Mangoneando a un Uzumaki

Cojo aire y mi copa, y me coloco al lado del rubio, que está mirando el fondo de su vaso, como si en él encontrase la respuestas a sus preguntas, o el alivio y la comprensión que está buscando. Su expresión parece confundida, y a veces frunce el ceño, como si se estuviera reprochando algo, pero en seguida suaviza de nuevo el rostro, perdonándose a sí mismo.

-Si sigues pensando matarás a tu neuronas.

El rubio se sobresalta, y solo entonces advierte mi presencia. Sonríe.

-¿No se supone que están para eso?

-Las tuyas no.

-¿Por qué?

-Porque eres demasiado tonto.

Mi mejor amigo me mira con cara de pocos amigos y después me saca la lengua. Toma el último sorbo de su vaso, y se prepara para marcharse.

-Cualquiera diría que me huyes.

Se queda parado, me mira, duda, y vuelve a sentarse, no estando muy seguro lo que eso significa o si está haciendo bien en quedarse. Se rasca la nuca.

-Solo salí a despejarme –se excusa.

-Yo también.

Al decir eso alza la cabeza y dirigiendo sus ojos azules a los míos.

-Despejémonos juntos –propongo.

-¿Cómo?

Hago una señal al camarero y le trae otra copa al rubio, que se sienta mejor en el taburete al lado de la barra.

-Invito yo.

-¿Y esta generosidad?

-No me gusta beber solo.

-Qué raro –me mira extrañado -. Tú siempre prefieres estar sin nadie cerca.

-Digamos que me he acostumbrado a ignorarte.

-Eso es muy cruel.

Alzo una ceja.

-Y muy tú también –rechina entre dientes.

Sonrío de medio lado y doy un sorbo, él mira al infinito, y yo me quedo observándole con curiosidad, al rato se da cuenta de que estoy con mis ojos en él, y pone una mueca horrible y enfadada.

-¿No deberías preguntar que qué tal mi casa?

-¿Yo?

Asiente un par de veces.

-Es cierto, eres el Señor tengo-un-palo-metido-en-el-culo.

-Exacto.

-Respondiendo a tu pregunta –se ríe.

-No la he hecho.

-Da igual –me señala -. Te conozco, y estabas esperando a que simplemente te contase. No voy a ser tan malo como para obligarte a hacerlo.

-Un detalle.

-De nada –da un sorbo -. Está bien, es un poco más grande y está ordenada.

-Llevas poco tiempo allí.

-Sí –vuelve a echarse a reír -. Dame un par de semanas, y será una pocilga.

Suspira, duda, y finalmente abre la boca.

-Como es sorda, no tiene nada en contra de los ruidos.

¿Es eso alguna clase de proposición? A veces Naruto me desconcierta ya que hace insinuaciones más grandes de lo que él piensa, o quizás las hace muy consciente de ellas, pero después no sabe cómo manejarlas, así que simplemente deja que se pierdan en el aire y que me mareen a mí, provocando que sea yo el que tenga que tomar una decisión.

Maldito rubio egoísta.

Me quedo en silencio, confundido, creo, que por primera vez en mi vida.

-¿Has conseguido espantar los espíritu por mi impura presencia?

-Estoy en ello.

-Eres un obseso del control.

-Ya no tanto.

Puestos a lanzar indirectas, no me voy a quedar atrás, y estoy seguro de que el rubio al menos se habrá dado cuenta del posible doble sentido de mis palabras. Esta conversación parece que se ha convertido en un juego, como en realidad siempre ha sido con Naruto, como solía ser.

-Estoy completamente convencido –se ríe-, de que dejaste de controlarlo todo porque sino acabarías volviéndote loco conmigo en casa.

-O te hubiera matado.

-Cierto –dice divertido.

Siempre me gustó este tira y afloja que tengo con él.

-Te olvidaste los tazones de ramen.

Él frunce el ceño.

-Esos que escondías.

-¿Sabías que estaban ahí?

