Despertó con un gran dolor en la cabeza. Se enderezó y pudo darse cuenta de que no había nadie en el cuarto, Sasori ya debía de haberse ido, apenas recordaba cómo era que había acabado inconsciente. Recargó las palmas de sus manos en el suelo y fue cuando sintió la pistola que estaba cerca de él, la tomó entre sus manos y salió de la habitación apuntando con esta.

En efecto, Sasori ya no estaba, había revisado todo el apartamento y no había señal de él, claro que aún había algunas de sus posesiones. De pronto recordó realmente la gravedad del asunto y volvió a su habitación para buscar su celular.

Cuando lo tomó, sintió un vacío en el estómago, tenía cerca de veinte llamadas perdidas y todas parecían ser de Minato. Notó un ligero temblor en su dedo pulgar cuando intentó presionar para devolver la llamada, algo malo debía de haberle pasado a Sasuke o a ellos, de lo contrario no habría tanta insistencia.

El tono de llamada sonaba, no sabía sí realmente deseaba que Minato le contestase o prefería que no lo hiciera y así no recibir malas noticias.

—¡Itachi!—por fin contestó Minato al otro lado del teléfono— te he estado tratando de contactar desde hace más de una hora— le reprendió.

—Lo siento, tuve algo que hacer, ¿qué es lo que sucede?— preguntó con cierto temor, incluso estaba seguro que las últimas palabras las había dicho con un ligero tartamudeo. ¿Sería que Sasori se había atrevido a hacerle algo a su hermano?, en un intento de hacerle llegar una advertencia o amenaza para que no dijera algo sobre su verdadera identidad.

Itachi, estamos en el hospital—dijo Minato con dificultad – es mejor que vengas, te lo explicaré todo.

Minato había colgado, dejándolo lleno de ansiedad y dudas, algo había de haberles sucedido, podía saberlo por el tono de Minato. Se apresuró a ponerse una camisa y salió directo al hospital. Cuando llegó a este, no se percató de que algunas personas lo miraban, él tan sólo estaba concentrado en encontrar a Minato y pedía porque Sasuke estuviera con él, que sólo se tratará de una coincidencia y que no tuviera nada que ver con el asunto de Sasori.

Había sido muy inconsciente cuando había tomado aquella decisión de desenmascarar a su pareja, no había pensado en todas las consecuencias, tal vez, porque simplemente se negaba a creer a que todo aquello pudiera ser cierto y había pensado que con decir aquel nombre, nada malo pasaría y todo seguía como antes, que equivocado estaba.

—¡Itachi!—era la señora Namikaze la que se acercaba con rapidez a él — ¿Qué fue lo que te paso?—preguntó refiriéndose a la herida que tenía Itachi en la cabeza y de la cual salían unas gotas de sangre.

—¿Dónde está Sasuke?—preguntó poco desesperado Itachi, ignorando la pregunta que le habían hecho.

—Itachi— a Kushina le tembló la voz—primero debemos llevarte a que te curen— lo tomó del brazo e intento dirigirlo a donde estaban las enfermeras.

Se zafó del agarre de Kushina — ¿Dónde está mi hermano?—preguntó de nuevo y se mantuvo estático en el mismo lugar, no pensaba moverse hasta que le dijeran algo sobre Sasuke.

Minato apreció en ese momento, se sorprendió un poco al ver el estado de Itachi, parecía como si hubiera tenido una riña con alguien, sabía que debía decirle a Itachi lo que había pasado, pero también este debía de ser atendido.

—Itachi, primero necesitas que te curen—sintió como su esposa, lo miraba de reojo, entendió perfectamente lo que estaba pensando y solo asintió para que procediera con lo que tenía en mente.

Tuvieron que pedirle a uno de los enfermeras que sedara a Itachi, de otra manera no podría recibir la atención médica que necesitaban, por lo mientras Kushina cuidaba de Naruto quien aún no despertaba y Minato hablaba con el jefe de Itachi para saber si había algún avance de lo sucedido, lamentablemente no había nada.

