Notas: Siento haber tardado en subir nuevo capítulo, entre carnaval y un concierto al que tenía que asistir como fotógrafa he estado un poco liadilla.

Capítulo 14.

Eran las cinco menos cuarto de la tarde y Castiel estaba en la sala de exposiciones, faltaban quince minutos para que comenzase la inauguración de la exposición y todo estaba listo. Los camareros se encargaban de revisar por enésima vez las reservas de canapés y champán, esperando a que la gente entrase para pasearse con las bandejas llenas de víveres ofreciéndoselo a los invitados. El dueño de la galería daba órdenes junto con otro hombre que Cas no recordaba y en ese momento tampoco le importaba demasiado. Quizás si se tratase de otro hombre en estos momentos estaría demasiado nervioso, moviéndose de un lado para otro, sin saber que hacer con sus manos, seguramente escondiéndolas en el traje nuevo que Ana y Gabe le habían regalado para la ocasión o arreglándose una y otra vez el nudo de la corbata de seda del mismo azul de sus ojos. Pero Cas era Cas y estaba de pie, en medio de la sala, con aquella cara inexpresiva, mirando como el resto del mundo parecía hacer algo cuando simplemente iban de aquí para allá con nerviosismo. El hombre que había visto junto al dueño hacía un instante se acercó a él y le tocó levemente el hombro al ver que ignoraba totalmente su presencia, le indicó que en menos de cinco minutos la galería se abriría al público y que dentro de una hora, cuando todos los invitados estuviesen presentes, sería el momento de dar su discurso. De nuevo, si Castiel no hubiese sido él mismo en esos momentos habría notado ese cosquilleo incómodo en el estómago, aquel que a veces se va intensificando hasta crearte nauseas, pero eso no era típico de Cas y aunque antes de tener su "discurso" terminado había estado bastante nervioso en este momento todo estaba perfecto, así que no tenía de qué preocuparse. Casi sin darse cuenta un torbellino pelirrojo se acercó a él abrazándole con fuerza y casi haciéndole perder el equilibrio.
-Cas, sabía que te iba a quedar genial ese traje.- dijo Ana después de soltar a su hermano, mirándole de arriba a abajo.
-Tú y tu obsesión por la ropa.- comentó Gabe apareciendo por detrás de su hermana y dándole también un abrazo a Cas después de que ésta se separase de él.- Menudo negocio tienes aquí montado.- dijo sonriendo y dándole un golpe cariñoso en el hombro.- ¿Nervioso?- Castiel se encogió de hombros.
-Supongo que lo estaba más esta mañana. ¿Que tal el día en Nueva York?- preguntó mirando a sus dos hermanos.
-Ni me hables.- Dijo Gabriel dejando escapar un bufido. Un camarero pasó por su lado y les tendió una bandeja llena de canapés ofreciéndoselos. Ana tomó un par de aperitivos, le guiñó un ojo de forma coqueta y de nuevo volvió su atención a la conversación.- No había andado tanto en toda mi vida y quiero decir en el total de mi existencia. Y tengo casi cuarenta años. -
-Eres un exagerado.- dijo Ana tras dar un tentativo mordisco a uno de los canapés. Gabe alzó una ceja con sorpresa.
-Hemos recorrido todas y cada una de las calles de esta ciudad, andando.- Cas sonrió al ver como su hermana levantaba una elegante ceja con el mismo gesto que Gabe acababa de hacer.
Durante la primera media hora gente que Cas no conocía se iba acercando a él para saludar al artista, todos parecían bastante entusiasmados con la exposición, sobretodo un par de mujeres de unos cincuenta años, aunque según le comentaron sus hermanos estaban más entusiasmadas con el artista que con las obras de arte. Castiel había enviado invitaciones a todos sus amigos y poco a poco iban haciendo acto de presencia en la galería, Chuck y Becky fueron los primeros en aparecer, después de ellos aparecieron Jessica, Jo, Ellen y Pam, la cual llevaba a un morenazo de ojos verdes como acompañante, Cas solo esperaba que esta vez el ligue le durase más de una noche. Pocos minutos después apareció Bobby quien se enamoró totalmente de los canapés de paté y confitura y dejó de prestar atención a Castiel y a sus fotografías. Al cabo de un rato Gabe y Ana se cansaron de ser presentados más de mil veces a desconocidos y le abandonaron a su suerte, perdiéndose entre la multitud de gente que ahora comenzaba a llenar la galería.

