Hola, hola amigas, amigos, compañeros, compañeras!

Es domingo (buuuh) así que les traigo algo para que no sea un día tan "fomingo" y sea más entrete. Al menos espero entretenerlas con este nuevo capítulo que según yo, está bastante largo y contundente.
Abajito diré algunas cosas del capítulo, acá arriba solo quiero darle los totales agradecimientos a todas esas bellísimas personitas que me dejaron un Review y que se dan el tiempo de leerme, independiente del maldito tiempo en que las dejo sin nada, y es que ya lo he dicho muchas veces. A mi vida les faltan hora, aunque creo más bien que la frase ideal y para todos/as los seres humanos es: A mi vida le falta vida. Porque ustedes saben, con todo eso de estudia para que puedas ser alguien cuando grande y luego trabaja para poder ser algo en la vida, pues, nos quedamos sin vida.

Bueno, no quiero venirles con mis problemas de existencialismo jajaja, así que bueno. Muchísimas gracias a quienes se dieron el tiempo de comentar mi historia, sobre todo a aquellos reviews contundente que me comentan todo lo que van pensando con respecto a la historia. ¡Me encantan! y es porque así sé lo que piensan cuando me leen y también conozco lo que les gustaría o no que sucediera, NO ME MALINTERPRETEN, también agradezco los "continua please" y eso, porque al menos se dieron el tiempo de decirme algo (?) pero cuando interactúan con la historia me inspiran mucho mucho más. Ahora, no puedo responder a sus dudas de igual manera (?) jajajaja pues que todo será respondido a su debido tiempo, solo espero alcance sus expectativas.

Buenoooo! Gracias por sus comentarios, aunque esperé llegar a los 10 comentarios (que son más o menos los que regularmente me llegan a esta historia), pero no se pudo, bah, no importa, yo subiré el capítulo igual porque lo terminé, porque puedo y porque las amo.
Gracias por seguirme!
Sin nada más las dejo para leer.

Disclaimer: Nop, nada de lo que puedan reconocer me pertenece, después de todo, si fuese así... Sería millonaria y no lo soy. Solo soy una pobre persona con aspiraciones de escritora fallida. Jue jue.


Capítulo XIII: "Lucha"

"La lucha por el derecho es la poesía del carácter" -Rudolf Von Ihering.


Cuando despertó aquella mañana, media aturdida y con los ojos ardiéndoles un poco debido al llanto, se recordó rápidamente en el lugar en el que estaba y el porqué estaba ahí. Miró el techo de madera vieja y aspiró el suave aroma a pan recién horneado que venía desde detrás de la puerta.

Sintió una ligera opresión en su pecho y no pudo evitar llevarse una mano hacia el costado izquierdo, justo donde pudo sentir su corazón latir con fuerza.

Jamás imaginó que ella armaría una mochila, saltaría por la ventana y dejaría atrás a su padre, escapándose de él, arrancando de su inminente destino a su lado, una vida retenida, sin poder realizar algo que realmente amaba, si poder luchar jamás y siempre haciendo exactamente lo que su padre quería que hiciera.

Y ella ya había vivido 17 años así, no quería más.

El olor a pan se entremezcló entonces con otro muy peculiar, pero que sin embargo le resultaba completamente familiar, giró su cuello y tomó la esquina de la almohada que estaba utilizando para acercarla a su respingona nariz. Olió con profundidad y luego sintió cosquillas en su estómago. ¿Cómo era posible que el aroma natural de una persona fuese tan condenadamente exquisito?

Era como si Goku tuviese impregnada la naturaleza en su cuerpo, oliendo a ella, oliendo a cerezos, a pasto recién podado, a una mezcla de hierbas, e incluso a tierra húmeda. Se quedó mirando la esquina de la almohada con ligera diversión. Se hubiese reído demasiado de ella misma si hubiese dicho que esto sucedería al segundo día del torneo.

Durmiendo en la cama de Goku, ¿quién lo diría?

La puerta sonó en un suave golpe que le hizo brincar ligeramente en su puesto. Se sintió estúpida por haberse asustado por algo así, sin embargo, extrañamente en aquella casa, al saber que Goku estaba en la otra habitación durmiendo, le ponía los pelos de punta.

—Adelante —susurró entonces con la voz ronca, no sabía si era debido al llanto. Se sentó encima de la cama.

—Permiso —por la puerta se dejó ver a un anciano encorvado, con una tupida barba cubriendo su labio inferior y una mirada dulce y cargada de comprensión. Milk no supo qué fue, pero se sintió demasiada tranquila al ver la figura del viejo, quien tenía en sus manos una bandeja con pan horneado y una taza de té humeante.

La pelinegra chica se levantó de la cama a penas notó la bandeja, le sonrió al anciano, sin siquiera proponerselo.

—Esto es para ti, querida —le dijo Son Gohan sonriéndole amistosamente.

Milk asintió con suavidad.

—Muchas gracias, señor —le respondió quitándole con cuidado la bandeja de las manos—, se ve delicioso, realmente no debió haberse molestado.

El abuelo de Goku chasqueó la lengua y llevó sus manos a su espalda, sin despegar su mirada dulce del rostro cansado de la chica.

—No hay de qué —contestó—, iré a despertar al dormilón de Goku, seguro tendrá muchísima hambre y, según me dijo, deberían estar en una hora más en el torneo, será mejor que no se retrasen.

Milk asintió ligeramente, sintiéndose ligeramente extraña por la familiaridad con que el hombre le hablaba acerca de Goku, como si ella supiera que el pelinegro de cabellos alborotados era un dormilón o que despertaría hambriento. Por supuesto que esas cosas no sabía, con Goku eran amigos… Más o menos, no era como si su relación fuese muy cercana, aunque, sin embargo, ella había llegado a dormir a su casa en la noche, sin importarle nada. Y, siendo sincera consigo misma, no es como si hubiese pensado en otro lugar en la que quedarse, jamás descartó irse donde Hina porque jamás pensó irse con ella, tampoco con Krunt, cuando voló desde la ventana ella ya tenía muy claro su destino.

