Muchísimas Gracias a todos los que me envían salutaciones por mi onomástico…. (Para que voy a andar con palabras rebuscadas!! Gracias por desearme Feliz Cumple!!) Y también gracias por los comentarios vertidos sobre esta historia.

Ahora bien… ni el mas halagador review, me hará pasar la bronca y/o desazón que acabo de tener, al ver la foto de Harry besando a la ChangCho-na!! Aghhh!! (Mejor me reservo el exabrupto)

Ahora si, los dejo con el capitulo…. Espero que les guste. Yo me voy a tomar la presión sanguínea…. Con los años que tengo, no estoy para disgustos!!

Capitulo 14

Volviendo a tropezar…

El día estaba más que perfecto para volar en escoba. Y mucho más si querías despejar la mente y salir de la vida apestosa que podrías tener, al menos por unas horas. Siempre volar fue terapéutico para Harry. Allí podía pensar, sin la constante intromisión de Hermione, o los confusos divagues de Ron. Pero se le estaba haciendo difícil, cuando a su alrededor escuchaba a una temerosa Hermione, gritar que se caía de la escoba y a un colérico Ron que la regañaba por no poner en práctica todo lo que le había enseñado.

- Te juro Hermione, eres una excelente bruja en cuanto a lanzar hechizos y pociones se refiere…. Pero para la escoba estás negada!!

- Ayúdame Ronald!! – decía mientras caía en picada – Tengo miedo!!

- Sujétate de la escoba y por amor de Dios, no te sueltes!! – decía Ron y volaba a su lado para ayudarla. Harry ya no los aguantaba. Así que tomando con firmeza el mango de su saeta de fuego, se elevó por los aires y se alejó de la pareja de tórtolos. Estaba suspendido, cerca de unas nubes… podía ver todo los terrenos de Hogwarts desde su posición… El bosque prohibido…. La cabaña de Hagrid… recordó la noche del ensayo general y sintió un escalofrío. Fue el momento más emocionante de su vida y del que más se arrepentía. Más, incluso, que emperrarse en ir al ministerio en su quinto año para salvar a Sirius… y todos sabemos qué pensaba Harry de ese incidente. Sacudió la cabeza para quitarse de los pensamientos a la pelirroja, pero una vez que enfocó los ojos hacia el lago, tuvo que aferrarse a su escoba para no caerse de la desazón. Sentados bajo su árbol preferido, se encontraban Ginny y Ernie, bien juntos y tomados de la mano. Sintió una furia tremenda nacer desde su interior, y tuvo el irrefrenable deseo de volar hasta allí y romperle la cabeza a ese niño con modales amanerados…. Y recorrió quince metros, hasta que su racionalidad volvió, y se convenció que no podía hacer nada. Que él solito había decidido estar con Cho Chang… no sabía si ella sería la elegida, pero al menos pondría empeño en que la relación funcionara. ( n/a:what an idiot!)

Durante el almuerzo Ginny no se dejó ver… sólo tuvieron contacto con la pelirroja un rato a la hora siesta en la sala común. Hermione estaba tejiendo gorros para los elfos, cuando el retrato se abrió y entró una Ginny bastante colorada y sonriendo. Se fijó por todos los lugares de la sala y divisando a Hermione, se sentó junto a ella y cruzó los brazos. Harry llegó a los diez minutos, y a los quince lo hizo Ron con su viejo tablero de ajedrez mágico. Nadie habló al menos por unos minutos. Ginny tenía la mirada perdida en el fuego… Hermione, miraba callada cada una de las facciones de la pelirroja por si se delataba en algún gesto. Harry miraba a Ginny. Sentía que el corazón se le salía por decirle lo que sentía, pero se daba pequeños golpecitos en la sien, tratando de repetir el nombre de su novia oriental. Y Ron… miraba a Hermione, tratando de entender cómo es que la muchacha mas inteligente de Hogwarts, no se daba cuenta de que ningún elfo tomaba los gorros que dejaba desperdigados por la sala… Realmente para algunas cosas, Hermione era bastante lerda.

