Disclaimer: yo, ni ahora ni nunca, poseeré a Harry Potter. Aprecio demasiado mi vida. Todas las tramas y personajes pertenecen a JK Rowling y compañía.


¡Que lo disfruten!


Después del comentario acerca de Snape, la enfermedad de Tom perdió todo su chiste de nuevo cuando el hombre tuvo un escalofrío y se aovilló. Era un shock ver a un mago tan poderoso sacudirse de ese modo. Harry sacó su varita y levitó al hombre un momento así podía poner los cobertores debajo suyo. Luego estabilizó a Tom de vuelta en la cama y lo cubrió con las frazadas. Él ya no parecía estar despierto. Maldición. Harry estaba esperando que al mencionar a Snape, Tom le daría una mejor idea. ¿Acaso él no tenía un sanador o algo por el estilo entre sus mortífagos?

Algo golpeó contra la pierna de Harry.

: Nagini, : respiró aliviado Harry cuando descubrió a la serpiente empujando con su nariz.

: ¿El Amo va a estar bien del todo? :

Harry dudó antes de tomar una decisión y pulir la gran cabeza de Nagini. : Yo voy a ayudarlo. ¿Nagini, hay algún elfo doméstico aquí? : Harry aún no los había visto.

Comparada con Voldemort cuando él era una cobra, Nagini mostraba pocas emociones humanas en su rostro, pero su voz traía confusión. : ¿Elfos domésticos? Por supuesto. Sus nombres son Sprit and Sprot. :

Harry se tomó un momento para traducir los nombres al inglés y llamó a los elfos. Dos larguiruchos, casi idénticos, vestidos en dos piezas del mismo mantel surgieron a la vista. Claramente, ellos eran gemelos. Antes de que Harry pudiera siquiera abrir su boca para explicar su presencia a los elfos, en sincronizada moción, ellos hicieron una reverencia lenta hasta el suelo.

"Amo Harry, ¿qué podemos hacer nos por ti?" ambos preguntaron al unísono, produciendo un extraño y resonante ruido.

"¿Cómo me conocen ya?"

"Amo nos contó-"

"-sobre vuestra estancia ayer cuando-"

"-el Amo retornó."

Harry permaneció en blanco ante la ráfaga de frases. ¿Quién supiera que los gemelos Weasley tenían a sus doppelgangers en un par de elfos domésticos? Sacudió la cabeza. Ellos eran remarcablemente bien hablados para ser elfos, entre tanto. Deja que el Señor Oscuro encuentre sirvientes quiénes fueran gramaticalmente correctos.

"Oh, bueno, que bien. Necesito que mantengan un ojo sobre vuestro Amo. Él está muy enfermo. Yo voy a encontrar una forma de ayudarlo."

"Nos los nosotros prometemos-"

"-cuidar al Amo."

Harry suspiró. "Gracias." Harry se volvió para mirar al Tom durmiente. Su rostro estaba pálido ahora, y había una pequeña arruguita entre sus ojos que indicaba que su sueño no era muy reparador. Harry sujetó la colcha de seda verde y la envolvió con fuerza alrededor de sus hombros.

: Volveré, Tom, : siseó con la calmada cadencia del pársel. No sabía si lo oyó. Nagini volvió a aporrear su pierna.

: Yo voy a ir contigo. :

Harry la miró. : ¿Estás segura de que no quieres quedarte aquí? :

:Yo no puedo ayudarlo desde aquí. :

Harry asintió y permitió a Nagini enrollarse en él. Pronto se le ocurrió que estaba totalmente fuera de su elemento y que no tenía la más pálida idea de qué iba a hacer ahora. Este no era el momento para actuar y pensar como un Gryffindor. Fue Tom quién pensó que este era algún efecto colateral de la poción… Harry tenía que confiar en que él sabía lo suficiente como para acertar. Snape había sido la primera persona que se le apareció en la mente porque él era el único Experto en Pociones que conocía, pero también iba a ser el menos cooperativo en todos los sentidos.

¿Sería el Profesor Slughorn una mejor elección? Debería ser la opción segura, pero probablemente fuera una pérdida de tiempo considerando la culpabilidad y miedo del pobre profesor por Voldemort y la probabilidad de que él no supiera nada acerca de qué podría estar mal. Y, Harry tenía que admitirlo, el conocimiento de todo acerca de pociones de Snape era superior de lejos al de Slughorn, quién estaba demasiado distraído por sus hábitos de coleccionista para permanecer encerrado en una mazmorra todo el día con experimentos.

Ir a ver a un sanador era una opción, supuso Harry, y se tomó un momento para considerarlo. Si Tom estaba mal y no era por la poción, sino por algún virus mágico ordinario, entonces ir a San Mungo sería la mejor opción. ¿Pero qué si no era algo ordinario? ¿Cómo podría él ser capaz de explicar las circunstancias de la enfermedad de Tom, o quién era? El Ministerio estaba en todas partes en estos días. Y, más que nada, él era Harry Potter, no algún mago sin nombre a quién a la gente no podría importarle menos. Sólo glamures muy básicos había habido en su plan de estudios de Encantamientos y estaba lejos de ser bueno en ellos; de otra manera, se habría librado de su cicatriz maldita y de sus otras notables características cuando estaba en público, si fuera sólo por un poquito de paz. No tomaría mucho para que las noticias de que el Elegido fue visto en San Mungo con un brujo misterioso, y entonces todos especularían acerca de en qué estaba metido. La gente reaccionaría exageradamente si fuera siquiera encontrado antes de que estuviera preparado para develar que se había asociado con el Señor Oscuro.

Pero ¿qué de Dumbledore? Él le dijo a Harry que él estaría dispuesto a ayudarlo si lo necesitaba. Pero Tom lo despreciaba incluso más que a Snape, y él no estaba exactamente del buen lado de Harry, tampoco. Además, Harry no tenía idea de cuánto acerca de pociones y sanación Dumbledore sabía. Al menos Harry había sido testigo de las capacidades de Snape. Al final, se figuró que Dumbledore lo delegaría a Snape por sus capacidades de asistencia de todas formas. Harry prefería atraparlo primero, y en sus propios términos, porque mientras que Dumbledore confiaba en Snape, Harry no.

Estaba también la cuestión de que Harry sentía curiosidad acerca de Snape: ya había hablado con Dumbledore sobre su actuación en todo el plan, pero nada sabía sobre los motivos de Snape. Raro sería que Snape tan sólo quisiera al Señor Oscuro muerto. Eso sólo haría el plan de Harry de pedirle ayuda a Snape más estúpido todavía, pero algo le susurró que tenía que ir a esa opción primero. Su instinto visceral siempre lo había ayudado antes.

