Capítulo Original: s/7977293/14/Before-you-met-me


Con lágrimas corriendo por su rostro, Kurt dobló en su calle, con cuidado de mantener los ojos en la carretera y no en su teléfono vibrando que estaba en el asiento junto a él. El trayecto entre su casa y Lima Bean era de solo 20 minutos de duración, pero en ese tiempo; Sebastian se las había arreglado para llamar en un total de 11 veces. Kurt solo podía estar agradecido de que este estaba en silencio, no sabía si hubiese sido capaz de escuchar los primeros treinta segundos de Teenage Dream 11 veces. Era estúpido, Kurt lo sabía, Teenage Dream no había sido la canción de ellos ni nada, era solo que, en el momento todo lo que le recordara a Kurt de Sebastian parecía abrirse un camino en la mente de Kurt, dejándolo a él sintiéndose rechazado y solo una y otra vez. Todo lo que quería hacer era ir a su afortunadamente vacía casa y llorar; lo cuál era demasiado melodramático incluso para él, especialmente viendo que él ya había sabido que esto sucedería. Nunca había habido alguna posibilidad de que Sebastian quisiera estar con él y el hecho de que Sebastian había pensado que a él le gustaba Blaine había hecho todo peor, la idea de "Kurt y Sebastian" era tan obviamente imposible que Sebastian no la había siquiera considerado.

"Maldita sea," jadeó Kurt cuando se detuvo en frente de su casa. El era tan estúpido, ¿Cómo había dejado que esto pasara? Con lágrimas borrando su visión, tomó su teléfono, colocándolo en lo más profundo dentro del bolsillo de su chaqueta y salió del auto. Mientras hacía su camino fuera de su auto y se dirigía hacia la puerta del frente, dos cosas pasaron de una vez, su teléfono empezó a vibrar en su bolsillo y vio a alguien de pie bajo el porche.

Karofsky.

Kurt sintió a su estómago caer cuando se encontró con los ojos del chico más alto alrededor del césped. La penumbra de la tarde hizo que Kurt no pudiese ver la expresión de Karofsky y eso lo aterrorizaba. Las palmas de Kurt se volvieron sudorosas cuando se dio cuenta que nadie estaba en su casa además de él y tomando una decisión apresurada logró llevar una mano dentro del bolsillo de su chaqueta. Pulsando el botón de contestar en su teléfono, esperó que quién sea que estaba del otro lado de la línea pudiese oírlo.

"Karofsky," dijo Kurt altamente, su voz temblaba. "¿Qué estás haciendo en mi casa?"

Kurt observó mientras Karofsky se enderezó y dio un paso hacia él. Escucho un leve "beep" y se sintió enfermo, dándose cuenta que quien sea que había estado en el teléfono había colgado. Odió como instantáneamente esperó que fuese Sebastian, a pesar de todo lo que había pasado, Kurt sabía que podía confiar en él.

"Necesitamos hablar," dijo y Kurt dio un paso atrás, la intensidad en la mirada de Karofsky estaba haciendo a su corazón latir más rápido.

"No, no lo hacemos." Kurt trató de hablar sin emoción, sosteniendo la mirada de Karofsky.

"Si, si lo hacemos," dijo Karofsky, su voz era más seria que antes y la sinceridad hizo que Kurt se congelara con confusión. "Como dejamos las cosas antes, no estuvo bien."

"Bueno, por supuesto que no estuvo bien," dijo Kurt, tratando de mantener su voz bajo control. "Pero sigo sin ver porque estás aquí."

"Necesitaba encargarme de cosas," comenzó Karofsky y Kurt podía ver que estaba haciendo crujir a sus nudillos.

"No," soltó Kurt, retrocediendo aún más. "Tenemos vecinos; ellos te escucharán y llamarán a la policía."

"¿Qué? ¡No!" Karofsky gritó incrédulo. "¡No estoy aquí para golpearte!"

Kurt lo miró, cruzando los brazos pero tenía que admitir que se sentía mejor ante las palabras del otro chico. "¿Entonces por qué estás aquí?"

"Para disculparme," dijo simplemente Karofsky y Kurt lo miró boquiabierto.

"¿Perdón?" se preguntaba silenciosamente si estaba escuchando cosas.

