Lo se, no tengo perdon de Dios pero la escuela me mantuvo bastante ocupada y por si fuera poco cuando quise escribir por fin el teclado de mi compu paso a la historia. Aun ahora tengo que usa un teclado de la computadora de escritorio con el cual aun tengo problemas para acostumbrarme.
Pero bueno, por fin tengo el capitulo, espero que les guste:
Comencemos...
Escena 3: "De una comedia a niñeros"
"Si una dicha superior a toda dicha no me llamara a otro sitio, sería un gran dolor separarme de tu lado"
Romeo Montesco
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-Sus abuelos llegaron –sonrió –sin embargo, dijeron, y cito en palabras textuales: "Los mocosos pueden vivir un día más sin saber la verdad nosotros los veremos pronto"
Los rostros rojos de furia y pena ajena, y Yorouichi tomo la palabra.
- Bien chicos sé que tienen bastantes dudas sobre si esta actividad extraescolar pero hemos hecho un trato con el orfanato donde nosotros como institución aseguramos que estos niños están a salvo y que nos cuidarán como se debe –hizo una pausa y los miró –Asimismo, el orfanato ha contratado a trabajadoras sociales que les hará visitas semanales durante 2 meses ¿Alguna duda?
Varias manos se levantaron.
-¿De qué tendríamos que encargarnos?
-Esto es simple. La escuela les proveerá una cuota límite para cubrir los gastos de ustedes cuidarán, alimentarán, jugarán y vestirán a estos pequeños.
Otras manos se levantaron. Ulquiorra preguntó.
-¿Cómo harán este proceso de selección?
-Es lo divertido –dijo Urahara –estas señoritas tienen toda su información tanto académica como personal, y fue con esos datos con los que se decidió cuáles son los niños que cuidaría y cuáles serían las parejas más compatibles –sonrío gatunamente.
-¿Otra duda?
Nadie levantó la mano.
Yorouichi volvió a hablar.
-Muy bien ahora pasarán de acuerdo a cómo los nombren a un salón para una explicación de la historia de cada niño que cuidarán.
Los alumnos callaron y esperaron pacientemente, es decir, cuchicheaban entre ellos sobre cómo cuidar a un montón de niños en sus, ahora arruinadas, vacaciones de invierno.
- Sado Yasutora y Michiru Ogawa.
El gigante mexicano y la pequeña tímida pasaron a un salón y los cuchicheos se hicieron más altos. En un grupo en especial la conversación era muy agitada.
-Te detesto –dijo Rukia.
-Todo es culpa de Ishida –contestó Ichigo.
-¿Por qué es culpa de Ishida-kun, Kurosaki-kun? –pregunto la inocente Orihime.
-Déjame fuera de tus problemas, Kurosaki –siguió Uryuu.
-El destino los odia –dijo Renji.
-Igual que a Grimmjow y a Nelliel –comentó Ulquiorra.
-¡Ulqui-kun/Ulquiorra!
La puerta se vuelve a abrir y la comedia volvía a rezar para que no les toque juntos aunque sabían que tal vez era algo en vano. La sonrisa maquiavélica de esos locos con título de profesor se los decía.
-Uryuu Ishida –el aludido dio un respingo que trato de ocultar acomodando sus lentes –e Orihime Inoue.
Ambos, bastante sonrojados, siguieron a la persona que los nombro, fuera del salón.
Por otro lado, Senna rechinaba los dientes con furia a ver como Ichigo y Rukia estaban bastante juntos, pero componiendo una sonrisa fingida en su rostro, se acercó al grupo de su amado Ichigo.
-¡Ichi! –Lo abrazo –hola.
-¡Senna! –Trato de separarse sin éxito alguno -¿Qué pasa?
-Solo quería abrazarte –sonrió tímidamente –y decirte que si nos toca juntos seré la mejor esposa para ti. No hay nadie más compatible que nosotros.
Senna estaba orgullosa de su discurso pero estaba claro que en sus planes no entraba la inocencia de Ichigo, la cual estaba mostrándose con tontas preguntas:
-¿Compatibles? ¿De qué? –"Si, Ichigo siempre seria Ichigo".
Rukia rio por sus propios pensamientos, haciendo que los demás la imitaran menos Ichigo quien seguía confundido, y Senna, quien solo asesinaba mil veces a la pelinegra en su mente.
-Mocosa –empezó Grimmjow después de reír -¿Qué tan fuerte estaba la lechuga de tu ensalada?
Senna enrojeció, pero antes de poder comenzar a gritarle al chico, la puerta se abrió por tercera vez.
-Grimmjow Jaegerjaques y… -la maldita pausa dramática –Nelliel Tu Odelschwanck.
-¡Maldito destino! –grito.
Ambos salieron.
-Muy bien, paguen –Ulquiorra levanto su mano derecha –gane la apuesta.
-Bien
Ichigo, Rukia y Renji le entregaron 1844 yenes1 cada uno, preguntándose cómo es que había adivinado quienes quedarían en pareja.
-Suertudo –determinaron.
Ulquiorra mostro una sonrisa de superioridad, que se esfumo en cuanto abrieron la puerta, por suerte, no fue para nombrarlo a él.
- Renji Abarai y Tatsuki Arisawa.
Los mencionados salieron del salón y fue cuando Ulquiorra volvió a elevar su mano, sonriendo victorioso a la Comedia.
-Esto es una estafa –dijeron ambos mientras sacaban el dinero.
-Fue un placer hacer negocios con ustedes.
Unos segundos después la puerta se volvió a abrir revelando a otra mujer con varias hojas
-Ulquiorra Cifer y Ryo Kunieda.
Así, poco a poco fueron pasando las parejas hasta que solo quedaron Ichigo, Rukia y Senna esperando en el salón, en un silencio bastante incómodo. Cuando menos lo esperaron, la puerta se abrió, con la diferencia que esta vez estaban dos mujeres bastante serias.
-Muy bien, las ultimas parejas: Kurosaki Ichigo será con… –Ichigo empezaba a creer que alguien les pagaba por hacer pausas dramáticas, sin embargo guardo silencio y espero para saber el nombre de su pareja, aunque estaba seguro que sería… –Kuchiki Rukia –si, ahí estaba.
-¡No! –ese grito de Senna probablemente habría roto un nuevo record.
-Lo sabíamos –se encogieron de hombros.
Ambos siguieron a la mujer ignorando los berrinches y quejas de Senna sobre ser una madre soltera adolescente.
