Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer
13. Claire
Fue una voz lejana lo que se escucho tras los golpes en la puerta, yo seguía ahí parado en la misma posición sin ganas de moverme e importándome un reverendo carajo si me veían llorar o si solo me cubría el cuerpo una mísera toalla de baño, solo quería dormir y no despertar en un millón de años.
-Dios santo Jake…- la voz de chica era ahogada, pero no levante la cabeza de entre mis rodillas para ver quien era, fue el olor y la calidez de sus manos los que la identificaron.
Claire tomo mis muñecas con delicadeza en un intento de hacerme alzar la cabeza, no lo hice, entonces sentí como se sentaba a mi lado y me abrazaba todo lo que podían abarcar sus delgados brazos, fue solo cuestión de tiempo que yo mismo bajara la guardia y reposara mi cabeza contra su pecho.
Había estado tan ocupado reprimiendo mis propios sentimientos que ni siquiera había sido consciente de la falta que me hacia un hombro donde llorar, nunca lo había tenido ya que siempre lo rechacé pero llegaba un momento en el que toda la mierda que llevas dentro se desborda y no puedes hacer mas que rendirte a los primeros brazos que se ofrecen desinteresadamente a consolarte. Me sentía impotente, frustrado y una maldita nenaza dejando que esa chica me viera agonizando como un puto enclenque.
Sus dedos se escurrieron entre mi cuero cabelludo masajeando con delicadeza provocándome una agradable sensación de bienestar, mi respiración de fue haciendo más profunda hasta quedar casi en un duermevela, no sé cuánto tiempo nos llevamos en esa posición seguramente más de una hora así que me erguí penosamente dejando por fin que Claire pudiera ponerse cómoda, o al menos cambiara de lugar. La chica se acomodo a mi lado y me miro intentando buscar algo que decirme, lo que ella no sabía era que realmente no hacía falta que me hablara ya que su sola presencia me había consolado más de lo que podrían haberlo hecho cuatro palabras tontas.
-Deberías vestirte Jake, estas temblando- su voz era temblorosa y algo insegura, mire mis brazos y me di cuenta de cómo se me erizaba el vello a causa de los múltiples escalofríos, seguramente estuviera incubando un resfriado de órdago así que asentí débilmente e intente ponerme de pie sin que la única toalla que llevaba atada a la cintura se me cayera.
-Estaré en la cocina, te vendrá bien un poco de sopa caliente- intento no mirarme demasiado ya que estaba semidesnudo y con los ojos hinchados y rojos, al parecer supo que me incomodaba que me viera en ese estado así que se lo agradecí silenciosamente.
Me vestí lentamente con un holgado pantalón deportivo y una simple camiseta de algodón, tras enfundar mis pies en unos gruesos calcetines me quede mirando a la nada durante unos segundos. Me pesaban los parpados y la presión sobre mis hombros era cada vez mayor, seguramente sería ese el peso de la culpa, o los recuerdos o toda la jodida situación por la que estaba pasando pero cansaba, cansaba mucho.
-Te sienta bien el blanco- Claire me recibió con una sonrisa cuando entre en la cocina un poco avergonzado, nunca hasta ahora había dejado que nadie me viera llorar.
-Gracias- musite mirando mi penosa camiseta quizás como escusa para no verla directamente a los ojos. La sopa de sobre había empezado a hervir llenando la cocina de un olor agradable que me hizo crujir las tripas con anticipación.
-Huele bien, distinto- conseguí decir
-Le he echado un poco de apio y zanahoria, así sabe menos a comida precocinada-
-Bien pensado- admití posando la mirada en mis manos, todavía sangraban y podía notar como algunos pedazos de cristal se incrustaban en la piel.
-Deberías curarte eso, no tiene muy buena pinta-
-Solo es un rasguño, no me duele demasiado- la vi rodar los ojos antes de arrastrarme hasta el diminuto cuarto de baño
-¿tienes pinzas pequeñas?- la mire extrañado desde mi asiento improvisado, o sea el váter.