"Necesito pedirte disculpas," comenzó Karofsky y Kurt sintió otra sacudida de sorpresa atreves de él. "Por tantas cosas, yo uh…"

Karofsky estaba obviamente incómodo y había empezado a crujir sus nudillos de nuevo solo que ahora Kurt podía ver que era más un gesto de nerviosismo que uno de amenaza.

"¿Por qué no te sientas?" Kurt suspiró e hizo un gesto hacia el pequeño asiento bajo la ventana del living. Karofsky asintió secamente y ambos se dirigieron hacia el banco, y Kurt fue cuidadoso de mantener cierta distancia con el atleta. A pesar de las afirmaciones de Karofsky, Kurt seguía desconfiando del otro chico y no iba a correr ningún riesgo.

Sentándose, Kurt se tomó el tiempo para examinar al otro chico adecuadamente y fue sorprendido de ver que Karofsky no solo se veía más delgado y tenía el cabello más largo sino que también se veía más feliz de alguna manera.

"Mira," exhaló Karofsky con fuerza. "Yo- Yo-"

Kurt esperó pacientemente mientras Karofsky hacía un sonido de ahogado y pasaba una mano por su cabello.

"Lo siento mucho, Kurt," la voz de Karofsky se quebró mientras hablaba. "Fui tan estúpido y todo lo que hice fue tan horrible. Estaba asustado y yo no, yo no-"

Kurt sintió una punzada de simpatía por el chico más alto y eso lo sorprendió. Karofsky estaba tan cambiado y todo, desde la forma en que hablaba hasta la forma en que se sostenía a si mismo era diferente.

"No entendía," dijo Karofsky recobrando el control de su voz. "Te veía como una amenaza y estaba tan celoso de que tú supieras quien eras que me enojé y me desquité contigo y no debí hacerlo."

Kurt hizo un pequeño sonido de sorpresa ante las palabras de Karofsky, era más de lo que había esperado y la cruda sinceridad lo hizo pausar.

Sabía que tenía que tomar una decisión, una que afectaría a ambos.

"Yo-" comenzó Kurt, tomando una respiración profunda.

"No, no terminé," Karofsky alzó una mano temblorosa. "Y no debí haberte besado, dejé que mis, que mis miedos se apoderaran de mí y yo… yo ugh, yo lo lamento tanto."

Kurt observó mientras el otro chico hundía su rostro en sus manos y era como si un gran peso había sido puesto en los hombros de Kurt. No creía que podría olvidar lo que David le había hecho y sabía que probablemente jamás sería amigo de él, el recuerdo de las constantes burlas de Karofsky y como lo había hecho sentir era demasiado fresco e inmediato. Pero esto era más grande que él y sintió un extraño sentido de responsabilidad para asegurarse de que David no se odiara a sí mismo.

"Acepto tus disculpas," dijo Kurt, orgulloso de lo fuerte que sonaba. "Y te perdono."

"¿Qué?" David levantó la mirada, claramente sorprendido. "Estás, ¿estás seguro?"

"Si," Kurt asintió, sonriendo un poco. "Lo estoy."

"¿Pero por qué? Lo que hice fue, fue tan…" Karofsky miró hacia debajo de nuevo, con una expresión de auto-odio.

"Sé lo que es, hacer cosas por las que te arrepientes y estar confundido acerca de quién eres," confesó Kurt, mirando hacia sus manos. "No puedo juzgarte, especialmente ahora que te has disculpado."

"No vine aquí esperando que me perdones," dijo David torpemente. "Pero gracias…"

"¿Entonces por qué viniste a aquí?" preguntó Kurt con curiosidad.

"Um, bueno, en Philly conocí a un par de chicos que son…" David hizo una pausa, sonrojándose ligeramente. "Como yo y cuando les conté sobre todo, ellos no huyeron como había esperado y yo, uh, me di cuenta que debía hacer las cosas bien contigo…"

"Eso es genial," dijo Kurt con sinceridad. "Estoy contento de que tengas ese apoyo."

"Si, son geniales…" dijo David, sonando incómodo.

"¿Estás fuera del closet en Pensilvania?" preguntó Kurt.

