Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son obra de los guionistas de las peliculas a las que corresponden, la historia es de BellaClary y la traducción es mía. (Link de la historia original y su autora en mi perfil, a parte de los banners, ediciones correspondientes a la historia y el video/trailer)

No me odien, se que he tardado siglos. El capítulo es corto pero esta semana será de actualización constante como recompensa.

Gracias a todos los que preguntaron por las actualizaciones, y bueno aquí volvemos.

¿Alguien se hace una idea de quien es el extraño del anterior capítulo?

Capitulo 14.

TPOV.

-¿Qué? ¿No estás feliz de verme?- Su mirada casi me envía al vacio.- ¿No hay un abrazo para tu viejo amigo?

Quería golpearlo. Quería levantarme y sacar toda su mierda. ¿En verdad pensaba que tenía el derecho de pararse frente a mí y hablarme? ¿Después de todo lo que hizo? Lucía exactamente igual que hace unos años. Siembre había sido alto, musculoso, con su cabello negro y siempre buscando una manera de que las mujeres comieran de la palma de su mano.

-Nunca fuiste mi amigo, nunca lo serás tampoco.- Intenté mantener mi voz controlada. No quería revelar lo rojo que estaba viendo en este momento.

-Oh, nunca dejaste de ser un dramático ¿verdad?

-¿Dramático? ¿Soy un maldito dramático? Tienes que estar jodiendome…- A la mierda. Siempre había aparecido para arruinar las cosas y hacer que mi vida fuera como el mismísimo infierno. Empecé a levantarme y me di cuenta de que aún estaba sentado en la banca y que Mallory estaba parada a mi lado.

-Y aparentemente también olvidaste tus modales, ya que no me has presentado a esta mujer hermosa a tu lado.- Puse mis manos alrededor de Mallory, acercándola a mí.

-Jodete.- El me ignoró.

-Ya que Tyler no quiere ser un caballero creo que tendré que serlo yo.- Se acercó a Mallory y le tendió su mano mientras hablaba. Lo quería en cualquier parte, menos cerca de ella.

-Hola mi nombre es Neil, es un placer conocerla ¿señorita…?- Se acero a ella mientras hablaba y ella se acercó a mí. Estaba a punto de decir algo cuando se acerco a él, no estaba seguro de lo que hacía.

-Lo siento, ¿su "jodete" no fue suficientemente grande como para que te largues?- Su tono era afilado y pude ver que retrocedió.- De donde yo vengo el término "lárgate imbécil" significa "vete" porque no quieren hablar contigo y no pienses que hay forma en la que te diga mi nombre.- Se sentó de nuevo y yo estaba feliz por la forma en la que había lidiado con él.

-Wor, eres una luchadora ¿no?- Le guiñó un ojo. Apreté los puños. No me había recuperado totalmente de la rabia de anoche y el ya estaba tentándome de nuevo.- Créeme. No quieres estar con él, yo podría tratarte mejor.

Estaba pidiendo a gritos que lo matara.

-Te aseguro que hay cosas sobre el que tú no sabes. No le gusta hablar de si mismo, nunca ha…- El negó con la cabeza como si estuviera recordando un chiste gracioso. Excepto que esto no era gracioso y no era un chiste.

-Tiene un mal precedente, uno que te haría tener pesadillas por semanas. No deberías confiar en alguien así, necesitas un hombre que te proteja. Yo soy hombre suficiente para protegerte… y satisfacerte.- Añadió el "satisfacerte" con un guiñó y se acercó a su oído. Su voz era suave y demasiado coqueta como para que me gustara. Aún estaba abrazando a Mallory intentando controlarme, vamos Tyler. No dejes que toqué tu punto débil.

-Wow, ¿tus lineas de "soy un machote" siempre funcionan cuando te vas a tirar a alguien?- Mallory se rió mientras hablaba, bajándolo su ego de una patada de la nube en que se encontraba.

-Sí, usualmente.

-Es una lástima porque parece que no tendrás suerte esta noche. No caeré en tu mierda. Tyler es más hombre de lo que tú puedes ser, eso tenlo por seguro.

-Oh debes ser muy buena en la cama, especialmente con esa boca sucia tuya.- No pararía. Estaba concentrándome en mi respiración. No dejaría que la rabia tomara el control.

