LEXA POV

Los meses siguientes a las vacaciones de invierno pasaron bastante rápido, entre demasiados exámenes y proyectos, cada vez las cosas se hacían más complicadas y eso que recién era el primer año de la carrera, con Jasper estábamos entusiasmados porque llegasen los años donde íbamos a poder presenciar los juicios o armar la defensa para alguno, sabíamos que era una tarea demasiado difícil. Nos dimos cuenta de eso cuando el profesor de Derecho Legal nos dio un proyecto donde deberíamos armar un simulacro de defensa. Aunque nos encantaba lo que estábamos haciendo nos demandaba demasiado tiempo, sumergidos en libros, fotocopias, internet, investigando diferentes puntos de defensa y teorías tanto médicas como psicológicas.

Los menos afectados en esa demanda de tiempo era Jasper y Maya ya que ambos formaban parte del grupo y en si aunque estuviesen estudiando pasaban todo el día juntos, en cambio Octavia estaba lejos de Raven y yo… bueno, yo estaba lejos de Clarke.

Clarke… ¿Qué puedo decir de ella? Después de que me contara lo que paso en su pasado, era obvio que el sentimiento de culpa me iba a invadir por completo y así fue. No aguante mucho y me termine derrumbando y para mi sorpresa ella estaba ahí para darme su mano y ayudarme a levantar, me hizo entender que de ese día en adelante las cosas se superaban de a dos, que ella iba a estar para mí y yo para ella. Siempre me pregunte de donde sacaba las fuerzas necesarias para superar todo día a día, como hace para lucir completamente normal, como hace para que nadie se dé cuenta de lo lastimada que estaba por dentro.

Nuestra "relación" era algo rara, si bien hace dos meses ambas admitimos estar enamoradas todavía no éramos algo formal, por llamarlo de alguna manera, nunca nos detuvimos a pensar que éramos exactamente, a mí me daba miedo preguntarlo y me aterraba más que ella lo pregunte, lo único que habíamos hablado era que íbamos a ir despacio, sin agobiarnos y dándonos el espacio necesario, si es que alguna lo necesitaba. Nuestros amigos no estaban enterados de nada, bueno por mi parte Jasper me conoce bastante y sabe que estoy algo diferente con Clarke, muchas veces tengo que estar escapando de sus estúpidas preguntas, pero si ni nosotras mismas éramos capaces de definir nuestra relación ¿Por qué debería estar dándoles explicaciones a otras personas? Por su parte tanto Raven como Octavia estaban demasiado sumergidas en su propia relación así que muchas preguntas no hacían o por lo menos Clarke no se quejaba de eso.

Ahora algo muy distinto es lo que tanto Abby como Anya consideran que tenemos, para ellas prácticamente nos vamos a casar dentro de unos meses y les vamos a dar 20 nietos, si, así de exagerado, aunque creo que ambas se complotan para hacernos sentir incomodas. Nuestras "madres" se hicieron muy amigas después de las vacaciones que pasamos en Phoenix, no sé cómo había pasado eso, solo nos enteramos una noche donde Clarke llamo a Abby y ambas estaban compartiendo un chocolate caliente, así que desde ese día en adelante tenemos una videollamada "grupal", al principio nos sentimos demasiado incomodas o por lo menos yo me sentí así pero al pasar las semanas era algo un poco más llevadero, estaba bueno poder comunicarse de esa manera, dentro de todo te hacía sentir un poco más en casa, aunque si debo admitirlo, yo me sentía en casa cuando estaba rodeada por los brazos de Clarke.

- Oye, Lex ¿Crees que podrías terminar de escribir la propuesta? – me pidió casi rogando Jasper –

- ¿Por qué yo? Somos 4 y yo ya investigue todo lo que me dieron.

- Es que esta noche ceno en la casa de mis suegros y Octavia sale con Raven. – rodé los ojos haciéndolo reír – quizás si no siguieras soltera tendrías una escapatoria.

- Sí, sí, sí. – le saque los libros de las manos – siempre Lexa – bufe –

- ¿Cómo están las cosas con Clarke?

- Bien – lo mire con el ceño fruncido - ¿Por qué?

