-Lo que dicen-
-Lo que piensan-
Tu vida y la mía
Sus ojos estaban casi completamente cerrados, solo escuchaba ruido de golpes, gente corriendo y gritos, voces que no alcanzaba a distinguir, su cuerpo pesaba, no era capaz de moverse, el dolor lo invadía cada vez que intentaba mover alguna parte de su cuerpo. Por un momento no entendía la situación en la que se encontraba, estaba desorientado, perdido en aquel lugar. Sintió frio acompañado de un pesado sueño que no le permitía mantener los ojos abiertos, estaba batallando con su cuerpo y mente para poder reaccionar, pero aquella batalla se le estaba complicando y haciendo difícil ganar.
-¡Gajeel!- escucho una voz que decía su nombre, que lo llamaba, no podía distinguir a quien pertenecía
-¿Levy?- pensó en un momento –no ella no está aquí- se respondió tranquilamente, su mente no reaccionaba con a velocidad que el esperaba
-¡Gajeel!- volvió a escuchar la voz esta vez más cerca, era la voz de una mujer, aun no la reconocía –Gajeel por dios ¿Qué te han hecho?-
-¿Juvia?- sintió un fuerte dolor cuando la muchacha lo tomo para apoyar su cabeza en las piernas de esta, posteriormente sintió las frías y delicadas manos de la muchacha acariciarle el rostro –Juvia…- la presencia de la muchacha lo tranquilizo y decidió ceder ante el sueño.
-Cuídalo, no te alejes de él, iremos a ver si aún quedan de esos tipos rondando por la mansión- escuchó a su amigo Gray decirle a la joven que se encontraba sosteniéndolo en ese momento – Natsu quédate con ella-
-Iré contigo- se opuso el peli rosado
-No, te quedas acá- dijo con voz firme y autoritaria- Apenas puedes moverte, no insistas- en su voz había seriedad y molestia, Gajeel pudo suponer a partir de esto que Natsu había insistido en ir desobedeciendo completamente las ordenes de Gray. El cual en estos casos era el líder puesto que era el que analizaba de mejor manera la situación - ¡Ustedes revisen todo el primer piso! ¡Los demás vienen conmigo!-
-Tranquilo Gajeel… todo está bien por favor despierta- escuchaba a la joven con la voz quebrándose en cada palabra, la estaba preocupando al no reaccionar, pero ya no podía hacer más, su cuerpo no se lo permitía, se dejaría caer a las manos de Morfeo siendo consiente en que Juvia cuidaría de él y de sus heridas.
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Sentía un agradable calor en todo su cuerpo, se sentía cómodo, más cómodo que nunca, se encontraba recostado en la suave y verde hierba, mirando un hermoso cielo azul, un rio sonaba cerca creando una natural música para sus oídos, el fresco viento de primavera movía los árboles y las aves volaban en su amplia libertad.
-Es un hermoso paisaje ¿verdad?- decía la pequeña joven
-Lo es- respondió sin dejar de mirar el cielo
-Me gustaría apreciarlo estando a tu lado Gajeel- el joven al escuchar a su pequeña pronunciar su nombre se sentó y la miro viendo en su rostro una bella sonrisa, sin miedo, sin temor, sin tristeza. En ese lugar no había nada por qué temer, nada porque llorar, solo estaban ellos dos, sentados sobre la hierba rodeados de árboles, animales, un rio y el cielo azul acompañado de unas pocas nubes, se encontraban solos en su pequeño mundo, en el lugar de ensueños donde estuvieron juntos alguna vez, pero en un tiempo y en una situación que no eran en este momento.
-¿A dónde te has ido Levy?- pregunto el joven sin dejar de observar a la muchacha la cual no le dirigía la mirada, estaba absorta apreciando el paisaje con una nostálgica pero bella sonrisa en su rostro, mostraba un semblante tan tranquilo que hacía que el muchacho dejase de pensar en todo lo malo que estaba ocurriendo
-Búscame Gajeel…- la voz de la muchacha era una hermosa melodía para sus oídos, pero lo que decía no hacía más que entristecerlo
-Levy ¿Por qué me dejaste?...- comenzó a sentir frio, pero el paisaje seguía intacto, no había mas nubes ni corría más viento
-Búscame…-
-¡Levy!- dijo intentando abrazar a la joven a su lado, pero al intentarlo un inmenso dolor invadió todo su cuerpo
-Te estaré esperando Gajeel…- fue lo último que escucho decir a la joven antes que una obscuridad y dolor lo invadieran completamente. Queriendo escapar de aquella obscuridad comenzó a abrir sus ojos con dificultad encontrándose nuevamente con un cielo azul, pero este lo conocía hace mucho tiempo, este era falso, este era una pintura la cual se encontraba en el techo de la habitación de su enana.
-Levy…- dijo en un susurro el nombre de la muchacha esperando que al nombrarla esta apareciera, pero sabía que eso no podía pasar, no cuando ella ya no se encontraba en ese lugar. Lentamente y como pudo se sentó en la cama, había dormido en el lugar donde siempre dormía su pequeña, eso explicaba el porqué de su sueño, el aroma de la joven estaba esparcido por todo el lugar. Todo su cuerpo se sentía pesado y sin fuerzas, estaba algo mareado por lo que intento no mover mucho la cabeza, miro su cuerpo y se sorprendió por la cantidad de vendaje que tenía en él, no recordaba tantas heridas solo la de la pierna, seguramente por la adrenalina no sintió los demás ataques. Lentamente volvió a girar la cabeza hacia la puerta, las imágenes se movían demasiado rápido para él, la cabeza le dolió por el movimiento, fijo la vista en la puerta, nada, giro hacia el escritorio y vio a su amigo peli rosa durmiendo en la silla apoyando su cabeza en aquella mesa.
-Le dije que te vigilara y que me avisara cuando despertaras pero bueno ya sabes cómo es Natsu- dijo Gray quien entraba a la habitación seguido de una de las sirvientas del lugar la cual traía una bandeja con cosas para comer – Te imaginaba más violento a la hora de despertar- confeso el joven de cabellera obscura
-¿Dónde dejo esto señor Fullbuster? – dijo la sirvienta mostrando la bandeja que traía
-A es cierto, era para Natsu pero como el esta durmiendo y tu acabas de despertar supongo que es mejor dártela a ti- dijo mirando al joven de ojos rubí – dásela a él y no me llames señor Fullbuster, dime Gray ¿Bueno?- la joven solo asintió y le llevo el desayuno al joven para después retirarse
Gajeel miro la comida con extrañeza para luego volver a mirar a su amigo – Estoy confundido- dijo finalmente, y no mentía, recordaba partes de lo que había pasado con Levy, las pelea que tuvo con los hombres de negro, la aparición de su padre y las últimas palabras de su pequeña, aquellas que lo dejaron un poco más tranquilo, ella no se iba a rendir y lo estaría esperando. Pero no entendía que hacía en la habitación de la joven, no entendía porque su amigo había entrado acompañado de una sirvienta de la familia McGarden, ¿Qué había pasado con los padres de Levy? ¿Qué paso con los hombres que atacaron la mansión? ¿Siguen vivos los escoltas de la muchacha?.
