- ¡Teddy!- le gritó una preciosa niña de primer año.

- ¡Victoire!- Ted se dio la vuelta y allí la vio.- ¿Te has perdido?

- No se dónde está el aula de encantamientos.- dijo avergonzada la chica.

- Te puedo acompañar, yo estoy buscando a mi amiga Kate... Pero no la encuentro.- Ted cursaba su tercer año y Victoire acababa de entrar en Hogwats.- ¿Qué tal todo? ¿Has hecho amigas?

- Bueno...- el tono de Victoire no convencía nada.- Los chicos me miran raro y a las niñas no les caigo muy bien.

- ¡Ellos se lo pierden!- le consoló Teddy.- Seguro que haces amigos, mira aquí está el aula que buscabas.

- ¡Gracias Teddy!- le abrazó la muchacha.

- De nada, sabes que puedes contar conmigo, si tienes algún problema, cuéntamelo, además ¡estamos en la misma casa!- el chico se despidió y se encaminó en busca de su amiga, ¡dónde diablos estaba! Esa Kate... ¡Era todo un terremoto! A veces un tanto prepotente, pero era la mejor amiga que tenía.

Caminando por los pasillos, corrió un tapiz y allí la vio, no estaba sola, parecía acorralada por dos alumnas y un chico de quinto, eran de Gryffindor, Teddy los reconocía. Observó la escena.

- ¡No queremos hijos de mortífagos en el castillo!- le gritó el chico.

- Métete en tus asuntos Greengrass, ¡no te queremos ver merodeando por nuestra zona!- le gritaba la otra chica, ¡pero qué estaba pasando! ¡Si Kate era una buena chica que no se metía con nadie! ¡Qué hacían esos amenazándola! Una rabia surgía de su interior, nadie debía hablar así a Kate.

- ¡Mis padres no son mortífagos!- negó la chica. Teddy no entendía nada.- ¡Y andaré por donde yo quiera pedazo de gilipollas!

- ¡No consiento que una persona de tu calaña hable así a mi novia!- él chico levantó la varita, ¡la iba a maldecir! Teddy apartó el tapiz y se tiró encima de él derribándolo, el chico mayor le pegó un puñetazo a Teddy en toda la cara, oyó como Kate gritaba que pararan, Teddy le respondió con otro puñetazo, no sabía pegar, nunca se había pegado con nadie, iban a seguir luchando cuando dos personas les separaron, una era el profesor Miller, el otro el señor Flich.

- ¡Por qué la defiendes Lupin!- le gritó el chaval- ¡Su familia de mortífagos mató a tus padres!- esa noticia le cayó como un jarro de agua fría, ¡el siempre pensó que Kate era buena! ¿Cómo podían ser sus padres mortífagos? La miró a los ojos, la chica lloraba.

-¡Smith, al despacho del jefe de su casa, señor Flich acompáñelo!- ordenó el profesor Miller.- ¡Usted Lupin, al despacho de la directora!

El profesor Miller acompañó a Ted hasta el despacho de McGonagall. Nunca en su vida había pisado ese lugar, él siempre había sido un alumno modélico, Ginny decía que se parecía a Hermione, pero Harry le decía que era tan buen estudiante como su padre.

- ¿Ted Lupin?- preguntó una ya muy mayor directora McGonagall-. ¡Qué ha pasado! ¡Está sangrando! - era cierto, Smith le había dado en la nariz, la profesora se lo curó.

- No tenga tanta compasión por él Minerva, se estaba peleando con otro chico al estilo muggle.- le explicó el profesor Smith.

- ¿¡Es eso cierto!?- preguntó conmocionada McGonagall, el chico asintió.- Profesor Miller retírese, quiero hablar con el joven Lupin.

Ted salió media hora después del despacho de McGonagall donde le habían sancionado con la pérdida de 50 puntos. Además un cuadro del despacho, en el que la figura de un hombre moreno y con la nariz ganchuda y rostro pálido, no dejaba de decir que tarde o temprano esto se venía venir, que era igual que su padre. Ted no sabía muy bien a que se refería, hasta que la profesora le dijo que ese era Severus Snape, el antiguo director del colegio, y que iba al mismo curso que su padre, aunque no se llevaban muy bien.

- Te estaba esperando.- dijo una voz femenina cuando Ted bajó las escaleras. No se había olvidado de ella, era Kate, quería saber la verdad.- ¿Podemos hablar? ¿Quieres dar un paseo?- Teddy asintió. Fueron andando hasta los terrenos. Se sentaron junto al lago.

-¿Es cierto lo que dijo Smith?- preguntó Ted impaciente.- ¿Tus padres eran mortífagos?

- ¡No, claro que no!- exclamó ella.- mi padre era un gran hombre, ¡era auror! ¡Detenía a los magos peligrosos hasta que murió!

- No... No lo sabía.- en los tres años que llevaba conviviendo con la chica esta nunca le había dicho nada de que su padre estaba muerto.

- No pasa nada...- dijo la chica tristemente.

- ¿Entonces por qué ese idiota dijo eso?

