PADRES POR ACCIDENTE

CAPITULO 13.

La pelirrosa se acercó un poco al pelinegro mientras este abría sus brazos para recibirla. Se dieron un abrazo cálido y tan lleno de recuerdos, que la pelirrosa no pudo evitar soltar un par de lágrimas mientras abrazaba fuertemente al pelinegro. Se miraron fijamente y por primera vez en años, ambos se regalaron una sonrisa sincera; la pelirrosa al menos creía que las cosas cambiarían… esperaba a bien.

—Tengo que ir a cambiarme, vuelvo y vemos que comer—Avisó mientras se separaba.

—Sí, igual estaba cocinando un poco de ramen instantáneo, café y tostadas. —La miró subir.

—Suena muy bien, ya después podemos adelantar un poco del proyecto del edificio nuevo y llamar a Neji para la revisión de este—Subía las escaleras— Oh, por cierto. Hay que ver lo de la fiesta de Ino, la boda será a lo grande y nos quiere de padrinos.

Subió a prisa la chica a tomar su medicina normal, ya se le estaba haciendo un poco tarde. Pasó luego a la habitación de la pequeña una vez que estuvo limpia y con su medicamento ya tomado. Miraba con admiración y amor a esa pequeñita. A pesar de todo, la pequeña no tenía ni culpa ni nada de lo que pasó entre ella y Sasuke, así que mientras le puedan brindar una familia estable dentro de lo que cabe, está más que perfecto.

—Bueno Nanami, iré a ver que quiere tu tío—Le besó la cabeza.

Bajó la chica a la cocina y vio como el pelinegro se esmeraba en las cosas tan sencillas que cocinaba, se veía tan concentrado y serio. Justo como el gran hombre de negocios que es.

—Se ve delicioso—Comentó acercándose.

—Sakura… siéntate, ya va a estar la comida—Se volteó a seguir cocinando— A propósito, me gustaría ir de vacaciones invernales con Nanami y contigo a algún lugar donde haya nieve.

—Sí es posible estaría bien—Se sentó— En fin, en dos horas iré al mercado a comprar unas cosas para mañana.

—Vamos, al fin y al cabo hoy estamos ambos libres. Eh oído de un súper mercado que es muy grande… suena interesante—Comentaba viendo su casi vacía alacena.

—Sí y vaya que nos falta mucho que comprar—Sonreía la chica mientras bebía café.

Comieron en un silencio cómodo y luego se pusieron a trabajar en sus portátiles cada uno en diversas cosas. Mientras Sakura se iba más a los cálculos y modelos, Sasuke se iba a las matemáticas e igual que Sakura la arquitectura del lugar. Ambos se pasaban la portátil del otro para ver si estaba bien o si necesitaba algo.

—Sakura, creo que la luz del nuevo edificio será de beneficio para el ahorro de energía—Mostró el diseño de ambos— Creo que hacemos buen equipo, me atrevo a decirlo así.

—Tonterías Sasuke, sólo andamos inspirados—Cogió su móvil— Empezaré a marcar a la empresa constructora y avisar a Naruto del plan de negocio.

—Sí, mientras llamo a Neji y le comento la deducción de ambos—Tecleaba como loco— Ya estamos a punto de terminar esto, así que por qué no vas por Nanami y voy yo preparando el resto para salir a comprar.

—Sí, espérame unos minutos— Caminaba con el móvil hacia el cuarto de la pequeña—Bueno, soy Sakura Haruno… Sí, para eso precisamente… La orden de pago se dirige a Sasuke Uchiha, así que esperamos su correo muy rápido. Recuerde que no andamos con segundas oportunidades.

La pelirrosa colgó el teléfono y cargó a la pequeña la cual estaba entretenida con unas figuras de su cuna. La pequeña la miró y empezó a patalear y sonreír, la cargó y cambió de pañal y le colocó un pantaloncito.

—Pequeña Nana… vamos a pasear—Le acariciaba las mejillas— Vamos a comprar un par de cosas, luego veremos que tiene planeado tu tío gruñón.

—Así que… ¿Soy gruñón Sakura? —Se burlaba Sasuke.

—S-Sasuke, ¿D-Desde c-cuando estás aquí? —Lo miró espantada.

—No mucho, entonces bellas damas… ¿Están listas?

—Sí bueno… vámonos—Comentaba sonriendo nerviosa.

Salieron de la casa juntos y se metieron a la camioneta "familiar" como la había nombrado Sasuke hace unos días, colocaron la silla para el carro de la pequeña y la sentaron mientras esta jugaba con el cierre de la blusa de Sakura. Le bajó un poco ese cierre y el Uchiha no pudo evitar no ver un poco de ese lugar escondido entre esa blusa que gracias a Nanami, dejaba ver un hermoso valle de senos bonitos… movió la cabeza quitando esos pensamientos de su mente.

—Bien, vamos al súper—Comentó ligeramente sonrojado— Vaya que necesitamos ir.