-Es mi casa.

Se muerde el labio.

-Fui un tonto si creí que burlaría a un Uchiha en su propio terreno.

Asiento levemente con la cabeza y doy un sorbo, él me sigue, aunque el suyo es más largo, casi vaciando el vaso.

-Me pasaré a recogerlo. Así tendré para comer unos días.

-Querrás decir meses.

Él niega con la cabeza.

-No soy tan sano como tú. Como mucho.

-Lo sé –clavo mis ojos en los suyos, y después los aparto -. Acabarás con obesidad mórbida.

-Y tú un día te volarás si se levanta demasiado viento.

El rubio mira al techo, y sé que se está imaginando algo completamente absurdo, pero que le arranca una sonrisa. Es fascinante la capacidad de evasión que tiene ese chico, supera incluso a mi repaso a los detalles curiosos y sus consecuencias en la vida, la historia y la filosofía del mundo.

-Volar sería guay.

-Jamás entenderé tu línea de pensamiento.

Me saca la lengua.

-Como si alguien pudiera comprender esa cabecita de genio que tienes.

-¿Estás admitiendo que soy un genio?

Se muerde la lengua, ya que se da cuenta de que ha cometido un error, pero entonces tuerce la sonrisa, y se termina el vaso.

-Te estoy llamando científico loco.

-No soy un científico.

-¡Oh, vamos! –exclama.

Le hago un gesto al camarero, que le trae otra jarra de cerveza.

-Ya sabes a que me refiero. Ese típico personaje de un libro que es listo y acaba perdiendo la cabeza. Y al final intenta conquistar el planeta con motivos que no tienen sentido y tal –dice -. Ya sabes, esos con los pelos alborotados, bata, risa macabra y gafas muy grandes.

-No llevo nada de eso.

-Pero por dentro eres igual. Seguro.

-Bueno, por dentro todos tenemos venas, arterias y órganos.

-Y músculos-

-Y huesos –finalizo.

-No te cachondees de mí, Uchiha –se cruza de brazos e infla los mofletes -. Me refería a emocionalmente.

-¿Emocionalmente? –digo con un tono burlón.

-Sé que eres un cabrón sin alma, pero en el fondo tienes gestos que te delatan.

Alzo una ceja, me cruzo de brazos ofendido.

-¿Gestos?

-Exacto.

-Te estás jugando el cuello –bajo el tono -, Uzumaki.

-¿Contigo? Lo dudo. Soy tu mejor amigo.

-Eso no te hace mi punto débil.

-¿Ah, no? Tú sí eres el mío.

Me da un vuelco el corazón, pero consigo que no se me note, porque bajo la vista, evitando que sus ojos muy azules vean a través de mí fácilmente. Por supuesto que Naruto es mi debilidad, solo hace falta ver lo que casi ocurrió ese día, en la misión, sobre ese árbol. Soy una persona muy cuerda, muy centrada, pero ese rubio estúpido aturdió todo mis sentidos, y lo único que deseaba era seguir besando sus labios, inundándome su sabor y olor. Es enloquecedor.

-Pareces sorprendido -se queda observándome divertido.

Le miro como si me estuviese insultando.

-Son muchos años, Sasuke –suspira -. Se podría decir que te conozco bastante –se encoje de hombros -, no todo lo que me gustaría. Muchas veces eres un verdadero misterio, pero sé que lo que te acabo de decir te han cogido con la guardia baja, por mucho que intentes ocultar tu sorpresa.

-¿Qué quieres decir?

-No lo sé –se revuelve el pelo -. En aquella misión…

-Pareces víctima de la fiebre Uchiha.

-Sí –sonríe -, entre otras cosas.

¿Qué otras cosas?

