Disclaimer: Los personajes que reconozcas pertenecen a J.K. Rowling. Los demás personajes son de creación propia, lo mismo que los nombres de cada uno de ellos.

Capítulo 14

Voces y Susurros

Ya había oscurecido en Inglaterra.

- No entiendo cómo lo hiciste – murmuró Draco de malhumor.

- No exageres Malfoy – se quejó Ginny, quien viajaba a su costado en ese automóvil.

El automóvil pertenecía a Draco Malfoy quien prefirió ese medio de transporte debido a que por los distintos medicamentos que Ginny tomaba en ese momento, todavía no podía viajar de forma segura por Red Flu o aparecerse en alguno de los casos.

- ¡Fue toda una vajilla completa! – Exclamó Draco levantando ambas cejas.

Ginny resopló cruzándose de brazos.

Estaban yendo rumbo a una tienda donde pudieran comprar todos los objetos que Ginny había destrozado en el transcurso del tiempo que vivían juntos, ese mismo día muy temprano, ella termino con toda la vajilla de ellos de una forma muy extraña.

- No fue mi culpa – objetó Ginny haciendo un puchero.

- Tienes toda la razón Weasley – Dijo Draco sarcásticamente – Los platos decidieron en la mañana salir de paseo y justo se encontraron contigo.

Ginny rió secamente ante el comentario ácido de él con una mueca poco agradable.

- ¡Mierda! – Dijo Draco tocando el claxon muy irritado - ¡¿Por qué no avanzan?!

- Es jueves en la noche, Malfoy – refutó Ginny sin mirarlo, fijo su mirada por la ventana – Hay pubs y bares abiertos.

- ¡Estúpido tráfico! – Bufó Draco malhumorado.

Pasaron unos minutos hasta que lograron salir de la calle y giraron a la derecha, dando a una calle menos transitada.

- Llegamos – confirmó Draco cuando estuvieron en el estacionamiento.

Draco escogió el lugar más cercano que había hacia la tienda para estacionar, aun así no fue tan cerca como hubiera deseado. La tienda tenía más que nada ventanales alrededor, salvo por una pared que era de cemento. Los estantes se podían observar desde afuera y en la tienda no había muchas personas.

Ginny se coloco la capucha de la casaca verde encima, la capucha le tapaba casi la mitad del rostro. La casaca era color verde y le llegaba hasta por debajo de las caderas, las mangas cubrían sus manos, parecía no ser suya la casaca. La tenía con el cierre abierto, se observaba que tenía un polo blanco no tan pegado a su cuerpo, además iba con un pantalón de algodón suelto gris y unas botas color marrón.

- ¿Quieres parecer dementor? – Preguntó con una media sonrisa Draco.

Él también se encontraba con ropa más informal-deportiva. Iba con unos jeans oscuros, zapatillas negras, una casaca abierta negra, mostrando una camiseta gris oscuro que tenía unos números al lado derecho que apenas se percibía por la casaca, el tenía la casaca remangada hasta el antebrazo.

Ante ese comentario Ginny lo miro de manera fría. No emitió comentario alguno simplemente se bajo del automóvil.

Ingresaron a la tienda en silencio, se desviaron hacia uno de los pasillos que se encontraba algo lejos de la puerta.

- ¿Sr. Malfoy? – Pregunto un señor barrigón cerca de ellos.

Ginny lo observo de reojo, era un señor vestido con un traje muy fino de mejillas rígidas y bigote blanco. Se acerco muy feliz hacia ellos.

- Sr. Shruggle – dijo Draco muy educadamente, le estrecho la mano.

- ¿Cómo se encuentra? – Pregunto el señor – Hoy es un día muy amigable aquí en Londres, ¿No lo cree?

Draco simplemente asintió con la cabeza.

- No tuve tiempo de comunicarme con usted previamente – comentó el señor serio – Es muy importante tener una reunión en privado para hablar…

- Querido – pronunció la esposa del señor acercándose – Deja en paz al joven, debe de estar muy ocupado.

- Señora – saludó Draco con la cabeza.

- Querido – respondió la señora muy sonriente – Me enteré de tu matrimonio, felicidades.

- Gracias – Draco asintió con la cabeza.

- ¿Cuándo podremos conocer a la joven? – Dijo el señor mirando alrededor de Draco.

Él simplemente miro de reojo hacia donde Ginny se había alejado, y ella al escuchar ese comentario dejo caer un cucharón de metal al suelo.

- Torpe – rió para sí Draco luego miró a los señores quienes aun lo miraban interesados – Pronto – les anunció serio aun con una mano cerca de la boca para cubrir la risa.

- No te entretenemos más – dijo la señora retocándose el cabello – Hasta pronto, joven Malfoy.

Se retiraron ambos y Draco se acerco hacia Ginny.

- ¿Quiénes eran? – Preguntó Ginny curiosa mirándolo.

- Amigos de mi padre – contestó serio Draco – Piensas también destruir esta tienda – comentó divertido.

Luego de ello se coloco la capucha sobre la cabeza, aunque no le quedaba como a ella.

- ¿Te copias del estilo dementor? – Averiguó Ginny en broma.

- Solo camina, Weasley – murmuró Draco empujándola con una mano por la espalda.

Caminaron entre los pasillos hasta encontrar uno especializado en vajillas. Una joven que trabajaba en la tienda, se los reconocía por el polo azul eléctrico y la insignia. Esta joven se acercó muy emocionada dispuesta a ayudarlos, sobre todo a Draco.

- Podemos traerles de diferentes colores si así le gusta – mencionó ella sonriendo excesivamente a Draco.

- En un momento la llamaremos – respondió Draco sin mirarla.

Draco estaba de pie con las manos en los bolsillos, mirando cada uno de las vajillas mientras que Ginny de cuclillas en el suelo mirando atentamente a los platos.

- ¿Qué tanto miras? – Preguntó Draco inclinándose hacia Ginny.

- ¿Has visto los precios? – Murmuró Ginny abriendo mucho los ojos.

- Yo lo pago – sostuvo Draco muy tranquilo.

- Yo voy a pagar la mitad – refutó Ginny entrecerrando los ojos.

- ¿Cuál es el problema? – Preguntó Draco al ver aun la negativa de Ginny por el precio – Tú tienes dinero, ¿Ganas algo en la galería, no?

- Siii – contestó Ginny alargando la vocal – De todas formas no pienso gastar un dineral en vajilla.