El médico les dijo a los Namikaze, que Itachi había recibido un golpe fuerte en la cabeza, así como que debía ser alguien muy resistente para que el asunto no hubiera pasado a mayores, aun así no tenían de que preocuparse e Itachi sólo debía de descansar. Tanto Minato como Kushina se vieron el uno al otro, sabrían que después de que Itachi se enterara de lo que había pasado, la palabra descansar se borraría de su vocabulario.

Minato esperó hasta que Itachi despertará, cuando vio que esto pasó, respiró profundamente y se sentó a un lado de la cama.

—¿Qué fue lo que paso?—preguntó Itachi un poco desconcertado al ver que se encontraba recostado en una habitación.

—Te sedaron para poder curarte la herida, ¿alguien te ataco?

—¿Dónde está mi hermano?—preguntó mientras intentaba ponerse de pie, pero Minato colocó la palma de su mano en su pierna para evitar que lo hiciera.

No sabía cómo decirle lo que había sucedido a Itachi, sabía que este se volvería loco y no habría manera de controlarlo – Sasuke fue secuestrado—dijo con pena, tanto Kushina como él se sentían como basuras por no haberlo podido evitar.

El corazón de Itachi comenzó a latir con fuerza después de haber escuchado aquellas palabas —¿Cómo que mi hermano….

—Naruto y Sasuke ya estaban recostados—interrumpió Minato a Itachi— nosotros estábamos en nuestra habitación cuando escuchamos a alguien caer en el cuarto de Naruto, pensamos que había sido uno de los dos, pero cuando abrimos la puerta, nos encontramos con cerca de tres hombres, uno de ellos se apresuró a ponerle un pañuelo en la boca a Sasuke para dormirlo, yo intenté golpear a uno de ellos, pero el otro tomó a Naruto y lo uso para amenazarnos, apuntándole con una pistola en la cabeza. Itachi, lo sentimos muchos, tanto Kushina como yo, nos quedamos petrificados. Naruto reaccionó antes que nosotros y mordió al desgraciado que lo sostenía. Aproveché esto para atacar, pero fue cuando oí un disparo. Naruto estaba en el suelo con la mano sobre su hombro. Los hombres ya se las habían arreglado para llevarse a Sasuke por la ventana….—la voz de Minato se quebró.

Itachi intentó calmarse, pero no podía, le estaban diciendo que alguien se había llevado a su hermano, estaba seguro que todo era obra de Sasori, no había dudas. Tomó sus cosas y salió del cuarto, marcó el celular de Sasori, obviamente se encontraba apagado, estaba seguro que en unas horas recibiría una llamada de él, donde le dijera que tenía a su hermano, sólo esperaba que en sus planes estuviera sólo utilizar a Sasuke para amenazarlo, pero sabiendo cómo era la manera de actuar de los Akasuna, era más probable que ya hubieran terminado con la vida de Sasuke.

Justo cuando se dirigía a la salida del hospital, vio que por la entrada de este venía su tío, caminaba como si nada, pero en cuanto lo había visto su expresión del rostro había cambiado. Minato le hablaba a sus espaldas, para intentar detenerlo. Mientras más concentraba la atención en su tío, más ideas se formaban en su mente, ahora que lo pensaba, la mayoría de sus desgracias habían ocurrido desde que este había decidido aparecer de nuevo en sus vidas, incluso su relación con Sasori había cambiado de camino por el mismo tiempo, ¿sería posible que su tío tuviera algo que ver con todo aquello? Tenía el dinero para contratar los servicios de un asesino, aunque necesitaba a Sasuke vivo para obtener la custodia de este…claro, al que necesitaba muerto, era a él.

—Vine en cuanto me enteré de lo de Sasuke—dijo Madara con una falsa preocupación.

Itachi no lo pensó dos veces y le atestó un golpe en la cara. Su tío no tuvo tiempo para responder y cuando apenas estaba enderezándose y limpiándose la sangre que le salía del labio, Itachi lo tomó del cuello del abrigo y lo estampó contra la pared.