-No sé qué me pasó ese día –confiesa -. Tus besos…

Le fulmino con la mirada, se calla, saco unos billetes del bolsillo, y pago la cuenta, le cojo del brazo y le arrastro fuera del local. Caminamos en silencio a un paso rápido durante varios minutos, hasta que considero que estamos en un lugar no demasiado poblado, donde podemos tener esta conversación. Nadie tiene por qué saber lo que ha sucedido entre él y yo. No puedo permitirme el lujo de que se enteren de que tengo una debilidad.

-Sasuke y sus manías –parece molesto.-. Siempre con secretos, reglas, y negaciones.

Le miro confundido, y entonces él parece serenarse, alivia el rostro.

-Sasuke, eres mi debilidad.

-Soy tu mejor amigo.

-Lo sé –asiente -. No me refiero a eso. Y lo sabes –titubea -. Fuimos amantes.

-Lo sé.

-¿No cambia eso nada? –baja la vida.

-No cambia nada que perjudique nuestra amistad.

Me mira, y comienza a acercarse, hasta que está a un palmo de distancia de mí, cruzo mis ojos con los suyos.

-¿Qué significa eso?

Trago saliva, no llegando a contestar e intentando organizar mis ideas, y él se ríe.

-Creo que es la primera vez que algo se te escapa de las manos.

-Se nos escapó a los dos.

-Deja de utilizar el plural para escurrir la verdad –sonríe -, has admitido que hay algo que no eres capaz de controlar.

-No me apetece matarte ahora -le advierto.

Ni siquiera escucha mis últimas palabras, que suenan intentando excusarme, cubrirme, asustarle para que no siga por ese camino y así evitar que vea lo frágil que me siento en este momento. Ni siquiera soy capaz de buscar unas palabras adecuadas, una estrategia para no demostrar alguna clase de sentimiento, una respuesta ingeniosa para darle la vuelta a haber perdido el control.

Naruto ríe de forma abierta, ignorando mis amenazas, y retornando al punto que trato de evitar: Algo relacionado con él escapa a mi poder.

-¿Debo tomarme esto como una declaración de amor?

Le doy un puñetazo sin pensármelo dos veces, uno que recibe tambaleándose pero no llega a caerse al suelo. Antes de que pueda ordenar mi mente, él me coge del cuello y de un tirón hacia él me da un beso, uno que me marea por la velocidad y por toda la mezcla de emociones y sensaciones, pero finalmente le aparto de un empujón.

-¿Qué haces? ¿En medio de la calle?

Él sonríe con amargura.

-¿No habíamos...? –me callo -. Se supone que dijimos que no seríamos amantes nunca más.

Da un paso hacia mí, le observo hacerlo con una expresión seria, da otro, y otro más, y roza su nariz con mis labios, para luego rozar los suyos con los míos. Se relame, y después me muerde el labio inferior, despacio, como si me diera tiempo a reaccionar, a pensar qué voy a hacer. Desliza su mano desde mi pecho hasta mi cuello, que agarra y junta nuestras bocas. Me dejo besar derretido por esa dulzura amarga que identifica a Naruto. A la par suave y brusco.

Tras varios segundos me dejo vencer, y rodeo su espalda con mis brazos. Si hay algo contra lo que no puedo luchar, es con su labor, y sus estúpidos gestos que me han conquistado sin que me diese cuenta.

Nos separamos, y ni siquiera sé por qué he accedido a hacer algo como esto en medio de la calle, así que me siento inquieto. Ninguno de los dos dice nada, y vamos caminando sin rumbo, no obstante, me doy cuenta de que de forma inconsciente nos vamos acercando a mi casa, quizás por inercia, quizás porque echamos de menos vivir bajo el mismo techo.

¿Y ahora qué?

-Lo mío sí lo era.

-¿El qué?

Y se queda en silencio, y sigue caminando mientras yo me quedo en el mismo lugar clavado.

¿Si era el qué? ¿Y a qué se refiere? Bueno, acabamos de besarnos, pero... Oh, espera, ¿darme un beso fue su forma de declararse? No es posible, ¿soy correspondido? ¿qué está pasando?.

Mi mejor amigo se muerde el labio ante mi silencio, comprendiendo algo que, de nuevo, no identifico.

