Nota de Traductora: ¡Holaaa! Este es el último capítulo que erenjaegers ha publicado en fanfiction. Pero no se preocupen, como presto atención vi que en su página (la que le puse el link en la nota de traductora previa) que había publicado hasta el capi 15 así que lo traducí también. Según lo que entiendo esta historia tiene 18 capítulos (creo) y la autora actualmente está trabajado en el final.
Muchísimas gracias a shirayuuki-hime, yurikohato89, yessi, HarukaSou y Kaori Komori por dejar sus hermosos reviews ¡llegamos a cincuenta!
—Todo el mundo, el baile de graduación es en dos noches —Raito canturreó al mismo tiempo que tomó asiento al lado mío en la limusina— Ya he comprado los boletos para todos nosotros, incluyéndote a ti, querida Sayumi.
Una sinfonía de suspiros e insultos malhumorados resonó por todo el vehículo después de que recibiéramos la noticia. Todos lo miraron echando chispas por los ojos pero este solo se limitó a reír, me rodeó los hombros con un brazo y me sostuvo a una proximidad demasiado cercana para ser de mi agrado, mientras ignoraba todas mis protestas. Me faltaba el rigor usual y quizás era por eso que le resultó tan fácil molestarme.
—Sayumi-chan, vas a ser mi pareja este año —declaró—, me emociono de tan solo pensar que deslumbrante te verás con tu vestido y maquillaje.
—No —le dije cortante—, no iré y menos contigo.
Él se sonrojó ante mi respuesta indignada y me observó con ojos seductores— Por favor, recházame más. Eso me calienta.
Ayato arrancó las manos sobrexcitadas de Raito de encima mío y echó rayos por los ojos en su dirección— Ella va a ser la pareja de Ore-sama y punto —anunció—. No hay lugar para molestias.
Subaru se cruzó de brazos y se burló de Ayato con enfado— Estoy harto de escucharte llamarte a ti mismo de esa manera. Ore-sama esto, Ore-sama aquello. Es repugnante.
—¿Qué acabas de decir, Subaru? ¡Maldito! —Demandó el chico pelirrojo y se paró para enfrentarse con el más joven de los hermanos.
Antes de poder hacer nada, Reiji lo miró severamente y le ordenó que se sentara— Siéntate ¿en serio vas a comenzar un pelito en el automóvil?
Kanato, quien estaba sentado en frente de Raito me sonrió— Sayumi-chan va ir conmigo, ¿no es cierto?
—No, no lo hará, pequeño llorón —Ayato exclamó—, ella va a ir conmigo.
Shu, quien había estado callado durante todo este rato, abrió los ojos y miró en mi dirección, notando que tan poco afectada estaba— Pareces oponerte a sus invitaciones ¿Preferirías ser acompañada por alguien de tu elección? —Preguntó.
—¿Dices que puedo elegir? —Inquirí y todos me dieron toda su atención. Incluso Subaru parecía curioso por saber a quién elegiría de acompañante para el biale. Sintiendo la presión de las miradas expectantes de todos, me tragué el nudo de la garganta y escaneé el rostro de todos.
Raito me estaba probando, esbozando una sonrisa juguetona mientras intentaba ganarme silenciosamente.
Ayato estaba irritado a causa de que todos estaban desafiando su palabra y se veía como un niño en necesidad de que alguien lo apoyara y estuviese de su lado.
Shu se veía tan desinteresado como siempre, tenía los brazos cruzados con pereza pero la forma en la que estaba levemente inclinado hacia delante delataba un poco su curiosidad.
Subaru tenía los brazos respaldando su cabeza, su irritación previa había desaparecido mientras monitoreaba con atención todos mis movimientos como si tratara de predecir mi respuesta.
Reiji empujó sus lentes hasta el puente de su nariz, estaba tan tenso e indiferente como siempre y parecía ignorarme por completo.
Kanato me estaba sonriendo, sus ojos inyectados con sangre me penetraban como si estuviera buscando en mi cerebro alguna respuesta.
—Entonces... a Shu.
Mi decisión los tomó desprevenidos a todos. Todos menos Raito y Shu objetaron. Incluso Subaru parecía descolocado por mi elección y miraba a Shu con recelo, el cual estaba calmo en medio de todo el caos.
