Hola a todas, primero que nada quisiera explicar mi ausencia y aunque no me gusta poner notas al inicio de los capítulos esta vez es necesaria, lamento la tardanza en la actualización del fic y agradezco los mensajes preguntando por el nuevo capítulo pero como les conté a algunas a mitad de septiembre comencé a tener dolores de cabeza muy fuertes y el 26 tuve una crisis muy fuerte en donde me diagnosticaron migraña con aura y me prohibieron el uso del computador y celular así que me alejé de todo un poco, hasta controlar los dolores no pude escribir. Sin más disfruten el capítulo.

Capítulo 14

Un gran malentendido

Ha Ni

-¿Seguro? –dije insegura- la última vez estaba muy molesta y que nos fuéramos sin darle una explicación creo que no ayudó mucho.

-No te preocupes –dijo poniendo su mano en mi hombro- ahora estamos juntos y no lo puede impedir.

-Es sólo que... –suspiré- que quisiera que no deseara impedirlo.

-No lo hará, aquello fue algo del momento porque no supo cómo reaccionar además pensó que algo más estaba pasando entre nosotros.

-Algo más esta pasando entre nosotros –dije sonriendo y acercándome a él.

-Cierto –respondió dándome un leve beso- pero no lo que ella piensa –me besó de nuevo- aunque muero de ganas porque pase.

-¡Baek Seung Jo! –respondí sorprendida y separándome de él; probablemente sonrojada- deja de pensar en esas cosas y vamos a saludar a tu madre –caminamos los pocos pasos a la puerta y apenas la abrimos ahí estaba ajumma.

-¿Qué hace ella aquí? –preguntó mirando a Seung Jo fijamente y visiblemente molesta- claramente te dije que no quería verla en mi casa y menos si es contigo.

-Omoni por favor… –dijo intentando calmarla.

-Omoni nada –lo cortó- ya te dije lo que pienso de ella como mujer y si quieres arruinar tu vida siguiendo ese camino es tu problema pero no me metas a mi en eso, no quiero volver a ver a ésta mujer en mi casa –me miro y un escalofrío recorrió mi espalda- y tú niñita si tienes algo de respeto por ti misma no volverás a acercarte a esta casa. ¡Lárgate ya!

Desperté asustada buscando a la ajumma por todo el lugar y luego recordé donde estaba. Seung Jo estaba dormido a mi lado y por lo que vi estaba profundo porque no notó cuando me senté en la cama asustada. Se veía tranquilo, teniendo un buen sueño mientras el mío me mostraba una realidad.

-Que tonta soy –me dije- pensando que podría pasar algo con Seung Jo cuando ajumma me odia –giró su rostro viendo hacia la cocina y la puerta, estaba claro que nada podría llegar a pasar entre nosotros y… lo mejor era poner distancia entre los dos; debía impedir que los sentimientos que teníamos crecieran, evitar cualquier tipo de contacto o acercamiento con él. Tendría que empezar por salir de ese apartamento, estaba afectando sus planes de independencia y con eso creaba un lazo, un tipo de relación con él.

-Si, eso es lo primero que debo cambiar.

-¿Qué? –preguntó él despertando.

-¿Mmm?

-¿Qué tienes que cambiar? –indagó sentándose en la cama.

-Oh no, estaba pensando en algo de la universidad –mentí, claramente no podría hablar de eso con él.

-Oh –respondió con un bostezo- no sé en qué momento me dormí.

-No tengo idea –contesté también bostezando- sólo recuerdo que estábamos hablando y en algún momento me dormí.

-Lo más raro es que haya podido dormir contigo.

-¿A qué te refieres?

-Por todo lo que te mueves dormida.

-¿De qué hablas? Si yo dormida no me muevo.

-Jajaja.

-¡Es en serio!

-Claro, claro. Tendré que venir a grabarte mientras duermes para que veas la realidad.

-¡Pervertido! –le dije empujándolo y yendo a la cocina a comer algo. Fue detrás mío y mientras yo preparaba él café él puso un par de panes en la tostadora, saqué la mermelada y él la mantequilla; no vi en qué momento organizó todo la noche anterior.

-Ding –sonó la tostadora, Seung Jo sacó los panes y yo serví el café.

-Ajumma –tenía que hablarlo con él- debe estar odiándome.

-Si. –Me quedé quieta y mirándolo fijamente por su respuesta, no la esperaba- jajaja, sólo por ahora. La verdad es que omoni es muy controladora y siempre quiere que todos hagan lo que ella ordena por eso debe estar muy molesta, más que todo conmigo por desafiarla.

-Conmigo querrás decir –dije poniendo algo de mantequilla al pan mientras él ponía mermelada, luego cambiamos.

-No creo… como lo veo ella está pensando que tu eres un tipo de mala influencia y quería acabar con ese control pero, el hecho que yo la desobedeciera y eligiera el camino del mal la hace estar más molesta conmigo que contigo.

-¿Camino del mal? –lo mire incrédula- si hay alguien que es una mala influencia aquí, ese eres tú.

-Jajaja Ha Ni, entre los dos ¿quién se está metiendo en problemas siempre?

-Bien yo pero

-Sin peros –dijo moviendo el dedo índice en negación- mala influencia –me señaló- víctima –se señaló.

-Jajaja ¿tú una víctima?, por favor. He sido más víctima yo de tus ataques.

-¿Ataques?

-En la fiesta de graduación –comencé a enumerar- en la fiesta de integración del club, el ataque en el baño con mi ropa interior y en el viaje del club –levanté mi mano un poco más para enfatizar mi punto.

-¿Y qué hay de tus ataques? La humillación en el club frente a todos, me rechazaste, tuve que cargarte a tu casa porque estabas borracha para caminar, el beso que me robaste y no olvidemos la D- que saqué en inglés por tu culpa.

-Lo del club y la confesión fueron por tu culpa, porque creías que te estaba persiguiendo –algo llegó a mi cerebro- y ¿qué quieres decir con una D en inglés?

-D-, y pasó porque estabas en el campus viéndote hermosa y me hiciste olvidar del examen y terminé por poner mi nombre y las dos primeras preguntas- di un paso atrás ¿por qué tenía que decir ese tipo de cosas que me hacían sentir nerviosa?

-¿Espera dijiste que te robé un beso? –asintió- no puede ser.

-¿Por qué habría de mentir? Todo lo que has dicho es cierto y todo lo que he dicho también.

¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Por qué yo no lo recordaba? De repente me sentí descubierta, estaba pensando que podría esconder lo que sentía por Seung Jo muy bien pero ahora me enteraba que ¿le había robado un beso?, así descubriría mis sentimientos, sino es que ya lo había hecho.

-¿Por eso me estás prestando el apartamento? ¿Por qué sabes lo que siento? –estaba roja, me sentía extremadamente roja.

-¿Lo que sientes? –preguntó dando un paso hacia mí y poniendo su mano en mi rostro- ¿y qué sientes? –acercó su rostro y rozó mis labios una vez, dos veces. Tenía los ojos abiertos pegados a los suyos cuando sentí sus labios una tercera vez no pude soportarlo más, cerré los ojos y me permití sentir y responder aquel beso. Era suave, como una caricia, una caricia que me decía muchas cosas y me demostraba sus sentimientos y en la cual esperaba él sintiera los míos.

Lo mejor era poner distancia entre los dos.

Recordé lo que había prometido en la mañana, eso no podía pasar, ajumma nunca lo permitiría. Me separé de sus labios.

-No, esto no puede ser.

-¿Por qué? –estaba un poco sonrojado y la voz le salió algo ronca.

-Porque no –respondí y me alejé al baño esperando calmarme un poco. No pasaron más de diez minutos cuando salí a la habitación y él estaba sentado en la cama, al verme se puso de pie.

-Ha Ni –al notar que estaba envuelta en la toalla se dio la vuelta- quería preguntarte si podía tomar una ducha aquí, ya no alcanzo a ir a casa, tengo que salir directamente a la universidad.

-Claro, es tu casa jejeje –intenté bromear para quitar la tensión del ambiente.

-No, mientras estés aquí es tuyo –se volvió a verme- por favor no pienses que hago esto para manipularte de alguna forma o…

-¡No! –levanté las manos para detener aquel pensamiento- yo sé que lo hiciste porque me querías ayudar y te lo agradezco –sonrió- aunque sí es tuyo.

-Bueno si, técnicamente –dijo rodando los ojos- ahora me voy a dar esa ducha si quiero llegar a clase a tiempo –y entró en el baño.

Aproveché me cambié y alcancé a arreglar la cama cuando salió del baño terminando de abrocharse la camisa, el cabello aún tenía unas cuantas gotas que caían en ella mojándola.