-Por ahora relájate y come, tu cuerpo necesita alimento después de tanto sin comer- dijo el chico arrepintiéndose enseguida de las palabras que utilizo
-¿Tanto sin comer? Gray…- Gajeel ahora estaba más confundido, algo molesto y muy preocupado - ¿Cuánto llevo sin comer? ¿Cuánto tiempo llevo inconsciente?- pregunto mirando a su amigo quien se había golpeado la frente con la palma de su mano por el descuido que había cometido
-Es obvio que te lo íbamos a decir…- dijo intentando dar explicaciones para que su amigo se tranquilizara- pero estábamos esperando que pudieses levantarte o que hubieses despertado completamente ¿Por qué no comes primero?- una sonrisa incomoda se dibujó en su rostro
-Gray… tú y yo sabemos que no soy el tipo de persona que espera después de comer para recibir una noticia- se comenzó a acariciar la cien con la punta de sus dedos, la cabeza le dolía aún más cuando intentaba no molestarse
-Aun así…- comenzó a decir el otro
-Fueron cuatro días- interrumpió Natsu creando un incómodo silencio, se había parado del asiento para dirigirse a donde Gajeel se encontraba, se sentó a los pies de la cama y bostezo -¿Dormiste bien?- pregunto sin darle mucha importancia a la cantidad de días que su compañero estuvo durmiendo
Gray suspiro resignado, tomo la silla que se encontraba frente al escritorio y la puso donde los otros dos jóvenes se encontraban sentándose en frente de ellos, cruzándose de piernas y brazos en forma de reproche- Eres muy descuidado al decir las cosas Natsu, deberías usar un poco más de tacto- cerro los ojos esperando algún alboroto por parte de su amigo peli negro
-Él quería saber y tú te estabas demorando mucho, de todas formas iba a saber- miro a Gajeel quien hasta el momento se encontraba sin decir ninguna palabra
-¡¿Cuatro días?!- dijo finalmente Gajeel, asombrado y completamente confundido- ¿Cómo es posible que haya dormido todo ese tiempo? ¿Qué ha pasado? ¿Levy? ¿Dónde está ella? ¿La han encontrado? ¿Por qué no me despertaron antes? ¿Redfox?... ese maldito…-
-Cálmate quieres, no sacas nada comportándote de esta manera- un suspiro escapo de los labios del muchacho de cabello oscuro, sabía que Gajeel se pondría así, no es para menos en esta situación – No podíamos despertarte idiota, estabas inconsciente… idiota- volvió a repetir esta vez más bajo y mirando a Natsu- Te contaremos todo lo que ha pasado pero por el momento come algo, tu cuerpo necesita alimento, iré a buscar a Juvia para que te revise, no hagas nada estúpido… sabré si Natsu se come tu comida- dijo antes de salir de la habitación
-¡No me comeré su comida!- grito pero Gray ya se había retirado del lugar- ese idiota cara de hielo… parece más nuestra madre que nuestro amigo- dirigió la mirada a Gajeel quien miraba la puerta con una nostálgica y leve sonrisa en su rostro.
-Me recuerda cuando recién llegue al campamento- dijo finalmente para luego mirar la comida que una de las sirvientas le había traído- se ve bueno- su voz sonaba pesada y sin mucho animo
-¿Cómo te sientes Gajeel?- pregunto el otro sacando un pedazo de una manzana que estaba cortada en trozos
-Me duele la cabeza y mi pierna me cuesta moverla- dijo sin darle mucha importancia
-No es para menos, esos tipos te dieron una paliza-
-Mmm…, supongo, eran unos cobardes- el recuerdo de los tipos vestidos de negro lo invadió, golpeando a los escoltas de Levy y atacándolo a el -¿Cómo estará Levy? Debo encontrarla pronto… esos tipos le pueden hacer algo- no quería pensar en que su pequeña podría estar mal, pero no sabía que esperar de su padre, sabía que no la mataría, la necesitaba, pero aun así eso no aseguraba la seguridad de la joven -¿Y tú? ¿Cómo están tus heridas?- pregunto queriendo escapar de sus pensamientos, además de estar preocupado por su amigo, antes de quedar inconsciente escucho a Gray decirle a Natsu que no se podía mover.
Natsu dibujo en su rostro una gran sonrisa que le confirmaba al peli negro que se encontraba perfectamente- He mejorado rápidamente, Juvia ha cuidado de mí, mis heridas ya están cerradas y curadas, solo tengo una fea cicatriz y lo ideal, me dijo ella, es que no me enferme porque tengo las defensas bajas… o algo así, estoy en perfectas condiciones para ayudarte a buscar a Levy, así que tu preocúpate de recuperarte que yo me encargare de buscarla- la amplia sonrisa en el rostro del muchacho tranquilizaba un poco la angustia que el más alto tenia
-No te hagas el fuerte flamita, debes tomarte las píldoras que Juvia te dijo, en tu estado es fácil que enfermes y que tu herida pueda infectarse- dijo Gray entrando a la habitación junto a las dos amigas de la pequeña Levy
-Gajeel…- dijo con un aire de alivio Lucy al verlo despierto. Ambas muchachas se acercaron al joven. Juvia llevaba un maletín bastante grande en el cual, supuso Gajeel, llevaba todas las cosas que utilizaba para tratar a sus pacientes.
-¿Cómo te encuentras?- pregunto la chica peli azul sentándose a su lado poniendo su mano en la frente del chico para verificar si este tenía fiebre.
El joven, con una delicadeza algo tosca saco la mano de la muchacha mirándola a los ojos- estoy bien, ya se lo he dicho a Natsu…- en sus ojos había seriedad, y sus mejillas estaban algo enrojecidas, la chica supuso que tenía la temperatura alta, debía revisarlo –Podrás revisarme y atenderme luego, estoy bien, ahora por favor díganme todo lo que ha pasado ¿Qué saben de Levy? ¿Saben dónde puede estar?- dijo como leyéndole la mente a Juvia, no le importaba su salud en ese momento, necesitaba saber que había pasado en esos cuatro días, se sentía desorientado sin saber que pensar y hacer, sabía que aún no habían encontrado a Levy puesto que si así hubiese sido ella se encontraría a su lado reprochándolo por hacer cosas tan peligrosas.