Ginny salió de su letargo y lo miró. Harry le mantuvo la mirada. Ella murió de pasión. Sentía que esos ojos verdes la fulminaban… Bajó la mirada hacia la alfombra roída… si seguía mirándolo sucumbiría una vez más… Y eso no quería hacerlo…. O si? Harry miró esos ojos castaños y deseó por todos los cielos que en ese momento sólo estuvieran en el universo Ginny y él, como una especie de Adán y Eva, en el paraíso… sin nadie que los vuelque a lo prohibido, porque nada entre ellos sería prohibido… sólo la tentación del cuerpo de uno y otro disfrutándose mutuamente… Bajó la mirada rápidamente hacia la alfombra deshilachada… si seguía con esa sensación, se le tiraría encima y la besaría, sin importarle Ron o cualquiera que estuviera en ese momento en la sala.

- Harry!! – gritó Ron – Te encuentras bien?

- Si – contestó a secas.

- Jugamos ajedrez?

- No.

- Anda amigo! – dijo suplicante.

- Para qué quieres que juegue, si siempre me ganas? – dijo ofuscado. Ginny sonrió burlona.

- Anda si? – dijo suplicante el pelirrojo.

- Juega con Hermione! – dijo cruzando los brazos…

- No! – Hermione lo miró.

- Por qué no quieres jugar conmigo Ronald?

- Pues porque… tu… me sacas de quicio cuando comentas en voz alta cada una de las posibilidades que tienes para mover una maldita pieza! – dijo acomodando los alfiles.

- Perdona, pero algunos tenemos que concentrarnos!! – dijo ella razonablemente.

- Por qué no lo haces en voz baja?

- Están peleando otra vez? – dijo Ginny – Esto es una especie de jueguito erótico que terminará en la sala de menesteres con una sesión de stripchezz? – Ron y Hermione se pusieron rojos de verdad y Ginny no aguantó más la carcajada… Harry rió también

- Muy graciosa Hermanita! – dijo Ron – Veremos si ríes así, cuando mamá se entere de que…

- De qué? – dijo Ginny levantándose del sillón y blandiendo su varita. – De qué puede enterarse nuestra madre Ronald?

- Pues de que… de que andas con uno y con otro… que andas de coqueta! – le reprochó, mientras tiraba las torres al tablero, algo nervioso.

- Pues díselo! Y mamá se enterará de lo que haces con Hermione en la sala de menesteres! – dijo cerrando los puños – Crees que esa información que dices tener, sea más valiosa que la que yo tengo?

- Estás chiflada! – gritó Ron – Ni se te ocurra Ginevra!

- Oh el pequeño Ronniekins tiene miedo de que mami le de una zurra por tirarse a su novia! – y rió. Pero fue Hermione quien se levantó, seria, se acercó a la pelirroja, y sin más le dió una cachetada. Ron Y Harry se levantaron para separarlas, pero no hubo necesidad. Ginny se había quedado estupefacta, con lágrimas en los ojos y tomándose la mejilla, mirando a su amiga.

- Si tu estás frustrada… es tu problema! – dijo gritando Hermione – Yo no tengo la culpa de que las cosas no te salgan como tu deseas… ni Ron tampoco! Así que deja de amenazar!!! Realmente pensé que habías madurado… pero se ve que aún estás trastornada por él!! Madura de una vez, y no te metas en mi relación con Ron!! - y salió hecha un demonio, por el cuadro. Ron, miró con rabia a su hermana y siguió a su novia. Harry la miraba sin entender, por qué había tenido ese arranque... Ginny se sentó en la butaca y comenzó a llorar.

- Ginny… - dijo él sentándose en el suelo y tomándole las manos

- Suéltame… -dijo ella – soy un monstruo… como pude decir esas barbaridades…

- No te apenes – trataba de animarla.

- Que no me apene?- dijo mirándolo a los ojos – Harry, debería estar cavando una fosa y enterrándome ahí… no tengo perdón! Por qué salté con esas incoherencias? Lastimé a Hermione, y yo pensé que lo tomaría a broma!!

- Bueno, ella también te ha dicho cosas duras… - dijo, tratando de justificar el comportamiento de la pelirroja.

