Lea y Dianna querían arreglar la relación de Naya y Heather. Para ello invitaron a ambas a cenar a casa, sin que supieran que irían ambas. La verdad es que no estaban muy seguras de si eso era lo correcto, pero había que intentarlo.
Dianna se encontraba con Heather en uno de los pasillos del rodaje, mientras que Lea telefoneaba a Naya para proponerle el mismo plan.
-Heath, para alegrarte un poco esta noche te vienes a cenar a casa, que lo vamos a pasar genial- Dijo Dianna a la rubia, poniéndole un tono de entusiasmo.
Heather suspiró –No sé si es buena idea, no quiero amargaros la noche con tonterías- La chica se levantó para volver a su camerino, pero Dianna cogió su mano.
-Vamos rubia, no te arrepentirás, además siempre puedes irte si no te sientes bien- Dianna puso ojitos para conmover a Heather, a lo que esta cedió.
-Muy bien, ¿Te viene bien a las 7?- Dijo, forzando una sonrisa.
-¡Bien! Mejor a las 8 –La chica también se levantó, con una sonrisa de satisfacción en los labios, su parte del plan estaba listo, ahora sólo quedaba comprobar si Lea también había hecho bien su trabajo.
Lea, por su parte, no le costó mucho trabajo convencer a Naya de quedar, a la chica le apetecía la compañía de sus amigas, y olvidarse un poco de otros temas que le comían la cabeza diariamente.
Todo estaba planeado, a las 8 se reunirían ambas y podrían hablar cara a cara, es más, de allí no se moverían sin arreglar las cosas, ya que Dianna y Lea no las dejarían.
Eran las 7:30 y ambas chicas estaban preparando la mesa y haciendo la comida.
-¿Crees de verdad que esto saldrá bien?- Preguntó Lea a Dianna con tono de duda. La rubia estaba haciendo la comida, a lo que paró para contestar.
-Claro que sí, las conozco, esto acabará bien- Intentó tranquilizarla.
Lea se acercó a Dianna, abrazándola por detrás – Espero que si algún día estamos en crisis ellas hagan lo mismo por nosotras – Bromeó esta, hundiendo su rostro en la espalda de su compañera.
-Nosotras no vamos a necesitar nada de eso, tonta- Sonrió Dianna acariciando la mano de Lea. -¿Cuándo vas a ir a por las cosas que te quedan?-
-Seguramente iré cuando todo este lío de el team Heya pase- Rió Lea.
Heather se apresuraba para no llegar tarde, cosa que no conseguiría aunque le pusiera mucho empeño. La mañana la había pasado realmente mal, por lo que decidió dormir a la tarde, quedándose dormida.
"Llegare unos 15 minutos tarde, me he dormido" Escribió a Lea con la esperanza de que no la regañara.
"APRESURATE" Recibió a los segundos. Heather continuó vistiéndose a toda prisa. Eran las 8 y sólo le quedaba peinarse, así que en unos quince minutos llegaría a su destino.
La puerta de la casa de Dianna y Lea sonó a las ocho, con puntualidad. Dianna abrió la puerta, encontrándose a una perfecta Naya vistiendo un pantalón pitillo ajustado con una camiseta realmente demasiado transparente, se podía apreciar su lencería.
-Pero bueno, ¿Dónde vas tan guapa? – Dijo Dianna impresionada, abrazando a su amiga e invitándola a pasar.
Naya sonrió, pasando su mano por el pelo y elevando los hombros, en gesto de duda. -¿No puedo ponerme guapa para ustedes?- Rió esta.
-Tu siempre estás preciosa- Sonrió Dianna amablemente.
-Bueno bueno, a mí no me dices esas cosas- Bromeó Lea, apareciendo por la puerta de la cocina para saludar a la morena. –Hola Nay, ¿Qué tal?- dijo mientras abrazaba a la chica.
-Bien- Mintió la chica, poniendo su mejor sonrisa y pasando hacia el salón, donde había preparada una estupenda cena para 4. Naya extrañada miró a sus amigas.
-¿Esperamos a alguien más?-
En ese momento la puerta sonó con 6 toques apresurados, quedándose ambas en silencio.