-Creo que tienes demasiado miedo a perder tu status de hombre de hielo -suspira -. Tantas reglas...

Le miro confundido, pero le fulmino por insinuar que temo algo.

-Un Uchiha jamás admitiría tener sentimientos.

Suspira lentamente y se detiene varios pasos delante de mí.

-Pero yo no soy un Uchiha.

Sí, me acaba de confirmar que me está diciendo que tiene sentimientos por mi, aunque a su forma. Naruto puede admitir tener emociones, pero de ahí a declararme su amor incondicional de una forma tan clara y empalagosa… Él tampoco quiere que le vea como alguien débil y dependiente.

-Yo no soy tan estúpido como para avergonzarme de algo así –se burla de mí.

Hace un gesto con la mano, por la que se marcha, dejándome en la puerta de mi casa. Ahora me toca a mí dar el paso. Si no lo doy puede que no vuelva a tener la oportunidad nunca más.

-Quédate

Se gira, me sonríe. Regresa a mi lado con pasos seguros y sin borrar su estúpida expresión de la cara.

-¿Qué?

-Quédate –repito con el mismo tono serio y frío.

-¿Ahora o para siempre?

Vacilo.

-A dormir.

Sonríe divertido, y chasquea la lengua, pero no dice nada, quizás está intentando pensar en si esa respuesta le es suficiente o si necesita algo más. Quizás he sido demasiado evasivo, si es así puede que pierda la única oportunidad que tengo para lograr, bueno, lo que sea, la verdad es que no sé exactamente lo que deseo. Creo que ese es mi problema.

-A dormir –repite.

-Sí –digo secamente

Veo que sonríe de forma tonta, baja la vista, se mira los pies, suspira y finalmente me da la espalda sin vacilar un instante, volviendo a encaminarse hacia su nueva casa, despidiéndose con un gesto de mano, y ninguna palabra.

No ha sido suficiente. No quiere que seamos amantes, o que estemos juntos una noche, quiere que el ahora sea para siempre. Debí verlo venir de alguien como él, que pone su alma en cada roce y cada beso, no puede desear que todos esos cariños sean vacuos.

Ver a Naruto marchándose me da angustia, pero saber que lo que desea es tan profundo me da un vértigo que casi me hace caerme. Necesito respirar, me siento asfixiado. Alzo la vista, e inspiro lentamente, tratando de aclararme.

Si le dejo marchar todo habrá acabado.

¿En serio voy a ser un cobarde?

Todo lo sufrido, mis peleas internas, el aceptar mis estúpidos sentimientos y asumir que fuese solo sexo hasta que él se enamorase y ahora, ¿simplemente me echo atrás? Ni mi falta de sentimientos, ni que sea un hombre, ni el tener que repoblar mi casta, ni el apellido Uchiha me vale de excusa. Podré intentar excusarme detrás de todas esas cosas, pero solo será que, en el fondo, por mucho que deseaba ser correspondido, dar un paso tan grande me hace sentirme como un niño asustado.

Mierda.

A la hora de la verdad no me voy a esconder.

Echo a correr, y el rubio sigue caminando con paso lento, algo abatido. En la calle hay personas, por todos lados y verme yendo hacia él a esa velocidad, hace que las miradas se fijen en mí. Al llegar a su altura, él se detiene, me mira, analiza qué voy a hacer por lo que ve en mis ojos, pero ni siquiera yo sé exactamente qué hacer para hacer que se quede.

Vacilo.

Naruto sonríe, da una zancada hacia mí y me observa, frunzo el ceño, y coloca una mano en mi cuello, se va acercando a mí lentamente, bajo la mirada de todos los presentes. Si de verdad deseo esto tendré que hacer sacrificios, como él, que intentó adaptarse a mi difícil y rígida forma de vivir. Además, el rubio, como futuro Hokage, no puede vivir una mentira, ni ocultar nada sobre sí mismo ni sus relaciones personales.