- No pienso comer en pedazos de cartón, Weasley – opinó Draco muy serio – Elige simplemente uno.

Ginny seguía mirando entre las vajillas, no se decidía por ninguna en especial.

- ¿Qué opinas de esa? – Preguntó Draco cansado, tocando uno de los platos.

Se trataba de una vajilla moderna que tenía varios colores primando los colores cálidos, y con dibujos de frutas.

- ¿Estás demente Malfoy? –Inquirió Ginny torciendo la nariz.

- Estamos de acuerdo que nada que tenga más de dos colores – confirmó Draco tranquilo.

- ¿Qué opinas de esta? – Preguntó Ginny señalando un grupo.

- Es una opción – comentó Draco tranquilo.

Pero la observo por el rabillo del ojos y se dio cuenta que Ginny estaba dudando.

- Pero… - Draco mencionó tratando de animarla para que continúe con la idea.

- El precio Malfoy – reveló Ginny – Es demasiado.

- ¿Qué opinas de este? – Dijo Draco señalándole unos.

- ¿No crees que son muy elaborados para usarlos de diario? – Preguntó Ginny mirándolo dubitativa.

- Llevamos dos – comentó Draco levantándose de hombros.

- ¿Estás demente, Malfoy? – Se alarmó Ginny echándose un poco hacia atrás – ¡¿Has visto el precio?!

Draco rodó los ojos.

- Merlín – murmuró Draco con la mano en los ojos - ¡Hey! – Intentó llamar a la joven que los había atendido.

- Se llama Zoel – mencionó Ginny tocando uno de los platos.

- Cuidado con romper – advirtió Draco moviendo una mano frente a ella – ¡Zoel! – Gritó.

La joven volteo a mirarlo con los ojos brillosos, y muy sonriente. Se acerco a toda prisa, para impresión de Ginny parecía que iba saltando de la emoción.

- Dígame – logró mencionar Zoel muy sonriente – Estoy para lo que usted desee – continuó tan emocionada que parecía una propuesta para otra cosa.

Ginny al escuchar aquello volteo a mirarla sorprendida con las cejas levantadas.

- Disculpe – murmuró la joven muy sonrojada.

- Quita los precios de todas las vajillas – ordenó Draco sin darle importancia a lo que ella dijo.

- Malfoy – dijo Ginny ahora de pie.

Draco la cogió de los hombros y la giro para que no mirara hacia ellos.

- ¿Puedes hacerlo? – Continuó Draco mirando inquisitivamente a la joven.

- Si – respondió la joven a toda prisa acercándose con su varita a borrar el precio de todas las vajillas.

Cuando acabo, Zoel se retiro a esperar en otro sitio al llamado de ellos. Ginny aun no se había girado, pero al mirar a un lado, hacia los ventanales se dio cuenta que había varias personas afuera, además de observar el flash de las cámaras.

- Ahora elige – comentó Draco severamente – Date prisa, Weasley.

- Tenemos compañía, Malfoy – logró articular Ginny girando para que no le sigan tomando fotos a ella.

Draco la miró confundido, pero luego se dio cuenta a qué se refería.

- Fantástico – murmuró Draco entre dientes observando por encima de la cabeza de ella hacia los fotógrafos.

Ginny volvió a su postura anterior revisando las vajillas.

Terminaron por elegir tres vajillas distintas, una que era de color marfil simple y sofisticado, la siguiente fue una vajilla de cristal transparente portuguesa Vista Alegre en tono verde muy novedoso y alegre, y por último la vajilla que utilizarían solo para eventos especiales, una vajilla italiana que tenía en el borde un marco grueso de color plateado que lo hacía elegante.

Al salir Draco pago todo alegando que no quería problemas o berrinches por todas las personas que estaban afuera. Tampoco le entrego alguna de las bolsas para cargar y se ayudo de una de las personas que trabajaba ahí.

- Con tu habilidad – comentó Draco mirando a Ginny – Terminaríamos sin rastro de estas vajillas.

- Antipático – manifestó Ginny haciendo un puchero y cargando solamente el obsequio que les habían entregado.

- No te alejes de mí – dijo Draco saliendo detrás de Ginny.

Ginny agachó la cabeza, logrando esconderse aun más en la capucha, y camino rápido hacia el automóvil. Draco la siguió detrás, en ningún momento pararon o voltearon a mirar a esas personas.

- Sonrían – pedía uno de ellos que caminaba a la par con Draco y Ginny.

- Por aquí, miren – les gritaba uno de ellos.

- ¿Van a salir a alguna fiesta? – preguntaron - ¿Los escoltamos?

- Creo que se van a quedar en casa – opinó muy animado uno de ellos - ¿Algún plan en especial?

- ¿Cuándo piensan tener hijos? – Gritó uno que iba detrás.

- ¿Están enamorados? – Comenzó a indagar una joven sin dejar de disparar en su cámara.

- ¿Cómo te enamoraste de él, Ginny? – Preguntó acercándose uno de ellos.

- Seguro que por los ojos – manifestó la joven más acelerada.

- No, el físico – repuso una de ellas con una sonrisa torcida.

Ginny escuchaba todas sus conjeturas sin decir nada, quería reírse por las incoherencias.

- ¡Hasta vinieron combinados! – Declaró uno de ellos riendo.

Los demás fotógrafos rieron por aquello.

- Muy graciosos – contestó Ginny refunfuñando.

- Nos hablo – comentó él que sugirió lo último, sorprendido.

- ¿Nos vas a decir qué te gusto más de él? – Preguntó la joven sonriente.

- ¿No tienen a quién fotografiar? – Draco comenzaba a irritarse por ese tipo de situación, nunca habían sido tan insistentes.

- Hay famosos allí afuera – animó Ginny señalando con una mano hacia el otro lado de la calle.

- Ustedes son más interesantes – comentó el señor.

- Y son famosos – agregó otro de ellos.

Al automóvil, Draco abrió una de las puertas dejando que metieran ahí las vajillas y luego le abrió la puerta a Ginny, todas las mujeres que los seguían suspiraron.

- ¿Qué te gusto más de él? – Siguieron insistiendo antes de que ella se metiera del todo.

- Su trasero – respondió Ginny simplemente sin mirarlos – Es lo mejor de él, ¿No creen?

Todos rieron, Draco se dio la vuelta e ingreso en el automóvil.