"Um, bueno, no oficialmente pero todos mis amigos saben que planeo decirle a mi Padre pronto, así que es un comienzo…" dijo David vacilante. "No creo que esté listo para salir del closet frente a todos aún, no soy tan fuerte como tú…"

"Puedes serlo," dijo Kurt y se acercó un poco más hacia David, la rareza de dar consejos a su ex acosador retrocedía un poco. "En mi caso, siempre fue muy obvio que era diferente, no tenía caso negarlo realmente… Tú lo harás a tu tiempo, no tienes que hacer nada hasta que no creas que estés listo.

"¿Cómo sabes cuando estás listo?" preguntó David y Kurt frunció un poco el ceño.

"Realmente no puedo ayudarte con eso," admitió. "La única persona que puede eres tú, solo necesitas dar ese paso…"

David suspiró.

"Llegarás a eso," Kurt lo tranquilizó. "Lleva tiempo."

"Gracias," murmuró David, apretando sus manos.

Los dos se sentaron en silencio por un tiempo, David mirando hacia sus pies y Kurt observando la carretera.

La rareza de la situación no paso desapercibida para Kurt y recordando todos esos días que había pasado ofendiéndose por David, era difícil de conectar ese David con el que estaba sentado a su lado. Todavía se sentía algo a la deriva, especialmente desde que la tensión que vino tras ver a David esperando en la puerta principal no había desaparecido aún. Pero reconoció que a pesar de sus diferencias, él y David compartían experiencias similares e incluso si bien él no podía superar enteramente lo que había pasado, no quería que el otro chico sufriera más de lo que debería, especialmente cuando Kurt tenía tanta empatía con su situación.

El chirrido de unos neumáticos interrumpió sus pensamientos y miro hacia arriba para ver a un auto familiar estacionando al lado de su casa. Sintió a su cuerpo tensarse cuando se dio cuenta a quien pertenecía.

Sebastian.

Casi había olvidado que alguien lo había llamado y sintió a su corazón contraerse cuando Sebastian salió del auto, con una expresión frenética.

"¡Kurt! ¿Estás bien?" gritó, corriendo hacia el porche. Kurt no dijo nada y observo cuando Sebastian se detuvo en seco, finamente notando a David a su lado.

"¿Ese es…?" Le preguntó a Kurt, sin apartar los ojos de David, quien estaba viendo entre Kurt y Sebastian con confusión.

"Sebastian," Kurt respiró hondo. "Este es David Karofsky."

La reacción de Sebastian fue inmediata.

"Hijo de pu-" Sebastian se abalanzó hacia el chico más alto y Kurt saltó bloqueando su camino.

"¡No, detente!" dijo, agarrando los lados de los brazos de Sebastian. "¡Déjame explicar!"

"¿Explicar?" Sebastian río con amargura. "Creo que deberías, te llamé y cuando finalmente atendiste todo lo que pude oír fue a ti diciendo 'Karofsky, ¿Qué estás haciendo en mi casa?' ¿Tienes una idea de lo preocupado que estaba?"

Kurt se encogió y hundió un poco. "Lo siento; eso no fue justo para ti…"

Sebastian hizo un sonido de frustración y se libró del agarre de Kurt haciendo estremecer a Kurt. "Por favor, explica Kurt, no entiendo que está haciendo aquí." Miró a Karofsky, quién se encogió.

"Kurt, puedo irme si quieres," murmuró David.

"Probablemente sea lo mejor," admitió Kurt, disparándole una mirada de disculpa. "Lo siento."

"No lo sientas," David hizo una mueca. "Nos vemos…"

"Si," asintió Kurt. "Cuando estés en Ohio, puedes pasar por aquí si quieres…."

Sebastian hizo un sonido de incredulidad.

"Um, si…" David le dio una sonrisa agradecida. "Gracias Kurt, por todo."

"Adiós, David," dijo Kurt cuando David le dio un último saludo antes de colocar sus manos en sus bolsillos y hacer su camino hacia la conducción y la calle.

Kurt se dio vuelta hacia Sebastian, sintiendo su estomago apretado por los nervios.

"Explica," dijo Sebastian firmemente y Kurt no pudo descifrar su expresión.

"Okay…" dijo e hizo un gesto hacia el banco, decidiendo que sería mejor que estuvieran sentados, de esa forma Kurt podría evitar mirar a Sebastian y no recordar los sucesos que habían pasado más temprano ese día.

