Segunda Parte.

Mundos Alternos.

1971-2001

Ginny y Luna han retornado a casa con los suyos a los que ya no consideran como tal. Hermione y Draco están perdidos en un año decisivo para los acontecimientos que surgirán en la historia del mundo mágico, cuando los brujos y hechiceros no son respetados en una época donde la esclavitud y el color de la piel castiga lo que no se comprende. La libélula ha muerto, y el paso cerrado. Deberán buscar la manera de reencontrarse unos a otros y sobreponer por el otro aquello que intenta carcomerlos.

Entre Leones y Serpientes… ¿Quién ataca primero?

Cap 13. Buscándote.

Hermione

Dean estaba a mi lado cuando Ginny y Luna partieron. Sentí pena al verlas desaparecer frente a mis ojos, pero yo ya sabía entonces que Astoria no nos dejaría marchar tan fácilmente. Lejos de ahí Draco debió de cumplir su promesa, lo sé, el corazón me dolió, es como sentir que algo caliente atraviesa la piel y el corazón para dividirte.

El pacto de sangre que nosotros hicimos, nos hizo parte del otro, como una sola persona. Yo no podría marcharme sin Draco, no sobrevivíamos uno sin otro, y sin este ni Luna, ni Ginny, ni el pequeño Niko que si era su hijo. Aun no lo sé, no sé como logro pasar, ni como pudo ocultar su estado.

Cuando estuvimos solos, y le escuche la razón por la que Astoria no cesaría de lastimarlo a través de mí, la manera en que lo dijo, la manera que me miro me sobrecogió.

-No me amas…ya lo sé…soy un estúpido por decírtelo.

-Espera…es que me es difícil asimilarlo. Yo ya no sé quién soy, no sé si pueda con esta verdad.

-No te lo dije para que me amaras Hermione, por favor…no te des tanta importancia. Lo dije para que sepas el motivo que tiene Astoria para contigo.

-Porque eres así…porque dices una cosa y sigues causándome daño con ese modo tan tuyo…Draco.

-No tengo otro…lo lamento. Y también lamento haberte atado al no dejarme partir. Tú no lo hiciste por amor a mí y lo sé. Lo hiciste por Luna, por Ginny y aun por ellos. Pero yo te aseguro que Neville no verá un amanecer de nuevo, el no pasara. Arreglare lo del barco, me asegurare de que lleguen a Santo Domingo. Pero si tienes una borona de misericordia por mí, te pido no me detengas. Yo no podría vivir sabiendo que te quedas por obligación. Sera mejor que mi semilla, que mi herencia no pase. No con una madre como ella…

-Modificaras la historia…

-La historia ya ha sido modificada Hermione. Tu misma tienes miedo de ir a ella. Y te compadezco por compadecerme.

Se marchaba cuando le tome de la mano y se giro descompuesto y me abrazo tan delicadamente que temí lo que haríamos.

Era verdad, yo no lo amaba como él decía amarme. Yo no lo conocía bien, pero por una razón me ate a él por voluntad. Porque yo no quería regresar y ver un mundo aniquilado. Para mí ya no había futuro allá. No cuando lo que amaba y apreciaba más en este mundo se había fracturado. Aun si no fuesen, lo dijo él, aun si me demostraran que en verdad yo tenía razón y habían caído bajo un maleficio. Aun con eso.

Ginny tendría oportunidad, tal vez Luna encontrara consuelo con quien debía ser. Aun no lo tenía tan claro. Pero me prometí cuidar de ese niño, aun de su Madre, y haría que su padre lo viera como es: su hijo. Un hijo que no tiene porque pagar culpas ajenas.

Niko, tendría una luz muy especial, sería un mago muy poderoso, y yo sabía lo que esa magia trae consigo si no se le cuida, y se le ama y se le muestra el camino correcto. Porque cuando te sabes indeseado, perdido y solo apagas la bondad de tu alma. Harry, mi querido Harry de mi niñez me lo demostró.

