CAPÍTULO XIV:
...
Las pequeñas manecillas de un reloj despertador, ubicado sobre un blanco velador hacían eco en la habitación de una joven pelirroja. Marcaban las 07:40 de la mañana, indicando que un nuevo día había comenzado. En las ventanas de la habitación se iban acumulando, pequeños copos de nieve que no dejaban de caer desde la fría madrugada. Tras los vidrios se podía oír el viento resoplar como un silbido, silbido que de a poco fue sacando de un sueño profundo a la dueña de aquella habitación.
-frío- pensó la joven sin abrir sus ojos y acurrucándose aun más bajo sus sábanas al sentir la baja temperatura del nuevo día.
-hmm… tibio- sonrió al sentir calidez frente a ella, permaneciendo aún con sus párpados cerrados –Eres muy calentito… Chopper- dijo en voz baja, estirando sus manos para acercar más a ella al nombrado.
Las manos de la joven dieron con su objetivo, pero algo no concordaba al recuerdo de su tacto. Si bien sentía el calor que emanaba el otro cuerpo, más no sentía el pelaje del pequeño reno, ni sus pezuñas al deslizar sus manos, más bien el recorrido de sus manos la llevo a partes lisas, suaves y fornidas, generando curiosidad en la joven a la cual no le quedó más remedio que abrir muy a su pesar sus ojos, pues sabía que al hacerlo, perdería el sueño.
¿Chopper?- musitó viendo una silueta aun borrosamente. Al no oír respuesta pestañeo varias veces hasta tener completa visibilidad y observar a la fuente de calor que se encontraba frente a ella, en su misma cama.
-Buenos días- saludó con total normalidad a la joven que se encontraba a su lado, la cual parecía estar en estado de shock al ver a su acompañante.
-¡¿Q….Qué rayos haces en mi cama?! ¡Luffy!- gritó la joven incorporándose de golpe sobre la cama –esto no puede ser… ¿por qué yo y el...?- luchaba en su mente la pelirroja sin entender aquella escena.
-¿Ni un buenos días?- soltó sin más el moreno, sentándose en la cama al igual que la joven pelirroja.
-¡Déjate de tonteras y responde lo…!.- alegó la joven, mas no finalizo al ser interrumpida.
-Deberías bajar la voz… a menos que quieras despertar a los demás- sonrió el moreno.
-¡No cambies el tema y responde, demonio pervertido!- se quejó con un notable tono de voz más bajo, no quería despertar a nadie y menos que la vieran en tal situación.
-Pervertido ¿Eh?- se acercó un poco a la joven -¿No fuiste tú quien hizo un recorrido con sus manos en mí… quien aún dormía?- sonrió pícaro y divertido por el sonrojo inmediato de su pactante.
-E… eso… no…- quiso defenderse, pero los nervios la hicieron titubear al caer en cuenta que el moreno tenía razón, hasta cierto punto. Abrió su boca lista para argumentar, pero el joven rápidamente tomó a la pelirroja y la llevo con el dentro de la cama.
-¿Qué Haces?... Suéltame Luffy- dijo la joven sonrojada al sentir como el joven la abrazaba por debajo de las frazadas y sus rostros quedaban separados a solo centímetros del otro.
-Sólo te ayudo- sonrió sin soltarla.
La joven intentado zafarse, quiso quejarse y encararlo nuevamente, pero se detuvo al oír la puerta de su pieza abrirse de golpe. Con su corazón a mil por hora al no saber quién se encontraba en su pieza en ese momento y por si fuera poco con un chico en su cama escondido y abrazándola, miró al moreno asustada, el cual sólo hizo un gesto de que se asomará. La joven se asomó rápidamente como pudo, fingiendo recién despertarse.
-¿Nojiko?- dijo en un hilo de voz -¿qué sucede?- agregó rápidamente intentando disimular su justificado nerviosismo.
-¿Estás bien? Nami… te oí gritar y vine a ver- dijo desde el marco de la puerta.
-¡Ah, fue por mi grito!- pensó la joven –estoy bien, sólo fue una pesadilla… una horrible pesadilla- agregó con tono molesto, dándole a entender al joven en su cama que se refería a él.
-Así que una horrible pesadilla ¿eh?- pensó el moreno bajo las frazadas –ya verás- sonrió mientras comenzó a deslizar con una de sus manos la suave piel de la joven, provocando una inmediata reacción en la pelirroja, la cual no pudo evitar dar casi un brinco en su lugar.
-¿Segura que estas bien? ¿Pareces agitada?- preguntó al notar como su hermana parecía incómoda y batallando con sus sábanas al verla moverse.