- Pero no… ella nunca… tengo que buscarla y pedirle perdón… – trató de levantarse.

- No te apures… deja que se le pase, y mañana le hablas… necesito contarte algo…

- Qué? – dijo ella, levantando la mirada y perdiéndose en esos ojos verdes… "No, No Harry no me cuentes lo bien que te fue con ella… hoy no lo soportaría" – mira, no creo que pueda…

- Por favor!! – dijo tomándole las manos – Tienes que saber cómo me fue en… la cita.

- No tengo que saberlo! Ni quiero saberlo!!– dijo soltándose bruscamente - ya estoy satisfecha con el resultado… - él la miró – digo, te fue bien… eso es lo importante. Los detalles… No vienen al caso contarlos!

- Pero has sido mi maestra! Necesito que hablemos!! Por favor!! Es lo último que te pido!! Si? – Ella no pudo negarse a esos ojos.

- Está bien… - se acomodó en la butaca.

- No – dijo él levantándose – aquí no.

- Dónde quieres… -lo miró. Ella captó la intención en su mirada – no creo que sea conveniente… No.

- Vamos… sólo será una vez mas… sólo te contaré lo que pasó… tengo algo para ti, sabes? – sonrió. Ella arqueó las cejas.

- No es necesario… te dije que me conformaba con un gracias…

- Pero hazme ese ultimo favor!! Vamos, di que si! – la abrazó al descuido y sintió ese choque de energías tan excitante. Aun así no la soltó. – Qué dices… - dijo haciendo una voz seductora – vienes o no?

- Ahora?

- No tontita – dijo tomándole el mentón – Esta noche… a la misma hora…

- Por qué no la sala de los menesteres…

- Porque ese no es nuestro sitio… - Ella lo miró y él se puso rojo – No es… nuestro sitio… de estrategias!

- Ah…

- Entonces… vienes?

- Está bien… pero será la ultima vez, prometido?

- Prometido…

- Harry, crees que Hermione pueda perdonarme?

- Haz la cara de perrito abandonado que haces cuando quieres algo.

- Cuál cara? – dijo sin entender.

- Vamos, he visto como haces esas muecas para pedirle algo a Ron… y él cae.

- No seas tonto! – él rió – crees que tendrá el mismo efecto en ella?

- Nadie se resiste al encanto Weasley! – dijo convencido – Bueno… me voy a descansar… te veo en la noche… - y se perdió por la escalera rumbo al dormitorio de los chicos.

- Sólo tu – dijo ella suspirando – sólo tu te resistes a él, y lo rechazas… - y con más lágrimas de arrepentimiento por su estúpido comportamiento, se quedó sentada en el sillón.

Después de la cena, decidió que antes de llegar a su encuentro con Harry, pasaría por el cuarto de su cuñada y le rogaría perdón… Pensó que lo más factible sería ponerse de rodillas e implorar, porque conociendo a Hermione, debería recurrir a medidas extremas… No en vano, recordaba la vez que Hermione y Ron, se pelearon antes de su noviazgo, porque él se había burlado de ella. Y ella y Ron sólo se amigaron cuando a su hermano lo envenenaron… luego pensó "Tendré que envenenarme para que me perdone?"

Llegó al cuarto de las chicas de séptimo y golpeó la puerta. Al instante apareció Lavender Brown, y la miró sonriente. Ella le preguntó por Hermione y la muchacha le permitió la entrada. Cerca de su cama encaramada en su escritorio, estaba Hermione… haciendo tareas. Cuando levantó la vista, miró a la pelirroja y su rostro se puso serio de repente. Ginny tomó aire, dándose valor, y fue hacia el escritorio. Hermione, siguió escribiendo como si nada. Ginny carraspeó, pero Hermione no dio señales de querer hablar. La pelirroja suspiró. Sería una empresa bastante difícil.

- Qué haces? – dijo para romper el hielo. Hermione no dijo nada – Es una noche muy linda… ya cenaste? las papas estaban para morirse…

- Qué quieres? – dijo secamente – Dudo que hayas venido sólo para decirme que tal estuvo la cena – Ginny se puso roja. – Si no te diste cuenta, yo estaba cenando… ahórrate …

- Hermione – dijo ella – Yo quiero hablar contigo…

- Pero yo no! – dijo con voz severa.

