Summary: Dib está en Irk y ha sido confundido con un Irken. Su destino es ahora, ser un miembro de su sociedad y cumplir el rol que le corresponde. Aun si ese no es su deseo.
Disclaimer: Copyright © Jhonen Vázquez.
Notas autor: No, hoy si hay mucho que decir. Primero, perdón, me quede sin internet y segundo, he estado trabajando como loca en la oficina. De 7 a 12 de la noche y ni chance para ir al ciber. El sábado y domingo la verdad me la pase ayudando en la limpieza y no tuve fuerzas para agarrar la laptop.
Ok, ya me desahogue, ahora sí, sin más que perder, el nuevo capítulo.
El Terrible Más Alto Negro
—Señor, tenemos una transmisión de parte del Sector Veintiuno, Nave Near— informo una de los comunicadores.
Dib perdió el aliento.
—¿Quién es?— preguntó Wisconsin sorprendido.
—Elite Pips, señor— informo el comunicador.
Dib gimió ahogadamente. Su asistente lo miró confundido —¿Señor? ¿Está bien? ¿Debo llamar a Roi?—
El más alto negó —No, descuida… no quiero, pero acepta la transmisión—
Wisconsin pareció muy confundido por esa orden contradictoria —Eh, bueno, creo— se giró al Comunicador —Acepta la transmisión—
—Sí, señor— contesto el Irken y de inmediato en la gran pantalla apareció un rostro familiar muy sonriente.
/¡Hola Di-bug!/
Dib no estaba sonriendo para nada —Hola Pips ¿Necesitas algo? Porque si no, estoy muy ocupado y—
/¡Voy a hacer una fiesta para Elites y sus asistentes! ¡Tienes que venir!/
—¿Nosotros también?— chilló Wisconsin sonriendo por lo bajo y miró a su Elite ansioso.
Dib también lo miraba. Estaba algo sorprendido por esa expresión de su parte. No era por que reflejaba la felicidad de Wisconsin… era por que reflejaba que Wisconsin SABIA que Dib NO se iba a negar si los estaban invitando a todos.
Su secretario comenzaba a conocerlo muy bien.
/¿Vas a venir verdad Di-bug?/ pregunto Pips.
—¿Señor?—insistió Wisconsin sujetando su Palm con ansias.
—Eh…— Dib los miró a ambos —Yo…— Maldita sea, no hagas esos ojos Wisconsin.
/¿Di-bug?/
—¿Señor?—
—Ah…—
/¡Di-bug!/
—¡Señor!—
—¡Esta bien, si, ok!— soltó Dib mirando a Pips harto (Wisconsin susurro un alegre ¡Sí, victoria!) —¿Y cuándo es tu fiesta?— preguntó el más alto, fingiendo no haber escuchado a su asistente.
/¡Mañana al final de jornada! ¡Te espero puntual!/ sonrió Pips guiñándole un ojos, antes de cerrar la transmisión. Dib sintió que el estomago se le revolvía del asco.
—¡Señor, hay que avisarle a todos!— sonrió Wisconsin emocionado.
Dib le sonrió —Te veo muy contento ¿Conoces a alguien de ese sector?— su asistente asintió fervientemente —¡Si, señor! Mi mejor amigo, Meyo, esta con el Elite Pips en Nave Near y tiene el mismo puesto que yo, pero hace mucho que no nos vemos—
—Bueno— suspiró el más alto —Eso explica porque estabas tan emocionado— sonrió con algo de malicia.
Wisconsin se sonrojó con fuerza y bajó la mirada apenado —L-lo siento… no he querido que se notara de esa forma, señor— se disculpó, pero una risa fresca y sencilla le hizo mirar a su Elite sorprendido. Era la primera vez que lo escuchaba reír.
—Está bien Wisconsin— le sonrió Dib con cariño —No tiene nada de malo que quieras ver a tu mejor amigo, es de lo más normal. Yo tampoco puedo ver a los míos tan seguido, pero solemos escribirnos seguido, para estar en contacto—
Wisconsin sonríe un poco —¿Sus amigos Elite y usted quedan de verse siembre en Foodcourtia, señor? Siempre va a ahí en sus descansos… eh, aun que no han sido muchos— añadió con pena.
Dib le dio una sonrisa melancólica —¿Por qué piensas que son Elites?— su secretario abrió los ojos sorprendido —¿N-no lo son?— vacila en preguntar.
El líder de Nave Prima amplia solo un poco la sonrisa… pero sigue viéndose igual de triste.
—No— responde al fin Dib.
Wisconsin parece claramente confundido —Pero, señor ¿Elite Lilo y Elite Pips…? Ellos lo han invitado a sus fiestas— por su voz, podría saberse que parecía desconcertado. No entendía por qué su líder no tenía amigos de su altura.
Dib borró su sonrisa y su expresión se volvió algo sombría —Lilo solo quería gastarme una broma, nunca lo había visto hasta que me invito falsamente a Optimus… pero Pips es otra cosa— hizo una pausa desagradable —Lo conozco. Fuimos a la Academia de Pilotos Comunicadores y después, nos toco ser compañeros de equipo en Hobo Trece—
Wisconsin intervino sonriendo emocionado —¡Señor! ¿Usted trabajo directamente con él? Elite Pips es de los pocos Elites de alta unidad que son muy respetados en el Imperio— Dib pudo darse cuenta claramente de que su asistente tenía en buena estima al idiota de Pips —Meyo me dijo que Elite Pips es uno de los pocos Irken sobresalientes que ha conocido y no solo lo dice él. Muchos Comunicadores me han dicho los mismo— sonríe ampliamente conforme habla —Meyo me ha dicho que es increíble estar trabajando con él, dice que es inteligente y que su historial lo respalda ¡Batió el record en todas las batallas de Invasores en Hobo Trece! ¡Hasta nuestros Terribles Más Altos lo felicitaron personalmente y en vivo!—
Dib sintió un tic horrible en su ojo —¿Ah, sí? ¿Lo felicitaron en persona? Vaya, no lo sabía, pero en cuanto a sus reportes si, se de eso— la voz le temblaba de rabia contenida —Yo era el Piloto Comunicador desincronización de movimiento en el mismo Drive DOOM—
—¿QUÉE?— grita Wisconsin y de inmediato se cubre la boca con las pinzas por su atrevimiento. Varios de los Comunicadores han apartado la mirada de sus monitores para ver qué rayos ha sido ese grito.
Dib solo lo mira sorprendido.
—Señor… yo, lo siento tanto— se disculpa su asistente sonrojado con un verde oscuro intenso —No he querido alzar la voz de esa forma, como un vulgar Soldado, lo siento tanto, tanto, tanto… pero, pero…— baja la mirada un poco, antes de verlo de nuevo con una amplia sonrisa —¿Es verdad que usted era el compañero de Elite Pips?—
Dib, que lo ha mirado sorprendido desde que grito, asiente —Si, puedes verlo en los reportes de Hobo Trece ¿Por qué tanta insistencia con esto de Pips?—
Wisconsin parece temblar sobre sí mismo. Como si estuviera conteniéndose de felicidad —Es, es increíble ¡No tenía idea de lo importante que era usted, señor! Es decir, claro que usted es importante, es un Elite— aclara más emocionado —¡Pero es que yo vi los videos de las pruebas, los movimientos sincronizados fueron los mejores de todos en siglos! ¡Perfectos, si uso las palabras de nuestros Terribles Más Altos! ¡Estoy tan honrado de trabajar a su lado señor! Eh, más de lo que ya es estar ante su presencia, claro— sonríe ampliamente y luego lo mira confundido —Es extraño… el informe decía que el compañero de Elite Pips estaba en Ka-cka, es una base olvidada del Imperio, solo los tontos para ahí—
Dib se frota el puente entre sus ojos con rabia, al tiempo de que sonríe casi con dolor —Genial. GENIAL. No puedo creer que a Pips le toque todo lo fácil como de costumbre, mientras que a mí ni el nombre me ponen en los reportes y sólo me tachan de el tonto que está en Ka-cka—
Wisconsin deja caer su Palm al suelo sin tacto —Usted… usted…— lo señala casi libido —¿Usted estaba en Ka-cka?— susurra escandalizado, pero con cuidado de no ser escuchado por el resto de los Comunicadores — Pero, pero, pero…¿Por qué USTED estaba AHÍ?— susurra más bajo.