Quedando en silencio, caminaron por varios pasillos hasta que se detuvieron frente a las puertas de un salón que nunca habían visitado, pronto se dieron cuenta que erala biblioteca y todo cobro sentido.
La mujer mayor les indico que tomaran asiento haciendo un ademan con la mano, a lo que acataron y esperaron indicaciones.
-Muy bien chicos, esto será fácil para ustedes –empezó –tenemos algunos de las pruebas que nos facilitó su terapeuta, y sus resultados nos dejaron bastante satisfechos.
-Gracias –murmuraron.
-Por lo tanto, decidimos el entregar la custodia temporal de esta pequeña niña.
Les paso el sobre que estuvo sosteniendo todo el camino y el cual era de color rosa claro con unas marcadas letras rojas que decían "confidencial". Ichigo fue el primero en atreverse a tomarlo y leer las hojas que contenían, quedando más y más confundido con cada segundo que pasaba.
-¿Qué quiere decir esto?
-Bueno, Kurosaki-kun, esta pequeña no es huérfana, sino más bien un caso muy especial. Sus padres son muy famosos y millonarios pero ahora están pasando por un divorcio muy difícil y por el que pelean la custodia de la menor.
-Entonces ¿Por qué esta en el orfanato? –pregunto Rukia.
-El juez familiar dictamino que durante todo el proceso y dado que ninguno de su padres tiene familiares que puedan cuidarla, ella se quedaría en nuestra institución. Platicamos de esta actividad con los abogados y con el juez, y estuvieron de acuerdo, solo tuvimos que entregar una "petición de custodia no-paternal"* como un documento legal ¿Alguna otra duda?
-Creo que no, pero ¿Quiénes son estos hombres?
Ichigo señalo las imágenes que venían adjuntas con los documentos.
-Son los guardaespaldas de la niña. Se negaron a separarse de ella, pero no se preocupen, estoy segura que no les causaran problemas.
Ninguno creyó esas palabras, la mujer lucia bastante nerviosa y el color de su rostro, el cual había pasado a azul con una rapidez extraordinaria, no aseguraba nada bueno.
-Bien, si esas son todas sus dudas, los dejare hablar entre ustedes mientras voy por su hija temporal –así, salió presurosa de la biblioteca dejando a la Comedia con bastantes documentos por considerar.
Rukia, sabiendo que era inútil negarse, le arrebato algunas hojas a su pareja de equipo para al menos conocer a la que sería su hija por todas las vacaciones. Ichigo, reaccionando segundos después hizo lo mismo así que le indico a la pelinegra que leyera en voz alta.
-¿Qué dice, Rukia?
-Pues, la niña es Rurichiyo Kasumioji. –Saco una fotografía de la mencionada –tiene 6 años, vive….
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*35 hojas después*
-Entonces pasamos a la cocina. Rurichiyo odia las zanahorias y… -se detuvo para ver al naranjito, encontrándolo dormido –Este idiota no me está escuchando –arrugo una hoja haciéndola una bola de papel.
Sin embargo, lo pensó mejor y una sonrisa divertida cruzo por su cara al maquinar su venganza; así que sin hacer ningún ruido acerco su rostro hasta el oído de Ichigo y respirando hondo soplo con todas sus fuerzas en la oreja del Kurosaki, quien, inmediatamente pego un salto dejando salir un grito de espanto.
Rukia dejo salir una carcajada haciendo que Ichigo se diera cuenta de quién era la culpable de que casi muriera por un ataque al corazón.
-E-n-a-n-a –canturreo –esta si me la pagas.
Dando un grito de guerra salto sobre la pelinegra indefensa y pronto empezó la venganza que estaba repleta de cosquillas. Rukia por más que se retorcía no podía quitarse de encima al más alto y pronto no tuvo fuerzas para más que reír.
-Espe…espe…espera… -rio más fuerte –Ichi…go pff ¡basta! –pero el de pelo naranja no se detuvo sino que aumento el ritmo de las cosquillas.
Antes de que se dieran cuenta, la puerta se abría dejando ver a la misma mujer que les había dado el documento y también a la niña que cuidarían, además también estaban ahí los supuestos guardaespaldas que habían mencionado antes. Los cuatro, los encontraron en una posición bastante comprometedora puesto que Ichigo estaba arriba de Rukia, con sus manos en su torso mientras las manos de ella sostenían sus brazos. Claro, si a eso le sumamos que estaban bastante sonrojados y acelerados por la pelea de cosquillas pues teníamos como resultado que sus espectadores los miraran como unos completos pervertidos que lo hacían en la biblioteca.
"¿Cuántas veces tendrá que encontrarnos la gente así?" pensó la Comedia.
-¿Ellos son los que cuidaran de Rurichiyo-sama? –pregunto uno de los hombres.
-¡No es lo que parece! –gritaron.
-Por favor, es obvio que estas personas son unos desvergonzados que no controlan sus hormonas ni en la biblioteca –siguió el guardaespaldas –si hasta esa chica es…
Ichigo lo interrumpió cuando tomo por la corbata al hombre.
-Oye, no sé qué cosas estabas pensando cuando nos encontraste pero no te atrevas a insultar a Rukia –dijo eso con bastante seriedad sorprendiendo a todos los presentes –No es su culpa ser tan enana y plana.
La mencionada y "defendida" se fue de espaldas enrojeciendo de vergüenza y enojo contra la zanahoria parlante y antes de que pudiera agregar algo más a su comentario "defensor" le dio un codazo en el estómago que lo hizo encorvarse y callar.
-Gracias por nada, estúpida zanahoria con patas –murmuro con la furia resonando en cada una de sus palabras y luego se giró hacia los demás –no se preocupen por favor, mi compañero solo me estaba haciendo una jugarreta haciéndome cosquillas.
La trabajadora social asintió y carraspeo un poco para alejar su mente de los pensamientos pecaminosos que llegaron a su cabeza con tal escena. Una vez controlada, sonrió levemente.
-Kuchiki-chan, Kurosaki-kun, ella es Rurichiyo-chan, la niña que cuidaran durante un tiempo.
La mujer empujo levemente a la menor, que hasta entonces había estado en completo silencio observándolos, para que se presentara. Pero, antes de hacerlo, el hombre que Ichigo había atacado antes y el segundo guardaespaldas se adelantaron y se posicionaron en frente de la pequeña.
-Mi nombre es Kenryu y él es Enryu, somos los guardaespaldas de Rurichiyo-sama. Un casi placer conocerlos.