-Ey nene, ese traje de hace un culo impresionante.- dijo una voz femenina en su oído. Castiel se giró y no se sorprendió al ver a Ruby frente a él, acompañada de los hermanos Winchester. El hombre sonrió y abrazó a la muchacha quien le devolvió el gesto con fuerza, por encima de su hombro pudo ver como Sam sonreía y Dean miraba a la chica con desagrado.
-Creo que alguien aquí esta celoso.- susurró en el oído de Ruby quien se separó de él y sonrió al ver la cara de Dean.
-Bueno, voy acumulando razones para ser asesinada por Dean Winchester.- le dijo orgullosa a Cas de forma que sólo él pudiese oírlo. Sam se acercó a él y le estrechó la mano con fuerza.
-Sabes Cas, si hace un par de meses me hubiesen dicho que iba a estar en la inauguración de tu exposición, nunca me lo hubiera creído.- dijo pasándose la mano por la nuca de forma nerviosa, sus ojos viajando por toda la sala, sin pararse en ningún lugar en concreto.
-Te ha salido la vena "fanático obseso".- dijo Dean apartando a su hermano y acercándose a Castiel para abrazarle con fuerza.
-¿No hay beso?- preguntó en voz baja Ruby, recibiendo una mirada reprobatoria de su novio.- Vale, vale, lo capto.- Dean se separó de Castiel y miró a Ruby con odio.- ¿Porqué no vamos a mirar la exposición? Estas deseando ver las fotos.- dijo empujando a su novio hacia otro lugar, lejos de la parejita.
-Me sorprende que hayáis venido juntos y que no la hayas matado y tirado su cadáver por algún precipicio.- dijo Castiel algo sorprendido.
-Bueno, no es por falta de ganas...- Dean miró a su alrededor de forma apreciativa.- Ha venido mucha gente.- comentó mientras movía el peso de su cuerpo de un pie al otro.- ¿Estás nervioso?- Cas sonrió.
-Eres la vigésimo sexta persona que me lo pregunta hoy.- Dean alzó una ceja.
-¿Las estas contando?- el otro hombre asintió.- ¿En serio?- De nuevo volvió a asentir.
-Pareces más nervioso que yo.- Cas alargó la mano para tomar la de Dean entre las suyas sintiendo como el otro hombre se tensaba y miraba intranquilo alrededor.- ¿Estás bien?- Dean soltó su mano.
-Cas no creo que sea prudente... hay mucha gente.-
-¿Te da vergüenza que nos vean juntos, Dean? -Cas le miró serio.
-No Cas... es verdad que no estoy demasiado cómodo... a la hora de mostrar mis sentimientos en público... en general... pero... me da igual. La gente que me importa ya sabe lo nuestro y lo han aceptado.-
-¿Entonces?-
-Quizás es una tontería pero no me quito de la cabeza lo que dijo Lisa y no quiero encima dar más motivos para...-
-Dean, olvídalo. En serio.- Cas volvió a coger la mano de Dean.- No me importa lo que haga Lisa y no debería importarte a ti tampoco.-
-No puedo evitar preocuparme Cas.- Dean se acercó un poco más al otro hombre, algo más seguro.
-¡Papá!- unos brazos se aferraron al cuello de Castiel, dejando caer todo su peso sobre el cuerpo del hombre.
-Creo que estás ahogando a tu padre.- dijo el rojiverde sonriendo a la niña quien bajó de la espalda de su padre y le abrazó con fuerza.
-Ey monita, pensaba que ya no venías.- el hombre besó en la mejilla a su hija.
-Tuvimos que coger un vuelo más tarde. Hola Dean.- Claire se acercó a él y le abrazó igual que a su padre, sonriéndole ampliamente.