- Weasley – dijo Draco mirándola antes de prender el motor – ¿Por qué dijiste eso?

- Para que mañana este en todos los diarios, tu trasero en primer plano – no pudo contener más la risa.

Draco apoyo su frente en el timón cerrando un poco los ojos.

- ¿Imaginas lo que hará Pansy con la historia? – Cuestionó riendo – Un primer plano de tu trasero y una línea de tiempo de cómo fue evolucionando – se dobló en dos por las carcajadas.

- Ya fuiste lo suficientemente graciosa por hoy – dijo serio, imaginándose todo lo que Pansy haría con esa historia.

Ginny solamente rió moviendo la cabeza negativamente.

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Ginny se despertó sintiéndose completamente descansada, hace mucho tiempo que ella no se sentía así. Desde hace algunos meses, ella no podía conciliar el sueño completamente, se levantaba siempre en medio de la noche con un sentimiento de malestar o fatiga que no se iba hasta haber bebido alguna poción que la dejara inconsciente al momento de dormir.

Abrió los ojos pesadamente, observando primero el techo de la carpa, luego cerró una vez más los ojos, estirándose levemente. No quería moverse, esto no se debía porque se sintiera triste o sin energías, sino porque se sentía cómoda, relajada y tranquila con ella misma. Sabía que la razón solo podía ser una, y esa se encontraba aun durmiendo a su costado…. Draco.

Ginny giro el rostro levemente para observarlo mejor, como ella intuyo él seguía durmiendo. No supo porque pero se inclino hacia él, sintiendo el aroma que desprendía aun más fuerte, percibiendo su calor aun más… sintió un placer inesperado, una felicidad que no sabía cómo explicar, no sabía que podía sentirse de ese modo al estar tan cerca de Draco.

Todo ello la llevo a sonreír aun más. Parecía una tonta adolescente al estar tan cerca de alguien tan… atractivo. Pero todos esos pensamientos se borraron en ese momento al sentir una necesidad urgente.

- Baño – pensó Ginny abriendo los ojos.

Intento levantarse en ese momento pero un brazo fuerte alrededor de su cintura se lo impidió.

- Duerme Weasley – susurró Draco gruñendo sin abrir los ojos – Necesitaremos energías para volver a la ciudad.

Ginny rió nerviosamente por la forma como le erizo la piel el tono de voz de Draco, lo miro de reojo.

- Es un tema de urgencia – susurró Ginny aun divertida.

- ¿Qué? – Gruñó Draco mientras hacía movimientos circulares con su pulgar sobre la piel de ella.

- Baño – contestó Ginny entrecerrando los ojos.

Draco bufó y la soltó casi de inmediato. Ginny se sentó en la cama cubriéndose con el edredón que ambos tenían encima.

- ¿Tienes que llevarte el edredón al baño? – Cuestionó Draco.

- Solo necesito algo de ropa – contestó Ginny sin observarlo.

Ella busco en el suelo algo de su ropa, pero no encontró nada suyo cerca. Los maletines de ambos estaban en la otra habitación y no pensaba caminar desnuda por la carpa.

- Demonios – masculló Ginny al no tener éxito en su búsqueda.

La necesidad era mayor y no lo pensó dos veces. Solo necesitaba algo que colocarse encima para poder ir hacia el baño.

Ni siquiera lo pensó dos veces y se colocó lo primero que encontró en el suelo. Draco en ese momento la observaba solo con un ojo abierto.

- Weasley – comenzó a indagar Draco, aun adormilado - ¿Esos no son…?

Draco se apoyo en uno de sus brazos para poder observarla mejor.

- ¿Tus bóxers? – Completo la pregunta Ginny ahora de pie, colocándose la camisa de él – Sí, no encuentro nada mío por aquí.

Draco la observo esbozando una media sonrisa, ella llevaba los bóxers azules de él, que le quedaban como shorts a ella y la camisa gris de él que le cubría hasta la mitad del muslo, se había abrochado solamente dos botones superiores estratégicamente para que no se le viera de más.

- Podrías haber ido… – sugirió Draco al verla colocarse unas botas marrones hasta los tobillos, eso sí era de ella.

- No pienso ir desnuda hasta el baño – objetó Ginny mirándolo con el entrecejo fruncido.

- Una imagen interesante – mencionó con una sonrisa insinuantes, luego volvió a recostarse - ¿Por qué te colocas zapatos?

- Ayer bebimos demás, Malfoy – recapituló Ginny – No sé si dejamos alguna botella rota en el piso.

- Creo que si – comentó pensativo.

- Ahora si – dijo Ginny – Con su permiso alteza – bromeó.

Draco sonrió divertido y observó como ella salía a toda prisa. Ginny encontró en el camino una botella rota y las demás almacenadas en una esquina. Se sorprendió de la cantidad de vino que ingirieron el día anterior.

Al salir del baño, Ginny escuchó algunas voces.

- ¿Qué? – susurró Ginny buscando de donde provenían esas voces.

Guardo silencio para poder escuchar con mayor detalle lo que decían y quiénes eran.

- ¿Sabes algo de los dueños? – Preguntó un señor de voz ronca.

Las voces venían de afuera.

- Nada, señor – contestó una persona de voz más aguda - ¿Remolcamos el coche? – Propuso.

- Creo que es lo más sensato – aseguró el otro señor.

Ginny se sobresaltó al escuchar aquello… ¡Se querían llevar su coche! Ella corrió hacia donde Draco aun se encontraba dormitando.

- ¡Malfoy! – Llamó alterada – Despierta – Lo sacudió del hombro.

- ¿Qué ocurre Weasley? – Preguntó llevándose una mano al rostro.

- ¡Se quieren llevar mi coche! – Exclamó preocupada – Levántate.

- ¿Estás segura? – Cuestionó Draco sin moverse de la cama.

- ¡Señor o señores! – Gritó alguien fuertemente parecía estar utilizando un vociferador.

Draco y Ginny se observaron sorprendidos.

- ¡Es importante hablar con ustedes! – Dijo fuertemente la persona de voz aguda - ¡Debemos de remolcar su coche!

- ¡No mi coche! – Chilló Ginny corriendo hacia la entrada de la carpa.

- ¡Espera Weasley! – Gritó Draco levantándose de la cama - ¡No puedes salir así!

Ginny ni siquiera lo escuchó y salió de la carpa en la facha que estaba. Se encontró con una fuerte brisa y llovizna ligera, se llevo una mano cerca de los ojos para poder observar a los dos oficiales.