Fue casi como si su cuerpo supiera donde ir, terminando durmiendo en el cuarto del chico en cuestión.

—Eh, señor…

—Por favor dime Gohan —le pidió el hombre, quien estuvo a punto de girarse pero se detuvo ante las palabras de la joven.

—Lo siento, se… Gohan —agachó ligeramente la cabeza en un gesto de respeto—, muchas gracias por aceptarme en su casa y no hacerme ninguna pregunta, lamento mucho causarle estas molestias, a penas pueda yo…

—Tranquila, querida —sonrió Gohan—, estamos aquí para servirte, después de todo eres la chica a quien mi nieto quiere, no es ningún problema.

Con eso salió de la habitación, sin esperar ninguna contestación y dejando atontada a Milk de pie en medio del cuarto y con la bandeja entre sus dos manos.

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La ducha fue rápida y no pudo disfrutarla como solía hacerlo en su casa, esto debido a que se sentía un poco incomodo bañándose desnuda en aquel medio desconocido lugar y con dos hombres rondando por la casa.

Cuando salió y se enrolló rápidamente en la toalla, se miró en el espejo empañado por el vapor del agua, quitó el vaho del espejo con su mano, encontrándose de vuelta con su oscura y profunda mirada. Tenía ojeras bajo sus ojos y una fina línea roja que cruzaba la parte inferior de su parpado, siempre le ocurría aquello luego de llorar.

Soltó un suspiro, sintiéndose rendida ante su rostro. Si Hina estuviese ahí de seguro arreglaría el desastre que tenía en su cara y además la regañaría. Sonrió sin poder evitarlo, sintiendo que sus amigos eran parte fundamental de sus fuerzas para mantenerse lejos de su padre.

Un golpe a la puerta se oyó desde el otro lado.

—¡Milk! —la voz de Goku sonó apresurada—, estamos llegando tarde si no te apuras.

Ella quiso gritarle alguna grosería de vuelta, pero se contuvo, después de todo era su casa.

—Ya estoy casi —mintió. Se dio una última mirada al espejo antes de comenzar a vestirse.

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—No la apresures tanto, Goku, las mujeres por lo general siempre se han demorado mucho en todo ese asunto del baño —le dijo Son Gohan mientras preparaba una canasta cerca de la puerta.

Goku sonrió divertido, alejándose de la puerta del baño para no ser oído por la chica detrás de esta.

—Bueno, no lo sé mucho —rió entre dientes—, pero Milk siempre se demoró un montón en estar lista siempre, olvidaba alguna cosa y se devolvía a buscarla y se miraba entonces nuevamente al espejo, arreglaba nuevamente su cabello y luego retocaba el maquillaje de sus labios y sonreía —miró hacia el techo, como si con aquel gesto pudiese visualizarla haciendo todo eso de mejor manera—, siempre era lo mismo, al final y al cabo con Gohan y Goten terminábamos sentados en el salón esperándola.

—¿Gohan? —el abuelo enarcó una blanca ceja y miró a su putativo nieto con intensidad.

Goku sonrió aún más.

—Así se llamó mi hijo, como tu —respondió el sayayin—, él mismo lo eligió —aseguró.

Gohan entonces no pudo evitar sonreír con alegría ante esto. Se oyó un carraspeó entonces desde atrás de ambos hombres.

Milk ya estaba con su típico traje de luchadora azul y rojo.

—Estoy lista —dijo la chica pasando sus ónixs entre ambos hombres y luego pegando su mirada en el más joven—, ¿nos vamos?

Goku asintió.

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Desde el momento en el que Goku pisó el lugar en donde se estaba conmemorando el campeonato nacional de Japón, supo que algo extraño estaba sucediendo entonces, no sabía a ciencia cierta qué era, ni tampoco fue como si el sabor amargo que sentía en la boca le duró por mucho tiempo, cuando comenzaron las primeras peleas lo olvidó, y ya el tema se le había borrado por completo en el momento en el que le tocó a Milk subir a la tarima a pelear contra otra chica.

La contrincante de su ex esposa era una mujer mucho más mayor que Milk, aunque él creía que la mujer parecía estar bastante en forma a pesar de su edad y debido a aquello, apenas la vio subir a la tarima sabía que esta lucha sería mucho más entretenida que todas las otras batallas que había pasado antes en aquel día en el que ya habían desaparecido las demás tarimas del exterior y ahora solo había una que era un poco más grande que las otras y que se encontraba en medio del lugar.

Ahora que ya no habían más escenarios que uno central, en su lugar habían más asientos para que la gente pudiera admirar las peleas de más de cerca, aunque mantenían una distancia razonable con la tarima.

—Y seguimos con la octava pelea del día, ¡Ox Chichi y Tsuname Kioto! —gritó el presentador desde el medio del escenario—, ¡saben muy bien las reglas y que gane la mejor!

Al decir esto se bajó de un salto del lugar para dejarle espacio a las competidores, entonces la chicharra que había estado dando inicio a las batallas durante el día sonó.

Goku vio como la llamada Kioto sacaba desde el bolsillo derecho de su traje de lucha una gaza con la cual rápidamente comenzó a envolver sus manos. Él pudo ver —quizás gracias a su avanzada visión— como los nudillos de la chica estaban manchados en sangre y rogó que Milk se hubiese dado cuenta de aquel mismo detalle que dejaba en claro que la chica tenía unos buenos puños.

Su pelinegra amiga se puso lentamente en posición de batalla y él supo que lo que estaba esperando la chica era que su contrincante atacara en primer lugar, lo cual parecía ser una estrategia muy inteligente por parte de Milk, ya que de esa manera podría notar de inmediato cuán ágil era el competidor.

—¡Vamos, Milk! —gritó desde el tumulto de gente su amiga Hina, a quien Goku consideraba de igual manera amiga suya debido al tiempo que pasaron mientras ella estaba ayudándolo a conquistar a la pelinegra.