-Hola "monita".-
-¡Ey!- la niña le golpeó en el brazo de forma cariñosa.- Ya tengo suficiente con mi padre.-
-Estaba de coña.- Dean se frotó el brazo.
-¿Dónde están tu madre y Ian?- preguntó Cas a su hija quien señaló a algún punto detrás de su padre.-Amelia.- dijo el hombre sonriendo mientras su ex-mujer caminaba hacia ellos.
-Cariño ¿que tal?- Amelia abrazó a su ex marido y le dio un par de besos. Dean la miró con expresión seria mientras Claire sonreía al verle.
-Muy bien y espero que no me preguntes si estoy nervioso.- dijo sonriendo a la mujer.- Amelia, este es Dean. Dean está es Amelia.-
-Así que tú eres Dean.- Amelia le estrechó la mano.- Encantada de conocerte.- dijo la mujer sonriendo.
-Igualmente.- contestó Dean sin estar convencido del todo.
-Ana me dijo que eras guapo pero se quedó corta.-
-¡Ey! ¿Estás tirándole los trastos a mi chico?- preguntó Castiel totalmente serio aunque Dean sabía que estaba bromeando.
-No saques los dientes todavía Castiel.- sonrió la mujer.
-¿Dónde está Ian?- preguntó Cas respondiendo a la sonrisa.
-Iba a llamarte antes para decírtelo, por eso hemos cogido otro vuelo.- Un camarero se acercó al grupo y les ofreció una copa de champán a cada uno.- Gracias. Le han llamado del hospital, una de sus pacientes se ha puesto de parto, pensaba que terminaría a tiempo y cambiamos el vuelo para que tuviese tiempo de cogerlo, pero al final no ha podido ser, le dije que cuando terminase me llamase, quería venir de todas formas, así que seguramente cogerá un vuelo más tarde, si tiene suerte y lo encuentra claro.-
-Cuando te llame dile que no se preocupe, que lo entiendo, primero es su trabajo y tampoco quiero...-
-Sí Cas sí...- Amelia volvió a besar a Castiel en la mejilla.- Vamos a buscar a Ana, tengo algo que contarle.- dijo sonriendo ampliamente. Le tendió la mano de nuevo a Dean quien la estrechó con desgana.- Encantada de nuevo Dean.-
-Igualmente.- el hombre fingió una sonrisa.
-Vamos nena.- dijo a su hija quien besó a su padre y a Dean para después salir corriendo en busca de su tía.
Ambos hombres permanecieron solos; tan solos como se puede estar en una sala llena de gente; y en silencio. Dean miraba la copa que tenía en la mano, moviendo el líquido de su interior y dando un pequeño sorbo de vez en cuando.
-¿Dean?- la voz de Castiel sonó igual de monótona que siempre pero la expresión en su cara dejaba entrever una pequeña sonrisa.- ¿Estás bien?-
-Claro...- prácticamente gruñó.
-Estas celoso.- Afirmó Cas. Dean le miró con cara de pocos amigos.- Lo estás.- insistió.
-Cas.- dijo sin saber realmente como seguir, miró al otro hombre que ladeaba la cabeza como de costumbre y se quedó en silencio.
-¿No lo estás?- siguió preguntando Cas. Dean suspiró profundamente.
-Sí, lo estoy.- soltó por fin.- Me... jode que te lleves tan bien con tu ex, que tenga tantas confianzas contigo y que te llame "cariño".- dijo algo enfadado.
-Nos conocemos desde hace muchos años y llevamos viviendo juntos una eternidad, es normal.-
-Lo sé.- Dean bajó su mirada hacia al suelo, sin poder seguir contemplando aquellos ojos azules frente a él sin sentir un nudo en el estómago.- Y eso es lo malo Cas. ¿Como voy a competir con eso?-
-¿Hablas en serio?- Castiel ahora no sólo parecía serío, si no que sonaba totalmente serio.- No tienes que competir con nadie Dean. Yo...-
-Señor Novak.- Un hombre se acercó a ellos y se dirigió a Castiel.- Perdón. Es hora de que haga su discurso. Por favor si me acompaña.- Cas miró a Dean antes de seguir al hombre.