- Oficial – Trato de decir lo más respetuosamente posible que pudo.

- Se-señorita – logró tartamudear el oficial de voz más aguda, parecía nervioso.

El oficial la observo completamente, mirándola nerviosamente a los ojos.

- No puede llevarse mi auto – pidió Ginny soltando todo el aire que había acumulado en los pulmones.

- Disculpe, señorita – comenzó a decir el oficial de voz ronca y de mayor edad – Está es una zona prohibida para estacionarse o acampar sin un permiso que la autorice.

- ¿Qué demonios? – Preguntó Draco saliendo a toda prisa.

Draco simplemente estaba con unos pantalones grises y botines negros. Ahora, ambos oficiales los observaron con los ojos muy abiertos.

- Disculpe – dijo más respetuosamente Draco - ¿Cuál es el problema oficial?

- El est-estacionamiento, señor – respondió el oficial más joven aun mirando de reojo a Ginny.

- Está prohibido estacionar en esta zona como le dije a su… a su… - el oficial intercalo su mirada entre ambos – A su esposa – concluyó sin mucho convencimiento.

- No sabía que debía de pedir permiso – continuó Ginny – Lo lamentamos mucho, oficial.

El oficial joven la miraba fijamente, sonriendo nervioso cuando Ginny lo observó pidiendo piedad y él asentía con la cabeza, mientras que el oficial mayor miraba a su compañero y movía la cabeza negativamente.

Draco observó detenidamente la forma cómo se estaba conformando ese oficial, sintió que la irá lo invadía. Volvió su vista a Ginny, dándose cuenta del pequeño detalle. Como consecuencia de una brisa fuerte que paso alrededor de ellos, la camisa de ella se abrió un poco más, mostrando el vientre plano de ella y la parte superior también se abrió ligeramente, dejando a la vista más de lo que debía o Draco creía que debía de ser mostrado.

También a simple vista era fácil de descifrar que esa ropa no era de ella sino de él y la forma como él se encontraba vestido no ayudaba a que los oficiales no dedujeran que había pasado ahí dentro.

- No volverá a ocurrir, oficiales – explicó Draco sosteniendo una parte de la camisa de ella para cubrirle el vientre – Fue simplemente una falla humana.

- ¿Habrá alguna sanción? – Preguntó Ginny mirando a los dos oficiales.

- Por esta vez – dijo el oficial mayor mirando su reloj – Y dadas las circunstancias – mencionó mirándolos severamente – Lo dejaremos en advertencia.

Ginny se sonrojo ante el último comentario del oficial, el cual también le causo gracia. Toda la situación era simplemente cómica y embarazosa al mismo tiempo, trato de no reírse al ver lo avergonzados que estaban ambos oficiales.

- Muchas gracias – dijo sonriente Ginny.

- Espero que no vuelva a suceder, señores – aviso el oficial.

- No volverá a suceder – sentenció Draco sereno.

Los oficiales subieron a su patrulla y se retiraron, todavía algo aturdidos. Cuando ellos estuvieron lejos, Ginny rompió en carcajadas. Draco la sostenía de un brazo porque ella estaba casi doblada en dos.

- No encuentro lo gracioso – mencionó Draco.

- ¿Vistes sus rostros? – Preguntó Ginny aun riendo y mirándolo de reojo.

- Sabes que no es apropiado que salgas así a la calle – Empezó a decir Draco algo malhumorado - ¿Por qué saliste así? – Le preguntó ahora que la tenía sujeta de los hombros.

- Malfoy – comenzó a decir Ginny tratando de tranquilizarse – Es mi coche, no iba a dejar que se lo llevaran.

Draco la miró con una ceja alzada, aun sin creerle completamente. Ginny al ver su expresión se tapo el rostro y se rió.

- Los hemos dejado impactados – comentó Ginny limpiándose las lágrimas que le salieron por tanto reír.

- Creo que tú eres la única – murmuró Draco volviendo a entrar a la carpa.

- Tú sin camisa y solo con esos pantalones y los zapatos desamarrados – Ginny lo decía señalándolo – Los oficiales no sabían dónde mirar.

- Weasley – dijo Draco suspirando resignado y volteando a mirarla - ¿Si no eran oficiales los que se encontraban afuera? ¿Si eran personas peligrosas?

Ginny lo miró fijamente en ese momento. Draco parecía muy molesto.

- Debes de tener cuidado si piensas salir así, sin tu varita – masculló Draco aun mirándola.

- Eran muggles – contestó Ginny a la ligera.

- O salir con cualquier otro objeto que te ayudara a defenderte – objetó Draco algo fastidiado por la falta de preocupación de ella.

- Malfoy – comenzó a decir despacio Ginny – Solo fueron oficiales, no tienes por qué preocuparte.

Ginny le sonrió tímidamente.

- Me voy a bañar – avisó Ginny dispuesta a irse.

Pero antes de que ella pudiera alejarse, Draco la tomo del brazo y la atrajo hacia él. Sus rostros se encontraban muy cerca.

- De verdad, debes de tener cuidado – masculló Draco mirándola fijamente.

- Lo prometo, Malfoy – dijo Ginny mirándolo a los ojos.

Ginny al observarlo tan cerca se dio cuenta de que Draco si se estaba preocupando por ella, que si la quería proteger o algo por el estilo, sonrió débilmente y apoyo una de sus manos en la mejilla de él.

- Tendré más cuidado – prometió Ginny mirándolo - ¿Alguna otra queja? – Bromeó.

- Quiero mi ropa devuelta – murmuró Draco con un brillo distinto en los ojos – No quiero que huela a vino.

Ginny sonrió divertida, empinándose lo más que pudo para besarlo en la punta de la nariz.

- Limpia el desorden de anoche – murmuró Ginny aun cerca de él.

- ¿De verdad esperas que lo haga? – Preguntó Draco con una sonrisa engreída.

Ginny pasó sus brazos por el cuello de Draco y lo beso lentamente, él la sujeto de la cintura. Luego de unos segundos, ella se separo y le guiñó un ojo.

- Tramposa – murmuró Draco.

DGDGDGDG

Calypso se encontraba con una falda de vuelo por encima de la rodilla color rojo, con unas pantimedias color gris, zapatos de taco alto color negro y una camiseta de manga larga blanca con una chaqueta de lana color gris.