-Si esto sigue así, Nojiko me descubrirá- pensaba la chica pelirroja quien sintió como el moreno volvía otra vez al ataque con un nuevo movimiento
-¡Maldito demonio aprovechado!- se quejó mentalmente la joven sintiendo como sus mejillas se enrojecían de calor. Pero no podía sucumbir ante él, menos con su hermana frente a ella con quien aún dialogaba –Lo siento, si te desperté Nojiko…. Estoy bien, así que puedes seguir durmiendo- sonreí como pude para que notará que ya estaba bien, aunque no fuese así gracias a alguien.
-Tranquila, no me has despertado…. De hecho llegué hace poco- agregó la joven peliazul–si quieres, la próxima vez te llevo conmigo… y quien sabe, podrías conocer a un posible novio- guiñó pícara la hermana mayor.
-Tal vez salir me vendría bien, necesito recordar lo que es una vida normal- pensó la joven antes de responder.
-¿Y? ¿Qué me dices?- dijo la peliazul queriendo saber.
-Sí, podría ser- agregó la joven, pero inmediatamente a su respuesta el demonio en su cama siguió haciendo de las suyas, provocando que casi saliera un extraño sonido de su boca.
-Esa es la actitud, hermanita- le guiñó el ojo la mujer en señal de aprobación –Bien, hablamos después… debo ir a descansar- se despidió la joven tocando la manilla de la puerta para cerrarla.
-Sii… hablamos después- dijo repuesta, gracias a que Luffy se había detenido.
-Por cierto Nami- continuó la peliazul antes de irse, entrando a la habitación.
-¡¿Por qué no solo se va?!-grite en mi mente ante la insistencia de mi hermana -¿Qué… sucede?- dije nerviosa al ver la perspicaz mirada que me daba, parecía como si me escaneara con sus ojos.
-¿Es mi idea… o tu cama se ve más abultada de lo normal?-
-¡Maldición! ¿Qué le digo? ¿Qué hago?- pensé en milésimas de segundos, haciendo trabajar a mil por hora mi cansado cerebro –te imaginas cosas- sonreí muy nerviosa.
-hmm si no te conociera…- dijo acercándose a la cama de la joven.
-¡Noooo! ¿Por qué se tiene que acercar? ¡Nos va a descubrir!- Grité mentalmente aterrada, mientras que por instinto levantaba aún más las frazadas intentando acomodarlas.
-…diría que estas escondiendo a alguien en tu cama- agregó Nojiko divertida mientras más se aproximaba.
-No seas tonta… es sólo que agregue más cobijas en mi cama… ya sabes, cada día hace más frío- respondí pensando en lo primero que vino a mi mente que fuese coherente.
-jajaja… sólo bromeaba- sonrió la peliazul volviéndose hacia la puerta –nos vemos luego- dijo saliendo de la habitación, cerrando la puerta.
-Al fin- suspiró solo un poco aliviada para fruncir nuevamente el ceño -¡Estúpido Luffy!- dijo entre dientes, al momento de levantar las frazadas y apartar al joven de ella para zarandearlo bruscamente -¿No crees que te has pasado esta vez?- dijo propinándole un golpe en la cabeza.
-¡Eso duele!- se quejó el moreno sobándose- por lo demás solo te ayude… sabía que alguien venia hacia acá, pude oírlo, razón por la cual me oculté para no ser descubierto- alegó el moreno en su defensa.
-¡Nada de esto habría pasado si no hubieses estado en mi cama!…. Es más aun no se el por qué al despertar estabas dentro de mi cama- se quejaba la pelirroja
–Y por si fuera poco, te estabas… aprovechando de mí- menciono lo último avergonzada -¡Exijo respuestas ahora!- demandó con un colorado tono en su rostro que no pasó desapercibido.
Mientras que en algún momento de la conversación entre la joven pelirroja y el moreno, se unieron tres demonios más, los cuales al oír lo interesante de la conversación se quedaron en el balcón de la habitación de Nami, pasando desapercibidos.
-¡Miren! Zoro, Usopp… Luffy está bien- quiso decir alegremente el pequeño demonio, pero antes de articular palabra el moreno narizón y el peliverde le taparon el hocico en un rápido movimiento, como si sus vidas dependieran de ello para no ser sorprendidos y poder seguir oyendo.
-Chopper, estamos en una misión secreta… debemos permanecer en silencio y muy atentos a lo que esos dos estén hablando- se comunicó en señas Usopp con su nakama.
-¡Sugoi!- sonrió emocionado con estrellas en sus ojos, asintió.
-Muy bien Chopper… eres digno de esta misión secreta- continuó el demonio narizón asintiendo con los brazos cruzados en señal de aprobación –Es hora de continuar… por el bien de la misión- finalizo el moreno apegando rápidamente su rostro por la ventana del balcón al igual que Chopper y sin llamar la atención, mientras que Zoro sólo se limitaba a oír sentado en la esquina del balcón.