- ¿Cuándo vas a admitir que tienen algo?

- Cuando tengamos algo – le sonreí –

- Espera – tomo mi brazo haciéndome frenar - ¿Tienen algo?

- No – respondí sonriendo - ¿Te piensas que no te lo contaría?

- Más te vale.- hizo una mueca con la boca que hacia siempre que me iba a decir algo que no me iba a agradar - ¿Has hablando con Costia?

- No.

- Yo – suspiro – no sé cuántas veces intente hacerle entender que no siga insistiendo, te lo juro Lex – su tono de voz demostraba lo afligido que estaba –

- Tranquilo, no hable con ella durante un tiempo, no está insistiendo con nada. ¿Hay algo que no me estás diciendo?

- Solo me "advirtió" – dibujo las comillas en el aire con los dedos – que te iba a invitar no sé a dónde y que no me interpusiera – me miro con esos ojos suplicantes y no pude evitar que un escalofrió recorriera mi espalda – no quiero que sufra, Lex.

- Lo sé y sabes de sobra que yo tampoco quiero que sufra – suspire – pero si tengo que ser realmente cruda con ella para que lo entienda sabes que lo haré. – el asintió – yo no quiero que mañana te enojes conmigo porque tu hermana va a llorarte diciendo que yo la lastime o algo, ya pasamos por eso, no una, ni dos, ni tres veces, fueron varias Jas y no quiero volver a pasarlo.

- Lo sé, es por eso que te pregunte lo de Clarke.

- No metamos a Clarke en esto.

- Van en serio ¿Verdad? – me sonrió levantando las cejas rápidamente –

- Cállate, Idiota – golpee su hombro antes de entrar a mi habitación –

- Entonces... ¿Terminas la propuesta?

- Sí, sí. Ve a tu cena y deja que Lexa saque las papas del fuego.

- Gracias, Lex.

- Claro, claro. - deje que me besara en la mejilla antes de irse –

Tire lo libros en mi escritorio, prendí el ordenador y me puse escribir de manera automática, ya me conocía el caso de pies a cabeza, así que solo debería escribir que es lo que pienso que es mejor realizar y como llevar adelante todo. Estaba muy concentrada en todo lo que escribía hasta que unos golpes en la puerta me trajeron de vuelta al mundo real, rezongué y me levante a abrir, no esperaba a nadie.

- Hola hermosa – Costia me abrazo sin darme tiempo a reaccionar –

- Hola Cos. – me aparte para dejarla entrar, ella estaba demasiado sonriente y yo demasiado cansada para aguantar cualquier tipo de discusión así que preferí hacer las cosas más fáciles – estoy ocupada. ¿Necesitas algo?

- Solo te extraño, mi amor. – me sonrío - ¿Puedo quedarme para hacerte compañía?

- Claro, siéntate. Pero te advierto que realmente estoy ocupada.

- Está bien, me gusta estar a tu lado, sea como sea.

- Costia…

- Lo siento, lo siento.

Había pasado aproximadamente dos horas desde que Costia estaba sentada a mi lado simplemente mirándome, cada minuto que pasaba me iba sintiendo más incómoda, era mi amiga de toda la vida y nunca me molesto su presencia, tampoco después de que me dijera sus verdaderos sentimientos hacia mí, yo siempre le deje en claro que no quería nada ni con ella ni con nadie, que no era de mala si no respondía como ella quería. Pero este último tiempo sentí que sus intentos de poder obtener algo más que amistad de mí se hacían más persistentes.

- ¿Tienes hambre?

- La verdad es que sí. ¿Quieres que vaya a comprar algo? – se ofreció –

- No, está bien. Iré yo. – guarde el archivo en el ordenador antes de salir – mira la Tv si quieres.

- No tardes. Aquí te espero – me guiño un ojo –

Debería juntar valor de donde sea y ponerle un punto final a Costia, debería frenarla como sea, aunque mis palabras ya no eran sutiles, lo dejaron de ser hace un tiempo, mucho más cuando me di cuenta de lo que realmente quería y eso era estar con Clarke.