O lo hacemos real y público o solamente será cenizas.

El rubio siempre fue muy extremista.

Sonrío de medio lado con superioridad, y eso parece desconcentrar al rubio, que se detiene, y de un tirón le doy un beso en medio de la calle, dejando a todo el mundo con la boca abierta. Él me rodea el cuello con los dos brazos, y me muerde, para después dejarse besar.

Qué más da.

Les dejaré ver cómo se extingue el apellido Uchiha, aunque seguramente seré único Uchiha en toda nuestra historia, que haya tenido el suficiente valor como para tener algo parecido a emociones.

Tras salir de una forma tan desastrosa del armario, y hacer que se enteren nuestros amigos de que la afortunada era un afortunado, y además amigo suyo, acabamos en la cama, justo como comenzó esta locura de ser amantes hace varios meses. Ambos llevamos demasiado sin quitarnos las tensiones, así que nos pegamos toda la noche y la mañana siguiente arañándonos, marcándonos, besándonos, bebiéndonos y embistiéndonos hasta que cada centímetro de nuestra piel nos doliese.

-Joder –jadea.

-No seas maleducado.

-Te jodes.

-Estás en mi casa.

El rubio rueda dolorido por la cama.

-¿Ah, sí? Que yo sepa ésta es ahora nuestra casa.

-Eso está por ver

El rubio bufa, y se me abraza, recibiendo un codazo, que él ignora, y se busca un hueco en mi hombro, cerrando los ojos.

-Deberíamos hablar con Tsunade

-¿Para qué?

-No sé, para decirle que estamos juntos y tal –me da un beso en la piel, y sonríe ante esa idea -. Dice que es peligroso ir juntos en misiones.

-Seguro que sabe que tenemos algo.

-¿Por qué?

-Después de darte un beso en medio de la calle.

-Ah, es verdad. Olvidaba que eres deseado en toda la aldea, y ese cotilleo se habrá difundido como la espuma. Ahora tengo miedo de salir a la calle.

Sonrío de lado.

-¡Eh! Lo digo en serio –levanta la cabeza-, ¿qué pasará si me matan?

-Estaré más tranquilo.

-Eres un soso, Sasuke –vuelve a dejarse caer.

-Pero a ti te encanta –digo con un tono burlón.

-En parte –y sonríe tontamente -. Echaré de menos ir en misiones contigo.

-Podemos seguir haciéndolas.

-¿Cómo?

-Si tú eres capaz de aguantar la tentación de saltarme encima.

-Lo dices como si tú no cayeras –me saca la lengua.

-Irresponsable.

Él gruñe, pero no llega a disculparse, se me abraza más fuerte, y me da un beso en el cuello.

A partir de ese día empezamos a vivir juntos, pero decido dejar las cosas claras desde ese mismo día. Si no pongo unas normas de convivencia, seguro que acabaré matándole, o emparedándolo, tanto en el sentido de enterrarle en una pared como meterle en una empanada gigante para después dársela de comer a su propia invocación de sapo.

-Las reglas siguen –suelto de repente.

-¿Estás de coña?

-¿Soy yo acaso alguien que bromea?

Rechina los dientes, y algo dolorido se incorpora, revolviéndose el pelo con energía, después desde arriba me mira, con los brazos cruzados y una mueca de enfado. Le alzo una ceja, y él después sonríe de forma pícara.

-Sí, claro –se ríe -, yo me las seguiré saltando.

-Al menos sé listo y no lo digas en un volumen que te oiga –le fulmino, y después uso un tono más oscuro -. Acatarás mis reglas.

Él traga saliva, pero se me echa encima y se pone a besarme otra vez, de forma tierna.

-Cuéntame después tus reglas. Y yo prometo hacer que te escucho.

-Y las ignorarás.

-Por supuesto.