Pude sentir a Mallory tensarse, estaba a punto de decir algo pero la detuve. No dejaría que ninguno de los dos cayera en esta situación. Lo estaba haciendo a propósito, quería sacarme de mis casillas. Creo que pensó que ella sería la pieza clave.

-Debes irte Neil, necesitas largarte de aquí y necesitas hacerlo ahora.- Dije con la voz totalmente calmada, sonó rara incluso para mí.

-Oh vamos Tyler. Solamente me estoy divertiendo. Nadie saldrá herido.- cerré los ojos por la última palabra. Estaba tanteándome en un maldito restaurante y Mallory no tenía idea de que estaba pasando. Ella no conocía mi pasado. No quería que se enterara de que era un idiota y decidiera no querer verme de nuevo.

-¿Te estás enojando ahora?- Su voz sonaba jocosa y siguió tanteándome.- No quiero que Tyler se enoje ¿verdad? Si lo hace entonces alguien podría salir herido…

No dije nada. No podía rendirme y dejar escapar la ira que bullía en mi interior. Sentí que Mallory me tomaba por el brazo, como si fuera capaz de hacerme retroceder si él seguía motivándome a moverme.

-Vamos, vámonos.- La alejé de la barra y pasé a Neil como si no estuviera ahí. Lancé algo de dinero a la mesera. Se veía confundida, como todo el resto en el restaurante.

-¡Fue lindo hablar contigo, Tyler! ¡Te veo luego, chica misteriosa!- Neil nos gritó mientras abría la puerta y tomaba la mano de Mallory mientras salíamos de ahí. No iba en ninguna dirección, solo intentaba alejarme.

No dije palabra mientras caminábamos. Debieron ser ocho cuadras hasta que Mallory apretó mi mano y se detuvo.

-Tienes que hablarme.- No estaba siendo brusca pero podía sentir la urgencia en su voz. Quería saber toda la mierda que había ocurrido y no la culpaba. El único problema era que no estaba seguro de ser capaz de controlar su reacción hacia mí. No era una buena persona, Neil tenía razón.

-Me dejarías.- Se que lo haría.

-No lo sabes, Tyler. No lo asumas. Solo necesito saber que está pasando contigo. No entiendo lo que ocurrió y en verdad quiero que me digas para no tener que enterarme de otra forma.- No me miró mientras hablaba porque sabía que esto era tan incomodo para ella como para mí.- Si me lo encuentro de nuevo quiero estar preparada. Tu reacción hacía el obviamente significa que hay más que solo un tipo idiota.

-Lo se…- ¿Como hacer esto? Mierda. Estaba evitando contarle todo esto. Es muy estúpido porque ella me a contado bastante. Me respondía básicamente todo lo que le preguntaba. Y ella nunca hace preguntas. A la mierda. Parte de mi cree que es porque esta esperando a que le cuente. Supongo que simplemente había pensado que no preguntaba porque no le importa. Que huiría si se enteraba que era un monstruo. Sería más fácil haberlo dicho desde el primer día.

No quería perderla. Solo me pare ahí y mire sus ojos verdes, intentando memorizarlos. Si iba a contarle todo sobre mi, necesitaba recordar sus ojos antes de perderlos para siempre.

-Vamos.- Tomé su mano y la acerqué a mí. Esta vez con un destino.

Solo tomó media hora caminar hasta el sitio que había evitado por años.

Cualquier otro pensaría que no había nada especial en esta parte de la ciudad. Solamente era una esquina.

No había estado aquí desde entonces y no había planeado volver, pero ella necesitaba saber.

-¿Dónde estamos, Tyler?- Cerré los ojos y tomé una inspiración, estaba intentando adormilarme. Quería decirle todo sin tener un ataque de pánico.

-Este es el sitio en el que asesiné a mi hermano.- La miré y esperé a que se fuera, que viera que era terrible. No se movió.

-¿Que paso?- Su voz era a penas un susurro. No dejo que sus emociones se mostraran en su rostro, se mantuvo calmada y eso me molestó. Quería saber lo que estaba pensando.