Niko no sería huérfano, y con su ayuda regresaríamos a casa, cuando el tiempo de la siembra fuera cosecha. Y las uvas fuesen el vino de nuestra mesa. Si Niko pasó en el vientre de su madre, sería un traslador particular. Desarrollado y protegido para cuando Luna abriera el portal de regreso, rogaba Yo ya no sintiera tanta desdicha y pudiese verlos a los ojos y ver un poco de mi pasado. Y la libélula fuese nueva, y no por beneficio propio. Ni traería maldiciones ni leyendas sobre otros sin ser capaz de sobrevivirlos. Y creo que él lo supo cuando lo tome, porque su llanto lúgubre pasó a ser tan fuerte y potente, como si me reclamara mi torpeza para descifrarlo. Era un Malfoy, era hijo de ere rubio arrogante que me martirizo tantos años. Era hijo de Draco Malfoy.

-Niko…no te dejare solo…te querré como si fueses mío y te prometo…te juro que te defenderé de quienes quieran arrebatarte de mi lado. Abre el portal Niko…abre el camino de regreso, deja que la libélula sea libre aun lejos de mi. No retengas lo que no te corresponde…no eres como ella, no lo eres.

Bese su frente cálida, y juró que me miro con esos ojos grises, sus pupilas dilataron y una aureola de un color miel liquida las rodeo. Así fue como partieron, así fue como el relicario las llevaría de regreso.

Dean me sostuvo para no caer con el niño en brazos y grite, de impotencia, de coraje, de soledad. En medio de una guerra ajena estaría perdida y un miedo me comenzó a llenar, no sabía si podría cumplir mi promesa. La tierra tembló desconcertándonos, el techo comenzó a desquebrajarse y los cimientos a descorrerse, las voces, el caos se genero como torrente de destrucción.

Cuando Amelia murió, se llevo consigo la promesa de salvaguardar su casta: Luna. Y lo cumplió a través de Draco, quien se aseguro de llevarla a Santo Domingo, uno por otro. Según me conto Dean, Amelia había entrado en una especie de sueño, muerta viviente, su corazón ya no latía, pero el frio de la muerte no la tocaba. Ni su cuerpo desprendía el olor a podredumbre, por el contrario parecía desprender un olor azares, hasta que comenzó a hacerse ceniza y el viento se la llevo hace dos noches. Una lucecita comenzó a colarse en mi mente: Luna.

Me levantaba con su ayuda. Respire profundo, Niko lloraba a pulmón abierto, debió pegarse con mi brazo cuando se me escurría por evitar una viga caer encima nuestro, Dean nos jalo como pudo y quito el fuerte macizo de madera. Lula lo había tomado de nueva cuenta y se lo pedí.

-Dámelo Lula, no lo dejare caer.

-La maman necesita verlo. Les llevaremos al monte, ¿podrás caminar?-me pregunto Dean aun sobresaltado-

-Si- dije con esfuerzo por ese dolor que parecía quemarme, me gire de espaldas y me revise el pecho, una marca oscura cerca de mi seno izquierdo, como si algo filoso me hubiese herido, comenzó a desprender sangre , me escuche un quejido y me desvanecí llamando a Draco Malfoy.

Cuando desperté, el sitio era muy distinto, lleve una mano a la frente, al incorporarme un poco, el dolor en el pecho se agudizo, me deje caer boca arriba, tenía la boca seca y… recordé al bebé. Me sobresalte y una voz sedosa y suave me hablo. Intentaba visualizar pero todo giraba, como si el tiempo corriera muy veloz, como si pudiera ver a Luna en peligro y a Ginny gritando su nombre y llore, llore otra vez por esta pesadilla viviente. Cuando mi cabeza dejo de girar, una mujer negra y mayor, de dedos chuecos y temblorosos me dio a beber café con tafia y melaza.

-Bébelo todo. Necesitas tomar fuerzas para lo que enfrentaras.

-Ya es tarde.

