Capitulo 14 - Esclavo de tu amor.

A la seis de la mañana el pelirrojo abrió los ojos, con alegría comprobó que la castaña seguía a su lado, le acaricio el cabello y se dedico a mirarla por un largo rato. Luego le dio unos cortos besos en la frente, ella se movió entre las mantas y abrió lentamente sus ojos.

-..¡Buenos días!..-Dijo el pelirrojo con dulce voz..

-..¡Hola!..-Hermione contestándole de la misma manera..

-..¿Estas bien? ¿Dormiste bien?..-Pregunto de inmediato el chico..

-..Muy bien y ¿tú?..-Pregunto la chica..

El chico le sonrió con alegría, nunca había dormido mejor en toda su vida, estaban felices, se miraron un largo rato mientras Ron le acariciaba el rostro, luego la tomo de la cintura y la giro, ella quedo sobre él y lo rodeo del cuello..

-..Te quiero..-Dijo la chica en un susurro, el pelirrojo no pudo más que reír frente a tan dulces palabras, se sentía unido a ella, unido de una manera muy especial, y esto era solo el comienzo de una larga lista de sensaciones que seguirían en el futuro.

Hermione alzo la vista y lo beso, le dio un beso suave delicado, luego ella lo tomo del rostro y se lo acaricio con sus suaves manos, el chico se sentía en el cielo, cuando lograron despegarse el le

dijo suavemente.

-..Sabes, yo podría pasar toda mi vida junto a ti..-Confeso el chico..

La chica bajo la vista y él noto un dejo de tristeza en el rostro de su querida castaña.

-..¿Que sucede?..-Pregunto.

Pero ella no dijo nada, clavo la mirada en las sabanas y dibujo formas extrañas con su dedo sobre la sabana.

-..¿Herm, que pasa?..-Pregunto de nuevo..

-..Nada, es que…-Suspiro la chica mientras lo miraba a los ojos..-..No se, de pronto me di cuenta de lo mucho que te quiero. Ahora estamos en el colegio y luego nos iremos con Harry, pero cuando todo termine, ya no te tendré todos los días, saldremos al mundo y tu conocerás otras personas y entonces…

-..¿Entonces que?..

-..Bueno, es solo que de verdad me gustaría que me quisieras siempre..-

Ron comprendió las palabras de la chica y auque fuera morboso le alegro saber que ella tenía miedo de perderlo, disfruto ese instante sintiéndose tan querido por ella, luego la tomo del rostro al tiempo que le decía.

-..¿Tú crees que cuando todo esto acabe y salgamos al mundo exterior yo te dejare?..-

-..Pues, no lo se…Ya no hablemos de esto soy una tonta..-

-..No lo eres, yo no te dejaría Herm, se que suena raro, pero yo siento y deseo estar toda la vida contigo, llevo años queriéndote, ¿crees que eso se olvida? nada se interpondrá entre nosotros, tu eres mi princesa, la única mujer que me importa.

Ella le sonrió abiertamente.

-..¿Tu…Tu me dejarías?..-Pregunto después el chico..

-..No Ron, no lo haría..-Contesto la chica.

-..Yo soy tuyo herm, y tu eres mía, nos pertenecemos el uno al otro, nos vas a librarte de mi..-Termino de decir el chico con una sonrisa coqueta..

El chico la beso con pasión mientras sentía una extraña sensación crecerle por el cuerpo, de pronto se sintió su dueño, el dueño de su corazón, el dueño de sus besos y de su piel..

-.."Es mía"..-Pensó mientras la besaba apasionadamente.

Esta idea lo alegró y lo sobresalto, de pronto sus manos bajaron por el cuerpo de la chica, él se sintió extraño, quería hacerle el amor nuevamente, quería sentirla, la sentía suya, de pronto cayo en la cuenta de que la chica lo quería tanto como él a ella, el estaba entregado por completo. Se separo de sus labios y le pregunto.