El pelinegro se dio cuenta que Milk se distrajo fácilmente con el grito, ya que no solo fue él quien dirigió su mirada a la galería, su ex esposa lo hizo de igual manera y aquello sin duda fue un error garrafal que Milk jamás debió haber cometido. Se supone que la chica era una experta en artes marciales y que el maestro Renton le había enseñado muy bien todas las reglas de este deporte, ¿cómo diablos Milk olvida la regla más importante de no quitarle la vista de encima a su contrincante?

La mujer de cabellos morados y cortisímos a una muy buena velocidad corrió hacia la pelinegra, propinándole una patada justo en el costado izquierdo de su cara. El golpe fue tan fuerte que la chica cayó de costado justo en el borde de la tarima, por lo que su largo cabello quedó colgando, casi tocando el verde pasto que rodeaba el escenario.

—¡Vaya! —gritó el presentador emocionado—, la señorita Tsuname le propinó un buen golpe a la señorita Ox, logrando que esta por, literalmente, unos pelos quede casi descalificada.

Milk se sentó en la tarima y miró a su contrincante que nuevamente estaba a una distancia prudente de ella. Se acarició la oreja con suavidad, sintiéndola hervir y miró con furia la sonrisa de Kioto.

—No puedo creer que hayas pasado el primer round —le aseguró la mujer mayor de cabello corto con una sonrisa socarrona.

Milk se levantó rápidamente y nuevamente se colocó en posición de ataque. Goku arrugó el ceño y notó cómo Milk apretaba fuertemente los puños. Estaba enojada, quizás por su tonta imprudencia o quizás porque el golpe le había dolido de sobremanera.

Sabía muy bien que la mayoría de la gente no logró ver con claridad lo que ocurrió después, ya que ambas participantes se acercaron a la otra a una velocidad casi vertiginosa y comenzaron a repartirse golpes. Goku pudo ver claramente como Milk conectó su puño en la mandíbula de la chica, ganando terreno rápidamente para luego con su brazo golpear también el costado derecho de la participante, Kioto logró esquivar el tercer golpe de Milk con la mandíbula tensa y entonces pudo golpear la mejilla derecha de la chica, logrando que la hija de Ox Satán se alejara unos cuantos pasos de su atacante, pero antes de alejarse a una distancia que fuese considerable, la pelinegra logró elevar con rapidez su pie y golpear con fuerzas el estómago de la otra chica, quien también salió disparada hacia atrás, cayendo al suelo.

El sayayin pudo notar como Milk realizaba una mueca de dolor y se tocaba la mejilla que se encontraba magullada en ese momento. Se preguntó él chico cómo era que ella se sintiese tan dolida por apenas un golpe, además del hecho de que con apenas un golpe pudiese correr tanto a la competidora.

La mujer se levantó nuevamente, sonriente.

—Es sorprendente cómo estas dos chicas han logrado mantener a todo el público completamente emocionado en tan pocos minutos de iniciada la pelea —comentó el animador con su micrófono en mano—, se nota que las participantes Ox y Tsuname son verdaderas luchadoras muy, muy fuertes.

Esta vez fue Milk la que se acercó a ella, apenas la vio de pie nuevamente, Milk saltó hacia adelante repartiendo patadas y puñetazos nuevamente rápidamente, Kioto pudo esquivar unas cuantas, pero fue una patada que le llegó en una costilla la que la hizo dar un paso hacia atrás, Milk la miró, casi como sospesando esperar que ella se sintiera bien para comenzar de nuevo o volverla a atacar.

Sin embargo, fue Kioto la que esta vez se acercó a la chica y con su cabeza impactó en la nariz respingona de la chica que en algún momento fue esposa de Son Goku.

Milk apretó los dientes, pero antes de quejarse debido al golpe se acercó a la chica, con la nariz sangrante y de un saltó golpeó la cabeza de la muchacha, o al menos esa había sido su intención porque Kioto ya se había movido desde antes y desde atrás golpeó el costado de la muchacha, logrando que esta vez Milk cayera de lleno en la tarima, rodando por esta unos cuantos metros lejos de su posición inicial.

La contrincante de la pelinegra corrió tras ella para dar nuevamente un golpe, su puño impactó en la tarima y ahí fue en el momento en el que mucha gente abrió sus ojos tantos que casi se les salía de la órbita. La tarima se rompió bajo el puño de la chica, saltando diversas piedrecillas parte de la cerámica que componía el escenario, Milk había alcanzado a impulsarse con sus manos para dar una vuelta en el aire y esquivar el golpe.

Goku fue quien menos se sorprendió ante esto, claro, él había visto tantas veces las tarimas de su dimensión siendo destrozadas como no tenía idea, no podría contar jamás cuántas veces fue destruida, y sin embargo, no dejaba de asombrarse. La chica no era como cualquier otra persona común y corriente. Era casi tan fuerte como Milk y aún así él no podía sentir ninguna clase de ki sobrenatural en ella.

¿Esa chica será parte del grupo que él mismo había observado el día anterior y que le había dado tanta mala espina? Se comenzó a impacientar. Quería que la pelea acabase pronto.

Milk cayó de rodilla, sujetándose el costado que había sido golpeado por la patada de Kioto. Se limpió con una mano la sangre que caía por su nariz y sonrió adolorida.

—Qué diablos —masculló—, pareciera como si tuvieras puños de acero...

La chica rió desde su puesto, irguiéndose a todo su tamaño. La pelinegra no había reparado que su contrincante era tan alta.

—Y tú también tienes puños fuertes, muchachita...

Parecía ser como si el animador no pudiese decir nada, porque pasaron varios minutos en las que nadie fue capaz de decir nada. Milk de rodillas en el escenario a una distancia considerable de su atacante, y Kioto de pie mirándola como si fuese una mosca bastante molesta en su camino.

Por su parte el Son se encontraba bastante nervioso e impaciente. No tenía idea de lo que podría hacer y jamás creyó que sujetos como ella podrían encontrarse en esta dimensión... Aunque, si dentro de este lugar se encontraban personajes como Tao Pai Pai... Entonces... Era muy probable que...