Los dos se sentaron y si hubiese sido cualquier otro día Kurt se habría reído por la forma en que sus movimientos eran completamente en sincronía.

"Entonces…" Sebastian lo empujo suavemente. "Por favor explica porque no tengo idea que demonios está pasando, ¿Por qué tú y ese bastardo están actuando como amigos-amigos?"

"Bueno," Kurt suspiró. "Cuando vi a David aquí-"

"¿David? Así que es David ahora, ¿huh?" preguntó Sebastian enojado y Kurt levantó un dedo.

"Déjame terminar, cuando vi a David aquí, entre en pánico por eso cuando llamaste, tenía que asegurarme que quien sea que estuviese del otro lado de la línea supiese lo que estaba pasando," Kurt negó con la cabeza. "Perdón si te preocupe…"

"No lo lamentes," murmuró Sebastian incrédulo. "Si algo como eso pasa de nuevo, quiero que me lo digas."

Kurt tragó duro ante las palabras de Sebastian, eso realmente no era justo.

"Por favor no digas cosas como esas," espetó antes de que pudiera detenerse a sí mismo y Sebastian le dio una mirada inquisitiva.

"¿Qu-" comenzó a preguntar algo pero Kurt elevó un dedo nuevamente, suspirando profundamente.

"Como sea, después de que colgaras-"

"No colgué," interrumpió Sebastian. "Tú me desconectaste. Lo que me asustó incluso más, pensé que él iba a darte una paliza…"

"Yo también, al principio…" admitió Kurt.

"¿Por qué estaba aquí?" preguntó Sebastian y Kurt dio vuelta los ojos.

"Eso es lo que estoy tratando de decirte, si me dejaras hablar…"

"Perdón, perdón…" murmuró Sebastian tímidamente.

"Quería disculparse," dijo Kurt después de unos segundos y Sebastian dejó escapar una exclamación de sorpresa.

"¿En serio?" preguntó.

"En serio," Kurt se encontró con los ojos de Sebastian. "Me dijo que lo sentía por todo y el, uh, explicó porque lo hizo-"

"Mierda," Sebastian interrumpió nuevamente. "No hay una buena explicación para acosar a alguien de esa forma."

"El no estaba haciendo escusas," dijo Kurt tranquilamente. "Solo me estaba diciendo por qué reacciono de la forma en que lo hizo, no estaba justificándose."

Sebastian se quedó callado por un momento y Kurt casi deseó poder ver su expresión pero mantuvo su mirada en sus zapatos.

"¿Por qué lo hizo?" preguntó Sebastian finalmente. "Actuar de la forma en que actuó, dijo."

"Porque estaba asustado," dijo Kurt, finalmente viendo a Sebastian. "Porque se sentía solo y amenazado. No le gustaba lo impotente que se sentía, especialmente cuando podía verme todos los días siendo yo mismo en la escuela."

"Eso no lo hace mejor," intervino Sebastian firmemente.

"No estoy diciendo que lo haga," dijo Kurt. "Pero deberías entender, al menos un poco…."

"Si, supongo que lo hago…" Sebastian miro hacia otro lado, desinflándose un poco y Kurt apretó sus manos en puños, el deseo de apoyar su cabeza en el hombro de Sebastian se estaba haciendo insoportable.

"Está mucho mejor ahora, sin embargo," dijo Kurt, tratando de mantenerse alegre. Ahora que David se había ido, no podía detener que los pensamientos de Sebastian y de Sebastian gustando de alguien más invadieran su mente. "Aparentemente, consiguió algunos amigos gays quienes lo apoyan, lo cual es bueno…"

"Eso está bien," dijo Sebastian y luego agregó cautelosamente; "Ustedes no son amigos sin embargo, ¿no? Puedo ver que lo has perdonado, lo cual creo que es una locura, pero por favor dime que no estuviste de acuerdo en ser amigos…"

"No, no lo estuve," admitió Kurt y Sebastian dio un suspiro de alivio. "Lo he perdonado, si, pero no puedo olvidar y no quiero hacerlo. Ahora que hemos hablado creo que ambos podemos seguir adelante y seguir con nuestras vidas, ¿sabes?"

