Weeeee..he vuelto x3…
Reviews:
Roronoa Minamino: seh…esta cosa va en decadencia ;-; pienso que es una pena e igual el hxk ya no late como antes, los tiempos cambian (?) hmmm y waahg ese kunama violador no me gusta xD….o.o hum yo ando aun media pegada a Hetalia y ahora me enamore de unos personajes de Amatsuki una serie.-….¡pero no encuentro ningun fic de ellos T.T! u.u…hu sobre el fic ps aquí ya empiezan los problemas y Karasu sicopatico entra en ecena xD….vee muchos saludos! Gracias x rr.
Luci-hiei: hola! Jejeje gracias por leer y comentar :3 cuando pueda leere algun dic tuyo con calma n.n!
Hoshiyo-hime: seww aca las cosas empeoran y waah x.x pasaran cosas xd aww amiga ojala estes muy bien, ya tendremos tiempo para hablar :P
Reena Kusakabe: Reena! nwn wuu tanto tiempo jejeje la verdad me alegro que te guste como va el fic y ps perdona la demora nuevamente pero aquí subo un capi largo jaja muchos saludos!
Twinipuu: jeje se viene el cumple xD aww qe bueno q te guste el fic y ojala q te guste este capi porque las cosas se iran complicando xp
:3 agradesco los comentarios!
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Yo también volví a lo mío que era cortar un poco de apio, pero tan perdido estaba en mis pensamientos que sin querer me corte un dedo con el cuchillo.
– Rayos – me dependí a mi mismo al ser tan descuidado.
– ¿Shuichi estas bien? –
Este día parecía que no acabaría tan pronto como esperaba…
::·:·: Inocent Silence :·:·::·:
(Silencio inocente)
Capitulo Catorce: Cagebird
A mi suerte, Karasu había desaparecido de la casa todo el día y aquello me daba la libertad de andar libremente por la casa, sin temer a encararlo.
Me encontraba tomando té con Mary, ya en la tarde, cuando alguien tocó la puerta.
Inevitablemente mis nervios volvieron
– Yo iré – Mary se paró con calma de la mesa quizás pensando lo mismo que yo: Karasu había llegado de quien sabe qué lugar.
Cuando por fin estuve solo en la pequeña sala escondí mi rostro en mis manos. Por lo menos hoy no había visto mucho a Karasu y ni siquiera había tenido que dirigirle la palabra. Pero saber que había llegado a casa me estremecía de igual forma. Cada vez que oía su voz me lo imaginaba amenazándome…
– ¡Que sorpresa! – Desde la puerta escuche la voz de Mary sorprendida.
Quité las manos de mi rostro para mirar con interés la entrada a la sala esperando a que reapareciera Mary. ¿Acaso tenia visita?
Suspiré mentalmente al hacerme entender que no se trataba de Karasu…Podía volver a respirar con calma otra vez.
Abrí mis ojos enormemente cuando vi a la anciana por fin entrar a la sala donde me encontraba con otra persona detrás de ella.
– Mira quién vino a visitarnos, Shuichi – La anciana sonrió y avanzó unos cuantos pasos invitando al visitante a asomarse…
No podía ser…
– H-Hiei…– Susurre sorprendido al verlo parado por primera vez en esta casa.
El sonrió calladamente y se encogió de hombros – Vine a pasar el rato aquí – dijo simplemente. Llevaba puesto un delantal blanco así que supuse que había venido directamente de su trabajo como doctor.
Mary sonrió abiertamente – Toma asiento chico, justo hablábamos de ti hoy – Mary hizo un espacio rápidamente para Hiei en la mesa y él acepto calladamente.
– ¿Hablaban de mi? – Me miro arqueando sus cejas con interés.
Contuve mi risa al ver su expresión y asentí suavemente con la cabeza.
Mary comenzó – Mañana es el cumpleaños de Shuichi – comentó mirando a Hiei.