-Uno de nuestros amigos del instituto hizo una gran fiesta en Brooklyn. El pedazo de mierda, Neil el que acabas de conocer, mi hermano y yo éramos muy patéticos en ese momento y decidimos que debíamos venir y tomar el auto de mi padre. Nos ahorraría el dinero del taxi y en ese momento tenía mucho sentido. Solo lo usaba cuando necesitaba salir de la ciudad así que no le importaba que lo tomáramos. Nunca le importó hacía donde nos dirigíamos tampoco.- No dejé de mirarla. Había gente a nuestro alrededor y autos pasando por ahí. Pero a penas y me daba cuenta que estaban ahí, todo lo que podía ver era a Mallory.

-Fue una fiesta buena, todos nuestros amigos estaban ahí y había una tonelada de alcohol. Estábamos planeando en quedarnos ahí porque estábamos totalmente jodidos. Nunca en mi vida había estado tan ebrio.- Mi voz sonaba dura pero calmada. Mantuve el tono monótono y seguí hablando.

-Unos cualquieras llegaron a la fiesta y Neil se metió en una pelea y nos sacaron a los tres. Los otros también fueron sacados y ya que no teníamos lugar a donde ir la pelea siguió en la calle. Salté a ayudar a Neil, maldito imbécil, y mi hermano también se metió en la pelea y se tornó bastante violenta. Empecé a retroceder, ni siquiera sabía porque pero en dado punto sentí que iban a herirnos de gravedad. Michael nunca se habría rendido en una pelea y el imbécil de Neil acabó empujándolo en el ojo del huracán. Acabe tomando las llaves de mi hermano, que estaba más ebrio de lo que yo estaba. De alguna forma los metí en el auto, otros también habían sido sacados de ahí y empezaron a pelear solo por pelear. Quería salir de ahí.

-Todos seguían preguntándome si me sentía bien para manejar y yo seguía diciendo que si. ¿Por qué mierda dije que si?- La pregunta era más para mí y ella lo sabía. Mis ojos miraron a mi alrededor y todo lo que decía venía de un lugar que yo ya no conocía. No podía dejar de hablar y quería hacerlo, demasiado. Odiaba recordar esa noche. De esa noche venían todas mis pesadillas.

-Neil nunca entró en el auto con nosotros. Estaba demasiado vuelto mierda como para revisar donde estaba. Solamente recuerdo entrar en el auto y manejar tan rápido como fuera posible. No sé cómo salió de ahí o que pasó con él. Dice que no recuerda pero que se levantó con alguna chica así que no le importó, maldito bastardo. Desearía poder decir lo mismo de mi pero solo digamos que volver a la ciudad fue más diferente para mi.- Me alejé de ella y miré la intersección, observando los autos que pasaban por ahí.

-Golpeé otro auto camino hacía aquí. Mis heridas fueron severas y me trasladaron al hospital inmediatamente.- Pausé, mis ojos miraban a la nada, mi cerebro repitiendo los eventos ocurridos.

-Michael murió instantáneamente.- Me volteé para ver que esos ojos verdes estaban justo detrás de mí.- Maté a mi hermano.

Ella no sabía que hacer y pude verlo en sus ojos. Sabía que quería reconfortarme porque las pocas palabras que había dicho eran precedidas por lágrimas que estaban acompañadas por lamentos y abrazos. Había un problema en hacer esto, no me veía como si quisiera que me abrazaran. Mis manos estaban apretadas en un puño, mis ojos eran duros y fríos y sabía que mi voz era enojada. Probablemente la estaba asustando por la forma en la que estaba hablando. Me asustaba a mi mismo.

No le había contado a nadie lo que pasó esa noche excepto a la policía. Ellos obviamente me arrestaron y estuve por acabar en la cárcel un tiempo. Obviamente no ocurrió así porque mi familia es rica y mi padre me sacó de ahí. Usó sus contactos para hacerlo. Dios sabía que el amaba recordarme lo mucho que me había ayudado.

Y yo siempre me arrepentiría de dejar que me ayudara. Habría preferido podrirme en la cárcel que lidiar con esto por el resto de mi puta vida.

Ya saben que me encantan sus reviews, sus opiniones nos hacen felices tanto a la autora como a mi.

Estaré haciendo un blog para las dos historias que estoy actualizando (esta y la mía) así que si alguien sabe bastante de blogger amaría su ayuda.

Nos volvemos a ver esta noche.

Kamii.