- Aunque sea… sólo escúchame, si? No te pido que… hables… sólo quiero que… – Ella siguió escribiendo y no dijo nada. Era la señal que le indicaba a Ginny que al menos, Hermione la escucharía. – yo… soy una tremenda idiota… - la castaña bufó – Si, es que… no sé por qué fui tan tonta en decir esas estupideces… - Respiró – mira, yo nunca haría lo que dije… decirle a mi madre nada, pero es que Ron me sacó de quicio!! – Hermione la miró – Siempre está refregándome cada una de las trastadas que me mando con los chicos… haciendo entender que yo soy una coqueta sin remedio!! – Sus ojos se aguaron – y yo tengo que quedarme callada… porque sé que tiene algo de razón… pero lo que dije… sé que no tengo perdón… lo siento. – bajó su cabeza.

- Ginny… - dijo ella en un tono mas maternal – Me heriste mucho… sabes que mi relación con tu hermano es… llega hasta… bueno ya sabes… pero no quiero que todo el mundo sepa qué hacemos cuando estamos solos… me hiciste quedar mal frente a Harry… y quién sabe cuantos más habrán escuchado…

- No había nadie… pero eso no es lo que importa – se acercó y se tiró al suelo – perdóname!!

- Levántate por favor – dijo su amiga colorada – no tienes que llegar al extremo…

- Pero… lo haré, si corre peligro la amistad que tenemos… tienes razón, estoy frustrada…. Harry está con esa infeliz… y él me manda mensajes que confundo… me mira de una manera, y luego, cuando habla, borra lo que entiendo en su mirada…

- Estas chiflada! – dijo ella sonriendo.

- Te das cuenta? – preguntó secándose las lágrimas – él me tiene trastornada! Por eso, no tomes en cuenta lo que dije hoy… fue un intento de abochornar a mi hermano… una inocente broma, sólo que no medí las consecuencias y que en eso te lastimaba a ti.

- Está bien… pero…

- Volvemos a ser las amigas de siempre?

- Si – dijo ella y se abrazaron.

- Gracias Hermi!!

- Pero aún siento que no eres tan honesta conmigo – ella se separó y la miró sin entender –no me has contado qué pasó realmente en la cabaña de Hagrid esa noche.

- No hay nada… - dijo colorada.

- Está bien… - suspiró su amiga – entiendo que no quieras decírmelo… esperaré pacientemente hasta que tengas el valor de contarme… no te presionaré ni nada…

- Yo… tengo que irme…

- Dónde vas a estas horas? –

- Ah… tengo que realizar una… tarea… extra… tu sabes… el castigo de Flickwick…

- Ah… - dijo sin creerle – bueno, nos vemos mañana?

- Así es… hasta mañana Hermione!!

- Hasta mañana – La pelirroja se fue y Hermione la miró hasta que desapareció por la puerta – en que andarás metida que no quieres contarme?

La noche estaba oscura. La luna estaba escondida tras gruesos nubarrones que amenazaban con inundar el mundo. Muy a lo lejos, se podían vislumbrar los rayos que anunciaban la inminente lluvia. Ginny llegó a la cabaña a la hora fijada, pero Harry todavía no daba señales… Tenía dos opciones, entrar y aguantar al perro, o esperarlo afuera… Y se dio cuenta de que tendría que elegir la segunda opción, porque no había llevado su varita… para peor, un trueno desgarró el silencio del bosque y la lluvia comenzó a mojar su cuerpo. Se pegó a la puerta, para que el alero del techo la protegiera un poco de la fría lluvia, pero eso no evitó que se mojara. Un minuto después, llegó Harry. El la miró y ella tenía ganas de matarlo. Abrió la puerta rápidamente y la dejó entrar. El perro se abalanzó hacia el muchacho, pero este no lo dejó salir… la lluvia caía copiosamente, y dudaba que Fang, dejara la casa limpia una vez que volviera de su incursión al bosque. Después de acariciarlo levemente, el perro se acomodó en su cama, y se durmió. Harry prendió la fogata de la chimenea y moviendo la varita secó sus ropas. Ginny al no tener varita, le pidió que secara las suyas, así que Harry realizó el mismo hechizo con la pelirroja. Pero ella aún tenía frío, por lo que se sentó cerca del fuego. El se sentó en la alfombra. No dijeron nada hasta unos minutos después. Ginny lo miraba. El había secado su ropa pero no así su cabello, que mojado se rebelaba mas de lo usual. El se refregaba las manos…. Estaba visiblemente nervioso, según la pelirroja.