Hiei arqueo mas las cejas…– ¿Es cierto? – yo nunca la había dicho la fecha de mi cumpleaños.
La anciana continuo entusiasmada – Y estábamos planeando hacer un almuerzo para festejar todos juntos – Ella me miró fugazmente – Tu serias el invitado de honor – bromeó.
Abrí mis ojos enormemente mientras un sonrojo asomaba en mis mejillas. Mary estaba conciente seguro que entre Hiei y yo había algo. Y ahora me lo había confirmado totalmente.
Hiei la miró unos momentos como pensando. Debía trabajar mañana, ¡Estoy seguro!
El pelinegro suspiro – mm… – se giró hacia mí mirándome de forma pensativa – Pediré una licencia por enfermedad en el trabajo y no faltaré a estar en el almuerzo de mañana – Me sonrió, como si tuviera algo más en mente.
Le sonreí cariñosamente. En verdad no era necesario que hiciera eso…Así me ahorraría el problema de que Karasu nos viera…
– ¡Muy bien! – Mary sonrió triunfante – Shuichi esta por cumplir sus 17 años – me miró cariñosamente.
– Es todo un adulto ya – Hiei comentó, mirándome maliciosamente.
– ¡H-Hiei! – lo reprendí con la mirada mientras mis mejillas enrojecían más. Me sentía nervioso de que estuviéramos frente a Mary juntos.
Mary se río calladamente, siempre tratando de ser educada – Estos chicos… – logro decir entre pequeñas risas.
Hiei sonrió levemente – Por cierto Shuichi ¿le hablaste sobre…? – Hiei insinuaba si le había hablado a Mary sobre que me iría a vivir junto a él.
Negué rápidamente con la cabeza. Había olvidado aquello y además no sabía como decírselo…Y ella parecía siempre feliz, no podía decepcionarla…
– ¿Hablarme sobre qué? – por unos segundos había olvidado que Mary estaba presente…
Hiei suspiro. ¿Si no podía hacerlo yo tenia que hacerlo él? – Le propuse a Shuichi irse a vivir conmigo – dijo simplemente, jugando ociosamente con sus dedos.
Del rostro de Mary se esfumo aquella sonrisa de segundos antes – Oh...– De mirar a Hiei pasó a mirarme a mi – Shuichi no me lo había dicho – ella dijo.
Bajé mi mirada para no encontrar la de ella – perdón…– susurré sintiendo incomodo el momento.
– Shuichi siente que ya necesita su espacio aparte desde ahora – Hiei continuó luego de una pequeña pausa. – ¿Está de acuerdo? – pregunto el pelinegro, llamándome la atención el tono de voz tan educado y formal que usaba…
Mary lo miró unos segundos y luego sonrió suavemente – Estoy de acuerdo si prometes hacer a mi Shu muy feliz – Ella dijo mientras sus labios sonreirán pero en sus ojos delataban obviamente el sentimiento de tristeza…
Hiei dirigió su mirad hasta mí, sonriendo – Prometo hacer a Shu el chico mas feliz del mundo…– Más que diciéndoselo a Mary, me lo decía sólo a mi.
Mi corazón se aceleró al oírlo decir aquellas palabras…Hiei se esforzaba siempre por sacarme más de una sonrisa y siempre lo lograba…
Mary sonrió conforme – Entonces esta bien – llevó su taza a su boca para beber un poco de té.
– Gracias, Mary...– Logré decir. Me sentía la persona más feliz del mundo.
– ¿Pero entonces no habrá almuerzo juntos mañana? – Preguntó la ancianita, sin preocuparse de esconder su tono de voz decepcionado.
Yo sonreí – Yo quiero ese almuerzo mañana, Mary…– le dije, sonriendo mas abiertamente al verla a ella sonreír...Aquellas expresiones me recordaban enormemente a mi madre.
Hiei me miró complacido – Entonces los veré mañana –Hiei se levantó lentamente de su asiento.
– ¿Ya te vas? – Mary pregunto extrañada.
