Capitulo 14. Aceptación

Al salir la señora Weasley, todos se quedaron platicando animadamente. Bill noto el cambio en el cabello de Tonks – Veo que has cambiado el color de tu cabello – comento Bill – Ese color te queda bien – finalizo sonriendo. Lupin que estaba inmerso en la plática, pero salió de su en concentración en ella cuando escucho las palabras que Bill le dedico a la joven y le lanzo una mirada asesina que este no noto, quien si se dio cuenta de lo ocurrido fue Sirius, movió la cabeza negativamente y dijo en voz baja, - Lunático, si no quieres que los demás te ganen tus cumplidos, dilos tu primero -.

Lupin no dijo nada, pero lo que su amigo no sabía era que él había sido el primero en elogiar el nuevo color de cabello de Tonks. – Bill tiene razón, ese color te queda mucho mejor – añadió Sirius brindándole una sonrisa a Tonks, el señor Weasley y Lupin solo asintieron.

- Gracias – comento la joven radiante, le encantaba como había quedado su cabello. Tonks miro a Remus y recordó que él había sido el primero en decirle que ese color le quedaba bien, sintió dentro de ella una pequeña esperanza tal vez el sentía lo mismo… o eso era lo que ella quería. Lupin noto que la joven lo miraba, volteo a verla y le dedico una sonrisa, Tonks se sonrojo pero le devolvió la sonrisa.

La señora Weasley regreso rápido de acostar a los chicos, Tonks miro su reloj y se dio cuenta de lo tarde que era, cuando estaba el cerca, siempre perdía la noción del tiempo, al parecer este se evaporaba. – Ya me tengo que ir. Gracias por la cena Molly, estuvo riquísima como siempre – añadió Tonks – Nos vemos, buenas noches a todos – finalizo despidiéndose con un movimiento de la mano.

- Te acompaño querida – comento Molly, las dos se dirigieron a la puerta de la cocina, salieron, y caminaron en silencio por el oscuro vestíbulo.

- Gracias por todo Molly – dijo Tonks al salir por la puerta hacia la desierta calle, Molly se despidió de la joven y cerró la puerta cuando esta desapareció de la calle.

Al salir Tonks junto con Molly, Lupin se quedo algo preocupado al ver en su reloj la hora que era, ya era muy tarde y no era bueno que Tonks anduviera sola a estas horas, era muy peligroso. – Canuto, ¿No crees que ya es algo tarde?, andar solo por ahí es muy peligroso… - comento Lupin a su Sirius, este lo miro y entendió inmediatamente por que su amigo estaba así, - No te preocupes Lunático, Tonks es auror y sabe cuidarse sola – lo tranquilizo Sirius.

Sirius al ver a su amigo comportarse de esa forma, se sintió feliz, al parecer sus sospechas eran ciertas, a él le gustaba su sobrina. Desde que conoció a Tonks, su sonrisa y su humor habían cambiado radicalmente se le veía más feliz, hasta parecía más joven.

– Tal vez tengas razón Canuto, pero si le pasa algo malo, yo… - dijo Lupin un tanto alarmado, - Tú... ¿Qué, por fin vas a aceptar que te gusta y que te estás enamorado de ella? – Añadió Sirius mirando la expresión del otro con atención – Yo… bueno yo… - comenzó Lupin, pero ya no tenía caso ocultarlo, el ya lo sabía ya, - No puedo mentirte Canuto, me conoces tan bien. Estoy confundido… nadie me había hecho sentir esto que me hace sentir ella. Pero no quiero hacerme ilusiones… - añadió desviando la mirada de Sirius hacia el piso, - Yo… no soy lo mejor para ella… - .

- No seas tonto Lunático, lucha por lo que quieres - le animo Sirius, esbozando una sonrisilla de triunfo, por fin había hecho que su amigo aceptara que se estaba enamorando.

A partir de ese día Lupin ya no pasaba mucho tiempo en el cuartel general, Dumbledore le asigno bastantes misiones y eso lo mantenía tan ocupado, bueno no solo el tenia mucho trabajo, en general todos los miembros de la orden tenía muchas misiones y las guardias en el ministerio se habían intensificado. La amistad entre él y Tonks se fortalecía día con día, le extrañaba mucho cuando no le veía, pero ese día fue una excepción, al regresar de una de sus misiones al cuartel general, escucho risas en el piso de arriba cuando se dirigía hacia su cuarto ya que quería descansar un rato antes de cenar, al parecer se encontraban en la limpieza de uno de aquellos cuartos. Según lo que le había contado Sirius ya habían acabado de limpiar el salón del primer piso, con el cual tardaron tres días había tantas cosas, tambien un comedor de la planta baja pero aun les faltaba bastante.

- ¿Qué pasa? – Pregunto Lupin a Sirius que fue al primero que se encontró.

- Nada en especial, ya sabes la limpieza – comento Sirius – Tonks acaba de sacar a un Ghoul de instintos asesinos del baño – finalizo este.

– Fue increíble – añadió Harry que se acercaba a saludar al recién llegado.

- ¿Cómo estas Harry? – pregunto Lupin cuando le estrecho la mano a este.

- Bien – contesto el muchacho. – Sirius, Harry, miren lo que hemos encontrado – se escucho la voz de Hermione que gritaba desde una de las habitaciones.

Harry corrió hacia la habitación de donde salieron los gritos, Sirius y Lupin lo siguieron. Al entrar en esta, vieron que Mundungus se encontraba tendido en el suelo inconsciente, en una esquina cercana al lugar en donde se encontraba, los gemelos y Ron se retorcían a causa de la risa, y trataban de contar a Harry lo sucedido. Ginny, Hermione y Tonks caminaban con cautela hacia Mundugus, Ginny iba al frente seguida de cerca por las demás, - ¡Cuidado Ginny!, no te acerques tanto – le advirtió Tonks. Ginny esquivo con facilidad al viejo reloj de pie que se le lanzo mientras Tonks y Hermione sujetaron a Mundungus por los brazos retirándolo poco a poco de aquel reloj.