CLARKE POV

Esa mañana me había levantado demasiado temprano, me reunía con Niylah, Brian y Harper para repasar todos los puntos del examen que íbamos a tener ese medio día. Cuando deje la habitación Lexa todavía estaba durmiendo, esa noche no dormimos juntas. No es algo que hagamos a menudo, aunque si fuese por mí todas las noches me acurrucaría con ella. Ella sabía que yo estaba enamorada de ella y yo sabía que ella lo estaba de mí ¿Por qué estábamos haciendo las cosas tan complicadas? No lo sé, es más ni siquiera es que seamos algo, no hay exclusividad, no hay salidas, no nos tomamos las manos, no nos hacemos mimos, bueno a veces sí, pero nada pasa más allá de estar abrazadas en el sofá mirando alguna película o alguna que otra noche donde dormimos en la misma cama. Yo sabía perfectamente que es lo que quería con ella pero lo que también sabía era que para ella era todo completamente nuevo y tenía más miedo que cachorrito abandonado. Sabía que debía ir lento pero ya habían pasado dos meses y no hubo ningún tipo de cambio o al menos el intento de hablarlo.

Tenía una hora para almorzar antes de volver a juntarme con mis compañeros en la biblioteca, deberíamos terminar un trabajo que contaba como el 50% del examen, me ofrecieron ir a comer con ellos pero por alguna necesidad más fuerte que yo decline la oferta y me fui para mi habitación, por la hora y el día sabía que Lexa tenía que estar ahí, con lo que no contaba era con no encontrarme con ella cuando cruce la puerta…

- ¿Ya volviste, mi amor? – grito Costia desde la cocina sin darse cuenta de que no era exactamente la persona que estaba esperando hasta que se dio vuelta y calvo sus ojos en mí, su expresión cambio completamente a una mucho más seria – Ah, eres tú.

- Si, vivo aquí. ¿Recuerdas? – suspire - ¿Lexa?

- Se fue a comprar algo para que almorcemos, nosotras dos, claro – me miro de arriba abajo

- No te preocupes no me voy a quedar mucho tiempo. – bufe y me fui hasta mi cama para recostarme un rato –

La simple presencia de Costia me hacía hervir la sangre, mucho más cuando se ponía en plan "Lexa es mía y de nadie más" como me gustaría cerrarle la boca diciéndole que Lexa es mía y es mi novia pero como no lo somos no lo puedo hacer y mucho menos con Costia que es una de sus mejores amigas. Un carraspeo me saco de mis planes maléficos, abrí los ojos y Costia me estaba mirando con su preciosa cara de idiota, si la odio, no es una novedad.

- ¿Qué pasa? – le dije mientras me sentaba en la cama –

- Clarke, tengo algo que decirte y espero que no te lo tomes a mal – comenzó mientras gesticulaba con sus manos – quizás sea yo la que está confundiendo las cosas, si es así me los dejas saber – asentí - de esa forma todas vamos a poder estar en paz.

- Dime… - la mire con cara de no entender absolutamente nada de lo que me estaba diciendo, que a decir verdad no tenía ni idea –

- Lexa y yo somos novias – me dijo sonriente… Espera… ¿Qué? –

- Ah, ¿Sí? – dije con total tranquilidad, aunque mi primer pensamiento fue saltarle al cuello –

- Si, lo estamos intentando hace unos meses – su cara realmente emanaba ilusión y en cierto punto me preocupo – pero preferimos mantenerlo en secreto, ya sabes, mientras más discreción mejor salen las cosas.

- Claro… está bien. Y dime ¿Qué tengo que ver yo en esto que me estas contando? – su semblante cambio completamente cuando formule esa pregunta –

- Es que mira Clarke, puedo parecer una persona despistada, que no presta atención a muchas cosas pero si de algo me di cuenta es de como la miras, como le sonríes y de lo mucho que te molesta mi presencia en esta habitación, solo te digo una sola cosa – me señalo con el dedo indicie – comienza a acostumbrarte a mi presencia porque de acá… no me pienso ir.

Dicho esto se fue a acostar en la cama de Lexa dejándome con la palabra en la boca, nunca supe que tenía un instinto asesino tan elevado que debía aprender a controlar a toda costa. Respira Clarke, respira.