Para ser francos, Snape era la amenaza contra la que Harry y Tom estaban peleando. Harry ya había conseguido que Dumbledore, en su mayor parte, confiara en él en esto, pero Snape era una historia totalmente diferente, como a él nunca le había gustado ni confiaba en el hijo de James Potter. Se sentía como un test, para Harry, si pudiera convencer a Snape de que él no era un completo idiota y que podía actualmente hacer algo bien. Si las cosas iban mal, estaba siempre el Obliviate- un encantamiento que apenas aprendió con la ayuda de Hermione- esto podría ser usado en Snape antes de que Harry se volviera en torno a alguien más, como Dumbledore.

De acuerdo, bien, sería Snape. ¿Ahora qué? Si había algo que había aprendido con Hermione, era que uno necesitaba información pertinente primero antes de hacer cualquier cosa o sería un despilfarro de tiempo –teóricamente. Harry necesitaba saber sólo qué exactamente sabía el Experto en Pociones sobre la rara poción que Tom tomó (y Harry también, para ser justos, pero él se sentía más que nada bien). Harry temía que no fuera mucho, considerando que consiguió confundirlas, pero tal vez sabría por qué esta afectó a Tom de ese modo, si ese era el caso.

Harry consideró tratar de pensar cómo Tom manejaría esto, pero su único plan que le surgió era mantener a Snape bajo Crucios hasta que hablase. Obviamente, esto no funcionaría. Manipularlo como Dumbledore tomaría demasiado, algo similar sería el acercamiento de Hermione, que requeriría horas en la biblioteca y un extremadamente elaborado plan. Así que, ¿cómo uno se aproximaba a un sin lugar a dudar reluctante Snape y obtenía la información que necesitaba en un pequeño plazo de tiempo?

'¿Por qué no?' pensó Harry, 'tú lo que simplemente necesitas es pensar como el propio Snape.' Esto ciertamente desestabilizaría al hombre.

Con un vago pero al menos existente plan en mente, Harry requirió a uno de los elfos, quién lo dejó con brevedad para sólo retornar en poco tiempo después para darle a Harry un ítem que sabía que el Señor Oscuro tendría.

Harry le dio un último vistazo al hombre que acostumbraba ser su enemigo y se apareció de vuelta en la casa Black. Quería estar ahí, además de que era un peligro llevar a Snape a dónde Tom estaba. Snape había sido parte del plan de matar al mago oscuro, después de todo, y Harry no esperaba que fuera muy alegre con eso de ayudarlo.

Harry inmediatamente convocó a sus propios elfos.

"¡Jip! ¡Scavy!" Idénticas apariciones indicaron su llegada. "Necesito que hagan algo por mí. Necesito que ustedes, bien, secuestren a una persona llamada Severus Snape y la traigan aquí."

Bendice a los elfos domésticos y a su completa obediencia, incluso entusiasmo –si les gustas- para hacer cualquier cosa que sus dueños les pidan. Jip y Scavy prácticamente saltaron ante la perspectiva de la ilegal acción.

"Pueden encontrarlo en Hogwarts, estoy seguro, probablemente abajo en las mazmorras. Traten de no atraer demasiado la atención, y háganlo rápido. Cuando lo encuentren, tráiganlo aquí al living y él, uh, necesitará ser restringido ahí."

Cuando ambos elfos desaparecieron, Harry fue al living y se sentó a la espera, ansiosamente tamborileando sus dedos sobre el brazo. Nagini se movió hasta estar delante del fuego y se curvó en una gran bola. Todo lo que podía pensar era que Tom estaba yaciendo solo y enfermo en su casa. Deseó que sus elfos vinieran pronto, preferentemente con un indudablemente colérico Profesor Snape en el remolque.

Mientras esperaba, se le ocurrió a Harry que, mientras Tom podría estar muriendo, su última exhalación no sería verdaderamente su muerte. Tom era, en un indirecto camino, inmortal tanto como Harry fuese su Horrocrux. Él podría regresar, pero lo que Harry temía era lo que esa experiencia le haría a Tom. Temía lo que eso le hiciera a sí mismo. Harry prefería pensar que ese sería el Plan Z. porque intentaría los planes de la A hasta la Y antes de dejar que Tom muriera para poder traerlo de vuelta con el Horrocrux. Para él, casi no era una opción.

Afortunadamente para Harry, no tuvo que esperar mucho para que Snape llegara. Los elfos domésticos eran muy eficientes y puntuales en sus órdenes. Pronto tuvieron a Snape suficientemente atado a uno de las sillas con apoyabrazos tapizados del living.

Había conseguido una detención para cada día del resto de su carrera escolar. Quizás de su vida.

"Hola, Profesor."

"¡Potter! ¿Qué crees que estás haciendo?"

"Secuestrándolo," dijo Harry con un encogimiento. "Usted no iba a venir voluntariamente."

Snape se rebeló contra las restricciones mágicas, pero Jip y Scavy lo habían hecho bien. Sus ojos negros se encontraron con los de Harry, su rostro fruncido en una mueca furiosa.

"¿Y por qué, puedo rezar porque me digas, me ha secuestrado? ¿Dónde es este lugar?"

"El dónde, está es mi casa, eh, supongo una de ellas." Maldición, lo hizo sonar como un rico presuntuoso. "El por qué no necesita saberlo aún."

Snape no se vio complacido.

Harry tenía su varita oculta sin complicaciones bajo su manta, así que le tomó una fracción de segundo tenerla en su mano y un corto instante después Snape estaba petrificado. Incluso estando congelado se las arregló para mirar funesto en la dirección de Harry.

"Scavy, por favor, remueve todos y cualquier extraño artículo de su persona, por favor. Puedes hacer una pila ahí," dijo Harry, indicando la mesa al fondo del salón. Un chasquear de dedos después, Scavy había amasado una alarmantemente amplia pila con las posesiones de Snape. Junto a una varita de tonos oscuros, una dupla de kits de pociones y frascos vacíos, había también un surtido de minúsculos, del tamaño de un dedal, viales de lo que Harry pensó que deberían ser antídotos, sueros, y cualquier dosis de emergencia que una persona de vida arriesgada necesitaría. Había también otras cosas, además, pequeñas trinquetas de las cuales Harry no estaba seguro de su función. No tocó nada por esa razón.

Tomando el pequeño vial que el elfo de la casa de Tom le había traído que guardaba en el bolsillo, Harry se acercó a Snape y le administró el Veritaserum a un involuntario y aún inmóvil Experto en Pociones. Pero usar una poción en dicho Experto era riesgoso; Harry sólo esperaba que Snape no hubiese tenido ninguna razón para tomar el antídoto. Incluso asumiendo que fuera así, Harry iba a tener un trabajo difícil, considerando que tenía que preguntar las cuestiones correctas para conseguir la información sin proveer de lagunas a la persona que era interrogada.

Nagini pronto estaba revoloteando su lengua adentro y afuera. : Su olor ha cambiado, : siseó.