Los dos guardaespaldas se inclinaron ante la confundida Comedia que solo atino a corresponder el saludo, ignorando la implícita ofensa contra su vergonzoso encuentro.
-Mucho gusto, Rurichiyo, nosotros… –un zapato volador paso cercano a su rostro por lo que mirando de un lado a otro dio con el culpable que sostenía otro zapato en clara muestra de amenaza -¿Qué es lo que te sucede, idiota?
-¿Cómo te atreves a hablarle de esa manera a Rurichiyo-sama de esa manera? Dirígete a ella con el debido respeto, mocoso.
-Kenryu –hablo por primera vez –está bien, puede decirme así.
-Pero, Rurichiyo-sama…
-No hay problema, Kenryu. No me molesta –volteo a ver a los adolescentes –Mucho gusto, soy Rurichiyo Kasumiouji.
-Ichigo Kurosaki –respondió.
-Rukia Kuchiki –le sonrió.
-Me alegra que se lleven bien pero es hora de que salgan para que puedan conocerse –hablo la trabajadora social –y guardaespaldas-san, ustedes no pueden molestar a los muchachos ¿Entendieron?
La cara de terror fue suficiente para que las quejas murieran antes de que fueran dichas, sin embargo, la mujer siguió con su parloteo, por lo que la Comedia aprovecho para tomar la niña en brazos y salir corriendo de ese lugar.
Hasta que no estuvieron lo bastante alejados de ese endemoniado lugar se detuvieron para tomar aire, aunque encontrándose inmediatamente con el resto del grupo haciendo caras de susto o resignación.
-Voy a experimentar con ustedes si me siguen cargando –oyó al mocoso en los brazos de Ishida –ustedes parecen ser perfectos conejillos de indias –rio tétricamente. Ichigo tuvo un escalofrió con solo ver a aquel niño de pelo azul y rostro blanco, e inmediatamente supo que debía mantenerse alejado de él. A su lado, Orihime tenía a otro niño en brazos, de cabello rosa y ojos ámbar, y que se mantenía callado jugando con muñequitos que curiosamente se parecían a varios de los menores presentes.
-¡Bájame, bestia! ¡Déjame ir con la nena sexy! ¡Te odio! ¡Suéltame! –el siguiente niño en el que se fijaron tenía el cabello negro y una sonrisa bastante grande, y también parecía estar peleando con Grimmjow, quien solo tenía una mueca de fastidio pero sin dejar de cargarlo. Nell por otro lado, parloteaba sin parar con una niña rubia de ojos azules.
Ulquiorra, parecía bastante molesto con el pequeño bebe rubio que solo balbuceaba incoherencias y que además jalaba de sus cabellos negros con insistencia.
Renji se mantenía zarandeando a un niño al que no podían ver el rostro, puesto que usaba una extraña mascara tribal bastante perturbadora, pero eso no impedía que su voz chillona se escuchara por toda el área. Mientras tanto, Tatsuki trataba de calmarlos sin mucho éxito.
Por su parte, Chad mantenía de la mano a un niño pelirrojo de ojos verdes quien estaba casi tan callado como el, a diferencia del otro pequeño castaño que hablaba sin parar con Michiru.
Un jalón en la camisa de Ichigo lo distrajo y miro hacia Rurichiyo que mantenía la mirada baja.
-¿Qué sucede?
-Es que hay muchas personas y… no… -sus ojos verdes se aguaron poco a poco, enterneciendo al Kurosaki.
-Bueno, tu nos conoces a nosotros –sonrió –y estaremos a tu lado todo el tiempo.
Rurichiyo miro fijamente a Ichigo para después de unos momentos mirar a Rukia, quien sonrió también, por lo que tomando aire, asintió levemente dando su consentimiento para conocer a esas nuevas personas.
La Comedia la tomo de las manos y se reunió con sus amigos y ¿sobrinos? Bueno, hijos temporales.
-Hola chicos –hablo Ichigo -¿Qué tal les va?
Grimmjow, Ishida y Ulquiorra lo miraron con rabia contenida.
-¿Cómo te atreves a preguntarnos como nos va? Este mocoso –lo elevo por el cuello de la camisa –es un pervertido precoz de 6 años que solo le gusta joder personas.
-Suélteme, sr. Idiota.
-¿Qué dijiste mocoso? Quieres que te golpee ¿cierto?
Y fue el, el que recibió un golpe en la nuca.
-Grimmi, no golpees a Nnoitra-kun –Nell lo miro molesta a lo que Grimmjow solo chasqueo la lengua pero sin soltar al niño.
-Ok, entonces ¿Quién es el pequeño psicópata? –pregunto Grimmjow a Ishida.
-¡Grimmi!
-¡No me molestes, mujer! –bufo.
-Él es Mayuri, 7 años –suspiro –el que esta con Inoue-san es Szayelaporro, tiene 7 años también.
El niño de pelo azul sonrió a todos de una manera no tan amistosa.
-¿Quieren ser mis conejillos de indias?
Todos negaron inmediatamente deprimiendo al futuro científico loco.
-Ulqui-kun –hablo Orihime -¿Cómo se llama él bebe?
-Wonderweiss, tiene 1 año y lo odio –todos lo miraron impresionados pero prefirieron no decir nada, seguramente Kunieda resolvería todo.
-Él es Nova, tiene 9 años –dijo Chad –y el que no deja de hablar es Shibata*, 8 años.
Todos miraron a Renji y a Tatsuki, quien prefirió tomar la palabra para poder alejarse de su infantil pelea.
-Es Dondochaka, tiene 8 años.
Inmediatamente después miraron a la rubia al lado de Nell.
-¿Ella quién es?
Nell la empujo levemente al frente y la presento a todos los demás.
-Ri-rin, tiene 6 años también.
Finalmente, fue el turno de la Comedia pero el problema era que Rurichiyo seguía escondida detrás de las piernas de Rukia.
-Ella es Rurichiyo. Es un poco tímida –se rasco la nuca –tiene 6 años.
Todos se quedaron en silencio observando a los niños con absoluto temor y algo parecido al enojo puesto que no ni siquiera sabían cuidar de ellos mismos como para cuidar de alguien más.
-¿Ahora qué hacemos?
Antes de que alguien pudiera contestar, Yorouichi entro junto con Urahara al espacio donde estaban sonriendo gatunamente.