-Hablamos luego.- le dijo sin que éste le devolviese la mirada.- Ey.- Cas le cogió del mentón obligándole a fijar aquellos ojos verdes en los suyos.
-Vale.-

Castiel estaba rodeado de gente, de pie junto al dueño de la galería, contemplando todo a su alrededor, esas personas que a la vez le miraban a él. Suponía que el hombre a su lado decía algo ya que la gente asentía con sus copas de champán en las manos, entre el gentío vio a su hermana que le sonrió mientras le guiñaba un ojo, Gabe a su lado parecía atento a las palabras que salían de forma monótona de la boca de aquel otro hombre. Su hija y su ex mujer estaban junto a ellos con la misma expresión de felicidad en la cara. Algunas caras conocidas asentían cuando cruzaban su mirada con la de Castiel, quien comenzaba a inquietarse al no ver a Dean entre toda aquella gente. Castiel salió de su ensimismamiento cuando comenzaron a aplaudir y el hombre, que ya había acabado su introducción, se acercó a él y le indicó que era momento de adelantarse y dar su discurso. Por alguna razón todos los nervios que no había sentido durante aquel día se le agolparon en el estómago en un sólo instante. Cualquiera pensaría que el hecho de tener que hablar delante de una multitud de gente que aguardaba expectante escucharte, analizando todas y cada una de tus palabras era motivo suficiente para poner nervioso a Castiel, para, cuanto menos, crearle algo de respeto, pero la ansiedad que comenzaba a sentir se debía a la falta de cierta persona, al miedo que las palabras que hacía apenas unos minutos había pronunciado, pensando que no estaría allí para escuchar aquel discurso que tanto le había costado esbozar cada vez que lo reescribía. Adelantó un par de pasos, tragando con algo de esfuerzo, intentando empujar esa sensación incómoda hasta lo más hondo de su estómago. Rebuscó entre la multitud una vez más antes de pronunciar las palabras que traía preparadas, que aparecían difusas en su mente. Entonces fue cuando los vio, aquellos ojos verdes que le miraban con una mezcla entre felicidad y tristeza que hicieron que su corazón diese se parase durante un instante que le pareció eterno. La sala permanecía en silencio, esperando a que Castiel hablase, todos con sus ojos clavados en los de aquel hombre que sólo era consciente de la existencia de una única persona en aquel lugar. Tomó aire, cerró los ojos un segundo y comenzó a hablar.
-Antes de empezar me gustaría agradeceros a todos que hayáis venido a la inauguración de esta exposición.- el hombre guardó silencio unos instantes explorando las caras de la gente y volviendo de nuevo a fijar su vista en los ojos verdes.- Lo mío no son los discursos - dijo finalmente con una pequeña sonrisa en la cara.- por algo soy fotógrafo, quizás es porque dicen que una imagen vale más que mil palabras...- Cas se pasó la mano por la nuca un par de veces mientras seguía hablando.-... para mí es mucho más fácil mirar la realidad a través del objetivo y apretar el disparador en el momento justo que decir las palabras adecuadas. De hecho la gente que me conoce dice que suelo ser demasiado directo a la hora de decir las cosas y creo que mi fotografía es igual de directa.- Castiel vio como su hermana asentía al mirarla y él imitó el gesto inconscientemente.- No voy a mentir, he intentado escribir este discurso varias veces y cada vez que lo terminaba y lo releía, lo desechaba y volvía a comenzar de nuevo. Quería explicar tantas cosas en tan poco tiempo... pero no sabía como hacerlo... no sabía qué palabras usar para explicar lo que significa todo esto para mí...- Castiel movió su brazo señalando a su alrededor, refiriéndose a las fotografías más que a la gente allí congregada o a la propia exposición.-No voy a contaros cómo pasé casi un mes en invierno pernoctando en parques sólo para poder fotografiar los amaneceres o cómo casi caigo por una catarata en Etiopía al intentar hacer aquella foto.