Con un poco de autoconfianza, Harry estudió a Snape. Esta era la parte en dónde tenía que cabalgar. Liberó a Snape del hechizo.

"¿Quién eres?"

"Severus Tobias Snape," el hombre en cuestión apretó los dientes con fuerza, luchando contra la poción.

"¿Cuál es tu profesión?"

"Profesor del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería."

Estas preguntas eran cosas que Snape no tendría motivos para no responderlas. Así que ahora era el momento de una pregunta dura, una que Snape no querría contestar. Estaba empezando a recordarle a un personaje de un programa de detectives que a Vernon Dursley le gustaba mirar en la televisión.

"¿Fue usted quién le contó al Señor Oscuro Voldemort la profecía acerca de él y el que podía destruirlo, e hizo a mis padres y a mí un target para Voldemort?"

Los ojos de Snape flashearon, y una serie de salvajes emociones pasaron por su rostro antes de que volviera al cuidado blanco una vez más.

"Sí." La voz de Snape era de alguien shockeado, su cara pálida. Harry no se permitió una pausa por siquiera un momento y se centró en las preguntas del tópico para el que había traído allí al hombre.

"¿Conspiró con Albus Dumbledore un plan contra el Señor Oscuro Voldemort, que envolvía a dos raras pociones, una para debilitarlo y otra para darle poder en orden de las condiciones pasadas del bebedor?"

"Sí."

Harry se figuró que debía preguntar por las pociones groseramente al principio. No quería que Snape supiera que ellas eran el objetivo; mejor dejarlo imaginarse cosas. "¿Y estuvo de acuerdo con Dumbledore y su plan?"

"No."

"¿Y –espera, qué?" Harry había estado sólo poniendo la mitad de su atención, ocupado planeando su siguiente movida, y al principio pensó que había errado su oído.

Snape lo miró como si pudiera asesinar a Harry con sus manos desnudas. "Yo he dicho 'no'."

"Oh," dijo Harry atontado. "¿Qué lo hizo no estar de acuerdo?"

Con una asquerosa expresión, Snape rechinó los dientes. "Desacuerdo en que darle al Señor Oscuro una poción fortalecedora primero fuera sabio."

Harry se mordió el labio, sumido en sus pensamientos.

"Profesor, ¿conoce usted el significado de restaurar su alma, lo de los Horrocruxes… y su relación conmigo, cierto?"

Snape mostró un tic. "Sí."

"¿Entonces por qué no siguió el plan de Dumbledore? ¿Pensó que no funcionaría?"

El Suero no dejó a Snape pausarse esta vez y respondió de inmediato. "Magia de Almas es una muy significativa y anciana magia, impredecible en su poder. Voldemort rompió ese poder, yo no tengo dudas de que la poción plateada reviviría su alma a un poder completo por la discrepancia de qué el usó ser y qué se convirtió, pero de lo que dudé fue de la habilidad de frenarlo después. Hay poco de que temer aparte que un Voldemort sano en la cúspide de su poder. Él estaría cerca de lo indestructible… especialmente por un estudiante de dieciséis años," Snape admitió reluctante pero no tenía opciones en la cuestión. "Fue una idiotez completa de tu parte correr lejos y darle la poción a solas."

Harry se encogió de hombros. "Estaba a resguardo. Él hubiera estado rompiendo un Juramento Irrompible si me lastimaba."

Harry se quedó en silencio. No estaba seguro, pero por alguna razón eso sonó como si Snape estuviera… tratando de protegerlo.

"Dumbledore todavía quería que yo me alzara contra Voldemort después de todo, ¿o no?" Harry preguntó suavemente.

"Había una profecía… tenías que ser tú, él dijo. Dudaba que sobrevivieras."

Snape parecía bastante incómodo con su confesión. Harry simplemente no sabía cómo sentirse al respecto. Había algo que se le adhería a la mente, algo que debería haberlo hecho sospechar pero antes no lo había hecho.

"El Profesor Dumbledore quería que le diera la poción fortalecedora a T- Lord Voldemort, ¿cierto?" agregó Harry, recordando que tenía que hacer una pregunta.

Snape había estaba observando a Harry mientras deliberaba, y nada se escapó de su expresión cuando le fue dada la pregunta. "Sí."

Harry acercó su cabeza al lado. "Pero a Voldemort le fue dada la poción debilitante en cambio."

Snape no contestó, porque nunca se le había preguntado, eso era meramente una afirmación. Harry trató de arreglarla.

"Déjame preguntarte esto; ¿le diste a propósito a Voldemort la poción equivocada, de acuerdo al plan de Dumbledore?"

"Sí," la voz de Snape se oyó a través de sus dientes apretados. Las cejas de Harry se alzaron. Así que Snape no se había equivocado por accidente o desconocimiento, tenía pleno conocimiento, todo fue premeditado.

"¿Qué pensaste que pasaría?"

"Originalmente no me importaba, solamente que compraría tiempo."

'¿Para quién? ¿Para el mundo mágico… o para mí?' Harry suspiró, deseando que Snape elaborara un poco más. Se estaba cansando de preguntarle esas cosas, y no sabía cuánto más duraría la poción.

"¿Pero en qué terminó? Voldemort fue sólo una serpiente por tres semanas, y entonces fui yo quién le di la poción plateada por mi cuenta. ¿Cómo darle la dorada primero ayudaría siquiera?"

Snape se removió, sutil, contra sus ataduras encantadas, que continuaban conteniéndolo. Sus ojos oscuros incidían como obsidianas. "Descubrí un failsafe. No serías ya el destructor del Señor Oscuro," Snape sacudió su cabeza. "Pero tal vez estaba equivocado. Fuiste quién le llevó la poción opuesta y quién se la dio, después de todo." Una mirada extraña cruzó la cara del hombre maduro.

Harry estaba inseguro acerca de las palabras de Snape, y algo próximo al pavor empezó a arder a fuego lento debajo de las emociones superficiales. "¿'Failsafe'?" preguntó. ¿Qué quiso decir Snape con eso? Esta vez le tomó bastante a Snape el contestar, y Harry asumió que el Veritaserum se estaba deteriorando.

"No puedes tomar ambas pociones sin consecuencias."

"¿Cómo cuál…?" Harry le dio el empujoncito.

"La muerte."

Harry se desplomó en una silla.

"¿No le dijiste a Dumbledore nada de esto?" Harry preguntó débilmente.

La cara de Snape se tornó en un ceño severo y su temperamento cambió abruptamente a algo más normal en él. "Y por alguna buena razón, aparentemente, Dumbledore se ha convertido en un viejo veleidoso por no tomar ninguna acción una vez que tú te negaste a matar al Señor Oscuro. ¿En qué estaba pensando, Potter?" Obviamente el suero se había ido. Harry le devolvió la mirada a Snape con desafío, alterado por las siguientes palabras de éste. "Me percato que pensarás de ti como el todopoderoso Elegido, pero él es el Señor Oscuro… no te separará de la matanza sólo porque rechaces hacer lo mismo con él. Lo que sea que te haya dicho, él estaba sólo mintiéndote."