-No, no lo es. Tus loas te protegen aun de aquellos que intentan lastimarte. Sus caminos están unidos, juntos. Como la manzana que cae en arcilla y se moldea, como la tierra ensangrentada que sana con el tiempo de labranza. Búscalo y su camino será trazado con un nuevo día. Recuerda el ciclo de la vida. Existen personas que no se olvidan por lo que aun guardan bajo el agua que sana y purifica. Ella ha encadenado un hombre entre este mundo y el otro. Pero la libélula retornara, y el nuevo resplandor les guiara.

Un llanto me sobrecogió, era muy distinto, me aceleraba el pulso, me agitaba. Lula se adentro a la caverna donde estábamos, mire yerbas colgadas por todas partes, el jergón y los muebles viejos. Seguro de alguna hacienda ahora en ruinas. Cuando comenzó a hablar creí que le llamaban a ella, a la Maman que tenía enfrente, pero Lula se acerco a mí y me llamo.

-Maman, madre, Elzudi, el niño no ha comido nada desde ayer que llegaron. Este muy mal. Ni el cocimiento de arroz, ni la leche de cabra, ni de la nodriza. Apenas pude mantenerle vivo con un poco de cocimiento, pero está muy pequeño.

-Lula…¿Por qué me llamas así?

-Mi madam.

-Dale el niño a la Maman…-dijo la mujer que se movía con dificultad, y le llamo aun cuando Lula no quería salir, me trataba como si no fuese humana, y lo era, porque sentía desesperación, dolor y hambre. Como esa criatura que clamaba alimento y no podía dárselo.

-Lula…Yo no sé nada.

Niko lloro más fuerte, y yo con él por no poder alimentarlo, de lo blanco su piel estaba rojiza, su respiración se acelero y temblé de miedo. Una madre alimenta a su criatura , porque le ama, porque es parte de ella. Y la peste y las enfermedades que les azotan a escasos días de nacido, sabia yo, no les auguraba salvarse. Y Niko debía sobrevivir, a costa de todos. Un niño tan blanco y tan rubio que sin Dean, ni Lula ni la Maman no hubiese llegado a mí. Para Niko, ser blanco entre negros era la muerte segura.

Representaba el amo que azota y ultraja a sus mujeres y mata a jornal su raza negra. Una raza que tenía más fortaleza, porque aun su espíritu se opone a la esclavitud y su piel del color del ébano resiste el látigo que abre la piel, con ese dolor lacerante que siento en mi pecho. Y entonces, sostuve a Niko a mi pecho, desesperada de estar atados aquí, no estaba sola como lo pensé, ni él lo estaría, al sentir mi piel a su cara, comenzó a respirar mejor, sus manitas pequeñas se movían desesperadas, un calorcito me llevo a mi cuerpo, como si una electricidad me sucumbiera. Yo no sabia que varios pares de ojos miraban en las sombras, temblando y sin saber porque, abri mi blusón y me lo pegue al pecho, y el se pego a mi seno izquierdo, justo ese donde el dolor era terrible y comenzó a mamar de mi pezón, me dolio, quise por instinto quitarle, pero pareció adivinarlo y lo sujeto aun más fuerte, y se mostraba molesto por no beber de él y otra vez ahí estaba llorando con él por no saber que más hacer.

-Tranquilo…vamos…lo siento, yo no tengo leche.

Y ocurrió un milagro, porque no se llamarlo de otra manera. Sentí una succion, sentí que algo salía, era muy raro, mucho. Y Niko comenzó a beber de mi seno, le separe para ver que era, una especie de liquido un tanto amarillenta, pero solo lo hice me lo reprocho.

-Buhaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Estupefacta lo deje pegarse a mi pezón que dolía, y un sentimiento nació con este, comencé a acarícialo con mano temblorosa, y su gesto molesto se apaciguo. Quise comprobar que no me estaba volviendo loca, cuando protestó porque ya no salía leche, lo cambie a mi seno derecho, y fue similar, primero succiono y no salía nada, me dolía, le pedía que fuese gentil conmigo, pero ese gesto en una personita tan pequeña me recordó quien era su padre. Y sucedió exactamente igual, mire como mi seno se inflamaba un tanto, y que no era nada agradable sentir que tiran así de una. Pero su manita en mi piel desnuda, era muy cálida.

