¿El fin?
Los chicos estuvieron abrazados durante un buen rato, ninguno quería separarse del otro pero las circunstancias requerían que lo hicieran. Jasper aparto su brazo de Serena lentamente y la miro fijamente a los ojos.
-Serena… sé que parece desesperado, pero necesito saber si me ayudaras a enfrentar a este villano o no – le dijo el joven.
-Fui muy egoísta el otro día al marcharme así porque sí, pero hay personas y cosas que en realidad quiero en esta vida y no dejare que ningún conde, bruja o lo que sea me las arrebate- dijo la rubia con una sonrisa.
Jasper tomo a Serena de las manos, la miro fijamente y dijo- muchas gracias, en serio, sabía que reflexionarías aun así necesitaran entrenamiento si queremos vencer a este enemigo, ¿alguna idea?- finalizo el muchacho.
-Podemos juntarnos en casa de Rei para entrenar- dijo la rubia.
-Genial, pues mañana nos juntaremos después de la escuela ¿te parece bien?- dijo el joven.
-Claro, yo me encargare de avisarle a las chicas- dijo Serena.
-Bien, pues ya es tarde y es momento de regresar- le dijo el muchacho.
Serena acompaño hacia la salida a Jasper, este último saludo a la familia de la rubia y agradeció por su hospitalidad. Al momento de abrir la puerta, y acompañar al chico a la puerta exterior para despedirlo Serena se quedó quita durante un instante.
-Darien… ¿Qué haces aquí?- pregunto Serena titubeante.
Darien logro ver que junto a ella se encontraba ese joven misterioso y una expresión de enfado junto con bronca se notó en su rostro. Jasper se percató enseguida de la situación y paso a despedirse rápidamente de ambos y alego que ellos debían charlar a solas y el no tenía nada que hacer allí.
-¡Espera! No te vayas- le dijo Darien a Jasper antes de que este se marchara.
-Déjalo ir Darien, él no tiene nada que ver, soy yo la con la que quieres hablar- alego Serena.
El joven moreno hizo un gesto de disculpa y prosiguió a marcharse. Darien y Serena se miraron pero ninguno de los dos podía siquiera decir algo frente al otro, ninguno podía empezar una de las charlas más difíciles que podrían haber tenido. Luego de un rato, Serena paso a explicarle a Darien que el joven solo había venido a su casa para solicitar la ayuda de Sailor Moon, a la cual ella acepto.
-No vine por eso Serena y lo sabes, es obvio que si la tierra está en peligro haremos todo lo posible para salvarla, sabes que estoy aquí por otra cosa, desde el día que nos enteramos esa "verdad" todo la felicidad que teníamos se derrumbó y no hemos vuelto a hablar desde entonces- replico Darien.
-Lo siento, es que fue muy fuerte para todos y realmente necesitaba meditar sobre quien soy en verdad- dijo Serena.
-¿Y acaso yo no estaba mal? Preocupándome por ti por saber si tú estabas bien y tu ni siquiera atendías el teléfono ni me dabas un ligero alivio- respondió el pelinegro.
-En verdad te pido disculpas no supe cómo manejar la situación y pensé que lo mejor sería bueno… solucionarlo por mí misma- respondió la rubia.
-Yo también he reflexionado Serena, y es obvio que tienes una buena relación con él porque son los recuerdos del pasado los que actúan, es exactamente lo mismo que paso con nosotros, así que no nos diga que hemos vivido una mentira, de hecho creo que él es el mentiroso que hizo todo esto para perjudicarnos- asevero el pelinegro.
-Darien… no puedo creer lo que estás diciendo- dijo Serena sorprendida.
-Piénsalo bien Serena… quizás el malo en realidad es…-decía Darien.
-¡Basta!- interrumpió Serena- no sigas por favor, eso no tiene sentido.
-¿Y qué tiene sentido al fin y al cabo Serena?- pregunto Darien.
-No lo sé…- dijo Serena mientras unas lágrimas se arrimaban a sus ojos.
-No llores Serena, ya no eres una niña, si en verdad fuiste tan madura como para meditar por ti misma todo esta cuestión se madura como para hablar conmigo de igual manera- sentencio Darien.
Serena comenzó a llorar inmediatamente. Y luego de unas lágrimas prosiguió a abrir la boca.
-¡BASTA! ¡BASTA!- grito Serena.
-¿Basta de que Serena? Solo te estoy diciendo lo que creo…- dijo Darien.
-Basta de hacerme llorar siempre Darien, ya no puedo soportarlo desde que recordamos nuestras vidas pasadas y empezamos a estar juntos, si bien hubo momentos hermosos, al fin y al cabo siempre era yo la que se quedaba llorando, lloraba porque el enemigo te controlaba, lloraba porque rompiste conmigo, lloraba cada vez que algo te sucedía, lloraba y me sentía totalmente sola cuando parecía que solo me tratabas como si fuera una niña tonta, ya estoy cansada de llorar por ti Darien ya no lo soporto- sentencio Serena.
La rubia entre lágrimas se dirigió a la casa, y procedió a entrar. Pero antes de cerrar la puerta exclamo- quizás eso no haya sido suficientemente maduro para ti Darien, pero sabes que, ahora estoy llorando porque en verdad no sé si puedo seguir amándote. La rubia cerró la puerta de un golpazo y se dirigió corriendo a su habitación.
El pelinegro quedo totalmente en silencio, no podía procesar lo que acaba de hacer y lo que por su culpa acababa de ocurrir. El padre de Serena salió de la casa a ver qué había sucedido, al ver al pelinegro este solo lo miro, y de inmediato Darien sabía que no era conveniente que él estuviera allí, por lo cual se marchó.
Serena estaba llorando en su habitación y no dejaba ni que sus padres ni su hermano entraran, pero de repente escucho que algo se asomaba por su ventana.
-¿Luna?- dijo Serena.
-Lo siento Serena, oí todo lo que paso y de verdad lo siento- dijo la gatita.
Luna se acurruco al lado de Serena y la rubia la abrazo ya que era la única que estaba ahí para contenerla en ese momento. Mientras Serena lloraba, Luna intentaba entender cómo fue posible que todo esto haya terminado así, pero luego de un rato sonrió ya que sabía que a pesar de todo lo que sufrió Serena siempre se levantaba y lograba hacer frente a lo que fuera.