Juvia sin saber si ignorarlo y revisarlo igual o comenzar a contarle todo lo que ha sucedido miro a Gray quien solo asintió, debía contarle todo a Gajeel, suspiro y volvió a mirar al joven de ojos rubí- Levy sigue desaparecida- confirmo las sospechas de Gajeel- Hemos distribuido distintos grupos en las zonas de la ciudad en busca de alguna información. Hemos estado viviendo estos días en esta mansión-
-¿Y los padres de Levy?- un vacío en el pecho lo invadió, no sabía que sentir en ese momento
-Ellos se encuentran bien- continuo la joven- aquel día llegamos a la mansión y unos tres hombres te estaban golpeando, Jet se encontraba un poco más alejado… inconsciente. Gray y Natsu se encargaron de ellos. Droy se encontraba en la cocina atendiendo a las personas que se encontraban heridas, mientras los otros sirvientes se encargaban se amarrar a unos tipos vestidos de negro. Los padres de Levy se encontraban atados en su habitación, por suerte no tenían heridas profundas, solo algunos rasguños por el forcejeo. Le contamos todo lo que sabíamos sobre Redfox y del hecho que queríamos ayudar a buscar a Levy, es por eso que nos encontramos en esta mansión, nos han proporcionado la ayuda de los guardias de la mansión para la búsqueda de Levy, han estado haciendo turnos para recorrer la ciudad, es todo lo que podemos hacer por el momento-
El joven de cabello negro se sentía algo más tranquilo, los padres de Levy se encontraban bien y estaban proporcionando su ayuda, él debía ponerse pronto de pie para salir a buscar a su pequeña - ¿Le han avisado a la policía de la ciudad? Si los padres de Levy saben la verdad no habrá problema en pedir la ayuda de la policía, ya no correrían peligro-
-Si… bueno… con respecto a eso tenemos un pequeño problema- comento Natsu con un sonrisa incomoda- Fue Juvia con Gray e intentaron detenerlo, nos buscan. Los padres de Levy fueron posteriormente y les dijeron que no se preocuparan que Levy había hecho una denuncia en nuestra contra, diciendo que nosotros habíamos atacado la mansión por que la estábamos buscando para despojarla de su herencia y que viajaría junto a Redfox por su seguridad, dieron la orden de detenernos a penas nos vieran y matarnos si poníamos resistencia…-
-Ese maldito- interrumpió Gajeel el relato de su amigo- Obligo a Levy a decir tal mentira, ella está siendo obligada a hacer cosas para beneficiar a ese imbécil, debo ir a buscarla, debo estar con ella para protegerla- su cuerpo ardía de odio, no le importaba que fuese su padre quien hiciese estas cosas, para él era un completo desconocido que pagaría con su sangre cada mal que ha hecho, intento mover la pierna para ponerse de pie y un horrible ardor se apodero de esta, logrando sacarle un quejido.
-Sabemos que la obligo, Levy no haría eso por su propia voluntad, no te preocupes Gajeel, la rescataremos- volvió a decir Natsu con intenciones de animar a su amigo que bastante angustiado se veía por aquella situación.
No podía dejar de pensar en Levy, en ese día en el cual la alejaron de ella, cada imagen de ese momento se le venía a la cabeza, el momento en que su padre apareció, cuando tenía una daga en el cuello de la muchacha, cuando sonrió con un aire de triunfador, cuando salió del lugar, cuando Levy le dijo que lo esperaría, debía ser fuerte por ella, ella le había dicho que debía buscarla, no se iba a rendir, eso querían decir las palabras que salieron de la boca de la joven, que no se rendiría y que él tampoco debía hacerlo, no por el bien de todos. –"No me sorprende que Rogue haya estado aquí, pero el verte aquí hijo realmente me sorprende"- las palabras de aquel hombre aparecieron de repente en sus recuerdos –Rogue- recuerda haber escuchado a su padre nombrarlo -¿Él estuvo aquel día?- cada vez estaba más seguro que él estuvo presente- no lo vi ¿Por qué no lo vi?- un mal presentimiento y un dolor llegaron a su pecho, sintió un vacío y una preocupación enorme -¿Por qué?- se preguntaba – Él no me importa, no es mi amigo… el… no me importa- se decía a sí mismo para apaciguar ese malestar, Rogue llego a su vida hace poco, puesto que no recuerda nada de su infancia, no recuerda haber compartido con él ni haber jugado cuando pequeño, no recuerda ninguno de esos momentos con el solo lo que vivió recientemente, esas competencias por Levy, esas discusiones… esa vez que hablaron seriamente por primera vez… cuando supo la verdad de todo, cuando supo su verdad -¿Dónde está Rogue?- pregunto finalmente, quería negarlo pero realmente estaba preocupado por ese chico. Un silencio incomodo se creó en la habitación, vio como todos se miraron entre si y evitaban mirarlo a el -¿Dónde está Rogue? ¿Qué paso con él?- algo no iba bien podía notarlo en el rostro de todos los presentes
El silencio se estaba haciendo eterno y preocupante, además de desagradable – El…- comenzó a decir Juvia quien era la que estaba más cerca a los heridos y quien estaba a cargo de atender a todos en la mansión con tal de ayudar a la búsqueda de Levy – El recibió por su espalda un ataque de un arma de fuego… él está en un estado de coma- dijo con pesadez en su voz, miro a Gajeel esperando alguna respuesta o reacción pero al ver que este no respondió, su cabeza estaba gacha mirando sus manos las cuales nada podían hacer en ese momento, se sintió inútil, si hubiese llegado antes lo más probable es que hubiese podido impedir ese disparo, apretó sus puños fuertemente, recuerda perfectamente cuando escucho el disparo de un arma, es estaba intentando entrar a la mansión y vio a los escoltas de la joven muchacha siendo golpeados, dedujo que en ese momento Rogue intentaba salvar a la pequeña. Juvia al notar como el joven se atormentaba internamente decidió proseguir con el relato- Después de ponerte a ti en un lugar seguro me llamaron para que fuese a la habitación de Levy porque habían encontrado a alguien gravemente herido, al notar que se trataba de Rogue una horrible sensación me inundo, deje de lado todo aquello para intentar salvarlo, hice todo lo que estaba a mi alcanza pero…- hizo una pausa para evitar que su voz sonara rota, había estado en casos así muchas veces, pero nunca se había tratado de alguien cercano- pero la bala atravesó el lóbulo superior del pulmón quedando incrustado en una arteria pulmonar que conecta con el corazón- recordó como en un momento Rogue se movió y retorció por el dolor que estaba sintiendo en ese momento puesto que Juvia no tenía consigo anestesia ni los materiales necesarios para operar a alguien, lo último que escucho de Rogue fue un grito estremecedor antes que quedara completamente inconsciente. –Mucha sangre entro a sus pulmones y me fue imposible extraer la bala, hice todo lo que estaba a mi alcance para sacar la sangre de sus pulmones, aun así no fue suficiente… no fue suficiente y él ahora está en coma- esta vez no pudo aguantar y sus manos comenzaron a temblar, recordar como el joven muchacho sufría cuando ella intentaba extraer la bala, como votaba y votaba sangre por la boca, nunca antes había tenido tanto miedo al operar al alguien, ya había visto morir a mucha gente antes en operaciones imposibles de finalizar, pero esta vez era distinto, ese joven había protegido a su amiga y casi le costó lo vida, miro a Gajeel, no quería verlo en la misma situación que el otro joven, postrado en una cama quien sabe por cuánto tiempo, el curar las heridas de ese joven también le hizo doler el estómago, se encontraba lleno de moretones por todo el cuerpo, su labio estaba partido y su ojo hinchado, casi completamente vendado, agradecía que sus moretones y la hinchazón en esos cuatro días que estuvo inconsciente hayan disminuido. Su tención y preocupación se disiparon cuando Gray puso su mano en el hombro de esta y le susurró al oído que todo iría bien. Posteriormente el joven se acercó al gran ventanal que daba paso al balcón y la abrió de golpe dejando entrar un fresco viento que movió violentamente las cortinas y haciendo danzar su corto y oscuro cabello.