"No sabía que te estaba molestando," Sebastian sonaba avergonzado. "Pensé que en estas últimas semanas, ya no te estabas preocupando por eso…"

"No lo estaba," dijo Kurt honestamente. "Pero creo que necesitaba ese cierre, cuando lo vi esperando en frente de mi casa era como si estuviese viviendo una de mis pesadillas…"

"Oh, Kurt," dijo Sebastian y Kurt lo miró.

"No lo hagas," dijo. "Puedo cuidar de mí mismo."

"Sé que puedes…" murmuró Sebastian.

Kurt se recostó en el banco, respirando profundamente y se encontró a sí mismo disfrutando del silencio. Sin ninguno de ellos hablando, era fácil fingir que su conversación en el aparcamiento no había pasado.

"Lo lamento," dijo Sebastian abruptamente.

"No lo lamentes," dijo Kurt. "No tengo que preocuparme más por eso…"

"No, eso no," dijo Sebastian y el estómago de Kurt cayó. "Sobre lo que dijiste en el aparcamiento-"

"No," dijo Kurt rápidamente. "Por favor, ¿podemos no hablar de esto?"

"Creo que debemos," dijo Sebastian, dándose vuelta para mirar a Kurt directamente.

"No," Kurt trató de mantener su voz en un tono seguro. "Realmente, realmente, no creo que debamos, digo, estaría perfectamente feliz si solo olvidamos todo el asunto y que nunca le digamos a nadie que eso paso, especialmente a Blaine-"

"Kurt," comenzó Sebastian pero Kurt lo cortó.

"¡O!" dijo. "O yo entendería completamente si piensas que va a ser extraño y que piensas que no deberíamos ser amigos, bueno, digo, no quiero eso pero si es lo que tú quieres yo entendería totalmente mientras que-"

"¡Kurt!" exclamó Sebastian.

"Por favor, ¿podemos no hablar de esto?" continuó Kurt impotentemente. "Realmente no tenemos por qué; muchas cosas pasaron hoy y ahora que sé que te gusta alguien daré un paso hacia atrás porque-"

"Dios, por favor, ¡solo escúchame!" gritó Sebastian con exasperación. "¡Eres tú, idiota!"

"¿Qué?" Kurt finalmente hizo una pausa para respirar, sin saber lo que el otro chico estaba diciendo.

"Eres tú," repitió Sebastian, pasándose una mano atreves del cabello nerviosamente. "La persona que mencioné en Lima Bean, estaba hablando sobre ti."

"No," susurró Kurt, cubriendo su boca con una mano. "No, no es así, no seas estúpido…"

"Tú eres el que está siendo estúpido." Murmuró Sebastian, cruzando sus brazos. "No he estado con alguien en meses, Kurt. Solo seguía pensando en ti con tu estúpida risa y tus malditos ojos y yo solo…."

Kurt lo miró boquiabierto. Esto no podría estar pasando, Sebastian estaba obviamente confundido, no había forma en que estuviese diciendo estas cosas. Kurt recordó todas sus reuniones en el café y trató de aplicar lo que Sebastian estaba diciendo, no era posible que lo que estaba diciendo pudiese ser verdad.

"Solo me gustas, ¿okay?" continuó Sebastian sin mirar a Kurt.

"Pero… ¿El Aparcamiento?" Kurt apenas susurró, congelado en su lugar.

"¡Pensé que te gustaba Blaine!" dijo Sebastian con frustración. "Y luego cuando te confesaste no estaba seguro de lo que debería hacer, sigo sin estar seguro de hecho…"

"Estas," murmuró Kurt, con su corazón acelerado. "¿Estás seguro? Podrías estar equivocado, puede ser como con Blaine y solo te guste la idea de mi-"

"¿No crees que lo sabría?" preguntó Sebastian. "Puede que no tenga mucha experiencia en este tipo de cosas pero me conozco a mí mismo, Kurt, sé lo que estoy sintiendo…"

Si Kurt no estuviera sintiéndose tan mareado y confundido probablemente se hubiese reído de lo incómodo que se veía Sebastian hablando sobre sus sentimientos pero todo lo que pudo hacer fue una inhalación brusca.