-Bueno… -comenzó a decir mientras se dirigía a la entrada por sus zapatos.

-Bueno… -lo acompañé- gracias por lo que hiciste por mi Seung Jo.

-No hay problema –bajó el pequeño escalón divisorio quedando casi a la misma altura ya que yo seguía sobre el peldaño- ya sabes –comenzó a decir poniéndose sus zapatos, me miro- si necesitas algo, lo que sea, o estás en algún problema no dudes en decírmelo ¿ok? –preguntó acercándose y yo alejándome hasta chocar con la pared.

-S..í.

-¿Lo prometes? –su rostro estaba tan cerca, sentía su aliento y su mirada en mis labios.

-Tranquila Ha Ni, tranquila –me dije mentalmente- recuerda a ajumma. Esto no puede ser, esto no puede ser.

-No me iré sin que lo digas ¿lo prometes? –volvió a preguntar, sí, sólo tenía que decir que sí pero por alguna razón la voz no me salía, menos cuando él volvía a fijarse en mis labios y sin poder resistirlo más cerré los ojos y sentí sus labios en los míos. Sus labios eran fuertes y suaves al mismo tiempo sentí como me besaba con delicadeza pero lentamente cambiaba el ritmo del beso; era un poco más enérgico, ansioso, con más… deseo. Nunca me había besado de esa forma, parecía que tuviera miedo que lo detuviera pero no podía, quería besarlo también, no quería que se detuviera nunca. Sentí su lengua en mis labios y no sé bien cómo se abrió paso a mi boca y sentí como la sondeaba, comencé a sentir cómo me faltaba el aire, era demasiado para mí, demasiado para aquel momento y demasiado para mis piernas, las sentí flaquear y cuando iban a desfallecer Seung Jo se separó de mi. Recuperé el aliento y la compostura, tenía pena de verlo hace unos minutos le decía que no podía besarlo y ahora le había dado el beso más ansioso de mi vida.

-Eso fue –dijo dando un paso atrás- wow.

-Lo sé –comencé a decir pero sentí sus manos en mis hombros por lo que levanté la mirada para verlo.

-Nos vemos en clase –sonrió ampliamente y se acercó nuevamente a darme un último beso- adiós –se despidió y salió del apartamento.

Toqué mis labios, aún sentía el sabor de los suyos- ¿cómo se supone que me aleje de él ahora?

Seung Jo

No podía parar de sonreír, creo que nunca en mi vida había sonreído tan ampliamente pero es que no podía creerlo; Ha Ni, Oh Ha Ni, quien me había rechazado anteriormente acababa de responder a mi beso ¡y no era la primera vez! Ya habían sido tres ocasiones en las que había respondido a mis besos pero esta vez no había hecho nada para alejarme, es más había seguido mis movimientos. Cuando me acerqué a ella no pude detenerme y al besarla no fui tan tranquilo o delicado como antes, tenía miedo que me separara y quería aprovechar todo momento que me diera pero no imaginé que permitiera aquello. Me subí al auto y comencé a manejar rumbo a la universidad pero Ha Ni no desaparecía de mi mente.

-.-.-.-.-.-

Pasé por una máquina a comprar un par de chocolates antes de ir a clase y luego subí al piso donde tenía la clase con Ha Ni, seguía con la sonrisa en el rostro pero desapareció al momento de ver a Ha Ni hablando con Tae Kyung ¡y estaba sonrojada! ¿qué significaba aquello?

-Hola –saludé mirándola a ella.

-Ho…la –respondió tímidamente.

-Seung Jo –fue todo lo que dijo Tae Kyung- entonces ¿irás, entrenaremos hoy? –ella me miro de reojo y contestó.

-Hoy no puedo, tengo turno en el restaurante.

-Bien otro día será –dijo al momento de ver que el profesor de su clase entraba al salón.

-¿Qué quería?

-Entrenar hoy.

-Ahora yo soy tu entrenador –le dije sin permitir discusión alguna.

-¿Lo eres? Pensé que era sólo por el juego contra oppa y unnie.

-No, es definitivo además ya te dije que no me gusta que estés a solas con él –Ha Ni inclinó el rostro a un lado y me respondió.

-¿Ves que estemos solos? –señaló alrededor; el corredor estaba lleno de estudiantes- además ese no es el punto él es mi amigo y sunbae, no puedo rechazarlo así nada más además es bueno para mi juego.

-Claro por los excelentes resultados que tenías antes.

-Pues es mi decisión y opino que es un buen entrenador así que voy a seguir entrenando con él y punto, además tú nunca tienes tiempo de practicar –respondió y entró al salón.

-Lo siento –dije sentándome- no quería que te molestaras.

-No estoy molesta, sólo no me gusta que intentes dirigir mi vida, sé muy bien cómo manejarla.

-Ok, tienes razón. Es sólo que verlo a tu lado… -me miro y me regaló una medio sonrisa que borró casi inmediatamente.

-Seung Jo lo de esta mañana –bajó la mirada y sus mejillas se tiñeron de color- no debió pasar -¿qué?- no está bien, ya te lo dije no puede ser.

-¿Pero por qué?

-Buenos días clase –entró el profesor interrumpiendo nuestra conversación.

-.-.-.-.-.-.-

-¿Ha Ni qué sucede?

-¿De qué hablas? –contestó sin detenerse.

-Me has estado evitando estos días.

-¿Yo? Jajaja ¿por qué habría de evitarte?

-No lo sé, por eso te pregunto.

-Estás imaginando cosas Seung Jo, lo que pasa es que hemos estado muy ocupados con la universidad y aparte el trabajo, tuve que volver a tomar el trabajo de repartidora así que ahora no tengo nada de tiempo libre.

-¿Por qué?

-Bueno tengo que ahorrar lo suficiente para poder rentar un apartamento o un cuarto en esas residencias estudiantiles.

-¿Qué? ¿Una residencia estudiantil? –pregunté sorprendido- ¿sabes lo descuidados y desordenados que son allí?

-No es tan malo como crees, ahí siempre hay cuidadoras encargadas de mantener el orden entre todos.

-En las zonas comunes.

-Es sólo una posibilidad así que tranquilízate –miro su reloj- y ya me tengo que ir a trabajar, nos vemos.

Eso no me gustaba para nada, si Ha Ni seguía con ese ritmo de vida iba a colapsar, ¿universidad y dos trabajos diarios más el club de tenis los sábados y ayudar a su padre en el restaurante los domingos?, era una bomba de tiempo para su salud y todo porque se siente incómoda en mi casa ¿qué le habría hecho mi madre para que ahora tuviera miedo de encontrarla o que ella la encuentre?

Tenía que hacer algo así que fui al único lugar donde sabía podría ayudarla en algo Fideos So Pal Bok.

-Seung Jo-ah –me saludó ajussi al momento de verme.

-Ajussi ¿cómo está?

-Muy bien, muy bien. ¿Cómo está mi Ha Ni-ah? Espero que no les esté dando demasiados problemas, ya sabes cómo es ella.

-¿Ha Ni? ¿Acaso no sabe lo que ocurrió?

-No, qué sucedió ¿algo le pasó a mi Ha Ni?

-Bueno algo así –vi la preocupación en su rostro- ella está bien, no se preocupe –lo tranquilicé primero- pero… ya no está viviendo con nosotros.

-¿Qué? –soltó la masa que estaba preparando.

-Es que tuvimos un problema en la casa –me senté en un taburete cerca de la barra- no sé si aboji le comentó algo pero hace un mes Eun Jo tuvo un problema en el estómago y tuvieron que operarlo.

-Sí, tu padre me comentó.

-Bien ya estaba en la casa recuperándose pero tuvo una recaída así que no podía quedarse más en mi cuarto –era cierto lo que decía, sólo estaba alterando los tiempos un poco- por lo que tuvo que pasarse al cuarto de Ha Ni, ella se iba a pasar al cuarto que usted ocupaba pero la semana anterior empezaron unos arreglos en la casa y los materiales se están guardando allí –vi sorpresa en su rostro, bien ni Ha Ni ni mi padre habían mencionado nada; habría tenido mucho que explicar si lo hubiesen hecho- por lo que el único lugar era mi cuarto o la sala –sus ojos se abrieron no le gustaba ninguna de las dos opciones- pero ya sabe cómo son los vecinos –expliqué para tranquilizarlo- si supieran que Ha Ni y yo estábamos durmiendo en la misma habitación sería perjudicial para ella.

-¡Por supuesto!