-¿tengo pinta de depilarme las cejas?-
-Son para quitarte los cristales tonto- rio mientras rebuscaba en el botiquín
-Oh, entonces mira en el neceser de Rachel seguramente tenga algo- hizo lo que le dije y segundos más tarde estaba desincrustándome con cuidado los pedazos clavados en la carne, el silencio era incomodo, ambos sabíamos que yo tenía que dar una explicación y ella estaba ansiosa por conocerla aun así no me forzó a nada y espero pacientemente mientras curaba mis rasguños.
-Eres el chico con mas heridas que he conocido en mi vida- paso un algodón con alcohol por la brecha abierta haciéndome apretar los dientes- ya me dirás como lo haces, desde que te conozco no hay una semana que no vayas por ahí con una venda o un moratón en el cuerpo- coloco una venda suavemente por mi mano acariciando mi piel y provocándome una sensación agradable, aproveche el momento para atrapar su mano sorprendiéndola de paso y haciendo que se callara.
-Gracias Claire- la mire por fin a los ojos tratando de demostrar que estaba siendo sincero, la chica me miro algo desconcertada desde arriba mientras parpadeaba un poco.
-N no tienes por qué dármelas Jacob- tartamudeo y expulso algo de aire- sonara raro y algo paranoico pero me gusta cuidarte, me importas mucho y adoro estar contigo, si puedo hacerlo aunque sea para consolarte…- no la deje terminar porque de algún modo la había hecho agacharse y había estampado mi boca contra la suya.
La chica gimió un poco ante el ataque tan repentino, no se movía seguramente pensando que la besaba por simple agradecimiento, pena o deber. Pero nada de eso tenía que ver, la besaba porque de verdad quería hacerlo, esa chica era como un fino rayo de luz que me ayudaba a seguir firme y no derrumbarme en el camino.
Insistí un poco mas efusivamente en el beso intentando que se quitara sus estúpidas ideas de la cabeza y por fin lo conseguí, se rindió relajando sus labios y correspondiéndome con dulzura, como ella solo lo hacía. Conseguí sentarla sobre mi regazo mientras sus manos acunaban mi cara, era agradable muy agradable el sentirla de esa forma mientras nuestros labios se abrían dejando paso a las sensuales caricias de su lengua en la mía, no quería hacer de esto algo sexual, de hecho no lo era ya que simplemente estaba demostrándole mi afecto y lo mucho que ella me importaba también de algún modo.
Nos separamos cuando la respiración empezó a hacerse pesada por falta de aire.
-guau- susurro mientras me miraba a los ojos, no pude evitar sonreírle esa chica era malditamente encantadora.
-vamos- dije mientras palmeaba sus caderas y ella se levantaba tomando mi mano de paso, fuimos hasta la cocina donde la sopa estaba consumiéndose peligrosamente y de la cual conseguimos aprovechar la mayoría, un plato para ella y otro para mí. Comimos en silencio cada uno sumergidos en nuestros propios pensamientos, la mire mientras jugueteaba distraídamente con su cuchara haciéndola parecer unos años más pequeña, su pelo caía castaño y lacio por sus hombros enmarcando su cara de rasgos redondeados y suaves. Era tan distinta a Vanessa, no sé porque pero no pude evitar compararlas de algún modo; allí donde la melena era perfectamente lisa y cuidada la otra era salvaje y desatendida, donde la piel era tostada la otra era pálida y donde el cuerpo de una era de formas suaves el otro era exuberante y curvilíneo. Competían en muchísimas cosas, ambas igual de atrayentes; el rostro felino de Vanessa con los rasgos dulces y aniñados de Claire, labios finos y cálidos contra unos mas pulposos y fríos…la lista era interminable y eso si contábamos solo las diferencias físicas, las personales eran caso aparte ya que una era capaz de hacerme odiarla y a la vez ponerme a mil y la otra me provocaba sensaciones agradables y reconfortantes haciéndome sentir como nunca antes lo había hecho. ¿Por qué coño pensaba en Vanessa ahora? Maldita idiota acaparadora de cerebros.
- ¿te encuentras bien?-
- si- mentí, seguramente mi mueca me delatara.
- Jake, quiero forzarte a nada, pero puede que te sintieras mejor si hablaras con alguien lo que ha pasado- suspiré, me había olvidado de eso…hasta ahora- se que no te gusta hacerlo pero puedo ayudarte si me dejas-
- está bien Claire- la chica paro de hablar en cuanto escuchó mi respuesta.