-Lo que harán ahora es ir a sus casas y conocer a sus pupilos o hijos nuevos. Recuerden que tienen que llenar un reporte de cada día por individual… algo así como un diario –rio –diviértanse y felices vacaciones.
Así como vinieron, salieron dejando a sus alumnos con la palabra en la boca y sus instintos asesinos a flote. Después de unos minutos de matanza mental, Ishida rompió el silencio acomodando sus lentes en el proceso.
-Ya que no podemos hacer nada, supongo que tendremos que hacerle caso a Yorouichi-san pero propongo que nos mantengamos en contacto para ayudarnos si hace falta.
Todos asintieron a su plan y se fueron, cada uno, con su respectiva pareja e hijo.
Ichigo y Rukia suspiraron cansados pero un poco aliviados al hecho de que solo les haya tocado a una niña que cuidar a diferencia de sus amigos, por otro lado, Rurichiyo era bastante linda y era muy educada a pesar de su edad, una muestra clara de que fue criada en una familia de alcurnia.
-Rurichiyo –la pequeña los miro -¿Lista para irnos?
-S-si
Cuando salieron de la escuela ya estaba atardeciendo por lo que debían apurarse si no querían que anocheciera antes de que llegaran a su casa. Pero, por otro lado, todavía tenían muchas cosas que arreglar, entre ellas, el asunto con sus "lindos abuelitos".
-Podemos ver el lado bueno de esto –menciono Ichigo de pronto.
-¿Hay un lado bueno?
-Si, al menos eres más alta que una niña de 6 años –sonrió.
Y eso le valió para un golpe en su mandíbula que lo mando sentado al piso. Para sorpresa de ambos, Rurichiyo empezó a reír escondiendo la mitad de su rostro detrás de su mano derecha. Segundos después, su risa paro y los miro fijamente.
-Lo siento –jadeo –es solo, que me recuerdan a mis padres hace algunos años –término con una sonrisa nostálgica.
Ichigo y Rukia se miraron entre ellos antes de suspirar con una sonrisa comprensiva, tal vez nunca vivirían lo que esa niña en esos momentos, pero aun podían hacerla vivir los mejores días de su vida.
-Rurichiyo –Rukia se acercó -¿Quieres ir por un helado?
-¿Enserio? –La mayor asintió –Si quiero.
-Muy bien –tomo su mano –Ichigo pagara, así que pide lo que quieras.
-¿Qué? Espera… –Ichigo se levantó pero Rukia ya había empezado a correr llevándose a la pequeña rubia con ella y su billetera también, no sin antes dedicarle una sonrisita divertida, y a pesar de correr como si se le fuera la vida en ello (en realidad se le iría la vida a su billetera) cuando llego ya era tarde, la pelinegra ya estaba pagando los helados pedidos con SU dinero.
-Gracias, Ichigo –sonrió Rurichiyo.
-Sí, gracias Ichigo –repitió Rukia con una sonrisita.
-Te odio.
Ichigo, hincado en el piso, tomo su cartera casi vacía soltando varias lágrimas de frustración contra su prometida pero contando hasta cien y suspirando, se puso de pie y revolvió el cabello de las dos chicas y fue a pedir su merecido helado.
Una vez terminados sus helados se dispusieron a caminar directo a su casa y descansar por fin del extenuante día, pero, parecía que el destino todavía no acababa con ellos y por eso invoco a sus padres en la entrada de su hogar con una sonrisa de oreja a oreja, claro menos Byakuya.
-Mis queridísimos hijos –grito Isshin – ¿Cómo están?
Un puño de la pareja directo al rostro del patriarca Kurosaki fue suficiente respuesta a su idiota pregunta y también, posiblemente, para mandarlo al hospital.
-Nada de "¿Cómo están?" viejo… ¿Tienes una idea de todo lo que tuvimos que pasar por culpa de tus ideas?
-Ichigo, cariño, creo que tu padre ya entendió la lección –sonrió Masaki –mejor dígannos ¿Cómo se llama esta linda señorita?
Rurichiyo se había quedado rezagada detrás de Rukia y aferrada al suéter de su uniforme miro a todos los adultos presentes un poco asustada, por lo que la pelinegra menor tomo la palabra.
-Es Rurichiyo –palmeo su cabeza suavemente y la insto a salir de su escondite y aunque reticente, la pequeña rubia obedeció a la chica.
-Mucho gusto
Antes de poder decir más, las dos mujeres mayores ya habían corrido a abrazar a la adorable rubia que se había quedado bastante sorprendida y sin aire ante los imponentes abrazos que le daban. Mirando por todos lados, se encontró con la mirada de la Comedia y en silencio pidió ayuda para poder respirar.
Los jóvenes se dispusieron a ayudar a la niña que ahora tenían bajo su custodia y se acercaron a ambas mujeres.
-Mama, tienes que soltarla para que pueda respirar –dijo Ichigo tomando el hombro de Masaki.
-Pero, cariño…
-Tú también, Nee-san –siguió Rukia –vamos, déjala respirar.
-Pero, Rukia…
La Comedia se cruzó de brazos y miro seriamente a las dos mujeres que, haciendo un puchero, hicieron caso de la "sugerencia" de sus muchachos y soltaron a Rurichiyo dejándola respirar. Esta, recuperando el oxígeno perdido, se resguardo detrás de sus "padres", esperando por como seguía el curso esa conversación.
-Kurosaki, Rukia, no creo que esta conversación deba seguir aquí afuera –Byakuya, sin esperarlos camino hacia la casa de los jóvenes y entro sin pedir permiso, seguido de Hisana y los esposos Kurosaki.
Sin otra opción que tomar, Ichigo les dio un empujón a las chicas a su lado y, ya dentro, cerró la puerta detrás de él.
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Rukia llevo a Rurichiyo a la cocina y la dejo jugando con un muy extasiado Kon, para regresar y sentarse al sofá junto a su prometido.
-Bien ¿Qué es lo que está pasando? –pregunto Ichigo.
-Esta mañana, nuestros padres hablaron diciendo que pronto vendrían y les explicarían todo el asunto de su compromiso de una manera más detallada –Byakuya suspiro –no nos imaginábamos que se referían a venir hoy mismo.
-Entonces ¿En dónde están?
-En la casa de Byakuya-boy jugando ajedrez –sonrió Isshin –y no va a faltar mucho para que vengan aquí.
A la Comedia le recorrió un escalofrió tanto de pánico como de nervios por ver a los causantes de su situación actual, sin embargo solo se dedicaron a ver a los mayores fijamente.
-¿Paso algo más?