-Y la sala sería muy incómoda, más sin saber cuánto tiempo tendría que estar ahí por Eun Jo o mientras usted encuentra un apartamento –asintió- por lo que encontramos un apartamento pequeño que con la ayuda de aboji sale algo económico pero es en realidad algo costoso para una estudiante universitaria –vio a donde quería ir- más cuando tiene que ahorrar para la universidad.

-Entiendo.

-Yeobo no encuentro los rollos de papel para la caja registradora.

-¿Yeobo? –pregunté sorprendido ante el término que utilizó aquella mujer, aunque me arrepentí al instante pues no era asunto mío.

-Sí –afirmó ella feliz- vamos a casarnos.

-¿Ha Ni lo sabe? –le pregunté a Gi Dong.

-¡Claro que lo sabe, dará un discurso!

-Ajumma encontré el rollo de papel –dijo alguien en la cocina, creo que Joon Gu.

-Por eso Ha Ni está trabajando tan duro, no quiere incomodarlo con más gastos.

-¿Qué?

-No, nada estaba pensando en voz alta –si Ha Ni no quería decirle no debería haber intervenido.

-No, no dime ¿qué dijiste? –me miro fijamente- por favor.

-Bien, es que Ha Ni está trabajando demasiado para conseguir dinero y alquilar algo más económico y aún tener dinero para la matrícula de la universidad pero creo que se está esforzando demasiado y podría enfermar. Vine a hablar con usted porque pensé que sería el único que podría hacerla entrar en razón pero creo que no le había comentado nada de sus problemas para no preocuparlo y perturbar sus planes de boda –bajó la mirada.

-No sé en qué momento me volví un mal padre.

-No lo es - la verdad es que si pensaba que lo era, había prácticamente abandonado a su hija pero no podía decirlo abiertamente- es sólo que ahora ha puesto su felicidad primero –me miro, no fue algo muy inteligente de decir- porque sabe que Ha Ni está bien y puede cuidarse sola –intenté enmendar.

-Así es –volvió a bajar la mirada- no sé en qué momento Ha Ni dejó de ser mi niña pequeña, de necesitarme –me miro- empezó a hacer todo sola y me sentí un inútil –la voz se le quebró- nada tenía sentido; mi vida era Ha Ni y yo ya no era necesario para ella así que intenté concentrarme en el restaurante, quería al menos dejarle un legado y fue así que la conocí –miro hacia la caja- y mi vida volvió a tener sentido, era importante para alguien.

-Usted es muy importante para Ha Ni –se volvió a verme- sino no se esforzaría tanto por no incomodarlo, ella lo que quiere es que usted esté bien y no se preocupe o se tenga que preocupar por ella es sólo que se han alejado y ya ninguno sabe cómo hablar sinceramente de sus problemas con el otro –suspiró.

-Creo que tienes razón –sonrió- de verdad te importa mi hija ¿no? –abrí los ojos ampliamente ¿cómo se había dado cuenta?- bueno si no te importara no habrías venido a contarme todo esto y no estarías hablando conmigo tan honestamente, sin miedo a que pueda molestarme por tus palabras –pasé saliva.

-Espero no haberlo ofendido.

-Claro que no –se rió y me dio una palmadita en el hombro- antes te agradezco que te preocupes tanto por mi caracol y te prometo que hablaré con ella e intentaré que se calme un poco.

-Gracias –contesté sonriendo también. Iba a irme cuando pensé en algo- le puedo pedir un favor ajussi.

-Claro hijo dime.

-¿Podría no mencionarle a Ha Ni que hablé con usted? No quiero que piense que me estoy entrometiendo en sus asuntos.

-No te preocupes –respondió sonriendo.

Ha Ni

-¿Cómo has estado? –me preguntó appa. Me había invitado a almorzar el domingo diciendo que era hora de descansar del restaurante un poco.

-Muy bien –respondí sonriendo.

-No te ves tan bien –dijo en un tono algo serio- tienes ojeras y estás algo pálida.

-Es la universidad jeje cada día se pone más pesada más con el receso tan cerca.

-A mi no me engaña agassi –dijo señalándome con el dedo índice- usted se está extralimitando con el trabajo. ¿Creíste que no me enteraría?

-¿Qué? ¿Appa de qué estás hablando?

-Soo Chang me contó todo –oh Dios pensé sorprendida- me dijo del problema de espacio que tuvieron y como él ayudó a conseguirte un apartamento pero estás buscando uno más económico.

-¿Qué? ¿Cómo supo ajussi de eso?

-¿Cómo que como supo? ¿No fueron él y Seung Jo quienes te ayudaron a conseguir el apartamento donde vives? –ajussi había descubierto lo del apartamento de Seung Jo, ¡claro! porque Seung Jo no se mudaba tendría que contarle todo a su padre. Mi padre esperaba una respuesta.

-Ah sí, sí –sonreí para cubrir mi sorpresa- fueron ellos.

-Pero quieres algo más económico.

-Si –acepté bajando la mirada.

-Y te preocupa la matrícula –lo miré sorprendida.

-Si.

-Y no me habías dicho nada porque he estado muy ocupado con la boda.

-No quería preocuparte con esto.

-Pero eres mi hija –tomó mi mano- es mi deber preocuparme y el tuyo contarme tus problemas –la emoción de sus palabras inundó mi pecho y no sé por qué pero terminé llorando.

-Appa –apreté su mano- ha sido tan difícil todo al tiempo –sollocé, él se levantó y se hizo a mi lado para abrazarme.

-Tranquila, tranquila ya va a pasar, appa está aquí –se separó para mirarme- y no va a dejar que te preocupes por nada –volvió a abrazarme- ahora cuéntame qué es lo que sucede.

-Necesito algo de dinero para poder rentar un apartamento.

-¿Cuánto? –vi la intención de su pregunta.

-No appa, tu tienes planes de casarte no puedes sacar dinero…

-Primero está mi hija –limpió mis lágrimas- y segundo al restaurante le está yendo muy bien –sonrió orgulloso- somos el principal destino gastronómico para extranjeros, todo gracias a la ayuda de Christine y Joon Gu.

-¡¿En serio?! Qué alegría –lo abracé emocionada.

-Por eso no hay problema de dinero –dijo mirándome fijamente- podemos… darnos algunas comodidades –me guiñó el ojo- además la boda no será nada ostentosa, es sólo para familia y amigos cercanos así que tampoco necesitamos tanto presupuesto.

-¡Oh appa gracias, gracias! –volvía a abrazarlo.

Hablé con papá sobre los problemas económicos que tenía, luego de la universidad donde sentí por primera vez en mucho tiempo que de verdad me estaba escuchando, luego fuimos a comer y después pasamos la tarde hablando en un café. Al final me hizo prometer que renunciaría a un trabajo y que iría a trabajar al restaurante sólo los domingos donde estuviera libre y relajada y quedó de acompañarme a mirar lugares para ver a dónde me mudaría.

Seung Jo

Fui a entrenar y me sorprendí al ver a Ha Ni allí también.

-Que sorpresa verte por aquí.

-Eso digo yo.

-Bueno estos días he estado viniendo más seguido por el torneo.

-Ah sí, felicidades supe que pasaste a cuartos de final, debes estar nervioso por la semifinal.

-No mucho.

-Claro el gran Seung Jo no le tiene miedo a nada –volteó los ojos.

-No es eso –respondí rápidamente- es sólo que el resultado no es lo importante, lo importante es dar lo mejor de ti para tener un buen desempeño y salir de la cancha sin arrepentimientos.

-Wow, no pensé que tuvieras ese tipo de reflexiones.

-Ya ves –respondí dando un paso hacia ella- no me conoces tan bien –le dije a centímetros de su rostro –cerró un poco los ojos y volvió a abrirlos al instante alejándose.

-¡Ves! –levantó la raqueta señalándome- por eso es que te evito.

-¿Qué?

-¿No me preguntaste antes por qué te estaba evitando?

-Sí y dijiste que no lo hacías.

-¡Claro que lo hago! –aceptó bajando el brazo- es porque no sé en qué momento me vas a atacar.

-¿Qué?

-Tú, siempre estás atacándome, no estoy segura junto a ti –me reí.

-¿Hablas de besarte? –asintió e instantáneamente el rosa apareció en sus mejillas- no pensé que te molestara.

-Pues piensa de nuevo. Tú y yo no somos novios, hacer eso –bajó el tono de voz- así como así está mal.

-Bien pues entonces acepta –le dije simplemente- ya me he confesado dos veces, acepta ser mi novia y no habrá ningún problema para que te niegues.

-¿QUÉ? ¡No! Eso no es lo que estoy diciendo. Lo que quiero decir es que dejes de hacerlo.

-¿Por qué?

-Porque no quiero, no me gusta que lo hagas.

