Estuve ausente durante un montón de tiempo porque de plano, no tenía ni tiempo para mí, este cápitulo me gustó mucho porq está lleno de cursilerias XP y bueeeno, espero no tardar mucho en actualizar :)
Gracias por leer :D
Desperté bajo una luz demasiado blanca para mi gusto y por un momento me pregunté si estaba muerta, aunque después, cuando mis ojos se acostumbraron a la brillantez del lugar, pude divisar las paredes, el sillón, las sabanas e incluso los muebles todos de color blanco. Obviamente no era en mi habitación, todo estaba más ordenado e impersonal como para que lo fuera ¿Pero por qué diablos me encontraba yo en el hospital? Me forcé a recordar que estaba haciendo ahí y después de mucho esfuerzo lo logré, me dieron ganas de patearme a mí misma ¡Oh Nymphadora eres una estúpida! Mira que olvidar al mortífago que bien pudo haberte matado por estar buscando a Remus… tú sí que tienes graves problemas.
Apenas si pude enderezarme, no sentía mucho mis extremidades, de hecho era como si todas estuvieran dormidas, así que mejor me quedé quietecita esperando a ver si alguien entraba.
Después de contar todas las manchitas que había en el techo, entró un hombre joven tenía un chaleco verde puesto y en sus manos un sujetapapeles, al parecer no estaba preparado para encontrarme despierta porque se sobresaltó levemente al verme sonreírle; se acercó rápidamente y después de revisarme, hacerme preguntas y volverme a revisar, salió de la habitación.
No entró mi mamá o mi papá. Fue quien menos esperaba que fuera y el justo culpable de porque yo estaba en el hospital. Su rostro estaba claramente cansado y adolorido, muy pálido, preocupado y el verme despierta le iluminó un poco la mirada. Después de cerrar la puerta tras él, se lanzó sobre mí -literalmente- y me abrazó con fuerza. Me sentí extraña atrapada entre sus brazos, una mezcla de rechazo con alegría, algo cálido creciendo en mi interior que, de no ser por estar amarrada a esa cama, me haría saltar y gritar hasta la locura.
Después de separarse lentamente me miró fijamente, probablemente esperando a que me pusiera a gritar como poseída. Cuando estuvo seguro de que no lo haría se acercó a una silla solitaria que estaba al fondo de la habitación, la puso al lado de la cama y sonriendo tímidamente me preguntó "¿Cómo te sientes?" analicé el tono con el que habló, el tono cauteloso que siempre utilizaba para disculparse silenciosamente "Supongo que bien… creo que es normal no sentir nada" desvió un poco la mirada aún sonriendo ligeramente; en cambio yo lo miré fijamente, no quería decir nada por lo que se formó un silencio extremadamente incómodo "¿por qué estás aquí?" preguntó de repente volviéndome a mirar, ah pues bien fácil, en mis ansias de encontrarte a medio enfrentamiento bajé la guardia y me hirieron, ¿estúpido no crees?, pensé casi con fastidio ya que en realidad así había sucedido y no fue una de las cosas más inteligentes que he hecho en mi vida "Mi defensa flaqueó por un momento y el maleficio me dio en el pecho" su mirada se ensombreció horriblemente "Eso nunca te había sucedido" dijo gravemente y me aguanté las ganas de poner los ojos en blanco, por supuesto que nunca me había pasado "Bueno, estoy segura de que no volverá a pasar" repuse fríamente eliminando cualquier pregunta acerca de mi estupidez que pudiera formular "Estuviste casi 2 días inconsciente, dijeron los medimagos que si después de las 6 no despertabas tendrían que tomar cartas en el asunto" pasó saliva con dificultad "¿y qué hora es?" pregunté "5:30" contestó, ahora sí la sonrisa se extendió a todo lo ancho de su rostro, con una alegría que hasta a mí, que estaba mortalmente enojada con él, me hizo sonreír. Al parecer le inyectó algo de valentía el hecho de que yo le sonriera por primera vez en todo el rato, ya que se puso de pie repentinamente y se acercó mucho, tanto que me obligó a