—¿A él? ¿a ese zoquete haragán? —Ayató gritó con incredulidad— ¿Por qué diablos lo elegirías a él en vez de a Ore-sama?
—Sayumi-chan, pensé que te gustaba —Dijo Kanato con lágrimas en los ojos para después ser drásticamente reemplazadas por enfado— ¡Tú me perteneces! ¡A mí y a nadie más!
—Nunca he visto a alguien tan increíblemente necia —Reiji se burló— ¿Preferirías perder tu tiempo con un inútil mantenido como él en un evento así?
—Deberías ir conmigo. Te protegeré. —Subaru declaró.
—¿Proteger? No me hagas reír, Subaru. —Ayato resopló.
Mientras los hermanos discutían y se insultaban los unos a los otros y a mí, Raito posó una mano en mi brazo, causando que me volteara a mirarlo.
—Lo amas ¿no es cierto? —inquirió sabiendo— Me refiero a Shu.
—¿Qué? —grité con asombro— ¡No!
—¿Pensaste que no notaría tu deseo por él en tus ojos cuando lo miras? —preguntó— Desearía que también me miraras de esa forma.
—Estás loco —repliqué—. Nunca amaría a un vampiro.
El no se rindió y esbozó una sonrisa para luego lamer mi mejilla— Mm. Tu cuerpo no miente. Lo amas, hasta el punto en el que le suplicarás que beba tu sangre —habló obscenamente—. Me pregunto cómo harás a la noche debajo de tus sábanas, anhelando sus caricias. Puedo darte el placer que deseas si quieres.
—P-pervertido —escupí con vergüenza, lo empujé lejos de mí y miré como se reía a las carcajadas, claramente entretenido por mi reacción— ¡Vete al diablo!
Me bajé como un rayo del vehículo cuando la limosina llegó a la escuela y no me molesté en esperar por los demás. Tan pronto como me senté en mi asiento comencé a tomar la prueba de inmediato y eventualmente me relajé hasta el punto de poder interpretar lo que los enunciados me pedían que haga. El día se pasó rápido y parecí olvidar la charla con Richter y las palabras crueles y burlonas de Raito. Después de que hubieran terminado las clases, vi a Yuki por primera vez desde aquella vez en el baño. Ella me saludó entusiásticamente y tomó mis manos en las suyas.
—Sayumi-sempai, ¡es una alegría verte de nuevo! —Exclamó deleitada—Tal vez no lo sepas pero ya eres bastante popular por aquí.
—¿Eh? ¿En serio?
—Sí —la chica pelinaranja me sonrió de oreja a oreja— Eres famosa por confrontar a Miyuki. La conoces, tiene cabello castaño claro y unos grandes ojos azules y usualmente lleva el pelo ¡así!
Yuki se corrió flequillo para el costado y recogió su cabello para formar una cola de caballo al costado. Me había acabado de describir a la chica que estaba obsesionada con Shu, la que me había traído problemas porque estaba empeñada a hacer que saliera con ella. Cuando me di cuenta de que era popular por interponerme en su camino casi me echo a reír de a no ser que Yuki continuó.
—¿La conoces, cierto? El la hija de la famosa actriz y está entrenando para convertirse en una violinista profesional —habló—. Deberías escucharla tocar. Es mala como persona pero su música es hermosa.
—Mm, ¿en serio? —Inquirí desinteresada.
—¡Ajá! ¡El recital va a tomar lugar en el auditorio en veinte minutos! Esto es un poco repentino pero ¿te gustaría venir? Mi amiga toca justo después de Miyuki y si quisieras venir sería genial.
—¿En veinte minutos?
Para ese entonces el conductor estaría aquí para llevarnos a casa. Le dije que le tendría que preguntar primero a las personas con las que regresaba y ella me acompañó hasta el frente de la escuela, en donde los hermanos Sakamaki estaban esperando mi llegada. Le sugerí que se quedara en la puerta mientras yo iba y le preguntaba a Reiji si estaba bien que me quedara. Para mi sorpresa, en vez de estar molesto por tener el atrevimiento de preguntar, él solo dejó escapar un suspiro y me permitió quedarme con la condición de que todos me acompañaran para asegurarse de que no intentara escapar o hacer algo estúpido. La idea de arrastrarlos conmigo y arruinar el prospecto de Yuki de ver a su amiga tocar me mataba por dentro pero no tenía otra opción.