-Mmm no parece cuando me respondes –enrojeció más.

-Eso es… es…

-Porque te gusto, vamos Ha Ni admítelo ya –me acerqué un poco- no eres de las chicas que besaría a cualquier chico, sólo lo harías con alguien que te guste.

-No, tú lo haces cuando no me doy cuenta y no lo puedo evitar.

-No mientas –me acerqué más, tanto hablar de besarla me hacía querer hacerlo más y más- tal vez la primera y segunda vez estabas sorprendida pero las demás no.

-¡No es cierto!

-Se honesta, no es como tú ser alguien mentirosa.

-No… –di un paso más- no es mentira –y otro más, de nuevo estaba a un paso de ella.

-¿Segura? –pregunté inclinándome hacia ella. Inclinó hacia abajo el rostro y luego cerró los ojos. Sonreí.

-¡Lo sabía! –y la besé aunque no fue más que un leve roce cuando me empujó, tenía los ojos muy abiertos y fijos en mi, de repente levantó la mano derecha y luego de unos segundos me dio una cachetada.

-Te dije que no lo hicieras –no supe ni qué decir o cómo reaccionar, recogió la raqueta que había soltado por la sorpresa y dio un paso para luego girarse y preguntarme- ¿estás bien? –no había salido de mi asombro pero pude asentir y caminó hacia una de las canchas.

No entendí muy bien qué había sucedido, a ella claramente le gustaba y quería que la besara; había cerrado los ojos esperándolo, en las veces anteriores había respondido a mis besos y ahora había dudado antes de darme esa cachetada hasta se había preocupado de haberme lastimado, eso no concordaba. Ha Ni en definitiva quería estar conmigo pero algo la estaba deteniendo ¿pero qué podría ser?

-.-.-.-.-.-

-Te envío mi parte del trabajo en la noche –dijo luego que nos dividimos las preguntas.

-¿Qué? Nunca nos dividimos el trabajo, siempre lo hacemos juntos.

-Esta vez no puedo Seung Jo, tengo que… reponer un turno en el restaurante y debo ir más temprano hoy –no pude discutir ante eso, ahora que también estaba trabajando entendía el estrés por el que pasaba, además ella tenía dos trabajos el estrés era mayor.

-Seguro, entonces espero tu mail.

-Ok ahora me tengo que ir –comenzó a recoger sus cosas, parecía que tenía mucha prisa por lo que comencé a ayudarla y ambos terminamos tomando el borrador, fue como uno de esos momentos de película donde todo se detiene y te miras con esa persona y tienen un momento especial, sólo que Ha Ni se detuvo por un segundo, luego lo tomó lo guardó dijo gracias y salió corriendo del salón.

-.-.-.-.-.-

Estaba esperando por Ha Ni en el corredor frente a nuestro salón de clase cuando la vi llegar con Tae Kyung riéndose por algo, ella me vio pero siguió derecho sin siquiera decir "hola". Algo no estaba bien. Se acercaron a otras dos chicas amigas de Ha Ni y comenzaron a hablar hasta que llegó una tercera. Saqué mi celular para dejar de parecer tan obvio y terminé escuchando su conversación.

-Que les parece si el viernes vamos al centro comercial.

-¡Sí la película de Donghae acaba de estrenarse quiero verla! –dijo una de las amigas.

-¡Sí, sí vamos dicen que también hay un cameo de Lee Joon! –secundó la otra.

-No mejor la de Lee Min Ho, se ve más interesante y ¡sale sin camisa! –dijo la tercera.

-No, yo quiero ver la de Park Min Young, The cat.

-No gracias esa es de miedo.

-Chicas vamos, el viernes es el último día que está en cartelera. ¿Eun So? –la chica negó- ¿Da Hye? –igual- ¡oh vamos no quiero ir sola!

-¿Qué tal si vas conmigo? –intervino Tae Kyung, guardé mi celular y me puse de pie con toda la intención de intervenir.

-¡Claro! Será mucho mejor ir con un chico que no se asuste jajaja –quedé quieto, no mejor congelado, no esperaba aquello, eso claramente era una cita, una cita entre Ha Ni y Tae Kyung. No pero las citas sólo suceden con alguien que te guste y a Ha Ni sólo le puedo gustar yo ¿no? Y de repente recordé la negación de su parte ¡no podemos estar juntos! Había dicho pero nunca dijo el por qué, tal vez ese era el porque, tal vez su corazón estaba dividido entre los dos. Vi como se despedían; habían llegado los profesores.

-Seung Jo ¿sucede algo? –me preguntó ella cuando se dirigía al salón.

-Nada que te incumba –respondí y me dirigí al salón. ¿Qué estaba pasando? ¿Primero me ignoraba y luego mostraba preocupación por mi? ¿Podría en serio Ha Ni estar dividida entre el imbécil de Tae Kyung y yo?

-Buenos días –saludó el profesor- bien hoy vamos sin anestesia –dijo poniendo su maletín en el escritorio- por favor pasen los trabajos y prepárense para un examen.

-¿Qué? Nooo –se quejó la mayoría entre ellos Ha Ni.

-Desde el inicio les dije que deben estar preparados para quizes y exámenes sorpresa, eso significa en cualquier momento.

-No, no tuve tiempo de estudiar más que lo que hice para el trabajo anoche –expresó Ha Ni preocupada entregándome su parte del trabajo pero en ese momento estaba molesto, muy molesto con ella- ¿tú estudiaste?

-Si lo olvidas tengo un IQ de 200 y memoria fotográfica no tengo de qué preocuparme.

-Aún así sacaste una D en inglés –respondió entre dientes.

-¿Qué? Olvídalo –no tenía ganas de discutir con ella.

-Bien, entreguen sus exámenes –ordenó el profesor luego de terminar- el tema de hoy…

-¿Cómo te fue? –preguntó pero no tenía ganas de hablar con ella por lo que no contesté.

-Ahora el trabajo para el sábado –nos entregó las copias con el trabajo y sonrió- espero que lo disfruten –decir que estaba largo era poco, era muy extenso.

-Bien toma las primeras preguntas y yo tomaré las de argumentación, me envías las respuestas al mail ¿ok? –le dije, guardé el cuaderno en el maletín y lo colgué en mi hombro dispuesto a salir.

-¡Espera! –la mire- ¿qué sucede?

-¿Qué sucede? ¡¿QUÉ SUCEDE?! Sucede que estoy celoso de que vayas a tener una cita con el estúpido de Tae Kyung, eso sucede –pensé pero sólo le di una mirada severa- No sucede nada, tú misma dijiste que no tienes tiempo de reunirte –finalmente le contesté.

-Sí pero eso fue antes, ya repuse el turno que tenía pendiente ya puedo reunirme para trabajar, más si es para un trabajo tan largo además no quiero sacar otra mala nota por no conocer todos los temas –suspiré.

-Bien pasó al apartamento a las 3pm.

-Está bien –caminé a la salida y por primera vez ver a Hae Ra me alegró, al menos con ella podría distraer mi mente.

Hae Ra

Fui al salón de Seung Jo con la excusa de hacerle unas preguntas del torneo de tenis pero ver como dibujaba una sonrisa al verme, que por supuesto respondí, me llenó de felicidad.

-Hola.

-Hola ¿quieres ir por un café? Quiero algo de aire fresco.

-Claro –respondí y comenzamos a caminar no sin antes ver el rostro de confusión de Ha Ni.

-¿Me buscabas para algo en específico? –preguntó Seung Jo una vez estábamos en el café, no había dicho palabra alguna desde que habíamos salido del salón.

-Si es sobre el torneo quería preguntarte –tomé algo de valor para poder hablar- no es cierto… quería hablar contigo hace varios días que no nos vemos en la universidad y con lo de tu nuevo trabajo ya casi no podemos vernos a la salida.

-Tienes razón, extrañaba nuestras charlas –me dijo con una medio sonrisa- eres la única persona con la que puedo hablar de cualquier tema con la seguridad que me entiende.

-Jajaja gracias por el cumplido, supongo.

Hablamos tranquilamente, extrañaba aquello. Seung Jo antes de ser la persona que me gustaba había sido el único amigo que tenía hasta convertirse en mi mejor amigo por lo que al momento de irme a mi siguiente clase decidí aprovechar y quedarme con él, hasta que fue él quien me dijo que tenía que irse.

-Cuídate.

-Tú igual –respondí con una sonrisa y nos alejamos.

Caminé un poco más hasta ver una banca en una zona verde de la universidad, me senté y sin saber muy bien por qué lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos.

-¿Qué sucede? –reconocí la voz.

-Tae Kyung por favor déjame sola.

-Pero estás llorando –se sentó a mi lado.