-¡Bien!- dijo sacando a todos de sus pensamientos haciendo que lo mirasen con extrañeza –Esto no se quedara así, rescataremos a Levy como a dé lugar – una sonrisa invadió el rostro de los presentes, Gray quien era el que cuidaba a sus amigos de una manera más paternal no podía dejar que todos se deprimieran sin antes haber hecho todo lo que estaba a su alcance para traer de vuelta a la pequeña del grupo- Esto está recién comenzando, debemos acumular fuerza, y tu Gajeel recupérate pronto, tu princesa te espera…- miro a su amigo quien no había mirado a nadie hasta ese momento y le sonrió
Gajeel miro a todos los presentes y posteriormente a Gray quien esperaba alguna respuesta de su parte –Gihi- rio de su forma más particular el cual hacía notar lo decidido que estaba –Redfox deseara haberme matado cuando tuvo la oportunidad…-
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El sol volvía a salir como todas las mañanas, esta vez el cielo se encontraba algo más despejado, había pocas nubes en el cielo y un fresco viento corría moviendo los árboles que se encontraban fuera de la mansión. Natsu y Gray se encontraban durmiendo en distintas habitaciones de la mansión que los padres de Levy habían preparado para ellos. Como los tres jóvenes eran buscados por la policía de la ciudad, quedaron en salir a buscar cualquier tipo de información por la noche, con los contactos que ellos tenían, con los dueños y personas de los bares, con otros bandidos del campamento. Los tres salían la mayor parte de la noche y llegaban muy temprano en la mañana, casi siempre una hora antes de que el sol saliera, en ese momento dos de los tres jóvenes se encontraban durmiendo, el tercero, Gajeel, se encontraba haciéndole compañía a un joven que mantenía sus ojos cerrados, el cual aunque lo moviese o le hablase no respondía a nada, el silencio en aquella habitación se había vuelto algo de costumbre, algo que perturbaba al muchacho de cabello largo. Verlo tendido en esa cama, sin moverse, con la piel pálida y sus manos en el mismo lugar de siempre, le desagradaba y al mismo tiempo lo entristecía, parecía estar muerto, pero no, hay se encontraba, quieto, tan quieto que apenas se notaba como subía y bajaba su pecho en un lento y leve respirar.
-Ya han pasado dos semanas- dijo Gajeel esperando una respuesta que sabía que no llegaría- debes despertar y ayudarme a buscar a la enana- el joven postrado se veía aún más pálido alumbrado por la luz de la mañana- así no serás competencia para arrebatarme a Levy, si no despiertas no podrás impedir que yo este con ella- intentaba bromear como esperando que ese joven se levantase de la cama y lo golpease, Gajeel suspiro resignado y con nostalgia- debes despertar Rogue, ya han pasado dos semanas y aun no sé nada de ella, debes ayudarme a buscarla, debes despertar para que me cuentes más sobre mi pasado, sobre mi infancia, debes contarme historias estúpidas de cuando éramos pequeños, debes despertar para que veas como te vengo…- la habitación era inundada por un pacífico silencio, sabía que estaba esperando lo imposible, pero no quería perder la esperanza de verlo despertar para volver a discutir con el cualquier estupidez o que alardeara regalándole a Levy cosas caras que él no podía conseguir – para haber pasado los tres nuestra infancia juntos es irónico que ahora estemos los tres separados- se paró del asiento que permanecía siempre al lado de la cama donde se encontraba el joven postrado y se dirigió a la ventana para dejar que entrase un poco de aire fresco y despejar así sus preocupaciones. Sintió como la puerta de la habitación se habría pero no se dio vuelta a ver quién era, ya lo sabía, se quedó mirando por la ventana viendo como las nubes eran lentamente movidas por el viento
-¿De nuevo acá Gajeel?- dijo la joven de ojos azules que se acercaba con calma a Rogue junto con una sirvienta que llevaba un jarro con agua, la sirvienta dejo las cosas en una mesa al costado de la cama del joven la cual se había puesto especialmente en ese lugar para poner todas las cosas que Juvia utilizaba para limpiar y atender al muchacho
-Algo me dice que no está sorprendida de verme aquí- dejo el joven sin dejar de mirar la ventana
Juvia se sentó en la silla al lado de Rogue y echo lentamente el agua del jarro en un recipiente más grande redondo que ya se encontraba en el lugar – No, no lo estoy- destapo al joven hasta la cintura y comenzó a quitar delicadamente el vendaje – pero me preocupa que vengas a este lugar solo para atormentarte y culparte por cosas que no son tu culpa-
-Lo son-
-No Gajeel, no es tu culpa, nada de lo que ha pasado es culpa tuya, esto se veía venir hace mucho, Redfox jamás dejo de buscarla, el que tu hayas aparecido en la vida de Levy no cambia el hecho de que Redfox siempre la estuvo buscando, así que quítate eso de la cabeza y preocúpate por descansar y comer bien, esta noche también saldrás ¿Verdad?- dijo la chica mientras humedecía un pañuelo en el agua que había echado al recipiente
-Si- contesto simplemente, sabía que Juvia tenía razón en lo que decía pero no podía evitar culparse por todo lo que había pasado
-Bueno entonces vete a comer y dormir, en la noche tendrás mucho trabajo-
-No tengo sueño-
-Vete, debo limpiar a Rogue y darle suplementos alimenticios, además de curar sus heridas ¿Quieres ayudarme?- menciono sin mirar a Gajeel puesto que conocía la respuesta, el muchacho gruño y se dirigió a la puerta – Recuerda, no salgas de la mansión de día, te están buscando y si te siguen hasta acá pondrás en riesgo a tus amigos-
-Lo se Juvia, lo sé, no soy tan estúpido- dijo molesto, Juvia le repetía siempre lo mismo, sabía que estaba preocupada por él y no quería que hiciera nada estúpido, pero el estar encerrado en ese lugar le molestaba, ahora podía entender cómo se sentía su pequeña, la cual había vivido la mayor parte de su vida encerrada en esa mansión, pudiendo solo ir a visitar a su amiga Lucy – no te preocupes, no voy a hacer nada que nos ponga en peligro- diciendo esto salió de la habitación.