Los Kurosaki y los Kuchiki se miraron entre ellos y después de unos segundos, el patriarca Kuchiki miro a los chicos frente suyo.
-Lo que sucede es que…
Byakuya fue interrumpido por la abrupta entrada de dos hombres bastante mayores y que portaban una sonrisa de oreja a oreja.
-Hola queridos nietos –sonrieron – ¿Cómo han estado?
Y lo que recibieron como respuesta fue un perfecto puñetazo en la quijada que los mando al suelo por parte de sus amados nietos.
Esta vez, Rukia fue la primera en hablar.
-"¿Cómo están?" mis polainas –gruño –ahora mismo queremos saber ¿Qué es lo que estaban pensando como para comprometernos?
-Pero, Rukia-chan –lloriqueo Ginrei.
-Abuelo –sonrió –estoy esperando tu respuesta.
-Va lo mismo para ti, abuelo –la apoyo, Rukia.
-Ichigo, eres un malagradecido como tu padre –bufo –yo que lo hice para asegurar tu futuro.
La Comedia bufo en conjunto logrando sacarle una sonrisa a los ancianos.
-¿Ven? Hasta hablan coordinado.
-Es una coincidencia
Hisana y Masaki rodaron los ojos ante la mentalidad de sus queridos hijos.
-Pero fuera de todo eso de la "coincidencia" –dijo Genryuusai haciendo comillas con los dedos –ya estamos viejos… podrían reconsiderar lo de mandarnos al piso con un golpe.
Los adultos mayores se pusieron de pie y entre ellos se ayudaron a sacudirse sus ropas con una lentitud extraordinaria, pero una vez que terminaron se sentaron en el sofá que anteriormente ocupaban sus nietos dejándolos a ellos de pie.
-Ahora –dijo Ginrei -¿De que estábamos hablando?
-De nuestro "compromiso" –expuso Ichigo.
-Cierto… pues… se tienen que casar, no hay otra opción
Genryusai asintió en una clara muestra de que estaba de acuerdo a las palabras de su compañero de ajedrez y vejez.
Sin embargo, tanto padres/hermanos y prometidos se fueron de espaldas al escuchar la "sabiduría" de sus palabras y más que nada, los últimos, deseaban volver a golpearlos.
-Ustedes…
-Ichigo, Rukia, el… oh, lo siento –Rurichiyo había entrado a la habitación justo a tiempo para interrumpir un intento de asesinato.
Por otro lado, antes de poder presentarla como corresponde, sus abuelos se habían puesto de pie y miraron a la niña con ojos brillantes y sonrisas enormes, provocando el temor y nerviosismo de Rurichiyo, que inmediatamente se escondió detrás de Rukia.
-Pero muchacho ¿Ya me hiciste bisabuelo? –Pregunto el anciano con lágrimas en los ojos –Estoy tan orgulloso de ti. Tú no me hiciste esperar como el inútil de tu padre.
Ichigo supo inmediatamente de donde su padre había sacado las locuras, y por su bien, esperaba que no fuera hereditario o sino estaba completamente perdido.
-¡Abuelo!
-¡Papa! –grito Isshin.
El anciano los ignoro y se acercó a la pequeña que seguía escondida detrás de su madre sustituta, y en cuanto vio como el hombre mayor se acercaba, se encogió más cerrando los ojos.
-Pequeña, no debes tener miedo. Soy tu bisabuelo Genryuusai, puedes simplemente decirme abuelo.
Rurichiyo lo miro fijamente desde donde estaba pero antes de poder acercarse al hombre que proclamaba ser su bisabuelo, una sombra golpeo al señor de la barba, mandándolo a volar a la otra habitación. Todos, sorprendidos y asustados, miraron a la otra figura que había golpeado a Genryuusai, para encontrar:
-¡Abuelo! –grito Rukia.
-¡Demonios, Kuchiki! ¿Por qué lo hiciste? –pregunto Yamamoto sobando su cabeza.
-Estabas asustando a la niña, Kurosaki –determino Ginrei.
-Lo único aquí que da miedo es tu cara, Kuchiki.
-¿Qué dijiste, saco de huesos?
-Lo que oíste, fósil.
Ambos continuaron con su discusión siendo ignorados por sus hijos que ya estaban acostumbrados a sus discusiones a diferencia de sus nietos que nunca los habían visto perder la compostura así.
-¿Estarán bien? –Ichigo señalo.
-Son iguales a ustedes así que solo ignórenlos –dijo Isshin –ahora ¿Por qué no se van a descansar? Mañana hablaremos más sobre este asunto.
-De acuerdo
Aun dubitativos los acompañaron a la puerta, a la vez que Isshin y Byakuya empujaban por la espalda a sus respectivos padres, quienes seguían discutiendo.
-Buenas noches
-Buenas noches chicos, también tu Rurichiyo-chan
-H-hai, buenas noches.
Así, cerraron la puerta y suspiraron conjuntamente y segundos después empezaron a reír quedamente.
-¿Quieren algo para cenar? –pregunto unos segundos después, Rukia.
-Curry –dijeron ambos.
-Curry será –camino a la cocina –mientras, Ichigo ve a cambiarte y Rurichiyo ¿Me ayudarías a poner la mesa?
Rurichiyo asintió y siguiendo las órdenes de la pelinegra, Ichigo se fue a cambiar e inmediatamente a ayudar a las dos mujeres en la cocina. Cocinaron y cenaron entre risas hasta que el primer pleito empezó cuando la rubia se negó a comer sus vegetales, en especial las zanahorias.
-No me gustan
-Rurichiyo, tienes que comerlas –trato de razonar Rukia, más la menor se negaba a obedecer.
-¡No quiero! Ustedes no son mis padres por lo que no pueden obligarme a comer eso
El anaranjado, harto de escuchar la discusión, simplemente la miro seriamente y se puso de pie.
-Escucha Rurichiyo, tienes razón en que no somos tus padres pero aun así, por todos estos meses tenemos tu custodia lo que nos hace tus tutores legales –frunció aún más el ceño –por lo tanto te advierto que no voy a soportar tu actitud caprichosa… las zanahorias pueden no ser deliciosas pero son parte importante de tu crecimiento. Ahora, haznos ese favor y pruébalas, te aseguro que la enana las cocina tan bien que las amaras.