Hiei entrecerró sus ojos – Tuve un día muy agotador – Seguro ser doctor era demasiado cansador – Buenas noches a ambos – Con su mano suavemente se despidió y desapareció de la sala lentamente.
Yo me quede mirando por donde había salido unos segundos.
– ¿No piensas ir a acompañar a tu amigo hasta la puerta, Shuichi? – recibí una mirada divertida de Mary.
Asentí sonrojado y rápidamente corrí tras Hiei.
Cuando sali de la sala me encontré a un Hiei listo para abrir la puerta – Hiei – lo llame mientras me acercaba a él.
El se giro lentamente – ¿Qué sucede? – preguntó somnoliento.
Me acerqué y lo abrace fuertemente – Gracias – sonreí cuando sentía que se estremecía.
– hmp – Llevó sus dos manos a mi rostro obligándome a encontrar sus ojos.
Nos quedamos en aquella posición por no sé cuantos segundos. Parados en la puerta de la casa de Mary, sin importar que ella nos viera ni nada y entonces Hiei entrecerró sus ojos y comenzó a acercar su rostro a mío lentamente mientras mi respiración se aceleraba…
Pronto nuestros labios se unieron tiernamente sin apuro y sin tratar de dominar al otro. Sólo un roce de labios casi como el toque de la seda…Hiei era tan dulce cuando él quería…
– Buenas noches – susurró cuando nos separamos por fin y luego paso uno de sus dedos por mi labio inferior para limpiar la humedad de ellos.
– Buenas noches – Acaricie su mano mientras él ya abría la puerta.
Realmente, la primera visita de Hiei a la casa había sido muy hermosa… ¿y quien sabe si mañana las cosas resulten mejor?
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El día de mi cumpleaños llego con prisa y ya me encontraba de pie frente a mi cama.
Me había despertado hace horas pero había querido permanecer más tiempo en la cama que pronto dejaría.
Me estiré para quítame los últimos efectos del sueño y me encamine al baño para lavarme y estar presentable para este día ya que seria el cumpleañeros y tendría como invitado a Hiei!...Rayos, con más razón debía estar presentable.
Luego de haberme aseado como se debe, Salí de mi cuarto para bajar silenciosamente por las escaleras. Había dormido tan profundamente que seguro no había sentido a Karasu llegar a la casa en la noche, y si había llegado, no quería despertarlo si aun dormía…
Camine con mis pies descalzos por las frías cerámicas de la casa de Mary, buscándola por todas partes con la mirada. De pronto mi vista se fijo en el reloj que marcaba las once de la mañana. Hmp…había dormido demasiado…
– Mary…– Llamé calladamente cuando la pasar los minutos no veía señal alguna de la anciana en la casa. Mi susurro de su nombre se perdió en el aire cuando nadie contesto…
¿Estaba solo?
Pronto sentí una extraña sensación en mi estomago, si estaba solo no era bueno… ¡No era nada bueno!
Sentí una madera de las escaleras crujir y rápidamente me alerté. Me encontraba ahora en la sala lo que me impedía ver la escalera…
Quizás era Mary bajando las escaleras.
Traté de consolarme mentalmente pero lamentablemente sentía que me equivocaba y se trataba de otra desagradable persona…
Me senté nerviosamente en el sillón de la sala de estar cuando unos pasos comenzaron a oírse cada vez mas cercanos y lentos. Mary nunca caminaba de esa forma. Me dije entrelazando los dedos de mis manos sobre mi vientre…
Entonces en la entrada de la sala apareció la figura oscura de Karasu asomándose lentamente – Mary no esta en casa. – Su rostro se fijó en el mió mientras sonreía con maldad.
Me estremecí y apreté con fuerza mis manos. ¡No podía ser que ahora estuviera sólo con él! Su mirada me decía que tenia algo en mente…– ¿Dónde esta? – Pregunté afilando la mirada luego de unos segundos. Tratando en lo posible de mantenerme calmado.