El ruido de la puerta al abrirse me hizo mirar hacia ahí, encontrándome a una sonriente Lexa mirándome fijamente, su sonrisa se borró cuando noto mi cara de pocos amigos, eso sí es algo que no puedo ocultar, cuando parecía que estaba por hablarme Costia hablo y se puso en el medio del camino.

- Al fin, mi amor. Moría de hambre – Lexa la miro frunciendo el ceño y yo creo que en la habitación se escuchaba como mis dientes rechinaban.

En ese momento no aguante más tome mi mochila con todas las cosas que necesitaba para esa tarde y camine hasta ellas, Costia le seguía hablando mientras tomaba las bolsas que Lexa tenía en las manos y no sé si los cables se me cruzaron o si simplemente le hice caso al diablito que estaba sentado en mi hombro que repetía una y otra vez "hazlo, hazlo". Así que aproveche el momento en el que Costia se separó de Lexa lo suficiente para ponerme delante de ella, acaricie su mejilla y me puse de puntillas para poder besarla, Lexa cerró los ojos disfrutando del beso y yo me sentía como si hubiese ganado la tercera guerra mundial, cuando me separe ella seguía con los ojos cerrados y los labios entreabiertos, mire de reojo a Costia que estaba más roja que un tomate, parecía que le iba a salir humo de las orejas.

- Hola Lex – abrió sus ojos para poder mirarme y sonrío – te extrañe hoy pero – mire mi reloj – tengo que irme, te dejo tranquila con tu novia – enfaticé esa última palabra antes de encaminarme a la puerta.

Antes de cruzar la puerta escuche como Lexa me llamaba pero preferí hacer de cuenta que no la escuche, aunque una sonrisa se me formo en la cara cuando escuche que le grito a Costia "¿NOVIA?"

Estuve toda la tarde en la biblioteca haciendo el intento de terminar el trabajo, aunque participe demasiado en todo lo que fue el armado no podía concentrarme en otra cosa que no sea en Lexa, miles de preguntas se me formularon pero la única que en cierto modo me aterraba era ¿se habrá enojado por el beso? Todo pasa por no ponerle nombre a las cosas, voy a comprar una de esas pistolas etiquetadoras y le voy a pegar una etiqueta en la frente "Propiedad de Clarke Griffin" si es que no esta tan enojada como para querer verme de nuevo.

Los chicos ya se habían ido pero yo preferí quedarme un rato más ahí, lo que menos me apetecía era verle la cara a Costia de nuevo. Estaba intentando resolver unas cuentas hasta que mi celular sonó, lo mire de reojo y en el centro de la pantalla pude leer "Lexa"

Lexa: ¿Dónde estás?

Lo leí y lo volví a dejar en el mismo lugar, minutos después volvió a sonar –

Lexa: ¿Clarke?

Esta vez deje el celular un poco más lejos, no quería contestarle. Volvio a sonar y como siempre dicen, la tercera es la vencida –

Lexa: ¿Me estas ignorando? ¿Te das una idea de lo que le haces a mi ego dejándome en visto?

Demonios, malditos tildes azules –

Yo: Biblioteca.

Lexa: Debí imaginarlo, ñoña.

Rodé mis ojos con su último mensaje, volví a dejar el celular en costado y retome las malditas cuentas que me estaban rompiendo la cabeza, debía tenerlas terminadas para hace dos días pero no Clarke Griffin siempre se olvida de las cosas importantes.

- ¿Problemas de números Griffin? – me susurro en el oído -

- Joder, Lexa.

- ¿Te asuste? – dijo riéndose –

- ¿Qué haces aquí?

- Tengo hambre – se encogió de hombros –

- Bueno, exactamente esta no es la cafetería.

- Lo sé listilla. ¿Vamos a cenar?

- ¿Me estas pidiendo una cita Lexa Woods?

- Mmm – acaricio su barbilla como si estuviera pensando – Puede ser, ¿Vamos?