-¿No recuerdas lo de anoche? ¿Fue demasiado intenso para ti?- dijo el demonio Luffy divertido de ver las expresiones de su pactante ante tales preguntas.
-¿Anoche? ¿Intenso?- Repitió la joven intentando recordar viendo hacia otra dirección. De solo observar los penetrantes ojos del moreno la ponían más nerviosa de lo que ya se encontraba.
-Hiiiii-soltó en su mente Usopp, imaginando un millón de cosas ante tales semejantes palabras. Tuvo que tapar su boca o de lo contrario llegaría al suelo literalmente.
-¿Debería recordártelo? O más bien… hacerlo nuevamente- sonrió de forma sensual, acelerando el pulso de la pelirroja.
-¿Hacerlo? ¿Recordarlo?- repetía en su mente Usopp mordiéndose las uñas, desesperado por oír más, mientras que Zoro sólo elevo una ceja.
-No es necesario y… no te me acerques- se alejó por instinto apartando la mirada solo un poco al recordar lo que había sucedido la noche anterior y el cómo respondió a cada beso del moreno.
-Tu expresión indica que ya has recordado- se burló de la joven la cual infló sus mejillas en señal de disgusto –lo que te hice hoy en la cama, fue sólo un juego… en comparación a cómo tu respondiste anoche- dijo el moreno.
-¡Hiiiii!- chilló Usopp mentalmente con su quijada en el suelo, mientras tapaba los oídos de Chopper –Son unos salvajes- se quejaba Usopp.
-Yaya, esto se pone interesante- pensó el peliverde mientras esbozaba una sonrisa atento a cada palabra.
-No me lo recuerdes- se quejaba la pelirroja avergonzada –¡Además se suponía que sólo lo harías una vez, pero eso no te bastó y tuvimos que hacerlo otra vez!- continuó defendiéndose mientras apuntaba al moreno.
-Una vez, jamás será suficiente para un demonio- pensó el peliverde sonriendo.
-¡Maldición Luffy! Y uno preocupándose por tu salud…. ¡Qué bien lo pasaste!- se quejaba Usopp con lágrimas en los ojos.
-Suenas molesta, pero…. Anoche parecías disfrutarlo… eso me dio a entender tu cuerpo- le habló al oído el moreno, cuando la acercó hasta él.
-¡Sabes porque lo hice!- se quejó la mujer quien se separó nuevamente del moreno.
-Lo sé- sonrió honesto, haciendo acelerar por millonésima vez el corazón de Nami –y el hacerlo más de una vez, causó que te desmayarás-
-¿De qué hablan Usopp? No lo entiendo- preguntó el renito en señas viendo a un Usopp contendiendo un derrame nasal.
-Lo has hecho muy bien Chopper…. Pero… esto es algo que aún no puedes saber, ya llegará tu momento- respondió el moreno limpiándose la nariz y levantando su pulgar.
-¡¿Desmayarme?!... ¿Tenías que llevarme al extremo? Demonio abusivo- se molestó la pelirroja dándole algunos golpes con sus pequeños puños al tonificado pecho del moreno.
-Ese Luffy, no se anda con rodeos- sonrió Zoro, mientras se sacudía la nieve que se había acumulado en su cabeza.
-Así es, te desmayaste… y te traje hasta tu habitación- continuó Luffy sosteniendo las manos de su pactante y deteniendo los golpes que le propinaba, los cuales no generaban ningún dolor o daño hacia el demonio.
-Entiendo…pero- quiso soltarse del agarre del moreno, pero este no se lo permitió -¿por qué no volviste a tu cuarto?- vio directamente a los ojos del chico.
-Mi cama quedó hecha un lío con tanto movimiento- respondió.
-"Quedó hecha un lío con tanto movimiento"- se repetía el demonio narizón alucinando con un sin fin de cosas moviendo su cabeza hacia los lados. –Tsk…Realmente se lo pasaron en grande- pensó Usopp en tono envidioso.
-En otras palabras… dormiste… a mi lado… toda la noche- titubeó la chica volviendo a ruborizarse y apartando sus manos del moreno. Este por su parte le sonrió, acercando a su pecho a la joven quien ante tantas emociones no alcanzó a reaccionar.
-Gracias… Nami-le dijo en voz muy baja al oído, apartándola nuevamente en un lento movimiento, mientras tomaba con sus dedos un mechón de cabello de la pelirroja, la cual no pudo apartar su ojos a los del demonio.