De las sombras salieron, Dean Thomas, Lula y la Maman, me sonroje al verlos ahí, intentando ser una madre de un hijo ajeno. El salió, no sin antes mirarme asombrado. Lula y la Maman hablaban entre ellas, la primera estaba casi al borde de la histeria, pero la mujer mayor me miraba fijamente. Yo cogí a Niko más fuerte.

-No tienes porque dudar de tus premoniciones, ni tus acciones. El te escogió a ti como Madre. Te acompaña, te necesita. Pero recuerda que la ira de esa mujer será mayor. Ella lo querrá recuperar, pero escucha: no debe hacerlo.

El aire era salvaje y rabioso cuando emprendí mi camino con Niko pegado a mi pecho, amarrado como le vi a las madres africanas llevarlos. Lula me acompañaba, aun cuando sus pies bailaban al son de la calenda, en frente Dean, ese guerrero que merecía a Ginny. Y me sentí Madre de ese niño que se aferraba a mi seno.

-A donde maman- me llamo Lula.

-A buscar a Draco Malfoy.

-¿A dónde?- custiono al cambiar mis pasos al norte-

-Donde termine este camino.

-Es muy largo y peligroso- dijo Dean- yo solo podre acompañarles a mitad de legua. Debo seguir al Sur.

-De acuerdo.

Estábamos agotadas cuando llegamos a la Colonia, la barricada del ejército Frances nos encontró casi deshidratadas, el sol quemaba y el golpe de calor me preocupaba por Niko que estaba muy callado y respiraba dificultosamente. Deberíamos la vida al teniente Billius Prewett, no salía de asombro en asombro. Ese hombre curtido y fuerte de espeso cabello pelirrojo y un bigote excesivo, nos tendió la mano y nos llevo en su caballo cuando ya desfallecíamos.

-¿Su hijo, está bien?

-Necesito un medico… por favor.

-Sera complicado dar con uno, han sido muertos o abandonaron la colonia, pero existe uno…si no le incomoda.

-¡No, quien sea…por favor!- rogué al ver pálido al bebé, se quejaba-

-solo podre llevar a una- dijo al ver a Lula-, llegando mandare por usted-

-No hace falta, yo llegare, lleve a mi señora.

Abrace a Lula y me sujete de ese hombre que desprendía un olor a campo y a pasto. Algo debían estar haciendo las chicas, algo se había cambiado y me daba esperanza. El caballo se quejaba del trabajo de avanzar, entramos a tropel, yo sucia, llena de tierra, con el cabello enmarañado y la piel tostada. Ese hombre me sujeto de la cintura y me ayudo a bajar, y le mire las pecas, los ojos azules y el parecido a Ronald. Su voz era más gruesa y por lo que pude comprobar era temido por subalternos y respetado por ciudadanos. Llegamos al cuartel, sofocante y austero.

-Lamento las condiciones, pero comprenderá que son tiempos de guerra. Llamare al Dr. Palmier.

Me dejo sola, el olor era agrio y pesado, pero no estábamos bajo el calcinante sol, unas fuertes pisadas resonaron y me gire, un hombre bajito y rechoncho llegaba sudoroso pero con una sonrisa amable, no necesitamos presentaciones, no me separe de Niko. Lo osculto y su pequeño cuerpo parecía incomodo. No pasaría inadvertido para el médico.

-Muy pequeño para tener este tipo de reacciones.

-Su Padre es así…- conteste muy rápidamente, lo que aun a mi me sorprendería- parecen que les pican las chinches…- bese la manita y sonreí a Niko- bastante "especiales" y mal geniudos.

-Vaya, la genética es misteriosa- sonrió, y me miro- han tenido suerte madam…

-Granger…Hermione Granger.- cuando le dije mi nombre me miro asombrado-

-Madam Granger, su hijo esta…

-Deshidratado…lo sé. Necesito agua limpia y…

-¿Tiene conocimientos de medicina?- me ruborice.