- ¿en serio?-
Asentí con una pequeña mueca que no llego a ser sonrisa, quizás ella tuviera razón y no me vendría mal un punto de vista objetivo, ella no me juzgaría así que… ¿quién si no?
Le conté toda la historia, suprimiendo algunas tramas por supuesto ya que no sería apropiado mencionar que estaba haciendo concretamente cuando no cogía el teléfono, no omití detalles de mi conversación con Rachel ni Billy incluso admití que hable con Charlie Swan, como me hizo ver un poco las cosas desde otro punto de vista que no fuera el mío, me explaye en una aburrida historia sobre todo lo que había pasado hasta el momento en que me encontró de esa forma tan penosa en el cuarto de Billy y ella escuchó con atención tomándome de la mano cuando era necesario o dándome una reprimenda cuando le confesaba cosas como el haber llamado zorra a mi hermana.
Me aguantó sin rechistar ni un solo momento cosa que la hacía merecer un premio porque ni yo mismo me aguantaba en muchas ocasiones el ser tan estúpido.
-No está esquivándote Jacob, si te ha dicho que necesita tiempo quizás lo necesite de verdad- dijo contestando a mi última queja.
-Yo no sé qué pensar, ¿esperar que? ¿a que se mentalice para decirme porque me ha ignorado durante los últimos diez años de mi vida, o porque ni siquiera me llamo cuando sufrimos el accidente? Para eso no hay que pensar en una razón, ya la hay-
-Sabes que llamo cuando sufristeis el accidente-
-Pero no a mí, llamo a Rebeca- su idolatrada Rebeca
-¿ tu habrías hablado con él?- eso me dejo fuera de juego, evidentemente ella tenía razón
-No-
-Jake, Billy es una de las personas más generosas y gentiles que he conocido en mi vida- negué con la cabeza resignado mientras ella posaba una mano en mi mejilla para hacer que la mirara- si algo se con seguridad es que te quiere y que nunca haría nada que te lastimara-
-Creo que ya es un poco tarde para eso-
-A veces es necesario un pequeño mal para evitar una gran catástrofe Jake- la mire a los ojos fijamente ¿qué diablos había querido decir con eso?
-Claire ¿Qué…?- me tapo la boca con sus pequeños dedos impidiéndome seguir.
-Todo lo que él ha hecho ha sido por tu propio bien, o al menos el lo creía así, dale una oportunidad de explicarse o simplemente ofrécele el beneficio de la duda. El no te ha echado en cara nada de tu comportamiento desde que estas aquí, y créeme que le duele ver como su propio hijo lo repudia pero eso solo significa una cosa ¿no crees?- sus palabras me hicieron recordar mi actitud desde el mismo día que había llegado…si, había sido un hijo de puta, pero un hijo de puta con razones para serlo al fin y al cabo
-Está bien- suspire rendido a la vez que ella sonreía satisfecha
-Ya verás como todo se arregla-
-No te prometo nada, solo espero que tenga una buena razón para explicármelo todo-
-Seguro que la tiene- se levanto llevándose los platos al fregadero y yo la seguí para ayudarla a limpiar.
-¿te he dicho ya lo bien que te sienta ese color?- repitió mientras terminaba de secarse las manos, rodé los ojos y la arrastre de la mano hacia el salón escuchando su risita ahogada.
-Creo que te estás quedando un poco ciega-
-En absoluto, eres el chico más sexy que he visto en mucho tiempo- admitió un poco avergonzada mientras se acomodaba a mi lado en el sofá
-Pues sí que tienen que ser feos los tipos de por aquí-
-Idiota- me pego un pequeño puñetazo en el pecho, si no hubiera sido ella me hubiera reído del golpe tan ridículo- no soy la única que lo piensa ¿sabes?-
-¿a no?-
-Deberías haber escuchado lo que decían las chicas por el instituto la primera vez que te vieron, parecían jodidas salidas sexuales-
-¡Wow! ¿tu diciendo palabrotas? – se encogió de hombros
-Tengo mis momentos, los celos me llevan al lado oscuro-
-¿estabas celosa?-
-Yo te vi primero- no pude evitar reírme ante eso, realmente no me había dado cuenta de eso el primer día, estaba demasiado ocupado odiando a una irritante perra de pelo cobrizo.