-Lu…ffy- se sintió perdida ante la mirada de Luffy, tanto que sin notarlo se fueron acercando sus rostros nuevamente. Pero basto un breve pestañeo para que la pelirroja desviara levemente su mirada hacia la ventana en donde su interior dio un vuelco rotundo. Su rostro se desfiguró de una mirada asesina, empujando en milésimas de segundos a Luffy, quien se giró para ver en la misma dirección que ella.
-Oh, miren Nami nos está viendo- dijo el renito.
-Maldición- se quejó Zoro desapareciendo magistralmente a modo nivel ninja del lugar.
-Chopper, escucha…. Ahora es cuando- pausó en su mensaje Usopp, tragando saliva al ver dos pares de ojos asesinos viendo hacia su dirección -¡DEBEMOS HUIR!-Gritó el moreno.
¡Kyaaaaaaa!- Gritó la pelirroja de vergüenza, rabia y un sinfín de emociones al ser espiada. Al diablo si la oían su madre o hermana o el mundo entero un día domingo a tan temprana hora, su grito probablemente se escuchó por toda la ciudad.
-¿Cuál es el apuro? Usopp, Chopper- habló Luffy en tono malévolo arrastrándolos al interior de la habitación.
-HIIIII- chillaron ambos abrazados –So… so … sólo pasábamos por aquí- dijo Usopp sudando de los nervios.
-Nee, Usopp- dijo la joven sonriendo en tono sereno acercándose a este. -¡¿Cuánto llevan espiando?! ¡Dilo, maldición!- exigió la pelirroja como un completo demonio zarandeando a mil por hora al moreno.
-No… ¡No diré nada sin un abogado!- soltó el acusado en su defensa.
-Je, con que abogado ¿eh?- sonrió amenazante la mujer, sin dejar de moverlo.
-Vamos Usopp, sólo debes…-se vio interrumpido por el acusado moreno.
-¡Chopper!- dijo serio –¡Un valiente demonio y con orgullo, jamás sede ante la presión, ni circunstancia… debe ser fiel a sus principios hasta la muerte!- finalizó con una triunfante sonrisa buscando hacia los lados a Zoro, al cual no encontró por ninguna parte.
-Je- sonrió demoníaca la joven –¡Si no hablarás, entonces muere!- dijo levantando su puño y golpeando al moreno. Solo continuó por unos 30 segundos más, ya que el joven narizón de algún lugar saco un banderín blanco en señal de rendición.
Al cabo de unos minutos Chopper y Usopp finalizaban el relato de cómo fueron a dar en el balcón. Usopp inventó una magistral historia, muy convincente por lo demás, omitiendo al 200% la interesante conversación que pudieron oír.
-Sólo te faltó mencionar a Zoro, quien nos acompañaba y las partes de las que oímos hablar a Nami y Luffy y también de aquello que no entendí- agregó inocentemente el renito.
-¿Así que Zoro también? ¿Eh?- sonrió demoníaca la pelirroja –Chopper, eres libre de toda culpa… pero antes, dime exactamente aquello que oíste- exigió la mujer.
-Oímos lo que hicieron en la noche y más de una vez, sabemos que fue intenso, extremo, que provocó que te desmayaras y hasta que tuvieron que cambiar de cama para continuar…- el renito temió continuar al ver el rostro de la joven pelirroja tomando coloraciones inusuales.
-¡iaaaaaa! ¡Han mal interpretado todo lo que oyeron por tener mentes pervertidas! ¡Y encima espían! ¿No conocen la privacidad?- se quejó la pelirroja apuntando a los culpables.
-¿Mal interpretar? Lo dudo- dijo Usopp.
-¡Díselos Luffy!- pidió la joven al moreno para dejar limpio su nombre y su ser ante tan distorsionadas interpretaciones -¿Pero qué rayos haces dentro de mi cama otra vez?- se quejó.
-Viendo el espectáculo- rio divertido de tal situación, sobre todo por el hecho de supo de un inicio que sus nakamas se encontraban en el balcón.
-Así que este mal entendido te parece gracioso ¿verdad? ¡LU-FFY!- dijo horriblemente enojada comenzando a golpear a los dos demonios morenos.
-¡Pi… piedad!...¡Zoro…ayudaaa!- pedía delirando el moreno narizón con su cara hinchada a golpes.
-¡Lárguense todos de una maldita vez de mi habitación!- les gritó pateando a los tres haciéndolo volar por la ventana al estilo anime, perdiéndose en algún lugar del cielo.
-¡¿Por qué me tienen que suceder estas cosas a mí?! ¡Quiero mis días normales de vuelta!
...
Hi, Minna san!
Les agradezco mucho por leer mi fic,
por su paciencia y sus comentarios,
espero que les guste este nuevo capi.
pd: No teman x el fic, si lo terminaré!
Muchas gracias nuevamente!
y