- Respira – se repetía Calypso cerrando los ojos, una y otra vez – Tú puedes.

Exhalo una vez más e ingreso al edificio.

- No puedes estar así – se repetía Calypso tratando de relajarse mientras estaba en el ascensor – Contrólate.

El señor que se encontraba en el ascensor, la miro de manera sospechosa.

- No se preocupe – dijo Calypso sonriendo nerviosa al señor – No estoy loca, solamente un poco asustada.

El señor se limito a asentir y mirar hacia las puertas. Llegaron al piso a donde ella se dirigía. Se asombro por la elegancia del lugar.

- Esto es fantástico – murmuró asombrada Calypso mientras caminaba hacia la recepción.

- Buenos días – saludo la recepcionista.

- Buenos días – respondió al saludo Calypso.

- Justo estaba por irme – mencionó la recepcionista.

- No se preocupe, no la retraso mucho – aviso Calypso levantando un poco la mano – Simplemente estaba buscando a una persona.

La recepcionista la escucho y asintió con la cabeza, la dirigió hacia el despacho de la persona que le indico. Tocaron la puerta, esperando a que atendiera.

- Adelante – gritaron desde adentro.

- Disculpe, señor – dijo la recepcionista – Lo está buscando…

- Hola – saludo Calypso asomándose.

Él la miro sorprendido.

- Calypso – mencionó aun con los ojos muy abiertos.

- Con su permiso – finalizó la recepcionista antes de retirarse.

- Muchas gracias – dijo Calypso despidiéndose de ella.

La recepcionista se fue del despacho.

- ¿Puedo pasar? – Preguntó Calypso aun desde la puerta.

- Por supuesto – respondió él ahora de pie.

- Debo decir que ese lugar es asombroso, Theo – comentó Calypso mirando alrededor.

- Gracias – dijo Nott algo cohibido por la presencia de ella.

Calypso sonrió brevemente.

- ¿Cómo encontraste las oficinas? – Preguntó Nott – Sé que Draco no le ha dicho donde queda a Ginevra.

- Al ser una empresa formal – comenzó a decir Calypso sentándose frente a él – El ministerio de magia tiene registros públicos de su ubicación.

- Una espía – bromeó Nott sonriendo levemente - ¿Cómo sabías que estaba aquí?

Calypso rió levemente.

- Pareces adicto al trabajo, siempre formal – contestó Calypso mientras movía las manos – Tuve una corazonada de donde te podría encontrar.

- Ya veo – comentó Nott sonriendo un poco - ¿Tan evidente es? – Preguntó mirándola de reojo.

- Lo suficiente para que me dé una idea – respondió Calypso mirando la oficina – El estudio de abogados solo abre de lunes a viernes, así que aquí era el único lugar posible.

- Cuéntame – dijo Nott tratando de cambiar de tema - ¿Cuál es tu preocupación? ¿Para qué soy bueno? – Preguntó tratando de decirlo en tono burlón, pero no lo logro por la seriedad de su rostro.

Calypso empezó a jugar con sus manos y morderse el labio inferior. Contó mentalmente con los ojos cerrados. Todo esto lo observó Nott curioso y con una sonrisa dibujada en el rostro.

- No soy buena para esto – comenzó a decir moviendo una mano sobre el escritorio – De verdad, ni siquiera cuando empuje a mi hermano accidentalmente de un árbol, siempre me ha sido difícil.

- No entiendo lo que me estás diciendo, Calypso – continuo Nott divertido por el monólogo de ella y las muecas que hacía - ¿Mataste a tu hermano?

- Oh ¿Qué? ¡No! – Soltó Calypso mirándolo a los ojos y moviendo las manos frenéticamente – Lo siento – dijo sonriendo infantilmente.

- ¿Por qué? – Cuestionó Nott por no entender porque pedía disculpas.

- Por mi monólogo debo de parecer una loca – comentó algo avergonzado.

- No te preocupes, he tratado con casos peores – bromeó Nott, pero otra vez falló por la seriedad.

- ¿Te causa gracia verdad? – Preguntó Calypso señalándolo con una mano.

- ¿Quieres decirme algo en especial? – Respondió con otra pregunta Nott – Quisiera saber la razón de tu visita.

- Quería pedirte disculpas – contestó en un tono casi inaudible.

- ¿Pedirme qué? – Preguntó Nott al no escucharla.

- Disculpas por lo del hospital, pelirroja, Malfoy, pastillas, pociones – comenzó a enumerar como si todas esas palabras dieran con un suceso en especial – Gritos, sueño, galletas, café.

- Oh – dijo Nott hilando todo ello y acordándose de la situación – Me había olvidado completamente de esa situación – Mintió Nott, porque lo tenía presente.

- ¿En serio? – Preguntó Calypso sorprendida – Yo no he podido dormir por aquello.

- ¿Tanto así? – Preguntó Nott interesado con esa respuesta.

- Es verdad – contestó Calypso más tranquila – Hasta creo que he soñado contigo que me perseguías en sueños para que te pidiera disculpas.

Nott rió por el comentario y simplemente la visión de aquella situación.

- Debió de ser muy terrorífico ese sueño – aseguró Nott aun bromeando.

Nott se estaba relajando del trabajo que había dejado para hacer ese día.

- No fue para tanto – mencionó Calypso quitándole importancia – Solamente te salía una cabeza más y tenías cabellos de serpiente como Medusa… - continuo sonriendo divertida.

Los dos se quedaron sonriendo por un largo rato, aunque ese silencio no fue incómodo en lo absoluto.

- ¿Sabes algo de Ginevra? – Preguntó Nott cuando dejaba unos pergaminos de lado.

- Ninguna noticia de ella – confirmó Calypso sonriendo y negando con la mano.

- Tampoco sé nada de Draco – confesó Nott sonriendo también.

- Por lo visto se han escapado juntos – sugirió Calypso con cierta complicidad.

Nott sonrió y asintió con la cabeza.

- Esa es una noticia agradable – afirmó Nott con una mano en la barbilla.

- De acuerdo contigo – contestó Calypso muy alegre – Poco a poco están avanzando.

- ¿Tú lo crees? – Preguntó Nott interesado en la conversación.

- Estoy más segura de Malfoy que de mi pelirroja – confesó muy segura de su opinión.

Nott la miro sorprendido, se enderezo en su sitio y apoyo ambos brazos en el escritorio.