Minato se apresuró a llegar a donde estaba sucediendo todo esto, todos los que estaban en la sala de urgencias, miraban atónitos la escena. Itachi aprovechó para golpear de nuevo a su tío, si por el fuera lo golpearía hasta que estuviera inconsciente, había deseado hacerlo desde aquel día en la corte, pero ahora simplemente no había podido contenerse. Los brazos de Minato lo alejaron de su tío, justo cuando los oficiales iban llegando para ver qué era lo que sucedía.

—¿Qué es lo que pasa aquí?—peguntó uno de los oficiales.

—No lo sé oficial. Mi sobrino apenas me vio me dio un golpe, supongo que está un poco alterado por lo sucedido con mi otro sobrino—dijo Madara mientras se arreglaba su ropa y hablando de Itachi como si fuera un lunático.

—Itachi—le dijo Minato, para intentar que este se calmara, podía sentir como eran las respiraciones – Descuide oficial, yo me encargó de que no suceda nada— dijo amablemente y el oficial comenzó a alejarse, no sin antes lanzarle una mirada de advertencia.

—¿Cómo supiste de lo de Sasuke?, dudo que Minato te haya llamado—le preguntó Itachi a su tío, de quien enseguida notó como su rostro había adquirido una expresión de asombro por unos segundos, para volver de nuevo a la seriedad.

—Tengo un amigo en la policía, él me dijo lo que había pasado.

—¡Mientes!—gritó con todas sus fuerzas y logró soltarse del agarre de Minato para acercarse más a su tío, de nuevo lo tomó de cuello del abrigo pero ahora con más fuerza, incluso Madara podía sentir como su propia ropa le raspaba un poco la parte trasera del cuello — ¿Dónde está mi hermano?

—No sé qué hablas— esta vez le respondió a Itachi con un empujón para dejará de tratarlo como un criminal.

—Señores, les pediré que se retiren, están perturbando a los pacientes—dijo el oficial, mientras con su mano derecha tocaba la punta de su pistola, por si alguno de aquellos dos hombres, resultaba ser hostil.

Madara dio media vuelta y fue hacia la salida, Itachi lo siguió, Minato iba a ser lo mismo, pero Itachi le pidió que lo dejará, necesitaba hablar asuntos importantes con su tío. Al señor Namikaze no le agrado mucho la idea, así que sólo se quedó detrás de la puerta, observándolos a ambos.

—Itachi—dijo Madara con tranquilidad— sólo estoy aquí para ayudar en lo que pueda con el asunto de Sasuke, ¿por qué siempre me tienes que ver como el villano?

No pudo evitar reírse un poco, después de aquella declaración de su tío, sonaba tan falso, que deseaba golpearlo nuevamente, pero sentía las miradas de los oficiales sobre su espalda, además de que ese no era el momento para acabar siendo arrestado.

—¿De verdad lo preguntas?, lo único que has hecho desde que viniste es perturbar la vida de Sasuke como la mía— apretó con fuerza sus puños, tenía unos deseos incontrolables por golpear cualquier cosa que tuviera en frente.

—¿Me culpas de lo que le sucedió a Sasuke?, creo que el debería de cuestionarse sobre eso eres tú, con tu trabajo, seguramente lograste que muchas personas te tuvieran resentimiento, tal vez decidieron darte un escarmiento.

—Cómo siempre, quieres hacerme ver como él único culpable.

—Has descuidado a Sasuke en todo este tiempo, tú trabajo es riesgoso, tienes una pareja, con lo que haces a Sasuke a un lado, por cierto, ¿dónde está tu novio?— dibujó una sonrisa en su rostro cuando dijo aquello. Estaban solos, así que no le interesaba que Itachi pudiera ver sus reacciones.

—¿Qué tiene que ver él en todo esto?—preguntó, después de sospechar que su tío realmente sabía algo.