-..¿Sientes que eres mía Herms?..-

-..¿Que?..-

-..¿Si lo sientes?..Yo me siento tuyo, completamente tuyo..¿Tu sientes eso por mi?..-

Ella, que seguía sobre él, le paso la lengua por lo labios, se los humedeció con su lengua, los mordió subvente mientras Ron entornaba los ojos.

-..Soy tuya Ron..-Respondió la castaña con vos ronca..

Nuevamente el chico sintió un nudo en el vientre, lo excitaba escucharla, lo excitaban sus besos lujuriosos, las palabras de la chica retumbaron en su oídos..

-.."Es mía"..-Se repitió mentalmente, sin saberlo estaban comenzando a transitar un camino muy especial..

El chico apoyo sus dos manos en el trasero de la castaña que gimió al sentir las poderosas manos él apretándole las nalgas, él la trajo más hacia él, sus sexos quedaron pegados, Ron se sintió su dueño, saco unas de sus manos que estaban sobre los glúteos de la chica y lentamente la poso sobre el sexo de la castaña, lo palpo con sus dedos haciendo que la chica se mordiera los labios, al ver que ella se mordía los labios de esa manera se excito mucho más, sintió como su virilidad se inflamaba al punto de molestarle, necesitaba penetrarla, pero no podía dejar de acariciar su sexo húmedo, extasiado de placer llevo ambas manos a los senos de la chica, tomo los pezones excitados de la castaña con sus dedos, los apretó con suavidad sintiendo como estos se tornaban duros..

-..Abre la boca mi amor..-Le dijo el chico jadeante..

La castaña una vez más se mostró obediente, ella simplemente no podía decirle que no, el la dominaba y él lo sabía, ella abrió la boca y Ron estiro su lengua en el aire acariciándole los labios, apretó con fuerzas sus pezones y ella grito suavemente, él chico en un estado de frenesí desconocido, le metió la lengua en la boca, lo hizo de manera profunda, tan profunda que la castaña sintió que Ron podía devorarle la garganta, luego soltó sus pezones y tomo su miembro febril, la penetro de un solo empujón, la chica abrió grande los ojos, al estar ella arriba de él lo sentía mucho más adentro y sintió un leve dolor en su interior.

El pelirrojo la tomo del rostro..

-..No te muevas preciosa, quédate quieta, siénteme..-Otra vez la chica obedeció..

Se quedo muy quieta mientras el la besaba con pasión..

-..Te amo Hermione, no me basta con decirte te quiero, es más que eso, mucho más, Te amo…-Al escuchar esta maravillosa confesión, la castaña no pudo más que responderle con un..

-..Yo también te amo..-Ron la beso con ternura, la tomo de las caderas y acaricio sus glúteos firmes.

-..Muévete mi amor, siénteme…-Dijo el pelirrojo..

La chica comenzó a moverse suavemente, el la tomo con fiereza de los muslos y la ayudo con el movimiento haciendo que sea más veloz, la chica jadeaba y se estremecía de placer, Ron cerraba los ojos y arqueaba la espalda, esta forma de hacerle el amor era mucho más placentera y solo estaban comenzando, el chico se descontrolo, la escucho gritar y jadear, cuando no pudo más arremetió con una fuerza desconocida y derramo su placer una ves más dentro de la bella joven.

La chica cayo su pecho, agotada pero feliz, ron respiraba agitadamente, sin darse cuenta la chica se durmió nuevamente sobre su pecho, él le acaricio los cabellos y se sintió el hombre mas feliz del planeta. Salieron de la sala multipropósito (menesteres) a las nueve de la mañana, los dos iban bajo la capa de Harry que los hacia invisibles, caminaron muy agachados y tomados de la mano, llegaron al retrato de la dama gorda y dieron la contraseña, en la sala común no había nadie, se quitaron la capa y se despidieron por solo por unos minutos, se cambiarían de ropa y luego irían juntos a desayunar.

