Gary observo como Dawn cortaba la llamada con Misty y se quedaba en silencio con el celular aun en la mano -¿Todo bien, amor?- preguntó –sí, dice que esta bien y me hizo prometerle que tomaríamos nuestro tiempo- dijo Dawn aun seria –en cierta parte sé que tiene razón, esto es algo importante para nosotros y para ella- dijo dedicándole por fin una sonrisa que Gary catalogo como serena. –Bien, entonces ¿nos vamos? Mi abuelo y la Sra. Delia nos esperan abajo- dijo Gary ofreciéndole su mano. Dawn la tomó y bajaron a la estancia donde se encontraban ya el profesor Oak y esposa esperándolos.
-Estoy muy emocionada, chicos, en serio me encantan las bodas- comentó Delia muy emocionada –desearía que mi Ash por fin decidiera abrir su corazón y no huir más- dijo mientras subían al jeep que los transportaría a la finca a las afueras de Pallet Town.
-Yo también eso quisiera- dijo Dawn más para si que para los demás –en serio que yo también lo espero.
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La tarde llegó pero a ella no parecía importarle, seguía en su recamara sin ganas de moverse ni probar bocado, tenía que pensar cuidadosamente como actuaria y ocultaría todo. ¿Cuánto podrían tardar en regresar Gary y Dawn? Sinceramente dudaba que tardarán mucho y los rastros de su cuerpo no se irían de la noche a la mañana, no importa cuantas compresas pusiera en sus hematomas o cuanto limpiara sus heridas, no se irían al abrir y cerrar los ojos -¿qué hago? No quiero mantenerles secretos pero no me siento preparada para ello, no quiero arruinar sus vidas- decía poniendo su cabeza reposada en sus rodillas.
Un pensamiento le daba vueltas en la cabeza desde hace tiempo, Ash le había preguntado en su regreso si ella y Gary tenían una relación, y lo volvió a mencionar ¿en serio pensaba que podía jugarle tan bajo a Dawn? Él sabía que ellos estaban comprometidos. Definitivamente Ash era un mundo aparte, no pudo entenderlo y definitivamente con los recientes hechos dudaba poder hacerlo algún día.
Se puso de pie, caminó hacía el cuarto de baño y sus piernas fallaron casi al llegar, al intentar amortiguar la caída se tomó de la mesita tumbando su cepillo para el cabello. Se incorporó como pudo y continuó su camino. Tomó una ducha, era la primera vez que su cuerpo tocaba el agua desde el día anterior, se sentía bien, era como si el agua intentara sanarla de alguna forma, la cubría de pies a cabeza y le susurraba al oído palabras de tranquilidad al oído. Siempre había amado el agua, no por nada los pokémon de agua eran sus favoritos, ellos la entendían. Tomó un camisón viejo que tenía en su perchero, era totalmente cubierto, pero de cierta manera se sentía protegida con él. ¿Qué le diría a Gary de su vestido? Su vestido, recordó, y de nuevo las lágrimas traicioneras se hicieron presentes. Todo lo que recordaba de esa noche era por fragmentos y cada uno traía un sentimiento de coraje y lastima, ¿había Ash actuado de esa forma porque se sentía herido? -pero él me ha herido más de lo que imagina- dijo tocando el hematoma de su rostro –no sólo físicamente, ha desconfiado de mi, me ha hecho llorar y suplicar clemencia- soltó un grito ahogado –me robó algo preciado- se dijo entre sollozos –nada de lo que diga o haga justificará lo que hizo. Nada- dijo caminando de nuevo a su cama dónde se recostó para hacerse un ovillo y quedarse dormida.
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Ash entró sin hacer mucho ruido, aun así, la casa parecía que no tenía a nadie en ella en ese momento. Observo su reloj, ése reloj que ella le regalo, marcaba las 6:30 pm ¿qué no había llegado a casa, y sí se quedo varada en pleno camino? Se preguntó mientras a su mente regresaba el recuerdo de su apariencia, le había roto el vestido y la había abusado físicamente, pudo haberse quedado inconsciente en algún lugar del camino, tirada bajo el frío y sin abrigo. Sacudió su cabeza y decidió salir a buscarla, entonces escuchó como algo golpeaba el piso sobre él. Cerro la puerta y se puso marcha escalera hacia arriba, llego hasta la puerta de Misty y no se animo a tocar, tomó aire y decidió entrar en absoluto silencio –¿Myst?- llamó en voz baja -¿Myst estás aquí?- dijo un poco más decidido. Siguió caminando por la recamara y se acerco a la segunda puerta que tenía, reposo su cabeza en la fría madera y agudizo el oído –agua- se dijo. Ella estaba en casa tomando una ducha. Tomó la perilla para darle vuelta y entonces reacciono ¿en que estaba pensando? Después de todo lo ocurrido no podía llegar como si nada y decirle que lo sentía así como así. Soltó la perilla y regresó en sus pasos, llevaba la mirada baja y lo vio, una prueba más, el vestido yacía en el suelo, rasgado y manchado, tal y como lo recordaba. Respiró hondo y salió de la habitación, no quería causarle problemas, ya tenía suficientes pero tampoco quería dejarla sola. Decidió entrar al que era su recamara y esperar la noche, pasarla en total silencio y partir a la madrugada.