-No me importa, no quiero hablar con nadie –nos miramos un par de segundos.

-Es por Seung Jo ¿no es así? –y sin poder contenerlo más lloré apoyándome en su hombro.

-Es tan duro –revelé- tan duro estar cerca de él sin saber qué siente por mi, si al menos estoy en su corazón.

-De eso puedes estar segura eres la única amiga que tiene.

-Pero yo quiero más –lo mire- quiero ser la única para él ¿por qué no me puede corresponder? –no supo qué decir- ni siquiera estoy segura qué ella esté en él.

-¿Ha Ni? –asentí- he visto cómo se preocupa por ella así que…

-Preocuparse no es amar. Vieras la mirada que le dio hoy en clase, como si no la soportara y a mi, a mi me dio una sonrisa.

-¿Y por qué no te le declaras claramente?

-Lo hice en el viaje pero creo que fue un erro hacer que estuvieras con Ha Ni tan cerca- de nuevo me recosté en su hombro- no sé porqué pero tiene una especie de sentido protector con ella. Me pregunto si es porque se conocen desde que estaban en el colegio…

-Puede ser, puede que se sienta responsable de su seguridad o –me miro- puede que esté enamorado de ella y por eso le preocupa su bienestar –aquellas palabras golpearon mi corazón haciéndome llorar con más fuerza.

-¿Y ella? –pregunté luego de calmarme un poco- ¿qué siente ella? –negó con la cabeza.

-No lo sé. Ha Ni es muy inocente pero no he podido descubrir si le gusto o si le gusta Seung Jo. Ella no me ha rechazado pero tampoco me ha aceptado y por lo que veo a él tampoco, hasta aceptó tener una cita conmigo el viernes.

-¿Qué? –me separé de él para escucharlo mejor- ¿van a tener una cita el viernes?

-Sí, vamos a ir a cine –sonreí.

-Es mi oportunidad –vi la confusión en su rostro-. Sí, ¿no lo ves? ¡Es una cita! Una cita de la que Seung Jo tiene que ser testigo con eso aunque ella no lo rechace claramente él podrá verlo, no tendrá dudas y finalmente podrá continuar con su vida.

-Y mirar alrededor

-¡Exacto! Pero necesito que me ayudes.

-Cuando no –bromeó.

-Necesito que seas lo más obvio y cariñoso que puedas con ella.

-Seguro.

Ha Ni

No entendía que le pasaba a Seung Jo, estaba serio, demasiado serio mientras hacíamos el trabajo. ¿Estaría molesto porque el anterior lo hicimos por separado? Había quedado con appa de ir a ver apartamentos pero no quería que lo supiera y se molestara o sintiera que no apreciaba lo que estaba haciendo dejándome quedar en el suyo.

-¿Estás bien?

-Claro que estoy bien ¿por qué lo preguntas?

-No has dicho nada desde que llegaste.

-¿Qué quieres que diga?

-No sé, algo.

-No vine aquí de visita Ha Ni, vine a hacer un trabajo. Además tú misma has dejado claro que no quieres nada más conmigo así que terminemos esto para poder irme y dejarte tranquila –sentí un golpe en el pecho.

-Yo no dije eso –refuté- dije que no podíamos estar juntos pero no que no podíamos ser amigos –sonreí.

-Ya te dije que no puedo ser tu amigo –me miro fijamente- al menos quisiera una razón que pueda entender pero ni eso me puedes dar.

-¿Estás enfadado?

-Claro que estoy enfadado –contestó más fuerte- estoy enfadado porque no te entiendo, estoy enfadado porque no lo acepto y estoy enfadado porque vas a tener una cita con ese imbécil.

-¿Qué cita?

-Por favor –rodó los ojos- claramente escuché cuando aceptaste ir a cine con él.

-Ah jajaja eso no es una cita –contesté más tranquila- es sólo que él me va a acompañar a ver una película, no quería verla sola.

-¿Y precisamente tenía que ser él?

-Bueno él se ofreció.

-¿Y no se te ocurrió decirme?

-No puedo ir contigo.

-¿Por qué? ¿Por qué conmigo no y con él sí?

-Porque tú… –me contuve, no podía decirle que él me ponía nerviosa, sabría que me gusta y no podría negarlo más.

-¿Yo qué? –no supe qué decir- bien déjalo así me tengo que ir –comenzó a recoger sus cosas- sólo quiero que sepas que yo no me doy por vencido tan fácil. Nos vemos mañana a las 3pm en mi casa.

-¡No tu casa no!

-Lo siento pero esto es un trabajo de equipo, hoy vine a tu casa, mañana vas a la mía, debes cooperar pequeña Ha Ni.

-Pero tu madre…

-Mi madre no está. Todos están de viaje, visitando a una tía llegan mañana en la noche.

-¿Seguro?

-Sí, seguro.

-Bien nos vemos a las 3pm –respondí con una sonrisa y lo vi marcharse.

Seung Jo

Omoni había llamado más temprano a decir que ya estaban preparando su viaje lo que significaba que no llegarían tan en la noche como había pensado sino más temprano, a las 8pm tal vez, lo mejor era terminar ese trabajo pronto para evitar problemas entre omoni y Ha Ni.

-Sigue –le abrí la puerta, ella se iba a acomodar en la sala pero la detuve- no sube a mi cuarto, allí tenemos el computador y lo libros –no quería que si llegaban omoni la viera allí.

Subimos y continuamos con el trabajo. Ninguno decía palabra alguna; la charla del día anterior había sido una especie de pelea, una pelea que me hizo darme cuenta que las cosas no se habían acabado sólo porque aceptara salir con Tae Kyung y menos al saber que ella no lo veía como una cita, hasta que ella no me lo dijera claramente aún tenía oportunidad.

-¿Te parece si ponemos algo de música? –me miro- hay mucho silencio.

-Seguro –recordé que ella era fan de la música pop coreana así que puse una emisora que sabía la ponía.

-Sigue el duelo Kpop Vs Pop americano –decía el dj, ahora vamos con Bruno Mars y su Treasure.

-Jaja ironías –dije bajo, era la canción perfecta para Ha Ni. Ella me miro- esa podría ser nuestra canción –la cosa era que ella no sabía inglés así que igual no entendería nada- déjalo así –le dije y seguí con el trabajo.

-Y en la contienda va Super Junior con This is Love.

-Esa canción es muy linda –dijo Ha Ni emocionada.

-Claro ese es el grupo que tanto te gusta ¿no? Recuerdo que tenías una foto de ellos.

-Jajaja no puedo creer que recuerdes eso.

-Ya ves, me causó un trauma.

-Jajaja.

Ese día el ambiente estaba más relajado que el día anterior, ya no estaba molesto y ella no estaba tan prevenida.

-Lo siento.

-¿Por qué?

-Estos días… fui algo grosero contigo pero… la verdad es que tenía muchos celos.

-¿Celos?

-Sí, de Tae Kyung.

-¿Por qué tendrías celos de Tae Kyung?

-Por la cita que tienen.

-Ya te dije que no es una cita.

-Lo sé pero igual me molesta, me molesta que salgas con alguien más, que me digas que no podamos estar juntos y no me des una razón real para alejarme. Aunque entiendo que tienes tus razones pero quiero que sepas que aún no me doy por vencido contigo así que no creas que todo ha terminado.

Me levanté y bajé al estudio buscando un libro que había estado leyendo la semana pasado y dejé allí. Pero al regresar al cuarto no esperé encontrar a Ha Ni allí sentada tarareando y moviendo la cabeza, era muy graciosa.

-Ahora una de las favoritas 2NE1 con I Love You, disfruten y no dejen de votar –decían en la emisora.

-Me encanta esa canción –dijo y cuando comenzó ella comenzó a cantar también.

When you feel like there's no way out

Love is the only way

Cuando sientas que no hay salida, El amor es la única salida

Inició y para la primera estrofa ya estaba moviendo las manos.

Geudae nayegeman jarhejwoyo
Hangsang nayegema usojwoyo
I said ooh~ jiltuhage haji mayo
Ooh jipchaghage haji mayo

Sólo se bueno conmigo,
Sólo no dejes de reír conmigo,
Dije 'oh', no me pongas celosa,
'Oh', no me conviertas en una obsesionada.

Para la segunda estrofa y el coro se levantó y comenzó a bailar, aparentemente conocía muy bien la canción y la coreografía.

Ajik nan sarangi duryeowoyo
Ireon naege mideum-eul jwobwayo
I said ooh jiltuhage haji mayo
Ooh jipchaghage haji mayo...

I love you (I love u) oh h oh oh.. .
I love you (I love u) oh oh oh oh...