Y Claro que estaba nervioso! Harry estaba que se moría por besarla, pero no quería arruinar su amistad. Aunque entendía que nada era igual… ellos casi ni se trataban desde lo sucedido en la cena… La miró. Su cabello rojo estaba mojado y se le pegaba a los costados de la cara. El brillo del fuego, reflejaba la palidez de su piel. Se fijó en sus labios. Estaban morados… ella tenia frío.

- Tienes frío? – dijo él. Ella lo miró con rabia.

- Dijiste que a la hora de siempre!

- Disculpa… es que… Ron quería venir…

- Qué? – preguntó alarmada.

- Si! – bufó – se me hizo imposible librarme de tu hermano… quería venir a toda costa. Claro que no sabía donde venía… le dije que quería incursionar en el castillo y él, se había emperrado en acompañarme.

- No…. Eso…

- Eso pensé yo. Que el no… debía saber… bueno no es que hagamos nada malo. – ella se puso roja – pero aun así… él cree que las lecciones han terminado.

- Es que han terminado! – dijo ella resuelta – y aquí hace un frío de locos… de seguro me enfermo de una gripe…

- Mira – se levantó, volviendo al rato – está la frazada de Hagrid… es de piel – ella lo miró sin entender – tápate con eso hasta que tomes temperatura…

- Eh?

- Digo hasta que te calientes… bueno hasta que se te pase el frío! – dijo mas colorado.

- Está bien… entendí a la primera – dijo ella sonriendo, y abrigándose con la frazada. – Tú también tienes frío… – dijo ella preocupada – tápate tú también…

- No! – dijo nervioso – yo… estoy bien asia... digo así! – "Calmate Potter! Pareces un crío!"

- Vamos – ella se sentó en la alfombra y le tendió la frazada – Es bastante grande, cabemos los dos – "No… no Potter, no te dejes caer en la tentación… ella es Eva… y te esta ofreciendo la manzana… Valor… valor… no caigas… no caigas…" pensaba Harry rápidamente – Harry qué dices… aceptas?

- Está bien – y se tapó. "Menudo valiente eres…" – De verdad gracias…

- Sólo es una frazada! – dijo sonriendo – tienes el pelo mojado… puedes enfermarte…

- Bueno, en verdad, no creo… yo tengo una salud de hierro!! – rieron –

- Bien… suelta lo que querías decirme, porque quiero llegar temprano a mi cuarto – dijo ella. Un trueno los sobresaltó – Aunque creo que no podremos salir de aquí hasta que la tormenta pase.

- Si… que bueno!

- Cómo dices? – preguntó ella.

- Que… Que bueno que pudimos entrar… realmente siento haberme tardado…

- Eso está olvidado – dijo ella – Bien… obvia los detalles morbosos… y cuéntame como te fue…

- Bien – dijo él secamente.

- Sólo bien? – dijo ella.

- Bueno… es que… no pude… de verdad traté de… pero se me hizo realmente difícil…. No resultó lo que esperaba…

- Qué quieres decirme?- dijo ella "Merlín!!! Que me diga que la tiró por un barranco y que me ama!!" – ella no… te aceptó?

- Si! – Ginny murió un poco – Ella está entusiasmada con la idea.

- Con la idea?

- De ser una pareja más formal… - dijo bajando la mirada hacia el fuego.

- Ah… - y miró hacia el mismo lugar que Harry.