Se sintió mareado y pegó su mirada en la mujer de cabello morado y corto, quien tenía una sonrisa torcida y unos ojos profundos y fríos, como si no sintiese realmente nada en aquel momento o en ningún otro.

Apretó sus puños.

—¡Milk! —le gritó entonces—, ¡tienes que esquivarla!, ¡no dejes que te vuelva a tocar!

Él sabía que ella la había oído, aunque no sabía que tan bueno era su consejo en ese momento, después de todo, ella no parecía encontrarse muy bien en esos momentos, ya que no dejaba de tocarse el costado izquierdo, como si le doliese inmensamente el lugar en donde debían estar sus costillas.

'¿Se le habrá roto alguna parte de su cuerpo?', pensó sudando frío.

La pelinegra entonces se levantó pareciendo hacerlo a duras penas, y entonces tomó aire con fuerza y saltó hacia adelante nuevamente con el puño dispuesto a golpear a su contrincante, ella cruzó los brazos encima de su rostro, deteniendo el golpe de Milk, entonces la tomó rápidamente del antebrazo y le dio una vuelta antes de lanzarla por los aires, para su mala suerte Milk cayó sentada, siendo arrastrada por una corta distancia y entonces nuevamente se lanzó a golpearla. Nuevamente los golpes se vieron en cámara rápida, como si de alguna manera para el ojo normal fuese imposible seguirles todos los movimientos. Goku pudo darse cuenta que la pelinegra esquivaba muy bien cualquier clase de golpe, incluso las patadas y en el momento que se vio sobrepasada saltó nuevamente hacia atrás.

Vio a Milk mirando fijamente a su contrincante y entonces supo muy bien qué era lo que sucedía con ella.

La chica estaba buscando la solución para acabar con ella sin tener que tocarla.

Entonces la vio sonreír.

Kioto fue quien se acercó a ella esta vez, dispuesta a atacar y fue entonces que sucedió. Milk dio un fuerte grito, apretando sus puños y logrando que todo el terreno comenzara a temblar. Los pedazos de tarima que habían sido quebrantados por el golpe de Kioto comenzaron a temblar y la chica de cabello corto, quien ya estaba acercándose a Milk supo que fue un error.

Milk soltó un grito más fuerte y un aura roja la rodeo y entonces cuando abrió sus manos una ráfaga de viento significativa escapó de su cuerpo, logrando que la chica quien había planeado ir a atacarla volase por los aires por la fuerza del Kaioken de Milk, logrando que su contrincante cayera de la tarima, quedando descalificada.

Apenas Kioto tocó el suelo fuera del escenario, se dejó caer en el suelo de la tarima con una sonrisa dolorosa en su boca.

Goku no esperó ningún segundo más y sin esperar nada corrió hacia la tarima y de un salto subió para llegar a ella. Se arrodilló a su lado y sonrió ligeramente cuando la vio a ella abrir los ojos y mirarlo.

—Creo que jamás había peleado contra alguien tan fuerte —rió con suavidad y entonces su mueca se arrugó, demostrando el dolor que sentía en ese momento. Rápidamente se llevó una mano a su costado—, creo que me rompió una costilla, Goku.

Él asintió lentamente y sin esperar nada la cargó entre sus brazos, sonriente.

—Lo hiciste muy bien —le felicitó.

—Fue gracias a ti que se me ocurrió hacer esto —le aseguró sin quejarse por ser cargada en los brazos del muchacho, Goku sabía que debía estar bastante débil como para no pelearle por el hecho de que estaba cargándola en frente de quizás todo Japón.

—Creo que fue algo arriesgado, Milk —le dijo él, aunque no parecía molesto, sino todo lo contrario, se sentía orgulloso de ella.

Fue en ese momento que se dieron cuenta de lo ensimismado que estaban el uno de el otro, ya que no notaron los miles de pares de ojos que los miraban. Se oyó un "aaw" generalizado y entonces ambos levantaron sus vistas para notar que todos los miraban mientras comenzaban a aplaudir de apoco.

—¡Ustedes los vieron damas y caballeros!, ¡impresionante, asombroso, magnifico! —comenzó a hablar el animador, quien se podía oír bastante excitado ante la mención de la ganadora de esta pelea—. ¡La ganadora de la batalla es la señorita Ox Milk!

Y el aplauso se amplificó.

—Sácame de aquí —masculló Milk con los dientes apretados, se podía oír nerviosa y él no pudo negarse ante eso.

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Goku se sintió bastante deprimido cuando se enteró que por el golpe que produjo la rotura en la tarima tendrían que atrasarse las siguientes peleas, por lo que su combate sería ya entrada en la tarde y que por consecuencia tendría bastante tiempo libre, aunque no iba a ser tan terrible después de todo, al menos no como en un inicio él lo creyó cuando no lo dejaron entrar junto con Milk a enfermería para curarla. Sin embargo, luego de una hora de aburrimiento comiendo diversas frutas que habían en las mesas, vio a los enfermeros que estaban con Milk y cuando les preguntó por ella le dijeron que todo estaba bien, que no tenía ninguna costilla rota y que todo el dolor era producto a las fuertes contusiones.

Eso alivió a Goku y lo alegró, porque ahora podría entrar a ver a la chica.

Cuando empujó la puerta la vio recostada con los ojos cerrados, parecía ser que estaba durmiendo. Le vio entonces la cara magullada ligeramente y se rió suavemente cuando vio su nariz hinchada y con un ligero color morado, le parecía divertido verla así, ya que la nariz de la chica siempre había sido tan pequeña y respingona que verla más grande le producía cierta gracia, como si por fin la nariz de Milk pudiese ser la de una mujer normal.

Se sentó entonces en la silla que estaba a un lado de la camilla y se quedó ahí, dedicándose a observarla. Siempre le había gustado hacer aquello, observarla mientras dormía.