Dib suspira hondamente —Muchas cosas pasaron— le explica al tiempo que recoge el Palm de su asistente y se lo pasa —Más que nada necesitaba irme de con Pips— hace un gesto desagradable y murmura para sí mismo en voz baja —Trato de matarme y luego tomando mis triunfos… luego ahí voy yo, como un smeet sin programación, cayendo en la trampa de esa maniática egocentrista… no puedo creer que fui tan tonto, la verdad apenas me voy recuperando de eso… por Irk, no sé en que estaba pensado, y para colmo ni pueden poner bien mi nombre en los reportes—
Wisconsin abrió y cerró su boca un par de veces. Dib no quiso seguir hablando de Pips-genio-imponente-y-timador.
—Bueno, no importa— suspiró el más alto —Vamos a comunicarle a los demás sobre la fiesta— Wisconsin asintió y pidió un monitor por asistente.
Cuando Dib le anuncio a Texas que irían a una fiesta, lo miró renuente pero acepto. Cuando fue el Turno de Wako, este pareció no muy de acuerdo y no dijo si hasta que su Elite le dijo que podía enviar la pantalla en su lugar. Pero a cambio iba a tener que avisar si el desquiciado de Zim hacia algo fuera de lugar. Con Mem no hubo problemas. Inmediatamente dijo que sí.
Pero Monc… Ooh, Monc… ese pequeño hijo de…
—No quiero ir—
Dib lo miró seriamente, no podía creer que llevaba una hora, UNA HORA, discutiendo un asunto tan simple y trivial ¡Por Irk! ¡Le estaba avisando que iban a ir a una tonta fiesta y Monc actuaba como si le estuviera pidiendo que nadara en acido! —Todos vamos a ir. Eso te incluye— le explicó por cuarta vez, sintiendo como su asistente lo fulminaba con odio detrás de sus gafas de una sola lamina.
—Estoy muy ocupado— dijo Monc, más irritado —Wako no va a ir ¿Por qué tengo que ir yo? —
—Wako va a air a través de su pantalla, como de costumbre y a cambio avisara si es que esa amenaza mortal de Zim hace algo— la voz de Dib empezaba a escucharse sumamente molesta —Y no te estoy preguntando. Vamos. A. Ir. Todos—
Monc parecía temblar de rabia —Muy bien, mi Elite— escupió con veneno las dos últimas palabras.
—Genial, asistente Monc— le devolvió Dib molesto.
—¡Pase buena jornada!—
—¡Igualmente!—
Y ambos cortaron la comunicación al mismo tiempo, después de despedirse con odio marcado. Wisconsin y todos los comunicadores que estaban en el Puente habían presenciado todo muy sorprendidos. No todos los días un Irken de baja unidad le grita a su superior en la cara y vive para contarlo.
De hecho, más que estar sorprendidos por Monc… lo estaban más por su líder, quien no lo había mandado a la Purga, como era la ley.
Dib se dejó caer en su sillón. Algo le decía que mejor se preparará, porque nada bueno iba a surgir de la tonta fiesta de Pips.
No debí aceptar… pero ya ni modo suspiró con desgana y espero sin ansias la siguiente jornada.
Y como temió. Las cosas no empezaron bien. Wisconsin y Mem eran los únicos que estaban al lado de su líder al final de jornada.
—¿Dónde están esos tres?— preguntó Dib impaciente, revisando la hora en su PAK —Llevamos una hora esperando—
—Ya deberían estar aquí— dijo Mem sorprendido de que solo dos de los asistentes estuvieran ahí.
—¿Qué debemos hacer señor?— pregunto Wisconsin —¿Nos vamos sin ellos?— aventuro.
Dib contrajo su rostro con verdadero coraje —¡Oh, no! Nada de eso ¡Si yo tengo que soportar a Pips ellos también lo harán!— y les mando un mensaje a sus asistentes. No pudo evitar una sonrisa malévola —Listo, no van a tardar en llegar. Denles cinco minutos a lo mucho—
—¿Qué hizo señor?— pregunto Mem.
—Les escribí un mensaje diciéndoles que si no están aquí en menos de tres minutos, voy a manda a Zim a limpiar sus oficinas— sonrió Dib. Mem se cubrió a tiempo los labios para evitar soltar una risilla.
Wisconsin miró a su Elite curioso —Señor ¿Cree que funciones eso? ¿En verdad les va a enviar al Zim?—
—Claro que no— sonrió Dib algo perverso —Pero ellos no saben eso— ahora fue Wisconsin quien tuvo que cubrirse la boca para no reír.
Y de hecho el mensaje trampa funciono. El primero en llegar fue Wako, o mejor dicho, fue la pantalla de Wako, donde este se miraba nada más que sus ojos. Llego excusándose con algo de que tuvo que ir al baño a ponerle colonia a su pantalla para que oliera bien. Dib no le creyó.
La siguiente fue Texas. Tan propia como siempre, llegó excusándose con unos reportes… Dib notó que sus antenas estaban más curvadas y que su uniforme parecía nuevo… con un olor ligero a perfume de azúcar.
Monc obviamente fue el último. Se tomó diez minutos completos, y decir se tomó es lo correcto. El asistente caminaba con tal paso, que hasta un gusano de Vorth hubiera sido más rápido. Era obvio que no le parecía ir. Y era obvio que eso a Dib no le importaba porque lo iba a obligar le gustara o no. Si él iba a tener que aguantar a Pips, oh, Irk, Monc también lo haría.
Entraron a los teletranportadores y un parpadeo después estaban en una sala de teletransportación y había un —¡DI-BUG!—
—¡AG-NO!— gimió Dib… pero tarde. Pips salió de la nada y se le colgó del cuello, para comenzar a rozar su mejilla con la suya —¡Viniste, viniste, viniste!—
—¡Pips, basta! ¡Déjame salir del tubo!— ordenó Dib, escuchando un susurrante —¡A todos para variar!— de parte de Monc, que tenía el codo de Mem en su garganta y la pantalla de Welso en su cabeza, aplastando sus antenas rotas.
—Tu piel es taaaaan suave— suspiró Pips.
Ok. Eso era todo. Dib tomó a Pips de la cintura y de un movimiento lo levantó. Salió del tubo con él y lo dejó en el piso… con cierta delicadeza forzada —No hagas eso— le dijo molesto e iba a continuar… pero Pips lo miraba con una cara de ensueño que le empezaba a dar escalofríos.
—Me levantaste de un solo movimiento— suspiró Pips sin aliento y una sonrisa muy tonta —Sigues igual de fuerte que antes, cuando estábamos en Hobo Trece— y se le colgó del brazo una vez más —Tus brazos también tienen muchos músculos y estas taaaaan alto—
A Dib ese tono de voz comenzaba a ponerlo nervioso. Terroríficamente nervioso.
—¿Señor?—
—¿Eh? Ah, sí, sí, Meyo— sonrió Pips colgándose con mayor fuerza de Dib y mirando a su secretario, quien estaba acompañado de los otros cuatro —Di-bug, estos son mis asistentes, él es Meyo, ella Ele, el es Roi, él Watarri y ella es Mat—
—Mucho gusto señor— dijeron todos al mismo tiempo.
Dib asintió, sonriendo con algo de pena —Mucho gusto también, ellos son mis asistentes— y señalo a su personal —Mem, Wisconsin, al que ya conoces Meyo— añadió, mirando como ambos se saludaban con un asentimiento —Él es Monc, ella es Texas y el de la pantalla es Wako, quien está en Nave Prima por motivos de seguridad. Nos avisara si el Zim hace algo y yo debo irme—
—Mucho gusto— saludaron todos a Pips y después al personal de este.