No podía dejar que él arruinara mi día de esta forma…
El se paró en una de las murallas sin quitar su mirada de mi cuerpo – Fue de compras – Dijo sin interés. Sus negros cabellos cubrían bastante su rostro indicándome que recién se había levantado…O quizás sólo esperaba que yo me despertara y saliera de mi cuarto….
– hmp – Gruñí y quite mi mirada de su repugnante rostro y miré hacia la ventana. Esperando con esperanza que Mary llegara pronto y si es posible que llegara en ese mismo momento…
Lamentablemente jamás llego…
– Shuichi – Su figura delgada se encaminó lentamente hacia mí, mientras yo lo miraba de reojo – Hoy es tu día especial, ¿verdad? – Pregunto casualmente con un tono de burla.
– No te acerques…– Susurre cuando estuvo ya a sólo unos centímetros de mi. Yo sentado aun en el sillón y el de pie con sus pantalones desbrochados.
Quite mi mirada nuevamente para no sentir nauseas ante la vista que tendría frente a mi.
– ¿Por qué no? – El se arrodillo frente a mi y una de sus largas manos trazaron el contorno de mi rostro – Sólo quiero desearte un feliz cumpleaños, Shu– dijo entre risas.
Gire mi rostro a él, bruscamente. Mi ceño fruncido – Karasu…– susurre como advertencia aunque sentía que mi barrera de valor se quebrajaba.
Karasu me miró con sus ojos violetas sin brillo – Sólo quiero darte un regalo. – sonrió con malicia mientras su mano volvía a mi rostro, esta vez, un dedo rasguñando mi mejilla dejando en mi piel una línea rojiza.
Abrí mis ojos enormemente al notar el doble sentido de sus palabras. Esto no iba bien y más aun cuando nadie más estaba en casa.
Sin pensarlo más me pare rápida y bruscamente del sillón. Mi vista se fue frenéticamente a la puerta ¡Debía salir!
Escapar…
– No de nuevo, Shuichi – luego de tres pasos corriendo, Karasu me atrapó rodeando mi cintura con sus brazos firmemente – Que descortés eres al tratar de irte antes de que tu fiesta empiece – El me tomaba por detrás, de modo que no podía ver su rostro, pero en mi mente sabia que reía malvadamente sin cordura…
– Suéltame – Balbuceé entre dientes mientras trataba de quitar sus brazos de mi cintura.
Se acerco hasta mi oído para susurrar – Te soltare cuando me prometas que no te iras –
Deje de pelear cuando le oí. Cuando él me proponía algo no podía hacer nada más que aceptar. Porque sabia que él siempre cumplía lo que decía… – Bien – susurre cansado. Si él me soltaba podía pensar en otra forma de escapar de su alcance.
Entonces sus brazos me dejaron lentamente, acariciándome intencionalmente con sus manos. Gruñí con desprecio al sentir aquello…Las caricias de Karasu eran repugnantes…
– Eres un buen chico – Me tomo fuertemente de un brazo y me acercó hasta él – Prometo que tu regalo te encantara, Kurama – sonrió entre dientes produciéndome un escalofrió que recorrió mi espalda.
Tiré fuertemente de mi brazo haciendo que Karasu lo soltara y lo miré fieramente.
– ¡Ooh! ¿Donde aprendiste a dedicar esas miradas? – Karasu se hecho a reír, sin sentir intimidación por mi mirada. Lo odiaba, realmente lo detestaba...– Seguro tu amiguin Hiei te enseño a ser rudo – Paso una de sus pálidas manos por mis cabellos, tirando de algunos intencionalmente.
Pestañeé algunas veces al oírlo mencionar a Hiei ¡¿El podría llegar en cualquier momento y me encontraría así?
¿Qué debía hacer?
– Karasu…– De mis labios escapo el nombre de mi verdugo.