Recordaba que antes de los juegos de Cell, cuando él sabía que iba a morir, las noches previas al torneo se dedicó a verla dormir por varios minutos antes de que él cayera a los brazos de Morfeo, delineaba con su mirada su rostro redondeado, sus labios tan definidos y rojos y sus parpados adornados por espesas pestañas oscuras que acariciaban sus pómulos.

Sin duda alguna Milk era la mujer que tenía las facciones más bellas de todas las mujeres que él conoció en el universo, tan suaves y frágiles, ocultando una fuerza y poder que nadie se podría imaginar.

Cuando los ojos de su ex esposa fueron abriéndose de apoco, él se removió incomodo en la silla, como si lo hubiese descubierto in fraganti.

Sin embargo, cuando ella le sonrió, él pudo relajar sus hombros.

—Hey —le saludó de manera relajada.

—¿Cómo te sientes? —le preguntó llevándose ambas manos a su nuca como quien no quiere la cosa, mientras comenzaba a jugar con la silla tirándose levemente hacia atrás y haciendo palanca con su pie derecho.

—Mejor —respondió suspirando—, al menos no tengo la costilla rota, eso me preocupaba...

—Sí me contaron las enfermeras —le dijo él asintiendo suavemente—, lo hiciste muy bien, ¿sabes?

—Gracias —sonrió mientras sus mejillas se enrojecieron con ligereza—, era muy fuerte, ¿no? Realmente creía que tenía puños de acero, dolía como mil demonios.

—Creo que todos pudimos notarlo cuando golpeo la tarima —asintió él colocándose serio, guardó silencio por un momento y luego preguntó intentando no sonar como un demente pero manteniéndose firme en su postura—. ¿Crees que...? —se encogió ligeramente de hombros—, ¿crees que era una...personas?... ¿Humana?

Milk torció el gesto levemente extrañada por la pregunta de Goku, se enderezó en la cama y no pudo evitar hacer una mueca de dolor, pero no le importó, se sentó en la cama y lo miró fijamente.

—¿Cómo dices? —pestañeó confundida—, por supuesto que era una humana Goku —sonrió divertida—, ¿qué no va a ser si no?

Él se encogió nuevamente de hombros.

—No lo sé... Algún androide tal vez —le sugirió.

Ella se rió falsamente y lo miro con intensidad, buscando quizás alguna mueca que le demuestre a ella que lo que Goku estaba diciendo en ese momento era algún tipo de broma, sin embargo al mirar el rostro serio del muchacho pudo darse cuenta que no había ninguna pizca de mofa que Milk pudiese reconocer en su rostro. Entonces ella borró rápidamente su sonrisa.

—¿Estás hablando en serio? —le preguntó.

Él se rascó entonces la sien.

—Sé que no quieres oír nada de lo de nuestra primera dimensión y esas cosas, pero —habló rápidamente para que Milk no lo frenase, aunque viéndola fijamente podía darse cuenta que ella no lo detendría— hubo un tiempo en el que un científico medio loco creo distintos robot que bautizó como "androides", eran muy poderosos y bueno —la miró fijo sin querer contar toda la historia—, creo que puede volver a suceder.

La pelinegra entonces corrió ligeramente su vista y comenzó a jugar con un mechón de cabello negro. Goku supo entonces que debía guardar silencio.

—¿Y qué pasó entonces? —preguntó luego de un rato en silencio, él la miró fijamente, pero ella parecía no querer mirarle la cara.

—¿Qué pasó con qué? —la miró confundido, Milk soltó un bufido.

—Con los androides, Goku —soltó irritada.

—Ah, eso —murmuró—, bueno—nuevamente se rascó la sien y vaciló ligeramente en la silla—, Gohan...

—¿Tu abuelito? —lo miró entonces intensamente, sonriente, se dejó notar de inmediato que le había tomado cariño de inmediato, y es que Goku sabía que su abuelo era una persona que a cualquiera le podría general una pizca, aunque sea pequeña, de cariño.

Negó ligeramente con la cabeza. Sintiendo como su corazón se revolvió dentro de su pecho.

—Nuestro hijo —respondió en un murmullo bajo, sintiendo, sin saber el porqué su rostro le ardió ligeramente.

Milk corrió rápidamente los ojos del rostro del chico y se miró las manos. Goku bajó su vista también hacia sus pies y continuó sin esperar ninguna palabra por parte de la muchacha.

—Gohan luchó contra las creaciones del doctor Gero —siguió sin mirarla—, también habían otros amigos nuestros, porque los androides eran muy poderosos y yo me encontraba en ese tiempo enfermo, entonces no podía hacer nada contra ellos.

—¿Qué te sucedió? —susurró en voz baja.

—Una enfermedad al corazón —se encogió de hombro como por tercera vez en aquel rato—, el punto es que cuando me mejore había aparecido una creación del doctor Gero mucho más poderosa, se llamaba Cell...

—¿Cell? —la chica elevó una ceja y sonrió ligeramente—, qué innovador.

Goku entonces rió suavemente.

—Sí... Pero era un sujeto muy poderoso, Milk, realmente poderoso —pareció emocionarse mientras iba contando la historia, Milk lo pudo notar y se sintió levemente enternecida ante la emoción del muchacho—, realizó un torneo, en el que todos tuvimos un tiempo para entrenar —esta vez ya tenía su mirada pegada en la chica, contando la historia emocionadísimo, Milk sonrió ante eso—. Yo supe todo el tiempo que quien tenía el poder para derrotarlo era Gohan, él siempre fue muy poderoso—sonrió más para sí mismo que para la chica, ella pudo notar la melancolía en su mirada—, y fue él quién lo derroto.

—¿En serio? —preguntó Milk sin poder evitar sonreír e imaginarse el cómo sería aquel niño del que Goku hablaba tan emocionado—, ¿entonces ganaron los buenos y...? Tú sabes... Todo eso del vivieron para siempre funcionó —Milk lo había dicho más bien como una broma, mofándose de los cuentos infantiles de princesas con el típico final del "vivieron felices para siempre..."