—Sí, oh también le compraré algo a Hinata e Ino —Miraba por la ventana— Creo que también mi pan especial, hace mucho que no lo como.

—Pan de dieta, supongo—Dijo taciturno— Mujeres y sus dietas… Hmp que molestia.

—No es por eso, pero en fin. Eso no es tu asunto—Comentaba Indignada.

—Ya, lo siento—Se detuvo en el alto— Bueno compremos ese, espero que esté también esa leche que toma Nanami.

—Supongo que sí, igual aún tenemos—Miró a la pequeña atrás— Aunque necesitamos pañales y un par de camisitas.

—De acuerdo, me apresuraré un poco—Pisó el acelerador.

Llegaron rápidamente al lugar y bajaron del auto tranquilamente. Sasuke cargaba a Nanami mientras Sakura guiaba al carrito de compras, iban algo juntos para decidir rápidamente lo que comprarían.

Al entrar a la sección de verduras orgánicas, se encontraron con quien Sakura no deseaba, y al parecer nadie que la conocía, ver. Karin. La chica miraba extrañada dos especies de zanahorias, mientras revisaba su teléfono ansiosa, volteó hacia la dirección de ellos y se acercó con una gran sonrisa.

—Sasuke, que coincidencia—Se acercaba a él— ¿Qué haces tú aquí? Deberías haber mandado a alguien por las cosas…

—Quise venir a comprar NUESTRA comida con las chicas—Señaló a Sakura y alzó sus manos para que viera a Nanami.

—Ah eso, Hola Sakura… en fin ¿Cuándo nos reunimos a pasar un buen rato? —Se insinuó— En fin llámame.

—No estoy ya interesado—Miró a Sakura y Nanami— Si me disculpas, andamos en algo importante los tres.

—Nos vemos Karin—Se despidió fríamente Sakura.

—Me la vas a pagar muy caro Haruno…— Susurró con rabia al verlos— Sasuke es SOLO mío.

La chica miraba con odio como el chico le contestaba amable a las preguntas que Sakura hacía al enseñarle algunos vegetales que ni idea tenía ella de que eran. Quizá ni Sakura.

Pero por su parte los chicos miraban cada vegetal con cuidado para ver qué frutas llevaría. La chica miraba felizmente como Nanami miraba emocionada los colores y texturas de las cosas, mientras que Sasuke trataba de cargarla con nervios al verla moviéndose mucho.

—Si quieres dame a la pequeña en lo que escoges el café—Pidió— Ya me toca llevarla.

—Sí, bueno escogeré esto rápido para ir por lo de esta pequeña niña—Acarició a Nanami.

Una ancianita con un platillo con vasos de café se acercó a ellos y tocó el alto hombro del pelinegro, este volteo a verla y se detuvo al lado de Sakura.

—Disculpen jovencitos, ¿Gustan probar de este café? —Hablaba amable— Es nuevo y está delicioso.

—Claro, Sasuke-kun toma uno para mí también por favor—Pidió Sakura.

—Bien, Tomaremos dos. Toma Sakura—Le dio de beber.

—Se ven muy lindos juntos mis niños—Sonreía la anciana—Se nota que quieren mucho a su hija, es igualita a su papá.

—Oh no lo que pasa es que…—Sakura se puso roja.

—Sí, queremos mucho a Nanami—Sonrió y miró hacia Sakura— ¿Qué piensas del café Sakura?

—Está muy bueno, ¿De dónde dice que es? —Arrullaba a la bebé.

—Oh es café molido a mano, con un toque de canela—Sonreía— Ay niños, cuiden a su hija. Seguro sus demás hijos serán igual de bonitos.

Ambos se miraron mutuamente con un sonrojo en la cara muy evidente. Sasuke lo trató de disimular mirando hacia otro lado, mientras que Sakura reía nerviosa y miraba a la señora la cual los miraba con cariño y con un deje de recuerdo.

—Bueno nos retiramos. Llevaremos el café, con su permiso—Se despedía Sasuke.

—Sí, muchas gracias señora—Sonreía Sakura mientras avanzaban— Vaya que fue incomodo, no Nanami-chan.

La pequeña solo veía sin entender a Sakura, luego le regaló una sonrisa enorme y miró hacia otro lado. Sasuke miraba el intercambio de miradas entre las dos mujeres y sonreía ladinamente, vaya que se notaba que Nanami era Uchiha. Avanzaron hacia la caja para agar la gran despensa que habían comprado y llevar finalmente todo a casa, un descanso no les vendría nada mal. Pensaba mientras sacaba su billetera.

En otro lado de la ciudad, en el hogar Uzumaki, una Ino muy movida caminaba de un lugar a otro mientras saltaba de felicidad. Dos cosas buenas habían pasado últimamente, su futura boda y el embarazo de Hinata. Aunque ella deseaba fervientemente que a Sakura también le pasara algo bueno, aunque fuese insignificante.