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Lucy, aprovechando el buen día que había, se dirigió al centro de la ciudad nuevamente en busca de información, debía ser precavida en las preguntas que hacía, pero en las dos semanas que llevaba buscando había conocido a gente de confianza, mercaderes que viajaban mucho por su trabajo le decían que Redfox ya no se encontraba en esta ciudad, que lo habían visto salir de esta, pero su paradero actual era desconocido, seguramente se movía bastante justamente para evitar ser encontrado, Lucy suspiro agotada – Dos semanas han pasado amiga… ¿Dónde te has metido?- sabia, al igual que los demás que Levy se encontraba viva, Redfox necesitaba a la joven viva, pero eso no aseguraba que la chica se encontrara en un buen estado o que la estuviesen tratando bien. La joven de ojos chocolates y rubia cabellera no quería resignarse a encontrar a su amiga, pero no podía evitar pensar en lo difícil y casi imposible que sería el encontrarla -¿Y si no te puedo ayudar amiga? ¿Vivirás toda tu vida obedeciendo a Redfox?- un dolor en el pecho apareció junto con ese pensamiento, imaginar a su amiga viviendo bajo las ordenes de ese tipo no era algo de lo cual alegrarse. Ya cansada por el largo tiempo que llevaba recorriendo la ciudad se sentó en el borde de una pileta que adornaba el lugar comercial, donde estaba lleno de tiendas y personas que pasaban comprando y vendiendo como era costumbre en ese lugar, la chica se encontraba mirando el agua que caía de la pileta, perdiéndose en sus ideas y pensamientos. Un hombre más o menos anciano, que por ahí pasaba le toco el hombro a la muchacha y se sentó a su lado.
-Por Dios, me asustaste- dijo la chica mirando al bajo anciano quien le sonreía animosamente
-Lo siento señorita Lucy, ¿Pensaba en su amiga?-
-Mmm…- dijo en forma de afirmación, sin querer decir lo pesimista que se sentía en ese momento - ¿Has sabido algo de ella o de Redfox?-
-Si señorita Lucy, es por eso que la buscaba- las palabras del anciano captaron la atención de la muchacha rápidamente, aun había esperanza
-¿Qué has sabido? ¿Sabes su actual paradero?- pregunto animosa la joven queriendo saber prontamente la respuesta para ir en busca de su amiga.
-No, lo siento, su actual paradero no lo sé, pero creo saber lo que trama Redfox- apoyo su barbilla en su mano y cerró los ojos pensativos
Lucy se desilusiono un poco al escuchar que el anciano le decía que no sabía dónde se encontraba su amiga, pero de todas formas toda información servía – Habla por favor- pidió la joven
El anciano abrió los ojos y miro a la joven- Me he enterado que Redfox ha hecho varias jugadas antes de salir de esta ciudad, te puedo confirmar claramente que el ya no se encuentra aquí, pero no se a donde fue a parar, pero es claro que quería asegurar su posición antes de marcharse-
-¿Qué quieres decir con eso?- Lucy se encontraba algo confundida con el incompleto relato del anciano
-Hace aproximadamente una semana, se organizó una junta de todos los poderes políticos de esta ciudad-
-Sí, algo supe de eso ¿Pero qué tiene que ver eso con Levy?-
-Bien debes saber que la familia McGarden si bien no participa abiertamente en discusiones políticas, es una familia muy poderosa a la cual se le piden consejos y aprobaciones de proyectos y negocios para esta ciudad- hizo una pausa para esperar alguna pregunta de la muchacha, pero esta se encontraba atentamente escuchando cada palabra que él decía, así que decidió continuar- En esta asamblea muchos políticos importantes participaron, incluyendo ese tal Dreyar que me describiste, el de barba oscura. Bueno, aquel hombre recomendó a Levy como una consejera participante activamente de decisiones políticas, lo cual fue claramente aceptado puesto que el gobernador de esta ciudad ha buscado la participación de los McGarden por mucho tiempo-
-Redfox seguramente querrá influenciar a su favor en las decisiones gubernamentales a través del poder que se le confirió ahora a Levy- dedujo Lucy por las palabras del anciano quien asintió ante lo dicho
-Justamente a eso quería llegar señorita Lucy, él lo más probable es que ocupe el nuevo poder de la joven McGarden para su beneficio-
Un ardor invadió los pensamientos de la joven, Redfox podría poner a todos en su contra si es deseaba, ahora tenía mucha más ventaja sobre ellos- Muchas gracias por todo, mañana mismo enviare dinero a tu tienda para que la puedas sacar a delante, como agradecimiento por tu ayuda- dijo la joven sonriendo. El hombre con una amable sonrisa se retiró del lugar dejando nuevamente sola a la joven, quien, luego de un rato de divagar conclusiones y pensar a donde pudo ir Redfox se retiró del lugar, dando otro paseo por las calles del centro de la ciudad. Paso por fuera de la tienda donde había comprado los pinceles y utensilios a su amiga para pintar y que le regaló el día de su cumpleaños, una nostalgia la invadió, no podía evitar ponerse triste al recordar a su amiga, cuanto a ella le encantaba dibujar y pintar, lo feliz que la ponía, miro la tienda una vez más antes de seguir su marcha, pero algo la detuvo, una imagen dentro de la tienda llamo su atención, al verla no dudo en entrar a la tienda.
-Oh, señorita Lucy, buenos días ¿Cómo se encuentra?- Lucy sin responder se dirigió a uno de los cuadros que se encontraban dentro de esta tienda, el joven que atendía el lugar se sintió un poco incómodo ante la indiferencia de la muchacha a la cual conocía puesto que siempre iba junto a su amiga a comprar o encargar cosas- ¿Desea algún cuadro señorita?- volvió a preguntar esperando no ser ignorado de nuevo
-¿De dónde sacaste esta pintura?- estaba demasiado concentrada estudiando aquella imagen, algo se le hacía muy familiar, tal vez el lugar que veía en la imagen, o tal vez la persona que en este se encontraba, pero no estaba muy definida, se podría decir que borrosa.
-Mmm… llego a mi tienda se podría decir que sola, cuando yo salí a cerrar la tienda esta se encontraba afuera, es de un pintor anónimo al parecer, de todas formas la pintura no es muy buena, nadie se la ha querido llevar, no tiene buenas terminaciones y se nota que no ocuparon buenos materiales para hacerla- decía el hombre, que era conocedor de obras maestras
-Por supuesto que no tiene buenas terminaciones y no fue echo con los mejores materiales, fue echo rápido, pareciera hecho por un novato ¿Verdad?, esta pintura no tiene intenciones de sorprender ni encantar a nadie, su intención es otra… ¿Cuál es su precio?- pegunto la joven volteándose hacia el vendedor
-¿Qué?- pregunto sorprendido este, conocía a Lucy puesto que ella era una amante de las pinturas y pasaba seguido por la tienda, además del hecho que siempre compraba materiales con su amiga y su ultimo encargo fue uno de los más caros, sabía que la muchacha tenia gustos refinados, y el que quisiera un cuadro tan simple y casi sin valor le sorprendía
-Ya me escuchaste, lo comprare ¿Cuál es su valor?- repitió la muchacha esta vez más seria para que supiese que hablaba enserio.