El pelinegro borró entonces su sonrisa ante las palabras dichas por la chica. No podría estar más equivocada ante eso, y aunque él no se arrepentía del todo de haberse ido al mundo de los muertos en aquel tiempo, en ese momento se sentía tan avergonzado de haberlo hecho , por lo que no sabía bien cómo decirle a la muchacha aquello.

Soltó un fuerte suspiro.

—No fue tan así... —susurró con suavidad.

—¿Qué sucedió? —preguntó ella pareciendo bastante intrigada en la historia.

—Morí junto con Cell —le contestó de golpe, sin dolor ni anestesia.

Ella pareció anonadada ante la respuesta del chico, lo miró fijamente, esperando quizás alguna sonrisa, nuevamente esperando que lo que él decía se tratase de alguna mala broma. Porque para ella era sin duda una broma bastante mala.

—¿Éramos jóvenes? —preguntó Milk, Goku asintió lentamente—, ¿o sea que... Enviudé joven?

Él torció el gesto.

—No... No, bueno... —él sonrió—, es complicado, porque luego reviví, siete años después...Mira Milk —Goku volvió a suspirar—, cometí muchos errores en la dimensión de donde venimos, muchos errores contigo, no fui precisamente el hombre que tu querías que yo fuera, pero siempre me preocupé por ti y por nuestros hijos. Yo realmente siempre te amé porque tu me enseñaste a hacerlo y porque siempre he creído que no podría estar como estoy contigo con ninguna otra persona.

—Creo que no fuiste el marido ejemplar, ¿no? —sonrió la chica ligeramente, sabiendo que las palabras dichas por Goku en ese momento venían desde el arrepentimiento, quizás de qué, ella al fin y al cabo no tenía idea y sin saber por qué, al final y al cabo no parecía importarle, al menos en ese momento.

—Creo que todo lo contrario, sin embargo yo creo que funcionaba, al menos para mí —sonrió con suavidad y bajó la vista—, y me gustaba como era.

—¿Y a mí? —preguntó ella con suavidad, él le devolvió una mirada intensa—, ¿funcionaba para mí?

Sacudió su cabeza de manera negativa.

—Creía que sí... Al menos me gustaba creer que era así —susurró—. Y lo siento mucho, siento mucho haber sido tan egoísta contigo, pero por eso estoy aquí, ¿sabes? Para mejorar todo y ser por fin lo que mereces que sea.

Ella enarcó una ceja.

—¿Lo dices porque moriste junto con Cell? —preguntó extrañada, sin entender muy bien—, ¿y cómo fue que reviviste?, ¿eso no es algo imposible?... —soltó un suspiro—, claro, imposible para alguien que incluso ha viajado por dimensiones y todo eso.

Goku estuvo a punto de responder aquello, así además él también podría recibir información sobre Shen Long y las esferas del dragón, ya que obviamente si Milk resultaba ser el Fûjikome ella podría saber algo acerca de eso, al menos sentirlo. Sin embargo, siquiera tuvo tiempo para abrir la boca y pregunta cuando la puerta se abrió y por esta se dejó ver una figura maciza y grande que tanto él como Milk reconocieron en seguida.

Se veía demacrado, como si no hubiese podido conciliar el sueño en días. Tenía unas ojeras oscuras que resaltaban en su rostro, sus ojos estaban hinchados y rojos y parecía que le habían salido diversos pelos blancos tanto en su cabellera como en su barba tupida. La nariz estaba roja e hinchada y parecía que en cualquier momento se derrumbaría.

El joven Son se levantó de su asiento como acto reflejo.

—Hola... —él fue el primero en decir algo, padre e hija se miraron tan fijamente que Goku por un momento se sintió completamente ignorado. Se giró a ver a la chica—, creo que esperaré afuera...

Ella asintió lentamente.

Goku se encaminó a pasos decididos a la puerta y se giró para ver al gran hombre que casi y tocaba el techo del cuarto.

—Hasta luego, Ox Satán —le dio una sonrisa, de las típicas y salió del cuarto sin esperar ninguna clase de contestación.

La puerta fue el último sonido que se dejó escuchar en la habitación, ya que parecía que incluso ninguna clase de insecto caminaba por el lugar, no se oía nada y solo se miraban, como si estuviesen realizando una competencia, eligiendo como ganador el último que corriera la vista o cerrara los ojos.

Milk se cansó de aquello pronto, soltando un suspiro, sabiendo lo que se le vendría.

—¿Me viste luchar? —preguntó con suavidad sin despegar sus ojos en el rostro de su padre.

Él solo asintió con plenitud. Ella entonces frunció el ceño.

—¿Y no crees que lo hago fantástico?, ¿no crees que pueda tener una oportunidad de ganar?

Ox Satán asintió nuevamente y bajó su vista.

—Eres tan fuerte como lo fui yo —susurró tan bajo que Milk tuvo que agudizar su audición para poder oír—, y no creo que tienes una oportunidad de ganar —pegó su vista nuevamente en ella—, ganarías este concurso hasta con los ojos cerrados.

La pelinegra sonrió entonces mirándolo fijamente, sintiendo su nariz escocer con lentitud. Estuvo a punto de decir algo cuando su padre le cortó en seco. Mirándola serio y con la voz un poco más alta.

—Pero no puedes seguir participando —aseguró.

Ella abrió y cerró su boca como pez fuera del agua, lo miró asombrada y luego su semblante cambió rápidamente a uno de indignación.

—¿Qué?, ¿por qué no?

—Porque no puedes, Milk —habló él fuerte y claro—, tenemos que irnos de aquí antes de que sea demasiado tarde.

—No pienses que me moveré de aquí, papá —le dijo mirándolo también con seriedad, se incorporó de mejor manera en la camilla, quedando con los pies colgando, se agarró el costado porque aún le dolía un poco y le soltó—. Pertenezco aquí, soy una gran luchadora. ¡Esto es lo que soy, papá!

Él asintió.

—Lo sé —respondió—, pero lastimamente te expones demasiado con esto.

—¿Por qué no eres más directo? —le preguntó sintiéndose frustrada.

