NdA: Este quizás pudo haber sido un poco más largo pero las ideas se me escapan con tantas drogas y orgías y quemar autores. Mis disculpas y saluditos a las Badgirls, que a estas alturas son como las tías más tontas de Fanfiction. ¿Habrá donandtes de neuronas? Y lo que es más importa ¿alguien las desperdiciaría en ellas? Dejémoslo estar.
Gracias por los 15 reviews (un record). Vuestra Diosa os ama y adoro, pueblo mío. XD
---
Por un bien mayor
—¡Ni de coña!. ¡No pienso permitirlo!. ¡Por encima de mi muerto cadáver!. ¡Eres mi jodido amigo, Lupin, no puedes hacerme esto…!
Atraído por los escandalosos berridos de James, Sirius no tarda en materializarse en medio de la discusión como si hubiera sido convocado por un poderoso hechizo. Su curiosidad es enorme, porque Cornamenta casi nunca grita a Lunático, y siente también un ligero deseo de pegarle un tortazo a su mejor amigo porque que alguien chille a Remus Lupin no es algo que sepa tolerar bien. Sin embargo, la curiosidad vence a ese otro impulso de poca importancia. Además, Remus no parece necesitar ayuda.
—Te he hecho un favor, cabeza hueca. Y deja de gritarme.
De hecho, el licántropo parece casi divertido. No se ha movido de su cama, donde permanece sentado, rodeado de millones de pergaminos y tareas pendientes, que seguramente tiene pensado terminar antes de que empiece siquiera el domingo. Escandaloso, vamos.
—¡¿Un favor?! —James parece incapaz de salir de la incredulidad y en su indignación no da tiempo a Sirius a preguntar de qué va todo el asunto—. ¿Ir al baile con Lily es hacerme un favor? Si no fueras tú, te partiría la cara sólo por planteártelo.
Remus sonríe con ternura, ignorando por completo el estado de Potter y sus nervios.
—Lo sé. Y no sólo me lo he planteado, ya hemos quedado. En realidad me lo pidió ella.
Antes de que más gritos puedan salir de boca de James, Sirius interviene felizmente.
—A mí me parece perfecto.
Él y Remus intercambian una mirada de esas raras a las que James está empezando a acostumbrarse y cuyo significado en ese momento le importa un rábano. Está mosqueado. Mucho. Esa no había sido su idea de aquel plan. En pleno ataque de rabia, su ira se vuelve contra Sirius.
—¿Y a quién le importa lo que a ti te parezca, chucho? No es como si tuvieras algo que ver en esto.
Busca enfadarle, claro, pero sólo consigue una palmadita amistosa en el hombro. Canuto luce sospechosamente radiante, como si le hubieran dado una gran noticia.
—A ver, Bambi. Los celos no te dejan usar el poco cerebro que queda entre tanto cuerno que tienes en la cabeza. Si la pelirroja ha recurrido a Remus para que la acompañe, quiere decir que no tienes competencia. No habrás esperado que la chavala iría sola. Sabemos que tiene más de una oferta…—James bufa y Sirius le ignora—. Pero ha preferido ir con su mejor amigo. Ahora, concéntrate un momento y piensa. ¿Crees que eso es una mala noticia¿Preferirías verla con ese McKinnon que la ronda todo el día o con otro babososo cualquiera?
Tras un breve silencio, James opta por cerrar la boca y se limita a soltar un ligero gruñido que suena a un ahogado "vale". Después abandona el cuarto sin más preliminares y se encamina a sabrá Merlín dónde. Sirius ríe y se desploma sobre su deshecha cama.
—¿Y tú qué? —pregunta Remus distraído—. ¿Ya tienes pareja?
—En realidad, no —confiesa el otro con una mueca—. Fui a pedírselo a Alice, ya sabes, la amiga de Lily, pero…
—Pero Frank casi te come vivo ¿no?
—Más o menos. No sabía que estuvieran saliendo.
—Y no salen… aún. Frank es algo tímido para estas cosas, pero acabarán juntos, te lo digo yo.
—Habló el oráculo —se burla Sirius—. ¿Ya has aprendido a usar tu tercer ojo?
Remus sonríe con malicia y ladea un poco la cabeza.
—No empecemos con insinuaciones libidinosas, Black.
Sirius abre mucho los ojos y por poco consigue evitar sonrojarse como una colegiala ante tan brutal indirecta.
—Hostias, Lupin. Eres más pervertido que yo.
El mencionado se encoge de hombros, su expresión inocente intacta.
—Se hace lo que se puede.
No vuelve a mirarle, perdido en sus libros, pero Sirius no puede despegar la mirada de él. Con cada día que pasa se sorprende más de todas las facetas ocultas que está descubriendo en su amigo más decente y recatado. Decente, unas narices. Y no es que le moleste que Lupin le tire los trastos con tanto descaro, más bien al contrario, pero lo verdaderamente cierto es que a Sirius aún le abruma un poco. Le pone nervioso y no está acostumbrado a ponerse nervioso.
—¿Vas a tardar mucho con eso? —pregunta fingiendo indiferencia bastante pobremente.
Remus sigue sin alzar la vista pero una sonrisa maliciosa aparece en sus labios.
—¿Por qué?
Sirius gruñe y se remueve incómodo. Toda su experiencia se va al cuerno cuando es Remus Lupin al que pretende arrastrar a un rincón oscuro del castillo. El cabrón lo sabe y disfruta haciéndole pasar por eso. Pero es un Black y los Black no se avergüenzan ni se dejan comer el terreno.
—Porque estaba pensando en que Gilfredo lleva silencioso demasiado tiempo. A este paso, Hogwarts perderá un mito.
Cuando, ahorá sí, por fin le mira, los ojos de Lunático desprenden chispas. Le sonríe de esa forma que nadie más ha visto y es sólo un instante, porque en cuanto aparta los pergaminos y se pone en pie, su expresión vuelve a ser de inocencia total.
—Buen argumento. Si es por un bien mayor…
---
NdA. ¿Qué tal? Aparte de corto, claro. El siguiente es bastante más extenso, por si consuela. ¿A alguien aún le queda alguna duda sobre algo? Preguntad, no seáis tímidos.
Críticas, pedradas, sacrificios en carne... todo será bien venido y la Diosa os recompensará. ;)