—Eh, ¿Yuki? —La llamé al momento de que me volví a reunir con ella.
—¿Vives con los hermanos Sakamaki? —preguntó con desconcierto—. Son muy populares por aquí, sabes ¿Son familia?
—No compartimos la misma sangre, solo vivo con ellos —reí nerviosamente— ¿Por dónde está el auditorio? Vayamos temprano así podemos encontrar buenos asientos.
—Claro. Sígueme, sempai ¡Yo los guiaré!
Me tomó de la mano y me guió por el camino, los hermanos nos siguieron poco después. Cuando llegamos al auditorio ya estaba lleno de personas pero igual pudimos conseguir asientos decentes. Yuki y yo nos sentamos juntas y los hermanos Sakamaki se sentaron atrás y adelante nuestro. Raito, Reiji y Subaru estaban detrás nuestro, en cuanto Ayato, Shu y Kanato estaban adelante. Raito me tocaba el pelo cuando Yuki no prestaba atención, y no dejó de hacerlo incluso después de que lo fulminara con la mirada. Mientras tanto, Reiji me observaba como un halcón y Subaru arrojaba miradas preocupadas en mi dirección, sabiendo lo incómoda que me sentía.
Ayato se dio la vuelta en su asiento e ignoró la existencia de Yuki por completo cuando posó sus ojos en mí— Oye, ¿qué vamos a mirar?
—Un recital. —Le contesté tratando de sonar lo más amigable posible.
—Un recital, ¿eh? —dejó escapar un suspiro— Aburriiidooo.
—Suena emocionante —comentó Kanato mientras me sonreía estando justo en frente mío—, especialmente porque lo puedo disfrutar contigo, Sayumi-chan.
—¿Desde cuándo te interesa la música, mocoso? —Preguntó Ayato.
Yuki se rió a pesar de mi evidente descontento— Debe ser realmente divertido vivir con los seis —me confesó—. Yo estaría encantada.
—Oh, en realidad no, te lo aseguro, por favor no digas que te gustaría estar en mi lugar —le contesté—. No es tan bueno como parece.
—¡Pero pareces importarles! Es por eso que vinieron contigo, ¿no? No seas tímida, sempai —se rió— Dime quien te gusta. Tiene que haber uno ¿cierto? Todos son tan apuestos, me sorprendería si no sintieras algo por alguno de ellos.
Apenas esquivé la pregunta y decidí insistirle con el baile de graduación y eventos escolares— Entonces, Yuki, ¿vas a ir al baile de graduación este viernes? Nunca he ido a ningún evento escolar en este colegio así que no sé que esperar.
Ella se iluminó de inmediato y asintió con la cabeza con emoción— ¡Sí, voy con mis amigos! Los eventos de aquí son todos extravagantes y de primera. Para serte honesta, todavía no me acostumbro —Yuki se sobó la nuca antes de continuar—. Espera a que sea muy formal, probablemente mucho más formal que en tu vieja escuela. Aquí se lo toman todo muy en serio.
—Oh, vaya... suena más estresante que divertido.
—No es tan malo después de los primeros veinte minutos —admitió—. Te acostumbrarás a cómo es y te será mucho más fácil después de hablarle a tres o cuatro personas ¿Vas a ir?
Incliné mi cabeza en afirmación— Es de último momento pero parece que sí.
—Deberías venir conmigo y mis amigos, Sayumi-sempai —me ofreció— ¿Amenos que ya tengas una pareja con la qué ir?
—Eh...
Afortunadamente, en ese mismo momento comenzó el recital, salvándome de la obligación de contestar. En los primeros minutos uno de los directores de orquesta comenzó a explicar cómo los músicos de la escuela venían de una línea de personas exitosas y cómo los estudiantes trabajan duro y todo eso. Me perdí en mis pensamientos a la mitad del discurso cuando de repente recordé cuánto le fascinaba la música a Shu. Pareció estar encantado el momento en el que la orquesta tocó, ya no tenía los audífonos puestos y estaba hipnotizado por la melodía armoniosa.
Se ve que la apasiona tanto. Qué lindo.