- Mi madre no era mortífaga, pero era de Slytherin, y simpatizaba con las estúpidas ideas de la sangre pura.- le confesó la chica-. Mi padre y ella siempre discutían por eso, mi padre era de sangre mestiza, se separaron cuando yo tenía seis años, cuatro meses después mi padre murió.- la chica miraba al frente, al lago, le temblaba la voz.- Mi madre decidió cambiarme el apellido, quería que yo llevara el apellido materno, el de sangre limpia... ¡Es una estupidez! Luego también está mi tío, no es mi tío directo, es el marido de mi tía Astoria, Draco Malfoy, él y su familia si ayudaron a Ya-sabes-quién en la guerra, mi madre estaba encantada por tener un familiar tan puro de sangre, pero a él nunca le he oído hablar mal en contra de los hijos de muggles, creo que se arrepintió con el tiempo, mi tía tampoco habla mal de esto, son la única familia directa que tengo...

- No sabía nada de esto Kate, lo siento.- Teddy no sabía que decir.

- ¡Es que no aguanto esos ideales de la pureza de sangre!- gritó la muchacha.- ¡Qué más da de donde vengas o cuán pura es tu sangre! ¡Lo importante es ser buena persona!- Teddy no podía estar más de acuerdo. Se quedaron en silencio contemplando el lago.- Teddy, ¿te puedo hacer una pregunta?

- Claro…

- Si mis padres hubieran sido mortífagos, si hubieran luchado en el bando del Señor Tenebroso, si hubieran peleado contra tus padres, ¿tú me hubieras defendido contra Smith y las otras dos chicas?

- Mmm…- Teddy pensaba, ¡menuda preguntita!- claro que sí, ¡eres mi amiga! Si hubiera sido cierto, tu no tienes la culpa de lo que hubieran hecho tus padres, tu eres una buena persona, y te defenderé contra todo aquél que se meta contigo...- le prometió Teddy sonriendo, la chica se acercó y le plantó un beso en la mejilla.

- ¡Gracias Teddy!- la chica salió corriendo al castillo pero apenas había dado cinco pasos cuando se dio la vuelta y volviendo hacia él, acercándose, poniéndose de puntillas, le besó en la boca, Teddy se quedó inmovilizado, fue un simple roce de labios, y ahora Kate si que salió corriendo al castillo. Teddy se quedó ahí, plantando, ¿qué había ocurrido? Su primer beso, ¿con Kate? Un vendaval de emociones recorría su cuerpo. ¿Qué tenía que hacer? ¿Qué significaba aquello? Tenía que contárselo a alguien. Miró a su alrededor y vio la solución, el campo de quiddich, ¡Víctor! El sabría que hacer, él era popular, ¡él iba siempre rodeado de chicas a pesar de su corta edad!

Fue hacia el campo, Victor Wood había sido nombrado guardián en su segundo año, al parecer su hermana accedió a tenerlo en el equipo, ¡y fue un acierto! A pesar de ser pequeño, era muy ágil y rápido, con grandes reflejos, el año pasado ganaron la copa gracias a él. Esperó a que acabara el entrenamiento y después fueron juntos a la Torre Gryffindor.

- Es muy raro que me hayas venido a ver.- dijo Victor extrañado.

- Es que necesito tu consejo.- le dijo Teddy.

- Suele ser al revés, yo te pido ayuda a ti.

- Esta vez es distinto, es... Sobre chicas.- Victor sonrió-. Kate me ha besado.- Victor abrió mucho la boca sorprendido.

- ¡Greengrass! ¡Está loca! ¿Y tu qué has hecho?

- Nada tío, me he quedado quieto y ha salido corriendo.

- No me extraña...- dijo Victor con tono burlón.- pero vamos a ver, ¿a ti Kate te mola?

- No lo sé...- y era verdad, estaba confuso.- es mi mejor amiga pero...

- ¿Ha sido tu primer beso?- preguntó Victor, Teddy asintió un poco avergonzado.- ¿Has sentido mariposas en el estómago?- Teddy asintió.- ¿Y te gusta estar mucho rato con ella?- él asintió.- ¿Y te montas en tu cabeza escenas guarrillas en las que sois protagonistas?

- ¡Eres un cerdo tío!- le gritó Teddy dándole una pequeña colleja.

- Vale, vale- rió Victor- Venga Lupin, seguro que es verdad, ¿no te montas peliculitas antes de dormir?

- Cállate ya.

- Si te molesta es porque te mola de verdad, lo bueno es que estás de suerte, creo que ella siente lo mismo- respondió Victor.

- ¡Ah...!- dijo Ted poco convencido.- ¿Y qué hago?

-¡Cómo que qué haces! ¡Ve ahora mismo a las mazmorras y habla con ella!- le gritó Victor.

- Me da vergüenza...

- ¡VE!

Ted le hizo caso, entró en el castillo y bajó hasta las mazmorras, aún no sabía que iba a decirla, se paró en la entrada de la sala común, vio a dos de chicas Slytherin de su curso que lo miraban un poco raro, él se acercó a ellas.

- Hola, eh, por favor, ¿le podéis decir a Kate Greengrass que salga?

- Está bien...- las chicas salieron cinco minutos después con Kate, mirandoles de forma curiosa.

- Gracias.- les dijo Ted cuando las chicas les dejaron a solas a él y a Kate.- Tenemos que hablar, ¿no?

-¿Lo dices por lo del beso?- dijo la chica fingiendo indiferencia.- olvídalo.

- ¿Por qué?- la chica cambió la expresión de su rostro, se la veía más alegre.- Kate... Creo que me gustas.

- ¿En serio?

- Sí...- la chica se tiró a sus brazos, lo iba a volver a besar.- ¡Espera! pero antes que nada debes saber que yo... Nunca he besado a nadie, no sé como hacerlo...

- No pasa nada valiente gryffindor, yo te enseño.