- dijo señalando una fotografía que colgaba de la pared a la izquierda del grupo de personas.- No quiero aburridos explicandoos que mi primera cámara fue un regalo de mi madre y que mi hermana pequeña, Ana, la rompió el mismo día que me la entregó y que a partir de entonces nunca más volvió a funcionar.- Castiel vio como su hermana se sonrojaba un poco y Gabe le comentaba algo al oído haciendo que esta le dirigiera una mirada de odio y un codazo en las costillas.- No voy a intentar describiros lo que siento cuando me encierro en mi estudio durante todo un día, revelando fotos sin acordarme de comer hasta que alguien aporrea la puerta del cuarto. No voy a contaros nada de eso aunque en realidad ya lo he hecho...- dijo sonriendo, después respiró profundamente y guardó silencio mirando fijamente como las burbujas de su copa se movían dentro del líquido dorado.- Para mí... cada una de esas fotografías forman parte de mi vida y es entonces, al mirarlas, cuando me doy cuenta de todo lo que he vivido y lo que aún me queda por vivir... y que siempre tendré mis fotografías para recordarlo y para que los demás me recuerden a mí cuando yo no esté.- volvió a pasar su mirada entre la gente esperando ver el aburrimiento en aquellos rostros pero la gente parecía realmente atenta a las palabras que estaba pronunciando.- Pero entonces pienso ¿realmente importa? ¿Porqué tenemos la necesidad de que la gente nos recuerde? Supongo que es una forma de vivir eternamente aunque sea en el recuerdo de los demás. Puede que ese sea el verdadero motivo por el cual mi vida está impresa en todas y cada una de esas fotografías. Quizás es por eso que intento explicar en cada una lo que siento, cómo veo el mundo en cada momento y que significa todo para mí.- De nuevo volvió a quedarse en silencio unos instantes.- Y puede que por eso es que esta es una de las fotografías más importantes para mí.- dijo señalando tras él donde una fotografía en blanco y negro se encontraba dentro de un marco con paspartú blanco. La imagen de una mano de bebé, estirada hacia ninguna parte, intentando alcanzar algo que estaba fuera del plano.- Puede que no sea mi mejor fotografía pero es uno de los momentos más felices de mi vida.- Castiel buscó la cara de su hija y vio como ésta sonreía ampliamente.- Porque es el día que mi hija, Claire, nació. Y aunque las fotografías son importantes en mi vida lo más importante es mi familia. Es a ellos a quienes debo agradecer que hoy sea quien soy, porque durante toda mi vida ellos han estado de una u otra forma presentes en todas estas fotografías.- Cas dirigió su mirada hacia Dean quien seguía con aquel gesto triste en los ojos.- Quiero dar las gracias a todas las personas que se han cruzado en mi vida. Gracias a mis hermanos, Gabriel y Ana, por haberme aguantado durante tantos años. Gracias a Ruby que has sido como otra hermana más, la oveja negra de la familia.- dijo sonriendo a la muchacha.- Gracias a mis padres que no me castigaron cuando arranqué el buzón del vecino cuando me choqué con la bicicleta cuando tenía diez años. Gracias por darme una familia que me quiere aunque a veces les ponga de los nervios. Gracias a dos personas muy especiales en mi vida. Gracias a mi ex mujer, Amelia, que ha compartido media vida conmigo, ha sido mi mejor amiga y me ha dado lo más importante, nuestra hija Claire. Gracias a ti cariño, porque nunca había llorado tanto de felicidad hasta el día que te cogí por primera vez en brazos. Quiero agradecer a todos mis amigos porque ellos han elegido formar parte de mi vida. Y por último... no quiero aburriros más... quiero agradecer a alguien que forma parte de mi vida desde hace muy poco pero que de repente se ha convertido en una de las personas más importantes de mi vida y sin la que me he dado cuenta que ya no podría vivir.- Cas vio como aquello ojos le miraban fijamente con un brillo especial.- Vaya, creo que es la vez que más he hablado en mi vida.