—¡Bueno, no perdamos más tiempo, a la fiesta!— y sin más, Pips jaló a Dib con tal fuerza que casi le arranca el brazo —Ven Di-bug, quiero que conozcas a todos mis amigos ¡Les he hablado tanto de ti que están muy emocionados!—
—¡Ya voy, ya voy!— se quejó el líder de Nave Prima —¡No tienes que jalarme tan fuerte!— pero si Pips lo escucho, no lo pareció. Dib tuvo que apresurar el paso para evitar que su brazo se saliera de su lugar. Pero después de cruzar unos pasillos y de escuchar la incesante voz de Pips contándole sobre sus amigos, llegaron a la sala de la fiesta. Un par de soldados montaban guardia, mientras la estridente música resonaba con fuerza.
Apenas entraron, Dib se sorprendió al ver el ambiente que impregnaba el lugar. La música era tan fuerte que no lo dejaba escuchar nada, pero tuvo una agradable sorpresa al ver el interior. Vaya, eso si no lo esperaba.
La sala era enorme como todo lo Irken. Era de forma ovalada y daba una extensa vista del espacio por sus imponentes ventanas. Pudo ver a varios Voots patrullando fuera.
Había una gran pista donde se veían a muchos de los asistentes moviéndose al ritmo sin inhibiciones. Todos riendo mientras sólo se dejaban llevar por la música. Algunos Elites también estaban entre ellos, disfrutando de la estruendosa música de moda… sin ver mal a los más pequeños. ESO si era para sorprenderse.
Había una gran fuente de snacks, donde varios Elites y no Elites charlaban entre ellos, mezclándose sin problemas… era un estado de igualdad que nunca hubiera imaginado. Menos creído que pudiera llegar a presenciar.
—¿Y?— el aliento de Pips en su antena lo altero un poco —¿Qué te parece mi fiesta?— le gritaba, pero la música apenas le hacía llegar el sonido de su voz.
Dib sólo le dio una amplia sonrisa.
Pips se sonrojó violentamente de un verde oscuro. Sonrió tímidamente y lo jaló al otro lado de la pista, donde un grupo de Elites estaban reunidos. Quizás eran sus amigos.
En cuanto llegaron al grupo, todos ellos miraron a Dib de pies a antenas (quizás porque era dos unidades más alto que todos ellos. No es que fuera mucho, pero si eres un Irken, hasta la cuarta parte de esa unidad es algo). Las preguntas no se hicieron tardar y todos querían saber, más que nada, como era que seguía vivo después de estar con el Zim. Al parecer todos sabían muy bien lo que les había pasado a los sucesores de Dib… el que más duro en su momento fue tres horas, y sólo por que las gasto en una transmisión a los Terrible Más Altos para que se apiadaran de él.
Todos querían escuchar como lo había hecho. Dib se frotó el hombro con algo de dolor antes de empezar su relato. Quince minutos después todos estaban mirándolo con la boca abierta. Pips entre ellos. Nadie, NADIE parecía comprender del todo o quizás apenas imaginar, lo que sería tener una de las tantas explanadas en llamas y partidas por la mitad con unos cincuenta niveles expuestos y estallando, mientras todos los robots persiguen al personal para matarlo… y contigo como Elite en medio de todo eso peleando por tu vida.
Todos se mostraron escandalizados al saber que no tuvo un día libre en meses.
Dib apenas estaba empezando con el cuarto día…y faltaban como tres años de relato para terminar todo lo que Nave Prima había estado pasando desde que Zim había llegado con su insano robot. Uno de los Elites tuvo que disculparse para ir a vomitar. Para cuando regreso, Dib apenas iba a empezar el quinto día.
De hecho. Para el líder del Sector Trece, de repente ya no era tan desagradable tener a Pips colgado, con todo su peso, del brazo. Varios de los Cocineros la estaban haciendo en ese momento de repartidores. Pasaban entre los invitados, sirviendo las bebidas y los snacks. Uno de los Elites del grupo empezó a platicar sobre su próximo día libre y a donde iría.
Repentinamente, todos hablaban de eso, de si sería bueno ir todos juntos, las cosas que comprarían, lo que no compraría, sobre la mejor música, sobre lo mejor de los snacks, que capitulo del show de marionetas se habían perdido y toda clase de conversaciones vánales.
Dib empezaba a verlos desde otra perspectiva. Ahora todos parecían smeets. No hablaban de sus obligaciones ni de trabajo… hablaban de… cosas divertidas. Bien, era una fiesta, si. También sabía que muchos, sino todos los Elites en el Imperio era unos tontos que no sabían ni un snack de lo que estaban haciendo y se portaban como idiotas (Lilo).
Comenzaba a entender por qué muchos de ellos lo miraban con sorpresa, mientras relataba todo lo que le había estado pasando en Nave Prima. Básicamente, era quizás el UNICO Elite en el Imperio que más o menos estaba haciendo su trabajo.
Bebió de su refresco mientras todos reían de un chiste de Pips acerca de cuantos Vortianos se necesitan para encender un Voot. Dib no entendió la broma cuando dijo que ninguno, porque eran muy bajos.
Todo lo contrario pensaba Dib mirándolos reír estruendosamente Los Vortianos son increíblemente inteligentes. Podrían encender cuatrocientos Voot al mismo tiempo con un solo control remoto y nunca darnos cuenta. Larrd Narr es medio tonto, pero sin duda cuenta con un sofisticado sistema que me tome en estudiar ampliamente. Cuentan con una amplia base de datos sobre todo Irk hizo una pausa para sonreír un poco Creo que si de verdad se lo propusiera, estaríamos en problemas, creo que es muy ingenuo. Todo lo contrario a Ben, quien si es una verdadera amenaza amplió un poco su sonrisa, al ver a lo lejos a Wisconsin, riendo con Meyo de algo.
Le daba gusto saber que lo estaba pasando bien. Siguió buscando con la mirada y descubrió a Texas saliendo con uno Elite sin que nadie los notara. Wisconsin estaba en el bar, bueno, su pantalla estaba en el bar, riendo con otros científicos, mientras bebían de grandes tarros. Suponía que Wako también estaría bebiendo algo en su oficina o cuarto, quien sabe, con lo oscuro que siempre estaba todo en la pantalla, nunca se veía nada.
Mem estaba en una esquina, riendo con un grupo mientras se mostraban sus láseres. Esa era su zona sin duda. Todos seguramente eran del mismo rango que él. Solo los Soldados tienden a mostrarse sus armas y reír de eso.
Dib fijó su vista en todo la sala. No veía a Monc. Eso lo preocupaba un poco. Seguramente estaba tramando algo y Oh, no, no, falsa alarma. Ahí estaba Monc, en una mesa, solo. Eso era novedoso. Al parecer no estaba nada contento. Estaba recargado en la silla de la mesa donde estaba, de brazos cruzados y mirando ocasionalmente a su alrededor con desinterés.
Eso era bueno. Si no se estaba moviendo era más fácil ubicarlo y cerciorarse de que no estuviera haciendo algo conspiratorio en su contra.
La fiesta prosiguió sin mayor problema. Hubo un concurso de Karaoke (donde Pips lo jaló para que se sentara a su lado), hubo al menos unos treinta participantes que cantaron muy bien… el resto mejor ni recordarlo. Todo iba muy bien… hasta que de la nada salió un Elite y le quitó el micrófono a uno de los que estaba cantando —¡PIPS!— gritó a todo pulmón, con un timbre completamente ebrio —¡ESTA CANCIÓN ES PARA TÍ! — toda la sala estaba muda y nadie se movió — Cuandoooo uuuuuunn Irken sale con otro Irkeeeeen ¡REGRESA CONMIGO PIPS! — Dib miró al nombrado que estaba a su lado. Tenía la expresión clara del horror —¡TE EXTRAÑOOOOOO PIIIIPS! Cuandooooooo uuuun Iiiiiiirkeeeeen, baila con otroooo Irkeeeeeeeen ¡PIPS ERES LO MAXIMO!—
Al parecer Pips reaccionó y se puso de pie escandalizado —¡BAJA DE AHÍ ELVIS, NO TE INVITE!— le grito furioso.
—¿PIPS?— gimió el nombrado Elvis, estrechando sus ojos para ver entre todo el público —¡PIPS AHÍ ESTAS!— gritó al tiempo que corría en dirección de uno de los Cocineros que estaba frente a él, sirviendo un par de bebidas.