Aún le tengo miedo al amor,
Así que dámelo, haz que confié en ti,
Dije 'oh', no me pongas celosa,
'Oh', no me conviertas en una obsesionada.

Te amo, (te amo) oh oh oh oh...
Te amo (te amo) oh oh oh...

Señaló al frente, en mi dirección y al notar mi presencia inmediatamente paró toda su "presentación"

-Así que me amas –le dije aprovechando el momento, no podía dejar pasar la ocasión para molestarla un poco- nunca nadie se me había declarado así, bailado para mi.

-¿Qué? Yo no…

-No tienes porqué avergonzarte –entré al cuarto, cerrando la puerta y dejé el libro sobre una mesa de la entrada- eres totalmente correspondida.

-Ni un paso más –me dijo- ya sé lo que estás pensando pero estás equivocado, es sólo que me gusta mucho esa canción –tenía las manos al frente como si se sintiera en peligro y así pudiera tranquilizarme un poco- son mi banda femenina favorita.

-Mmm no te creo, estabas cantando y bailando para mi, lo sé.

-Seung Jo tranquilo –caminó en U dirigiéndose ahora hacia la puerta y claro yo siguiéndola- ni se te ocurra hacerlo –¿de qué hablaba?

-No sé de qué hablas –me detuve, tal vez estaba siendo muy intimidante.

-Te lo advierto –¿hablaba de besarla? ¿Por qué se veía tan preocupada?

-¿Qué acaso te he lastimado alguna vez?

-Bueno, no.

-¿Temes que te lastime ahora?

-No.

-¿Entonces no entiendo lo que insinúas?

-Que yo –se sonrojó.

-Tú…

-Yo te –me miro fijamente y de repente escuchamos la puerta de la entrada abrir y cerrarse. No podía ser los esperaba entr de la noche.

-Seung Jo ya llegué –anunció mi madre- hijo –me llamó pero no podía contestarle no podía darse cuenta que Ha Ni estaba ahí.

-¡Es tu madre! –dijo Ha Ni muy alto por lo que puse mi dedo índice en sus labios.

-No sabe que estás aquí –murmuré.

-¿Qué vamos a hacer? –preguntó en un tono más bajo.

-No sé –puse el seguro en la puerta y apagué la música con el control que tenía del equipo, así pensaría que no estaba- sólo quédate callada –advertí.

-¿Cómo voy a salir?

-No puedes.

-¿Quieres que te me quede aquí? –asentí.

-Es una opción.

-¿Y dónde voy a dormir? –me dijo en tono sarcástico; luego que ella se fuera omoni había desarmado la cama de Eun Jo. La mire de manera sugerente y claro el sonrojo apreció. Era tan sencillo jajaja.

-¿Qué te pasa? –se quedó demasiado alto otra vez.

-Shh –tape su boca- aún no sabe que estamos aquí –nos miramos fijamente un momento; solté mi mano y sabiendo que se negaría me sentí con la audacia necesaria para tomar sus manos y ponerlas sobre su cabeza para que no me apartara.

-¿Seung jo hijo? -omoni había subido.

Ha Ni se veía sorprendida y confundida a la vez pero al entender mis intenciones giró el rostro impidiéndome besarla sólo que me dejaba una linda vista de su cuello y quise besarlo.

-¿Qué te pasa? –se quejó así que tomé sus manos con una de las mías y con la otra tape su boca. Omoni seguía en el corredor.

-¿Hijo estás ahí?

-Ella no puede saber que estás aquí –le dije al oído.

-¿Hay alguien ahí? –omoni intentó abrir la puerta pero como tenía seguro no pudo entrar- que extraño me pareció oír algo –aproveché el momento y besé su cuello. No sé bien ni porqué lo hice, sólo sabía que quería a Ha Ni para mi, que sólo pensara en mi.

Ella se resistió e intentó mover las manos pero yo era más fuerte.

-Sólo un momento –pensé, sabía que lo que hacía no estaba bien pero sólo quería sentirla un momento. Me acerqué a besar su oreja.

-Mmm –no entendí lo que quiso decir pero sentí como dejó de hacer fuerza en sus brazos así que los solté y puse los míos; uno alrededor de su cintura y con el que tenía en su boca acaricié su rostro, ya no me importaba si gritaba y mi madre nos escuchaba sólo quería disfrutar el momento. Giró el rostro y quedamos de nuevo frente a frente. Y sin decir nada nos volvimos a besar, bajó los brazos y los puso alrededor de mi cuello cosa que sólo me incitó a besarla más y más. Sentí como pasaba los dedos por mi cabello mientras entreabría la boca sintiendo, dejando que mi lengua la explorara. Hormonas, amor, deseo, no sé qué era aquello sólo sabía que no quería que terminara nunca. Sentí el suave movimiento de su lengua; tímida, sutil, como ella.

-Ring, ring –el sonido de mi celular nos separó por completo si omoni lo escuchaba sabría que estaba en la casa.

-¿Hijo? –escuché de nuevo los pasos en la escalera- ¿hijo estás aquí? –me acerqué al celular y sin más remedio lo contesté.

-¿Omoni? –contesté con el mejor tono de dormido que pude hacer pero con el corazón a mil por hora, mire a Ha Ni; estaba sonrojada y tenía los labios algo hinchados, seguramente los míos estarían igual.

-¿Hijo dónde estás?

-En mi cuarto –respondí con una intensa mirada de Ha Ni sobre mi.

-Pero yo estoy aquí en el corredor y no pude entrar a tu cuarto, tiene seguro.

-Seguramente se lo puse antes de quedarme dormido –una mirada que me puso nervioso.

-¿Pero estás bien?

-Sí, sí sólo que me quedé dormido, tu llamada me despertó.

-Oh, me vine primero porque estaba algo cansada para conducir más tarde.

-Ya veo.

-¿Ya cenaste? ¿Quieres que te prepare algo?

-No, quisiera volver a dormir.

-Está bien, yo voy a hacer lo mismo.

-Bien, hasta mañana omoni.

-Que descanses hijo.

Colgué y me acerqué a Ha Ni.

-¿Y eso? ¿No podrás decirme que también fue un ataque?

-Sí fue un ataque.

-Al principio –concedí.

-Al principio –aceptó.

-Pero no puedes negar que lo disfrutaste.

-No puedo hacerlo.

-Entonces ¿vas a aceptar salir conmigo?

-Acepto que me gustas –contestó luego de un par de segundos- y prometo que voy a considerar tu propuesta –sonreí.

-Es suficiente para mí. Esperemos un momento que omoni se duerma y bajamos –asintió y así lo hicimos.

Ha Ni

-¿Cómo se supone que lo iba a rechazar ahora o a evitarlo? –me dije mientras caminaba hacia el restaurante de papá.

-Ha Ni-ah –saludó mi padre -¿qué sucede?

-Appa –me acerqué a abrazarlo y comencé a llorar.

-¿Hija qué sucede?

-Me… me gusta Seung Jo.

-Ah si, lo recuerdo –dijo acariciando mi cabeza.

-¿No te parece mal?

-Ha Ni, Seung Jo te ha gustado desde que estabas en el colegio. Yo mismo pude ver cuánto te dolió que él no sintiera lo mismo, pero debes entender que el amor no nos llega a todos igual y al mismo tiempo –limpió mis lágrimas- en ese entonces él no estaba preparado pero ahora sí –analicé sus palabras.

-¿Por qué dices que ahora si?

-Por que he visto cómo se preocupa por ti.

-¿Por mi? –asintió- ¿cuándo?

-Aquella vez que estuviste bebiendo demasiado en el puesto de la ajumma te llevó a casa, la vez que vinieron juntos al restaurante pude ver la manera en que te miraba y cuando me contó lo de tus problemas económicos ¿cómo crees que me enteré?

-Dijiste que fue ajussi Soo Chang quien te contó –abrió los ojos sorprendido, notando su error.

-Él me pidió que no te contara nada.

-¿Entonces fue él? –asintió.

-Él te quiere hija, puedo verlo –volví a abrazarlo- no sé que te preocupa pero en el amor a veces tenemos que arriesgarnos y luchar por la felicidad sino las oportunidades pasan y luego nos arrepentimos de no haber actuado a tiempo.