La menor, que hasta ese entonces se había mantenido callada al igual que Rukia gracias a la impresión, frunció los labios en un puchero de niña castigada, pero, tragando saliva, miro las zanahorias que seguían en su plato y con la cuchara cogió una dirigiéndola a su boca. Contando hasta tres, abrió la metió a su boca, mastico y trago lentamente.
Sus ojos miraron a los mayores, quienes estaban expectantes de su reacción, y sonrió débilmente.
-Saben muy bien –la Comedia dio un suspiro de alivio –Rukia, siento haberte gritado. Ichigo –hizo una pausa –gracias.
-De nada –respondió.
-No te preocupes, Rurichiyo –dijo Rukia –ahora termina que debemos descansar, mañana tenemos mucho que hacer.
Rurichiyo asintió enérgicamente y sonrió a sus tutores para luego seguir comiendo. Rukia, por otro lado, era un manojo de nervios puesto que, a pesar de que Ichigo lo había dicho inconscientemente, él había alabado su cocina y eso, extrañamente, la alegro bastante.
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.
…
Sin embargo, la felicidad se fue cuando se dieron cuenta que no tenían una habitación lista para que su nueva inquilina durmiera, por lo que tendrían que dejarla dormir en uno de sus cuartos y eso solo significaba que ellos dormirían juntos nuevamente.
Rendidos, llevaron a la pequeña rubia a la habitación de la Kuchiki.
-Mañana prepararemos tu habitación –explico Ichigo –mientras tanto, dormirás en la habitación de la enana.
Rukia piso el pie de su prometido sutilmente por tal apodo pero sonriendo se acercó a su pupila.
-Si necesitas algo, estaremos en la habitación de al lado.
-Gracias, buenas noches a los dos –sonrió ya sentada en la cama
-Buenas noches, Rurichiyo
Los dos salieron del cuarto, cerrando la puerta tras de sí y, como si los estuvieran llevando a la horca, se dirigieron a la habitación de Ichigo, seguidos por Kon y su sonrisa bobalicona.
-Aquí estamos –dijo Ichigo.
-Sí, de nuevo.
Y la habitación se hacía más grande mientras ellos se sentían más pequeños dentro de esas cuatro paredes y frente a esa cama que parecía reírse de ellos.
Soltando maldiciones continuas acomodaron todo para dormir, y después de colocarse sus pijamas, así como otra barrera de almohadas en la mitad de la cama. Pero, interrumpiendo su rutina para dormir, su nueva hija temporal entro a la habitación, abrazando un peluche contra su pecho y con la cabeza agachada.
-¿Paso algo, Rurichiyo?
La mencionada tembló violentamente y pronto, los mayores se dieron cuenta que Rurichiyo lloraba, lo cual los preocupo. Ichigo fue el primero en acercarse y, tomando los hombros de la rubia, busco señales de algún daño sobre ella, pero no encontró nada. Rukia, se acercó unos segundos después, y posando su mano delicadamente en la barbilla de la menor, elevo su carita llena de lágrimas.
-¿Qué sucede, cariño? –Por primera vez, uso un apelativo más cariñoso con la menor, sorprendiendo a su prometido –puedes contarnos lo que sea ¿sí?
-¿Puedo dormir con ustedes hoy? –pregunto entre hipidos.
La sola pregunta basto para que la Comedia supiera que la razón detrás de las lágrimas de Rurichiyo, era por el miedo de estar en una nueva casa con personas desconocidas.
-Claro.
Rukia fue y quito su barrera de almohadas mientras el chico mayor la tomo en brazos y la llevo a la cama, donde, tanto el cómo Rukia se quedaron hasta que la pequeña se tranquilizó y poco a poco se iba quedando dormida.
-Supongo que no fue buena idea que la dejáramos sola en una habitación que nunca había visto –menciono Ichigo rascándose la nuca.
-Si, por lo pronto dejemos que se quede esta noche.
Así, antes de poder acostarse a dormir se dispusieron a hacer el inútil diario que les pidieron sus profesores, dejando a Rurichiyo dormida con Kon a sus pies, también dormido. Los minutos pasaban para Ichigo sin saber que escribir, así que decidió escribir lo primero que venía a su mente.
-Ichigo, apúrate a apagar la luz –se quejó Rukia –tengo sueño.
-Dame un segundo.
No sabía cuándo fue que su prometida había terminado de escribir en su "diario" y se había acostado junto a Rurichiyo, pero volviendo a su escritura, puso una última frase al final de la hoja y se acomodó para dormir después de apagar la luz. Y si nos fijamos en ese cuaderno azul, perteneciente al Kurosaki, podemos ver lo que había escrito con sus descuidadas letras:
"Rukia está aprendiendo sobre la maternidad y eso me agrada".
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Y a la mañana siguiente, un nuevo desenlace se desarrollaba en la casa Kurosaki-Kuchiki.
-Levántense… vamos –unos quejidos se escucharon –ya amaneció –otros quejidos –vamos, tengo hambre… ¡Ichigo! ¡Rukia! ¡La casa se incendia!
Los mencionados se levantaron sobresaltados buscando el supuesto incendio para solo encontrar a Rurichiyo, ya cambiada y mirándolos con el ceño fruncido.
-¿Qué es lo que pasa, Rurichiyo? –pregunto Ichigo para después bostezar.
-Sé que es muy cómodo dormir entre los brazos de la persona que quieres mucho pero ya es medio día y tengo hambre.
Pero parecía que la Comedia había ignorado el asunto del hambre que atacaba a su "hija" y solo se enfocaron en lo primero que dijo.
-¿Cómo que la "persona que quieres mucho"? –preguntaron a coro.
-Eso, por más que intente levantarlos desde hace 30 minutos después de que el celular de Ichigo no dejara de sonar –hizo una pausa –tuve que contestar y era uno de sus amigos… creo. Dijo que su nombre era Ishida. Cuando le dije que no se levantaban me dijo que les tomara una foto y se la mandara. Después de que lo hice, dijo que les dijera que su venganza por lo del sexto grado estaba cerca y que todos se iban a reunir mañana en un parque y que no debían faltar… oigan ¿Cuál venganza?
Si, parecía que Rurichiyo también se había olvidado de su hambre para pasar a otros temas más interesantes, por ejemplo, la venganza de Ishida. Pero, la Comedia se había quedado de piedra por lo dicho. ¿Eso significaba lo que creían que significaba? No podía ser cierto.
-Rurichiyo ¿Aun tienes la fotografía que nos tomaste a Rukia y a mí?