—¡PIPS, BESAME!—
—¿Eh?—
El pequeño Cocinero apenas se giró cuando Elvis se le lanzó encima. Dib escuchó como la bandeja del pequeño Irken caía al piso y luego de eso todos se levantaron. Ya no pudo ver nada… salvo un abrigo de Cocinero volando al aire junto a unos pantalones.
Casi inmediatamente el pequeño Irken salió corriendo desnudo, gritando auxilio. Elvis lo estaba siguiendo también… mientras se quitaba la ropa en el trayecto.
Pips estaba cubriéndose el rostro con horror. La mayoría estaba riendo discretamente.
—¡GUARDÍAS!— gritó al fin Pips y un grupo de media docena de ellos apareció casi en el acto —¡Sujeten a Elvis y llévenlo a otro lugar que no sea aquí! ¡Y que alguien le hable a sus asistentes en Nave Kingofcontry para que pase por él!—
—¡Si, señor!— respondieron todos y fueron en la caza del nombrado Elvis. Que al parecer se había metido hasta las cocinas… por los gritos que se escuchaban de ahí.
Dib tenía las pinzas en puño presionando sus labios con fuerza. Estaba que explotaba de la risa. Aunque sentía pena por el pobre Cocinero.
—Oye, Pips ¿Crees que ellos puedan con Elvis?— preguntó uno de los amigos del anfitrión, que si mal no recordaba, se llamaba Llugui —Recuerda que es muy fuerte. Elvis es el un Elite que fue Invasor y además él es de un Sector Activo en Zona Roja—
Dib se puso de pie sin pensarlo. Las Zonas Activas, a diferencia de las Inactivas, se dividen en niveles. Verde es un nivel de resistencia mínima. Amarillo es resistencia media… Rojo es amenaza mortal. Solo ocho Sectores estaban en ese modo, Sector Trece era uno de ellos, pero eso es por Zim. El Sector Trece en realidad no es un reto, ya todo fue conquistado y solo hay Colonias Mixtas y planetas que pronto terminarán siendo estacionamientos.
—¿Di-bug?— la voz de Pips lo sacó de sus pensamientos —¿Qué vas a hacer?— estaba sonriendo descaradamente —¿Te vas a ocupar de ese Elvis… Por Mi?—
Dib lo miró con algo de pena —Alguien debe de hacerlo— y evadió a tiempo un abrazo de su parte, al tiempo que algo explotaba en las cocinas —Elvis— siseó molesto y fue en su búsqueda. Paso a varias mesas de largo, donde todos lo miraban atentamente, mientras sacaba su sable del abrigo y lo activaba.
Escucho varios "Oooooooooh". Vio a Mem salir a su encuentro más adelante. Estaba sonriendo y tenía un laser listo.
—¿Le importa si le acompaño, señor?— preguntó sonriendo —Es mi deber protegerlo fuera de Nave Prima— dijo orgulloso.
Dib le sonrió —Claro, Mem— respondió mientras caminaban juntos hacia las cocinas. Dos soldados salieron huyendo mientras sus uniformes desprendían fuego.
—¿Puedo unírmeles?— Dib y Mem se giraron para ver a Mat. Sin duda ella era quien gozaba del mismo puesto que Mem en Nave Near —Conozco al Elite Elvis y es muy peligroso, especialmente ebrio— sonrió al tiempo que jugaba hábilmente con su laser —Creo que puedo ser de utilidad si las cosas se salen de control—
—Claro, vamos— le sonrió Dib, al tiempo que todos los cocineros salían huyendo… la mayoría desnudos.
Dib, Mem y Mat se acercaron con cuidado a la puerta. El más alto dejó salir al resto de los soldados que por su aspecto, les habían dado tremenda paliza. Eso molesto a Dib. Y mucho.
Dib entró sin miramientos, seguido de los dos asistentes, que apuntaban a todos lados con precaución. Un par de cocineros (desnudos) los vieron y agradecidos salieron de ahí. Se escuchó un grito del área de suministros y dos Cocineros más salieron corriendo (desnudos). Dib fue a paso firme y descubrió a Elvis, estaba desnudo y tenía a una de los Cocineros contra el piso, con uno de sus brazos haciendo presión sobre su garganta, mientras con la otra trataba de quitarle los pantalones.
—¡VAILA CONMIGO PIPS!—
—¡NOOO!— grito la pequeña Cocinera como pudo, mientras hacia todo lo posible por sujetar sus pantalones en su lugar.
Dib cerró su mandíbula con rabia. Sujeto a Elvis por los hombros y de un solo movimiento lo estrelló contra una de las paredes. La Cocinero miró a su salvador sin aliento —¿Estás bien?— pregunto el más alto serio.
—S-sí *cof* señor— gimió ahogadamente, sujetando su pantalones con una mano y con la otra frotándose dolorosamente el cuello.
—Mejor vete, nosotros nos encargaremos— Dib se giró para encarar a Elvis, pero un tremendo golpe en la mandíbula lo tiró al piso con estruendo.
—No te metas entre Pips y yo inferior— siseó la voz de Elvis y le dió una patada en el squidily-spoosh con tal violencia que Dib voló contra un estante.
—¡Deténgase Elite!— Elvis se giró y vio a Pep y Mat apuntándole con sus láser —Está prohibido que un Elite dañe a otro Elite que está entre los veinte próximos candidatos para Terrible Más Alto sin justificación— le previno Mat.
Elvis los miró con rabia desmedida —¡Imbéciles, yo soy de esa lista! ¡Soy intocable!— bramó furico.
Mem sonrió ampliamente —No lo decíamos por usted señor—
Elvis se giró y vio a Dib ya de pie, mirándolo fríamente —Descuiden. No lo voy a lastimar mucho— sonrió un poco —Además él empezó con las agresiones. Yo solo vine a ayudar—
Elvis iba a gritarle algo, pero Dib se movió más rápido. En un parpadeo, lo último que el Elite-Invasor vio, fue un puño en guante negro… y después solo estuvo flotando, hasta estrellarse contra un estante.
Elvis se irguió torpemente y la furia en sus ojos casi los hacía brillar de forma antinatural. Rugió y se lanzo contra el otro alto, tacleándolo con tal fuerza que el estante donde lo estrello se doblo hacia adentro con un crujido metálico doloroso. Elvis se apartó hábilmente, antes de que su oponente lo golpeara en el squidily-spoosh con su rodilla.
Dib recibió un nuevo puñetazo en la mandíbula, seguido de tres más. Cayó contra el piso y sintió una patada aguda a su cara. Su boca se lleno de sangre y un punzante dolor. Abrió sus ojos y sostuvo a tiempo el pie de Elvis que iba a darle de lleno una vez más. Dib hizo caer a su oponente al golpear su único pie en el que ejercía presión para estar de pie. Elvis fue a dar al duro piso y Dib se fue sobre él. Le dio cuatro puñetazos antes de que el otro Elite lo empujara con fuerza. Ambos rodaron sobre el piso, mientras se clavaban las pinzas con fuerza y rabia.
Elvis clavó sus dientes en el cuello de su oponente, haciendo gemir ahogadamente. Dib contesto clavando sus pinzas en el abdomen de su oponente, muy cerca del squidily-spoosh. Elvis gritó de forma agónica y se apartó de él en un movimiento.
Dib hizo igual y se fue contra él. Le dio una patada con fuerza en el tórax mandándolo a volar fuera de la cocina. Elvis derrapó un poco sobre su PAK antes de estrellarse contra una mesa.
El líder de Nave Prima salió como una fiera en busca de su presa. Estaba furioso. Tenía una rabia desmedida por destruir a Elvis. La forma en la que tenía a la pequeña Cocinero contra el piso, forzándola con violencia a desprenderse de sus ropas había causado algo en él. Algo dentro, muy dentro se había roto.
Y Elvis iba a pagar por eso.
—¡Ponte de pie!— le rugió Dib, alzándolo con fuerza y dándole un puñetazo que volvió a tirarlo al piso —¡Hace un rato no eras tan débil cuando estabas forzándola!—
Elvis se puso de pie con algo de torpeza y lo miró con rabia —¡IMBECIL!— y se lanzó sobre Dib con una velocidad sorprendente, saltando sobre él como una gran bestia con sus garras extendidas. El líder del Sector Trece se hizo hacia atrás, parecía caer por voluntad propia mientras parecía que Elvis caería sobre él sin problemas. Entonces Dib tocó el piso con sus pinzas, alzó sus piernas y golpeó a Elvis directamente en el área del squidily-spoosh.