- la gente a su alrededor rió.- Esa persona quizás no forma parte de todas estas fotografías como el resto de mi familia pero espero que forme parte de todas las que haré de aquí en adelante. Él es mi novio, ¿supongo que puedo llamarte así, no?- dijo sin apartar la mirada de Dean, dirigiendo la pregunta a aquella persona que permanecía semi oculta entre el gentío quienes comenzaron a murmurar entre ellos.- Sé que tienes dudas y que crees que no eres tan importante para mí como otras personas, pero no es así. Quizás no hemos convivido 15 años juntos pero saber que mañana voy a compartir otro día contigo es lo único que me importa. Así que gracias. Gracias a ti y gracias a todas las personas que por alguna extraña razón, me quieren. Muchas gracias a todos. Salud.- dijo alzando la copa en su mano, gesto que todo el mundo imitó y después tomó un pequeño sorbo de su copa. Castiel se retiró hasta su lugar de origen y el dueño de la galería volvió a hablar indicando, supuso Castiel, que todos disfrutasen de la exposición, ya que la gente se disipó y se paseó por los pasillos contemplando desde cerca las fotografías colgadas en la paredes. Fue entonces cuando se dio cuenta de que un grupo de periodistas se acercaban a él con un montón de preguntas en el aire. La gran mayoría se centraba en saber la identidad de su novio y demás detalles pero Castiel no era del todo consciente de sus preguntas. La seguridad de la galería mantenía a los medios lo suficientemente alejados del hombre de ojos azules que seguía mirando la copa de champán en su mano.
-Sr. Novak. ¿Fue esa la razón de su separación?-
-¿Cuanto tiempo hace que sabe que es gay?-
-¿Es su novio alguien relacionado con su trabajo?-
-¡Señores por favor! ¡El Sr Novak no va a hacer declaraciones en este momento!- dijo un hombre con voz grabe. Castiel alzó los ojos de su bebida al escuchar aquella voz.
-Cas, ¿estás loco?- ahora su mirada se dirigió hacia otra voz familiar que se hacia paso entre los periodistas e intentaba llegar hasta el otro hombre.- Ey, tío, aparta, ¿no ves que molestas?-le dijo a un hombre con cara de malas pulgas.
-¿Papá? ¿Dean?- Castiel se acercó a ellos.- ¿Que haces aquí? Pensaba que no podías venir.- El hombre de pelo canoso sonrió apenas levantando la comisura de los labios y agitó la cabeza de forma negativa.
-Quería darte una sorpresa, aunque creo que me la ha dado tú a mí.-
-¿Dean?- miró con una ceja levantada al hombre.
-¿Qué has hecho Cas?- dijo agarrando al hombre del brazo y alejándolo de los periodistas. Parecía enfadado.- ¿Qué has hecho Cas?- repitió. Como siempre el otro hombre le miró confuso, ladeando la cabeza.- ¿Acabas de decir que eras gay delante de todo el mundo? Hay un montón de periodistas que quieren saber todo y que seguramente te despellejen a la primera de cambio. Lo que Lisa iba a hacer, lo has hecho tú mismo.-
-Dean no voy a decir tu nombre si es lo que...-
-Cas, a mi no me conoce nadie, tengo una tienda de cómics en la que entran cuatro frikis que no se molestan en leer las revistas de cotilleos. Eres tú el famoso, el que va a salir perjudicado por todo esto.-
-Dean, soy fotógrafo no senador. No creo que afecte demasiado a mi carrera. Además, ahora Lisa no tiene con qué amenazarte.- dijo con la expresión seria. Dean se quedó mirándole sin saber exactamente qué hacer o decir.
-Eres gilipollas.- dijo antes de acercarse a él y besarle tiernamente en los labios.
-Chicos, no sé si es el mejor momento ni lugar para ponerse a hacer arrumacos.- dijo el padre de Castiel mientras los fotógrafos a su alrededor intentaban hacer fotos de la pareja.
-Está bien papá...- Cas miró a Dean quien asintió y ambos se acercaron a los periodistas.


-Menos mal que ya se han ido.- dijo Dean abatido, apoyándose en una columna.- Gracias a que esta es una galería pija y tienen seguratas.- dijo a Castiel quien sonrió ante la frase de su novio. -¿Estarás contento?- preguntó con una sonrisa en la boca.