La rubia los miro confundida pero asintió sacando el teléfono de Ichigo. Ambos lo tomaron desesperadamente y lo que vieron despejo sus dudas. En la imagen podían ver, como ambos estaban, abrazados y bastante cerca uno del otro en la misma cama.
-¡Todo es tu culpa! –Se señalaron -¡Claro que no, fue tuya! ¡Deja de repetir lo que yo digo! ¡Cállate!
-¡Basta! –Grito Rurichiyo -¿Ya podemos almorzar?
Los prometidos la miraron y luego asintieron lentamente, obedeciendo en silencio. Rukia se fue al baño para tomar una ducha, a la vez que Rurichiyo salía del cuarto del mayor para darle privacidad, y se fue a sentar a la sala donde Kon se acercó y recargo su cabeza en sus piernas.
-Me pregunto ¿Qué es lo que hicieron en el sexto grado para que tenga que vengarse? La venganza es mala ¿No? –Miro al can que le dedico una sonrisa canina –supongo que tienes razón y tendrá una razón para hacerlo –se encogió de hombros y acaricio al perro, esperando por sus tutores.
Ambos bajaron más calmados unos minutos después y almorzaron en completa paz, al igual que el tiempo que ocuparon el arreglar la casa. Sin embargo, pronto, la paz estaba a punto de ser quebrada con cada llamada sin respuesta que les hacían a sus abuelos, además de la idea que tendría Rurichiyo, la cual, dejaría a sus tutores en un aprieto.
-¿Qué? –pregunto Ichigo con un tic en el ojo.
-Bueno –jugo con sus dedos –es que antes de que mis padres empezaran a pelear, veíamos películas todos los fines de semana y cantábamos las canciones –sonrió levemente.
-Aun así… yo… -Ichigo se sonrojo –yo no canto y…
Rurichiyo agacho la cabeza escondiendo su mirada detrás del flequillo.
-Su-supongo que no podemos ¿Verdad?
Inmediatamente el peso de la culpa cayó sobre Ichigo como una tonelada de ladrillos, por suerte, Rukia pudo arreglarlo dándole un buen golpe en su cabeza y regañándolo con la mirada.
-¡Idiota! –Miro a Rurichiyo –el solo estaba bromeando Rurichiyo-chan –sonrió –nos encantaría ver esas películas contigo.
-¿Enserio?
-Si ¿Verdad, Ichigo?
El mencionado asintió mientras se sobaba la cabeza después de tremendo golpe contra su persona por lo que Rukia entro a la cocina satisfecha con el resultado, sin embargo, Ichigo segundos después sonrió un poco al entender, que a pesar de cometer varios errores, siempre tendría a Rukia para ayudarlo a resolverlos, aunque sea con unos cuantos golpes.
Por su parte, Rurichiyo corrió hacia la mochila que había traído desde su casa para sacar varias películas, que tenían en común el ser películas de Disney. Con una sonrisa de oreja a oreja, puso la primera, que para "gusto" de Ichigo era la de "La Bella y la Bestia".
Ichigo se sentó en el sofá, a un lado de Rurichiyo y segundos después Rukia volvió de la cocina con un bote de palomitas y se sentó al otro lado de la rubia. Así, todos empezaron a ver la película con la petición de Rurichiyo de que Rukia y ella tendrían que cantar la parte femenina e Ichigo la masculina de cada canción.
Pronto, llego la escena favorita de Rurichiyo, donde, tanto la Bestia como Bella se van dando cuenta de sus sentimientos mientras cantaban una canción, que claro, fue interpretada por la Comedia y su pequeña hija temporal.
En cuanto llegaron a la escena final, las palomitas ya se habían acabado y mientras hacían más, Rurichiyo ponía la siguiente película. La cual era "El Rey León". Cantaron cada una de las canciones y esta vez, Rurichiyo dejo que ellos cantaran solos el dueto romántico de Simba y Nala, dejándolos bastante sonrojados y nerviosos, por suerte, la menor estaba tan entretenida con la película que no menciono nada.
Así, pasaron toda su tarde: comiendo, viendo películas infantiles y cantando sus canciones románticas hasta que Rurichiyo se quedó dormida a la mitad de "Blanca Nieves".
Ichigo la tomo en brazos y la cargo hasta su habitación, donde Rukia le puso su pijama y finalmente, ambos la acomodaron para dormir en la que antes era la habitación de la pelinegra. Antes de salir, la miraron un momento, asegurándose que no se sintiera incomoda o no se levantara asustada por el nuevo ambiente igual que la última vez, pero ella siguió sumida en un profundo sueño.
Ambos salieron de la habitación, seguidos por Kon, con una sonrisa tranquila y después de arreglar se dispusieron a su nueva habitación compartida. Claro, hasta que estuvieron dentro del cuarto y se dieron cuenta de las implicaciones que tenía el dormir en la misma cama… otra vez.
-¿Qué hacemos ahora? –pregunto Ichigo.
-No tengo idea, de cualquier manera, podríamos terminar como la última vez y la vez anterior a esa.
La Comedia se quedó de pie delante de la cama sin saber que más hacer, y después de una seria deliberación tanto mental como entre ellos, decidieron quedarse en la misma cama. Otra vez, se dedicaron a escribir en su diario y, finalmente se acostaron fingiendo que de nuevo tenían 7 años, total, ya estaban comprometidos.
Y después de pensar eso, el simple significado que tenía los asusto.
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A la mañana siguiente, lograron despertarse antes que Rurichiyo y aun con su barrera de almohadas intacta. Siguiendo su rutina de la mañana, se bañaron, se vistieron, prepararon el desayuno y fueron a despertar a Rurichiyo.
-¿Hoy iremos con sus amigos? –pregunto la menor después de desayunar.
-Supongo que si –Ichigo se rasco la nuca –llamare a Ishida para saber a qué hora tendremos que vernos.
El timbre sonó y Rukia se acercó para abrir la puerta descubriendo a toda la familia, menos a las gemelas Kurosaki.
-Hola, Rukia-chan ¿Podemos pasar? –Isshin no sonreía y eso lo hacía más extraño aun.
-Claro.
Se hizo a un lado dejando que todos pasaran y les indico que se sentaran e inmediatamente le dijeron que tenían algo muy importante que hablar con ambos por lo que se fue a la cocina donde seguía su "hija" y su prometido hablando con Ishida.
-Estaremos ahí, Ishida –hizo una pausa –claro que escuche, estúpido… ya te dije que sí, ahora deja de regañarme y ya hablaremos sobre usar a nuestra pupila para tus planes perversos… adiós.