—Sólo preguntaba. Me culpas a mí de tus desdichas, cuando por tu relación con él, acabaste en un hospital, incluso pudiste morir—dijo esto último burlándose de su sobrino, esperaba que esta vez se cumpliera el trato a la perfección, a pesar de que Sasori se seguía negando a deshacerse de Itachi. Había imaginado lo peor, que realmente un detective y un asesino se hubieran enamorado, pero la idea era simplemente estúpida e imposible, seguramente Itachi le había estropeado un plan al Akasuna y quería cobrarse lo a su manera.

—Más vale que no te alejes mucho— le advirtió Itachi antes de subir a su auto e ir a la estación de policía.


—Te intenté contactar, pero nunca contestaste, ¿qué fue lo que te paso en la cabeza?

Danzo y él estaban reunidos en la oficina del primero, Itachi no podía saber cómo se sentía en aquel momento, estaba desesperado por encontrar a su hermano, tal vez no sentía tanta preocupación, debido a que aún no podía creer lo que había sucedido con Sasuke, no podía creer que no estuviera en casa de los Namikaze o esperándolo en el apartamento con Sasori.

—¿Itachi?—dijo una y otra vez Danzo, tratando de que su mejor subordinado le hiciera caso.

—Lo siento.

—Itachi, mandé a Konan y a Kisame a que investigaran la escena del crimen del secuestro de tu hermano, también mandé a otros dos oficiales a que buscaran en los alrededores, pero sabes que estas cosas tardan, sólo te pido que mantengas la calma—cuando dejó de hablar, pensó que Itachi se pondría de pie y comenzaría a lanzar cualquier cosa que encontrará a su paso, pero paso lo contrario, este parecía que no captaba la situación, era como si tuviera varias cosas en la cabeza.

—¿Quiénes se hicieron cargo, de los últimos casos de asesinato?—preguntó sorprendiendo a su jefe.

—Itachi—Danzo se puso de pie y se detuvo hasta estar frente al detective, lo tomó de los hombres y esperó estar captando toda su atención – tu hermano fue secuestrado, sé que no es algo fácil de asimilar y por ello necesito que te calmes lo más que puedes.

—¡¿Cree que no lo sé?! ¡Necesito la información de esos asesinatos, porque puede que el responsable haya sido el que secuestró a mi hermano!—su respiración estaba acelerado, podía ver como Danzo lo miraba, como su fuera un completo demente.

—¿Cómo es posible? ¿Qué te hace pensar eso?

—Descubrí quien es el líder de los Akasuna y él sabe que yo lo sé. Pregunto por aquellos casos, debido a que parece que están por cerrarlos y algo me dice que no tiene que ver con la falta de pruebas o retiro de cargos, sino porque alguien los está encubriendo, ¿así que quién tiene los casos?—exigió saber Itachi y miró a Danzo de una manera en que este no pudiera negarse a darle aquella información.

—Kisame y Frank, fueron los que tomaron los casos. ¿Quién es el líder de los Akasuna?, ¿tienes pruebas?

—Sólo tengo unos correos, en cuanto a quien es, se trata de la persona con la que estaba saliendo— se apenó al decir esto, se sentía un completo idiota por nunca haber tenido una simple sospecha, incluso Gaara se lo había hecho saber, temía que sus despiste se debiera a sentimientos que tenía por Sasori o por la persona que Sasori asumía ser, porque los últimos momentos en que estuvo con él, la personalidad de este había cambiado drásticamente.

Danzo se quedó sin palabras, observando a Itachi, ahora comprendía la gravedad del asunto, lo que había comenzado como un secuestro se había tornado en una posible oportunidad de atrapar a uno de los más grandes asesinos o en la oportunidad de perder al mejor elemento de su equipo.


Despertó, si es a que eso podía llamársele despertar, la verdad es que parecía que sólo había cerrado los ojos por unos minutos, en un vago intento de recuperar las energías que desde hace dos semanas le hacían falta.

No sabía nada de Sasuke, no habían pedido rescate por él, a pesar de que esperaba que Sasori lo hubiera llamado para amenazarlo, nada de eso ocurrió, incluso los correos dejaron de llegar, Sin embargo, su tío seguía apareciendo en su vida, por lo visto sólo estaba usando el asunto para hacerse de la custodia de Sasuke.