-No sabía que fueras tan posesiva-
-No soy posesiva, no puedo reclamar como mío algo que no tengo Jake. Solo puedo molestarme y rezar porque ninguna chica se me adelante- mire su perfil fijamente unos segundos intentando procesar la información, me sentí como el capullo más grande del mundo.
-Claire eso es ridículo, mírate; eres preciosa, lista, divertida y la persona más buena que conozco, lo último que tendrías que hacer es esperar por un desgraciado como yo-
No eres ningún desgraciado, eres Jacob Black; guapo, sexy, reservado y puede que algo quebrado pero las piezas rotas pueden volver a -pegarse. Eres una buena persona aunque no lo creas-
-Aun a riesgo de parecer un completo maricon por decirte esto…creo que es lo más bonito que me han dicho nunca- bromeé aunque estaba siendo totalmente sincero. Ella rio conmigo un buen rato hasta que sin saber cómo llegamos realmente a esa posición yo estaba encima de ella besándola y apretándola contra el diminuto y viejo sofá, era un beso urgente, más intenso que todos los que nos habíamos dado quizá por las confesiones que acaba de hacerme o por mi vulnerabilidad en estos momentos pero nunca antes había tenido tantas ganas de ella como ahora. Sus manos se enredaron en mi pelo suavemente pero no con la fuerza a la que estaba acostumbrado por parte de… ¡joder! deja de pensar en ella ahora ¿por qué coño piensas en ella? Tenía a una chica increíble debajo de mí y solo se me ocurría compararla con Nessie. Era un maldito cabrón desagradecido. La bese con un poco mas de furia adentrando mi lengua de golpe entre sus labios.
Gimió
Entonces baje mis besos por su cuello mientras mis manos acariciaban el contorno de su cuerpo desde el muslo hasta el costado de sus pechos, su cintura era un poco más ancha que la de Ness y sus pechos un poco más pequeños y…
-Mierda- gruñí mientras me separaba de ella y conseguía sentarme en el lado opuesto, esto tenía que ser una puta broma.
-Jake ¿qué pasa? ¿he hecho algo mal?-
-No, no has hecho nada mal-
Enterré mis manos en las hebras de pelo nervioso mientras la chica se incorporaba colocando su ropa un poco mejor. Intente dejar la mente en blanco a base de respiraciones profundas pero me sentía demasiado culpable como para ignorarlo.
-¿te ha molestado algo? Puedes decírmelo-
- no Claire, soy yo…no estoy siendo justo contigo- me miro unos segundos explorando mis rasgos.
- es por ella ¿verdad?- mi silencio fue la propia confirmación- supongo que ya lo sabía, muy en el fondo aunque intentara ignorarlo- la chica soltó una carcajada amarga.
- no es que no me gustes créeme, me gustas muchísimo y de verdad me gusta estar contigo es solo que el subconsciente me traiciona y yo no quiero hacerte daño, te mereces mucho más que eso-
- el caso es Jake…que yo no quiero a otro, no me importa esperar – se puso de pie y miro al suelo mientras reía- es curioso, ahora sé cómo se sintió ella puede que el karma exista después de todo-
- de que estás hablando- dije en tono cansado
- de nada- negó con la cabeza- solo olvídalo, creo que es mejor que me vaya-
- no quiero que te vayas-
-no creo que sea conveniente-
- por favor, solo hazme compañía no puedo quedarme solo otra vez porque como vuelva a pasar por esa habitación soy capaz de ahorcarme-
- está bien- suspiró y se sentó a mi lado un poco inquieta
- Claire, gracias otra vez- me sonrió fugazmente y acomodo su cabeza en mi pecho, fue solo cuestión de minutos que ambos nos quedáramos dormidos viendo un viejo episodio de los Simpson.
-Jake ya estoy en ca… ¡oh!- la voz de mi hermana seguida del pequeño portazo me hicieron despertar de un salto arrastrando de paso a Claire quien reposaba la cabeza todavía sobre mí, mire a mi alrededor un poco sobresaltado hasta que di con mi Rachel en la puerta del salón algo sorprendida.
