, si mi hermanita Bella, vamos a encontrarla no te preocupes ya verás que lograremos que Alice nos diga donde esta –

¡No idiota! Acabo de verla, acabo de ver a Bella y ella esta… ella está embarazada –

¿Qué la viste? ¿Dónde? Y ¿Qué ella esta qué? – entonces me di cuenta que Bella ya no estaba por ningún lado, había desaparecido, pero a donde podía haberse ido ¿acaso estuve congelado tanto tiempo?

No puedo decirte ahora, te explico cuando llegue a Seattle – le colgué mientras corría por el aeropuerto tratando de encontrar a Bella.

Por más que corrí hacia todas las direcciones no logre encontrarla por ninguna parte, recorrí cada rincón pero no la vi. Estaba a punto de ponerme a llorar de desesperación, había sido un idiota, por fin la había encontrado y en vez de retenerla a mi lado la había dejado escapar, había dejado ir a Bella una vez más. Pero además de eso ella estaba embarazada, muy embarazada y si no me equivocaba ese bebé era mío, esta vez tenía que encontrar a Bella más que nunca. Me dirigí nuevamente a la sala de espera para regresar a Seattle, en cuanto llegara Alice y yo hablaríamos y no la dejaría ir hasta que me dijera la verdad.