Itachi había sido interrogado varias veces y en todas había mentido, cuando le preguntaba por qué no había contestado el teléfono, cómo se había hecho aquel golpe en la cabeza y más importante, qué había sido de su pareja. La respuesta a las primeras dos fue, que alguien había entrado a su casa a aquella noche y lo había noqueado, tal vez se había tratado de alguien relacionado con el secuestro de su hermano y en cuanto a la tercera, dijo que esa noche había regresado de dejar a su pareja en el aeropuerto, por eso la ausencia de Sasori.

Danzo lo había regañado por las mentiras que decía para encubrir la verdadera identidad de Sasori, claro que estaban las razones, la primera, evitar que Itachi se viera peor frente a las personas de servicios sociales y la segunda, habían comenzado a sospechar que había personas en la policía infiltradas, para tapar los crímenes de los Akasuna.

Se dio un baño, pero ni eso ayudó a mejorar su aspecto un poco, tenía unas ojeras enormes y bastante marcadas, sus ojos estaban rojos y la barba había comenzado a salir, pero no tenía tiempo para rasurase tan seguido como lo hacía antes. Su apartamento estaba lleno de vasos y tazas que tenían círculos de café marcados al fondo. Se suponía que él no podía involucrarse en el caso de su hermano, así que oficialmente le habían dado unas vacaciones, pero en realidad estaba trabajando con su jefe en el caso, así como en el asunto de Sasori.

Tocaron la puerta de su apartamento, se apresuró a cerrar la computadora y ponerla debajo de los cojines del sofá. Pensó que se trataría de algún inspector o algo relacionado, pero lo que se encontró fue a un pelirrojo frente a él. Por un momento creyó que se trataba de Sasori y su corazón se aceleró, se dio cuenta de que se trataba de Gaara y no supo cómo interpretar la decepción que sintió en aquellos momentos.

—¿Puedo pasar?—preguntó el pelirrojo con amabilidad.

Itachi lo dejó entrar, normalmente se hubiera sentido avergonzado de que alguien entrara a su apartamento en aquellas condiciones, tan desordenado y sucio, pero por ahora no estaba para pensar en aquellos problemas.

—Los Namikaze me contaron lo que sucedió, lo lamento. Sé que tampoco este es un buen momento para hablar de otros asuntos, pero he estado investigando y creo que realmente hay algo oscuro con tu novio.

Seguramente los Namikaze lo habían puesto al tanto de la situación, así que Gaara debería de haber pensado que Sasori estaba de viaje en aquellos momentos y no podía regresar debido a la delicada salud de su tío.

—¿Qué con eso?

Gaara se sorprendió un poco, hubiera pensado que de nuevo Itachi se molestaría y él tendría que usar se persuasión para convencerlo de que lo oyera.

—¿Nos podemos sentar?—preguntó señalando con su mano los sillones.

—Sí así lo deseas, pero yo ya necesito estirarme un poco—dijo Itachi y se recargó en la pared de enfrente mirando al abogado, quería saber si al menos él tenía información que desconociera de Sasori.

—Pensé que de nuevo te molestarías.

—Las cosas han cambiado.

—¿Han sabido algo de Sasuke?—preguntó un tanto apenado, Itachi podría verse completamente serio e incluso frívolo en aquellos momentos, pero Gaara estaba seguro que por dentro debería de estar gritando como loco.

—No, dime a lo que viniste.

—Investigué a tu novio— hizo una pausa para ver cuál era la reacción de Itachi, este solamente lo miraba con detenimiento, como sí lo que estuviera por decirle no fuera nada que pudiera sorprenderlo—Al inicio lo único sospechoso que pude encontrar sobre él, era que no había información sobre su existencia hasta hace unos pocos años— aún no hubo ningún comentario de parte de Itachi, lo cual lo estaba incomodando un poco— en fin, continué investigando un poco más. ¿Recuerdas al chico que metieron a la cárcel por aparentemente intentar asesinar a tu novio?