- ¿Por qué opinas ello? – Cuestionó Nott con un dejo de curiosidad.

- Nadie que no siente algo por otra persona – contestó Calypso – Haría lo que Malfoy hizo.

- ¿Te refieres a…? – Comenzó a preguntar Nott.

- A su depresión, si – confirmo Calypso – Nadie se queda a tu lado ante esas situaciones sino la quisieras o amas.

- Si, Malfoy siente algo por ella – confesó Nott moviendo un poco la cabeza a los lados – Creo que está enamorado.

- Sería muy genial si ambos terminaran enamorados y siguieran casados – comentó ilusionada Calypso – Realmente son una pareja muy bella.

- ¿Con respecto a Ginevra? – Preguntó Nott - ¿Está enamorada de él?

Calypso lo miro por un tiempo.

- No estoy segura de ella – contestó Calypso – Ella está yendo a paso tortuga, lentamente. No quiere arriesgarse a nada.

- Además está saliendo de ese problema – continúo Nott.

- Exacto – corroboro Calypso – Pero si siente algo por Malfoy, de eso estoy segura, se siente atraída por él aunque ella lo niegue.

Nott asintió con la cabeza. Calypso miro hacia su reloj.

- ¿Piensas ir a almorzar o te vas a enterrar en esos papeles? – Preguntó Calypso mirando lo que tenía Nott encima del escritorio.

- No tengo planes por el momento – contestó Nott mirándola - ¿Sugieres alguno?

- ¿Almuerzo de disculpas? – Preguntó Calypso con una mueca – Conozco un lugar que te va a encantar.

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Draco se encontraba manejando el automóvil de ella por la carretera. Iban a gran velocidad.

- Ya vamos llegando a Londres – dijo Draco observándola de reojo.

- Se puede sentir el olor a ciudad – contestó Ginny abriendo un poco la ventana y alzando la nariz.

Draco sonrió por la ocurrencia de ella.

- ¿Qué? – Preguntó aun anonadado - ¿Cómo puedes sentir aquello?... Eres rara, Weasley.

- Gracias por el cumplido, Malfoy – contestó divertida.

Draco se encontraba con una camisa a cuadros deportiva con capucha gris abierta en los primeros botones, unos jeans oscuros y sus botas. Era un estilo que Ginny no había visto en él y le agradaba la forma como él se veía.

- ¿Qué tanto me miras, Weasley? – Preguntó Draco sin mirarla.

- Pensaba en lo infantil que eres – contestó Ginny.

- No creo ser infantil, Weasley – aseguró Draco mirándola por un momento – Por el contrario, tú si lo pareces – dijo señalando hacia la ropa que ella llevaba puesta.

Ginny se miro por un momento. Llevaba una camisa larga a cuadros color celeste grisáceo con pequeños cuados de líneas blancas transversales y negras. Esta le quedaba por debajo de las caderas, y al igual que Draco, tenía desabrochado los primeros tres botones. Las mangas las tenía remangadas hasta el antebrazo. Pero además tenía leggings negras y unos botines rojos.

- Paremos a comprar algo para el desayuno – propuso Ginny.

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El viento soplaba fuerte en Londres. Debido al tiempo y lo temprano que era, no había muchas personas en la cafetería donde se encontraba. Salvo un grupo de gente que entraba pedía un café y salía con las mismas a las calles de Londres, acomodándose mejor el abrigo.

Sonó la campana de la puerta cuando ingreso un señor a la cafetería.

- Buenos días – saludaron las personas que atendían ahí.

- Buenos días – contestó el señor mientras se quitaba los guantes y el abrigo – No se preocupe, ya encontré a mi amigo – dijo señalando una mesa donde lo estaban esperando.

Se acercó sonriendo.

- Arthur – dijo saludando Gustav – Siento mucho la tardanza.

Arthur Weasley se levanto y lo saludo estrechándole la mano.

- No te preocupes, llegue hace unos minutos – confesó sonriente Arthur.

- Georgia estaba discutiendo con Calypso y Mark sobre la fiesta de aniversario – dijo divertido Gustav – Me tenían de prisionero.

Rieron un poco hasta que los atendieron y tomaron sus pedidos. No paso mucho hasta que les trajeron café, té y unos panecillos.

- ¿Cómo vas en el Ministerio? – Preguntó Gustav.

- Estamos con algunas pendientes – respondió Arthur – Deberíamos acabar con todo ese papeleo esta semana.

- Mucha suerte en ello amigo – animó sonriente Gustav.

- ¿Conseguiste el contrato con los escoceses? – Preguntó Arthur muy bien enterado de los negocios de Arthur.

- Me alegra confirmarlo – dijo elevando su taza de té – No fue sencillo pero lo logramos, están dispuestos a presentarse en los próximos meses.

Siguieron hablando de temas de trabajo, del clima hasta que Arthur se animó a preguntar.

- ¿Cómo está mi niña? – Preguntó directamente.

- De salud se encuentra perfecta – contestó levantando una mano – Ahora sonríe más.

Arthur sonrió tristemente.

- ¿Lo ha vuelto a intentar? – Preguntó Arthur temeroso.

- Arthur – dijo preocupado Gustav – Ella está mejor y no lo volverá a intentar. ¿Molly lo sabe?

- No se lo he dicho – contestó.

- Es mejor, Ginevra no quiere que nadie se entere – prosiguió Gustav.

- Aun no entiendo porqué lo hizo – dijo Arthur – Ella siempre ha sido fuerte.

- Era el amor de su vida – contestó Gustav - ¿Tú lo has perdonado?

- Sí – contestó Arthur – Ginny quiso que siguiéramos tratándolo como un hijo más, lo seguiré haciendo aun cuando no lo entiendo perfectamente.

- Supongo que es lo mejor – se levanto de hombros, tampoco lo entendía.

- ¿Todavía piensa en Harry? – Preguntó Arthur.

- No creo – dijo moviendo un poco la cabeza - Está concentrada en su trabajo.

- ¿Es muy buena en ello, verdad? – Cuestionó Arthur mirándolo - ¿Cómo le va ahora?

- Pronto van a empezar a preparar la exposición de un conocido fotógrafo, Jeremy Van der Woodsen. Estaban muy emocionadas las dos – comentó Gustav.

- Investigaré de él y sus trabajos – dijo entusiasmado Arthur Weasley anotando el nombre del fotógrafo para ver sus trabajos.