- Claro… - "Y no sabes la de fiestas que tendré que aguantarme por ella" – Entonces…

- Le dijiste cosas románticas? – preguntó ella.

- Ufff…!!! – dijo con sarcasmo, que la pelirroja no notó. "Y no entendió un carajo!" – estuvo emocionada!!

- Te lo dije! – sonrió ella forzadamente – Y qué le pareció el obsequio?

- Ah… quedó maravillada! – "Tanto que ni se enteró que yo estaba a su lado una vez que se lo puso", pensó Harry – Así que bueno… quedamos en que nos veríamos al final del año escolar….

- Ah… - dijo ella cabizbaja – Bien entonces es todo… - dijo en un susurro.

- Si – dijo él – Me irá a encontrar en la estación… y pasaremos unos días juntos antes de mi viaje… – y miró melancólicamente hacia la chimenea. Nunca había hablado de eso con ella. Era la primera vez que le confesaba sus planes a alguien, que no sean Hermione o Ron.

- Tu viaje? – dijo ella intrigada.

- Eh… si… Hermione, Ron y yo debemos hacer algo juntos…

- Puedo ir con ustedes? – dijo con ilusión.

- No – dijo tranquilo – es algo referido a…

- Irás a buscar a Snape? – la miró. Se entendían a la perfección. No hacía falta que hablaran. Ella sabía todo respecto a su vida, sin siquiera decirlo. En cambio Cho… - no me mires así… - se acomodó la frazada. – Supuse que querrías hacerlo. – miró hacia el fuego crepitante de la chimenea, y luego suspiró - No serías tu, si lo dejaras libre y disfrutando, siendo que él es culpable de la muerte de tus padres… - lo miró – y habiéndote librado de Voldemort… es el último escollo para cerrar tu pasado no?

- Yo…. – trataba de decir algo, que lo sacara de ese embobamiento que le ocasionaba la chica que estaba a su lado.

- No importa… entiendo que pienses que no sé defenderme… y que tengo 16 años… pero recuerda que en agosto cumpliré 17… – lo miró y sonrió – Nadie me dirá que hacer cuando los cumpla!

- Bien… no te pido que no nos acompañes, porque pienso que no sabes defenderte – la miró – Merlín sabe, lo buena bruja que eres!! No te lo pido porque sé que a Ron no le gustaría… eres menor de edad, y tus padres no te dejarían abandonar los estudios… aparte tus hermanos me matarían si te pasara algo! - sonrió él – Así que…

- Si… pues… así es…

- Mira…- se acercó- estoy muy agradecido por tener tu amistad… - Ella sonrió triste – Y déjame decirte que esto que has hecho conmigo, no me alcanzará la vida para agradecértelo.

- Vamos… no seas tan exagerado… sólo hice lo que cualquier amiga haría por alguien…

- No – se acercó más. Ella lo miraba a los ojos – realmente me has abierto los ojos ante la vida Ginny…

- Eh? – dijo ella

- Quiero decir… me has mostrado un mundo tan distinto al que vivía… me has mostrado que las palabras… tienen un significado tan grande si sabes como emplearlas… - le acariciaba el cabello húmedo – y… - besó un mechón rojo que caía por su rostro – quiero agradecértelo como corresponde – "Merlín!! Que me bese, que me bese!!" Pensaba la pelirroja – El vendedor dijo que se verían lindos en ti… y cuando los vi… estuve de acuerdo.

- Que… es… - él le puso un dedo en su boca. Tembló, al notar los labios fríos debajo de sus dedos, y deseó calentarlos con los suyos…. No había duda… la deseaba, y la noche lluviosa no ayudaba a que cambiara de opinión.

- No… espera y verás… - sacó de sus ropas un estuche de cuero y se lo ofreció. Ella lo tomó con sus dedos temblorosos y los abrió.

- Harry… son hermosos!! Cómo sabías que quería esos aros?

- Bueno… el vendedor me ayudó! Además dijiste que habías querido tener unos así…- sonrió – póntelos!! – Ella rápidamente los quitó del estuche y se los puso, pasó su cabello por detrás de las orejas y lo miró.