Elvis cayó tras su oponente. Dib hizo una hábil pirueta y se levanto sin problemas. El otro Elite, con torpeza logró erguirse sobre sus rodillas, sujetando dolorosamente el área baja del tórax. Si las miradas pudieran matar, ambos se hubieran mutilado ahí mismo.
—Vas a pagar por esto— le siseó Elvis con rabia y se puso de pie.
Dib lo miró seriamente. Era muy resistente. Demasiado.
Lo cual empezaba a darle una idea de lo increíblemente fuerte que era. Elvis no tenía ropa ni nada que pudiera proteger su piel, y aun así había aguantado golpe tras golpe sin verse afectado en gran medida. Los Irken son una de las pocas especies cuya sensibilidad dermal los obliga a cubrirse para auto-protegerse. No solo físicamente.
La piel al ser extremadamente sensible, manda distintas señales que pueden interferir con el PAK. Un golpe recibido sin un uniforme puesto, puede sentirse como un desgarramiento múltiple y un saludo de pinzas sin guantes, puede ser tomado como una caria lasciva que desencadena una lujuria que pocas veces puede ser controlada… lo cual conlleva a muchos a bailar sin pensarlo dos veces en los lugares menos convenientes.
Por eso los uniformes son siempre obligatorios.
Dib evadió un golpe de Elvis que iba a su cara y tomando su brazo, hizo un movimiento nunca antes visto en Irk. Utilizó el propio peso de su adversario como ventaja; haciéndolo caer de espaldas. El PAK hizo un sonoro CLANK al golpear el piso.
Elvis gimió, pero volvió a ponerse de pie. De nuevo se fue contra su adversario y esta vez Dib no fue tan rápido. Recibió seis puñetazos que lo hicieron caer al piso con Elvis sobre él. El Elite del Sector Trece no sabría decir como lo logro, pero pudo sostener ambas pinzas de su atacante y darle un fuerte cabezazo. Elvis pareció confundido un par de segundos y Dib no los perdió. Le dio un puñetazo en la cara y lo tiró de espaldas. Se fue sobre él y le regresó con mayor fuerza los golpes.
Dib se había dado cuenta por que Elvis no se detenía. Estaba ebrio. Su PAK no estaba recibiendo el dolor de forma correcta. Así que eso dejaba dos opciones. Uno. El dolor no estaba llegando a su PAK y este asumía que todo está bien. Dos. El PAK no estaba recibiendo el dolor con la suficiente fuerza y estaba pensando que eran caricias, lo que significaría que no estaba peleando con Elvis, sino con un Irken lujurioso.
Esperaba que fuera la uno.
—¡Voy a hacerte llegar el dolor de verdad!— le espetó Dib con rabia y le dio el veinte-algo golpe. En eso sin aviso, algo se clavo en su hombro, tumbándolo contra el piso. Dib alzó la mirada y rodó a tiempo para evitar una extremidad metálica de araña que iba hacia su cabeza y se clavó en el piso con un crujido estruendoso.
—¡PUES INTENTALO DE VERDAD IMBECIL!— le grito Elvis, sonriéndole con demencia. Si los golpes que le había dado lo dañaron, no lo parecía —¡YO SOY UN INVASOR, SOY ELITE ENTRE ELITES! ¡ESTOY EN LA LISTA DE LOS PRIMEROS VEINTE! ¡SOY INTOCABLE!—
Dib se puso de pie, sujetando su hombro que había sido perforado por una de las extremidades de Elvis y que ahora se mostraban expuestas, listas para ser usadas de nuevo.
—¡ESCUCHASTE BASURA! ¡SOY INTOCABLE!— rio Elvis, con una carcajada estruendosa y casi sin alma.
Eso le dio gracia a Dib —Solo un Terrible Más Alto es intocable— le dijo con frialdad y lo miró sin expresión —Eres uno más en el Imperio. No eres indispensable— Dib se preguntó a quien le había dicho eso… ¿A Elvis? ¿O a él?
—¡SEÑOR!— Dib se giró y vio a Mem a su derecha. Estaba a buena distancia de ellos, con todos los invitados a la fiesta mirándolo con sorpresa —¡ELITE ELVIS NO ES EL ZIM! ¡SI LO MATA ESTARA EN SERIOS PROEBLMAS! ¡NO VAYA A IR EN SERIO!— le advirtió, pero su asistente estaba sonriendo ampliamente. Al parecer esperaba lo contrario. Dib le sonrió y se giró a su adversario —Que bueno que me recordaron eso. No quisiera meterme en problemas por tu culpa—
Elvis cerró su mandíbula con fuerza y extendió sus extremidades de araña amenazadoramente —¡NO VOY A DEJAR NADA DE TI!—
Dib amplió su sonrisa —Inténtalo—
VRRRRRRRRRR
Ambos Elites se giraron a su izquierda, hacia los grandes ventanales. Estos estaban vibrando con fuerza. Y entonces sucedió. En menos de un segundo una de las enormes ventanas se auto-estrelló y la presión de la sala se perdió, iniciando la violenta succión de todos.
Dib sacó sus extremidades metalizadas a tiempo para clavarlas en el piso y evitar salir expulsado hacia el espacio. Elvis hizo lo mismo, mientras todas las mesas y sillas salían por el gran hueco. Dib entonces recordó que no estaban solos y se giró hacia Mem y el resto. Solo los asistentes estaban con sus extremidades metálicas clavadas al piso ¡Los Elites estaban sujetándose al piso con sus propias pinzas! ¡Por Irk! ¿Se podría ser tan estúpido?
Ahora iba a tener que ayudarlos si no deseaba verlos ¡Rayos! Uno de esos Elites-idiotas amigos de Pips fue el primero en perder su agarre. Dib tuvo que sacrificar una de sus extremidades para alcanzarlo con ella —¡Saca tus patas AHORA!— le gritó con fuerza, sujetándolo como podía de la cintura —¡No quiero morir!— chilló el otro pálido —¡No vas a morir!— y Dib tuvo que sacrificar otra extremidad para que entre ambas pudieran acercarlo a él. Una vez que tuvo al amigo de Pips entre sus brazos volvió a clavar sus extremidades en el piso. La succión continuaba y se dio cuenta de que si no hacia algo todos iban a terminar en el espacio muy pronto.
—¿Qué es eso?— gritó el Irken en sus brazos, pero con el sonido de la succión apenas y escucho un susurro en sus antenas —¿Un Voot?— susurro Dib impactado. Si. Era un Voot y venía hacia ellos, acercado su nave y estacionándola horizontalmente en el orificio de la ventana. Un puente extensible surgió del Voot para comunicar la ventana con ellos. La falta de presión se estabilizo y la violeta fuerza de succión paro de golpe.
Hubo fuertes murmullos de gratitud y sorpresa, mientras todos (los que si sacaron sus extremidades) guardaban sus patas de araña en los PAK's, pero inmediatamente después, todos enmudecieron al ver como un Irken Elite surgía del Voot. Este cruzó el puente y entró a la sala donde todos estaban. Su uniforme resaltaba su importancia. No era como el de Dib, que consistía en un pantalón y largo abrigo color verde, con un cinturón plateado.
El uniforme de ese Elite era de un purpura oscuro con detalles en gris.
Era un uniforme de Soldado Elite.
Era un Irken de una Zona Activa.
El recién llegado caminaba de forma imponente. Emitía un aura de fuerza increíble. Dib nunca había conocido a un Irken como él. Ni siquiera los Terribles Más Altos emitían esa fuerza tan estruendosa y sumamente sofocante. Era poder. Fuerza. Violencia. Era terror.
Dib podía sentir como su cuerpo le obligaba a no moverse ante ese ser tan importante. Como si su sola presencia fuera a ser aniquilada si hacia cualquier movimiento mínimo.