-No se lo puedo vender, no tiene gran valor, además de que llego a mi tienda, no hubo un pintor que me diese su precio- la joven se sintió algo desilusionada pero no iba a renunciar a él tan fácilmente- se lo regalo señorita Lucy- dijo sorprendiendo a la chica que estaba dispuesta a ofrecer mucho dinero por ella- no puedo venderle algo que no sé cuánto cuesta, a cambio le pediré que nombre más mi tienda a sus amistades- dijo sonriente
La chica que aún se encontraba sorprendida le sonrió en agradecimiento – Gracias Jellal, me haces un gran favor-
-No se preocupe señorita Lucy- dijo saliendo del mostrador y dirigiéndose hacia la pintura escogida, tomo el cuadro el cual no era demasiado grande, aproximadamente unos 60 cm. por 70cm. y lo envolvió en una tela para que esta no se dañase en el camino
-Muchas gracias- dijo la chica tomando el cuadro y saliendo del lugar, debía dirigirse con los demás.
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Juvia había salido hace poco del cuarto en el cual se encontraba Rogue inconsciente, se había dirigido hacia la sala principal y sentado en uno de los grandes sillones que ahí se encontraban, frente de ella había una pequeña mesa de centro la cual había llenado de libros de medicina, ella se encontraba leyendo concentradamente un libro que su padre le había dado para que pudiese estudiar y desarrollar aún mejor su profesión, se sentía culpable por el estado en el cual se encontraba Rogue, sentía que era su culpa que él estuviese de esa manera –Si mi padre hubiese estado aquí… el habría sido capaz de salvarlo- dijo cerrando el libro y dejándolo a un lado, apoyándose en el respaldo del sillón soltó un suspiro de frustración, se sentía frustrada y triste, incapaz de lograr las cosas que prometía, incapaz de salvar vidas que apreciaba, en ese momento se sentía inútil, sin dejar la posición en la que se encontraba cerro los ojos y comenzó a acariciarse la sien
-Lo salvaste Juvia, si tu no hubieses estado seguramente el ahora estaría muerto- aquella voz hizo que se pusiera en guardia enseguida, abrió los ojos y se sentó derecha buscando al que había hablado, en la entrada de aquella sala se encontraba apoyado en el umbral Gray con una sonrisa incomoda – Das miedo cuando reaccionas así ¿Lo sabias?- dijo el muchacho por la rápida respuesta que había tenido la muchacha al escucharlo
-Lo siento, es una mala costumbre- dijo tomando el libro de nuevo para retomar su lectura
-Más que mala costumbre, es tu forma de ocultar tus miedos, estas a la defensiva en todo lugar y a cada momento, estando preparada ante algún ataque ¿A que le temes Juvia? Por lo menos en este lugar deberías saber que nada malo te podría pasar- decía el chico mientras se acercaba al lugar en donde la muchacha se encontraba sentada mirándolo con sorpresa
-Dices cosas muy graciosas Gray- dijo con indiferencia volviendo a mirar el libro- si tienes tiempo para molestarme deberías aprovecharlo en dormir, esta noche tienes que salir nuevamente y… ¡Oye!- dijo mirando al chico que le había quitado el libro y que en ese momento se encontraba de pie frente de ella… demasiado cerca impidiendo que la joven se pudiera para de su lugar- devuélveme el libro- pidió demandante y algo molesta
Gray suspiro cansado, levanto el libro cuando la joven lo empujo un poco y se paró de su lugar para intentar alcanzarlo – Juvia tú también deberías descansar- dijo con un tono de preocupación, sabía que la chica se culpaba por el estado de Rogue
-No debes preocuparte por lo que yo haga Gray, soy lo bastante fuerte como para preocuparme por mi misma- dijo indiferente intentado alcanzar el libro saltando
-Conmigo no deberías fingir- dijo con simpleza el muchacho, la muchacha sorprendida por las palabras de Gray dejo de saltar y se cruzó de brazos
-¿Fingir?- no entendía que quería lograr el muchacho diciendo aquello -¿Crees que finjo ser fuerte?- dijo con una sonrisa sarcástica
Gray volvió soltar un suspiro, esta vez algo resignado, no podía entender de donde sacaba tanta testarudez aquella muchacha –No Juvia, sé que eres fuerte, sé que no dependes de nadie y que has viajado por muchas partes por tus propios medios, pero sé también que el no depender de nadie te hace una persona solitaria…- se acercó a la joven para pasar un brazo por su espalda dándole un ligero y no muy apretado abrazo, con su mano con la que aun sostenía el libro le dio un ligero golpe en la cabeza con este para luego dedicarle una sonrisa, la miro a los ojos y se acercó a su rostro, quedando separado solo por unos centímetros. Juvia podía sentir su respiración, estaba nerviosa por la cercanía que el mantenía- Si el hacerte fuerte, si tu fortaleza te impide acercarte a las personas, si tu fuerza te hace solitaria preferiría que fueses débil- dijo casi en un susurro logrando accidentalmente que la joven se sonrojara
-¿Qu… que quieres decir con eso?- su voz y sus manos temblaban, podía ser una mujer fuerte, pero ese muchacho la hacía sentir completamente desprotegida
-Juvia…- dijo sin dejar de mirarla a los ojos y sin alejarse ni un centímetro de ella- sé que eres fuerte pero permíteme protegerte, permíteme alejarte de esa soledad que tu fortaleza provoca, no tendrás que estar sola nunca más, si dejas de estar a la defensiva y me permites protegerte de todos tus miedos y preocupaciones te prometo que jamás estarás sola- Juvia no sabía que responder a esas palabras, estaba atrapada por esos fríos ojos que le decían que confiara en él.
-Yo… yo… puedo estar sola- no podía articular una oración con facilidad – no necesito…- quería decir que no necesitaba ayuda, quería decir que podía hacer cualquier cosa que se propusiera sola, pero no pudo decirlo, sus palabras y pensamientos fueron interrumpidos por unos cálidos labios que se posaron sobre los suyos, el hombre que tenía frente suyo la abrazaba fuertemente y acariciaba sus labios con los de la contraria de una manera muy delicada, tenía sus ojos cerrados fuertemente como esperando que la chica le pegase una bofetada. Al notar que la chica no reacciono como el esperaba abrió los ojos y se alejó levemente de ella, encontrándose con una joven sonrojada y con los ojos cerrados.
Gray no pudo evitar enternecerse ante tal escena, la joven abrió los ojos avergonzándose ante la mirada del muchacho de ojos azules oscuros como la noche- Juvia, no me digas que estas bien sola, te pido que no me digas que no me necesitas, porque yo a ti si- Juvia estaba completamente roja, su piel ardía y sus labios quemaban
-Gray… yo-
-¡Gajeel!- un grito proveniente de la entrada los saco de su mundo en el cual se encontraban -¡Juvia! ¡Natsu!- el grito se intensificaba y se acercaba más, esa voz era de Lucy, algo había pasado para que ella llegase de esa manera a la mansión.