Siendo yo también una música, le presté mucha atención a la tonada y me dejé llevar por la belleza de los sonidos. Después de que la orquesta haya tocado varias piezas, la función progresó a los duetos y luego finalmente a los solos. Solo hubieron tres solos- el de Miyuki, el de la amiga de Yuki y el de un chico. Tan pronto como Miyuki se subió al escenario vestida con un vestido y llevando consigo un violín blanco, todos se pusieron colorados y la miraron con atención, eso, claro, con la excepción de los hermanos Sakamaki quienes estaban aburridos a muerte. Ayato roncaba desde su asiento y los estudiantes alrededor suyo lo fulminaban con la mirada por estar interrumpiendo la paz.
Shu fue el único que pareció estar en un trance al momento que Miyuki comenzó a tocar a la perfección. Yo pasaba de estar asombrada a nerviosa y viceversa durante todo el tiempo que estuvo tocando. Ella manejaba el instrumento con manos expertas y tocaba tan bien que no era sorprendente que Shu estuviera encantado con ella. Después de que concluyera su solo, la chica se reverenció ante la audiencia laudatoria y secretamente esbozó una sonrisa de superioridad cuando poso sus ojos en mí.
Entonces me vio...
Shu estaba sentado y aún perdido en sus pensamientos, como si aún siguiera bajo su hechizo. Sentí mi corazón retorcerse al momento que arranqué los ojos de la forma del rubio e intenté sentirme emocionada como Yuki por la presentación de su amiga.
¿A Shu le gustaban chicas como ella?
No pude evitar sentirme intimidada por la presencia de Miyuki. Era hermosa, mucho más que yo lo era y sin mencionar que su madre era una actriz famosa y que también podía tocar el violín como una experta. Habiendo visto que tan intensamente Shu la había observado, comencé a pensar que él estaba atraído a ella y no le pude prestar atención a las interpretaciones musicales restantes. Después de que concluyeran y todos se fueran del auditorio, Yuki me dio un leve codazo en el estómago.
—Sempai, has estado callada ¿Miyuki te impresionó tanto? —Inquirió juguetonamente aunque yo solo pude sonreírle amargamente— Mi amiga, Ayame ¿Qué te pareció su solo? Ella misma escribió la pieza. No es tan buena como Miyuki pero trabaja duro y...
Inconscientemente silencié su voz mientras buscaba por alguna señal de los hermanos. Ayato me vio entre la multitud, me golpeó la espalda con su rodilla y me sacó con brusquedad de mi trance.
—Sayumi, ¿por qué nos arrastraste a algo como eso? Me quedé dormido apenas ese viejo comenzó a hablar —indagó—. Ahora sé por qué prefiero los deportes antes que eso.
Le sonreí— ¿Tú? ¿un deportista? No puedo ni imaginármelo.
—¿Eh? —vi fuego en sus ojos— Juego al basquetbol.
—Yo también. Te desafío —le dije—. Te lo advierto, soy buena robando el balón.
Él sonrió de oreja a oreja, aceptando mi reto— De acuerdo. Cuando lleguemos a casa juguemos uno a uno. Vas a perder.
—Eso quisieras.
Me volteé para ver a Yuki quien nos estaba sonriendo ampliamente— ¿Ayato-kun es tu novio?
Me atraganté— ¿¡Qué!? Ni hablar, él es como un bebé al que tengo que cuidar o si no hará bochinche.
—Perra —el pelirrojo exclamó irritado cuando lo humillé— ¿Bebé? Tú eres la bebé.
Mientras nos fulminábamos con la mirada mutuamente, Raito rodeó con un brazo a Yuki y se le acercó demasiado, saboreando su expresión atónita— ¡Hola, hermosura!
—Raito-kun. —Tomó una bocanada de aire. Sintiéndome protectora, le pateé la tibia al chico y miré como Yuki se escapaba de sus garras y tomaba refugio detrás mío al momento de que Raito se recuperaba de mi ataque. Siguió intentando probar su suerte con ella así que me mantuve en medio como un escudo protector hasta que Raito se rindió y se conformó conmigo, abrazándome con fuerza mientras los cuatro hermanos restantes se nos unieron.
—Mi dulce Sayumi —Raito ronroneó—, no puedo esperar a verte con tu vestido.
—La estás haciendo sentir incómoda —Reiji dijo disgustado, causando que Raito me soltara—. Despreciable.
—¿Entonces ya nos vamos a casa? —preguntó Shu ahora con sus audífonos de nuevo en su ubicación usual— Estoy cansado.