Karasu sonrió – Me gusta como suena mi nombre en tu boca – Dijo en un intento de sonar romántico para mí y entonces me acerco más hacia él, bruscamente, provocando que ambos cuerpos chocaran sin cuidado. – Eres hermoso – Su otra mano fue a mi mentón sosteniéndolo firmemente mientras Karasu se relamía sus labios y comenzaba a acercarse…
– ¡No! – Grité y moví bruscamente mi cabeza logrando soltar mi rostro de su mano. No dejaría que Karasu me arruinara de nuevo. Debía ser fuerte…O intentarlo.
Retrocedí unos cuantos pasos, aun con Karasu tomándome firmemente mi brazo.
– ¿Por qué no? – Inclino su cabeza hacia un lado.
– Por que no me gustas – Susurre calladamente mirándolo a los ojos.
Karasu frunció el ceño terroríficamente – Pero tú si me gustas – se relamió y su mano se apretó con más fuerza a mi brazo. – Y haré que me ames, Kurama – susurró más fuerte mientras yo veía como mi brazo era más y más apretado por su mano.
– K-Karasu – llevé una mano hasta su mano que lastimaba mi brazo y trate de quitarla – M-me lastimas…– Susurre entrecortadamente.
En cuanto terminé de susurrar aquella frase Karasu, aun teniéndome de mi brazo, me tiró al piso – ¡Tu provocas que quiera lastimarte! – grito fuertemente parándose cerca de mi.
Elevé mi rostro hacia él y afile mi mirada, haciéndole entender que no me rendiría fácilmente.
Mala movida…
El se agachó hasta tomar con su puño mis cabellos – Deja de mirarme así – Tiró fuertemente de mis cabellos para que lo mirara.
Dejé de mirarlo asesinamente ante su advertencia. Bajé mi mirada en el piso notando lo interesante que era mirarlo en momentos como este.
Me soltó por fin luego de unos segundos y se puso de pie nuevamente – Eres un bastardo – Me insultó y dio media vuelta para ir a su cuarto.
Sonreí amargamente en el suelo – Tu eres más bastardo que yo, Karasu – susurré, sin tener mucho cuidado a que me escuchara.
Pero al parecer si oyó y mientras caminaba golpeo fuertemente una pared, dejando una fisura en ella. Se detuvo de pronto y me miró por sobre su hombro. – No juegues con fuego, Shuichi. – Susurró fríamente mientras sus ojos hervían – Por que te quemaras – Terminó de susurrar y continuo hacia su cuarto, dejándome frío en el piso.
¿Había sido una advertencia, verdad?
¿Significaba que en cualquier momento el podría….?
– Maldito – Me paré lentamente del piso y sacudí un poco mi ropa del polvo y la suciedad.
Había encarado a Karasu como nunca antes. Y lo había hecho sólo para que no arruinara mi cumpleaños y me dejara en paz. Al parecer resultó por hoy y espero seguir así de valiente el tiempo que permanezca aquí y luego me iré donde Hiei y jamás volveré a poner un pie aquí….
Era un buen plan…
Me estremecí cuando oí la puerta principal abrirse. Me asomé para sólo ver a Mary llegar…
– ¡Shuichi! ¡Buen dia! – Ella sonrió cariñosamente, entrando con un poco de dificultad a la casa gracias a las bolsas de compras que llevaba en ambas manos.
– ¡Mary! – Mostré mi mascara de felicidad y fui inmediatamente a ayudarla con las grandes bolsas.
Cuando estuve lo suficientemente cerca ella dejo caer las bolsas al piso y me abrazo maternalmente. – Feliz cumpleaños, Shu – Susurro tiernamente.
Sonreí suavemente. Suspirando de tranquilidad al no sentir la presencia de Karasu cerca.
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Pasaron algunas horas y el almuerzo ya estuvo listo y solo faltaba mi invitado de honor.
– Shuichi, lleva los platos a la mesa – Mary me pidió y obedientemente hice lo que me pidió, teniendo la sorpresa de que alguien ya estaba sentado en la mesa.