- Está bien – me ayudo a guardar las cosas y nos fuimos hasta el estacionamiento donde tenía el auto –

En el transcurso del viaje no hablamos nada, yo no sabía que decirle y ella parecía no querer hablar, aunque podía notar cierto nerviosismo en sus gestos, en su forma de morderse el labio a cada rato, tamborear sus dedos en el volante, solo me miraba de reojo, como si no se atreviese a mirarme a la cara directamente. ¿Sera que al final Costia tenía razón y Lexa no encuentra forma de decirme las cosas como son?

Terminamos en un restorán un poco alejado de la universidad, era hermoso por donde lo mires al entrar me mire automáticamente la ropa y me avergoncé de mi misma por vestirme tan mal, me sentía tan fuera de lugar que estuve a punto de decirle a Lexa de cambiar de sitio pero prácticamente me arrastro hasta una de las mesas. Seguía pareciendo nerviosa, no dejaba de jugar con sus dedos y con la servilleta, podía notar que estaba moviendo su pierna inconscientemente porque el mantel se movía a compás, después de ordenar no puede aguantar mas el silencio y hable.

- ¿Qué pasa?

- ¿Uhmm?

- ¿Qué, qué te pasa?

- Nada, ¿Por qué? – frunció el ceño –

- Estas nerviosa.

- No, no lo estoy.

- Si tú lo dices. – bufe –

- Si, lo digo yo.

- ¿La cena va a ser todo el tiempo así? Porque si la respuesta es sí, me voy.

- No, no. – tomo mi brazo con delicadeza – siéntate. Lo siento – suspiro – sé que no es la primera vez que cenamos juntas pero si es la primera que salimos – se mordió el labio inferior y por primera vez en la noche puedo decir que su nerviosismo me resulto adorable. –

La cena fue mucho más relajada, si así lo podemos decir, Lexa no paro de decir idioteces y chistes que no eran muy graciosos que digamos y si algo aprendí y conocí de ella en este último tiempo que era de esa forma la que intentaba persuadir sus nervios. Pero todavía no puedo terminar de creer que solo este nerviosa porque estábamos cenando fuera. Así que intente hacer caso omiso a eso y disfrutar la noche junto a ella. Cuando terminamos de comer tuvimos una mini discusión por pagar la cuenta, no es que yo dispusiese de mucho dinero pero era Lexa la que siempre pagaba por todo y eso no me gustaba para nada, así que le termine diciendo que si no me dejaba pagar iba a tener que aceptar salir conmigo otro día, a lo cual sonrío ampliamente diciéndome que entonces con más razón iba a pagar esa cena.

- ¿Estas cansada? – me pregunto una vez en el auto –

- No, la verdad es que no. – le sonreí –

- ¿Te gustaría ir al mirador?

- Si, nunca he ido.

- Grandioso –

- Oye, Lex

- ¿Quép?

- Siento lo de hoy – sentí que ese era el momento justo para hablarle sobre el tema – por lo del beso delante de Costia, sé que no debí hacerlo ya que habíamos acordado a ir lento

- ¿Te arrepientes de besarme?

- No, Lex. Del beso no, sino del momento.

- En todo caso, Clarke. Quien debe una disculpa soy yo – suspiro – ya hable seriamente con Costia – su expresión paso de estar relajada a estar seria – realmente ya estoy cansada de esa situación, si ella no acepta que solo puedo brindarle amistad va a ser mejor que se aleje. No me gusto la actitud que tomo hoy. ¿Cómo va a decirte que era mi novia? ¿En qué cabeza cabe eso? – cuando freno en el semáforo me miro - ¿Tú le creíste?

- No, solo me molesto que me tratara como me trato. Pero igual, no debí hacerlo, lo siento.

- ¿Podemos olvidarnos de eso? – asentí y Lexa acaricio mi mejilla, incline la cabeza para poder sentir más la caricia. El auto freno de golpe y me hizo abrir los ojos – espérame un minuto – me dijo antes de bajarse y entrar a una tienda –

Mientras la esperaba saque mi teléfono y tenía un mensaje de Raven.

Rae: ¿En qué andas, Griffin?

Yo: Terminando de cenar ¿Y tú?