-.-.-.-.-.-

Regresé a casa pensando en lo que appa me había dicho mientras subía en el ascensor. No sabía cómo había terminado besando a Seung Jo de esa manera pero no había querido evitarlo tampoco, no podía negárselo; me gustaba, lo amaba, quería estar con él a cada momento, tomarlo de la mano, besarlo, abrazarlo quería todo de él- pero ajumma… -las puertas del ascensor se abrieron- ¿y por qué tiene que importarme lo que ajumma piense? ¿Por qué tengo que hacer lo que ella quiera? Ya no vivo en su casa, no dependo de ella y ni siquiera la veo seguido. Además si salgo con Seung Jo no significa que tenga que presentarme como su novia de inmediato podríamos dejar pasar un tiempo antes de decirles. Appa tenía razón tenía que aprovechar esta oportunidad o terminaría arrepentida toda la vida –me fije en las puertas, había un letrero pegado y casi parecía el destino que aquel letrero estuviera allí. Saqué el celular y llamé a mi padre.

-Appa ¡lo encontré!

-.-.-.-.-

-Sí eso fue aterrador –contesté con una sonrisa amable. La verdad quería terminar aquella salida lo más pronto posible y hablar con Seung Jo. Estaba ansiosa quería contarle lo que había decidido pero ese día no había podido verlo; no teníamos clases juntos, no lo vi en el corredor en la mañana, ni con el profesor de inglés.

-¿Quieres un café? –preguntó Tae Kyung oppa.

-Claro –pero al girar un empleado que llevaba unas cajas en una carreta de carga casi me golpea, si no hubiera sido por oppa que me atrajo hacia él estaría muy lastimada.

-Discúlpeme por favor agasshi.

-Fíjese por donde va por favor –le dijo Tae Kyung. El empleado hizo una reverencia y se fue- ¿estás bien? –asentí. Luego sentí como me tomaba de la mano y me conducía hacia el café que estaba cerca. No alcanzamos a dar más de tres pasos cuando nos encontramos con Hae Ra y Seung Jo.

-¿Omo ustedes por aquí? –dijo Hae Ra sorprendida de vernos. Seung Jo me miro fijamente y luego se fijó en mi mano, que estaba sosteniendo la de Tae Kyung.

-Veo que están en una cita –dijo en un tono frío. Quise negarlo, aclararle todo pero Tae Kyung se me adelantó.

-¿Se nota? Jejeje –parecía nervioso- espero que por fin me de el sí -¿qué?

-Parece que así será –vi la rabia en sus ojos.

-Bueno por el abrazo que se dieron antes pensé ya te lo había dado.

-¿Qué? No, eso fue porque me iba a lastimar –dije rápidamente.

-Parecía algo más –dijo unnie con la intensión de hacer que todo se malinterpretara pero no lo permitiría.

-No, fue porque un empleado casi me atropella.

-Bien disfruten de su cita –dijo Seung Jo y se fue.

-¡Seung Jo! –intenté ir tras él pero Tae Kyung me haló de la mano.

-¿Sucede algo?

-¿Por qué dijiste que esto era una cita?

-Yo los dejo ¡Seung Jo espera! –unnie fue tras él.

-Pensé que eso era –dijo sorprendido- ¿qué más podría ser?

-Una salida entre amigos –aclaré-. ¿Y qué fue eso de darte "el si" a qué te refieres?

-Bueno esperaba que me contestaras mi confesión –lo mire confundida y luego lo recordé.

-Tae Kyung yo –había olvidado aquello- lo siento pero no siento lo mismo por ti.

-¿Es por Seung Jo acaso? –asentí- siempre termina ganando. –Bajo la mirada, me sentí terrible lo había ilusionado durante semanas, sin darle una respuesta y actuando como siempre, seguramente lo había confundido ¡era una persona terrible!

-Lo siento.

-Entiendo, ahora qué te parece si mejor dejamos ese café para otro momento –asentí.

Hae Ra

-¡Salió perfecto! Seung Jo está de verdad molesto.

-Pero no creo que sea suficiente –me había reunido con Tae Kyung en un café cerca de mi casa.

-¿A qué te refieres?

-Ha Ni me reveló que le gustaba Seung Jo.

-¡Lo sabía! Sabía que esa tonta aún lo quería, sólo se hacía la difícil para llamar su atención.

-Y seguramente irá a buscarlo.

-Tenemos que separarlos definitivamente.

-Hae Ra –me miro- ¿por qué no olvidas esto? Ya comprobamos que Ha Ni también lo quiere, es cuestión de tiempo para que estén juntos.

-Yoon Hae Ra nunca pierde –respondí decidida.

-Tal vez todo sería mejor si los dejaras estar juntos, si dejaras de pensar en Seung Jo y te permitieras ver a otro lado, encontrar a alguien más, ser feliz.

-Seré feliz una vez esté con Seung Jo. Ahora ¿me vas a ayudar o no? –suspiró.

-Claro que te voy a ayudar –no iba a permitir que Ha Ni me quitara a Seung Jo.

-.-.-.-.-.-.-

-¿A era por esto? –preguntó Seung Jo. Lo había visto mientras iba a clase de inglés y decidí acercarme a saludarlo pero vi que estaba hablando con Ha Ni- pensé que querías decirme algo de la cita que tuviste con Tae Kyung. Pero claro, aquí el que necesita entender las cosas soy yo. ¿Quieres alejarte de mi? Bien, acepto las cosas.

-¡Seung Jo no es eso!

-¿Entonces qué es?

-Quiero contarte algo.

-¿Qué?

-No, aquí no puedo tengo que mostrártelo –dijo en un tono dulzón, quise matarla ahí mismo.

-¿Entonces dónde?

-Sólo ven al restaurante hoy cuando vayan a cerrar.

-¿Hoy? Muy bien ¿a las 9pm?

-Sí

-Nos vemos en la noche entonces.

Entré al salón cuando se separaron y llamé a Tae Kyung.

-¿Tae Kyung? Ya sé lo que vamos a hacer.

Seung Jo

Salí de mi trabajo y me dirigí al de Ha Ni.

-Lo siento pero ya estamos cerrando señor –me informó el maître.

-No se preocupe, estoy esperando a alguien, Oh Ha Ni.

-Oh viene con el otro muchacho.

-¿Otro muchacho?

-Sí, los escuché decir que ya se iban.

-Oh entonces ya vinieron, que bueno –dije algo sorprendido- no si ya está aquí no hay problema, me voy entonces.

-¿Quiere que le diga algo?

-No, no, no se preocupe nos llamó a ambos sólo que él vive un poco más cerca. Así está bien. Gracias

-Muy bien, buena noche señor.

-Buena noche.

Mi corazón se aceleró, no sé porqué pero sospechaba que "el otro muchacho" era Tae Kyung y que lo que Ha Ni me quería decir tenía que ver con él. ¿Quería que habláramos los 3? Tengo que mostrártelo, había dicho. ¿Qué tenía que mostrarme? Una idea me cruzó la cabeza.

-No, no pueden estar juntos. Ella dijo que iba a pensar sobre nosotros –luego recordé que me había devuelto la llave del apartamento-. No Ha Ni no me haría algo como eso –escuché pasos y me escondí en las escaleras. Eran… Ha Ni y Tae Kyung. Se estaban yendo juntos. Decidí seguirlos, tenía que saber a dónde iban.

Caminaron un poco, no iban tomados de la mano, ni parecían muy cariñosos pero si iban charlando y riendo. Finalmente entraron a un conjunto de apartamentos, hablaron algo con el celador y luego se dirigieron al ascensor. Me quedé afuera esperando a Ha Ni quería que me explicara aquello, tal vez estaban haciendo un trabajo juntos.

-¿A esta hora? –me dijo mi consciencia.

-Tal vez… tal vez… -pero no encontraba una razón válida para que Ha Ni estuviera a esa hora en la casa de Tae Kyung. Sólo había una explicación- están viviendo juntos.

Darme cuenta de aquello fue como recibir un golpe en el estómago y una puñalada en el pecho. Lo había elegido a él, sentí ganas de llorar ¿cómo podía?, bien no podía mandar en su corazón pero quisiera que al menos me rechazara con dignidad ¿quería hacer gala de su relación con él? ¿O sería él quien le aconsejaría que habláramos los tres?

-Están estudiando, están estudiando –me dije. Pero sabía que Tae Kyung vivía solo, su hermana mayor vivía en otro sector de la ciudad- vamos Ha Ni sal de ahí, no puedes estar viviendo con él, vamos –decidí esperar un poco.

Esperé por dos horas frente al edificio y Ha Ni nunca volvió a salir, ni se tomó la molestia de llamarme por haberme dejado plantado. Triste y decepcionado regresé a mi casa.

Ha Ni

-¡Seung Jo! –fue lo primero que pensé cuando desperté. Había quedado de verme con él a la salida del restaurante pero por el favor de Tae Kyung oppa lo había olvidado completamente, tenía que llamarlo.

-¿Qué sucede? –fue su saludo.

-Hola, te llamaba para disculparme por faltar a nuestra cita anoche.