—El vehículo debería llegar en diez minutos. —Reiji respondió acaloradamente y primero me miró a mí y luego a Yuki quien se sintió intimidada por su hostilidad. Ella se rió nerviosamente y me dio palmaditas en el hombro para después despedirse.
—Sempai, ¡te veré pronto! ¡Gracias por acompañarme! —Dijo y salió disparada a la velocidad de la luz.
Tan pronto se había ido, todos comenzaron a hablar al mismo tiempo. Ayato continuó quejándose de lo aburrido que había estado el recital y vociferando cómo me iba a derrotar cuando juguemos al basquetbol. Mientras tanto, Raito se lamentaba porque yo había prevenido que flirteara con una chica bonita y Subaru murmuraba algo sobre tener mejores cosas que hacer que sentarse y mirar personas tocar instrumentos que no le interesaban. Kanato me contaba lo contento que había estado por escuchar un recital conmigo y Reiji se estaba enojando por lo pesados que estaban todos. Por otro lado, Shu estaba con la mirada perdida, distanciado de todo el mundo.
¿Me debería acercar?
Lo debatí por un momento antes de decidir lo contrario. De todos modos, probablemente era mejor esperar hasta que estuviéramos solos. Además tenía que hablar de algo con Subaru. Cuando Kanato me dejó de hablar y dirigió su atención hacia Teddy, me escabullí hasta quedar al lado de Subaru quien estaba luchando por hacer que un grupo de chicas lo dejaran en paz. Le toqué el hombro con sumo cuidado y este se dio la vuelta irritado, asumiendo que era otra de las chicas, pero cuando se dio cuenta que no lo era se relajó un poco.
—¿Qué quieres? —Preguntó un poco irritado.
Para su sorpresa, todas las chicas se fueron cuando les sonreí amigablemente en su dirección y se retiraron tan pronto como habían aparecido— Um, ¿en verdad vamos a ir al baile de graduación el viernes o Raito bromeaba cuando dijo que compró las entradas? —Interrogué.
Él suspiró— No estaba bromeando. Nos compró una entrada a todos en serio, ese malnacido —se rascó la cabeza y luego me miró con las mejillas un poco coloradas—. Estoy un poco decepcionado de que no me hayas elegido como tu acompañante ¿Por qué a Shu?
—¿Subaru? —Le pregunté incrédula.
Él tosió, tratando de hacer como si nada y cambiando el tema bruscamente— Estoy en el primer año, así que no sé si me dejarán ir ya que se supone que solo es para los de segundo y tercer año. Como sea, de todos modos no es como si me importara.
—Pero será más divertido si vas —le argumenté—, además, ir con esos cinco y sin ningún rostro amigable sería una depresión.
—¿Tanto quieres que vaya? —inquirió— Odio ese tipo de cosas. No tienen significado alguno.
—Tal vez pero soy egoísta y quiero que tú también vayas. Para que no me sienta tan sola —me reí y me sentí aliviada cuando suavizó su mirada— Además, se supone que pase algo en ese día. Se supone que me transforme esa noche así que en el caso de que algo suceda estarás allí, ¿no?
Él asintió con la cabeza, me sonrió y le dio un apretón a mi hombro— Entonces creo que debería ir.
En ese momento, Raito nos vio y encontró la oportunidad justa para fastidiarnos— ¿Oh? Subaru parece ser de manos traviesas. No puede dejar de tocar a nuestra pequeña princesa.
—¡Cierra el pico! —Subaru le gritó con enfado y lo agarró por el cuello de la camisa— Maldito.
—No seas tan violento en frente de todos —Raito dijo con un tono melodioso—, podrías ahuyentar a las chicas bonitas.
Antes de que Subaru pudiera reaccionar violentamente, Shu intervino, interrumpiendo su silencio— Déjenlo ya. Son estúpidos.
Subaru soltó a Raito de mala gana y se marchó. Yo fulminé a Raito con la mirada y me fui a buscar al joven indignado. Shu dejó escapar un suspiro y me siguió con los ojos mientras yo iba a consolar al más joven de los hermanos.
No tan largo como los últimos pero de un largo aceptable. Gracias a todos los que están dejando sus reviews, me alientan mucho a actualizar tan rápido como lo hago... ahora si me disculpan... quiera o no, me tengo que ir a estudiar un poco :(