retroceder un poquito, tomó mi mano derecha y la sostuvo fuertemente entre sus manos, sus ojos claros se clavaron en mi rostro brillando intensamente "Estuve vigilándote todo el rato que peleaste con ese mortífago y justo cuando dejé de mirarte desapareciste, cuando te volví a ver Kingsley te cargaba" Me quedé sin palabras…él también pudo haber resultado herido por cuidarme, él también estaba angustiado por mí. "Fui un estúpido al dejarte llorando por enésima vez en ese parque" ahora me sorprendí, se suponía que él no me había visto llorando amargamente "Pero el estar tan tranquilo y tan feliz a tu lado me había preocupado, no por mí, por ti. Alguien como yo no podía hacerte tan feliz" bufé, ya iba a comenzar con el discurso de la felicidad "Espera… déjame continuar" suavicé un poco la mirada y se hizo para atrás un poco "Y la incertidumbre me venció, la preocupación le venció al amor que te tengo, obligándome a abandonarte y abandonar mi propio bienestar contigo. Al cabo de 10 o 15 minutos quise regresar pero me sentí un cobarde al verte tan pequeña y frágil sentada en esa banca" suspiró negando rápidamente "Corrí a ver a Kingsley y le pedí la misión más lejos del país que tuviera y huí, huí de ti, huí de mí. Pero aún estando tan lejos de ti lo último que me dijiste me acuchillaba cada que lo recordaba."
Acercó mi mano a su cara, de nuevo me tenía en shock. ¿Por qué siempre tenía que decir palabras tan bellas que me hacían sentir importante? Eso solo quería decir que esos últimos… 4 días los había pasado igual o peor que yo "Y rápidamente todo cobró sentido al verte inconsciente en los brazos de Kingsley, ver a la mujer que he amado más que a mi propia vida, herida, tal ves de gravedad, el no poder volver a verte sonreír o pensar en tu cabello rosa o la nariz de cerdo que tanto te gusta para hacer reír a las personas." Agachó la mirada con pesar por un breve instante, luego la levantó y siguió hablando "Enloquecí temporalmente y me dí cuenta de lo mucho que te amo y de lo retardado (por no decir estúpido) que he sido al no comprenderte" terminó de acercar mi mano a su cara y depositó un beso muy ligero sobre los nudillos y me dedicó una sonrisa torcida, lo miré anonada aún incapaz de decir algo "Es por eso que me veo en la necesidad de implorar, rogar y suplicar que me perdones por décima octava vez" ya había estado congelada durante tanto tiempo que no encontraba las palabras para decirle que no lo perdonaría ni en un millón de años, en lugar de eso salió esto "Remus, jurame que esta es la última vez que me abandonas y que también es la última vez que me pides perdón por eso. No toleraré que lo vuelvas a hacer" Exclamé con el ceño fruncido y ligeramente malhumorada "¡Promételo!" con la mano izquierda jalé sus manos dejándolas a una altura donde yo también pudiera aferrarlas, sonrió tranquilamente "Te lo prometo" dijo, sonriendo radiantemente, el cansancio y el dolor evaporados por un momento.
Me soltó y puso sus manos a los lados de mi cabeza ahora dándome un suave beso en la frente, fue lindo sentir el contacto de sus labios con mi frente de por sí ya acostumbrada a ese tipo de besos. Sonreí como estúpida pero cuando se incorporaba lo jalé del cuello y le planté mis labios en los suyos. Lo había extrañado tanto esos… 4 días (que no sentí que pasaran) que me dieron ganas de llorar; abrí los ojos en cuanto se separó, algo que no solía hacer pero era para asegurarme de que no era solo un sueño y tantas palabras bonitas se esfumarían, él si tenía los ojos cerrados. "Te amo" dijo suavemente; me volví loca en ese instante, por que escuchar solita la frase hacía más poderoso el sentimiento, sonreí ampliamente y cuando abrió los ojos me sentí obligada a besarlo otra vez, se me entumieron las mejillas por la sonrisota que tenía en la cara "Puedes estar seguro de que yo te amo más" dije cuando me apresó entre sus brazos.