-No hay problema cuando el maître me dijo que te habías ido con un muchacho supe que la habías olvidado –¡ouch! cómo se había dado cuenta, ni siquiera me dio oportunidad de inventar una excusa.

-Sí, es que surgió algo importante con Tae…

-No me interesa –me interrumpió- supongo que era más importante que lo que sea que me querías mostrar.

-¡No! Yo quería…

-Ha Ni estoy ocupado así que adiós –y colgó.

-¿Qué le pasa? -dije mirando el teléfono en mi mano. No me gustó la manera en que me había contestado, Seung Jo no era grosero… a no ser que estuviera celoso y como lo dejé plantado por oppa estaría más que celoso- ¡no! ¿Por qué oppa tenía que venir a pedirme ayuda precisamente anoche? ¿Y por qué acepté? –bueno sí sabía porque lo había hecho, oppa se veía tan preocupado y perdido pero ahora tenía que ir a hablar con Seung Jo para explicarle todo. Me arreglé y me preparé para ir a la universidad.

-Baek Seung Jo –lo llamé apenas lo vi con un grupo de personas.

-¿Qué pasa? –de nuevo ese tono y mirada fríos.

-Eh.

-Sino tienes nada qué decir me voy.

-¡No espera! –lo tomé del brazo cosa que le molestó pues me dio una mirada severa por hacerlo- lo siento –le dije soltándolo- lo que sucedió anoche.

-Ya te dije que no me interesa –se dio la vuelta y comenzó a caminar, corrí tras él.

-Espera no pude mostrarte mi nuevo apartamento.

-No me interesa.

-¿Qué? –se volvió a verme.

-Te dije que no me interesa, además hoy no tengo tiempo por fin me voy a mudar a mi departamento.

-¡Oh si quieres te ayudo con la mudanza!

-No gracias, es sólo ropa.

-Pero podrías necesitar ayuda igual.

-No creo, pero gracias –dijo relajando su tono- espero que seas feliz Oh Ha Ni –acarició mi cabeza se dio la vuelta y comenzó a caminar.

Eso había parecido una despedida.

-.-.-.-.-.-

Habían pasado dos días desde que sentí a Seung Jo tan raro, la tarde anterior lo había encontrado en el entrenamiento y aparte de saludarme no había dicho nada, entrenó con So Hee luego con Hae Ra y ni cuenta me di a qué hora se había marchado.

-¿Qué haces aquí? –me dijo cuando se acercó a mi mesa a atenderme.

-¿Qué no es obvio? Vine a comer.

-¿A este restaurante?

-Una vez me dijiste lo bueno que era así que decidí venir a probarlo.

-Bien. ¿Qué vas a pedir?

-Quiero una hamburguesa con papas y una sprite –trajo mi pedido y por más que quise demorarme comiendo no pude demorarme mucho tampoco.

-¿Algo más?

-Mmm si un café por favor –no demoró en traerlo y yo en terminarlo.

-Que café tan delicioso –dije cuando se acercó a mi mesa- otro por favor.

-Enseguida –y fue casi literal esa respuesta.

-Otro.

-No es bueno que tomes tantos cafés seguidos, te pueden enfermar.

-Está bien –dije derrotada- entonces la cuenta por favor.

Al día siguiente estaba deseando con todas mis fuerzas que el profesor nos dejara un trabajo para tener que reunirnos, así no podría negarse.

-Y ahora el trabajo para la próxima clase.

-¡Sí! –dije sonriendo.

-¿Tú queriendo tarea? Eso si que es nuevo –se burló mi compañero pero no importaba, había conseguido lo que quería.

-Ya ves.

Recibimos las hojas e instrucciones y se dio por terminada la clase.

-Te envío la primera mitad del trabajo en la noche.

-¿Qué? –pregunté asustada, no podía hacer eso, necesitaba hablar con él, no podía quitarme esa oportunidad- ya te dije que no voy a volver a hacer los trabajos por separado.

-Bien te espero en mi apartamento a las 4pm ¿te parece?

-No, ¿por qué siempre tengo que ir yo a tu casa? Es hora que vengas a la mía.

-Eso no es cierto, yo he ido a tu casa.

-La primera vez, ¿cuántos trabajos hemos hecho ya? –necesitaba que viera mi casa, quería que viera donde vivía, quería saber si estaría muy sorprendido, si le gustaría o no. En verdad quería saber su opinión.

-No quiero ir a tu casa Ha Ni.

-¿Por qué?

-No tengo ganas de ver al imbécil de Tae Kyung hoy -¿qué?

-¿De qué estás hablado?

-¡Ya sé que vives con él! –me dijo en el tono frío de antes.

-¿Yo… con Tae Kyung?

-No te hagas la inocente que el día que me dejaste plantado lo descubrí. Ese día esperé por ti a la salida y vi como salías con él, decidí seguirlos y vi como ibas a su apartamento y aunque tenía la esperanza de que salieras no lo hiciste. Así que no te preocupes ya entendí: estás con él, por eso no podíamos estar juntos porque lo amas a él.

No podía hablar ¿cómo había llegado a esa conclusión tan ridícula? Quise llorar pero de la rabia que sentía ¿tan poco confiaba en mí?

-Con más veras tienes que ir –le dije decidida- te espero a las 3pm en la entrada de la universidad y si decides hacer el trabajo por tu cuenta le contaré al profesor que dejaste que un problema personal arruinara el trabajo de grupo. A las 3pm nos vemos –declaré y salí sin esperar su respuesta.

-.-.-.-.-.-

A las 3pm nos encontramos como dijimos, estaba serio y cuando me vio se sorprendió por ver la caja que llevaba en las manos.

-¿Qué es eso?

-Hace poco me mude así que necesito comida. ¿Vamos?

-Vamos –dijo bajo.

-¿Y tu auto?

-Ya me cambié a mi apartamento, y como sabes es cerca.

-A 15 minutos caminando.

-Sí. Así que no volví a traer el auto.

-Bien entonces vamos.

Comenzamos a caminar y en 15 minutos estábamos cerca de su edificio.

-Yo conozco este lugar.

-Supongo –respondí, había tomado una ruta un poco más larga. Caminamos un poco más y al final llegamos a su edificio.

-¿Qué hacemos aquí? ¿Decidiste venir a mi apartamento? Te dije que era lo mejor. –no respondí a sus palabras y entré al ascensor y presioné el 9.

-¿Ya lo olvidaste? Yo vivo en el 8 –dijo y presionó el botón con el 8.

El ascensor paró en el piso 8 y se abrieron las puertas, él salió pero notó que yo no bajaba.

-¿Qué sucede? Ha Ni es aquí, apartamento 803.

-Te dije que no iba a ir a tu casa ¿vienes o no?

-Pero.. –dijo confundido y volvió a entrar al apartamento, subimos el piso que faltaba. Salí y comencé a caminar hasta el 903, ingresé el código de seguridad y abrí la puerta.

-Bienvenido a mi apartamento –le dije.

-¿Qué? ¿Tu apartamento? –asentí- ¿aquí vives? –asentí de nuevo- ¿y Tae Kyung?

-No sé donde vive Tae Kyung –le dije dejando la caja en el mesón de la cocina- pero sé donde vive su hermana.

-¿Su hermana? Espera ese edificio al que entraste con él no era el de Tae Kyung.

-No, era el de su hermana –contesté comenzando a organizar la comida en la alacena- ella tuvo que salir por algo del trabajo y le pidió que cuidara a su hijo pero él no sabe nada de niños así que me pidió el favor de ayudarlo –me volví a mirarlo y pude ver la sonrisa que tenía en su rostro- cuando su hermana llegó me trajo aquí.

-Aquí –se giró para ver el lugar, era exactamente igual a su apartamento sólo que mi cama tenía un edredón púrpura- vives aquí.

-Esto es lo que quería mostrarte –me acerqué a él y vi la felicidad en su rostro, en sus ojos- quería que lo supieras.

-Ha Ni –dijo sonriendo, más, y de la nada tomó mi rostro y comenzó a besarme.

N/A: Hola otra vez, como ven intenté compensar la demora con un capítulo extenso así que espero eso compense la tardanza. Por otro lado espero que les guste el capítulo y cómo se desarrollan las cosas entre ellos, los puse más juntos en honor al "kiss" del nombre del drama. Y como detalle especial del capítulo les cuento que luego de tener la premisa inicial del fic lo siguiente que pensé del mismo fue la escena de Seung Jo con Ha Ni contra la puerta y la omoni en el corredor jajaja y supuestamente era el capítulo 6 jajaja porque iba a ser un fic de 10 capítulos. Sin más espero sus comentarios y reviews.

Dara.