Capítulo 14: "Cálido y hermoso"
Glorfindel le cuesta un tanto encontrar a los jóvenes y su corazón está inquieto y acelerado. Espera que todo esté bien, que no haya problemas es su deseo más anhelado. Había recibo dos cortes uno en el brazo derecho y otro más pequeño en el pecho, mas estaba bien. Con la llegada de los montaraces mucho de los piratas se habían rendido, los más jóvenes eran los que se oponían a dejar la batalla, pero desde un principio los más viejos eran los que rehuían del ataque. Elladan y Elhorim con sus respectivos golpes y arañazos se habían curado sus heridas rápidamente para ir en búsqueda del joven príncipe. Los montaraces se quedaron amarrando a los intranquilo y ayudando a los más viejos que necesitaban alguna ayuda.
Rodearon un par de rocas, la lluvia ya había cesado y los charcos de agua rebosaban. Al girar en un último empinado roquerio, su corazón se podría haber detenido de golpe.
Legolas sollozaba en silencio mientras en sus brazos tenía el cuerpo de Ailin, el corazón de ella no latía, no lo hacía. Los gemelos se adelantaron un poco tan consternados como él.
— O no- susurra Gimli mientras se quita su casco. Y baja la mirada.
Hay sangre y bastante por el suelo, la sangre es de Legolas, está gravemente herido pero no parece percatarse de ello, mece entre sus brazos a la niña, llora en silencio acariciando su pálida piel. La llama en silencio, susurra su nombre y él siente como su corazón abunda la tristeza lagrimas silenciosas salen de su rostro, había sido muy tarde, demasiado tarde.
Los gemelos tienen una mano en cada hombro del príncipe, sus miradas no se ven, tan bien lloran de pena.
Legolas susurra su voz una vez más. Aturdido y adolorido ve como la mano de ella se mueve levemente, pero se siente muy débil para hacerse leves esperanzas.
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Frío, mucho frío. Su cuerpo esta inerte, no es capaz de moverse tan solo un poco. A su alrededor todo es blanco, blanco brillante. Tiembla y es lo único que su cuerpo le permite realizar. Escucha ruido, gemidos lejanos de dolor. Alguien pelea. El frío persiste, su cuerpo esta helado, abre los ojos y la luz la cegó, pero luego esa luz se va oscureciendo tomando formas y texturas, su mano se mueve un poco, todo se oscurece. Escucha un susurro llamándole y le reconoce, su corazón salta de felicidad, el frío se aminora, pero no hay energía en su ya débil cuerpo. Agua cae en su cara, unas gotas calidad de unos profundos océanos, sonríe al sentirse en los brazos de él. ¿Está muerta ya? ¿Es un guardián? Debe serlo, no haba visto ser más hermoso en toda su vida, pero, ¿Por qué esta triste? ¿Por qué llora?, que no llore, por favor, que no llore, que si no ella llorara con él. Se escucha una melodía, una hermosa melodía, es sujeto canta...no, no pronuncia un nombre, ¿Su nombre? Le llama, ella quiere ir, pero su cuerpo no le funciona ni un poquito. No puede ir, la oscuridad se hace cada vez más abrumante, que no, que no venga la oscuridad nuevamente, por favor no, ella quiere esa luz, esos ojos, ella quiere estar viva, ella quiere vivir, ella quiere estar con su océano.
— Deseo cumplido- la voz es profunda, grave y hermosa. Ve aun hermoso ser delante de él en su oscuridad, vestidos de trajes hermosos de plata y esmeralda, un yelmo con crestas de olas y una cota de malla de hermosa plata. - Vuelve se te ha dado otra oportunidad, volverás eso sí, solo un momento se te os dará...
El frío la inundo una vez más esta vez más patente, más humano. Tiembla en los brazos cálidos de alguien. Respira un aroma suave, la lluvia, el mar, todo está allí con ella. Unos cálidos besos rozan su mejilla, levanta su mano suavemente y toma entre sus dedos las hebras de oro de él. Su boca busca con una necesidad apremiante el cálido néctar de su aliento. Lo único que necesita es eso, sentirle junto a él y que no le vuelva a dejar, solo desea estar junto a Legolas toda la vida, solo eso. Su cálido aliento, sus labios temblorosos, sus lágrimas de felicidad, su voz llamándole, ella gime suavecito su cuerpo le duele demasiado, él se acurruca a su lado, logra verle por fin. Su cara muestra un suave sonrojo de miedo, y sus ojos destellan de felicidad, ella sonríe mientras siente que nuevamente las fuerzas se alejan de ella. Esta vez la llaman otra vez.
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Los gemelos retiran sus manos cuando alguien toma sus cabellos y una alegría desbordante llega a él cuando ella busca sus labios como si se le fuera la vida en ellos, se sintió en el cielo al sentir los labios tornándose cálidos junto a los suyos, un beso suave lleno de cariño, de dulzura. Al separase ella sonríe, sus ojos dorados destellan de felicidad, de esperanza. La abraza más si se puede, y ella gime bajito. Su corazón late, algo mal pero late después de todo.
Las lágrimas ya no son de pena, si no de pura felicidad, ella sonríe mientras se retira hacía atrás y vuelve a cerrar los ojos. Su corazón late, suave, débil pero late. Besa su mejilla una y otra vez, el corazón le duele de tanto malos momentos pero ansia con anhelo la mejora de ella. Como fuera, pues sabía que estaba tan mal física y psicológicamente, pero él estaría con ella para su recuperación, siempre con ella.