Él podría tener razón, por supuesto. Pero Harry creía que lo conocía mejor.

"Usted no entiende…"

Pero Snape no lo dejó terminar. "¡Él trató de matarte! ¡Él mató a tu madre! ¿O lo has olvidado?" Al lado del fuego, Nagini siseó y se irguió amenazante ante el tono de voz de Snape.

Harry habló de vuelta. "Por supuesto que no he olvidado que él mató a mi madre y a mi padre," enfatizó Harry, porque mientras que a Snape no le importaba, para él su padre era tan importante como su madre, "y a mucha otra gente."

Harry odió que Snape se las arreglara para golpear un nervio en su interior. La culpa estaba en su psiquis, culpa que él había estado ignorando valientemente desde que empezó a sospechar sus sentimientos por Tom Riddle –o quizás incluso por Voldemort, no estaba ya seguro porque esto era tan increíblemente fuera de su pecera que dudaba que alguna vez pudiera entenderlo, y tal vez nadie pudiera.

Cómo Harry pudiera caer enamorado –o raspar peligrosamente cerca de la tapia, si eso era- por el asesino de sus padres nunca tendría sentido. Lo que le estaba pasando era como encajar las piezas de dos rompecabezas distintos juntas, y todavía conseguir un dibujo completo. Las cosas no encajaban con propiedad, pero todavía podían formar figuras. Tom había sido parte de su vida por tanto tiempo, primero como su futuro asesino, luego como su mascota a cargo, y finalmente como su… lo que fuera (no estaba seguro al respecto aún). Tal vez esto siempre estuvo destinado a ser, eventualmente. ¿Cómo podían dos personas quiénes estaban tan interconectadas en sus vidas no acercarse tanto? Ellos conocían los secretos del otro, sus temores, cómo ellos surgieron hasta ser así el día de hoy. Harry no había olvidado las cosas que Tom hizo como Voldemort… pero quizás había sido capaz de perdonarlo. Snape, sin embargo, no.

"Él ya no es Voldemort más," le contó Harry. Snape permaneció desafectado.

"Tú eres tan tarado por creer eso. No importa de todos modos, Potter, desde que la segunda poción trabajó como esperé y él es mortal ahora… ello hará simples los efectos de las pociones. Él morirá cuando su núcleo mágico sea desestabilizado por ser incapaz de reconciliarse por los dos extremos a los que ha sido estirado, causándole desangrarse lejos de su cuerpo. Sin Horrocruxes, no habrá camino de regreso para él. Debo asumir que la razón por la que fui… traído aquí es porque él había comenzado a sucumbir a los efectos, pero lo que todavía no comprendo es porqué te importaría." Snape buscó a Harry con los ojos entrecerrados.

En apariencia, Harry seguía firme, pero dentro se estremecía, cayéndose a pedazos.

"¿No hay nada que pueda ser hecho?" preguntó, ignorando las redundantes cuestiones de Snape.

"Nada," afirmó Snape con frialdad.

Los nudillos de Harry se volvieron blancos cuando apretó sus puños hasta que las uñas hirieron sus palmas.

: Nagini, : siseó suavemente Harry, llamándola porque sólo ella podía sentir qué era lo que estaba sintiendo ahora, porque incluso si ellos no podían sentir de la misma forma, siendo dos especies distintas. La serpiente cruzó el salón y se curvó parcialmente sobre su cuerpo. : Él dijo que no se puede hacer nada. :

Nagini saboreó el aire con su lengua negra.

: Yo debería comérmelo. :

En desprecio de sí mismo, la comisura de Harry se curvó en algo que era como una pequeña, triste, sonrisa.

A Harry nunca le había gustado Snape. Desde su primer clase de pociones, Snape lo había juzgado basado solamente en sus infantiles comparaciones con su padre, algo que Harry nunca había sabido o entendido hasta que se había introducido con rudeza en el pensadero de Snape. A Snape le importaba menos que su padre hubiera sido asesinado por Voldemort, pero por su madre… Snape había estado aparentemente muy apegado a ella, Harry lo había aprendido recientemente. Era duro imaginar al hombre pelinegro gustando de algo o de alguien. Voldemort mató a su madre pese a las súplicas de Snape de que la separara. Ese único acto pareció suficiente para Snape para voltearse contra su Amo y pasarse al lado de Dumbledore.

Harry le dio un vistazo a los negros ojos de Snape, y los vio pletóricos de confusión. El ceño estaba fruncido, y se sentaba temblando en la silla.

"Tú todavía puedes hablar pársel," confirmó monótono. Las cejas de Harry se alzaron cuanto podían.

: Mierda, : dijo inadvertidamente en ese maldito lenguaje.

Bien, esto fue estúpido. ¿Snape tal vez creería que el pársel se le había meramente pegado…?

Sip, claro. Aquí iba él, asegurándose de que Dumbledore no supiera que su Horrocrux permanecía, y ahora Snape lo sabía o se lo figuraría en un instante –Snape, quién quería a Voldemort muerto. Retándose por dentro, Harry afrontaría las consecuencias. Se veía como que Obliviataría a Snape después de todo. Pero primero, tenía una chance de ser completamente honesto con el hombre.

"Nunca se fue."

En un shock cansado, dijo Snape, "Entonces al final la poción no funcionó, después de todo."

Harry sacudió la cabeza. "Oh, no, sí que funcionó. El problema fue, el impacto me forzó hacia atrás mientras la poción estaba aún en mi mano, destapada. Lo que concluyó en que me tragué un poco de ella cuando me mojó la cara, es que se cayó algo en mi boca. Eso hizo que mantuviera el Horrocrux. Yo soy el último."

Snape se veía enfermo.

Con un ampuloso gesto, Harry preguntó. "Profesor, ¿qué cree que significa?"

"Tú no le dijiste a Dumbledore," dijo Snape, ignorando la suelta pregunta de Harry y Harry se lo dejó pasar… por ahora. "¿Por qué?" la voz de Snape no tenía ni desdén ni censura, sólo curiosidad.

Encogiéndose de hombros, respondió Harry. "Riddle me dijo que no lo haga. Pienso que estaba preocupado por lo que Dumbledore me habría hecho."

Snape resopló. "A su Horrocrux, quieres decir, pero no a ti. Habla bien, Potter."

La mano de Harry se apoyó en la cabeza de Nagini. Acarició suave sus escamas, consiguiendo un siseo feliz de la víbora.