Los dos jóvenes que ahí se encontraban se acercaron a la entrada encontrándose con Lucy acalorada, seguramente se había apurado en llegar, los padres de Levy también aparecieron por los gritos de la muchacha -¿Qué sucede Lucy? ¿Te ha pasado algo querida? ¿Supiste algo de mi hija?- preguntaba la madre de Levy preocupada
-No estoy segura- respondió Lucy dejando a todos confusos- ¿Podrían reunir a todos en la sala? creo que entre más personas mejor- dijo la joven dirigiéndose a la sala en la cual se encontraba la joven de cabello azul hace un rato, siendo seguida por los padres de Levy y por Juvia
-Yo… yo iré a buscar a los demás- dijo Gray sin estar muy seguro de lo que sucedía. Subió rápidamente al segundo piso y se dirigió a las habitaciones de invitados donde se encontraban sus amigos. Primero entro al cuarto en donde se encontraba Natsu roncando fuertemente y a punto de caer de la cama, intento no reír por la escena -¡Natsu!- grito asustando al muchacho que termino por caerse de la cama cosa que le divirtió mucho a Gray quien no pudo evitar soltar una carcajada
-Ahh- se quejó por el golpe el muchacho de cabello rosa- ¿Qué…? ¿Qué paso? Yo… ¿Gray?- pregunto acomodándose intentando sentarse en el suelo- ¿Qué pasa? ¿Ya es de noche?- pregunto confundido mirando hacia la ventana comprobando que aún no anochecía
-Jajaja no Natsu, ya levántate- dijo ayudando a su amigo a levantarse del suelo- Lucy ha venido, dice que necesita nuestra ayuda para algo, la verdad es que no entiendo bien lo que sucede pero nos espera abajo, así que ponte algo y ve al salón principal, los padres de Levy también se encuentran ahí- diciendo esto se retiró de la habitación y se dirigió a la que se encontraba al lado, entro sin tocar esperando ver a Gajeel tendido en la cama igual que Natsu, pero no, la cama estaba tendida, sin ninguna arruga o signo de que alguien hubiese dormido en ella, entro con algo de preocupación mirando hacia todos lados sin encontrar a su amigo. Una brisa de viento le acaricio el rostro haciendo que este se volteara hacia el balcón, la ventana se encontraba abierta y las cortinas danzaban ante la melodía del viento, se acercó a esta y vio a Gajeel sentado en el barandal de mármol del balcón, el que impedía que las personas pudiesen caer del lugar, se encontraba mirando hacia las montañas, el bosque repletos de árboles altísimos, un bello paisaje terminado por aquel alto muro por el que él solía pasar burlando toda seguridad. Gajeel estaba tan centrado en aquel paisaje, sintiendo el viento pasar por su cara, ver los arboles moverse, apreciar la luz del sol que iluminaba un bello paisaje frente a sus ojos, un bello paisaje vacío, sin el alma, sin la felicidad que esperaría sentir al ver aquel hermoso panorama, que no sintió la presencia de su amigo a su espalda- Gajeel- dijo sacando al joven de sus pensamientos volteando la cabeza para ver a Gray apoyado en el umbral de la ventana
-¿Qué sucede? ¿A pasado algo?- pregunto el joven de ojos rojos bajándose del lugar en el que se encontraba
-¿No has dormido nada?- pregunto Gray volviendo a entrar a la habitación siendo seguido por Gajeel quien no tenía ánimos de escuchar un discurso paterno por parte de Gray
-Eso da igual- dijo sobándose la sien, tenía un dolor de cabeza que no lo dejaba en paz, seguramente era por no haber descansado lo suficiente, pero no tenía intenciones de contarle eso a su amigo, seguramente lo regañaría o quien sabe que cosas -¿A qué has venido? ¿Has sabido algo de ella?- pregunto intentando no hacerse esperanzas, ya había hecho esa pregunta muchas veces y siempre recibía una respuesta negativa, de no saber del paradero de la muchacha
-No estoy seguro- dijo rascándose la cabeza algo incomodo
-¿Qué no estás seguro?- Gray con esas simples palabras hizo que la esperanza creciera aunque el no quisiera
-Lucy vino a la mansión, traía algo en la mano y dijo que necesitaba la ayuda de nosotros, en realidad dijo que entre más hubiesen mejor, creo que ella sabe algo, está abajo esperándonos, deberías ir- dijo sin estar muy seguro si su amigo quería participar de aquello.
-Bien vamos- dijo sin más el otro sorprendiendo al joven de cabello oscuro, el más alto salió rápidamente de la habitación en dirección a las escaleras siendo seguido por Gray el cual al salir de esta choco con Natsu quien también salía apresurado de la habitación poniéndose sus zapatos lo más rápido que podía.
-Natsu ponte polera- dijo para luego seguir su marcha hacia la sala principal Gray. Natsu al notar aquello corrió rápidamente a buscar su polera, la tomo y bajo las escaleras alcanzando a sus amigos.
Todos se encontraban en la sala, los tres muchachos acababan de entrar, Gajeel entro mirando a todos algo confundido y se quedó de pie cerca de Juvia quien estaba sentada en el mismo sillón de antes, Gray se sentó a su lado, los padres de Levy se encontraban sentados en unas sillas cerca du una pequeña mesa, Lucy se encontraban de pie frente a todos, Natsu estaba entrando en la habitación poniéndose en ese lugar la polera que en la mano llevaba logrando sonrojar a la muchacha de rubios cabellos que al ver su torso desnudo no pudo evitar ponerse nerviosa.
-¿Qué es lo que pasa?- pregunto finalmente Gajeel al notar que nadie hablaba y que la rubia estaba concentrada mirando a su amigo
-Ah… em… Los necesito- dijo algo distraída la rubia, tocio para despejarse la garganta. Les conto a todos lo que el anciano le había contado a ella, de cómo Levy ahora es parte del poder político gracias a las influencias de Redfox, y que este seguramente estaba planeando usar todo aquello a su favor – Ahora él tiene más ventaja que nosotros, no sé cómo planea quedarse con la herencia de Levy, pero por el momento está usando su nombre para poder subir poco a poco, tal vez tenga intenciones de convertirse en gobernador de alguna ciudad o algo parecido- dijo la muchacha mirando a los presentes, todos se encontraban pensativos he impacientes por alguna pista que les pueda decir la ubicación de la muchacha
-Si esta buscando subir de posición debió haber ido a alguna ciudad o pueblo que este emprendiendo, la cual no tenga un manejo político adecuado o que este empezando a surgir, con el nombre de la familia McGarden puede conseguir muchas cosas- dijo Gray sacando sus conclusiones por los conocimientos que él tenía sobre la información que había conseguido la cual no había sido mucha
-¿Qué es eso que trajiste contigo?- pregunto el padre de Levy observando aquella tela que algo envolvía.