—Elvis— siseó el recién llegado, con una voz fría y mirando al nombrado con sus ojos ámbar apenas abiertos —¿Qué rayos haces aquí con esta basura?—
—Terrible Gazlord— habló el desnudo Irken, con una expresión de dolor. Era como si le costara hablar —Yo, yo vine por mi Pips— dijo sumamente agitado. No solo era hablar. Respirar parecía ser casi imposible para él.
—¿Pips?— la voz del Gazlord se escuchó como un gruñido feroz y miró al grupo de Irkens más al fondo —¿Quién es este Pips?— preguntó ásperamente. Dib vio como todos los Elites y asistentes señalaban al nombrado, que estaba muy pálido.
—Mph, solo otra basura— se limitó con una expresión de asco el Gazlord, y miró a Elvis —Vamos— ordenó al tiempo que se daba la vuelta.
—S-si, Terrible Gazlord— respondió Elvis, siguiéndolo inmediatamente.
Fue cuando Dib entendió lo que había pasado y soltó al amigo de Pips que aun tenía en brazos, y no había dejado ir por la gran impresión que le había dado el Irken Elite de Zona Activa —Oye, espera Gazlord— lo llamó con fuerza.
Hubo una enorme cantidad de "Gasp" y "Gulp" al fondo, llenos de temor. Incluso Elvis se giró a verlo como si hubiera hecho la cosa más estúpida del universo. Pero eso no le importo a Dib, había logrado su cometido. El Gazlord se detuvo. No se giró, pero le miraba sobre su hombros con una mirada poderosa y terriblemente amenazante —¿Te has dirigido a mí basura?—
Dib lo miró severamente —¿Has sido tú quien estrelló la ventana?— pregunto con rabia contenida.
—Si ¿Y?— la respuesta del Gazlord fue clara.
—Pudiste matarnos a todos— Dib lo miraba furioso y detiene, sin sorprenderse, una extremidad de araña que iba directo a su cabeza. La presión que ejerce el Gazlord es sorprendente. Pero no es el único aquí que sabe intimidar piensa Dib, estrechando su mirada con furia y apartando un poco la pinza de su visión para fijar al Gazlord. Sigue en la misma posición. No se ha girado por completo y le mira por sobre el hombro sin inmutarse.
—¿Quién eres tú?— pregunta el Irken de ojos ámbar, haciendo mayor presión sobre su extremidad.
Las pinzas de Dib tiemblan por el esfuerzo que hacen por evitar que esa pata de araña termine por clavarse en su frente —Soy Di-bug— responde el de ojos purpura.
—¿Di-bug?— pregunta Elvis mirándolo con sorpresa y después con rabia —¡Tú eres quien me ha quitado a mi Pips!—
—¿Tú ?— pregunta ahora el Gazlord, estrechando un poco su mirada —¿Eres el basura que ha puesto su Sector en modo Activo por ese defecto del Zim?—
—Si— responde el líder de Nave Prima con fuerza.
El Gazlord parece ofendido y se gira a encararlo con rabia absoluta —¿Tienes idea de quién soy? Soy el Tercero para Terrible Más Alto, el Irken más importante después de nuestros líderes —
Dib sonríe de lado —Es la primera vez que escucho de ti, no eres tan importante entonces— y detiene una nueva extremidad que iba a clavarse en su sqeedly-spoosh. Dib lo mira fijamente, solo hay resentimiento en sus ojos —¿Es todo lo que sabes hacer? ¿Tratar de matar a cada Irken que se te cruza en el camino?— le espeta y de un movimiento suelta las extremidades sin preocuparse.
El Gazlord lo mira con frialdad, al tiempo que guarda sus patas auxiliares en el PAK. Esta vez Dib no se siente intimidado por la gran presión que está ejerciendo. Puede sentirla y le regresa con desafío la mirada. Ha perdido por el Gazlord todo respeto que pudo tenerle, no por que tratara de matarlos, sino porque piensa que ellos no valen la pena.
Y para Dib, todos valen la pena. Todos son valiosos. Todos se esmeran cada jornada para seguir adelante. Todos sufren y ríen de igual manera… ¿Cómo se atreve el Gazlord? ¿Cómo se atreve a tratara de terminar sus vidas como si no fueran nada?
Nunca se lo voy a perdonar piensa Dib, apretando sus pinzas con tal fuerza que duele Nunca se lo voy a perdonar.
El Gazlord es como todo el resto de los Irken de alta unidad que ha conocido y han tratado de matarlo. Son egoístas, crueles, manipuladores, abusivos, déspotas, mentirosos, torturadores… no les importa quién cae mientras ellos sigan de pie. Dib no respeta eso. Dib no cree en eso.
Y se rebela.
Porque, para él, eso no es Irk. Eso no es el Imperio. Eso no es ser Irken.
Mira fijamente al Gazlord y este hace igual. Por un momento, la diferencia de altura entre ambos no es importante. Dib irgue su mirada sin debilidad, sin temor. Con fuerza. Con Poder.
—Espero que te gusten los mundos de pesadillas— le dice suavemente el Gazlord, entreabriendo sus ojos ámbar con frialdad —Por qué has entrado a uno del cual no vas a escapar—
Dib estrecha su mirada —Inténtalo—
Se escucharon varios chillidos de horror cuando una de las extremidades del Gazlord se detuvo a menos de una pinza del rostro del ojipurpura. Pero Dib no se sorprendió. Lo miraba con la misma expresión inmutable que su atacante le estaba proporcionando.
El Gazlord estrecho su mirada —¿Tienes tanto miedo que no puedes moverte?— pregunto con esa voz gutural, como el de una bestia rabiosa.
—Observa bien…— respondió Dib cruzando sus brazos. Y con un CLINK la punta de la pata de araña mecánica cayó al piso. Hubo varios "Gasp" y murmullos. Elvis incluso abrió sus ojos de forma antinatural.
Solo el Gazlord y su retador seguían mirándose fijamente. Ninguno mostraba sorpresa, temor, odio o algo. Dib sabía lo que estaba haciendo. Estaba leyendo las expresiones de su oponente para saber que haría ahora. Y sabía que el Gazlord hacia lo mismo.
Un PIP surgió casi con violencia del silencio. El Gazlord se dio la vuelta —Tengo una nueva tarea— siseó retirándose —Pero pagaras. Todos lo hacen— Dib lo miró entrar al Voot, seguido de Elvis que lo miraba con sorpresa. Pedante engreído pensó el líder del Sector Trece, sacando una de sus armas de reciente invención. Una granada de espuma solida.
Pensaba usarla con Zim en cuanto pudiera, pero creo que alcanzara a cubrir el orificio de la ventana pensó con ligera decepción, mientras activaba la granada y la lanzaba a la ventana rota para que sellara el orificio. El Voot se fue, pero Dib pudo sentir la mirada del Gazlord sobre él todo el tiempo.
Trata de matarme Gazlord pensaba el oji-purpura Pero nunca dejare que me derrote alguien co—¡DI-BUG!—
—¡UGH!— Dib se fue hacia atrás en una posición dolorosa. Pips le saltó por detrás y estaba colgado de su cuello. O mejor dicho, ahorcándolo.
—¡Eso fue increíble!— gritaba Pips y lo soltó de repente para girarse a los demás —¿No les dije que era INCREÍBLE?—
—¿Está bien señor?— preguntó Mem acercándose con una gran sonrisa.
—*cof* Creo *ug*— gimió Dib, frotándose con cuidado el cuello —Gracias *cof* por recordarme que no *cof* debía matar a Elvis— le sonrió un poco adolorido.
Mem se vio esplendido.
—¿Señor, está bien?— pregunto Wisconsin, surgiendo de entre todos los que se estaban arremolinando (más que nada todos estaban con Pips gritando cosas como —¡Es verdad Pips, es muy fuerte!—, —¡Pips, eres increíble por tener a alguien como él a tú lado!— y cosas de ese estilo).