"Como si te importara," dijo rápido y frío, Harry. "¿Qué te importa en realidad si yo tengo que morir para hacerlo mortal? Entonces tú nunca tendrías que tener que tratar conmigo otra vez, y el Señor Oscuro podría ser asesinado también. ¿Eso resolvería todos tus problemas, no es así? Le pediste a Voldemort que salvara a mi madre, después de todo," dijo Harry, mirando el shock rezumar en el rostro de su interlocutor, "pero no a mí. Apuesto que te mata pensar que ella eligió dar su vida por mí. Y ella eligió; Voldemort le dio a ella una opción. Dumbledore creó su entero plan para hacer a Voldemort mortal y salvarme de sacrificar mi vida, y tú fuiste con la marea, pero no por mí. Admítelo… tú sólo querías a Voldemort muerto y tan rápido como se pudiera. Fue una pequeña consecuencia para ti si el plan me protegía de sacrificarme, dado que yo no soy nada salvo el hijo arrogante de James Potter para ti, su clon. Incluso con toda la infiltración en mi cerebro durante las lecciones de Oclumancia, tú nunca te figuraste que yo no soy así."

Harry pausó, la mirada distante. "O quizás yo soy este arrogante, por ser capaz de creer que puedo convencer a un hombre como Tom Riddle que durante todos esos años él estuvo errado, por pensar que él me vería como otra cosa que su llave a la inmortalidad. Dígame, Profesor, desde que tu pareces haberme confeccionado," finalizó Harry con irreverencia. Al momento de dejar de hablar, instantáneamente lamentó cómo sus emociones habían permitido que aquellas palabras escaparan de sus labios. No había querido divulgar tanto ante Snape, y esta era la clase de vergüenza, cómo se había expuesto tanto, cuánto el odio del hombre lo había afectado. Pero todas las desesperaciones, frustraciones, y pronto el agotamiento le habían pegado fuerte, y no podía controlarse. Sin importar cómo a veces se sintiera, él era aún sólo un chico de dieciséis años de edad.

Snape lo miraba con una expresión vacía, pese a que sus ojos brillaron mientras ellos estudiaban al jovencito del otro lado del salón. Harry pretendía que no percibía su observación mientras continuaba trazando vagamente la cabeza de Nagini y se centraba en el piso, tratando de recuperar sus emociones.

"Potter," dijo Snape, su voz sin emociones.

Harry no lo miró. Tanteó su varita, ponderando si podía Oblivatear a Snape ahora y sucesivamente terminar con esto.

"¡Potter!" dijo Snape con más fuerza y Harry le devolvió reluctantemente la mirada.

"¿Por qué estás intentando salvar al Señor Oscuro?" él se molestó en preguntar a Harry por primera vez.

Harry no había esperado que hiciera esa cuestión, y no verdaderamente no sabía cuál contestación Snape estaba buscando, o si quería contarle la razón completa.

Harry contuvo su estancia y decidió qué quería decir. "Porque soy un Gryffindor, y nosotros amamos y perdonamos y tenemos esperanzas bien lejos de lo que es probable que sea bueno para nosotros." Permítanle a Snape tratar y diseccionar esa afirmación. "Tú te convertiste en un mortífago por una razón, una vez, antes de que te convirtieras en un miembro de la Orden del Fénix. Dime, ¿alguno de los lados fue lo que esperabas que fuese?"

Snape permaneció callado, pero Harry podía suponer que su respuesta era: No.

"Ambos sabemos la única forma en que las cosas van a resultar en una guerra. Un lado ganará, pero sólo hasta la siguiente guerra, porque ningún problema actual se resolverá. Ambos lados precisan apaciguarse en orden de tener alguna clase de estabilidad y prosperidad."

Snape arqueó una ceja desafiante. "¿Y tú crees que eso puede pasar con Lord Voldemort aún con vida? ¿Estás pensando en trabajar juntos a la par?" Él sonaba, quizás con un buen motivo, cínico. "¿Qué de la profecía?"

Despreciando lo que Snape le había dicho antes acerca de ser Harry el que le había dado la segunda poción, no creía que esto fuera lo que la profecía quiso decir. Siguió con lo que había decidido antes. "Yo he sido el ganador de ella," le contó al otro.

Snape, por supuesto, no se divirtió con la pronta confusión a la que fue arrojado.

"Yo estaba bajo la impresión de que él todavía vivía… esa es la razón por la que yo estoy aquí, ¿o él no lo está?" sugirió con desdén.

"Aquella persona no es Voldemort," dijo simplemente Harry. "Nunca dice que tuviera que matarlo. No pude matarlo incluso cuando él era una serpiente indefensa, y no sé si eso nos hubiera librado de él siquiera, por lo Horrocruxes."

Los ojos de Snape se entrecerraron. "Usted, Potter, no dice nada que tenga sentido," gruñó.

"Lo siento," dijo Harry, enteramente sin lamentarlo. "Tú sabes, de algún modo dudo que mi madre se sacrificara a sí misma por su hijo para que él buscara venganza y asesinara en retorno. Ella valía mucho más que eso… y yo soy mejor que eso."

La expresión de Harry se quebró ante su falla de encontrar una forma de ayudar a Tom, sin importar todo lo que había descubierto. Se ve que Snape era la opción correcta pero… ¿al final para qué? ¿En quién podría confiar? Miró su varita en su palma y la rodó por ella. "Mira, sólo estaré yéndome y enviándote de vuelta. No puedes ayudarlo… no puedes ayudarnos. Yo… yo no soy bueno Oblivateando, pero no puedo solamente-"

"Espera."

Harry quitó los ojos de su varita.

"Existe… una cosa."

Con el ceño fruncido, dijo Harry "¿Qué cosa qué?"

Snape no mostró emociones excepto un poco de reluctancia y quizás, algo más de incredulidad que antes. "Yo no fui sincero cuando dije que no había nada que pudieras hacer."

La fe brotó del corazón de Harry, y la confusión. Pero se figuró que esa pregunta que era la que realmente necesitaba saber fue una de las que preguntó después de que el Veritaserum se había debilitado. Idiota.

"¿Por qué me lo estás contando?"

Snape se removió, pero mantuvo su mirada fija en los ojos de Harry, una emoción innombrable en su interior. Él abrió la boca, y luego la cerró lentamente como si hubiera cambiado de idea, antes de decir, "Yo prefiero que no me hagas un Obliviate."

Pese esa era una muy buena razón, Harry dudaba que fuera la verdad verdadera.

"Huh," fue la nada elegante respuesta de Harry. "Probablemente sea sagaz."

Snape lo miraba como si hubiera sido obligado a tragarse un caramelo de limón. Tomándose un momento para considerar las posibles consecuencias, Harry le siseó a Nagini, quién se acercó a Snape para darle un vistazo, antes de que Harry le quitara las ataduras a Snape con un movimiento de varita. Snape flexionó sus brazos y muñecas con sutileza mientras Nagini lo observaba con cuidado. Harry tomó asiento frente suyo.