—¿Nunca te has preguntado de dónde proviene tanto poder?, ¿te diste cuenta de cómo derrotaste a esa chica tan fuerte? —comenzó a cuestionarle mirándola casi con una mueca de incredulidad, como si él creyese que ella tendría todas las respuestas resueltas y pudiese conocer el porqué tan solo respondiéndole.

—He entrenado muy duro... Y tú fuiste un luchador, supongo que heredé tu fuerza —se encogió de hombros.

—¡Por todos los cielos, Milk! —elevó la voz su padre y luego soltó un bufido, se acercó un paso y bajó su voz, como si temiese ser escuchado por alguien más—, no es normal, Milk... No eres una persona normal.

—Papá sí lo soy —ella le sonrió—, ¿viste a ese muchacho que estaba conmigo aquí?, ¡él es muchísimo más fuerte que yo!, y yo lo veo como una persona normal... Claro, solo que es más fuerte que la media.

Él sacudió su cabeza.

—No, no, incluso tú sin saberlo realmente eres más fuerte que él —le respondió—. No puedo explicartelo, Milk, no puedo hacerlo pero por favor, deja el concurso, vayámonos y te prometo que en algún momento podré decirte...

—No, papá, no lo haré —le contestó—, no estoy dispuesta a renunciar a lo que soy por problemas tuyos y enredos que ni siquiera puedo conocer.

—Hay gente mala, hija —susurró él—, gente mala y muy poderosa que puede...

—Pues, tú lo haz dicho —le cortó—, soy muy fuerte, podré con ellos.

—No hija, no... —los ojos de su padre se aguaron y ella sintió su corazón estrujarse con fuerza dentro de su pecho—, tienes que esconderte, no puedes dejar que ellos descubran quién eres realmente.

Ella entonces sintió sus ojos humedecer.

—¿Cómo lo descubrirán si ni siquiera yo sé quién realmente soy?, ¿tú sabes quién realmente soy, papá? —la primera lágrima cayó—, ¿por qué no me dices nada?, ¿por qué nunca quieres decirme nada?, ¡jamás lo hace!, incluso con respecto a mamá...

—¡Porque me da miedo! —elevó su voz y pareció agitarse.

—¡Pues entonces lárgate y déjame a mí descubrirme! —elevó también su voz. Su padre se congeló en su puesto, ella sacudió su cabeza y continuó—. No necesito que tú me lo digas, no necesito que me digas qué hacer y qué no, si me equivoco y está mal —se encogió de hombros—, tendré que hacerlo para yo aprender. No puedes luchar mis batallas, papá.

Ox Satán soltó una gruesa lágrima que cayó por su mejilla.

—No puedo obligarte a regresar a casa conmigo —susurró él—, pero estaré ahí esperando cuando te des cuenta que estás cometiendo un error —la miró fijo—, te esperaré en casa, Milk.

Él entonces se giró y salió del cuarto cerrando la puerta con tanta fuerza que la habitación entera tembló. Milk sintió su corazón estrujarse con más fuerza, tanta que sintió que se estaba quedando sin aire, y cuando al fin pudo respirar con normalidad soltó un sollozo que le desgarró la garganta.

.

Goku estaba comiendo una manzana cuando vio a lo lejos a Ox Satán saliendo de la enfermería con los hombros caídos y arrastrando los pies.

Él caminó rápidamente hacia él mascando una manzana y antes incluso de alcanzarlo, Ox Satán se giró y lo miró directamente a los ojos. Él pudo notar rápidamente la desconfianza en la mirada del padre de su ex esposa, y cómo sus labios se fruncieron al ver su vestimenta.

—¿Tú no fuiste quien levantó a mi hija de la tarima al finalizar la batalla? —fue lo primero que le preguntó.

El pelinegro sacudió su cabeza, asintiendo.

El gigante hombre pareció sospesarlo antes de decir algo.

—¿La quieres? —fue entonces su pregunta.

A Goku se le erizó los cabellos de la nuca. Nunca se imaginó que su ex suegro le haría una pregunta como tal. En su dimensión anterior Ox Satán jamás lo había hecho, y sin embargo él siempre pareció tan seguro de que Goku realmente amaba a su hija que estaba seguro que nunca fue necesario hacerle aquella pregunta. ¿Qué era lo que lo hacía necesario en esta dimensión?

—Lo hago —asintió él seguro de sí mismo.

Y él pareció notarlo.

—Entonces aléjala de este mundo cuanto antes —le dijo—, es igual de terca que su madre, a mí no me hará caso. Y si tú la quieres tienes que saber que esto no es bueno para ella.

—¿Por qué lo dice? —preguntó el muchacho frunciendo el ceño, en su otra dimensión más bien era Milk quien no quería involucrar a sus hijos mucho en el tema de las peleas, pero inclusos en torneos de artes marciales Milk se veía más entusiasta con la idea de que tanto Goten como Gohan participaran—, ¿acaso no la vio pelear? —cuestionó—, ¡es fantástica! —aseguró—, la mujer más fuerte...

—Sé el potencial de mi propia hija, jovencito —le cortó el hombre, logrando que por primera vez Goku se sintiera ligeramente cohibido—. Pero si ella utiliza todo su poder en algún momento cosas terribles pueden desatarse —le soltó—, así que hazme caso, si realmente la quieres como dices, tienes que sacarla de aquí.

Miró hacia todos lados antes de darle una última mirada al pelinegro de cabellos revoltosos, luego se giró sin decir nada más y se marchó. Goku sintió como algo dentro de su estómago se revolvía, ¿a qué se refería el señor Satán con todo aquello? ¿Aquello tendría algo que ver con lo del fûjikome y las personas que querían encontrarla como había dicho Bulma el día anterior?

Él tensó sus facciones y apretó sus puños.

No importaba qué clase de "cosas terribles" podrían desatarse, él no dejaría que nadie dañase a su mujer, absolutamente nadie. Él se encargaría de matar a todo aquel que intentase dañarla.