Dib miró a su asistente sonriendo —Si, lo peor ya paso— y miró a Meyo detrás de Wisconsin —Meyo ¿Cómo están los Cocineros?—
El nombrado lo observo con curiosidad —Bien, señor. Todos agradecen que el Elite Elvis no los hubiera matado—
—La paliza que le ha dado fue genial, señor— intervino una sonriente Mat, surgiendo de entre todos —Recordare este día por siempre—
Dib iba a responderle algo, cuando Pips lo jaló del brazo, mientras llamaba a todos muy contento —¡Vamos a seguir con el concurso de Karaoke después de que los Conserjes terminen de limpiar la sala! ¡Así que mientras vayan a comer los mejores snacks del otro lado del universo!— señalo una sala y los paso a todos de largo — ¡Yo voy a darle un nuevo uniforme a Di-bug, ya regresamos! — y salió de la sala, con Dib siendo jalado (y con cara de desconcierto) — ¡Michel y Jackson! — señaló Pips a dos de los guardias —Llamen a los Técnicos para que arreglen la ventana ¡Estaré en mi cuarto un rato! ¡Vente Di-bug!— y siguió jalándolo con fuerza.
Dib se hubiera quejado, pero la verdad es que si necesitaba un uniforme. No se había dado cuenta, pero cuando peleo con Elvis, este, con sus pinzas, le había dejado varios orificios y desgarres en el abrigo. Así que se dejó hacer. Al menos Pips no estaba de parlanchín.
—¡Te va a encantar mi cuarto!— le sonrió Pips, mientras subían por un elevador.
Dib lo miró cansado —Ya puedes soltarme— le dijo, sintiendo como sus músculos estaban adoloridos.
—Está bien— sonrió Pips coquetamente —Pero después de eso no te voy a dejar ir— y jugó con sus pinzas enigmáticamente. Dib lo miró confundido. Había olvidado lo raro que era su ex compañero. Un PIN abrió las puertas y ambos salieron del elevador. Sorpresivamente, Pips cumplió su palabra y no se dejo caer con todo su peso sobre Dib.
—¡Ese es mi cuarto!— le indico el líder del Sector Veintiuno y abrió la puerta para dejar entrar a su acompañante. Dib miró sorprendido el interior. Era todo lo contrario a lo que él tenía en Nave Prima, limitado a una cama, un par de sillones y su closet (claro que se veía muy vacio con todo el enorme espacio con el que gozaba). A diferencia de Dib, Pips tenía todo lleno. La cama era enorme, el piso tenía una linda alfombra color rosa-rojizo, dos estéreos potentes, doce pantallas gigantes con canales de snacks, una amplia vista en las ventanas que tenían algo como estrellitas fosforescentes pegadas y cientos de revistas por todos lados.
—¿Qué te parece?— le sonrió Pips, extendiendo sus brazos para que viera todo el lugar.
—Es la primera vez que estoy en el cuarto de alguien más— sonríe Dib, apreciando las diferencias.
—¿Enserio?— chilló Pips emocionado —¡Eres un travieso!— le dijo guiñándole un ojo.
—Ah… Si— respondió Dib, sonriendo confundido. No había entendido eso de travieso. Quizás piensa que mi cuarto es como el de él pensó, mirando a su alrededor.
—¡Di-bug! Quítate el uniforme— le dijo Pips, rumbo a un armario.
—Claro— se limito a responder el más alto sin mirarlo, al tiempo que empezaba a quitarse el cinturón Su cuarto es muy diferente al mío suspiró al ver la alfombra Por donde lo vea el cuarto de Pips está lleno de vida. Tiene muchas cosas confortables y muestra claramente lo que a él le gusta… el mío solo tiene los muebles, y, bueno, mi oficina está al lado, donde tengo el laboratorio. Fuera de eso no hay nada más que sea… ¿Un reflejo de mi personalidad? Deja el cinturón en la cama y se desabrocha el abrigo, que deja ver su camisa negra de manga larga Quizás debería pensar en redecorarlo suspira Ahora que lo comparo con el de Pips, el mío esta sin vida… nunca he estado en el cuarto de alguien más, bueno, a lo mejor no todos son así suspira de nuevo, dejando su abrigo en el sillón, pulcramente doblado y ordenado.
En eso, los brazos de Pips lo abrazan sorpresivamente de la cintura —¡Ey!— se molesta Dib, por la violación a su espacio privado —¡Pips ya deja de-AAH!— no termina la frase y se aparata tan rápidamente del otro Elite que tropieza con el sillón y cae al piso sin mucha clase —¿Q-Q-QUE CREES QUE HACES ASÍ?— grita sin pensarlo, señalando a Pips desde su no muy agraciada posición en el suelo alfombrado.
—¿Así como?—
—¡DESNUDO!—
Pips sonríe traviesamente —¿Enserió crees que vinimos a mi cuarto solo a cambiarte de uniforme? — y se lanza sobre Dib, quien ágilmente lo evita y salta sobre la cama sin darse cuenta —¡NO HAGAS ESO!— le espeta el líder de Nave Prima, recordando ese sentimiento de terror en Foodcourtia, cuando las ratas asesinas lo perseguían por el drenaje… sólo que ahora esas ratas habían sido sustituidas por Pips. Un desnudo Pips.
—¡Muy bien, entonces lo haremos en la cama!—
—¡NO!— grito Dib dándose la vuelta para saltar de la cama de nuevo, pero no fue lo suficientemente ágil Pips le cayó sobre la espalda.
—¡Quítate esa camisa!—
—¡NOO! ¡DEJAME!—
—¡AJÁ, ya tengo tu camisa! ¿Qué es ese dije que llevas en el cuello? Oh, no importa ¡Mmm, que buen cuerpo tienes! ¡Ahora vamos por los!—
—¡DEJA MIS PANTALONES, NO!— Dib rueda fuera de su alcance (haciendo que Pips caiga de espaldas) y topa con la cabecera de la cama —¡ALEJTAE DE MÍ!— lo señala casi histérico y se cubre con una almohada.
Pips se irgue sobre sus rodillas y lo mira molesto —¿Se puede saber qué te pasa Di-bug?— se cruza de brazos —¡Actúas como un smeet sin programación! ¡Como si esta fuera la primera vez que bailaaaaa… ¿…?— Pips lo mira sorprendido —No me digas que… ¿Es tú primera vez?—
Dib siente como toda su cara arde como un maldito núcleo radiactivo —Y-y-yo… este…—
Pips se lleva las pinzas a la boca, como queriendo evitar un grito —¡No! ¿Enserio?— se hace un incomodo y pesado silencio entre ellos.
—Um… ¿Sabes lo que es bailar, cierto?—
—¡Claro que se!— responde Dib a la defensiva, abrazando con más fuerza la almohada entre sus brazos —Pe-pero he estado… um, ocupado, y, he, he estado haciendo cosas y… y… cosas… y…— siente su cara más ardiente que antes. Jamás. JAMAS se le hubiera cruzado por la cabeza que iría a compartir un aspecto tan íntimo de su vida con Pips. Oh, Irk ¿POR QUÉ DE TODOS ÉL?
—Pero… pero…— Pips abrió y cerró su boca varias veces. Parecía no encontrar la forma correcta de transmitir lo que pensaba —Pero… ¿Porqué?— pregunto el líder del Sector Veintiuno, casi ofendido por lo que había escuchado —¡Eres un Elite! ¡Eres un Irken! ¡Los Irken adoramos bailar!— exclamo en un tono que sonaba aun "Ósea, obvio".
Dib lo miró con bastante incomodidad —N-no he tenido oportunidad de hacerlo, creo—
—¿CREES?— Pips sonaba más escandalizado.
—¿Pues qué quieres que te diga?— soltó Dib molesto —¡Mi vida no ha estado llena de buena suerte! ¿Sabes lo imposible que es para mí encontrar a un Irken que no desee matarme? ¡Tengo que cuidarme las espaldas a cada momento del día! ¡Desde de siempre ha sido así! ¡Tú trataste de matarme junto con Mac! ¿No lo recuerdas? ¡Ustedes y todos los idiotas de la clase me agarraban a golpes a cada rato sin darme descanso!—
Pips lo mira pensativo y se cruza de brazos —Que rencoroso eres—
Dib siente que ese tic en el ojo (casi exclusivo para los destrozos mortales de Zim) le ha regresado —¿Rencoroso? ¿Yo? ¡Trataron de matarme! ¿Ya se te olvido la bomba que me pusiste en el uniforme?—
—Era solo una bomba de aire comprimido— suspiró Pips como si nada —De un dolor de músculo no pasa—
—Entonces debería yo hacerte los mismo para que veas lo que se siente— le siseó Dib furioso.