"¿Y bien?

Con una mirada penetrante, Snape se acomodó en su silla.

"Hay otra poción, un derivado de las otras dos."

Harry hizo una mueca, sintiendo que se estaba perdiendo algo. La impaciencia lo hizo interrumpir la explicación de Snape.

"Siguiendo con… ¿Cómo siquiera sabes esto? Lo que importa es, ¿cómo descubriste acerca de las otras en primer lugar?"

La irritación fue clara por ser interrumpido, más Snape explicó, "Estás al tanto, por supuesto, de la asociación de Dumbledore con Nicholas Flamel," él dijo reprobatorio, obviamente aludiendo al primer año y al incidente de la Piedra Filosofal. "A su muerte, Flamel hizo heredero a Dumbledore de una porción de su investigación. Flamel, lógicamente por su excepcionalmente extensa vida, había amasado una gran colección de textos oscuros y notas de búsquedas para sus experimentos. Fue entre aquellos textos que Dumbledore encontró mencionar a las pociones del Polvo del Tiempo. Tras alguna investigación adicional, Dumbledore llegó a creer que ellas habrían devenido de experimentos en el Departamento de Misterios."

Ahora, si Harry pensaba al respecto, eso no debería haberlo sorprendido.

Snape continuó. "De los registros que encontré guardados por los Inefables, el creador original de las pociones murió después de testearlas ambas en sí mismo. Se convirtió una meta para los inefables estabilizarlas, lo que eventualmente consiguieron. La información fue guardada lejos del público, desde que después el uso de Polvo del Tiempo fue ampliamente regulado, así que el conocimiento de su creación se perdió. Los documentos cayeron en la inutilidad, desde que las pociones nunca podrían prepararse otra vez y son, en facto, ilegales. El último vial de las tres fue guardado para propósitos de archivo."

Harry se sintió un poquito culpable por demoler el último retazo de tan rara poción.

"¿Cuándo estuviste en el Departamento de Misterios?" preguntó Harry. No creía que cualquiera pudiera ir y bailar el vals con contrabandos ilegales por allí.

Snape arqueó una ceja con socarronería, el primer jirón de expresión en un rato. "La misma noche que tú."

Harry se enfurruñó. "¿Quinto año? No recuerdo haberte visto ahí." Y recordaba todo de esa noche… no fue una de sus mejores.

"Exacto," replicó Snape con simpleza. "No me viste porque yo estaba ocupado en otra cosa."

Harry lo contempló por un momento antes de decir, "¿Entonces dónde está?"

Snape estuvo en silencio por un instante. "Yo no la tengo. No había sabido nada acerca de ella cuando yo la encontré entre las otras dos, pero una vez que me percaté de su naturaleza supe cuál era el mejor curso de acción a tomar. La dejé allí. Yo no le haría favores, era la muerte del Señor Oscuro, no haría que fuera fácil para él obtener el estabilizador; de ser así, si siquiera él se daba cuenta de que la precisaba. Yo no tuve reparos en pensar que sería demasiado tarde para él ir por ella."

Harry entrelazó sus dedos en su pelo. Por supuesto que no podría ser fácil. "¿En qué salón la encontraste?"

"La Cámara del Tiempo."

Dado que la Batalla del Departamento de Misterios estaba a la vista de la mente de Harry, enseguida recordó un breve vistazo de la Cámara de la Snape hablaba. Se recordó observando como uno de los mortífagos se golpeaba la crisma con una extraña jaula dorada, y cómo procedía a recorrer su ciclo de vida, su cabeza metamorfoseándose en la de un bebé, en un anciano y todo otra vez. Fue horriblemente grotesco de ver. Ahora que pensaba acerca de ello, esto le recordó vagamente a las pociones sin nombre que Voldemort tomó, al menos en la parte dónde la persona volvía a una parte de su vida.

"De acuerdo, solamente tengo que ir hasta allá y-"

"Y ser arrojado en Azkaban," lo cortó Snape. "El ministro no es el mismo que en tu quinto año. Será verdad que fuiste allí antes," dijo en un tono reprendedor, sin duda por la taradez Gryffindor de Harry, "pero fue bajo circunstancias inusuales. Por ejemplo, había mortífagos trabajando dentro del ministerio para despejar los niveles esa noche, y también tenías a una marioneta ignorante como ministro, quién mantuvo las protecciones ministeriales al mínimo como ploy para demostrar que no había peligros de una guerra. El punto es, más que nada, que la seguridad es grande y encontrarás bastante difícil escabullirte para pasar una horda de inefables y guardas. El Departamento de Misterios ha sido declarado piso de alta seguridad por ese motivo y por su naturaleza. Ellos no dejarán ni siquiera al Elegido caminar a través de sus puertas, después de la destrucción que provocaste," concluyó Snape con sequedad. Harry luchó contra rodar los ojos.

"Bien, ¿a quién le dejarían pasar?" De lo que entendía, Tom sólo había tenido un inefable con el rango de mortífago, y ese hombre había sido capturado después de la desaparición de Voldemort. No estaba seguro tampoco de cuán útil podría ser una persona de esa posición, considerando el voto de silencio que ellos tenían que tomar. Todavía, incluso si el hombre nunca podría decir directamente qué estaba ocurriendo en el DoM, la posición ciertamente debió de ser útil en términos de infiltración en el Ministerio.

"Los inefables," dijo Snape con una clase de voz duh, y esta vez Harry no se frenó de rodar los ojos porque eso también él lo sabía, "y los empleados de alto nivel del Ministerio con autorización."

"Ok," dijo Harry lentamente, internado en sus pensamientos mientras que una idea se formaba en su mente. "¿Podría Lucius Malfoy hacerlo?"

Un temblequeo en su frente mostró la insatisfacción de Snape ante la idea. "¿Y cómo, exactamente, esperas persuadirle para que lo haga?"

Harry se encogió de hombros. "No lo sé."

Snape se frotó los nudillos.

Snape no le daba suficiente crédito a Harry. Al menos él tenía la mitad de una idea en su cabeza.

"Sprit," llamó bajito, esperando que el elfo doméstico respondiera, incluso si no era su Amo. Con presteza envidiable, una cosa larguirucha apareció en frente de Harry.

"Sí, ¿Amo Harry?"

Harry se habría reído al ver la incredulidad de Snape, pero se contuvo.

"Solamente para saber, ¿cuántos elfos domésticos tienes, Potter?"

"Oh, este no es mío," explicó. "Es de Riddle." Harry no se sentía cómodo llamándolo 'Tom' en frente de Snape.

Si Snape tenía algún pensamiento acerca del nombre usado por Harry, no los demostró.

"Ahora, Sprit," dijo Harry, dirigiéndose al elfo, "¿te importaría tráeme a Lucius Malfoy aquí?" Harry se lo habría pedido a sus propios elfos, pero ellos no conocían a Lucius y él sospechaba que los de Tom sí, y que podrían encontrarlo con mayor eficiencia.