En el cuarto de los chicos estaban todos sus compañeros de cuarto, Neville, lo vio entrar pero no dijo nada, solo se río por lo bajo, Harry estaba sobre su cama haciendo una tarea. Cuando vio a su pelirrojo amigo, se puso de pie y lo miro con ojos interrogativos, Ron no dijo nada, solo se cambio de ropa y bajo por las escaleras, ya en la sala común se sentó en el gran sillón para esperar a su novia, Harry bajo corriendo y al comprobar que su amigo estaba solo, se sentó junto a él.

-..¿Cuéntame, como te fue?..-Pregunto Harry..

El pelirrojo se sonrió con ojos soñadores..

-..Ahora no Harry..--Le respondió.

En ese momento escucharon pasos en la escalera y vieron bajar a la castaña, la chica se sorprendió un poco al ver a Harry.

-..¡Oh!..Buenos días Harry…-Dijo la chica..

-..Hola, bueno, me voy a cambiar, nos vemos después..-

El ojiverde salió y dejo a los chicos solos, Ron se puso de pie y tomo de la mano a la chica. Caminaron tomados de la mano y entraron en el gran comedor, había varios alumnos en el lugar, Lavander al verlos entrar de la mano no pudo evitar hacer una mueca de odio, Hermione lo noto pero disfruto de ese momento.

Los chicos tomaron el desayuno y no dejaron de dedicarse miraditas románticas..

-..Tengo mucho que hacer..-Dijo la castaña..

Ron la miro extrañado, se imagino que podían pasar el día juntos, como no tenían clases, podían aprovechar de esa libertad.

-..¿Que es lo que tienes que hacer?..-Pregunto Ron..

-..Tareas, tú también deberías hacer las tuyas..-Dijo Hermione coqueta..

-..¡Oh!, yo pensé que podíamos estar juntos, ya sabes…-Dijo el chico intentando explicar a la chica sus planes de pasar una linda tarde juntos..

-..Hagamos esto, llevemos los libros a la orilla del lago, nos sentaremos bajo el árbol y haremos los deberes, luego nos dedicamos la tarde..-

-..Eres maravillosa..-Dijo Ron con una sonrisa..

Estaban terminando cuando entro Harry, el chico tomo algo rápido y luego se despidió, se puso de pie para irse..

-..¿A donde vas Harry?..-Preguntó Ron..

El ojiverde lo miro con picardía y sin decir nada se dio la vuelta y salió.

-..¿Crees que se va con Ginny?..-De nuevo el pelirrojo..

-..Estoy segura que se van juntos..-Dijo Hermione con una sonrisa..

La chica se puso de pie y lo tomo de la mano, fueron a buscar sus libros y juntos bajaron al gran parque, se acomodaron bajo un gran árbol y se dedicaron a sus deberes, a él le costaba bastante concentrarse, como siempre su chica puso orden y lo ayudo a terminar sus tareas.

Cerca del medio día terminaron todo y ya estaban libres para pasar juntos la tarde. Ese tarde caminaron por los terrenos del colegio, se dieron besos suaves y cariñosos, se dijeron palabras bonitas y miraron el cielo juntos. Cada tanto Ron la miraba y recordaba la noche maravillosa que habían pasado, se sonrojaba de solo pensarlo.

Después de la cena fue la hora más difícil para los jóvenes novios, fueron los últimos en abandonar la sala común, Ron no quería dejarla, quería pasar la noche junto a ella, quería dormir a su lado y respirar su perfume. Con desgano y pesar se despidieron con un dulce beso. Cuando Ron llego a su cuarto vio la cama vacía de su amigo que se había ido a la mañana después del desayuno.

El pelirrojo estaba seguro que no regresaría hasta la mañana siguiente, por un lado le pareció bien, de lo contrario su amigo lo llenaría de preguntas y él solo quería recordar en soledad la pasión de la noche anterior.