-Yo…he…no. lo siento…no quise sonar…

-No se disculpe, vera…es de ayuda, yo crei que ese hombre deliraba, ha dicho cosas bastante interesantes de su persona.

-¿Qué hombre?- tome a Niko asustada-

-¿Le suena el nombre de Draco Malfoy?...

-Si…el es…es…el Padre de Niko.

-Comprendo…el Monsieur Malfoy está detenido.

-¡¿Detenido? Porque?!

-Es cosa misteriosa, hace tres noches atacaron al Conde Longbotton, justo cuando tomaba un barco con rumbo a Nueva Orleans, madam Astoria Malfoy cayó presa de pánico, su hijo dicen ha sido robado por los rebeldes y debí sedarla. Su esposo el monsiur Malfoy fue herido, me asombra que no muriera, su herida es muy extraña, yo mismo lo estoy atendiendo, de milagro me encontró el teniente Prewett quien está investigando el "atentado".

-Le pagare cuando…- se abrió la puerta, y entro el teniente Prewett visiblemente molesto, pero al verme se suavizó-

-No se preocupe madam…yo cubriré el pago. Dr Palmier, Monsiur Malfoy se queja nuevamente por el "servicio". Haga el favor de sedarle, dele algo que lo mantenga quieto. No tengo tiempo ni ganas de tolerar "peticiones".

-Oh, si…con permiso Madam Granger.

Al salir, el Dr., me hizo una señal, no supe si tomarlo a bien o a mal. Yo ya lo tomaba a mal casi todo.

-¡Estoy arto de tolerar sus exigencias!- exclamo ese hombre, que de cerca ya no me parecía tan mayor, se excuso al verme plantada en una esquina-He…lamento que…

-No se preocupe, se le ve agotado. Yo, me marcho…gracias por todo.-afirmo y se dejo caer en una silla de madera que crujió a su peso, yo ya salía cuando le vi venir corriendo y me paro del brazo, sentí que el mundo se acababa, me habían atrapado.

-¡Espere, ¿ha dicho Granger?! - afirme, ante el grito sobresaltado, los soldados que estaban justo se dieron vuelta para verme, desastrosa y con un niño igual de sucio que ella, que les llamo de mas.-¿Hermione Granger?

-S—si-

-Acompáñeme por favor.- no tenia caso resistirme. Hasta aquí llegue, que ingenua y tonta. Como pensé que podría salir de esta. Eso pensaba, cuando el teniente me cogió del brazo y me llevaba…lejos del cuartel. Seguro a entregarme a esa bruja de Astoria, entonces me retorcí y patalee y me zafe.

-¡No soy ninguna delincuente, suélteme!- y para ponerle más sal a la sopa, Niko estallo en un llanto tan agudo que dejaría sordo a más de uno, pero no a ese hombre que me pidió calma.

-No la he acusado de serlo, ¿tengo motivo?

-N…np ¡NO!

-En ese caso, haga favor de acompañarme.

-¿A dónde?- Niko, lloraba con más ganas, llamando la atención de los transeúntes y me dio pánico, de que entre esas personas…una persona me reconociera.

-Confié en mí.

Accedí, más por quitarme de la calle, bajo mis faldas tenia bien amarrada mi varita, la podía sentir. Entramos a una vivienda modesta, apenas con lo necesario.

-Pase. - le mire ceñuda, intentando consolar al niño que parecía irritable. Contaba con apenas dos semanas de vida y era testarudo. Ya sabía yo que las cosas no eras de a gratis pero no tenía una sola moneda, ni el respeto de un apellido.-Necesita comer y asearse, de igual forma su hijo. Busque algo de ropa que le pueda servir. No tengo mozos ni doncellas como lo verá. Descanse, regresare en unas horas.

-¿Por qué lo hace, que espera de mi?- me miro dubitativo-

-Realmente…no lo sé.

…continuara.