- Oh, también la contrataron como directora creativa adjunta de una casa de modas – confirmó muy sonriente – Ahora es oficial, tiene contrato por cinco años.

- ¡Eso es muy bueno! – Exclamó Arthur emocionado - ¿Ella deseaba mucho esto, verdad?

- Se esforzó por lograrlo – entusiasmado explico Gustav – Ahora ella y Calypso comenzarán a trabajar en la próxima campaña.

- Me alegro tanto de escuchar esto – sonrió Arthur – Ginny está saliendo adelante.

- Ella es admirable – dijo Gustav sonriendo – Agradezco mucho que Calypso la conociera.

- Yo también lo agradezco – confirmó – No sé que hubiera hecho sino la hubiera conocido.

Gustav solamente le dio unas palmadas en la espalda.

- ¿Cómo se lo está tomando Molly? – Preguntó - ¿El matrimonio Malfoy-Weasley?

- Cree que es un error – comentó Arthur – Cree que solo se casó con Malfoy para irritarla.

- Dale tiempo – dijo Gustav suspirando – Ella se dará cuenta que no es así.

- ¿Tú confías en Malfoy? – Preguntó.

- Sé que la está ayudando – respondió Gustav – Draco está ayudando a salir de todo a Ginevra.

- Me alegra escuchar eso – murmuró Arthur.

- Dale tiempo al tiempo.

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Ginny sonreía levemente mientras bajaba del coche con varias bolsas en la mano.

- Es muy probable que el señor coloque anuncios prohibiendo tu ingreso – mencionó Draco socarronamente, observándola de reojo.

Él también se encontraba llevando algunas bolsas.

- Eres un exagerado – murmuró Ginny sonriéndole de lado.

- Lo digo muy en serio – dijo Draco – Hasta ahora no entiendo cómo todas esas manzanas terminaron en el suelo.

- Un misterio – volteo a mirarlo con una sonrisa inocente.

Ingresaron al ascensor, Draco riendo y Ginny mirándolo con los ojos entrecerrados.

- No lo creo – dijo Draco sonriendo – Por lo menos, no para quienes estuvimos ahí presentes.

Ginny iba a empezar a protestar, pero Draco levanto una mano para que se mantuviera en silencio.

- ¿Qué pasa? – Preguntó Ginny algo nerviosa.

- Mi madre – susurró Draco serio.

- ¿Qué? – Cuestionó confundida Ginny - ¿Cómo puedes saber eso?

- Su perfume – respondió.

Solo en ese momento sintió una esencia en el aire que no había sentido antes.

- ¿Ahora? – Preguntó nerviosa Ginny.

- No podemos bajar de esto – dijo Draco mirándola – Tampoco podemos desaparecer.

- No quiero tener una larga y tediosa conversación con tu madre – confesó Ginny lastimosamente.

- Yo no quiero que se queden – intervino Draco pensativo.

- Debemos hacer que se vayan – dijo suspirando Ginny.

Los dos se quedaron en silencio, pensativos, buscando formas de huir de esta situación.

- Ven – dijo casi como una orden Draco extendiendo los brazos.

- ¿Qué te ocurre? – Preguntó Ginny arrugando la nariz.

- Mi madre es alérgica a las muestras de afecto en público – contestó Draco.

Ginny lo miro incrédula, luego lo pensó detenidamente y sonrió de manera traviesa. No lo dudo y saltó a los brazos de Draco, enredando las piernas en la cintura de él.

- ¿Cómodo? – Cuestionó sonriendo.

Draco la miro a los ojos y levantó una ceja sugerentemente.

- No respondas – dijo a penas entre risas Ginny.

- Me olvide preguntar – comentó Draco - ¿Cómo dormiste ayer?

Ginny rió a carcajadas, balanceándose un poco y si no fuera por los brazos de Draco hubiera caído al suelo.

- Debo de confesarte algo – comenzó a decir Ginny pasando los brazos por el cuello de Draco.

Draco la miraba interesado.

- Tienes un hedor que se impregna en todo – comentó bajando la voz y torciendo la nariz.

Draco solo le sonrió.

- Lo mismo debo decir de ti – dijo Draco – El olor que desprendes es horripilantemente dulce. Vas a atraer abejas en la primavera – comentó bajando la voz.

- Eres un caso perdido – rió Ginny mientras le acariciaba la nuca.

Lo observó detenidamente ahora que lo tenía tan cerca. Draco era un hombre atractivo, no lo podía negar. Le encantaba su rostro y el cabello rubio platinado como caía, ahora que estaba desordenado, sobre su frente.

Vencida por la tentación, inclinó su rostro hacia él. Ambos recibieron gustosos el beso. Poco a poco se fue intensificando, abrazándose aun más fuerte. Ella enredaba sus manos en los cabellos de él mientras que Draco la abrazaba aun más por la cintura bajando sus manos peligrosamente. Perdieron la noción de donde se encontraban, escucharon un sonido como un timbre y Draco empezó a caminar, ambos seguían intensificando el beso.

- ¡Ginevra!

- ¡Draco!

Ginny se quedo congelada al escuchar la voz de su madre.


Nota de la Autora:

¡Lo siento! ¡Lo siento! De verdad espero que no se hayan aburrido y aun quieran leer mis historias, espero de todo corazón. Una vez más, gracias por todo su tiempo, se los agradezco infinitamente. Y muchas gracias por todos sus reviews y comentarios a la historia, simplemente me hacen feliz.

¿Qué les pareció el capítulo? Espero todos sus comentarios. Por favor, no se olviden de dejarlo me sirve muchísimo saber su opinión.

Gracias una vez más por todo. Y ahora a sus reviews, me sorprendí de encontrar 37 reviews, ¡Gracias!

Dany_ela: Muchas gracias, no la deje olvidada. Siento mucho la demora, de verdad. Espero tu comentario.

Laura: Oh, gracias en serio. Aunque no lo creas, yo también me la he leído algunas veces más esta historia completa, no sé, tengo un cariño muy especial con esta historia. Muchas gracias por todo.

Vansly6: De nada, estuvo estupendo tu capitulo, espero continuar leyéndola toda ahora que regrese. Jajaja si, es bastante obvio que paso después y cómo sigue la relación. Muchas gracias.