Rae: ¡Ah! La rubia desaparecida se dignó a contestarme…

Yo: Hazme el favor y cállate. Te recuerdo que eres tú la que está de novia y se olvidó de su mejor amiga.

Rae: Desde que andas agitándole el ala a la señorita simpatía tú también andas perdida.

Yo: Bueno, en este momento estoy con ella. ;)

Rae: Bien, a ver si de una buena vez llegas a su cama, Griffin ;)

Yo: Que te den Reyes.

Rae: Oh, sí. Octavia se está por ocupar de eso. Besos rubia.

Yo: Chau imbécil.

- ¿Mucha gente? – le pregunte cuando volvió al auto

- Si, lo siento.- me sonrío – me quede con ganas de comer algo dulce. – puso la bolsa en el asiento trasero y seguimos el camino –

No imagine que el lugar estuviera bastante lejos de donde estábamos y mucho menos imagine que aunque estuviéramos en primavera la noche era bastante fría y yo sin mi amada chaqueta, así que apenas me baje del auto me abrace a mí misma lo positivo de todo esto era que el motor estaba desprendiendo bastante calor.

- ¿Tienes frío? – asentí y Lexa se puso delante mío abrazándome y dejando que apoyara mi cabeza en su pecho - ¿Mejor?

- Sabes que sí – conteste y pase mis manos por su espalda –

- Clarke, sé que no nos conocemos hace mucho y sé que hemos pasado muchas cosas feas, la mayoría gracias a mi - suspiro apartando su mirada, como si estuviera pensando demasiadas cosas a la vez, hasta que volvió a mirarme - sabes más de sobra que soy una persona de pocas palabras mucho más cuando estoy nerviosa como ahora - soltó una risita nerviosa - pero ... - movía sus labios pero no podía emitir ningún sonido –

- ¿Lex?

- Estoy enamorada de ti, Clarke. Quiero ser honesta contigo y ya no quiero que intentemos ser amigas, ya no quiero que las cosas vayan tan lento, quiero - suspiro y yo solo tenía ganas de comérmela a besos - quiero disfrutar contigo cada segundo de mi vida, quiero darte lo mejor de mí, quiero hacerte feliz, quiero... quiero todo contigo, Clarke. ¿Quieres... - bajo su mira sin terminar la frase, puse un dedo debajo de su barbilla haciendo que me vuelva a mirar, le sonreí intentado tranquilizarla - Clarke... ¿Quieres…quieres ser mi novia? – la mire sorprendida, como la primera vez que la vi y mi cerebro se desconectó de mi lengua y no puede hablar. Mi sonrisa era tan grande que hasta me dolían los cachetes. Su expresión comenzó a cambiar - ¿Clarke? - como me di cuenta que mi estúpido cerebro se desconecta en los momentos más importantes de mi vida lo que logre hacer fue besarla, me deje llevar por esos hermosos y adictivos labios que me quitaban el aliento, apoye mi frente en la suya, abrí los ojos para encontrarme con esos ojos verdes tan llenos de miedo y esperanza –

- Si, Lex. – hable por fin – si quiero ser tu novia. – Lexa me abrazo con más fuerzas, volviendo a unir nuestros labios en un beso que comenzó lento y suave, el cual poco a poco se fue haciendo más explorador y necesitado, nuestras lenguas no tardaron en exclamar atención. Nos separamos por falta de aire y ambas teníamos una sonrisa enorme, escondí mi cara en el cuello de Lexa antes de volver a hablar – esto quiere decir que… - me separe para poder mirarla – ¿Hoy tengo permiso de dormir con vos? –

- Hoy y todas las noches. – volvió a besarme y con cada beso las mariposas que un día creí muertas comenzaban a revolotear.

Hola! Creo que nunca me presente, soy Sabri. Esta historia la estaba subiendo en otro lado y ya están al día en ambos lados. Así que les informo que aproximadamente hay capitulo nuevo dia por medio.

Les agradezco los comentarios, estan buenos para saber que les va pareciendo la historia.

Si quieren pueden pasar por mi Twitter HedaSabri muchas veces hago encuestas para saber que les gustaria dentro de los capitulos y alguno que otro Spoiler.

Se leemos en la proxima. :)