"¿Vendrá como huésped o como prisionero?"

Las cejas de Harry desaparecieron bajo su flequillo. Confía en que un elfo doméstico del Señor Oscuro planteará esa clase de cosa.

"¿Prisionero?" respondió dubitativo, sin estar seguro del todo de que conllevaba aquello. Tal vez sería bueno tener a Malfoy sudando un poco. Bien, eso, y que Harry no se sentía dispuesto a ser maldecido al momento de que el rubio lo viera.

"Oh, por el amor de- Potter, si es el verdadero elfo del Señor Oscuro, entonces a menos que desees a Malfoy traído aquí sin varita, atado y amordazado como un chancho y aterrorizado por su vida, le dirás que no lo haga."

Con una expresión ansiosa, Harry volvió la vista de Snape a Sprit. "Un segundo, Sprit, déjalo." Se volvió al otro hombre. "¿Tiene usted alguna sugerencia?", preguntó con acidez.

Snape suspiró auto despreciativo. "Yo iré a hablar con Malfoy. Será mejor si él cree que Lord Voldemort desea que él consiga la poción. No creo que él tenga un gran incentivo de conseguirla para ti."

Harry se sintió tonto por no pensarlo primero, pero entonces de vuelta no esperaba que Snape fuera tan servicial, salvo que estuviera diciéndole voluntariamente lo que estuviera esperando escuchar. E incluso ahora no estaba seguro sobre los motivos de Snape.

Harry deliberó otra idea. "Profesor, ¿podrían ellos darse cuenta si una serpiente como Nagini pasara?" dirigió a Snape.

Con una mirada titilante hacia abajo dónde la víbora hacía guardia, Snape dijo, "Ella es una criatura mágica, pero no de gran nivel. Debería estar bien."

"Si Malfoy puede llevarla, Nagini puede tragarse la poción para sacarla con seguridad."

Snape hizo un ruido curioso con su garganta. "¿Qué?"

Harry agito su varita hacia la serpiente. "Ella se la tragará y después la vomitará. Un truco asqueroso, pero útil."

La comisura Snape se agitó en una sonrisa minúscula. No era como si el hombre no usara viales de ingredientes para sus pociones con regularidad, pensó Harry. La expresión pasó y Snape mostró su mano derecha.

"¿Podría tener mi varita?" preguntó suficientemente cortés pero en un tono que habló de lo mucho que le costaba pedir en primer lugar. Harry, en una demostración de una igualmente reluctante confianza, le dio el esbelto objeto a su dueño.

: Nagini, ¿irás con Snape para ayudar a Lucius a recuperar la poción que Tom necesita? :

Nagini lo consideró. : Dile que reduzca mi tamaño, y yo iré. :

La tarea le fue explicada (adicionalmente) a Nagini, con Harry traduciendo los recuerdos de Snape del salón así la serpiente no se equivocaría.

Demasiado pronto, Snape estuvo listo para desaparecerse de las barreras de Harry. Pero antes de que lo hiciera, Harry le ofreció un ítem más para que tomara nota.

"Gracias a usted, Profesor."

Snape, con Nagini oculta en sus capas, se desapareció con un hueco crack.


Severus Tobias Snape, Experto en Pociones y Profesor del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, se apareció al interior de las verjas de Malfoy Manor sin ningún inconveniente. Él era bienvenido allí, y esto no era tan extraño por que tuviera que mostrarse en un horario relativamente tarde. Él era, después de todo, un mortífago aliado de Lucius Malfoy.

Salvo que sólo uno de ellos lo era de verdad.

Snape se desplazó forzado, incómodo al sentir las frías escamas de una encogida Nagini contra la nuca. Lo hacía sentir raramente vulnerable. ¿Cómo tenía Potter estómago, todas aquellas semanas, sabiendo que la serpiente alrededor de sus hombros era actualmente el Señor Oscuro?

Snape lo supo al momento en que había visto a la cobra blanca como un esqueleto envuelta en torno al Chico-Que-Vivió-para-ser-Estúpido que ese era, de hecho, Lord Voldemort. No supo que pensar de ese tiempo, más allá de la sensación de que quizá él debió haber visto lo que se venía.

"¿Severus?"

"Buenas tardes, Lucius," Snape saludó al rubio que estaba en la puerta principal, sin dudas de que el patriarca fue alertado del arribo de alguien en el interior de sus barreras.

Lucius asintió al saludo de Snape. "¿A qué debo el placer?"

'Lamentarás esa cuestión más tarde,' Snape pensó para sí mismo.

"El Señor Oscuro tiene una tarea para ti…"

Lucius lideró el camino hacia el living. Iba contra el código sangrepura hablar con un huésped el zaguán.

De alguna forma, Snape lamentó su decisión de ir en contra de los deseos de Dumbledore. Cuando había ido a la búsqueda de las poco corrientes y cercanas a inexistentes pociones la noche de la ruptura en el DoM, no se había percatado de que había otra opción en el plan de Dumbledore ampliamente plagado de fallas. Él lo encontró en las notas archivadas y almacenadas cuál era el propósito de la tercera poción, lejos de ser reciente, y tomó su decisión en una fracción de segundo. Fue lógica pura: ¿por qué poner en riesgo las potencialmente desastrosas consecuencias cuando uno podía elegir un seguro y más racional acercamiento? Ellos podrían literalmente quitar al Señor Oscuro sin levantar un dedo.

El niño de Lily estaría seguro.

Dumbledore era poderoso, Dumbledore era sabio, pero no era infalible. Eso Snape lo había aprendido, ¿y no fue esa una dura lección? Si Snape estuvo shockeado de aprender que Harry Potter era un Horrocrux accidental cuando Dumbledore se acercó por primera vez con su plan, el Experto en Pociones estaba verdaderamente apaleado de que el Director pretendiera que Potter encarara a un Señor Oscuro regenerado como la profecía vaticinó. Él sospechaba que Dumbledore no tenía idea de cuán fuerte era su convicción cuando juró proteger al hijo de Lily de Voldemort.

Él haría todo por ella. Incluso si ella se había ido. Así que hizo un nuevo plan para arreglar los descuidos de Dumbledore.

Si no hubiera sido por la entera interferencia de Harry Potter, su plan habría funcionado.

¿Habría sido la cosa una completa pérdida de tiempo? Potter era todavía un Horrocrux, y para lo que importaba, el Señor Oscuro era aún inmortal. Confía en que el chico arruinara la única cosa que lo libraría de la influencia de Lord Voldemort, haría las cosas más sencillas para todos, y al final salvaría su vida.

El resultado de la ingestión accidental de la poción por parte de Harry, sin embargo, era muy curioso.