-Bueno, no esperaba que "salieses del armario" delante de todo el mundo por mí... así que.. sí... estoy muy contento...-
Castiel escuchó unos pasos que se acercaban a él desde su espalda y vio como Dean se apartaba de la columna y se erguía colocando su corbata bien. Lo cierto es que el traje le sentaba bien a aquel hombre aunque le prefería con sus camisetas y tejanos, simplemente era más Dean. Cas se giró al escuchar los pasos parar a apenas un metro de ellos.
-Creo que no nos han presentado debidamente.- dijo el hombre de voz grave.- Soy James Novak, el padre de Castiel.- el hombre alargó la mano, Dean se quedó mirándola hasta que finalmente se decidió a estrecharla.
-Mucho gusto señor.- dijo agitando la mano con ímpetu.- Yo soy Dean Winchester.- finalmente soltó la mano y miró a Castiel algo avergonzado.
-El novio de mi hijo.- afirmó James.- Es un placer conocerte.- sonrió ampliamente, los ojos se le empequeñecieron un poco pero aún así eran tan o más azules que lo de Castiel.
-¿Que te trae por aquí papá?- dijo Castiel con su típica expresión apática.
-¿No le das un abrazo a tu padre?- preguntó sin esperar respuesta, abrazando a su hijo con fuerza.- Siempre ha sido un sieso. Es hora de que te saques el palo del culo Castiel.-
-Sí, sobretodo porque si no, no le cabrá otra cosa...-
-¡Ana! Una señorita no dice esas cosas.- dijo James a su hija que se acercó a ellos junto con Gabe y Claire.- Y mucho menos delante de tu sobrina.-
-Papá ella nunca ha sido una señorita.- dijo Gabe.
-Ey mi nieta preferida, ¿como estás monita?- James se acercó a su nieta y la cogió entre sus brazos recibiendo un gran beso en la mejilla de parte de la niña.
-Abuelo, ya no estás para esos trotes.- bromeó Ana.
-Tal y como me lo habíais pintado pensaba que era un ogro.- susurró Dean en el oído de Castiel.
-Bueno, siempre ha sido muy severo pero también bastante cariñoso, sobre todo desde que nació Claire, supongo que los nietos ablandan a cualquiera.- dijo sonriéndole.
-¿Os apetece ir a cenar después de la exposición? Para celebrarlo, invito yo claro.-
-Si pagas tú yo me apunto.- dijo Gabe sonriendo a su padre quien le devolvió la sonrisa.
-Por supuesto Dean estas invitado.- dijo mirándole.
-Ehmm... muchas gracias pero había quedado en volver con mi hermano al hotel y...-
-Dile que se venga también.-
-Es el novio de Ruby.- añadió Castiel.
-Genial, todo queda en familia entonces.- Sólo queda decírselo a Amelia que ha ido a buscar a Ian a la entrada.-
-¿Ha llegado Ian?- preguntó Cas a su padre quien asintió.
-Bueno, yo me voy con mi nieta a asaltar los canapés que ya quedan pocos.- dijo James mientras se alejaba con su nieta aún en brazos.
-Espera papá no corras a ver si te va a dar el lumbago.- bromeó Gabe, mientras él y Ana seguían a su padre.
-Nos vemos luego chicos.- dijo la chica mientras les guiñaba un ojo.
-Oye Cas...-
-¿Sí?-
-¿Que ha sido de tu equipo? Pensaba que vendrían a la exposición y sólo he visto a Andrea que intentaba ligar con una camarera.-
-Daniel y Natalie... creo que ahora están en Roma, en un par de días se van a El Cairo, después a Berlín y creo que vuelven en un par de semanas. Negocios, no placer.- dijo viendo la expresión de sorpresa de Dean.
-Igualmente, menuda vidorra os pegáis...-
-Ven...- Castiel tomó a Dean del brazo y le llevó por los pasillos de la galería mientras algunas personas le saludaban o les miraban con curiosidad.- Sé que no te he pedido permiso para esto pero espero que no te importe.- le agarró por los hombros y le puso de espaldas a la pared.