"¿Pero qué pasó con el 'No tengo relaciones sentimentales'?" preguntó desesperadamente, tratando de mantener la esperanza que estaba creciendo en su interior lejos de su tono de voz.

"No las tengo," confesó Sebastian, pasando una mano por su cabello.

Kurt sintió que dejó de respirar.

"Pero," continuó Sebastian, comprendiendo la expresión de Kurt. "Quiero intentar, nunca he querido hacerlo antes de conocerte pero es todo en lo que puedo pensar."

Kurt fue incapaz de detener a sus labios de formar una pequeña sonrisa.

"¿Si?" preguntó, tratando de sonar indiferente. "Quién lo hubiese pensado, Sebastian Smythe dispuesto a arruinar su reputación…"

"Oh, cállate," Sebastian le sonrió y Kurt le sonrió de vuelta, la realidad de la situación lo hacía marearse.

"Te advierto, sin embargo," agregó Sebastian, sonando nervioso. "No puedo prometer que haré todo bien…"

"No espero que lo hagas," dijo Kurt, sintiéndose un poco nervioso también. "Lo mismo aplica para mí también; soy completamente nuevo en esto."

"¿Realmente vamos a hacer esto?" preguntó Sebastian sonando esperanzado.

"Si puedo soportarte por mucho tiempo," bromeó Kurt.

"Muy gracioso," Sebastian trato de mirarlo ferozmente pero Kurt pudo ver a sus labios formando una sonrisa.

Sebastian tosió y Kurt se sonrojo profundamente dándose cuenta que había estado viendo los labios de Sebastian más tiempo de lo socialmente apropiado.

"Entonces…" murmuró, quitando sus ojos de la boca de Sebastian y tratando de concentrarse en sus ojos, en su lugar.

"¿Ves algo que te guste?" preguntó Sebastian burlonamente y Kurt se sonrojó aún más.

"Tal vez…" murmuró, una vez más incapaz de ocultar su sonrisa.

"Yo también," dijo Sebastian completamente serio y se acercó a Kurt.

"¿E-En serio?" Kurt tartamudeó un poco.

"Por supuesto, idiota," Sebastian río y sus rostros estaban tan cerca que Kurt podía sentir la danza del aliento de Sebastian en su rostro.

"Kurt…" dijo Sebastian, encontrándose con los ojos de Kurt con una intensa mirada en los suyos. "Puedo, ¿puedo besarte?"

Kurt dejó de respirar.

"Digo, no tienes que hacerlo," Sebastian comenzó a hablar nerviosamente, tomando el silencio de Kurt como un no. "Supongo que con el asunto de Karofsky y todo yo-"

Tomando una decisión rápida, Kurt agarró el rostro de Sebastian con ambas manos y cautelosamente presiono sus labios en los de Sebastian.

La respuesta de Sebastian fue instantánea, sus ligeramente agrietados labios se movían suavemente contra los de Kurt. Kurt se sintió relajado en el beso, disfrutando la sensación de la boca de Sebastian contra la suya y la forma en que las manos de Sebastian se aferraban a su cadera, trayéndolos más cerca. Las preocupaciones que Kurt podría haber tenido debido a su falta de experiencia fueron arrasadas y Kurt sonrió en el beso, sintiéndose por primera vez completamente a gusto. Finalmente, Sebastian lo rompió y Kurt exhaló vertiginosamente, apoyando su frente contra la de Sebastian.

"¿Y bien?" preguntó Sebastian, sonando genuinamente curioso. "¿Cómo estuvo eso?"

"Bueno…" Kurt fingió pensar. "Estuvo bien…"

"Oh, ¿en serio?" Sebastian entrecerró sus ojos.

"Sep," Kurt asintió, sonriendo maniáticamente y sin importarle.

"Entonces supongo que tendría que intentarlo de nuevo…"

"Si, a lo mejor-"

Oh.

Kurt definitivamente podría acostumbrarse a esto.


Bueno, intenté traducir lo más rápido posible, jajaja, 24 horas creo que está bien. Este es el último capítulo además del epilogo, y no puedo creer que ya estemos terminando, es extraño. Bueno, muchas gracias, espero que haya cumplido sus expectativas, y si, este capítulo fue bastante predecible pero a su vez tierno, supongo, jaja. ¡Nos vemos!