Pips lo miró seriamente unos momentos y después sonrió —Es decir que… si bailamos ahora… ¿Yo tomaría tú primera vez, eh?—
Dib lo miró ofendido, pero con un intenso sonrojo verde oscuro —¡No!—
—¿Cómo que no?—
—¡No voy a bailar contigo!—
—¿Por qué no?— preguntó Pips de nuevo ofendido.
—No sé tú— le dijo Dib, mirándolo severamente —Pero a mí no me llama la atención bailar con alguien que trato de matarme no una, sino varias veces y ¡Ah!— grita al tiempo que Pips se le ha echado de nuevo encima —¡Quítate! ¡QUITATE! ¡DEJA MIS PANTALONES!—
—¡Te va a gustar! ¡Soy el mejor de este lado del universo!— le responde Pips, jalando sus pantalones, a los cuales Dib aferra sus pinzas como si su vida dependiera de eso.
—¡NOO!— Dib mira con horror como su prenda comienza a ceder y empuja con fuerza a Pips, este cae de espaldas y el oji-violeta se posiciona arriba de él para sujetarle los brazos —¡Te dije que NO quiero!—
—¡Oooh, SI! ¡Vamos Di-bug, toma la iniciativa! Wow, esas cicatrices en tu pecho y brazo te hacen ver muy sexy ¡Báilame!—
—¡Ya de dije que no y!—
DING
—¿EH?—
Ambos Elites se giran a la entrada, donde alguien ha abierto la compuerta. Dib siente como pierde el aliento. ¡Oh, Irk, no, no, no, no, no, no, no, no!
—Ah, perdón, no sabía que, yo, lo siento— y Monc serró la compuerta de nuevo.
—Ey ¿Qué no era ese uno de tus asistentes? ¿Qué hace en?—Pips no termino la frase. Dib salto de la cama, tomó su camisa que estaba en el piso y siguió de largo. Abrió y cerró la compuerta estruendosamente antes verse en el pasillo, jadeando incontrolablemente por lo que fue una HORRIBLE pesadilla. HORRIBLE PESADILLA.
—¡Di-bug!— se escuchó del otro lado de la puerta. Dib sintió un enorme escalofrío y salió corriendo, dobló el pasillo y tropezó con algo que lo hizo caer dolorosamente al piso.
—¡UG!—
—¡OW! ¡Fíjate idiota!—
—Ww, lo siento— gimió Dib, sujetándose la barbilla dolorosamente, solo para girarse y ver a Monc en el piso igual que él.
—Ah, es usted— le dijo su asistentes, escupiendo veneno en sus palabras.
DING
—¡DI-BUG!—
—¿Y ahora qué esta AAH!— Monc no pudo hacer más. Dib se puso de pie de un salto y cogió a su asistente de la cintura para emprender lo que sería la carrera de su vida. Salvar su estatus de no-baile.
—¡Suélteme!— le gritaba Monc furioso entre sus brazos, tratando como loco de apartarse de Dib —¡Suélteme pervertido!—
—¡Cállate Monc!— le respondió el más alto sin mirarlo, muy ocupado mirando al frente para dejar a Pips MUY atrás.
—¡No quiero que alguien como usted me toque! ¡Lascivo! ¡Impuro! ¡Degenerado exhibicionista! ¡SUELTEME AHORA!— y le dio un puntapié justo en el sqeedly-spoosh. Del inesperado golpe, Dib termino flaqueado y cayeron al piso. Bueno. Dib lo hizo. Monc se soltó a tiempo y cayó sin problemas sobre sus dos pies.
El líder de Sector Trece se puso de pie tambaleante y se giró a su asistente con rabia pura en el rostro —Eres… un…— no lo pensó dos veces y se lanzó sobre Monc. Este pareció listo para la pela… hasta que sintió como sus mejillas eran estiradas dolorosamente —¡Desgraciado infeliz!— le grito Dib furioso, asegurándose de jalarle con más fuerza las mejillas.
—Ow, ow, ow, ow— se quejó Monc. Dib lo notó sorprendido pero no le dio importancia, porque de inmediato su asistente pareció salir de sus pensamientos y le hizo lo mismo.
—¡Jueg-ame!—
—¡Jueg-eme pimego!—
—¡Tu egpesag-e!—
—¡Egbegio!—
—¡Ig-ioa!—
—¡DI-BUG!—
—¡E ueg-o si me ueg-as imero!—
—¡Ien!— Monc soltó a Dib y este hizo igual. Los pasos apresurados de Pips se escuchaban cerca —¿Qué se supone va a hacer ahora, eh? El Pips está molesto— le sonrió Monc con malicia pura.
Dib le sonrió de la misma forma —¿Voy? ¡Vamos!— y sin darle tiempo a nada, volvió a tomarlo de cintura para empezar a correr.
—¡Suélteme!— le espeto Monc furioso.
Dib no lo miró, pero sonrió abiertamente mientras doblaban otro pasillo —Muy bien Monc, quédate atrás y enfrenta la furia de ese tonto por haberlo interrumpido en su intento por bailar ¡Estoy seguro que va a escucharte antes de mandarte a la Purga! —
—Podemos escapar por ese pasillo— dijo Monc señalando más adelante.
¿No que no? Sonrió mentalmente el más alto, doblando por el pasillo que señalaba su asistente… que resulto no tener salida —¿Algo que tengas que decir en tu defensa antes de que te deje aquí a merced de Pips?— le exclamó su líder molesto.
—Arriba, idiota— señalo Monc molesto. Su jefe pudo ver un ducto de ventilación y no perdió tiempo. Saco sus extremidades mecánicas y con ella abrió la escotilla. Subió primero a Monc y después fue él.
—¿Y bien?— preguntó el asistente de brazos cruzados. Dib colocó la escotilla en su lugar y le sonrió de lado —Nada mal, supongo— se puso de pie —Ahora vámonos de aquí, no quiero que ese tonto nos escuche—
—Entonces vamos por aquí— dijo el pequeño asistente, en un tono de orden. Dib le siguió sin decir nada. Estaba ya bastante agradecido con tan solo escapar de Pips… eso, y aun conservar su estatus de no-baile.
Caminaron por varios pasillos y doblaron unos más. Dib había olvidado un poco como eran los ductos de ventilación, pero su PAK no, y le estaba informando que iban rumbo a las cocinas. Monc dobló un pasillo y él más alto le dio alcance cuando se detuvo.
Podía ver porque lo hizo. Un gran tuvo de ventilación de casi veinte metros estaba frente a ellos. Podía sentirse una gran presión de aire surgir de la ventilador que estaba en el techo y hacia circular la ventilación del interior de la nave. Todas las naves tenían ductos tan grandes como estos, especialmente cerca de las cocinas y los Reactores Centrales, donde el calor era extremadamente sofocante.
El problema de este, era que su tamaño hacía imposible pasar por él y la presión del aire los haría volar hasta el ventilador que los rebanaría sin problemas. Lo cual no era una opción.
—Vamos a tener que regresar— suspiró Dib.
—¿Qué es eso?— preguntó Monc, acercándose a la orilla del enorme ducto.
—No te acerques mucho, la corriente del aire podría alzarte— le previno Dib, acercándose también.
—Creo haber visto a un Irken— le dijo Monc seriamente.
—¿Cómo dices? — Dib se acercó más a la orilla y un repentino vértigo sufrido por un golpe en su espalda lo hizo entrar dentro de la corriente del aire. Lo último que Dib vio, fue a Monc sonriendo, mientras el volaba irregularmente hacia el enorme ventilador de metal.
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Eldar Lisswen Sariethel, Kamui Silverfox,UxieSweetie,Ero boggart el kritiko, Master911toaneo07, Dark-KannaI, mayotango131 , Lady Near , maestro jedi y Nina feliz
Gracias por sus mensajes! Por la prisa lo voy a dejar así, perdón si no me tomo el tiempo de responderles como se debe, pero acabo de llegar cae una hora y la verdad ya hace sueño. Espero tener oportunidad de subir algo mañana. Gracias de nuevo por su apoyo!
