Capítulo 14: Extraños poderes
Me desperté con el dulce ruido de los pajarillos cantando, instintivamente observé mí alrededor y tomando las fuerzas necesarias intenté ponerme de pie. En ese preciso momento entró la anciana Kaede, en sus manos llevaba un pequeño paquete de puré instantáneo y una cacerola con agua que había traído de mi época. Era evidente que aquella iba a ser el almuerzo, así que saqué de mi mochila una caja de fideos instantáneos ya que Inuyasha se negaba a comer otra cosa que no sea pasta marca Hishimuri.
- Kagome, ¿tienes ideas de cómo se hacen estos diminutos extractos de papa?
- Eh… si, mira, tienes que hervir el agua y luego ponerle leche y manteca- les pasé los condimentos extraídos de mi mochila y le enseñé cuál era cada cosa- Muy bien, ahora la tienes que dejar reposar y añadirle el paquete, luego lo mezclas con este cucharón y ya está listo para servirse. Kaede, necesito que me expliques aquél extraño poder llamado Shikigami.
- Como ya dije antes, ese poder únicamente puede ser utilizado por los humanos de alma totalmente pura. Es imposible que intentes aprenderlo si no eres el indicado, si no te elige. El Shikigami vive, es una fuerza espiritual demasiado inteligente al que no puedes engañar tan fácilmente, por eso me pregunto el motivo por el que Náraku raptó a Utsugi. Solo llego a conclusiones erróneas, y la más acertada de ellas es que, seguramente, la quiera utilizar como escudo. Ya que con este poder puedes hacer los mejores campos de fuerzas jamás vistos, puedes curar y otorgar fuerzas a tus compañeros. Pero muy pocos conocen este poder, porque antes asesinaban al que lo poseía. Si lo quieres aprender, debo advertirte de que llevarás una vida más agitada que actualmente, los más vanidosos humanos y demonios te buscarán. No solo para matarte, si no, para las más crueles tareas. Además, si no sabes utilizarlo apropiadamente, corres el riesgo de quedarte sin energías, y lentamente fallecer. Es necesario e imprescindible tener una fuerza espiritual muy grande, como la que tu posees.
- O sea, es muy peligroso.
- Sí, pero también muy poderoso y codiciado. El Shikigami te dará todo el poder y, tal vez, fortuna que son las dos cosas que la mayor parte de los humanos elegirían. El problema es que los seres humanos tienen el don de elegir, precisamente, las cosas que son peores para ellos.
Kaede era una anciana muy sabia y precisa para su edad, siempre se podía aprender de ella. Me di cuenta de que mis pensamientos no eran tan erróneos como creía, Náraku no deseaba aprenderlo, al contrario, obtenerlo. Debíamos salvar a esa niñita tan pronto como pudiéramos antes de que fuera demasiado tarde.