-Me das miedo Cas.-
-Tendrías que estar curado de espanto. - bromeó.- Sólo promete que no te va a enfadar.- Dean asintió mientras rodaba los ojos.- Vale, ya puedes girarte.- dijo mientras volvía al hombre para mirar la fotografía que había colgada en la pared.- Es una obra de... última hora...- Dean miró con minuciosidad la fotografía en blanco y negro, podía verse la espalda de un hombre, desde la nuca hasta casi sus nalgas, desnudo, tan solo cubierto por una sábana.
-¡Cas!- Dean se giró a mirar al hombre de ojos azules que parecía algo asustado y tímido y se acercó a él, susurrándole.- ¿Cuándo me has hecho esta foto en bolas?-
-El otro día en el hotel, mientras dormías, no pude evitarlo.- Cas se mordía el labio algo nervioso.- Pero no se te ve nada... y no se sabe que eres tú.- se defendió.- No te gusta ¿verdad?- Dean se acercó a él y le abrazó por la cintura.
-Me gusta Cas.- ronroneó en su oreja.- Pero la próxima vez avísame antes.- le besó en la mejilla dulcemente.- Y ni se te ocurra hacerme fotos con mis encantos al aire.- dijo intentando parecer amenazador pero fallando estrepitosamente.
-Vale Dean.- Castiel tomó a Dean por el mentón y le besó en los labios.
-¿Castiel?- Amelia se acercó a la pareja con un hombre de su mano.- Perdón, ¿interrumpo?- dijo sonriendo ante el rubor que aparecía en las mejillas de Dean quien soltaba a Castiel.
-No, Amelia. Hola Ian, muchas gracias por venir aunque no hacía falta que te molestases, ya me ha contado Amelia que has tenido un día bastante movido.- Castiel estrechó la mano del otro hombre mientras este le sonreía.
-Bueno, lo típico, nada a lo que no esté ya acostumbrado. Quería venir a tu exposición, no todos los días se tiene la oportunidad de ver algo así. -
-Oh, por cierto, este es Dean, mi novio.- dijo señalando al hombre de ojos verdes que estaba a su lado, mirando la escena.- Dean este es Ian el novio de Amelia.-
-Mucho gusto.- dijo Dean mientras estrechaba la mano del hombre rubio.
-Igualmente.- dijo sonriendo a Dean.- En serio siento no haber podido llegar antes. Ya me han dicho que has hecho un gran discurso.-
-Bueno, seguro que puedes leerlo en el periódico de mañana.- dijo Dean.
Ian y Amelia se percataron de la foto frente a la que los cuatro estaban parados y se quedaron mirándola apreciativamente, después ambos se miraron entre ellos y dirigieron su mirada a Dean quien se sonrojo aún más al sentir aquellos ojos sobre él.
-Eres un gran modelo Dean.- dijo Amelia sonriendo, Dean se rascó la nuca intentando decir algo, pero nada salió de su boca, tan sólo la risa suave de Castiel a su lado rompió el incómodo silencio que se estaba formando a su alrededor.-James me ha dicho que quiere invitarnos a todos a cenar así que vamos a dar una vuelta por la exposición para que vea tus fotos y nos vemos luego en la cena.- Castiel asintió y abrazó a su mujer, estrechando luego la mano a Ian.
-Mucho gusto de nuevo.- dijo Dean saludando a la pareja.
-Hasta luego chicos.- Ambos vieron como Ian y Amelia se alejaban por el pasillo entre la gente.
-Oye Dean...- Cas cogió de la mano al otro hombre.
-Dime.-
-No me apetece mucho ir a cenar ¿y si vamos al hotel?- Cas se acercó al cuello de Dean.
-Mmm... tentador pero toda tu familia está esperando que vayamos a cenar así que tendremos que dejar nuestra celebración personal para después de la cena.-

CONTINUARÁ...

Notas: Para ver la foto de Cas id a mi perfil, bear with me, es de hace unos añitos. Supuestamente aparecerá ahí el link en algún momento, espero.