-Lo siento no quería despertaros-
-No importa- musite mientras quitaba el brazo de la cintura de mi compañera y me frotaba los ojos con fuerza. Claire estaba claramente avergonzada con las mejillas teñidas de un rojo intenso, si no hubiera estado aun dormido de habría reído de eso.
-He traído pizza cuando venía de camino ¿te quedas a cenar Claire?- conocía muy bien la mirada de mi hermana, esa que tienen los hermanos mayores cuando quieren hacerte pasar vergüenza, rodé los ojos.
-Gracias Rachel pero la verdad es que ya me iba a casa, necesito una ducha y tampoco avise a mis padres en todo el día así que…-
-Harry esta en el hospital, me ha relevado unas horas mientras ceno y duermo algo-
-Está bien, entonces mama tiene que esta esperándome- Rachel asintió con una sonrisa y se perdió por la cocina con el humeante cartón de pizza.
-Puedes quedarte-
-No Jake, debo irme ya es de noche y mi madre se estará preguntando donde he estado todo el día- asentí y me puse una sudadera mientras la seguía hacia la entrada.
-te acompaño-
-está bien, ¡adiós Rachel!- elevo la voz para despedirse, un "adiós preciosa" se escucho desde lo lejos.
-Parece que Billy esta mejor-
-Si eso parece, el médico dijo que mañana le daban el alta-
-Me alegro-
-Ajam- farfulle mientras metía las manos en los bolsillos, el silencio era algo inquietante quizás fuera ahora cuando la conversación que tuvimos hiciera efecto, pero yo no quería que las cosas entre nosotros cambiaran aunque tampoco era justo para Claire que pensara en otra mientras la besaba, por mucho que me jodiera tenía que admitir que estaba muy confuso todavía con respecto a todo.
-Oye perdón por lo que paso antes, me siento terriblemente culpable –
-Está bien, no es tu culpa. Vanessa es…dejémoslo en atrayente, no tienes porque sentirte así-
-Tu también lo eres-
-Jake, solo quiero que sepas algo; no te hagas muchas ilusiones con ella, ella no está hecha para querer a nadie siempre lo ha demostrado, puede darte muchas cosas pero no amor, ni una relación estable, ni siquiera un cierto cariño. No es por desfavorecerla pero deberías replantearte seriamente que es lo que esperas de ella antes de que sea demasiado tarde-
-Demasiado tarde ¿para qué?-
-Para que te enamores de ella- ¿qué? Esto tenía que ser una broma reí unos segundos ante su contundencia y lo estúpido que sonaba eso.
-Claire eso es ridículo yo nunca podría enamorarme de una chica como ella, es antinatural.
-No eres el primero que dice eso, ni tampoco serás el ultimo en darte cuenta de cómo es realmente- la mire durante unos segundos intentando buscarle un sentido a sus palabras, hasta que por fin después de tantas sospechas vi la luz al final del túnel
-¿lo dices por Tyler?- sus ojos se abrieron un poco mientras me miraba extrañada- vi vuestra foto en tu habitación-
-Oh, supongo que eso lo explica todo-
-En realidad no, sigo sin saber que nada- Claire suspiro, sabía que la estaba presionando pero quería saber de una puta vez que es lo que había pasado entre ellos tres.
-Prométeme que no le dirás nada a ella-
-Si, dispara- me miro con un poco de reproche por mi urgencia pero tras pegar un largo suspiro habló
-Sonara extraño pero hasta hará como unos tres años éramos inseparables, Vanessa, Tyler y yo siempre íbamos juntos a todas partes; estábamos cómodos juntos y puesto que nos conocíamos desde pequeños nunca influenciaron demasiado los cambios entre nosotros a medida que crecíamos, hasta que por fin sucedió. Tyler empezó a sentir cosas distintas por Vanessa, la miraba más de lo debido, la tocaba cuando no era necesario…y eso a ella parecía no importarle demasiado aunque tampoco es que mostrara un especial interés en el chico. Yo siempre fui un par de años más pequeña así que por ese entonces no era más que un cero a la izquierda en aquel trío- sonrió con tristeza mientras lo recordaba y enfundaba las manos en sus bolsillos- solo fue cuestión de tiempo que los pillara besándose a escondidas de mi o mirándose de una forma en la que no lo habían hecho antes, fue en ese momento cuando de verdad supe lo que pasaba; yo sobraba, era la niña de doce años con cuerpo de palo que todavía jugaba a las Barbies , ya sabes.