- ¿Qué le paso a Dung? – Pregunto Sirius colocándose cerca de Tonks.

- Estaba jugando con los gemelos y Ron, a esquivar el reloj cuando este se les lanzaba al pasar frente a el… Hola Remus, no te había visto – añadió al ver que Lupin se encontraba al lado de Sirius cuando volteo a contestar su pregunta, le saludo con un movimiento de la mano y le brindo una gran sonrisa, los dos sintieron algo en el estomago al notar que sus miradas se encontraban, Lupin le devolvió el saludo y la sonrisa. Sirius los miro interesado por unos segundos en los cuales ambos sostenían la mirada, hasta que Tonks desvió la mirada de los ojos de Lupin ya que habían comenzado a temblarle las manos. – Bueno, el caso es que Mundugus tardo mucho en esquivarlo cuando este se le lanzo – continuo Tonks señalando el viejo reloj de pie y reprimiendo una carcajada al recordar lo sucedido, - Solo que al parecer este le pego en la cabeza y lo dejo inconsciente – finalizo la joven adoptando un tono más serio.

- Pobre Mundungus – dijo Lupin mirando al susodicho. Sirius se unió a las risas de los gemelos, Ron y Harry cuando Mundungus comenzó a ponerse de pie con dificultad, sobándose la cabeza, en el lugar en donde el reloj le había pegado.

– Se pondrá bien, no fue nada grave – comento Tonks a Lupin, los dos se unieron a las risa de los demás. La señora Weasley entro en la habitación llevando consigo una enorme jarra metálica con cerveza de mantequilla y algunos vasos.

Lupin ayudo a arreglar aquel reloj mientras Tonks, Mundugus, Hermione, Molly, Ginny y Ron se ocupaban de limpiar otros muebles que se encontraban en la habitación, unas túnicas viejas de color morado intentaron ahorcar a Ron cuando este las sacaba del armario en donde se encontraban, Mundungus le quito las túnicas de encima, gracias a que hizo esto Molly al parecer le había perdonado su descuido, hasta lo invito a quedarse a cenar.

La cena transcurrió tranquilamente, cada día faltaba menos para la vista de Harry en el ministerio, pero al parecer el ya ni se acordaba. La orden ya tenía todo listo con respecto a su vista, Dumbledore había planeado todo muy bien. Al terminar de cenar los chicos subieron a sus dormir, cuando Molly invito a cenar a Tonks el miércoles por la noche, esta era la noche anterior a la vista de Harry, Tonks se disculpo ya que le tocaba hacer guardia de madrugada y quería aprovechar su tiempo libre para hacer algo de trabajo pendiente, las guardias en el ministerio se habían intensificado de manera alarmante, y era la primera vez que le tocaba hacer guardia a esa hora, tenía que relevar a Ojoloco el cual le prestaría su capa invisible.

- Por qué no vienes a desayunar el jueves por la mañana, cuando acabes tu guardia – sugirió Sirius.

- Esa es una buena idea Sirius, ¿Qué te parece querida? – continuo Molly mirándola de una manera expectante.

- Esta bien, pasare por aquí después de mi guardia – acepto Tonks. Bill entro en la cocina saludando a todos.

- Bill, me tenias muy preocupada – le reprocho la señora Weasley al verlo entrar, - Lo siento madre, las asesorías de hoy duraron más de lo que yo esperaba – comento Bill.

- Sigues dando asesorías a… ¿Cómo se llama? – Comento Sirius tratando de recordar el nombre de la campeona de Beauxbatons, - Fleur Delacour – ayudo el señor Weasley. - Si, ha mejorado bastante – Bill contesto la pregunta de Sirius seguida por un gran suspiro.

Lupin intercambio junto con Sirius y Tonks una mirada cómplice y reprimieron una carcajada al ve que Molly se había puesto muy seria, - Sabes Bill, suspirar así no es normal… - dijo Sirius mirando a Bill, - Creo que te estás enamorando de Fleur – finalizo Sirius recordando el nombre que había dicho Arthur anteriormente y reprimiendo otra carcajada al ver que Molly se había adoptado un tono verdoso y que Bill se sonrojaba.

- Así que corriste a un Ghoul del baño – comento Lupin a Tonks.

- Yo, bueno solo pasaba a saludar… y me parecía que era buena idea quedarme a ayudar – añadió la joven encogiéndose de hombros. - Además tu también ayudaste con ese reloj que se le lanzo a Mundugus – termino reprimiendo una carcajada, al verla Lupin le sonrió. Sirius que estaba sentado al lado de Lupin conversaba con Bill y los señores Weasley, claro tuvieron que cambiar de tema ya que parecía que Molly no se sentía nada bien, Sirius había dejado de prestar atención a aquella platica y se dedicaba a escuchar a su amigo y a su sobrina, volteo hacia donde ellos se encontraban cuando el señor Weasley pregunto algo a su hijo sobre su trabajo en el banco y noto que su amigo sonreía a la joven, se les veía tan felices así que decidió interceder.

– Perdonen que me meta en su plática – comenzó Sirius, reclamando la atención de ambos – Pero creo que harían una linda pareja… - termino Sirius mirando primero a Tonks y después a Lupin, ambos se sonrojaron y desviaron sus miradas hacia otro lado. Sirius adopto una sonrisa burlona, se sentía muy satisfecho con la reacción que había provocado, al menos Lupin ya lo había aceptado, solo faltaba que Tonks decidiera contarle que ella al igual que su amigo se estaba enamorando.