Maldita sea, no me apetece acabar asesinando a mi mejor amigo, amante y ¿pareja? Bueno, aún tendremos que discutir cómo llamarnos exactamente, aunque no creo que eso sea relevante. Lo realmente importante es organizar la mansión Uchiha, y establecer las pautas de actuación según qu´r fenómeno o situación se dé. No voy a permitir que esto se desmadre.

¿Cómo convencer al Uzumaki? Fácil, usando sus bajos instintos.

Le hago rodar sobre la cama, y me coloco encima de él, amenazante, con los ojos rojos, y mis manos sujetando sus muñecas, él me sonríe complacido y en seguida le suelto, me oculto bajo las sábanas y voy descendiendo por su cuerpo, rozando con mis labios y a veces con mi lengua su piel.

-Ay, Dios -contiene la respiración

-Al final serás homosexual.

-No tanto como tú.

Ya en su ingle, bajo hasta su muslo, y le muerdo con fuerza en venganza, hasta que él aúlla de dolor. Le doy un beso al lugar herido y entonces lamo la ingle lentamente, agitándole la respiración

-Esto es jugar sucio Uchiha.

Me encojo de hombros, y dejo que mi respiraicón choque contra su despierto miembro. Se lleva las manos a la cara, se echa el pelo hacia atrás, y bufa, respirando con dificultad.

-Prometo acatar las reglas.

Sé que no lo hará, pero al menos tendré un arma con en el que atacarle para que se fuerce.

-¿Seguro?

-Sí, sí, sí –jadea.

-Sé que esto es una fantasías sexuales

-¿Cómo lo sabes?

Rozo mis labios apenas con su piel.

-Me lo dijiste.

-Eres el protagonista de mis sueños húmedos últimamente –confiesa.

Sonrío divertido y lamo con lentitud desde la base hasta la punta.

-¿Últimamente?

-Siempre –gime.

-Esto tiene un precio.

-Lo sé.

Su tono ya casi parece desesperado, y sus manos han ido bajando hacía mí, enredándose en mi pelo cuando comienzo a hacer su mayor fantasía, y la de muchos en la aldea, realidad.

-La mansión Uchiha no notará mi impura presencia.

Sí, convencer a Naruto es más fácil de lo que pensaba, usa su imaginación, hazla real, y será un chico casi ordenado y cuidadoso. Quizás lo único malo, es que desatar sus fantasías hará que me asalte en cualquier lugar, buscando calor, cariño, besos y todo lo que venga detrás.

Me giro en la cama, dándole la espalda a Naruto después de desahogarnos durante un par de horas más, y en seguida él se me vuelve a abrazar, deleitándose con mi olor.

-Admítelo, no encontrabas piso adrede.

El rubio sonrie divertido.

-Sí que busqué, lo que pasa es que no lo hice con mucho ahínco -me da un beso como si quisiera pedirme perdón -, pero también es verdad que con mis antecedentes no era fácil.

Me cruzo de brazos, no sabiendo muy bien si darle las gracias por esa falta de esfuerzo, o si tirarle de la cama por amargarme la vida, sin embargo, no acabo por decantarme en ninguna de las opciones ya que Naruto me habla.

-Sasuke…

-¿Qué?

-Tú te enamoraste de mí antes que yo, ¿no?

Le doy una patada, pero no se aleja.

-Me hace feliz saber que te enamoraste de mí por como soy.

-Eres molesto.

-Y aún así te enamoraste –sonríe tontamente -, de un escandaloso imbécil como yo.

-No eres imbécil, solo tonto de remate.

Naruto se echa una carcajada, y sé que él sabe que he sonreído, y es lo único que necesita para comprobar mis estúpidos sentimientos.


¡Tachán! Como dirían los franceses C´est fini (o algo así) espero que os haya gustado y no hayáis muerto de una subida de azúcar, y espero veros pronto en mi próximo fic Crónicas de una infidelidad anunciada

Aviso importante ¡Necesito vuestra opinión! ¿Preferís leer las respuestas a los reviews en el mismo fic o por privado?