—Hinata, llama a Sakura—Ordenaba mientras acomodaba un par de cosas en la sala— Hay que hacer mañana una noche de chicas, invitaré a Tenten y las demás.

—Le enviaré un texto—Comentaba Sonriendo— Creo que estará buena la noche de mañana.

Las chicas seguían planeando su noche mientras enviaban textos a todas sus amigas, esperaban que revivieran los viejos tiempos, bueno aunque ahora con los nuevos integrantes de la familia.

Así fue como a mitad de camino, el teléfono de Sakura sonó con un tono que Ino misma había seleccionado. Abrió sus mensajes y no pudo evitar sonreír y mirar muy feliz la carretera, cosa que no pasó por alto al Uchiha.

— ¿Pasa algo Sakura? —Preguntaba mientras empezaba a manejar a más velocidad.

—Sí, habrá noche de chicas mañana—Comentaba mirando a Nanami— Llevaré a Nanami conmigo, ¿Por qué no te juntas con los chicos en la casa? Ustedes deberían ponerse al día.

—Creo que tienes razón. —Miraba la carretera—Llamaré al dobe y al resto.

—No le digas así a Naruto—Regañó— En fin, sólo no pasen a mi habitación ni a la de Nanami. Lo demás es tu responsabilidad.

—Sí como digas mamá—Se burlaba mientras empezaba a estacionarse— Sabes hace años que no teníamos este tipo de ambiente.

—Ya, no me digas así tonto—reía mientras sacaba del carrito a la pequeña— Además, no es como si después de que anduvieras con mi hermano habláramos mucho o incluso después…

Tomó un par de bolsas y a la pequeña para adentrarse en la casa rápidamente. Seguida por un confundido chico por las palabras de la pelirrosa, ¿Qué tenía que ver una cosa con la otra? Dejó unas bolsas en la entrada y volvió al coche por el resto, mientras escuchaba los gritillos de Nanami dentro de la casa y una sonora Sakura cocinando algo. De cierta manera lo hacía sentirse bien, como si eso de formar una familia no fuera tan malo después de todo.

—Sasuke, cenaremos algo de Lasaña de carne molida—Comentaba mientras salía de la cocina con una espátula— ¿Podrías cambiar a Nanami el pañal?

—Claro… vuelvo en seguida—Avisaba mientras veía extrañado a la pequeña.

¡¿Cómo algo tan pequeño podía defecar tan oloroso?!

—Tú y yo estamos en guerra—Comentaba a Nanami— Y aunque muera te cambiaré.

Con toda la valentía que tenía el como Uchiha, quitó el pañal sucio a la pequeña. Pero para su sorpresa, se sentía nada incómodo haciendo esa labor. Así que sin más y siguiendo las instrucciones que había visto antes hacer a Sakura, cambió con maestría el pañal de la pequeña.

Le colocó el pantaloncito y la cargó hasta la cocina, donde Sakura estaba poniendo la mesa. Alzó la mirada y corrió por la pequeña mientras sonreía maternalmente, Sasuke al ver esto quedó más que embelesado y con una sensación muy extraña en el corazón. ¿Qué le pasaba? Jamás se había sentido así, ni siquiera con Konan…

—Sasuke-kun, deberías llamar a los chicos en lo que se termina de cocer la comida—Comentaba mirando el horno— Mientras yo prepararé la leche de Nanami y le daré de comer.

Y dicho y hecho el chico se puso en contacto con sus amigos, los cuales aceptaron estar la noche siguiente como en los viejos tiempos. Jugando en la consola, comiendo muchas frituras y cerveza, aunque esta vez, también jugarían cartas y hablarían de varios temas.

Terminó sus llamadas y mensajes, y se sentó al frente de la pelirrosa la cual comía a la vez que daba de comer a la bebé. El trató de ayudarle pero se negó al instante, sin más se sentó y sirvió un poco de la comida que había hecho Sakura.

—Esto está muy delicioso Sakura—Comentaba sorprendido— No sabía que cocinabas tan delicioso, como me habías comentado que…

—Que KONAN y yo no cocinábamos nada. —Terminó por él—Pues hay muchas cosas que no sabes aún de mi Sasuke.

—Me gustaría ir descubriéndolas así—Comentó coqueto— Pero mientras me conformo con tu deliciosa comida.

Sakura se sonrojó levemente mientras comían en un ambiente muy ligero y que por primera vez en muchos años, no sólo había monosílabos en su conversación o palabras hirientes. Esta vez eran temas más abiertos y algo de coquetería por parte del pelinegro, aunque algo le decía a Sasuke que en menos de lo que esperaba sabría todo lo que oculta la bella chica.

HOLAAAA

SE QUE YA DURÉ EN ESTE FIC SIN ACTUALIZAR U.U

PERO ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL CAP Y COMENTEN. AHORA LO IMPORTANTE.