"¿Qué es la tarea?" preguntó Malfoy, rompiendo los pensamientos de Snape. Ellos habían llegado al living y estaban ahora acomodados en sendas sillas. Llegar a ser una persona lo hacía tonto, así que Snape aseguró que su máscara blanca estuviera en su puesto, aunque más o menos la sentía como su verdadera cara. Tuvo pocos días en los que expresó alguna emoción, lo que lo dejaba sintiéndose solo demasiado seguido.

"¿Recuerdas cuando el familiar del Señor Oscuro fue enviado al Departamento de Misterio, asumiré? El Señor Oscuro decretó que debes asistirla a repetir su logro y asegurarte de que la serpiente alcanza la Cámara del Tiempo. Hay una poción que debe ser recuperado. La serpiente está informada de su obligación, y todo lo que es requerido de ti es garantizar que ella retorna segura. No necesito recordarte las consecuencias si fallas."

Lucius, por supuesto, mostró el miedo apropiado a fallar, pero estaba nada excepto complacido ante el prospecto de su éxito. Si sólo supiera. Snape se agarrotó cuando sintió a la serpiente reducida desenrollarse y descender al suelo recorriendo su cuerpo, sus músculos acompasándose y liberando su brazo. Lucius parecía bastante infeliz con la nueva adición a su atuendo cuando Nagini se acomodó alrededor de su cuello, pero sin embargo conservó el aplomo.

"¿Cuándo debe ser hecho?"

"Tan pronto como sea posible." Un hombre como el Señor Oscuro tardaría algunos pocos días en tener su núcleo mágico drenado, pero era mejor no esperar. "Contáctame cuando hayas completado la misión."

Levantándose, Snape pujó sus despedidas y se marchó del living, sin esperar que Malfoy lo escoltara fuera. Ahora que se había hecho, podía apreciar enteramente las implicaciones de sus acciones y por qué las había hecho.

Vinieron por una cosa… o, más adecuadamente, una persona: Lily.

Potter lo había sorprendido. No solamente no había matado al Señor Oscuro a primera vista, viéndolo en su forma diminutiva y vulnerable, sino también lo había traído al Castillo de Hogwarts, junto a muchos estudiantes. El Potter que había jurado proteger. El muchacho ciertamente hacía la propia tarea jurada por el Experto en Pociones más complicada. Snape no sabía a quién quería estrangular antes: al Señor Oscuro por atreverse a venir, a Potter por ser suficientemente estúpido como para ayudarlo, o a Dumbledore por ser leniente y permitiendo a la literal serpiente estar.

Después del bastante dramático y abrupto comportamiento de Potter, y luego después en el reporte de Dumbledore sobre la conversación que había tenido con el chico, Snape había creído honestamente que Potter había enloquecido. A pesar del "trato" que habían hecho, en opinión de Snape no había motivos para que el mocoso se negara de una vez por todas de librar al mundo de Lord Voldemort. Él estaba, en opinión de Snape, realmente chiflado. Sin embargo, Snape se había asegurado de que, de un modo u otro, el mundo estaría libre de Lord Voldemort.

Y entonces fue secuestrado, y descubrió que Potter era todavía un Horrocrux. Snape hizo una mueca ante el recuerdo mientras salía de la mansión por la puerta principal y caminaba hacia el punto de aparición.

Él tenía que admitir, pese a su reluctancia, que Potter lo había incapacitado correctamente y sucesivamente interrogado. ¿Quién habría esperado que los usualmente inofensivos elfos domésticos vinieran a las mazmorras de Hogwarts y lo arrebataran bajo las órdenes de Harry Potter? Era demasiado embarazoso y surreal, y saboreó lentamente la venganza.

Potter no era la misma persona que se había sentado en su clase los pasados seis años. Incluso al pensarlo, Snape ponderó la idea de que por algún percance el Potter que conocía fuera nada más que una ilusión, o lo que él quería ver solamente. El joven mago que lo había acusado había sido maduro, listo, y tenía la ración justa de resentimiento contra él cuando acusó a su Profesor de cosas que se aproximaban a la verdad. Snape podía verlo en ojos de jade, tal vez un término apropiado considerando su color. El viejo encontró difícil mirar otra cosa en vez de centrarse en ellos, y lo sintió como un castigo… expiándose por su rol en la vida de Potter, al que había causado ese rencor.

Era como Lily lo miraba desde su tumba. Era como si estuviera viendo a Potter por primera vez.

Él había estado de acuerdo; de acuerdo en ayudar a Potter en su muy pobre, simulada imitación de una buena idea. Snape sabía bien que él podía estar vendiendo el bienestar del Mundo Mágico en intercambio por un voto que hizo para proteger al chico –al niño de Lily. Ese era el precio. Le había fallado una vez, y no le fallaría ahora a su hijo.

Potter era aún el Horrocrux del Señor Oscuro –el único que quedaba. Snape no sabía qué le pasaría a un Horrocrux humano si el dueño de la pieza de alma la necesitaba. Y además el Experto en Pociones se descubrió a sí mismo en la vereda opuesta, tratando de ayudar al Señor Oscuro a vivir.

Había una cosa de la Snape se estaba dando cuenta: él ya no sería el único protector de Potter. Tenía pocas dudas de que, tanto como el Señor Oscuro viviera, él se aseguraría de que el portador de su alma no recibiera ningún daño. ¿Era este suficiente motivo para jugar este peligroso juego, esta gambeta por el destino del Mundo Mágico?

Por Lily… y por el chico, así era. Las cosas cambiaban, el planeta daba sacudidas mientras se hundía.

Por eso, Snape sintió las emociones conflictuadas en su cuerpo y algo de optimismo y excitación. Lo que fuera que pasara, sentía que valía lo que vendría. Como un hombre de dos mundos, de la Luz y de la Oscuridad, y sin pertenecer a ninguno, la perspectiva de algo distinto no lo perturbaba.

Snape se desapareció lejos.


Así que, ¡una tanda de revelaciones!


Sakura-Selene: gracias por tu constancia... y ya ves que todo andará bien... tal vez... o tal vez no... No creo que Harry tuviera muchos problemas para cocinar, pero en este pastel particular se sintió perfeccionista y abrumado por la autocrítica así que tiró unos cuantos al fregadero antes del que le llevó a Tom. Y con respecto al otro capi... sí, esta lleno de un clima de extrañeza.
gracias, yuram, Yessenis Sss (Ahora es Tom, aunque pasó mucho tiempo inmerso en otro personaje, así que conserva los manierismos...)
mani, JessyRiddleFriki-Black, Frida12346 (sigue así de entusiasta :P), Chiara Polarix Edelstein...
Slytherin'sMalfoy: aunque Harry no haga nada... Dumbles va a morirse alguna vez... a fin de cuentas, es de eso de lo que se jacta... gracias por todo!


N/T: Próxima actualización: 9 de marzo.