-Hoy estuve en la ciudad y encontré esto en la tienda de Jellal, al cual le compre el regalo que le obsequie a Levy en su cumpleaños- dijo recuperando la nostalgia que había sentido en aquel momento- Es una pintura- dijo quitándole la tela que la envolvía
-¿Una pintura?- pregunto Natsu intentado responderse a que venía al caso esa pintura, cosa que todos intentaban relacionar.
-Si, al verlo note algo extraño- puso la pintura apoyada en una silla para que todos pudiesen verla, el primero en reaccionar fue Natsu
-¡Lucy la de la pintura eres tú!- dijo llamando la atención de todos los presentes. En el cuadro había una mujer, estaba borrosa, en esta pintura estaba la imagen de una mujer de espaldas, se veía de la cintura hacia arriba ocupando un vestido burdeo, llevaba el pelo tomado y este era de un color rubio oscuro casi castaño, mas allá de la mujer había el paisaje del centro de una ciudad, habían muchas tiendas y personas caminando, "Fairy Tail", así se llamaba una de las tiendas de la pintura, eran las únicas letras entendibles de aquella imagen.
-¿Yo?- pregunto la joven algo desconcertada – mi pelo es claro- dijo la muchacha mirando el cuadro, sabía que algo raro había en esa pintura pero no imaginaba que fuese ella la de la imagen, tal vez por eso se le hacía familiar
-¿Lucy?- pregunto Juvia acercándose a la pintura- Ella tiene el pelo mucho mucho más claro que eso-
-¿Quieres decir que fue Levy quien dibujo esa pintura?- pregunto Gajeel, si fue Levy quien lo hizo podría encontrar alguna pista que la acercase a ella
-No… no sé si fue ella quien lo hizo, pero la de la imagen es Lucy- dijo acercándose a la pintura y apuntándola
-¿Cómo sabes que es Lucy?- pregunto Gray quien estaba apreciando la pintura desde el mismo lugar en el que se encontraba
-La mujer tiene el mismo lunar que tiene Lucy en el cuello, ese lunar se le ve solo cuando se… toma el cabello- dijo algo avergonzado por sus palabras, había mirado a aquella chica detalladamente el día que la conoció y los días posteriores cuando compartió con ella, miro a la chica la cual se encontraba completamente sonrojada.
Lucy desvió su mirada hacia otro lado, al igual que el muchacho se sentía algo avergonzada, Juvia se acercó por su espalda y le levanto el cabello dejando a la vista de todos el lunar que ella tenía, el cual se encontraba en el mismo lugar que la mujer de la imagen, todos se quedaron sin palabras, observaban a la muchacha y a la pintura comparando como si así se respondieran todas sus preguntas.
-Levy es mucho más detallista en sus pinturas, esto no lo pudo haber hecho ella, sus terminaciones no son las adecuadas, y sus detalles no están terminados- dijo la madre de Levy quien había visto trabajar a su hija en muchas ocasiones
Lucy se había quedado mirando la pintura, buscando alguna respuesta muestras todos se preguntaban y discutían si aquello era hecho por Levy o no. Gajeel se acercó a la joven rubia quien no despegaba su vista de la imagen -¿Qué piensas tú? ¿Crees que la de la pintura eres tú?- pregunto este esperando resolver esta confusión lo más pronto posible, si ese cuadro no era hecho por su pequeña se llevaría una nueva desilusión y no sabía si podía soportar más tiempo sin tener una noticia sobre el paradero de Levy.
-No estoy segura si la de la pintura soy yo Gajeel- dijo sin apartar la mirada de este
-Claro…- dijo algo resignado
-Pero de una cosa estoy segura- dijo volteándose hacia el joven quien la miro algo extrañado – esta pintura la ha hecho Levy- dijo segura de sus palabras captando la atención de todos
-¿Cómo puedes estar tan segura de eso Lucy?- pregunto el padre de la joven desaparecida
-Levy es un hada y siempre ha dejado hadas en sus pinturas ¿verdad?- pregunto Gajeel, recordó cuando Rogue le conto aquella historia en la cual la joven dibujaba a esas criaturas mitológicas siempre que podía.
-Se puede decir que es su marca personal- agrego Juvia cruzando los brazos- ¿La has encontrado Lucy?-
-Esto es un juego sencillo- dijo la rubia dibujando una sonrisa en su rostro, desde que conoce a Levy ha buscado las hadas escondidas en las pinturas de la joven- en las letras de la tienda hay un símbolo algo extraño, en medio de las dos palabras, la estuve mirando por mucho tiempo, la verdad no se parece a ninguna de las hadas que ella ha dibujado antes, pero estoy segura que es un hada hecho por ella, es la única parte de la imagen que esta echa de una manera detallada y con terminaciones definidas- dijo Lucy feliz por lo que había descubierto
-¿Por qué Levy haría una pintura sin terminaciones?- pregunto Juvia intentado llegar a alguna buena conclusión
-Tal vez estaba apurada- comento Natsu con inocencia
-Puede ser que nos quiera llevar a donde ella esta- dijo Gray levantándose de su lugar y mirando a Gajeel
-¿Cómo llego esa pintura a la tienda de Jellal?- pregunto Lucy, había muchas cosas que responder en ese momento
-Eso no es lo que importa ahora, debemos averiguar en qué lugar se encuentra ahora ¿alguien sabe dónde queda el lugar de la pintura?- pregunto Gajeel algo molesto, quería llegar lo más pronto posible al lado de Levy y ya tenían una pista que podía cumplir eso.
-Esa ciudad se encuentra a dos días a caballo de aquí- dijo Jet apareciendo detrás de los presentes junto a Droy
-¿Cómo sabes eso?- Gajeel no esperaba la presencia de ellos, pero entre más personas pudiesen ayudar mejor.
-Es un empleado de nuestra familia- dijo el padre de Levy- Ha viajado mucho conmigo por temas de negocios y es su trabajo conocer los lugares a los cuales vamos, más que nada por seguridad- agrego el hombre
-Bien… Llévame a ese lugar- Gajeel no estaba dispuesto a perder más tiempo
-No sacas nada yendo ahora, sin preparación, sin un plan, Redfox es un hombre poderoso y más ahora- dijo Gray poniéndose frente a su amigo
-Gray tiene razón- agrego Juvia- saldremos mañana temprano, ahora prepararemos todo para el viaje-
-Juvia… ¿Piensas ir también? Juvia esto es distinto… es peligroso- dijo Gray – es mejor que solo vayamos nosotros tres, Natsu, Gajeel y yo, no me perdonaría si algo te pasara- dijo bajando la vista
-Esto no es por mí ni por ti, es por Levy, bien debemos hacer los preparativos para mañana- dijo Juvia saliendo de la habitación ignorando lo dicho por Gray
-No hay tiempo que perder, mañana temprano partiremos- dicho esto Gajeel se dirigió a la habitación en la cual dormía actualmente, una pisca de esperanza había aparecido, pronto podría estar con ella nuevamente, no se sentía cansado, estaba ansioso, quería que ya fuese mañana –Espérame Levy, por favor espérame- .
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