-¿te dieron de lado?- pregunte
-No, me retire elegantemente. Ellos empezaron a salir juntos aunque nunca se denominaron exactamente novios, al menos no por parte de Vanessa. Tyler era un caso aparte ya que se había enamorado ciegamente o eso era lo que me decía cuando venía a llorarme después.
-¿cuándo iba a llorarte?-
-Si, como ya sabrás en esa época murió Edward Cullen lo que hizo que Ness diera un cambio, no radical, pero si muy brusco. Todo el asunto de Mike y su familia la convirtieron prácticamente en un muerto viviente; no comía, no socializaba y cada vez asistía menos a clase. Evidentemente la llame pero nunca contesto a mis llamadas ni tampoco a las de Tyler.
-No entiendo ¿desapareció sin más?-
-Estuvo varias semanas sin ir al instituto hasta que por fin apareció de la guisa que te he dicho; mas muerta que viva- me imagine por un momento como debía de verse Ness en aquella época, según Claire me lo estaba describiendo era algo que no podía imaginarme fácilmente- Tyler vio en mi un hombro donde llorar, a una vieja amiga a quien contarle sus penas. Durante casi un año entero me trague todas las mierdas que mi amigo venia a llorarme; que si Vanessa no lo quería, que si solo lo utilizaba para tener sexo, que él estaba enamorado… y así una cosa tras otra.
-Que capullo- murmure haciendo que ella riera levemente
-El tiempo pasaba y yo cambiaba, Tyler pareció darse cuenta de ello ya que yo misma aprecié como me miraba de una forma distinta y como me tocaba cuando no era necesario tal y como había hecho con ella. Eso me hizo a mi también fijarme en él y darme cuenta de lo mucho que me atraía era predecible que pasara lo que paso; una cosa llevo a la otra y Vanessa nos pillo en una situación bastante comprometida-
-¿tú y Tyler os…?-
-Casi, si no hubiera sido por la intromisión de Vanessa-
-Que hijo de puta- gruñí, si ya odiaba a Tyler ahora lo hacía doblemente. ¡maldito capullo aprovechado!
-Desde ese día Vanessa no volvió a hablarme, supuse que por haberle quitado su única vía de desahogo ya que Tyler era el único que se había atrevido a consolarla. A él simplemente pasó de utilizarlo a ignorarlo y con el tiempo a odiarse mutuamente. El se convirtió en un chico popular, Vanessa en lo que es ahora y yo intente seguir con mi vida- tras terminar su relato nos quedamos en silencio frente a la puerta de su casa unos minutos, ella parecía recordar escenas de lo que me había contado y yo trataba de asimilarlo todo en mi cabeza.
-Claire, ¿ eres tú?- Sue se asomo por la ventana
-Si mama, ya voy- volvió a meter la cabeza en casa – solo prométeme algo Jake- alce la cabeza y la mire a los ojos.
-No cometas ningún error estúpido como enamorarte de ella-
-Claire ni siquiera sé exactamente como es mi relación con ella-
-Prométemelo-
-Está bien- asintió- ya nos veremos- me acerque a ella para besarla en los labios pero su mano se interpuso entre nosotros.
-Lo siento- musité, pues claro que me había rechazado era subnormal si pensaba que después de haber pensado en otra cuando la besaba me dejara hacerlo de nuevo.
-Adiós Claire-
-Adiós- acaricio mi mejilla gentilmente y se metió en su casa de color azul.
-acojonante- musite recordando la extraña historia que la chica acababa de contarme mientras caminaba de nuevo hacia casa. Para nada me había imaginado una cosa como esa ¿Nessie con Tyler? Joder vaya mierda ¿cómo coño de había podido follar a ese desgraciado? Estaba definitivamente loca.
Mierda, eso me había molestado y a medida que más lo pensaba mas furioso me ponía.
