A/N:

LO SIENTO! LO SIENTO! Si sigues leyendo esto, querido lector, estoy más que agradecida. Antes de que me juzgues por lo corto del capítulo déjame que me explique.

Me fui de vacaciones a mi país. Y eso llevo a otras vacaciones cuando volví a donde estoy viviendo ahora. Y eso llevo a un fin de semana fuera. Y eso al comienzo de clases. Y eso a "Oh-dios-mio-para-cuando-es-la-presentación" y muerte. Se que no es excusa pero la vida me la ha jugado y ha hecho que pierda el flujo de escribir, por lo que no me sale escribir tanto como antes, pero eso no quiere decir que vayan a ser así de cortos todos lo capis, ya voy a volver a coger el ritmo, promise!

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Thorin se pasó el resto del día de mal humor. Para aquellos que no conocieran al rey enano estaba igual que siempre, pero para sus amigos era claro que algo no andaba bien. Algunos supusieron que sería por la presencia de elfos en Erebor, por lo que dejaron correr el tema, otros como Bifur eran demasiado observadores. No necesitó más que ver como el hobbit dejaba casi intacto su segundo desayuno para saber que algo no andaba bien.

'¿Qué sucede?' Le preguntó en khuzdul.

'Nada.'

Bifur le miró sin creerse ni una silaba.

'Nada, en serio. Es solo que hace mucho que no veo a Thorin y creo que trabaja demasiado.' Dijo confiando sus problemas en su amigo.

'Es rey. Es normal.' Dijo Bifur.

'Lo sé. Pero también un rey tiene derecho a descansar. Y a divertirse.'

Ambos estuvieron en silencio unos minutos hasta que Bifur golpeó la mesa. Bilbo le miró confuso.

'El baile.' Dijo.

Bilbo no entedió.

'Esta noche. En el baile. Haz que toque el arpa.'

Bilbo le miró intentado deducir por donde quería ir el enanos. Bifur sabía que su conocimiento de khuzdul era limitado, por lo que le hablaba usando las palabras más concisas y claras para que el pudiese entender.

'Thorin se relaja con la música. Haz que toque el arpa.'

Bilbo comprendió y sonrió. Era una gran idea. No solo conseguiría que Thorin se relajase, sino que podría presumir de su talento delante de elfos. Siempre había querido que otras razas escuchasen a Thorin tocar el arpa. Todos pensaban que ese instrumento solo lo perfeccionaban los elfos, lo que Bilbo también pensaba, hasta que oyó al enano. Desde entonces se propuso que conseguiría que otras razas, en especial la de los elfos, le escuchasen tocar. La música era lago que alegraba a Thorin y de paso conseguiría que Elrond viese otra faceta del enano, pues Bilbo quería por encima de todo que se llevasen bien, o al menos se tolerasen.

Por unos segundos estuvo contento hasta que recordó que tenía que estar enfadado con él por las palabras que le había dicho esta mañana. "Bueno", pensó para sí, "puedo utilizar mi enfado a mi favor, hacerle tocar el arpa como modo de arrepentimeinto". Era un gran razonamiento para un hobbit. Solo para un hobbit, pues son criaturas que ante todo aman la paz y la calma por encima de cualquier cosa.

Thorin y Bilbo no se volvieron a ver hasta más tarde, cuando el enano dejó sus obligaciones y se fue a sus aposentos a cambiarse para el banquete. Lo primero que notó nada más entrar es que su gran arpa de plata que estaba al lado de la gran chimenea de la sala de estar no estaba allí.

'Bilbo.'

Nadie salió a su encuentro. Pero sabía que su consorte estaba allí. Thorin entró en su habitación y se fue al baño. Allí, metido en la gran bañera, estaba su hobbit.

'¿Dónde está mi arpa?'

'Buenas tardes a ti también.' Dijo sin mirarle Bilbo.

Thorin respiró. De repente recordó lo que había pasado con el esa mañana y bajo el tono y la dureza de su voz.

'Bilbo. ¿Qué ha sucedido con mi arpa?'

'He hecho que la llevasen al Gran Salón.'

'¿Por qué?'

'Para que puedas tocarla esta noche.'

Thorin respiró. No quería volver a perder los papeles otra vez, pero le estaba siendo muy difícil.

'¿Y qué te ha hecho pensar que voy a tocar delante de todos nuestros invitados?'

'A tus sobrinos les encanta oírte tocar.' Dijo limpiándose los dorados rizos. 'A mi me gusta oírte tocar y a ti te relaja tocar. No veo donde esta el problema.' Dijo antes de sumergirse en el agua.

'El problema es que no quiero tocar, y no quiero tocar esta noche, y no quiero tocas en frente de todos nuestros invitados.'

'Siempre os pasáis el día quejando de cómo los elfos tocan el arpa de "tristemente". Yo lo veo como una gran ocasión para enseñarles como la toca un enano.'

'Bilbo.' Dijo Thorin quitándose la pesada sobre túnica y el cinturón de plata. 'Comprendo que sigas enfadado conmigo por esta mañana. De verás que lo siento como te hablé. Aún así no creo que sea motivo para lo que me pides.'

Bilbo se giró y Thorin no pudo dejar de respirar por unos segundos al contemplar como los rizos mojados se pegaban a su cara y como las gotas recorrían su cuerpo.

'No te voy a negar que me dolió, pero conozco tu carácter. Lo del arpa lo hago porque creo que te hará bien.' Bilbo hizo una señal para que Thorin se acercase y él lo hizo. 'Tocas preciosamente, Thorin. Nunca había oído algo así. Y eso que estuve escuchando música élfica durante semanas en Rivendel y en el Bosque Negro.' Thorin se arrodilló para colocarse a la altura del mediano. 'Creo que deberías tocar una canción esta noche. No solo porque tocar te hace feliz y hace semanas que no lo haces, sino porque también quiero que la Gente Grande vea lo hermosa que puede ser vuestra música.'

Pasaron unos minutos en silencio en los que Bilbo acarició la melena de Thorin, estudiando su cara.

'¿Si lo hago lo tomarás como signo de arrepentimiento por mis palabras de antes y por no haber pasado tiempo contigo?'

Bilbo asistió.

'Esta bien. Lo haré.'

Bilbo movió la cabeza de Thorin para poder besarle.

'Gracias.' Thorin le besó, no queriendo separarse de él. 'Aún así quiero que pasemos más tiempo juntos.' Dijo el mediano entre beso y beso.

'Podemos empezar ahora.' Thorin se separó de él para quitarse la túnica.

'No. No hay tiempo.' Dijo Bilbo mirando como se desnudaba el rey.

'Habrá que darse prisa.'

'No.' Insistió Bilbo saliendo de la bañera y cogiendo una toalla. 'No quiero darme prisa. A nosotros los hobbits nos gusta deleitarnos en los placeres de la vida. Bañate, oh, Rey. Cuando acabe el banquete tendremos tiempo.'

Y dicho esto dejó a Thorin de rodillas sobre el suelo de mármol blanco.