Glorfindel le retira el cuerpo de la niña de los brazos mientras la tapaba con una más cálida manta. La alza con cuidado escuchando contento su corazón latir. Los gemelos ayudan a Legolas a levantarse, estaba bastante mal herido.
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Las heridas de Legolas son curadas un poco para detener la hemorragia, pero deben partir ya no pueden quedarse mucho tiempo más en las cuevas piratas. Estos mismos han tomado una clara lejanía en paz y no se acercan más que lo más viejos que con claro respeto observan a la pequeña Ailin en su mundo de sueños. Han decidido ir a los Puertos Grises donde podrán descansar, han avisado a Lord Elrond y Gandalf el blanco, para enterarse de la situación y que envíen alguna ayuda. En todo ese tiempo, Ailin no ha despertado y Glorfindel interiormente empieza a temer lo peor, el alma de la niña ha partido más no su corazón. Se mantiene en silencio eso es tan terrible como la muerte de ella.
El cuerpo de Ailin reposa en una cama de una de las antiguas mansiones de los elfos. Han pasado tres días y no parece querer volver en sí. Legolas no puede caminar decentemente por la rodilla dañada gravemente pero se pasó gran parte de su tiempo observando a Ailin quien el mismo pidió que su habitación estuviera cerca del oceano, por lo que sus horas se las pasa en silencio mientras observa a la pequeña y se deja embriagar por el canto de las gaviotas y el mar.
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Elrond ha llegado junto con Galdalf para intentar curar a Ailin se su largo letargo, mas una visita inesperada llegó días después. Un elfo de cabellera larga y tan dorada como la de Legolas llegó hasta los Puertos sus ojos no eran azules si no de un profundo verde esmeralda como los de su madre, había una sabiduría hermosa en sus facciones y una tranquilidad espeluznante en cada poro de su aterciopelada piel. Su llegada fue muy inesperada y cuando Legolas le miro no pudo no derrumbarse en los brazos de su hermano. Este mismo había sido enviado por su padre anhelando saber noticias de su hijo menor.
Al enterarse de las noticias, de la pequeña Ailin y de las funestas heridas que poseía su hermano no se marchó en varios días. Belian apoyo día a día la recuperación de su hermano y se encariño rápidamente con Ailin, entendiendo al igual que Glorfindel el estado que esta poseía ahora.
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Una semana ha pasado, mas la situación de Ailin sigue igual, no había ya movimiento y aunque sus heridas han sanado y su luz ha resurgido. Su mente y conciencia no vuelven. Un mensajero ha llegado desde Lothoriel, y ha tomado por sorpresa a todos al enterarse de las noticias que allí llegan. Asombrado y desconcertados se ha decidido el futuro de la pequeña, y no pueden hacer nada para detenerlo. Legolas se siente entre la espada y pared, ir con ella o quedarse. Su mundo se oscurece por las noticias allí dichas, un dolor asoma en su ya débil corazón.
La carta dice así:
Mandos, el Valar de destino esta consternado por la situación en sus estancias, tiene el espíritu de la pequeña mas su corazón rehúye de partir a su lado. La mismísima señora de las estrellas le da otra oportunidad llevadle a Valinor y entregadle el cuerpo a Ulmo señor del mar y Este la llamada curandera en los sueños. Rápido debe ser el viaje, rápido antes que se extinga la última esperanza de tenerle con bien.
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EDITADO
Bien, espero que sea del agrado de todas y/o todos, si es que hay algún hombre por aquí.
Ereregwen: Dios santo casi me creas un par cardiaco, jajaja, bueno, para que veas lo arregle cuanto pude... bueno, en si, quería hacerlos sufrir un poquito más pero ya lo dije estoy apurada y escribo todo rápido. Espero que no sea necesario el review bomba jajajaja, me ha causado mucha gracia. ¿Y ni un saludito? Ni uno pequeñito, la he salvado! Que conste que le he dado un alo de vida y eso es MUCHO! Kohaku: como siempre tan linda tu jajaja, gracias por tus comentario me alegra que te haya dejado así y sí, soy mala, mala jajajjaa. Además me alegro que logres tomar la esencia de la desolación que se sentía en el lugar en ese momento, me alegro mucho. Beatriixe: ¿qué haría yo sin tus comentarios? Jajajaja, gracias como siempre. Muchas gracias Ybelawen: SIIIII soy mala! MALA! Y me encanta serlo jajaja. Bueno pero luego de varias amenazas como el review bomba de Ereregwen mejor hacer algo al respecto , no quiero que mi compu explote jajajaja. El capi lo puso tan rápido como me ha llegado la musa jajaja, espero que sea de tu agrado. Se te quiere un millón. Derra: muerte... muerte... que palabra, ¿no?, pero no esta muerta, esta SEMImuerta. Que es muy diferente. Así que Legolas va a tener que atenerse a dejar su amada TM y hasta no poder despedirse de su pueblo o padre o irse con la pequeña Ailin y es allí mi gran duda por lo que me cabeceare durante estos días de vacaciones. Y SAUROM LAMDERTH la lleva! UJU! Son muy bakanes ellos jajaja. Buenos muchos saludos y que estés bien.