Gracias a los últimos favoritos y seguidores kari dark heaven, kimyescajadillo, KuroShiroNeko-chan, Mirla-chan, tiioji uchiha

00Katari-Hikari-chan00, ¡Hola! Wah, qué pena que andes mal de tiempo, espero que pronto puedas descansar o algo. Por mucho que pensaron qeu separarse sería la solución, solo sirvió para que acabasen juntos. Cuídate y nos leemos en mi próximo fic

AnimeGirl80, ¡Wah! Me alegro tanto de que te guste mi fic, y espero que te gustase también el final :3

Aoi-Hikawa, Wah, qué mala suerte que lor etomaras justo cuando acabe :3 Por fin se aclararon de una vez, y Naruto ya estaba seguro de lo que quería.
Nos leemos pronto en mi nuevo fic :3

AolSasori, ¡Ala! No sabía que nadie me había recomendado en amor-yaoi, ¡qué ilusión! ¿Dónde me han recomendado? Ya tengo curiosidad *·*
¿Marble Hornets"? Ni idea, ¿qué es?
Kakashi siempre ha sido muy inteligente, y algo cotilla, así que le tocó hacer de Hada Madrina para darle un empujoncito a los dos. Nos leemos pronto espero :3

Dakota Boticcelli, Wah, a veces tengo el don de la oportunidad para subir fics XDDD
Esos dos necesitaban echarse un poco de menos, me encantó la frase que dijsite, quedó muy poética "con la ausencia uno aprende a valorar la presencia". Al final no necesitaron alcohol para reconciliarse, solo un lugar de encuentro. Auqnue, quién sabe, a lo mejor Sasuke morreó en público al rubito proque tenía algo de alcohol, en sangre XD Nunca lo sabremos.
Cuídate mucho y espero leerte pronto en mi neuvo fic, y sino pro si alguna vez quieres charlar :3

Em Hatake, Quizás no levantaste la piedra correcta, nunca se sabe, esa piedra tiene piernecitas y se mueve la muy putilla, ¡ja! ¿Volverás del destierro literario? *3* Ojalá hace tiempo que no leo ná tuyo :3
Un día escribiré a un Sasuke que se emborrache ys ea gracioso para echarnos unas risas XDDD Aunque más que darle alcohol, segurp que hay que drogarle para sacarle el palo del culo.
Casi me da una arcadita escribiendo a Narutín tan empalagoso. Aghhhh
Nos leemos ninia

Goten Trunks5, Pobre Sasuke, seguro que hubiese preferido no tener ese sueño con Naruto XDDD Sí, finalmente hablaron tras encontrarse en la barra

Hagane Yuuki, ¿Quién lo diría? pero sí, al final desarrollan esa necesidad que ha creado un mundo para ellos dos solos :3 Sep, la gran debilidad de Sasukito es su corazón, hay que tener en cuenta que fue el primero en enamorarse y por ello cambio un poco su forma de actuar y enamoró al rubio. Estos Uchihas son todo amor :3 Gracias por los besos e inspiración, cuídate

harunablakrose, Esos dos son horriblemente lentos, pero al menos la espera dio sus frutos

KBCullen, no hay otra opción para esos dos, o se pelean o se acuestan, la única diferencia es que ahora a veces se ponen mimosos, por llamarlo de alguna forma. Nos leemos en el próximo fic.

kimyescajadillo, Dicen que más vale tarde que nunca :3 ¿Maravilloso trabajo? ¡Wah! Muchas gracias, y espero qu te gustase este final tan caótico, no pude evitar escribirlo así. Nos vemos en el próximo fic espero :3

mayu17, ¡Hola! Me alegro tanto de que te gusten mis fics *3* Siempre me ha gustado mezclar humor en todo lo que escribo, así es más divertido de escribir. Este último capítulo fue especialmente largo, espero que no se te hiciese tan corto, ¡gracias por leer!