Sin querer despertó pasadas las 2 de la madrugada, se percató que el gimnasio seguía a oscuras y en completo silencio. Camino lentamente hasta la remara de Misty de nuevo e imitando las acciones de esa tarde agudizo todos sus sentidos para notar alguna señal dentro del cuarto. Silencio, nada más que silencio. Decidido tomó la perilla y la giro lentamente, la puerta rechino quedamente mientras la empujaba para encontrarse con completa oscuridad. Le tomó un poco de tiempo acostumbrar sus ojos al terreno y entonces distinguió la figura de la pelirroja recostada en la cama, se acercó y ahí la vio, la imagen que estaba frente a él le hizo querer tomarla en brazos y llenarla de besos. Misty estaba hecha un ovillo acostada de lado, se veía que dormía profundamente sin percatarse de la presencia que la observaba entre las penumbras de la noche –Myst…- dijo en susurro, un susurro que logró hacerla removerse para abrazarse más a si misma. Él pudo observar su rostro golpeado y su labio reventado, él lo había hecho, él le había dañado. Pasó su dedo pulgar por el labio y una lágrima rodó por su mejilla al ver como ella se quejaba del toque en sueños.
Salió de la recamara y fue cuando se dio cuenta por completo, ésa sería su cruz, haber dañado a la persona que más había amado, haberla quebrado tanto por dentro como por fuera y sin poder remediar nada. Haber hecho un acto tan cobarde y todo por no creer en ella. Pero May había dicho que justamente lo que Misty le había dicho, entonces si estaba tan seguro ¿por qué le dolía tanto?. Terminó sentado en una pequeña banca a las afueras del gimnasio, no podía volver, sólo velaría por ella esa noche y a la primera hora de la mañana avisaría a Gary y Dawn que partiría, un acto aun más cobarde pero con suerte ellos podrían volver a tiempo y ayudarla a sentirse, por lo menos, algo mejor.
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El reloj marcaba 15 a las 6 am cuando el teléfono de Gary comenzó a sonar, aun con los ojos cerrados tanteo la mesita de noche con la mano y lo tomó sin verificar quién era el llamante –Oak- dijo como contestación.
-buenos días, Gary, espero no haberte despertado- dijo Ash intentando sonar lo más relajado posible. –¿Ash, pero que dem… qué hora es?- dijo Gary ya más en confianza al escuchar la voz de su amigo. –van a dar las 6 de la mañana- dijo tranquilo. –¿Esta todo bien, por qué me llamas tan temprano?- pregunto Gary incorporándose en la cama -¿esta Misty bien?- pregunto ya con los ojos abiertos, el sueño se le había espantado de repente.
-S-sí, ella esta bien- dijo Ash con culpa –escucha, tengo que salir de nuevo, llamo para avisarles que Misty se quedará sola hasta que ustedes vuelvan, sólo eso- le comentó Ash sin esperar respuesta –Sé que les dijimos que se tomaran su tiempo pero procura no dejarla sola mucho tiempo- dijo Ash. –¿le haz hecho algo?- pregunto Gary amenazante –si descubro que tú le hiciste algo…-¿Entonces qué, Gary, me matarás?- pregunto el muchacho moreno retóricamente –escucha, sólo llamo para avisarles, ella no lo haría así que lo hago yo, tal como quedamos- contestó Ash con desesperación –parto hoy mismo, ustedes están avisados y eso es todo, salúdame a mi madre y al profesor, avísales que en cuanto pueda me comunico con ellos. Y Gary, una cosa más…- dijo tomando aire –cuídala mucho- soltó terminando la llamada sin esperar respuesta.
El muchacho de cabello café ya fuera de su cama al otro lado de la línea estaba inquieto ¿qué había sido todo eso? Tomó su celular de nuevo y marcó el número del celular de Misty, éste dio 4 timbrazos hasta que escucho la voz somnolienta de su amiga contestando -¿diga?- escucho la voz pesada de su amiga, se notaba que había estado durmiendo aun, lo cual se le hacía raro ya que siempre tendía a madrugar para atender a sus pokémon. –Misty, soy Gary, ¿me escuchas?- dijo el muchacho.
-te escucho perfectamente, Gary, ¿qué sucede, esta todo bien? ¿cómo está Dawn?- preguntó Misty rascando su ojo derecho con la mano libre y emitiendo un gruñidito al haber olvidado el hematoma en esa parte de su rostro. –sí, ella esta bien, sólo llamo para avisarte que regresamos hoy, ¿de acuerdo?- eso último hizo que Misty terminará de despertarse abriendo por completo sus ojos -¿me escuchaste? Ash llamó, ya lo sé todo, así que regresamos hoy- dijo muy seguro de sí. Misty sudo frío.
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Hola de nuevo, lo sé, voy muy lento en la historia y actualizó muy rápido pero hay que recuperar el tiempo ¿o no? quiero agradecer sus visitas, me emocioné de ver tantas aunque no dejaran reviews, espero sigan conmigo hasta que le veamos un final, debo admitir que hace 5 años que planeaba esta historia, quería darle un final duro, triste y amargo, sin embargo ahora ya a mis 23 años de edad veo el final del tunel (?) haha y he decidido llevar la historia por otro lado, así que aun hay esperanzas en esta historia con los pies hacia arriba. Gracias a Amy-Light95 por su hermoso review haha gracias por darme tu confianza y darle una oportunidad a esta historia aun cuando tenía años sin actualizarse. Espero sea de tu agrado y llegues al final para ver que opinas. En serio que hermoso review :)
de nuevo, gracias y ¡saludos a todos!