- Y? qué tal me quedan? – él le acarició el lóbulo de las orejas tímidamente. Ella sintió un calor que le invadía el cuerpo.

- Están hechos para ti… - susurró.

- Gracias Harry!! – lo abrazó. El la apretó hacia su cuerpo y la tiró en la alfombra, quedando encima del cuerpo de la joven. Ella lo miró nerviosa – Qué haces?

- No puedo… -la besó – no puedo evitar desearte como lo estoy haciendo ahora… – la besó nuevamente y ella se dejó besar. Instintivamente pasó sus brazos por el cuello y le acarició el cabello. El la besaba con vehemencia… como sintiendo que sería la última vez que pudiera hacerlo. Su lengua se abrió paso en la boca de la joven que suspiró extasiada, mientras las manos de Harry acariciaban desesperadamente su cuerpo.

- No lo evites… –escuchó Harry, mientras besaba el cuello de la pelirroja. Lo demás fue un torbellino de pasión que se mezcló con la noche lluviosa y los envolvió. Ginny temblaba en cada caricia del joven.

- Te lastimo? – dijo él levantando la cabeza del cuello de la chica

- No – dijo ella respirando entrecortadamente – es que… tienes las manos heladas – rió sensualmente.

Lo siento… - rió él – espera y ya se pondrán cálidas…

- Eso espero…. – gimió, ante la entrada del joven a su cuerpo… ya no dolía… se sentía tan bien en sus brazos… Después de entregarse, se quedaron dormidos… Estaban demasiado cansados para hablar… ni mucho menos para tratar de entender el por qué de sus actos…

La mañana fue muy distinta a como terminó la noche… El sol aparecía por las montañas mostrando lo que sería un día esplendido. La primera que se despertó fue Ginny. Le dolía un poco la espalda, porque aún se encontraban en la alfombra. Su cuerpo desnudo estaba entrelazado al de Harry, y cubierto por la frazada de piel. Levantó la cabeza y lo observó detenidamente. Se veía tan hermoso durmiendo… sonrió. El se veía estupendo a toda hora… Le acarició suavemente la frente, en donde estaba la cicatriz… nunca lo había hecho… y dudaba que Harry le hubiera dejado a alguien tener ese tipo de caricias. El se despertó al contacto de la mano en su rostro. Al principio se sobresaltó, pero luego al ver esos ojos castaños, sintió paz… aunque después de despertarse del todo, se sintió una porquería. Nuevamente la había arrastrado a sus bajos instintos… nuevamente le había hecho el amor… y aunque se sentía pleno por eso… recordó que se había propuesto no estar con ella… Ginny sonrió ante esa mirada y sin decir nada, le plantó un beso suave y sensual en sus labios. Fue un beso inocente, pero que a él le despertó hasta la ultima fibra de su ser… Después de besarlo, recostó su cabeza en el pecho de Harry. El corazón del joven rugía furioso, denotando nerviosismo.

- Buenos días – dijo ella.

- Ginny… – ella lo miró.

- No sé a ti, pero a mi me duele mucho la espalda! – él no pudo contener una sonrisa.

- A mi también – sólo dijo – Mira Ginny respecto a lo de anoche…

- Te amo – dijo ella, mirándolo a los ojos, y a él le pareció que la sangre lo abandonaba.

- Ginny…

- Espera… – dijo ella acariciando su rostro – no es que no lo he intentado sabes? – sonrió – querer olvidarte… pero nunca lo he podido hacer… eres especial… eres aquel por quien suspiro…

- No…

- Si – dijo ella empecinada en seguir hablando – Eres aquel por quien me preguntabas… aquel que ocupa mi corazón… aquel que hace que cometa una tontería tras otra… al ponerme de novia con los chicos y tratar de olvidarte… pero es inútil… todo lo que hago lo desvaneces con un movimiento de ojos – él la miro – Y ahora… - dijo con un brillo en sus ojos color avellanas - me doy cuenta que tu…

- Yo amo a Cho… – dijo secamente y sin anestesia. No entendió por qué diablos lo dijo… sólo le salió- Y estoy de novio con ella.