Un suspiro y colgó para luego mirar a Rukia.
-Rukia, dice Ishida que nos verán a las 3 en el parque pero… ¿Quién era?
-Nuestra familia, al parecer quieren hablar de algo importante con nosotros.
-De acuerdo.
Aun con la duda, los tres fueron a la sala y miraron a la familia reunida.
-¿Qué es lo que está pasando, abuelo? –empezó Ichigo.
-Calma muchacho, el asunto aquí es que… -el timbre sonó nuevamente interrumpiendo al anciano Kurosaki –parece que llego antes. Isshin, abre la puerta por favor, cuanto antes terminemos esto, mejor.
El nombrado hizo caso a su padre y fue directo a la puerta dejando pasar a la persona que menos quería ver Ichigo.
-¿Qué hace el aquí? –pregunto.
-Tan lindo como siempre querido primo –sonrió Ashido.
El chico solo lo miro mal sin alejarse de su prometida y su pequeña hija postiza.
-¿Abuelo? ¿Qué es lo que pasa?
El anciano Kuchiki suspiro quedamente y miro a todos los presentes antes de carraspear preparándose para explicar todo.
-Supongo que sus padres les hablaron del acuerdo que hicimos Kurosaki y yo –todos asintieron –pues deliberamos mucho sobre el como era su relación y Ashido menciono que como miembro de la familia Kurosaki, él también tenía derecho de ser el prometido de Rukia…
-¿Qué? –pregunto la Comedia.
-Lo que escucharon. Y él tiene razón, pero como el acuerdo entre ustedes ya estaba establecido, decidimos que sería mi querida nieta la que decidiera por uno de los dos muchachos –Ginrei poso una mano en el hombro de Rukia –así que durante los próximos dos días, Rukia tendrá una cita con cada uno.
La muchacha se quedó de piedra al escuchar las condiciones de su abuelo y sabía por experiencia propia que nada podría cambiar ese hecho. Resignada, solo le quedo escuchar las instrucciones de su abuelo en completo silencio.
Pero, esta vez, Genryusai tomo la palabra acercando a sus dos nietos.
-Ahora elegiremos el orden de la cita… ¿Cara o cruz?
Pronto, Ichigo entendió que tendría que seguir las exigencias de esos locos ancianos o dejar que Rukia en una bandeja de plata para su odioso primo.
-Cara –respondió Ashido con una sonrisa confiada.
-Cruz –dijo Ichigo.
Genryusai lanzo la moneda sellando el destino de esos tres chicos…
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*Omake: La hija de la Comedia*
Rurichiyo podía ser considerada una niña caprichosa por muchas cosas, se negaba a comer zanahorias aunque las que Rukia preparaba fueran deliciosas solo para molestar a Ichigo, la foto que les tomo para molestar a Ichigo y las películas que les obligo a ver así como también cantar esas canciones solo por molestar a Ichigo… pensándolo muy bien, si era caprichosa solo para molestar a Ichigo, pero es que era muy divertido hacerlo.
Pero volviendo al tema principal, es que por más niña caprichosa, rica y casi famosa que fuera, en realidad le agradaban esos dos adolescentes que la cuidaban desde hace dos días y por lo tanto no iba permitir que otro señor apareciera con las claras intenciones de separarlos.
La única que podía molestar a Ichigo era, claro Rukia, pero ella también se había ganado ese derecho. Y es por eso, que el hombre con cabello rojo no le caía bien desde el momento que cruzo la puerta.
-Me caes mal –le dijo tajantemente.
-¿Quién es esta mocosa? –sonrió sin verdaderamente sentirlo.
-No te atrevas a molestar Ashido –giro a verlo Ichigo –y su nombre es Rurichiyo, no mocosa. Es la niña que tenemos que cuidar Rukia y YO.
Rukia se sonrojo sin que nadie se diera cuenta, excepto Rurichiyo.
-Es una niña muy linda… casi parece hija de Rukia.
Rurichiyo giro los ojos a la par que Ichigo y la pelinegra solo pudo reír quedamente pero en cuanto cruzo su mirada con Ashido, callo y desvió la mirada. La pequeña rubia entonces decidió deshacerse de ese hombre con sus propios medios.
-La verdad es que Ichigo y Rukia serían perfectos como padres… yo los quiero como mis padres.
Los mencionados se sonrojaron como un bello semáforo rojo sin saber que decir y causando la risa de los mayores.
-Pero –interrumpió Ashido -¿No crees que Rukia y yo hacemos una mejor pareja?
La sonrisa galante casi la convence pero gracias a las variadas fiestas que tenían sus padres con mucha gente rica, ahora ya no caería en falsas sonrisas.
-No –se cruzó de brazos –usted es raro.
Y nuevamente hubo un ataque de risa entre los presentes dejando, ahora, a Ashido avergonzado, y sabiendo que ahora, además de Ichigo y sus amigos, ahora tenía una nueva rival: la pequeña hija postiza de esa Comedia.
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*Al menos 15 dólares o 255 pesos mexicanos.
*Precisa la relación entre la persona y el menor, el estado de los padres del menor (si viven, fallecieron, o si su paradero es desconocido), y las razones por las que la persona está buscando (y por las que le debe ser concedida) la custodia
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Bien, espero les haya gustado y espero sus comentarios... si tambien pueden amenazarme por no escribir XD
Curiosidades:
1. En primer lugar, iba a poner a Pesche pero mi hermana me dijo que pusiera a Shibata, el niño periquito de los primeros capitulos.
2. Tambien iban a ser niños inventados pero al final pense que seria mas facil escribir las personalidades de los que ya conocemos.
3. Las peliculas mencionadas son mis favoritas y si, mi hermana y yo cantamos todas las canciones
4. La actividad del diario fue una experiencia real, solo que yo lo hice con un bebe de juguete.
Y creo que eso es todo.
Agradecimientos para:
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Tambien: Andrea gracias por tus aportaciones XD, la verdad es que soy mala con las fechas asi que desde ahora puse a mi hermana como mi beta obligada y me corrige mis errores tontos XD aun asi, gracias por las recomendaciones y tratare de arreglarlo.
Y por cierto, anonimo que comento "Porqueria" la verdad quisiera saber si es la historia, mi manera de escribir, la pareja, yo o que?
Bueno, eso es todo, nos vemos pronto (Espero) para la segunda parte de Travieso Gatito (ahora si) asi que no me maten XD
Nos vemos
Ja ne!