La gran televisión plana que ocupaba casi toda la pared dentro del edificio en donde se encontraban los participantes, televisión que tenía puesto siempre el canal oficial del campeonato nacional de Artes Marciales para que los concursantes pudiesen ver todas las batallas y noticias relacionadas al concurso llamó la atención de Goku cuando en la pantalla se vio a la chica de cabellos cortos que luchó contra Milk, caminando con una mirada seria y los dientes apretados, junto con un hombre gigante de cabello rojo como fuego y también mirada vacía. Ambos sujetos ignoraron a los periodistas que se les abalanzaba para poder realizarles preguntas. Sin embargo, lo que a Goku más le llamó la atención, fue cuando el muchacho de pelo como fuego, miró fijamente la cámara y luego, lo último que se logró ver fue un brillo en sus ojos oscuros y vacíos, antes de que se cortara de pronto la transmisión, como si la cámara hubiese sido bruscamente destruida.

Goku frunció el ceño.

Esos sujetos no les daba buena espina y él nunca se equivocaba con esas cosas.

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Bulma siempre había sido una persona completamente inteligente. La mejor alumna de la clase, siempre viendo más allá de lo que el ojo humano podría ver. Encontrando soluciones rápidas y simple a problemas complejos.

Es por eso que cuando ella entró a su cuarto y lo vio todo desordenado, con la cama dada vuelta y varias cosas más en distintos lugares en los cuales estaban realmente, se sintió asustada pero también un poco más aliviada y segura. Y por supuesto, muy inteligente.

Sabía que los tipos, quienes fueran, no se detendrían hasta tener el maldito radar para encontrar al fujikome, y por supuesto —por mucho que Goku asegurara su protección— ella no se iba a sentir segura hasta que no tuviese el maldito objeto lejos de su vida.

Es por eso que lo entregó —medianamente—, que lo dejó en su casa y que se paseó por todos los lugares públicos —como el campeonato— para que se vea despreocupada y alejada de todo aparato tecnológico, sabía que los tipos estarían pendiente a ella y entonces, lo supo mientras bebía su helado sentada en las gradas mientras veía, en la tarde, pelear a Goku.

Sintió que algo malo iba con su habitación. Los tipos se habían metido a su cuarto y habían encontrado el radar, ahí guardado en un cajón cualquiera.

Pero ella ya le había realizado otros cambios diversos, haciendo que indicara aquel radar puntos diversos en el mapa, como si de pronto no solo existiera un fûjikome, sino miles de ellos y que cada uno fuera objetos inservibles en todas las esquinas del mundo.

Después de todo ella ya no lo necesitaba, porque ella ya conocía quién era el fûjikome y ya había cumplido su objetivo, honrar la memoria de su padre arreglando el aparato y descubriendo la incógnita más grande de la ciencia.

Sonrió en medio del desorden y cruzó sus brazos.

Al menos aquella noche no dormiría con un revolver bajo su almohada.


Buenoooo quería dejar estos comentarios para el final por miedo de matarles las sorpresas del capítulo.

Bien, aparecerán más personajes, ya lo verán! No quiero que se desanimen cuando aparezcan personajes y no aparezca a quien realmente quieran, porque aparecerá una gran mayoría de personajes de la serie que es inevitable dejar fuera (las spolié quizás pero aún no les digo nombre así que mueran de curiosidad jeje) naah no mueran nunca3 pero es que aún no puedo decirles nada solo de que aparecerán muchos personajes pero de a poco.

Otra cosa que quería decirles es que el fic serán dos temáticas. O sea de la que están viviendo ahora y otra más, solo puedo decirles que dentro del fanfic aparecerán dos sagas del verdadero Dragon ball, diablos, no sé si me explico... Culpen al domingo si es que no me entienden.

Ahora, con respecto a este capítulo. Sé que es confuso y que muchos ya deben tener sus hipótesis por el tema de Ox Satán, o sea, yo también odio los padres que no dejan a sus hijos ser, es decir, ¿cómo un papá o una mamá intentará mantener "a salvo" a su hijo obligándola a esconderse siempre? Entiendo a los papás y mamás que les da miedo que su hija resulte lastimada y blabla pero si ellos no lo viven en carne propia jamás podrán salir al mundo real, es decir, los tirarían al mundo real nada más con ropa y cero conocimiento, y es que soy de las personas que creen que no hay mejor enseñanza que la que una misma se forja con la superación de problemas por uno mismo.

Bien, soy yo quién decidió que Ox Satán sea así como personaje, pero es que si supieran la historia que hay en el fondo... Bueno... No lo sabrán aún y es probable que en el próximo capítulo me odien, pero es necesario, es lo único que diré. Como sea, no odien a Ox Satán, él tiene sus razones y obviamente sus traumas.

Ahora, la conversación de Goku y Milk y todo del pasado quizás les resulte un poco apresurada, es decir, hace poco tiempo Milk no quería saber nada de "la otra vida", etc, pero diossss, es que quién se podría resistir a conocer una historia como la que Goku tenía que contar en el momento. Además que Milk está viviendo con él y todas esas cosas hacen que ella confié cada vez más en él. Al menos así lo veo yo, la confianza se la va ganando, así que se merecían una conversación. Ah! y tampoco es como que Milk dijo que le creía y se casarían ahora ya! solo escuchó y se sintió bien haciéndolo... Al menos eso quería reflejar... Espero haya podido reflejar jajaj

Bien, ahora sí que me pasé con el comentario. Lo único que puedo decirles es que el capítulo contiene 7,041 palabras y que por eso me merezco muchos reviews bien contundente que puedan llenar mi vacía vida. (Sí, ando con crisis existencial... Quizás sea porque es día domingo).

Pero es así. Estaré a la espera de sus hermosos COMENTARIOS porque es lo que me llena el corazoncito y me hace querer escribir.

Así que sí. Tomenlo como si sus reviews fueran la gasolina de mi auto, o sea del fic (?) Dale más gasolina... DENME MÁS GASOLINA :) jajaja

Ya, adiós. Os quiero, os adoro.

Gracias siempre por leerme. Y más temprano que tarde volveré.