—No lo conocí, pero si estoy al tanto de la situación con él. Murió en el hospital hace unas semanas— la verdad es que ni él creía que eso fuera cierto, seguramente Sasori lo había contratado para que se hiciera pasar por un invento suyo y su muerte solo había sido otra mentira.

—Bueno, pues investigué a ese sujeto, se trataba de alguien con problemas con las drogas y dinero, le debía bastante a narcotraficantes. Unos días antes de que lo atrapara la policía, se le vio con una persona, al principio no le di mucha importancia a eso, hasta que descubría que esa persona había sido vista cerca de la casa de Sasori el día que te dispararon.

Por fin pareció que algo de lo que había dicho Gaara había captado la atención e Itachi — ¿tienes una foto de esa persona?

Gaara sacó de su portafolio su laptop y buscó una imagen, la verdad es que no era de gran calidad pero era todo lo que había podido encontrar, si había identificado al hombre como el mismo de la descripción de aquella mujer, había sido por el color de cabello, le peinado y el extraño resplandor de uno de sus ojos.

Itachi se acercó para poder mirar con mayor detalle la imagen, como había dicho Gaara, la calidad no era buena y se veía un tanto borrosa, lo cual era sospechoso. Había pensado que el sospechoso sería una pieza clave, que tal vez ya lo conociera o lo hubiera visto en algún lado, pero cuando sus ojos se posaron en la imagen no reconoció al sujeto, tan sólo podía ver que era rubio, se peinaba de coleta y debía de tener algo en uno de sus ojos por el resplandor que este generaba al ser tomada la foto.

—¿De dónde obtuviste la foto?—le preguntó a Gaara sin dejar de verla, debía de observar hasta el más mínimo detalle de esta.

—Logré acceder a los archivos de la policía— dijo un poco apenado – se supone había hablado con ese tipo antes de intentar asesinar a Sasori, supuestamente fue una de las evidencias para encarcelarlo.

—Creo que es mejor que olvides todo, Sasori no tiene nada que ver—mintió.

Gaara lo miró extrañado, era más que obvio que Itachi estaba ocultando algo, primero había accedido a escucharlo y de pronto cambiaba de opinión.

—Soy abogado, sé cuándo las personas están escondiendo algo—dijo un tanto orgulloso y se acomodó en el sofá para que Itachi se diera cuenta de que no tenía intenciones de irse – ¿Sasori no está de viaje cierto?

—Supongo que sí eras buen abogado después de todo— se enderezó y volvió a alejarse un poco – ya sabes la respuesta a esa pregunta, así que te pido dos cosas, no digas nada de esto a los Namikaze y dos deja las cosas como están.

—No le diré a los Namikaze, ya tienen bastante preocupaciones, pero me dirás lo que sabes de Sasori, es más que obvio que estás solo en esto, pienso que con suerte sólo una persona te esta ayudando. Además necesitas descansar un poco.

Itachi se río un momento— ¿crees que puedo descansar?, no sé dónde está mi hermano, sí fue un secuestro se suponía que ya debían de haber pedido algún tipo de rescate, así que sólo queda una opción— la voz de Itachi tembló al final, el pensar en aquella posibilidad hacía que sintiera que algo lo apretaba por dentro, impidiéndole respirar.

—¿Crees que Sasori tenga algo que ver?

—De verdad es mejor que no te involucres.

—Ya me involucré. Además no soy tan bueno cuando hackeo cosas, supongo que alguien ya debió de darse cuenta que estuve husmeando en su información. Porque algo curioso paso, la primera vez que busqué sobre Sasori, hubo muy poca información y estaba bastante bien protegida, pero conforme pasaron los días me fue más fácil encontrar la información, como si alguien la estuviera dejándola para mí. Por otra parte, sé que Sasori salió del país hace dos días— notó como Itachi se tensaba al escuchar esto, era más que obvio que desconocía por completo esa información.