-Cálmate capullo- grite para mi mismo mientras aporreaba una piedra contra el camino de tierra.
Anduve a pasos largos el corto camino hacia casa intentando olvidarme de lo que había pasado durante al menos unas malditas horas.
Entre por la puerta trasera encontrándome con Rachel quien pegaba un bocado a un enorme pedazo de pizza con pepperoni.
-¿Cómo esta?- no me refería a la pizza, al parecer ella me siguió.
-Está bien, solo un poco cansado mañana por la mañana le darán el alta.
-Bien-
-¿no comes?-
-No tengo hambre- iba hacia mi cuarto cuando sentí su mano en mi brazo
-Jake, espera un momento por favor- me detuve y gire para encararla- no se si le hizo bien o mal tu visita al hospital pero aun asi quiero darte las gracias por intentarlo, sé que es muy duro para ti pero era lo menos que podias hacer-
-Yo tampoco sé si ha sido muy buena idea-
-Al menos estuviste ahí, eso era lo único que el deseaba-
-Si, como sea- me di la vuelta de nuevo
-Te ha llamado una chica, una tal Vanessa- automáticamente me gire
-¿Vanessa?-
-Si, le dije que habías salido con una amiga me insistió en que no era nada importante- dios… ¿cómo podía haber alguien tan estúpido encima de la tierra? Quise degollarla en ese momento y poco me importaba si era mi hermana.
-¿Qué?- Me dijo cuando la mire con furia asesina, solo gruñí y camine hacia mi habitación. No conseguí evitar mirar hacia el cuarto de mi padre; los cristales habían desaparecido y las cortinas se azotaban contra la pared a causa de la ventana abierta, la cual se había llevado gran parte de ese aroma torturador.
No supe exactamente como o quien había recogido mi desastre pero sinceramente no tenía fuerzas para averiguarlo, solo lo agradecí silenciosamente a quien lo hubiera hecho.
La línea sono unas cuantas veces antes de que descolgaran.
-¿sí?-
-Me has llamado, ¿estás fumada o algo?- escuche sus refunfuños desde el altavoz
-Me he equivocado de numero-
-Mentirosa-
-Que te follen – reí entre dientes
-¿ que querías?- la escuche suspirar
-Me enteré de lo de tu padre cuando llegue a casa, solo quería saber si te habías tirado ya por un puente o seguías entero-
-Tus formas de preguntar "¿Cómo estás?" son acojonantes, cada día me sorprendes mas-
-Deja la parrafada y contesta joder-
-Estoy entero, pero no bien-
-Al menos eres sincero-
-No tiene sentido mentirte- los dos nos callamos durante unos segundos creando un silencio algo incomodo, no estábamos acostumbrados a mantener una conversación por teléfono y mucho menos si ella era la que me había llamado.
-Bueno, solo te llame para eso-
-Ness espera- no sé porque le dije eso ni con qué intención pero ahora no sabía que mierda preguntarle-gracias por llamarme-
-Cojonudo Jake…
-Como ya te he dicho solo quería saber si no te habías suicidado, eres el único al que aguanto más de diez minutos seguidos, aparte de Embry pero cuando se pone en plan emo-víctima de un amor no correspondido juro que lo sacrificaría en honor a algún dios caníbal africano- reí mientras la escuchaba enfadarse con sus propias palabras.
-Es bueno saberlo-
-Ya, tampoco te creas muy importante- rodé los ojos
-Siempre sabes que decir para hacerme sentir mejor-
-Todo por la patria y esas cosas- esa chica estaba empezando a desvariar
-Hasta luego Ness-
-Adiós nenaza-
El largo pitido anuncio el fin de la conversación, automáticamente me enredé entre mis sabanas suplicando por una tranquila y reparadora noche de sueño.
hola niñas, ya estoy de vacaciones asi que podre actualizar como lo hacia normalmente.
lo primero se que llevo varias ocasiones sin contestar reviews, eso no quiere decir que no los lea ya que adoro todos y cada uno de ellos.
bueno, aqui os dejo por fin otro misterio resuelto, espero que os haya gustado y no me odieis mucho por dedicarle un capitulo a Claire :P
besitos y hasta la proxima