- Pero… - dijo ella aun con la boca abierta. Y sus ojos perdieron ese brillo tan especial, luciendo ahora opacos, sin vida.

- Esto que pasó anoche… fue producto de… no sé! - Ella se levantó de golpe y se sentó, tapando con la frazada su cuerpo desnudo – eres muy hermosa… cualquiera que fuera hombre… lo siento… - bajó la mirada.

- Me dices que lo hicimos sólo porque se dió? – dijo ella sollozando – me dices que lo hiciste… sólo porque tenías ganas de hacerlo?

- Si – dijo conciente que cada vez que hablaba se enterraba más – Y creo que… - no pudo continuar, porque un tremendo golpe de puño lo dejó mareado…

- No te esmeres en darme una explicación…. Eres una basura! – dijo y se levantó tan rápidamente como pudo y buscó sus ropas. Harry estaba tratando de enfocar la vista, porque el golpe fue tremendo, y cuando se recuperó, vió que la pelirroja ya estaba vestida. – olvida que te dije que te amo! – chilló – Olvídate que existo! Desde hoy no vuelvas a dirigirme la palabra! Amas a Cho… – dijo llorando – Ahora sé por qué! Eres igual que esa infeliz… espero que sean felices! Desde hoy estás muerto para mi Potter! –. Harry tardó unos segundos en registrar cada una de las palabras… hasta que llegó al momento de recordar… "ella me ama… ella me ama!! Merlín, soy un idiota! Como le dije que amaba a Cho? Mierda!!"

- Ginny no! Espera… déjame explicarte… - Se levantó tan rápido como pudo y sólo atinó a ponerse los pantalones… buscó el resto de su ropa y la llevaba en la mano. Ginny salió hecha una tromba de la cabaña, y él con un zapato puesto y dando saltos tratando de ponerse el otro la seguía… Salió rápidamente de la cabaña, pero una enorme mano lo detuvo. Cuando miró hacia arriba, vio a Hagrid que lo miraba serio.

- Harry… - rugió.

- Hagrid déjame, por favor…. Tengo que buscar a…

- Qué usos le has estado dando a mi cabaña muchacho? – dijo enojado – Vi salir de aquí a la hija de Arthur… - él se puso rojo – Dime que no es lo que pienso… aunque viéndote medio desnudo…

- Ella entendió mal… dije algo que… - Se rindió – disculpa… no quiero hablar ahora… ella se fue… y yo soy una porquería…

- Me vale poco lo que me digas! – rugió Hagrid – Te pedí que me cuidaras la cabaña, no que la convirtieras en un sitio para tus… encuentros….

- No es así! – dijo desesperado – mira… déjame buscarla… tengo que explicarle…

- Nada! – dijo Hagrid empujándolo hacia la cabaña – Primero te vistes… y luego – lo miró severamente – me explicarás qué te traes… - El miró hacia el castillo. Ya no podría alcanzarla… ni decirle la verdad… Había arruinado su vida, y de paso la de dos personas que no se merecían sufrir.

Nota de la autora: Espero toneladas de reviews…

… Y formas de hacer morir a Harry, por ser un tremendo pe!!! Otra vez una palabra malsonante, que espero sepan adivinar!! Tiene que ver con unas esferas normalmente de cuero, que se utilizan para jugar al fútbol… (Por si no adivinaron, al pe agréguenle lotudo!!

Y una noticia: desde hoy solo actualizaré esta historia una vez por semana!! Lo siento pero no puedo con mi genio!! Los haré sufrir!!

Dejen reviews y espero tomates, por mi decisión…

La última parte dice que hará sufrir a dos personas, y Harry se refiere a Ginny y a Cho… Pero ustedes saben que de esta ultima no me interesa ni que la pise un tren… mucho menos que sufra por Harry. A los que quieran ver a Harry lanzando a Cho por el aire logrando que haga la tripe mortal y que caiga en un barril con clavos… tendrán que esperar varios capítulos…. Pero ya verán que cuando lo haga, lo hará con estilo!!

Próximo capitulo: Solo diré que Ron se sacó un 10 como hermano!!

Saludos Silvia!!