Trate de no estremecerme al sentir la mirada fiera de Karasu sobre mí mientras dejaba algunos platos con alimento sobre la mesa. El se sentaba ociosamente jugando con sus dedos mientras aun me observaba.
Rápidamente le dedique una mirada fugaz sin ninguna expresión en ella. En mi interior me sentía profundamente nervioso al darme cuenta que…Karasu conocería a Hiei cuando este llegara aquí.
Me estremecí lo que provoco que votara un vaso por casualidad. Pero a mi suerte, el vaso nunca se rompió ni toco el piso.
– Gracias – Susurre amargamente cuando Karasu había logrado atajar el vaso y ahora me lo entregaba. Afilé mi mirada cuando tome el vaso y Karasu no parecía soltarlo. Su mirada parecía divertida y malévola como burlándose de mi.
De pronto tomo mi mano con el vaso entremedio y me acaricio con sus dedos suavemente. Gruñí y di un tirón para deshacer el desagradable contacto.
El sólo sonrió entre dientes, dejando escapar una desagradable carcajada y me siguió mirando. Sus ojos enormemente expresivos me decían que el tenia preparado algo para mi y me temía que no seria un simple regalo de cumpleaños…O por lo menos, no seria algo que yo disfrutaría, lo presentía.
Incomodo, bajé mi mirada y camine apresuradamente hacia la cocina, donde sabría que Karasu no me seguirá ya que Allí estaba Mary, sin sospechar tensión alguna que había entre nosotros. Yo y Karasu…
De pronto sentí que alguien golpeaba la puerta, señal de que alguien quería entrar a la casa…Y me temía que seria Hiei.
Mary medio sonrió mientras aun preparaba algunos platos de alimento – Ve a abrirle, Shuichi. – dijo suavemente sin desconcentrarse de su labor.
Asentí calladamente y camine rápidamente hasta la puerta para evitar que Karasu se adelantara y recibiera a mi 'invitado'.
Sin temor alguno abrí la puerta para sonreír calidamente – Viniste. – le sonreí a mi invitado.
El chico de ojos rojos se encogió de hombros – Tuve algunos inconvenientes, pero estoy aquí. – medio sonrió calladamente.
Yo sólo sonreí más abiertamente. Su presencia me hacia inmensamente feliz.
Sin preocuparme que alguien observara, pase una mano por su mejilla para acariciarlo. El inmediatamente deshizo el contacto – Aquí no, Shuichi – dijo calladamente, quizás por miedo a que alguien nos escuchara.
Entonces recordé a Karasu y baje la mirada al suelo mientras dejaba caer la mano que antes acariciaba el rostro de Hiei. No podía permitir que nos viera demasiado cercanos.
– ¿Me dejaras pasar? – Pregunto luego de unos segundos.
Eleve mi mirada a su rostro al darme cuenta que nos habíamos quedado parados en la entrada de la casa y aun no lo dejaba entrar. – Adelante – dije y me hice a un lado para que pudiera entrar a la casa.
– hmp – dijo calladamente cuando paso a mi lado.
Yo sólo sonreí y noté que en su mano derecha llevaba una pequeña cajita envuelta en papel de regalo negro y rojo. Divertidamente supuse que ése seria mi regalo de cumpleaños.
Cuando me disponía a hablar con él, un intruso asomó de la sala descubriéndonos a ambos…
– ¿Quien es? – La voz de Karasu se apago en el momento en que nos vio a ambos en el recibidor de la casa.
En mi pecho se formo un nudo al ver la mirada fiera que Karasu le dedicaba a Hiei…
Inevitablemente se habían conocido…Y eso se convertiría en algo malo….
Muy malo.
:·:·: :·:·: :·:·: :·:·: :·:·:
Inocent Silence (I.S.)
Continuará.
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Como pueden ver, alargue los capis mmm…ojala les haya gustado y gracias por leerme :3 Cualquier cosa que quieran comentar me lo hacen saber por rr nxn saludos!