Mimi Kinomoto The Wicked, Pobre Naruto, necesitaba un empujoncito, y al final quien lo necesitó fue Sasukito, que tuvo que aprender a tragarse el orgullo, y como tú dices, al final no fueron tan zopencos (me encanta esta palabra XDDD)
Siempre he adorado a Kakashi, tenía que decirlo. Sep, el Hatke quería que fuese Sasu quien diese el paso, al fin y al cabo, quien dio el primero fue el Uzumaki al proponer ser amantes (y para eso se necesita valor)
¿Tu cumple es el 10? ¡Muchas felicidades adelantadas, ye spero que te guste el inicio del fic :3 Cu´idate y nos leemos pronto
PD:¿Las lechugas frescas se extienden?

nozomi-NN-chan, Ya es mutuo, Naruto necesita a Sasuke y éste ya no puede vivir sin él, vaya dos. Espero que te gustase el final del fic y nos leeremos en el próximo

Sexyperitaverde, ¡Wah! Espero no haberte hecho llorar por acabar el fic T_T Qué suerte tienes que pudiste escapar de clase de cálculo, a mí nunca me gustó esa signatura ¡Sííííí! A mí también em gusta hacerles sufrir un poquito antes de dejar que acaben felizmente juntos.
Mucha suerte con los exámenes y espero leerte pronto.

shameblack, ¡Sí! 14 capítulos, la verdad es que cuando imaginé el final también me parecía que todo sería muy precipitado, así que me vino perfecto que fuesen 14 al final. La verdad, esos dos son demasiado complicados como para aceptar sus sentimientos tan de golpe.
Cuando pensé en qué pasaría si Naruto no le correspondiese, se me vino a la cabeza que sería capaz de ser pareja del Uchiha con tal de protegerle, ¿qué le vamos a ahcer? El rubito es un alma caliente y protectora, menos mal que sí le corresponde.
Siempre he pensado que Kakashi es muy itneligente, por encima de que llegue tarde y no le de importancia a las cosas, es muy inteligente, y claro, con loorgulloso que es Sasuke, el hecho de que le lean los pensamientos no le sienta viene mal una cura de orgullo. Cuídate mucho y espero leerte pronto.

TSUNADE, ¡Hola! Es la priemra vez que escucho la expresión de "ser la última coca del desierto" XDDD Sí, pobres esos dos, pero por fin le echaron valor y se tragaron el orgullo (¡ya era hora!). Gracias a por ti pro leerme siempre, cuídate y espero leerte pronto, sino por un fic, por alguna cosa que quiera contarme :3

xzero kill, A mí me pasa igual cuando leo un libro, estoy deseando leerlo sin parar, pero cuando se acerca el final hay veces que incluso dejo de leer porque me da pena acabarlo, ains... Al menos ahora sé que no soy la única.
Espero que el final satisfaciese tu curiosidad, yo la verdad es que no etsaba dle todo convencida con como quedó, pero no se me ocurría acabarlo de otra forma, así que espero que no me pegues mucho XDD La verdad es que estoy muy ilusionada con el neuvo fic, y me estoy trabajando mucho el texto, así que ya em dirás qué te parece.
Wah, espero que ande sun poco mejor de tiempo con la U, que siempre consume mucho tiempo, ¿qué se le va a hacer?
Espero leerte pronto por aquí y sino tener noticias tuyas :3

Zanzamaru, Los canapés ya estarán felices por salir en el capítulo XDDD Me encanta tu voto confuso XDDD Me eché a reír como una tonta y no sé por qué XDDD En fin, hija mía, nos leemos pronto =D

¿Quejas? ¿Sugerencias? ¿Cuchillos afilados? ¿Peticiones? ¿Faltas de ortografías? ¿Todas las madres del mundo bailando al estilo hawaiano mientras mantienen un hula hoop en movimiento como protesta a los aranceles agropecuarios de la macroeconomía sustancial interna de la hipótesis del mundo hueco?

¿Primer capítulo de Crónicas de una infidelidad anunciada? El 12 de Septiembre como regalo de cumpleaños a Zanza