—Sasori no es cualquier persona— le advirtió Itachi.

—Creo que lo sé, así como también averigüé como fue que se determinó el veredicto de aquel caso. Déjame ayudarte— Gaara miró a los ojos a Itachi, para que este pudiera ver que hablaba enserio, pero Itachi solo le sostuvo la palabra por unos momentos y después la desvío.

—Lo que oculta Sasori no es cualquier cosa, incluso a mí me pone un poco tenso.

—¿Crees que tiene que ver con lo de Sasuke, verdad?

—Sí ese maldito realmente se atrevió a hacerle algo a Sasuke, no sé hasta dónde seré capaz de llegar, con tal de hacerlo pagar—cerró los puños con fuerza, el sólo imaginar que su hermano estuviera a la merced de aquel hombre, le causaba temor y coraje, pero también el pensar que su hermano estuviera en manos de Sasori y no de su tío; de quien también sospechaba, por más extraño que pareciera le tranquilizaba un poco.


Seguían sin haber ningún avance en el caso de Sasuke, no había señales de Sasori en ninguna parte, pero como había dicho Gaara, el buscar información que incriminará a Sasori era más fácil de encontrar día con día, sin embargo, esa información, solo consistía en fotos de él en diferentes lugares, en algunos había ocurrido algún crimen y en otros no. Pero de pronto la facilidad para acceder a cualquier información desapareció, como si nada hubiera pasado.

—Alguien debe estar jugando con nosotros—dijo Gaara mientras seguía buscando en la computadora. No hubo respuesta de Itachi a su comentario, cuando volteó en dirección a este se dio cuenta de que se había quedado dormido, lo cual no era nada raro.

Para cuando Itachi despertó, escuchó como Gaara movía cosas en la cocina, seguramente estaba haciéndose un café. Se levantó y se dirigió a la cocina, el también necesitaba uno.

—Te llegó eso—le dijo Gaara señalándole una caja que estaba en la mesa.

Itachi miró con extrañeza el paquete, sabía que sólo una persona podía habérselo mandado y conociendo su verdadera identidad, podría tratarse de lo que fuera.

—¿La abrirás?—le preguntó Gaara, al ver como Itachi parecía hipnotizado con aquel paquete.

—Podrías salir por un momento—le pidió Itachi a Gaara.

—No creo que sea bueno que lo abras solo.

—Quien lo haya mandado, lo envío para mí, así que solo yo debo de ver su contenido— dijo de manera agresiva, pero quería ser claro con Gaara, y que este lo dejará solo.

El abogado decidió hacerle, además si las cosas se complicaban, alguien debería de tener a la mano un celular para marcar el número de emergencias por si acaso.

Itachi escuchó como la puerta se cerraba y entonces respiró profundamente antes de empezar a abrir el paquete. Primero retiró el papel de color café con cierta lentitud, cuando acabo se encontró con una caja de unicel, esto lo sorprendió, pensaba que Sasori era un poco más refinado como para enviarle algo en una simple caja de unicel. Arriba de esta había una nota, cuando acercó sus dedos a esta, notó un ligero temblor en ellos. Abrió el sobre y sacó un pequeño pedazo de papel escrito a mano.

"Con sólo ver lo que contiene este paquete sabrás a quien pertenece"

Sentía sus propias pulsaciones, de hecho era lo único que podía escuchar en aquellos momentos, no podía controlar el temblor de sus manos por lo que incluso retirar la tapa le tomo algunos segundos.

La caja estaba destapada, Itachi se acercó a esta y sólo vio hielo en su interior, tragó saliva e introdujo sus dedos para remover el contenido. Sus dedos se toparon con algo, que parecía liso y podía oprimirse ligeramente, se aseguró de rodear aquello con su mano y lo sacó con rapidez de la caja.

Su cabeza dio vueltas, mientras el temblor de sus manos se aceleraba al igual que si respiración. En su mano izquierda sostenía un corazón y como decía la nota, no hacía falta que le explicaran quien había sido el dueño.