CrisH: Muchas gracias por el deseo, de verdad. Es cíclico en mi opinión pero ahora ya estoy mejor, gracias. Reconstruyendo la voy a actualizar este fin de semana si todo sale como deseo. Muchas gracias, pronto volverá Mi Nuevo Existir con un nuevo nombre creo,

Solange: Muchas gracias. Bueno creo que lo valiente les viene cuando están mareados, jaja. Si, hubiera sido genial que ellos dos estuvieran juntos, creo que son más compatibles y un carácter adorable, jaja.

Lynette P. Broderick: Mucho tiempo sin saber de ti. Muchas gracias, el capítulo me hizo reír bastante con todo lo que sucedió entre ambos, aunque este me gusto más, espero que te guste también. Creo que sin lo sarcástico esta relación no sería tan divertida. Jajaja lo del embarazo no creo que funcione ahora, pero lo sabrás en los siguientes capítulos. Ellos sienten atracción pero no lo quieren admitir. Gracias.

Yukiatena: Jajaja consumaron el matrimonio, jajaja. Espero tu comentario sobre este capítulo.

Margara: No lo fue, pero lo que les sucedió con los oficiales creo que fue más que suficiente. Siento mucho la demora.

JeN-na-lc: Si, Harry quiere hablar con ella, aunque todavía no ha sucedido… Jajaja, si en cierto modo, veremos que les espera a los dos.

Klaudia-de-Malfoy: Jajaja, eso me ha pasado con algunas historias que he leído. Muchas gracias, espero tu comentario.

MiiniiMiirii: Muchas gracias, me alegra que te gustará espero que este también te guste. Gracias pronto actualizaré todo.

Joulliana: Demora por todo lo que sufrió Ginny. Muchas gracias y ya sabrás que pasara cuando aparezca Harry. Espero tu comentario.

Hpfan02: Muchas gracias, gracias. Me alegra mucho que te guste, espero que te guste este capítulo también. A veces cuesta olvidar creo yo. Y Harry es un idiota, estoy de acuerdo y mucho más lo es Hannah. Gracias.

Yaz: Gracias, Y lleva sin actualizar menos que esta historia, pero el fin de semana espero subir el próximo capítulo.

The darkness princess: Muchas gracias, siento la demora. Si, poco a poco las cosas mejoraran entre ellos, creo. Y Harry no va a interferir en este momento.

Mitchelle Malfoy: Muchas gracias. Si, aun falta que ella le haga frente a su pasado y espero que Draco este a su lado. Muchas gracias, de verdad te adoro y me anima que te gusten mis historias.

Andeli Malfoy Cullen: Gracias, te debo algo y te prometo que pronto lo tendré listo. Muchas gracias, espero que aun me sigas leyendo y que te siga encantando esta historia.

Ivana Malfoy: Muchas gracias, me anima que te encantara el capítulo. Espero tu comentario pronto.

Eva Potter: Wow. Muchas gracias. De verdad me alegra que te guste. Jajaja no estoy segura que funcione completamente la terapia de Timmy, pero creo que no lo hará si recién has comido. ¡Exacto! Ese era mi punto cuando los flashbacks comenzaron hacer actuales que ella esta mejor, ya no piensa tanto en Harry. Yo también creo que seré igual o peor de distraída que Ginny al volante. Harry no tiene idea de todo lo que le paso a Ginny, de todo lo que le ocasionó, espero que lo sepa algún día. Jajaja de verdad adoro tu review. Jaja todos babeamos. Es un inicio entre ambos. Todo el mundo desea acción entre estos dos. Muchas gracias de verdad por considerarme tu escritora favorita de fanfics, en serio. Espero seguir siéndolo aun con mi tardanza. Gracias, ya llegara el momento, gracias.

Lu-liza: Jajaja Gracias. Si, ellos necesitaban exteriorizar todo eso, todo lo que sentían. Jaja si mucha gente odia mi Harry, creo que había un club. Aunque mas que a Harry, odio a Hannah. Siento mucho la demora.

Yaniita Potter: Gracias, si, paso lo que tenía que pasar. Oh, muchas gracias (por lo que no la encuentras repetitiva ni vueltera) Muchas gracias, espero pronto tu review.

Marimeya Lovegood: Gracias. Todavía falta la tormenta, todavía. Harry y Hermione la quieren recuperar. Muchas gracias.

Kirara: Muchas gracias. De verdad, disculpa por la demora.

M-ly Malfoy: Muchas gracias, disculpa la demora, de verdad. Espero tu cometnario.

Daphne Greengrass: Me encanta tu nombre. Si, se que en esta no hay mucha magia, primero porque Ginny se aparto de ella, y esta tratando de no volver a ese mundo. Por eso no va a Diagon Alley ni otros sitios mágicos porque todo le recuerda a Harry. Si, muchas vueltas, creo que tiene razón. Y con la ropa, disculpa en serio, no volverá a ocurrir. Gracias. ¿En serio? Voy a leerla ahora mismo.

Dulce: Muchas gracias por tu review. Subo los capítulos cuando tengo tiempo y cuando puedo. Siento mucho la demora.

Rvg79: Cuesta, pero Ginny se dará cuenta pronto. Muchas gracias, seguiré escribiendo.

Angelragnarok79: Muchas gracias por todo. Muchas gracias por lo que dices, en serio. Prometo no abandonarlas aunque muchos de ustedes lo pensaron por mi gran demora, de verdad lo siento. Te conteste en el PM, espero tu review.

Julieta: Muchas gracias, si seguiré hasta el final.

Karin: Gracias, de verdad me alegra que te guste. Espero tu opinión.

Jennifer: Gracias, seguiré subiendo los capítulos.

Mileya Malfoy: Muchas gracias, disculpa la demora.

AndreaOwens: Oh, la escucharé cuando cargue en Youtube. Muchas gracias.

Daniela: Muchas gracias, ya esta el siguiente capítulo. Espero tu comentario. Gracias.

Laura: Jajaja, siento la demora.

Candeee: No te preocupes, te entiendo más de lo que crees y yo también me demore, jeje. Gracias, espero tu comentario.

Ginny Malfoy: Muchas gracias, y siento la demora, de verdad. Espero que te guste el capítulo.

Fjc Nix: Gracias por el comentario, espero que te guste este capítulo.

Alhana Starbreeze: Muchas gracias.

Wow, conteste todos! Yay. Muchas gracias por su tiempo, ya saben solo presionen en las letras verdes para poder saber su comentario, se los agradezco por adelantado.